El blog de Antonio Piñero

Creer en Dios o creer en Jesús. Aldo Conti y las memorias secretas del cardenal Martinetti (y III) (925)

20.10.17 | 13:23. Archivado en Jesús histórico, , CRISTIANISMO

Escribe Antonio Piñero

Voy a centrar mi comentario final al libro de Roger Armengol, “Creer en Dios o creer en Jesús”, precisamente en el título del libro, un tema muy bien escogido porque es la idea central de la obra. Si no entiendo mal la tesis, y si Jesús no es Dios, pero a la vez es más importante que Dios para nosotros, Jesús solo puede ser la salvación para el mundo (como dice literalmente uno de los dialogantes, si se trata de una salvación relativa, intrahumana, etc.) si él es de algún modo una figura ejemplar y ejemplarizante, alguien de una dignidad personal formidable, quizás incomparable, un personaje como Sócrates, o más, alguien con un proyecto moral igualmente perfecto y digno de ser imitado. Porque la ejemplaridad lleva a la imitación. Se afirma en el libro de Armengol que Jesús predicó una moral de ese estilo y que fue un hombre casi ideal.

Y aquí es donde no estoy tan seguro. Me cuestiono radicalmente –transformado en pregunta lo que el libro afirma positivamente– si Jesús “¿era de verdad paciente y bondadoso? ¿Fue Jesús amable, sencillo, respetuoso, aun con aquellos que no creían en él? ¿Puede atraer como maestro incluso hoy día por que no condenó nunca para toda la eternidad, y porque proclamó que es siempre posible arrepentirse?” El mensaje ético de Jesús completo ¿es de verdad transportable al mundo de hoy?

Yo lo dudo. Y voy a dar algunas de mis razones a pesar de que no podremos nunca reconstruir con exactitud la personalidad del Nazareno (una biografía antigua de época helenístico-romana, como es un evangelio, no nos ofrece medios para ello) y de que no sabemos cuál fue en verdad el mensaje total de Jesús, o si es posible reconstruirlo con toda justeza. Me temo que hay suficientes detalles en los Evangelios como para decir que Jesús tenía una personalidad no especialmente singular en el Israel del siglo I, ni especialmente ejemplarizante para hoy, a saber, una personalidad fanática, de una religiosidad extrema, no equilibrada; era demasiado judío, “nacionalista judío al máximo”, como lo describía el historiador judío Josef Klausner, tan celebrado. Me parece que Jesús era un hombre muy religioso de mentalidad apocalíptica condicionada por su época, cuyas ideas al completo son inaplicables al mundo de hoy. Hay, sin embargo, elementos en la ética de Jesús que, debidamente podados, han generado de hecho a lo largo de los siglos–y con la conveniente evolución– un humanismo cristiano bastante aceptable, el cual puede ser la base, también algo limada, de un humanismo universal.

Que Jesús era un nacionalista extremo podría probarse con el episodio de la sirofenicia donde Jesús, al modo muy judío, llama “perrillos” a los paganos (Mc 7,27) y por Mt 10,5-6: “A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel»” (complétese con Mt 15, 24; 18, 17). El mero hecho de haber dejado su trabajo (algo que molestó a su familia en extremo hasta llamarlo loco: Mc 3,20), hacerse bautizar por Juan Bautista, ser su discípulo probablemente durante meses, tener la seguridad visionaria de que el reino de Dios iba a instaurarse de inmediato, apuntan hacia una personalidad de una religiosidad tan extrema que no es imitable, aunque solo sea porque es visionaria.

Que Jesús fuera de verdad “paciente y bondadoso”, “amable y respetuoso…” casa mal con los insultos que dirigía a sus adversarios –entre otros “raza de víboras” (Mt 12,34)– al igual que su maestro Juan y con la tesitura de inmoderación que muestran las diatribas contra los fariseos (exageradas por Mateo, sin duda, pero con un trasfondo real) en Mt 23; con el enfado que mostraba con algunos enfermos que pedían en momentos inoportunos su actuación como sanador (Mc 1,41, si aceptamos la lectura difícil, y por tanto probablemente auténtica que lee “airado” y no “compadecido”). Jesús tuvo una personalidad fuerte y dura… Basta pensar en el encontronazo con Pedro en Mc 8,27-31 (“Apártate de mí Satanás…si es de verdad histórico).

¿Fue Jesús alguien que no condenó nunca para toda la eternidad…? Se dice que el proyecto de Jesús le llevó a recorrer Galilea anunciando no un juicio airado de Dios, sino la cercanía de un Padre perdonador”. Sin embargo, no me parece verdadera históricamente la insistencia usual de que Jesús predicaba casi exclusivamente la misericordia de Dios. Este cliché omite todo lo que de juicio negativo de Dios en contra del pecador que no se arrepiente hay en la predicación de Jesús. Y diría más, creo que este juicio airado de Dios contra el malvado pertenece esencialmente a la predicación del Nazareno sobre el reino divino, que conlleva necesariamente la idea de un juicio, positivo para los que entran en él, y totalmente negativo para los que no escuchan el mensaje. Jesús amenaza un notable número de veces con el fuego eterno, el gusano que devora las entrañas sin cesar, y el perenne llanto y crujir de dientes a los que no prestan obediencia a su mensaje.

Fuego eterno: Mt 5,22; 7,19; 13,40.42.50; 18,8.9; 25,41; Mc 9,43
Gusano devorador: Mc 9,48
Llanto y crujir de dientes: Mt 8,12; 22,13; 25,30; Lc 13,28
Gehenna: Mt 10,29; 23,33; Lc 12,5

F. Bermejo ha escrito que “Si considera el evangelio de Mateo, resulta que de las 148 perícopas en que cabe dividir este evangelio, no menos de 60 (¡es decir, un 40 por ciento de la obra!) tratan del juicio escatológico o se refieren a él… Una de las pruebas más claras de la importancia de la idea del juicio escatológico en la predicación de Jesús es la multitud y viveza de las imágenes utilizadas: a) juicio forense (v. gr. Mt 12, 41s; Mt 5, 25s; prisión por deudas: Mt 18, 23ss); b) cosecha (Mt 9, 37ss; 13, 30.41ss); rendición de cuentas: Mt 25, 19-28); tortura (Mt 18, 34-35); ser arrojado al sheol/infierno (Mt 11, 23); exclusión del banquete (Mt 8, 11-12; 25, 1-13); catástrofes inesperadas (diluvio: Mt 24, 37-39; riada: Mt 7, 24-27), caída en una fosa (Mt 15, 14)”.

El pasaje “¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida…!... hasta el infierno te hundirás…, etc.” (Lc 10,12-15) me parece auténtico por el “criterio de dificultad. En el fondo el pasaje, dejando de lado las amenazas a los habitantes de esas ciudades, es una confesión paladina de que Jesús había fracasado totalmente en su proyecto de evangelizar Galilea sobre la venida del reino de Dios. Ese fracaso no puede ser un invento de la iglesia posterior: tiene un núcleo de una verdad que se impone aunque sea molesta.

¿Fue Jesús un modelo digno de ser imitado en todo? En España se ha escrito que “Tras la aplicación del método exegético y su trabajo de desmitificación de los componentes maravillosos y legendarios, de los evangelios depurados por la exhaustiva erudición filológica emerge la potente ejemplaridad del galileo nimbada de una limpieza, actualidad y universalidad no predecibles, resaltando con mayor realismo que antes los perfiles de una individualidad viviente rigurosamente única, sin comparación con otras biografías, religiosas o no, de la Historia Universal” (Javier Gomá Lanzón, “Necesario pero imposible”, Madrid 2013). El libro de Armengol no llega a estos extremos, ni mucho menos, pero sí postula que la personalidad y ética de Jesús es algo imitable y que es la base de una ética universal (si he entendido bien).

Lo dudo mucho, sin embargo. Si de la figura histórica de Jesús se trata –¿y de qué se trata si no?–, no hay razón alguna para considerarlo un personaje ejemplar, desde luego no en su totalidad. La tradición dibuja a Jesús como un sujeto sensible ante el sufrimiento de sus semejantes, en el proclamador de un cambio en defensa de los pobres y marginados, pero justos, y en el defensor de una ética que debe abrazarse sin fisuras. Ahora bien, tal sensibilidad y la ética general y completa (tal como podemos captarla a través de los Evangelios) no convierte a Jesús en alguien totalmente excepcional.

La ejemplaridad de Jesús solo es posible si –con la historiografía más respetada– se admite que en los Evangelios se completa un proceso de desjudaización de la figura de Jesús, absolutamente necesario para que el Nazareno pueda convertirse en un modelo universal. La tradición de la ejemplaridad de Jesús está modelada sobre expresiones del Evangelio de Juan en donde el Jesús johánico se proclama verdadero “camino, verdad y vida” de modo que nadie puede ir al Padre sino por Él (14,6), se manifiesta el interés de Jesús por inculcar a sus discípulos la necesidad de imitarle en sus acciones respecto a su despego de este mundo (15,19) y la unión con el Padre (14,20). Estas indicaciones permiten que Jesús, aun como persona divina, no sea distante, sino que sirva como ejemplo y dechado en el que deben contemplarse los cristianos. Pero todo esto es mera teología del evangelista y creo que no se corresponde con la realidad, sino con una idealización reinterpretativa de Jesús que no es histórica.

Comparado con Sócrates, acostumbrado a discutir las ideas comunes, tópicas, erróneas y a buscar una verdad sólida en lo posible para la razón humana, es muy posible que Jesús no fuera un modelo de lucidez y claridad de ideas, pues su radicalidad religiosa le impidió cuestionarse sobre los mitos que comportaba la implantación de un reino de Dios sobre la tierra de Israel que necesariamente expulsaría al poderosísimo Imperio romano de su tierra. Parece que Jesús jamás dudó de esa posibilidad, puesto que estaba absolutamente seguro y corroborado por las ideas de su religión, según la cual Dios acabaría con el poder de los paganos y encumbraría al minúsculo Israel, como pueblo elegido, al centro del poder en todo el mundo habitado. No creo de ningún modo que a Sócrates podría ocurrírsele postular la conveniencia de un gobierno humano que se rigiera por leyes dictadas por los dioses y no por otras establecidas por los hombres. Ni tampoco que Atenas pudiera imponer sin más sus leyes a Grecia entera. Y sin embargo, algo muy parecido fue lo que aceptó Jesús al proclamar que en el reino de Dios futuro imperaría una ley divina a la que estarían absolutamente supeditadas las humanas todas de todos los pueblos del mundo.

En resumidas cuentas: leyendo los Evangelios cono ojos críticos, observamos que la pretendida ejemplaridad de Jesús –como modelo de vida para todas las generaciones– dista mucho de estar fundada. Existe el cliché de un Jesús ideal consiste en dibujar una parte de la obra (dichos y hechos) de Jesús y omitir otra igualmente importante. Opino que algunas de las virtudes jesuánicas que fundamentarían el que él fuera considerado un modelo universal se basan en una imagen idealizada de su persona que comienza con los Evangelios mismos y que sigue en sus lectores y comentaristas confesionales. Y, por último, tampoco creo que algunos preceptos de la moralidad de Jesús –como el desapego de la familia, la venta absoluta de los bienes y el desinterés por la marcha económica de la sociedad y el poco aprecio del trabajo que mostraron los que dedicaron en exclusiva a proclamar la venida del reino de Dios– puedan ser aplicados, como modelo y ejemplo, a una sociedad organizada. Si se hiciera, esa sociedad sucumbiría al poco tiempo. Por tanto, pensando en el tema central del libro, me cuesta aceptar que haya que creer en Jesús “para la salvación” (es decir, para dar un cierto sentido a la vida), a no ser que se crea en un Jesús inventado, reinterpretado e idealizado, que se debe saber, en el interior de cada uno, que no es real.

Y ahora volvamos al libro de Armengol. Ruego al lector que lea el principio de mi reseña en días pasados y que considere la cantidad de temas tratados en este libro y cómo son de muchísimo interés. Son temas que no dejan indiferente a nadie con un mínimo de sensibilidad ante su propia vida, su sentido y su final. Y como su lectura me gustó mucho, del mismo modo la recomiendo a todos aquellos que no deseen pasar la vida sin darle un sentido al menos intramundano.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por Anastasia Fernand 05.11.17 | 17:40

    Veo que he llegado a los postres. Me pierdo con vuestros comentarios...
    Otro personaje que era así como Jesús, una mezcla de ideas y moralidad elevadas, espiritualidad, idealismo, juicios equitativos, ética universal, y actitudes, sin embargo, contradictorias, iracundas; un tanto intransigente siempre, partidista, autoritario y obcecado, lo tuvimos en España. Se llamaba Don Quijote. Y si añadimos como envés a Sancho, ya ni te digo lo que se parece a Jesucristo. La diferencia es que a Don Quijote se le acepta como personaje literario y sin embargo, a Jesucristo erre que erre en negar que lo que tenemos de él está sólo en un libro del que es inconmensurable el grado de aportación ficticia y de autor. Ya que perícopas pasan por manos y manos, ¿por qué no aceptar que esa ética cínico-estoica espiritualizada que embelesa pudo ser creación de cualquier misionero, filósofo de los años inmediatos, y que el Jesús judío irascible, nacionalista y visionario es registro de otro autor?

  • Comentario por Observador 26.10.17 | 16:12

    En lo que se refiere al comentario de observador, la poda y lima lo dejan tal como lo formuló el mismo Piñero hace unos años. Lo de que Elias lo llame simplón será el efecto "ladrón q cree q todos son de su condición" y si Elías/Miss Palmer está maread@, ya sabe: "si bebes no navegues"

  • Comentario por Observador 26.10.17 | 16:03

    Lo de Elias es grave: empezó utilizando el nick Miss Palmer para dar salida a su otro yo. Ahora ya dialoga con su doble personalidad en el blog.

  • Comentario por Elías 26.10.17 | 12:33

    Lo interesante del comentario de Piñero, en mi opinión esta justo en lo que el mareant@ observador/a lima y poda del artículo del prof. seguramente por su simpleza sobrehuman@ (y se queda uno corto), y sus frases vacías que no dicen nada .pero ya estamos acostumbrados a sus raritismos.(y desequilibrios varios)
    Miss Palmer :"hagame caso cari, ahora hay unas terapias buenísimas, y si no unas clases de zumba..desestresan un montón."

  • Comentario por Observador 26.10.17 | 08:27

    Yo no he dicho que yo sea nada. Simplemente he afirmado que no se define a Dios como un algo sin algo. No conozco a ningun cristiano rarito o no que defina así a Dios, pero si vd es tan rarito, explique vd los términos, en vez de pedir explicaciones, puesto q vd es quien los usa.

  • Comentario por Rawandi 26.10.17 | 01:01

    "como portavoz de esos supuestos "cristianos" no tiene vd precio."

    Usted y Galetel deben ser unos cristianos muy raritos. Los cristianos normales no tienen inconveniente en admitir que su Dios es un intelecto sin cuerpo físico.

  • Comentario por observador 26.10.17 | 00:02

    Yo no he pretendido aclararle nada. Si acaso su simpleza sobrehumana, de vd. Al parecer al cuerpo jurídico sí le da el visto bueno. Pues estupendo... como portavoz de esos supuestos "cristianos" no tiene vd precio.

  • Comentario por Rawandi 25.10.17 | 23:53

    "¿intelecto humano?"

    Esa es una pregunta muy boba, Observador. "Intelecto humano" lo tenemos los individuos humanos, no Dios. Obviamente, los cristianos siempre han concebido a Dios como un intelecto 'sobrehumano'.

    "a Dios (...) Lo veo más en la línea de ser lo desconocido, lo otro y lo más"

    Eso aclara tanto las cosas como lo que escribió Galetel. O sea, nada.

  • Comentario por observador 25.10.17 | 21:42

    No creo que se pueda definir a Dios como que le falta algo, la verdad. Lo veo más en la línea de ser lo desconocido, lo otro y lo más, no "esto sin aquello".

  • Comentario por observador 25.10.17 | 21:39

    No, que yo sepa.
    ¿físico cuántico o físico nuclear? ¿cuerpo jurídico? ¿intelecto humano?

  • Comentario por Rawandi 25.10.17 | 21:01

    Antolín, ¿mi ateísmo es simplista por considerar que el Dios cristiano es un intelecto sin cuerpo físico? ¿Acaso no es eso lo que han defendido siempre los cristianos?


  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.10.17 | 18:24

    Al igual que se define eso que se llama " la fe del carbonero", Rawandi representa un ejemplo excelente y por antonomasia de lo que en paralelo podría denominarse "el ateísmo del carbonero "; es un ejemplo de "libro" del ateísmo simplista y simplón. No tengo el más mínimo interés en entrar en diálogo o polémica con él.

  • Comentario por Rawandi 25.10.17 | 16:39

    Sus palabras, por desgracia, no aclaran nada. Por ejemplo, dice que el Dios cristiano es "el Trascendente", pero ¿el Trascendente qué? ¿El Trascendente intelecto o el Trascendente no-intelecto?

  • Comentario por galetel 25.10.17 | 16:13

    Rawandi:
    Creo haber explicado bastante, a continuación de lo que Vd. cita, lo que actualmente, y en base a la fe cristiana primigenia, es Dios para un cristiano. Léalo ahí, por favor.

  • Comentario por Rawandi 25.10.17 | 16:00

    "El Dios cristiano NO se define actualmente como un “intelecto sin cuerpo físico”..."

    Galetel, no me queda claro si usted sostiene que el Dios cristiano es un intelecto con cuerpo físico o más bien que el Dios cristiano no es un intelecto.

  • Comentario por Moisés 25.10.17 | 14:53

    RAWANDI, lógicamente, no es partidario de la "poda" pero parece que está más por la "tala". Más drástico. Pero para la verdad (que unos creemos y otros no) es lo mismo. Aunque en el caso un "bonsái escuchimizado"... es más ridículo y menos real (creo yo): Jesús de Nazareth es (como copié de Borges) "la figura más vívida de la memoria humana".

    ...

    Con triunfal aire definitivo y dogmático nos dice RAWANDI (24.10.17/21:31) que Jesús no es compatible con el "humanismo universal". Quizá el concepto que RAWANDI tiene del "humanismo universal" no sea compatible con Jesucristo, si es que estamos en lo cierto los cristianos cuando creemos que Jesucristo es Dios y Hombre verdadero (lo que no lo sabemos -sólo lo creemos- pero tampoco lo sabe RAWANDI). Y si es como creemos los cristianos el universal humanismo sería intentar asemejarnos a Jesucristo. Quizá por ahí...







  • Comentario por galetel 25.10.17 | 13:28

    El Dios cristiano, que es el único verdadero para un cristiano, NO se define actualmente como un “intelecto sin cuerpo físico”, sino como el Trascendente (el creador y límite supremo), Inmanente (la exhalación que crea y guía), y Encarnado (Jesús de Nazaret, el hombre que impulsa y encabeza la GCU). Pero es un solo Dios con tres aspectos distintos que conforman una única relación de Amor, infusivo y efusivo.

  • Comentario por Rawandi 25.10.17 | 11:40

    "Dios (...) Quizá se trate de un puro fantasma del deseo, (...) quizá no"

    Antolín, eso es como decir que las hadas "quizá existan o quizá no", afirmación esta que sugiere que ambas opciones serían casi equiprobables, lo cual es rotundamente falso. Lo más probable, con gran diferencia, es que ni Dios ni las hadas existan, pues tanto Dios como las hadas se definen como 'intelectos sin cuerpo físico', algo que la ciencia nos enseña que es absurdo.

  • Comentario por observador 25.10.17 | 01:09

    Efectivamente, Moisés. Yo creo haber podado y limado adecuadamente.
    observador 21.10.17 | 08:59

    De lo dicho por Piñero me quedo con un párrafo que "debidamente podado y limado" coincide con lo expresado anteriormente alguna vez por el profesor:
    "Hay... elementos en la ética de Jesús que... han generado de hecho a lo largo de los siglos–y con la conveniente evolución– un humanismo cristiano...el cual puede ser la base... de un humanismo universal."
    Pero hay que saber leer los textos evangélicos sin prejuicios, y a menudo subyacen prejuicios de dos tipos opuestos -esos extremos que se tocan y se encuentran, pasado y presente que coexisten en una misma persona, predeterminando sus interpretaciones y sus conclusiones por mucho que las disfracen de racionalidad aparente.

  • Comentario por observador 25.10.17 | 00:18

    Pobre Elías/MissPalmer, maread@ que estaba y bob@ que es, como no entiende nada y nada puede decir, más allá de sus bobaditas, ahora va y se rebota y bota y bota... a ver si alguien le echa un cable -se admiten varias interpretaciones.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 24.10.17 | 22:03

    Para quienes éso/ese que llamamos Dios no es sino un concepto vacío resulta lógico que les parezca inconcebible el que alguien pueda creerlo-amarlo. Pero bueno, y aunque en absoluto lo compartan,qizá hacer hacer el esfuerzo menta para entender, al menos intentarlo, que puede haber personas a las que la idea de Dios acaso y en principio no les repugne intelectualmente y que, sobre todo, lo perciban, lo vivan en su más profundo plano existencial, como lo más auténtico de lo auténtico, lo más pleno y vital de éllo, de lo existancial, a la par en cuanto a fundamento y a horizonte.

    Quizá se trate de un puro fantasma del deseo, quizá tales personas estén,estemos, afectados de disonancia cognitiva, de este modo lo diagnosticarán, sin más indagaciones ni cuestionamientos así lo plantearán los " faltos de oído" para lo religioso, pero a los "quizá" que acabo de reseñar cabe quizá el añadir otro, un quizá no. Y repito, no se trata de compartir la creencia-vivencia.

  • Comentario por Rawandi 24.10.17 | 21:31

    En Jesús hay demasiados elementos incompatibles con el "humanismo universal". Si "podamos" esos elementos, al final tendremos una especie de bonsai escuchimizado que se parecerá muy poco al Jesús verdadero.

  • Comentario por Moisés 24.10.17 | 18:27

    Lo que más me ha llamado la atención es eso de "debidamente podados" que figura en el párrafo 3º, línea 15, y que ya destacó OBSERVADOR (21.10.17/08:59). Lo más importante es, a mi corto juicio, lo de "debidamente". A ver quién le pone el cascabel al gato. Esperemos al podador con su podadera. Quizá pueda conseguirse, al cabo de dos milenios, que el cristianismo sirva para algo.

    De todos modos, es curioso que, como dice J.L. Borges, "más allá de nuestra falta de fe, Cristo es la figura más vívida de la memoria humana".

    Raro, raro, raro...

  • Comentario por David Mo 24.10.17 | 07:35

    Efectivamente, el Amor es una abstracción. Se ama a alguien o algo. Ud. no siente un Amor vacío. Lo demás, lo mismo.

  • Comentario por Elias 23.10.17 | 22:53

    Para las bobaditas la del acservador ya sea señor ,señora o hermafrodita segun el multinick que se plante en su loca cabecita ese dia.. que le sea leve Rebota rebota y...

  • Comentario por observador 23.10.17 | 22:02

    Esa será SU religión, lo mismo da que la tome o la deje, es SU percepción, no se la pretenda colocar a todo el mundo.

  • Comentario por Rawandi 23.10.17 | 19:49

    La religión es un fenómeno cultural muy fácil de comprender. La religión consiste en un intercambio imaginario de favores con intelectos invisibles que no existen: El cristiano le pide favores a Cristo, el musulmán se los pide a Alá y muchos millones de hindúes se los piden a Ganesha (el dios con cabeza de elefante). La religión es una superchería basada en el animismo, esto es, la creencia en intelectos que pueden existir sin cuerpo físico: dioses, ángeles, demonios, espíritus de difuntos, duendes, etc.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 23.10.17 | 19:17

    ....quién así lo entienda está directamente abocado a no entender nada de un hecho que independientemente se comparta o no resulta importante en la vivencia y en la historia humana, con lo cual sucederá que cuando uno se lo encuentre de frente, y de frente nos lo presenta ahora esa buena porción de la población humana que constituye el mundo islámico (y no hablo exactamente de radicalismos criminales), se encontrará a su vez "en bragas" a la hora de analizarlo y encararlo.

    Atención a la falta de oído, no estaría de más mirárselo con el otorrinolaringólogo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 23.10.17 | 19:03

    Se me diga, por favor, qué hay en la vivencia humana en cuanto a valores, creencias (religiosas o ateas), etc, que no sea una abstracción, qué son sino abstracciones el amor, la libertad, la igualdad, la fraternidad, etc., ¿son acaso estrictamente considerados menos abstracciones que la vivencia de lo religioso, entendido en sentido amplio y no ceñido en exclusiva a la forma específica de ello que representa lo cristiano?.

    Mire, David, respeto y asumo mi libertad de pensamiento y de crítica, en sus limitada capacidades y, por supuesto, en su posibilidad de equivocación, y dentron de ellas lo que no estoy dispuesto es a dejarme condicionar y obnubilar por "vaca sagrada" alguna, Sartre por ejemplo, ni siquiera,fíjese, por el mismísimo Jesucristo, cuyas aseveraciones , las recogidas en los Evangelios, pueden en algunos casos parecerme cuestionables.

    Y no, David, la creencia y el sentir religioso no pueden reducirse a ese apólogo o "boutade" sartreano, quién así.....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 23.10.17 | 19:03

    Se me diga, por favor, qué hay en la vivencia humana en cuanto a valores, creencias (religiosas o ateas), etc, que no sea una abstracción, qué son sino abstracciones el amor, la libertad, la igualdad, la fraternidad, etc., ¿son acaso estrictamente considerados menos abstracciones que la vivencia de lo religioso, entendido en sentido amplio y no ceñido en exclusiva a la forma específica de ello que representa lo cristiano?.

    Mire, David, respeto y asumo mi libertad de pensamiento y de crítica, en sus limitada capacidades y, por supuesto, en su posibilidad de equivocación, y dentron de ellas lo que no estoy dispuesto es a dejarme condicionar y obnubilar por "vaca sagrada" alguna, Sartre por ejemplo, ni siquiera,fíjese, por el mismísimo Jesucristo, cuyas aseveraciones , las recogidas en los Evangelios, pueden en algunos casos parecerme cuestionables.

    Y no, David, la creencia y el sentir religioso no pueden reducirse a ese apólogo o "boutade" sartreano, quién así.....

  • Comentario por David Mo 23.10.17 | 07:26

    "Lo religioso" es una abstracción. Se oye la voz de Dios Padre, Alá, Yahvé o Huitzilopochtli. Y el problema es que las voces que cree oír cada creyente son diferentes y hasta contrarias. Y el segundo problema es que el creyente no puede saber si la voz que oye está fuera de su cabeza. Sin ánimo de ofender, es como aquella loca que decía que Dios le llamaba por teléfono. "¿Y cómo sabe que es Dios?", le preguntó el psiquiatra. "No sé", respondió la loca, "El dice que es Dios". El acudit es muy filosófico: es de Sartre.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 23.10.17 | 05:30

    ....de lo religioso, faltará sin duda justeza y precisión en el análisis.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 23.10.17 | 05:26

    Si se estudia o analiza un personaje y/o un hecho histórico resulta imprescindible , Elías, intentar entender a fondo los parámetros de todo tipo en los que el personaje y/o hecho acontece. Y cuando hablo de parámetros no me refiero sólo, que también, al contexto socio-cultural entendido éste a modo más o menos de telón de fondo en el que enmarcar el personaje y/o hecho.Se trata , aparte de tomar en consideración este telón de fondo, de intentar entrar a fondo en los presupuestos diré que existenciales de entendimiento del mundo y de manera de situarse en él que representan el móvil y fundamento intrínsecos del obrar y del acontecer.

    En lo referente a un personaje y/o hecho de carácter religioso, la dimensión propia y característica de lo religioso no podrá obviarse o minimizarse a la hora del análisis no ya en términos meramente teológicos sino asimismo en términos meramente históricos. Y si "falta oído" para captar de veras la dimensión de lo religioso,....

  • Comentario por FERNANDOP 23.10.17 | 00:06

    Es difícil ver a ese fanático que describe el profesor en un hombre que departe y acude a casa de publicanos, que charla con las mujeres, que cura a extranjeras ... hay en Jesús una impresionante compasión, o solidaridad con los débiles, con los oprimidos, a los que en ese reino de Dios otorga los primeros puestos. Hay un autentico llamamiento a romper las cadenas de los prejuicios y a valorar a todos los seres humanos, y a amarnos como hermanos todos. Y si Jesús no era un acomodaticio bonachón ni un melifluo eunocoide. Hay mucha fuerza en su discurso y muchas ganas de cambiar las cosas. Y mucho valor a la hora de enfrentarse con los poderosos.
    si profesor, el nazareno fue un gran hombre, sin entrar a otras consideraciones

  • Comentario por FERNANDOP 22.10.17 | 23:51

    El hecho de que Jesús compartiera creencias de cualquier judio de su época ( el reino de Dios o el juicio) no empaña la inmensa categoría del personaje. Mucho mas grave era Socrates, Platón o Aristóteles (el primero citado como heróe para el profesor frente a su antihéroe particular)defendían con naturalidad la esclavitud, que condenaba a dos tercios de los griegos a una vida animal...!!y sus opiniones sobre los bárbaros eran impresionantes... Ello no resta ni un ápice de importancia a su obra

  • Comentario por FERNANDOP 22.10.17 | 23:49

    El hecho de que Jesús compartiera creencias de cualquier judio de su época ( el reino de Dios o el juicio) no empaña la inmensa categoría del personaje. Mucho mas grave era Socrates, Platón o Aristóteles (el primero citado como heróe para el profesor frente a su antihéroe particular)defendían con naturalidad la esclavitud, que condenaba a dos tercios de los griegos a una vida animal...!!y sus opiniones sobre los bárbaros eran impresionantes... Ello no resta ni un ápice de importancia a su obra

  • Comentario por observador 22.10.17 | 22:03

    De nuevo Elías proyectando sobre los demás sus propios problemas. De comparsa a chirigota. Claro que no me ofende, por mucho que se empeñe, como no me ofendió su comentario anterior, simplemente se lo devolví muy amablemente.
    Los demás no venimos al blog a bailar, por raro que le parezca al mono (¡que baile el mono!)Y nadie le discute a Elías q es el más mono, aunque baile como un pato mareado. ¿Le han dado hoy plantón y tiene que bailar solo ante el espejo?
    Parece q en su caso el mareo se acentúa a medida que intercambia pisotones con su doble personalidad, Miss Palmer.
    Y claro, luego se confunde y dice esas bobaditas. Que le sea leve.

  • Comentario por Elias 22.10.17 | 20:21

    Para comparsa se vale Ud sola sra comentarista que firma como observador ahora que comprendo nadie la quiera a Ud como pareja de baile, ...por los pisotones a propios y ajenos .Pero no ofende quien quiere sra..
    Respecto a la falta de oido manifestado por el sr Antolin respecto del prof. ya se lo habiamos escuchado otras veces y en mi opinion no solo no es relevante para el estudio del personaje historico en cuestion sino que incluso es perjudicial..( o habria que dejarlo de lado..)Otra cosa seria desde el punto de vista de estudios teologicos..

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 22.10.17 | 19:58

    Parece ,en efecto, que a DavidMo le ha faltado ciertamente oído, oído para comprender lo escrito, he hablado de oído para lo religioso y he especificado claramente que en general, sin ceñirme sólo a lo cristiano , ¿dónde hablo de oído específica y exclusivamente para lo cristiano?. Y sí, sin duda que comentarios como los de DavidMo y Elías me ratifican y confirman, a mí que me suelo definir como hamletiano en cuanto a la dado a las dudas que soy, en lo dicho acerca de la más que evidente "falta de oído" para lo religioso, para entender de qué va la cosa, se comparta o no el discurso respectivo a ello, que como dije en el anterior comentario caracteriza a nuestra época y a nuestro mundo occidental , y de lo que Elías o DavidMo, tan hijos de su época a lo que se ve y tan condicionados por ella,, constituyen un paradigmático y tópico ejemplo, no menos,por cierto, que Piñero o el autor del libro reseñado.

  • Comentario por observador 22.10.17 | 16:10

    Va a tener razón DavidMo, mucha gente mareada, ahí tenemos otro: Elías, siempre proyectando sobre los demás lo que le ocurre a él, que no se entera de lo que lee y atribuye equivocadamente a los demás sus propios problemas.
    No veo ningún comentario firmado por Observador en el que se hable para nada de oídos. Y respecto al comentarista que sí hablaba de oído para lo religioso, si no estuvieran vds tan mareados quizás habrían entendido correctamente lo que quería decir.
    De todos modos, a nadie le interesa lo que diga el mareado Elías que no es más que un pretexto para que el mareado DavidMo no se vea obligado a seguirse mordiendo la lengua y pueda contestarle a él. Viene como mera comparsa de David Mo, para servirle de pareja de baile. Ya lo verán, al tiempo.

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