El blog de Antonio Piñero

“Argumentos en favor de la prioridad cronológica de parte del Evangelio de Tomás. El Jesús de la historia según EvTomás.” (IV)

10.07.17 | 07:46. Archivado en Biblia/Evangelios,

Escribe Antonio Piñero

Una vez que hemos visto a vuelo de pájaro cómo nuestro autor divide el Evangelio de Tomás, como pondera su valor para la reconstrucción del Jesús histórico, qué imágenes de este Jesús ofrece cada estadio de la obra, volvemos hacia atrás en su Introducción general para considerar el fundamento básico de toda su argumentación que no es otro que su investigación le ha llevado a considerar que una gran parte del EvT no depende de los Evangelios sinópticos. Y es en este apartado donde formularemos algunas objeciones.

Riera Ginestar plantea series dificultades a la hipótesis de que gran parte del EvT dependa de los Sinópticos. Sus adversarios han sostenido que

“El evangelio de Tomás depende de los evangelios sinópticos con los que comparte, en mayor o menor medida, un 50% de dichos y parábolas y, por lo tanto, es una colección de dichos secundaria y tardía extraída del Nuevo Testamento que puede estar relacionada con una versión siriaca del Diatessaron o Concordancias, obra de la literatura cristiana del siglo II escrita por Taciano sobre la base de los cuatro evangelios canónicos, los cuales combina para formar un único relato concordante” (Jesús al desnudo, p. 17).

En contra, los argumentos de Riera (referidos ante todo al primer estadio, EvT1, que es el que más le interesa como camino válido para acceder al Jesús de la historia) son los siguientes:

1. En el EvT no hay más que una sola alusión trinitaria (Dicho 44: Jesús dijo: “Al que blasfeme contra el Padre le será perdonado. Y al que blasfeme contra el Hijo, le será perdonado. Pero al que blasfeme contra el Espíritu santo, no le será perdonado ni en la tierra ni en el cielo”

2. El sintagma Hijo del Hombre solo está presente en el EvT (d. 86).

3. En el EvT está ausente el título “mesías” referido a Jesús.

4. Prácticamente ningún dicho del EvT con paralelo en los Sinópticos reproduce el texto de estos al pie de la letra, sino siempre con variaciones leves o serias. Por ejemplo, el “reino de Dios” siempre se encuentra como “reino”, “reino del Padre”, “reino de los cielos”.

5. En muchas ocasiones los dichos del EvT son más breves y sencillos que en la tradición Sinóptica.

6. La secuencia de los dichos de Jesús en el EvT es totalmente autónoma, es decir, no sigue el orden de ninguno de los Evangelios Sinópticos, sino que es aleatoria.

7. En ocasiones el EvT junta de manera aparentemente caprichosa dos o más versículos de los Sinópticos. Así, por ejemplo, el EvT en el d. 31 une Mc 6,4 con Lc 4,23. Y en el d. 33 el EvT une Mt 10,27 con Lc 11,33.

8. En las parábolas de Jesús transmitidas por el EvT no hay aún rasgos alegóricos (ejemplo, la explicación alegórica de la parábola del sembrador que aparece en Mc 4,3-9 que luego se explica alegóricamente en Mc 4,13-20, explicación que casi con total seguridad procede de la Iglesia primitivo y no de Jesús). Véase el EvT, d. 9.

9. Treinta y siete unidades del EvT son compartidas con el material de Que (previo a los Sinópticos). Y como no hay la menor prueba de que el EvT haya copiado de “Q” (los marcos teológicos y el orden de aparición son totalmente diferentes), de ello se deduce que ese material común, al menos, es más antiguo que el evangélico.

Según Riera “estas peculiaridades”… de EvT1 no se deben a un “intento de síntesis entre diversas versiones”, sino que “apuntan a una fuente distinta o alternativa a la de los Sinópticos”… “y favorecen la hipótesis de que el autor del EvT tuvo a su disposición alguna colección escrita de dichos de Jesús similar a la “Fuente Q”, que derivaba de una tradición oral tal vez paralela a la de los evangelios canónicos, pero independiente de ella y seguramente más antigua (p. 59).

Mi opinión respecto a esta perspectiva básica es que el monto de los nueve argumentos es muy fuerte, pero que la presencia de otras hipótesis dejan un poso de inseguridad en el investigador que puede acabar por adoptar una decisión siempre dubitante. Así, por ejemplo, no se puede asumir con total certeza que en el EvT haya ocurrido lo que se presupone que pasó en la Fuente Q, a saber, que ese documento era un escrito originariamente sapiencial y que los elementos apocalípticos fueron añadidos posteriormente. Esta hipótesis no es nada seguro por razón importante que ejemplifico tomando el argumento de lo que ha ocurrido muy probablemente con la composición de la ‘Fuente Q’ (obra muy parecida a EvT). Argumenta John Kloppenborg en la obra común con P. Hoffmann y J. M. Robinson, El Documento Q, traducido por S. Guijarro, Sígueme, Salamanca 2002, p. 85:

“Afirmar que los componentes sapienciales estuvieron en los orígenes de la Fuente Q, y que los oráculos proféticos de juicio y los elementos que presentan a Jesús en conflicto con ‘esta generación’ (es decir, elementos apocalípticos claros en el pensamiento de Jesús) son secundarios (según el análisis puramente literario del Documento Q) nada implica del origen histórico último de ninguno de esos dichos. Es ciertamente posible, e incluso probable, que algunos materiales de la segunda fase de la composición de “Q” sean prepascuales, o por lo menos muy antiguos; y que algunos de los elementos presentes en “Q” sean, desde el punto de vista de la autenticidad o de la historia de la tradición, relativamente recientes. La historia de la tradición no es convertible en historia literaria”.

“Por tanto, caracterizar a ‘Q’ como escrito sapiencial no significa que esto implique una imagen de Jesús como maestro de sabiduría intrascendente, absolutamente impermeable a las influencias de la escatología (o la apocalíptica) y a las tradiciones proféticas y narrativas de Israel”.

Lo que sostiene Kloppenborg a propósito de ‘Q’ es muy importante y es trasladable al EvT, como indiqué Voy a destacar las ideas básicas de los dos párrafos transcritos y obtener consecuencias:

1. Cuando se hacen análisis literarios de un documento antiguo como la ‘Fuente Q’ o el EvT, que es muy parecido, hay que distinguir muy bien entre los estratos literario de los históricos. En lo literario la Fuente Q nació seguramente como un compendio de enseñanzas de Jesús. Y luego se la añadieron, en su segundo momento, material escatológico y apocalíptico. Pero este proceso de construcción literaria de un documento nada dice que el primer estrato a) (sapiencial) sea único, o sea más antiguo que el estrato b) (apocalíptico). El documento fue compuesto literariamente en este orden, pero los materiales apocalípticos –añadido después– pueden incluso ser anteriores desde el punto de vista de la historia de la tradición.

Deducir del modo de composición literaria de la Fuente Q que Jesús era solo un maestro de sabiduría y que no era para nada apocalíptico ni escatológico es una conclusión exagerada que no tiene en cuenta el material de conjunto de los Evangelios y se fija solo en lo recogido en Q.

El hecho que la Fuente Q no tenga nada sobre la muerte en cruz y la resurrección significa solo que el autor, o autores, se fijaron especialmente, por sus intereses didácticos, en el material de “sabiduría” de Jesús, pero de ningún modo que históricamente la muerte en cruz fuera un añadido más o menos inventado por la Iglesia primitiva, ni tampoco que la creencia en la resurrección de Jesús fuera un elemento surgido muy tardíamente en el movimiento de seguidores de Jesús.

Estas conclusiones deben aplicarse al EvT, que es muy parecido al Documento Q: es muy posible que el EvT contenga material muy antiguo de Jesús, incluso anterior, en algunos casos, a los Evangelios Sinópticos. Los argumentos arriba expuestos son muy fuertes y muy razonables.

Por eso no significa que su Jesús (se formularía el siguiente axioma: “muy primitivo, luego histórico”) fuera exclusivamente un “maestro de sabiduría”, para nada apocalíptico, que se parecía muchísimo a un filósofo cínico. Por tanto, no se deduce lógicamente que se diga que el EvT no contiene dichos apocalípticos de Jesús porque son históricamente posteriores, inventados por la Iglesia primitiva para justificar su muerte en cruz. No se sigue en pura lógica y es una consecuencia exagerada que no tiene en cuenta la gran cantidad de material apocalíptico de los Sinópticos, rastreables hasta el Jesús histórico. Sólo se sigue lógicamente que el que, o los que compusieron el EvT tenía solo intereses sapienciales, no apocalípticos. Por ello su Jesús se muestra solo como un maestro sapiencial.

2. Existe además una hipótesis –es una mera hipótesis, insisto– que puede aclarar la aparente antigüedad del material del EvT, en general más breve y desnudo de adornos o alegorizciones: la denominada “segunda oralidad” (explicada por Armand Puig en el libro citado anteriormente, al principio, p. 10, n. 16). Dice así: es posible que los materiales de las fuentes del EvT sean predominantemente orales, incluso en el caso de materiales que procedan de los Sinópticos: es posible que el autor, o los autores, del Evangelio de Tomás compusieran esta obra con material evangélico aprendido de memoria, es decir, transmitido oralmente en los oficios litúrgicos o en la catequesis, incluso aunque en la comunidad detrás del EvT hubiera documentos escritos sobre Jesús. Los autores citarían de memoria, pues habían oído muchas veces ese material. Citar de memoria supone que se abrevia en muchas ocasiones y que se producen muchas variantes sobre el texto escrito (A. Puig cita S. Bryskog, Story as History – History as Story. The Gospel Tradition in the Context of Ancient Oral History [WUNT 123] Mohr, Tubinga 2000).

Espero concluir mañana.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por FERNANDOP 12.07.17 | 23:18

    David Mo

    Sinceramente sus palabras me aclaran muchas cosas. Debería leer usted las bienaventuranzas, o a quienes debemos invitar a un banquete o....le veo muy perdidoYy recuerde usted que hace poco, muy poco, reconocía como Pablo a regañadientes y con retintín refiriendose a los apostoles tenía que recordar que Dios no hacía acepción de personas...ni al parecer Jesús evidentemente.

  • Comentario por galetel 12.07.17 | 07:57

    ¿Un comportamiento como el de Jesús inicia el Reino? –Claro que sí, pero siempre que haya un Dios Padre amoroso que lo exalte al Fin, lo crea ahora o no. Si lo cree ya, le será más fácil ayudar a los demás.

  • Comentario por David Mo 12.07.17 | 07:31

    Fernando P: Pues si Ud. no ve diferencia entre afirmar "Pepe ya ha llegado" y "Pepe llegará en el tren de Calasparra"no seré yo quien le convenza de que son dos cosas diferentes. Lo que no pué ser es imposible.
    Ni Jesús -el de los evangelios- predicó la igualdad en la Tierra -aunque sí la compasión por los "pequeños", que es cosa diferente-, ni habrá igualdad en el Reino del Padre, puesto que "el último" de sus moradores será superior a Juan el Bautista. Ud. comprenderá que lo de "último" implica jerarquía, como el que algunos estarán a la diestra y otros no. El pensamiento igualitario no era lo que predicaba Jesús, porque estaba fuera de la órbita de los reformadores judíos, que a lo más que llegaban era a la condena de las deudas, como el propio Jesús. Una reivindicación muy sentida por los movimientos populares en Palestina y otros lugares.

  • Comentario por FERNANDOP 12.07.17 | 01:53

    El reino de Dios se alcanzaría si no hubiera acepción de personas, pobre rico enfermo sano guapo feo negro blanco... si practicaramos el amor a nuestros semejantes de todo corazón. Entonces viviríamos sin duda la humanidad superada y semejante periodo de paz traería sin duda, un despegue tecnológico descomunal......
    El reino de Dios se vehoy n cada persona que sencilla como un niño pone su corazón en Dios, esas personas transmiten sin duda una paz y una felicidad de la que nosotros carecemos.

  • Comentario por FERNANDOP 12.07.17 | 01:41

    Y si es verdad que en el evangelio coexiste el profeta escatológico y el maestro de sabiduría. Y que probablemente coexistieron en Jesús y que cada mano hizo hincapié en la imagen que le resultaba subjetivamente mas importante o atractiva. ¿Qué fué mas importante en Jesús? Mas allá de la pasión Estudiense sus palabras ( de la abundancia del corazón habla la boca) y sus obras (por sus obras los conoceréis)durante el conjunto de su vida pública
    Y opinen ustedes

  • Comentario por FERNANDOP 12.07.17 | 01:36

    David Mo
    a.-El Reino de Dios como final de los tiempos es bien conocido de los judios, usando una fraseología manida diríamos que se hallaba en su ADN. Jesús obviamente también tenía sin duda esa esperanza escatológica.
    b."-Te recuerdo que en el AT Israel "subía o bajaba" en función de lo piadosos que fueran, no solo sus gobernantes, sino también sus habitantes, y no solo de un modo formal o externo,sino interno, haciendo justicia a la viuda y a los pobres, guardándose de la promiscuidad.... se alcanczaba el favor de Yahve, la prosperidad y el final feliz predicho por los profetas mayores
    c.- Jesús predica el reino como una realidad interna. Es una realidad de cada uno de nuestros corazones que está ahí, cada día. Es el estado de felicidad del que cree de corazón. Y obviamente, si es fielmente seguido por todos desemboca en ese estado predicho por los profetas antigúos.

    No hay ninguna contradicción David.






    <...

  • Comentario por FERNANDOP 12.07.17 | 01:34

    David Mo
    a.-El Reino de Dios como final de los tiempos es bien conocido de los judios, usando una fraseología manida diríamos que se hallaba en su ADN. Jesús obviamente también tenía sin duda esa esperanza escatológica.
    b."-Te recuerdo que en el AT Israel "subía o bajaba" en función de lo piadosos que fueran, no solo sus gobernantes, sino también sus habitantes, y no solo de un modo formal o externo,sino interno, haciendo justicia a la viuda y a los pobres, guardándose de la promiscuidad.... se alcanczaba el favor de Yahve, la prosperidad y el final feliz predicho por los profetas mayores
    c.- Jesús predica el reino como una realidad interna. Es una realidad de cada uno de nuestros corazones que está ahí, cada día. Es el estado de felicidad del que cree de corazón. Y obviamente, si es fielmente seguido por todos desemboca en ese estado predicho por los profetas antigúos.

    No hay ninguna contradicción David.






    <...

  • Comentario por galetel 12.07.17 | 00:44

    Opino que la creencia en que Jesús era/es el Mesías daniélico (marana tha) y de ahí en que Jesús era/es todo eso que dice de él el HF, junto al hecho de que los principales conocedores íntimos de Jesús aprobaron con entusiasmo al “Jesucristo celestial de la fe” de Pablo confirmando nuevamente su misión a los gentiles, es lo más básico del cristianismo y debe entonces servir de base de coherencia general.

  • Comentario por galetel 11.07.17 | 23:25

    Sofía:
    No hablaba yo de Pablo como base de coherencia, sino de los cristianos anteriores a Pablo, cuyos escritos conocemos porque Pablo los citó. Deberías tenerlo claro después de llevar yo tantos comentarios diciéndolo una y otra vez. Lo que buscamos en la fe de esos primeros cristianos, es a Jesús, no al Jesús prepascual solamente sino sobre todo al Jesús pospascual. Marana tha -> HF. Desde ahí vamos hacia el prepascual, con ese criterio de coherencia básico. Sólo así tenemos garantía de conocerlo para seguirlo e imitarlo sin equivocarnos. Así lo veo yo.

  • Comentario por sofía 11.07.17 | 23:12

    Estoy en desacuerdo, Galetel. Es una cultura de tradición oral y las enseñanzas de Jesús se han transmitido siguiendo las reglas de ese tipo de tradiciones. Pablo se incorporó a un cristianismo previo a él. Las enseñanzas de los evangelios tienen una frescura especial que ya quisiera Pablo. El hecho de que en los evangelios se reúnan diversas tradiciones y estratos y haya que diferente probabilidad al remitirlo a Jesús no quiere decir que las enseñanzas de Jesús no sean auténticas. Puesto que le consideraban reivindicado por Dios y con la misión divina de llevar el reino a su plenitud, razón de más para conservar sus enseñanzas sobre el Reino.
    Pablo tiene mucha relevancia pero en algunas cuestiones es un salto atrás respecto a la frescura del evangelio de Jesús, por tratarse en Pablo ya de una inculturación concreta.
    No creo en Pablo. No quito importancia a sus cartas, pero la buena noticia es la de Jesús.
    No quiero discutir, solo expreso mi opinión.

  • Comentario por David Mo 11.07.17 | 16:36

    Abraham: Ayudarme, me ayudó. Me pareció muy interesante, aunque no despejara mis dudas que, a lo peor, son "indespejables". Gracias, de todos modos, por el nuevo envío.

  • Comentario por Abraham S. 11.07.17 | 16:18

    David Mo:

    A ver si le puede ayudar este otro artículo para acercarse a la comprensión de la estratificación "kloppenborgiana" del documento "Q". Ya me cuenta. Aquí va el enlace al artículo de Dennis Ingolfsland "KLOPPENBORG’S STRATIFICATION OF Q AND ITS SIGNIFICANCE FOR HISTORICAL JESUS STUDIES" (2003): http://bit.ly/2u4vv3f

  • Comentario por galetel 11.07.17 | 13:11

    Coherente con los conceptos de los primeros cristianos, claro, no con los preconceptos de cualquiera. Se empieza por una adhesión que es una apuesta de co-razón, y se sigue con la razón. Desechando, en lo posible, sesgos y axiomas/dogmas que puedan estorbar.

  • Comentario por David Mo 11.07.17 | 13:10

    Entre el reino ya está aquí y el reino llegará en cualquier momento hay una contradicción como un pino -o una pimienta, si gustan- que sólo puede salvarse o eliminando lo que nos molesta o asumiendo voces diferentes en el mismo texto. Cualquier experto en hermenéutica, no presionado por su mística particular, admitirá que estamos ante estratos simultáneos de discurso que provienen de voces diferentes. Esto es lo que Bajtín llamaba polifonía, aplicado a la técnica literaria, pero que aquí viene al pelo. La contradicción no se resuelve mirando a otra parte o añadiendo nuestro hilo interpretativo para suavizar el contraste hasta hacerlo irreconocible. Es lo que hay, estimados/as. Hay que apechugar con ello.
    Ah, y lo lamento, pero Hartin no ha elucidado mis problemas diacrónicos. Demasiado orientado, me temo.

  • Comentario por David Mo 11.07.17 | 13:00

    O sea, lo que consideramos coherente con nuestros preconceptos es lo que vale. Lo otro, fuera.
    ¡Vaya hermenéutica! Agustiniana cien por cien.

  • Comentario por galetel 11.07.17 | 12:10

    para interpretar todo lo del NT y más allá. Y la coherencia que obtenemos es impresionante. Es más que suficiente, aunque no lo sea la práctica. De lo que extraigamos del resto del NT, o hasta de fuera del NT, no podemos fiarnos tanto, por motivos históricos. Aunque, si resulta coherente con nuestra base, nos sirve de mucho y haremos bien en adherir a ello y mantenernos fieles a ello para conocer y seguir a Jesús si queremos, en la teoría y en la práctica.

    Como saben, yo he propuesto que el himno prepaulino de Filipenses (2, 6-11) sea nuestra “base de coherencia”.
    (Perdonen que insista tanto, es que me parece extremadamente importante.)

  • Comentario por galetel 11.07.17 | 12:06

    Si hubiese llegado hasta nosotros, aunque fuera por copias, algún escrito de alguno de los conocedores íntimos de Jesús, eso sería el testimonio principal del que debiéramos fiarnos. Pero, desgraciadamente, según los estudiosos del tema, no es así. Ninguno de los libros del NT parece ser obra directa de un conocedor de Jesús. Lo que más se aproxima son las cartas auténticas de Pablo, pero este no fue un conocedor directo de Jesús, sino que conoció a conocedores directos de Jesús, y lo contó, pero puede haberse engañado o puede haber pretendido engañarnos. Lo que cuenta Pablo puede parecernos completamente insuficiente o infiable, y entonces recurrimos al resto del NT. Pero el resto del NT es muy posterior y no está escrito directamente por unos conocedores de Jesús; no obstante… es lo que hay.

    Sin embargo, de lo que cuenta Pablo podemos extraer, con buen criterio, unos escritos atribuibles a cristianos anteriores a Pablo; esto puede servirnos de base de coherencia para in...

  • Comentario por Xabier 11.07.17 | 09:26

    No descarto la posibilidad de que la Epístola de Santiago contenga una crítica a Pablo pero, si es así, es porque el autor de esa carta ha malinterpretado a Pablo. Lo de que Pablo piensa que basta la fe con independencia de las obras es un mito: todas las cartas de Pablo contienen exhortaciones morales.


  • Comentario por sofía 11.07.17 | 09:23

    De acuerdo con el último comentario de Galetel.
    Abraham, la clave la da usted mismo sin darse cuenta. "la fe opera sólo por el amor" dice en nombre de Pablo. La palabra amor es la clave y el común denominador de fe y obras.
    El amor auténtico se manifiesta en obras. La fe sin obras de amor es una fe muerta. Por tanto no hay ninguna contradición puesto que lo que salva es el amor no una supuesta fe muerta ni unas obras legalistas. Y esto es lo que se deduce de la buena noticia de Jesús de que Dios es Amor. Esa es la línea de Pablo, Santiago, Juan etc. Es la clave del cristianismo.

  • Comentario por galetel 11.07.17 | 08:56

    Santiago, el hermano de Jesús, debe de haber comprendido que la justicia de Dios es justificante más que justiciera, misericordiosa más que legalista. Por eso no tuvo reparos en manifestarse de acuerdo con Pablo y confiar en él, como también Pedro y Juan. Hubo, eso sí, una condición que poner, que cuenta Pablo: “sólo que nosotros debíamos tener presentes a los pobres, cosa que he procurado cumplir con todo esmero” (Gál 2, 10). Así quedó resuelta la famosa cuestión de la fe y las obras: son complementarias.

  • Comentario por Abraham S. 11.07.17 | 07:26

    Sofía:

    La contradicción entre la epístola de Santiago y la de Pablo está ahí aunque no se la quiera ver. Ambos escritos hablan en términos opuestos sobre la fe y las obras. Mientras que Pablo afirma que las personas son justificadas por la fe independientemente de las obras, Santiago afirma que las personas son justificadas por las obras independientemente de la fe. La fe para Pablo opera sólo por el amor (Gál 5.6) y para Santiago la fe sin obras está muer­ta (St 2.17). El lema "justificación por la fe y no por las obras de la ley" se había convertido en un eslogan peligroso y Santiago quería combatirlo.El problema principal para Santiago es la discriminación de los pobres y la necesidad de las obras de justicia, elementos que poco o nada preocupan a Pablo.

  • Comentario por Abraham S. 11.07.17 | 06:43

    ...,cómo impulsó la investigación de Q la publicación de los logia del Evangelio de Tomás en los Papiros de Oxirrinco (Grenfell y Hunt); cómo se desechó el “Documento Q” en arameo defendido por Julius Wellhausen, los avances directos o indirectos sobre Q en las obras de Albert Schweitzer, Adolf von Harnack, el impulso de la Historia de las Formas a la consistencia de la hipótesis Q, por Martín Dibelius… Burnett Hillman Streeter, etc. hasta nuestros días con las dos ediciones previas de Kloppenborg, que se valoran debidamente. Una historia breve y excelente, verdaderamente clara e iluminadora".

  • Comentario por Abraham S. 11.07.17 | 06:42

    Procestoc:

    Siga el consejo del profesor D. Antonio Piñero:

    "Lea usted la “Introducción” de J. M. Robinson a "El documento Q en griego y en español. Con paralelos del Evangelio de Marcos y del Evangelio de Tomás" (Edit. Sígueme, Salamanca 2002, 233 pp.) donde el autor documenta los más momentos decisivos de la historia de la investigación de la “Fuente Q”, desde los logia arameos de Papias (recogida su mención por Eusebio de Cesárea), hasta los intentos más modernos de confirmación de ese presunto texto Q y su reconstrucción, pasando por los estadios intermedios, cuando aún se afirmaba la existencia de "los dichos de Jesús" recogidos en el “auténtico Evangelio de Mateo” (perdido), que luego fue utilizado por Lucas (Weisse, 1838)...

  • Comentario por sofía 10.07.17 | 23:45

    No existe contradicción entre la epístola de Santiago y Pablo. Eso lo suponen quienes interpretan mal a Pablo y/o a Santiago. En eso no estoy de acuerdo con Galetel. En el resto sí.

    No acepto tampoco la versión de Abraham de que el Cristo de la fe es un producto netamente helénico. El mesías daniélico es puramente hebreo, aunque Pablo tenga una versión más helenista en su evolución, el mesías resucitado con la misión divina de traer el Reinado definitivo de Dios es un producto hebreo PREVIO a Pablo. Y es de ese concepto mesiánico de donde procede la exaltación de Jesús como Señor que participa en algún modo de la divinidad.

    Respecto a Q, de acuerdo con JP.

  • Comentario por procestoc 10.07.17 | 22:37

    Abraham S.:

    ¿Podría ampliar por qué ha sido desechada la tesis que identificaba los logia de Papías con Q?
    Se lo agradecería mucho.

    Un saludo.

  • Comentario por J.P. 10.07.17 | 20:56

    A gfñrandes rasgos, estoy de acuerdo con las conclusiones de D.Antonio. Añadiría que, en cuamto a Q, no sabemos sin hubo material que quedó en la mesa de montaje y que, además, estratificar y "comunizar" un documento hipotético, y cuya existencia tiene cada vez más detractores, es un poco demasié.

  • Comentario por galetel 10.07.17 | 18:03

    O sea, Abraham, que Vd. no halla otros temas de contradicción salvo esos que no resultan contradictorios en realidad si se atiende a la progresividad del Reino. ¿O hay algunos otros dichos del EvT que me pueda citar, al respecto?

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 16:39

    David:

    Otra cuestión es que tan cuestionable es el análisis "desecatologizado" de Q que lleva a cabo Kloppenborg como el análisis "escatológico" de Sato sobre Q.

    Para M. Sato (Q und Prophetie: Studien zur Gattungs und Traditionsgeschichte der Quelle Q, Mohr-Siebeck, Tlibingen 1988), Q es ante todo un escrito profético que ha llegado a adquirir su forma actual a través de diversas reelaboraciones. En los orígenes de este proceso identifica dos redacciones parciales, a las que llama Redacción «A» (Q 3,2-7, 28) y Redacción «B» (Q 9, 57-10, 24). Estas dos composiciones fueron unidas en un segundo estadio (Redacción «C»), momento en el que se incluyeron en Q otras composiciones preexistentes, como por ejemplo Q 17, 23-37. Esta tercera redacción se caracteriza por la presencia de dichos polémicos contra esta generación.

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 16:28

    Galetel:

    El punto de vista que usted defiende de "instauración progresiva del Reino", aunque yo no lo comparta, lo respeto, y curiosamente en el libro sobre el EvT analizado en estas postales, Riera defiende algo parecido en las páginas 119-122, en capítulo dedicado a "El Reino".

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 16:22

    David, está claro que la extracción artificial de fragmentos puede ser útil como herramienta sin perder de vista su carácter instrumental. En este sentido, comparto plenamente, como he señalado más abajo, lo que ha dicho en su comentario de hoy el Dr. Piñero sobre la afirmación de Kloppenborg que dice que en el análisis literario de un documento antiguo como la hipotética ‘Fuente Q’ y el tangible evangelio de Tomás, hay que distinguir muy bien entre los estratos literarios y los estratos históricos. Esto es, en el proceso de construcción literaria de Q el hecho de que el primer estrato literario sea sapiencial y el segundo apocalíptico, no implica que desde el punto de vista de la historia de la tradición también el estrato sapiencial sea más antiguo que el estrato apocalíptico. El aislamiento de estratos literarios es algo basado en hipótesis falibles pero más seguras que la pura ideoteología que rige el método de algunos exegetas.

  • Comentario por galetel 10.07.17 | 16:15

    Abraham:
    De eso hemos hablado mucho en este blog. La predicación de Jesús, según los evangelios canónicos, proclama un PROCESO de instauración progresiva del Reino, cuyo CULMEN se espera en el futuro, pero que está en ciernes también en el presente, entre los que quieran verlo y participar de él anticipadamente. No hay contradicción, me parece.

  • Comentario por David Mo 10.07.17 | 16:04

    ..."comunidad de Q" donde no hay otra cosa que una extracción artificial de fragmentos que puede ser útil como herramienta, pero sin perder de vista su carácter instrumental.

    Esto es todo, por el momento.

  • Comentario por David Mo 10.07.17 | 16:03

    Estas son apreciaciones provisionales, porque todavía no he acabado el artículo, pero lo llevo bastante avanzado.
    Por lo que llevo visto, y como apreciación preliminar, observo lo que me parece un defecto bastante generalizado en los procedimientos de datación textual (o mejor dos):
    1. Una interpretación arriesgada (por no decir inconsistente) de los fragmentos ambiguos que podrían incluirse en tierra de nadie.
    2. Una interpretación inconsistente de la contradicción como criterio de demarcación autoral y temporal. Contra ello: La contradicción existe incluso en textos recientes con autor definido.

    Aparte, referido a Q: Se pretende dar una consistencia y demarcación excesiva (como a Tomás) de lo que no es sino una hipótesis constructiva de la existencia de tradiciones orales más o menos fluyentes, es decir, que no tienen por qué condensarse en la serie de fragmentos textuales que han sido extraídos y agrupados a posteriori. Veo una exageración hablar de ...

  • Comentario por David Mo 10.07.17 | 15:56

    Abraham: No debería escribir esto, porque aún no he acabado de leer el artículo de Hartin que amablemente me proporcionó, pero es que en las notas que iba haciendo mientras leía observo una curiosa coincidencia con lo que afirma Piñero y, al parecer, Kloppenborg. Yo había escrito: "Presupuesto indemostrado: (...) Contradicciones/diferencias temáticas suponen capas estratificadas temporalmente (...) que suponen dos manos. (...) Contradicciones, etc. supone más de dos manos (...) sino redacción polifónica que nunca explica la temporalidad [puesto que subsiste] en redacciones "definitivas". (...) Otro supuesto: que los conjuntos de versículos son agrupados según criterio consciente y objetivo [en lugar de criterio de ordenación subjetivo-metódico]".
    Además me parece que los criterios de estratificación y agrupación de Hartin son bastante subjetivos. Incluye, por ejemplo, en el grupo "sapiencial" (el originario) versículos que pueden interpretarse también como "escatológicos".

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 15:36

    Así lo afirma también la fuente Q (Q 17,21b: Lc 17,21b):

    «El reino de Dios está entre vosotros (a vuestro alcance)»

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 15:34

    Sí, Galetel, conozco varios dichos que contradicen abierta y positivamente la esperanza pospascual cristiana en que Jesús viniera en calidad de Mesías daniélico, como Señor, a instaurar el culmen de su reino eterno universal. El Reino que predicó Jesús era humano y terreno, por eso mismo fue condenado y ejecutado por el poder político romano en Judea, por sedición.

    Dicho 3,3 EvT:

    Jesús dice: «El reino de Dios está dentro de vosotros y fuera de vosotros» (EvT 3,3 / P. Oxy. 654 + EvT 3,3 / Nag Hammadi II, 2).

    Dicho 113,3 EvT:

    Jesús dice: «El reino del Padre está esparcido sobre la tierra y la gente no lo ve». (EvT 113,3 / Nag Hammadi, II 2).

    Dicho 51,1C-2 EvT:

    «Sus discípulos le preguntaron: “¿(...) Cuándo vendrá el mundo nuevo?”. Él les dijo: “Lo que esperáis ya ha llegado,pero vosotros no lo reconocéis”».

    Así lo afirma también la fuente Q (Q 17,21b: Lc 17,21b):

    «El reino de Dios est...

  • Comentario por galetel 10.07.17 | 15:19

    Bueno, eso habla muy bien de Santiago. Pero no es en absoluto incompatible con vivir en espera de la Venida del Señor, la Parusía. ¿Conoce Vd., Abraham, algún dicho contenido en el EvT que contradiga abierta y positivamente la esperanza pospascual cristiana en que Jesús viniera en calidad de Mesías daniélico, como Señor, a instaurar el culmen de su reino eterno universal?

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 14:40

    Ninguna exageración. “Aquel por cuyo motivo el cielo y la tierra nacieron o fueron hechos o llegaron a existir” es una expresión genuinamente judía que sirve para alabar a las personas santas, pero humanas, muy humanas, y cuyo destino es el de todos los mortales...

  • Comentario por galetel 10.07.17 | 14:05

    Todo cuadra... ¿Ese es el destino de alguien "por quien el cielo y la tierra llegaron a existir"? ¿No habrá alguna pequeña exageración en ese dicho (a menos que creamos -como yo- que el cielo y la tierra existen para que todos los seres humanos -incluido Santiago el Justo- seamos redimidos finalmente por Jesucristo)?

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 13:49

    Entonces.... todo cuadra. Pues claro: resulta que cuando se redactó el primer estrato del evangelio de Tomás o EvT1 Santiago estaba vivito y coleando. Es decir, el núcleo original del EvT es anterior al año 62 de nuestra era.

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