El blog de Antonio Piñero

“Segundo estrato, o segunda redacción, del evangelio de Tomás (EvT2). El Jesús de la historia. Un acercamiento a través de este evangelio” (III)

08.07.17 | 08:23. Archivado en Biblia/Evangelios,

Escribe Antonio Piñero

Seguimos, conforme a lo prometido con la descripción del segundo estrato del EvT, según Riera Ginestar.

II El segundo estrato o segunda redacción del evangelio de Tomás (EvT2) se conforma cuando, después del martirio de Santiago (año 62), la colección original de dichos y quizás también la comunidad que la había producido, emigra a Edesa (Siria) para huir de los nacionalistas judíos extremos.

En esa ciudad, posiblemente en los años 60 o 70 del siglo I y bajo la autoridad de Judas Tomás (bien un hermano carnal de Jesús o bien un apóstol suyo que llevó el cristianismo a la India) se añade al EvT primitivo un material nuevo que presenta caracteres diversos.

Nuestro autor se niega a designar como gnóstico (vocablo generalizante –en su opinión– y simplista) a este nuevo material, y prefiere describirlo como una amalgama de ideas que van desde concepciones originarias del panteísmo hindú y budista (el autor explica cómo fueron posible las influencias y cuándo), hasta ideas del cristianismo paulino mezcladas con tendencias ascéticas y encratitas, pasando por temas del hermetismo egipcio y helenístico. La parte que denominaríamos “gnóstica” es considerada por Riera Ginestar como un “misticismo hebreo” que finalmente desembocará en la Cábala.

En muchos casos los dichos del segundo estrato del EvT material aparecen superpuestos a los del primer estrato –o estrato más antiguo– mezclados con ellos o incrustados sobre las primeras unidades, que son interpretadas o reinterpretadas por el nuevo y definitivo autor según alguna de las corrientes ideológicas que hemos señalado. La delimitación del material propio de este segundo estrato se obtiene aislando aquellos dichos que no tienen paralelos o testimonios externos en los evangelios sinópticos o en ‘Q’, en ‘M’ y ‘L’. Son los siguientes: 1. 2. 3. 7. 11. 18. 19. 22. 27. 28. 29. 42. 49. 50. 56. 61. 67. 70. 75. 77. 80. 83. 84. 87. 101. 110. 111. 112.

La imagen de Jesús de este segundo estrato, según nuestro autor, es una reelaboración o interpretación post mortem de la persona y magisterio de aquel. Es una figura paralela y alternativa tanto a la visión del grupo palestinense de “Q” como a la versión helenizante de Pablo. Sus rasgos característicos son:

Jesús vive eternamente a través del recuerdo, análisis, comprensión y aplicación de sus palabras por parte del creyente. La actualización de la enseñanza de Jesús a través de sus palabras permite al creyente salvarse o liberarse de las cadenas del mundo material sin renunciar a vivir en él pero haciéndolo con otra visión: sin apego, deseo, angustia, miedo y dolor. Este Jesús enseña la aparente realidad de mundo fenoménico, material. El creyente en Jesús vive en el mundo sin oponerse a él y a la vez sin apegarse a él, aceptando el curso natural de este mundo, pero siempre con la intención puesta en alcanzar la liberación definitiva de la carne y del sufrimiento terreno. Así podrá retornar al origen informe y pacífico del Reino del Padre.

A través de las palabras de Jesús, el creyente adquiere la revelación de la realidad última, auténtica y total, de modo que puede volver a la unidad original. Esta es el “Reino” o “Reino del Padre”, al que solo se puede acceder tras un proceso de búsqueda y autoconocimiento o reconocimiento en uno mismo de la identidad divina, lo que implica la identificación del origen de uno mismo (luz) y de su destino final (descanso en el origen luminoso), superando la aparente y dolorosa dualidad (división objeto–sujeto) de la existencia humana. Dicho proceso es como un renacimiento (convertirse en un niño) y lleva finalmente a un estado de paz o autoliberación.

Respecto a estas dos imágenes de Jesús que se desprenden del Evangelio de Tomás y a la síntesis del pensamiento del Nazareno, hay que subrayar que Riera Ginestar no se manifiesta nunca de un modo dogmático, sino que reconoce las dudas que le embargan al presentar una imagen de Jesús tan distinta de la usual. Así, en el apartado general “Jesús y su mensaje” (pp. 86-90) manifiesta sus vacilaciones. Pongo algunos ejemplos:

“¿Es el Reino de naturaleza terrenal (teocracia redentora que desde Israel se extendería al resto del mundo) o de tipo celestial (paraíso de ultratumba al que serán arrebatados los justos el día del Juicio)? ¿Es de naturaleza exterior (física) o interior (psíquica) o de ambos tipos a la vez? ¿Es el Reino una realidad en acto (tangible) o solo en potencia (utopía)?” (p. 87).

“¿Era Jesús un profeta de arrepentimiento de corte esenio, un judío piadoso, apocalíptico y nacionalista que predicó en exclusiva al pueblo de Israel, rechazando abiertamente a los gentiles, y que creía en el inminente fin del mundo y la llegada del juicio divino? ¿O era en cambio un maestro de sabiduría intemporal en contacto con enseñanzas orientales de corte hindú, budista y taoísta y con el modo de vida de los cínicos del mundo helenístico y romano cuyo mensaje tenía voluntad de universalidad?” (p. 88).

“¿Predicaba Jesús un amor absoluto hacia todos o solo hacia aquellos que pertenecían o estaban abiertos a pertenecer al grupo del Reino? ¿Odiaba Jesús o al menos mostraba una profunda distancia y animadversión hacia quienes por su dureza de corazón se mostraban cerrados a su proclamación sobre el Reino?” (p. 89)

“¿Era Jesús un nacionalista galileo violento que promovió acciones hostiles contra el poder romano que lo llevaron a ser ejecutado en la cruz como un bandido junto a otros seguidores, o era un maestro pacífico pero la radicalidad de su predicación fue vista como una amenaza por las autoridades judías y romanas y acabó siendo acusado falsamente de sedición y crucificado? ¿Se consideró Jesús a sí mismo como hijo de Dios en sentido estricto (filiación divina) o solo en el sentido de enviado suyo (profeta humano)?” (p. 89).

“¿Er el término “Hijo del Hombre” (bar enasch en arameo y ben adam en hebreo) un giro idiomático propio del arameo de Galilea con el que Jesús aludía con frecuencia a sí mismo como ser humano (“hijo de hombre”), igual que hacían los sabios orientales, o es posible que con esta expresión Jesús se describiese como enviado o mensajero divino que, igual que los antiguos profetas israelitas (Elías), una vez muerto y arrebatado al cielo, regresaría sobre las nubes como gran Juez el día del Juicio Final? ¿O tal vez al utilizar la expresión Hijo del Hombre Jesús se refería a su filiación divina y a su categoría de Mesías o Ungido de Dios que, como rey guerrero, liberaría a Israel del yugo opresor romano? ¿O bien con ese término aludía así mismo como un Mesías atípico, como el “siervo sufriente” de Isaías 53, recogido por el evangelio de Marcos, que como cordero sería llevado al matadero? ¿Se autoproclamó Jesús como Mesías o se dejó proclamar, contra su voluntad, como tal?” (pp. 89-90).

Naturalmente, a lo largo de cada capítulo de la traducción y comentario (o mejor, exposición del pensamiento de Jesús en el apartado pertinente) al primer estrato del EvT (pp. 99-267 y su repetición de forma seguida en pp. 321-353), el autor se decanta por una interpretación que tiende a ser la contraria de lo usual, como ya hemos podido observar al dibujar someramente más arriba la imagen de Jesús de cada uno de los estadios del Evangelio de Tomás. Pero luego añade: “Urgen de esa manera preguntas abiertas… que todavía no han sido contestadas de manera definitiva ni satisfactoria (ni seguramente lo serán nunca) por ningún experto y que cada cual debe intentar responderse a sí mismo a partir de la reflexión que puede surgir de su experiencia personal con el material literario primitivo cercano al Jesús de la historia que ofrecemos en este libro” (p. 87).

En la próxima entrega (probablemente el 10 de julio) expondré y haré unas consideraciones sobre la cuestión básica que domina la parte principal del libro que comentamos: el material del EvT del primer estrato es independiente y anterior al de los evangelios sinópticos

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por procestoc 10.07.17 | 22:36

    Abraham S.:

    ¿Podría ampliar por qué ha sido desechada la tesis que identificaba los logia de Papías con Q?
    Se lo agradecería mucho.

    Un saludo.

  • Comentario por Abraham S. 10.07.17 | 08:33

    Xabier:

    Gracias por su ofrecimiento. No dudo, a pesar de mi afirmación de ayer al respecto, que la hipótesis de Farrer-Goulder-Goodacre tiene sus razonamientos científicos, aunque sea una tesis minoritaria dentro de la comunidad científica.Por supuesto, yo respecto dicha hipótesis, aunque no la comparta.En cuanto a Q, me alegro que usted considere que pudo existir, como así lo prueba el descubrimiento del EvT en 1945.Ahora bien, yo no veo inconveniente en que en el hipotético protoevangelio Q figurase una brevísima alusión al bautizo, dado que para la hipotética comunidad Q ese hecho (y no la pasión) fue relevante para el magisterio de Jesús, ya que desde ese momento se sintió investido como mensajero divino (hijo de Dios en un sentido no literal).

    Un placer intercambiar opiniones con usted.

  • Comentario por Xabier 10.07.17 | 07:52

    Abraham:

    Los que defienden la hipótesis de Farrer-Goulder-Goodacre o "Marcos sin Q" no se basan en testimonios patrísticos, sino en análisis filológicos puros y duros. Si lo desea, puedo pasarle algunos artículos y libros con argumentos de crítica textual muy sólidos.

    Y, si existió Q, sería un documento de lo más original, pues no sería una colección de frases y parábolas de Jesús (que me parece verosímil que existiese), sino que esa recopilación iría precedida de un breve texto narrativo sobre el bautismo de Jesús.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.07.17 | 03:32

    ....ni satisfactoria (ni seguramente lo serán nunca) por ningún experto......".Pues sí,en efecto, respecto a la figura de Jesús y manteniéndose en el plano de lo estrictamente racional cabe emitir,por parte de expertos como también de creyentes, hipótesis mejor o peor fundamentadas,nunca respuestas concluyentes y definitivas que despejen todas las incógnitas y enigmas. Lo siempre abierto,el enigma siempre irresuelto,resulta connatural a este personaje dados los únicos elementos con que contamos para definir una imagen exacta de él,el no reconocerlo, y enigma es concepto desechado y tabú para Piñero,por ejemplo, supone en definitiva salirse del campo de lo estrictamente racional,por más que en nombre de la razón,en este caso usado en vano, pretenda hacerse.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.07.17 | 03:08

    Una breve consideración preliminar,la de cómo en ésta y en las dos anteriores postales Piñero "cuela" más o menos subrepticiamente su teoría,compartida con o derivada de Bermejo,del Jesús sedicioso crucificado junto con otros compañeros o discípulos. así,por ejemplo,cuando entre las alternativas que se plantean aparece la de :"Era Jesús un nacionalista galileo violento que promovió acciones hostiles contra el poder romanom que lo llevaron a ser ejecutado en la cruz como un bandido junto a otros seguidores......?".La pregunta es si tal alternativa así formulada aparece en el libro de Riera o es pura cosecha de Piñero, apostaría por esta segunda opción.

    En fin,y como tema principal del comentario,simplemente recalcar unas palabras,en este caso citadas como literales,de dicho libro :" Urgen ¿ acaso un error y la palabra exacta sería "surgen?) de esa manera preguntas abiertas....que todavía no han sido contestadas de manera definitiva ni satisfactoria ....

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 20:28

    Lástima:

    La tesis que identificaba los logia de Papias con Q ( "Mateo compiló los logia -τὰ λόγια- en lenguaje hebreo, y cada persona las interpretaba como podía"), ha sido desechada hace muchos años por la comunidad científica.

  • Comentario por procestoc 09.07.17 | 20:15

    Es obvio que Q exixtió. El único problema es que en su época no lo llamaban Q, lo llamaban Mateo.

  • Comentario por sofía 09.07.17 | 18:22

    Tiene sentido común lo que dice Xabier.

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 15:26

    Un observación más:

    3. Casey no duda de la existencia histórica de "Q", sino que se centra en su dimensión aramea o su sustrato arameo. Es decir, en contra del consenso general, Casey afirma que originalmente dicho documento puedo ser redactado en arameo y no en griego.

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 15:09

    Varios aspectos a destacar sobre Q y sobre su “tangibilidad” histórica y científica y sobre sus apoyos académicos:

    1. La piedra de toque para verificar la validez de una tesis no es la originalidad, evidentemente, aunque el hecho de ser original se agradece al presentar una hipótesis; la piedra de toque, aunque a algunos no les guste reconocerlo, es el puro y duro método científico, concretamente, la crítica textual científica moderna, basada en la filología y la literatura (teoría dos fuentes) y no en elucubraciones sobre textos patrísticos de segunda mano y con un sesgo ideoteológico (teorías agustinianas remozadas). Unos expertos siguen la teología y otros la ciencia.

    2. W. G. Kummel, un especialista bien “conservador”, considera que la comunidad Q no sólo existió sino que su origen estuvo en Palestina.

  • Comentario por J.P. 09.07.17 | 14:48


    Vaya, ahora a piedra de toque es la originalidad.

    Otros críticos de Q tal y como se presenta (¡estratificado y "comunitarizado!) como Casey, también caerán en la etiqueta de ultraconservador, seguro.

    Alegría y que no decaiga.

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 13:11

    Está usted en lo cierto. La hipótesis Farrer–Goulder–Goodacre, como la hipótesis de Griesbach y la hipótesis de Eta Linnemann y F. David Farnell, es una versión modificada de la hipótesis agustiniana.

    Estas teorías tienen, por ello, poca originalidad, según mi modesto entender, pues se trata de derivaciones a partir de una teoría matriz que tiene su fundamento en un testimonio histórico relativamente fiable (escritos de los Padres de la Iglesia desde el siglo II), en lugar de la crítica textual científica moderna (teoría de las dos fuentes), como la línea central de evidencia.

  • Comentario por Xabier 09.07.17 | 12:15

    Ya sabía que el Dr. Piñero cree en Q, que es la hipótesis mayoritaria. Respeto esa opinión, pero discrepo de ella y me convence mucho más Goodacre y los autores a los que se adhiere (la expresión "copiar" me parece desafortunada, porque Goodacre no se atribuye ser el padre de esa hipótesis, sino que reconoce a sus antecesores y añade nuevos argumentos)

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 12:11

    “De entre los evangelios conservados hasta hoy, tanto apócrifos como canónicos, Marcos (Mc) es el más antiguo” (Guía para entender el Nuevo Testamento, de Antonio Piñero, Trotta, 2006, pg 327).

    “El Evangelio de Mateo es posterior al de Marcos: sus fuentes prácticamente seguras, en opinión de la mayoría de los estudiosos, son el Evangelio de Marcos y la fuente Q” (Guía para entender el Nuevo Testamento, de Antonio Piñero, Trotta, 2006, pg 343).

    “Lucas pretende ser tenido por historiador concienzudo, y al aceptar como base a Marcos y a la fuente Q, muestra que los considera fiables históricamente, aunque con algunos reparos” (Guía para entender el Nuevo Testamento, de Antonio Piñero, Trotta, 2006, pg 356).

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 12:09

    Sobre la validez de la teoría de las dos fuentes y la mayor antigüedad de Marcos, aparte del cuestionamiento que hace Goodacre que copia a Farrer y a Goulder, la mayoría de expertos no dudan de dicha teoría.

    “Según la inmensa mayoría de los investigadores la hipótesis de otra fuente común a Mt y Lc, que no es Marcos, se debe aceptar como imprescindible. Según esta teoría, Mt y Lc copian no sólo de Mc, sino también de un «evangelio» escrito en griego, perdido, sí, pero que se puede reconstruir precisamente por el acuerdo tan extraordinario que muestran los dos evangelistas cuando coinciden entre sí y no están copiando de Marcos” (Guía para entender el Nuevo Testamento, de Antonio Piñero, Trotta, 2006, pg 320-321).

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 11:51


    Cita extraída de: "Guía para entender el Nuevo Testamento2, de Antonio Piñero, Trotta, 2006, pág 322)

  • Comentario por Abraham S. 09.07.17 | 11:49

    Parece que alguien más cree que Q existió:

    "A lo largo del siglo xx se han hecho notables esfuerzos de reconstrucción que hacen verosímil la existencia del «evangelio Q», que no contenía hechos y milagros de Jesús sino prácticamente sólo palabras de éste. Teóricamente no existe una prueba apodíctica de que tal escrito haya existido, ya que no se ha encontrado hasta ahora ningún fragmento de él, pero su existencia es muy verosímil y —como decimos— es la hipótesis que mejor explica las sorprendentes coincidencias, a veces al pie de la letra, entre Mt y Lc en pasajes que no aparecen en Mc. Esta suposición se refuerza con el descubrimiento en 1945 en Nag Hammadi de un evangelio apócrifo, el llamado Evangelio de Tomás, muy parecido a como se piensa que debió ser la fuente Q perdida: no contiene acciones ni milagros de Jesús, ni siquiera la historia de la pasión, sino sólo dichos y sentencias del Maestro."

    Guía para entender el Nuevo Testamento, de Antonio Piñero, ...

  • Comentario por Xabier 09.07.17 | 11:20

    No descarto que haya dos o más estratos en el Evangelio de Tomás (soy totalmente ignorante en ese tema), como sí los tiene el Evangelio de Juan, pero no me convence mucho Riera porque yo, como Goodacre, estoy convencido de que Q nunca ha existido.

    Matizo: me parece verosímil que existiese una colección de dichos de Jesús y que fuera utilizada por Marcos y Mateo, pero la hipótesis que mejor explica el problema sinóptico es la de que Lucas utilizó como fuentes los evangelios de Marcos y Mateo.

  • Comentario por Abraham S. 08.07.17 | 15:35

    "Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, hermano de Jesús, quien era llamado Cristo, y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados" (Antigüedades XX, 200).

  • Comentario por J.P. 08.07.17 | 14:38

    Por muchídimo menos, aquí se ha tachado de antijudaísmo nada menos que a Sanders.

    En fin...

  • Comentario por sofía 08.07.17 | 10:44

    Curioso: "...después del martirio de Santiago (año 62), la colección original de dichos y quizás también la comunidad que la había producido, emigra a Edesa (Siria) para huir de los nacionalistas judíos extremos. "

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