El blog de Antonio Piñero

“El Jesús de la historia. Un acercamiento a través del Evangelio de Tomás” (I)

04.07.17 | 07:58. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Escribo hoy sobre un libro muy interesante y de un tema sobre el que se ha escrito bastante (aunque en lengua española haya muy pocas obras), cuyo título es el de esta postal, al que añado algunos datos:

Autor: Joaquín Riera Ginestar. Editorial Almuzara, Córdoba, 2017, 391 pp. ISBN: 978-84-17044-13-8. Con ilustraciones y bibliografía.

Esta obra se complementa con otras dos más del autor, de las que conozco sólo su versión electrónica: 1. El Jesús original, el material especial de Mateo y Lucas, de 2015 y 2. Jesús al desnudo. Dichos y parábolas primitivos de Jesús de Nazaret de 2016. El libro presente recoge y precisa ideas previamente publicadas (al menos electrónicamente) en los dos libros anteriores. Me parece muy interesante por su contenido y su propósito: reconstruir, en lo posible, la enseñanza de Jesús utilizando como base ante todo el material del Evangelio de Tomás (gnóstico, el descubierto en 1945; publicado en español –en lo que yo conozco– en las obras de José Montserrat, “Evangeli de Tomàs, en A. PUIG (ed.), Apòcrifs del Nou Testament [Clàssics del Cristianisme 17], Barcelona: Proa 1990, y la de Armand Puig, Un Jesús desconocido. Las claves del evangelio gnóstico de Tomás, Ariel, Barcelona 2008; y en la edición de Trotta, Madrid, Textos Gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi. Vol. II, Evangelios, Hechos, Cartas, 5ª edición 2016; versión de R. Trevijano). Es importante no confundir este evangelio con el “Evangelio de la infancia de Tomás” (Todos los Evangelios, EDAF, Madrid, 2009, pp. 254-261; en esta obra aparece también una versión del Evangelio de Tomás desde el copto por F. Bermejo).

Recalco que la intención principal de la obra de Riera Ginestar es contribuir “a la búsqueda del Jesús histórico” (p. 30), por medio de un estudio del estrato más antiguo de este Evangelio de Tomás gnóstico. El libro, además, ofrece el texto del (presumible científicamente) primer estrato de la “Fuente Q” y de las fuentes especiales de Mateo (M) y de Lucas (L).

Indica el autor en la p. 95 el texto español de su obra es una suerte de “edición ecléctica” de los textos, en inglés y francés (o en el caso de Meyer en versión española pero traducida del inglés) de Blatz (1991), Doresse (1960), Guillaumont et alii (1959); Lambdin (1988) Layton (1989), Meyer (1992), Plisch (2008) y Valantasis (1997). En la nota 37 indica el autor que sigue la versión inglesa de Meyer (1992) para la versión de los textos griegos fragmentarios de los papiros de Oxirrinco 654 y 655. Aquí debe decirse que es poco comprensible que el autor no haya utilizado la edición española, con muchas notas, sobre todo textuales, de R. Trevijano, en versión directa del copto (en la obra citada anteriormente Textos Gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi. Vol. II, Evangelios, Hechos, Cartas, Trotta, Madrid, 5ª edición 2016).

El presupuesto del autor es que la reconstrucción del primer estrato de la “Fuente Q” e igualmente del primer estrato del Evangelio de Tomás (EvT) puede llevarnos a lograr “un compendio de las enseñanzas de Jesús que la investigación bíblica ha considerado históricamente más próximas a este” (p. 31). Sostiene el autor que el mensaje original de Jesús y su auténtica personalidad se obtiene mediante la comparación de unidades literarias del EvT con los dichos paralelos presentes en el material propio del Evangelio de Mateo, de Lucas (designados como “M” y “L”) y el de la Fuente “Q” (p. 31). Esta es la cuestión básica que discutiremos posteriormente.

Deseo señalar que el autor parte de la base de que su lector puede no estar versado en los fundamentos de la ciencia bíblica que serían necesario para entender bien su obra, por lo que en una sección introductoria le informa sucinta, clara pero suficientemente del estado actual de la investigación sobre los temas pertinentes: “Evangelios Sinópticos” (Mateo, Marcos y Lucas), la “Fuente Q” y la división en estratos, sobre todo según la obra de J. Kloppenborg (The Formation of Q: Trajectories in Ancient Wisdom Collections, Fortress Press, Philadelphia 1987; existe un buen resumen en español del primer estadio en J. M. Robinson – J. S. Kloppenborg – P. Hoffmann, El Documento Q en griego y en español, versión de S. Guijarro, Salamanca, Sígueme 2002); qué es la gnosis y el gnosticismo (elementos básicos para comprender el segundo estrato del EvT) y sus posibles contactos con las religiones persa e hindú zoroástrica.

Una sección muy importante antes de pasar a la segunda parte (y fundamental) del libro –la traducción, análisis, transcripción de lugares paralelos del Nuevo Testamento y otra literatura cristiana primitiva, e interpretación del contenido de los dichos del EvT– es lo que el autor denomina “Anatomía de una colección antigua de dichos de Jesús”. Y es importante porque en esa sección se explica con detenimiento el método, y sus consecuencias, empleado para dictaminar que el Evangelio de Tomás, en su primer estrato reconstruible técnicamente, contiene dichos de Jesús que son anteriores cronológicamente a nuestros Evangelios, y que el texto reconstruido de ese estrato se puede abordar críticamente la vida y pensamiento de Jesús de Nazaret.

Llegados aquí el lector caerá en la cuenta de que entramos de lleno en una polémica ya añeja (que surgió de inmediato nada más publicarse el texto copto del EvT y su traducción inglesa, junto con los fragmentos encontrados a principios del siglo pasado entre los “Papiros de Oxyrrinco”, publicados por Grenfell y Hunt), a saber: ¿son los dichos del EvT “autónomos” e independientes, es decir, proceden de una o unas fuentes anteriores a los recogidos en los Evangelios de Marcos, Mateo y Lucas –es decir, son dichos primarios e importantísimos para reconstruir el pensamiento de Jesús–, o bien son una reinterpretación gnóstica de ese material sinóptico, y por tanto secundarios? En este apartado, en el que se explica el método y los resultados de nuestro autor nos detendremos especialmente luego.

Nuestro autor se decanta por la primera opción y retoma los argumentos esgrimidos anteriormente en especial por dos estudiosos de renombre: Helmut Köster, sobre todo en su obra básica, Ancient Christian Gospels, (Koester editó también la obra colectiva Trajectories through Early Christianity, Fortress Press, Philadelphia 1971, donde se trata igualmente la cuestión del Evangelio de Tomás y de la fuente Q), y Jean Dominique Crossan, en diversas obras, especialmente en Jesús: vida de un campesino mediterráneo, Crítica, Barcelona 1994; Jesús desenterrado, Crítica, Barcelona 2003, y The Essential Jesus: Original Sayings and Earliest Images, Wipf and Stock, Oregon (USA) 2008.

Prosigue luego el libro, como indicamos, con la exposición y análisis del Primer estrato del Evangelio de Tomás (pp. 99-267), dividido en once secciones que reflejan momentos o temas importantes de la vida de Jesús (Apocalipsis; Herodes Antipas y Juan el Bautista; El Reino; La ética del Reino; Ricos, desheredados, poder y violencia; Religión; Identidad; Rechazo; Conflicto; Misión; Desafíos a la autoridad).

A este sigue una exposición del Segundo estrato, con un análisis mucho más breve, ya que al ser una obra de mitad del siglo II y estar trufada de interpretaciones gnósticas, no tiene valor para reconstruir al Jesús histórico (pp. 82-86 y 313-320).

Al final de esta sección se hace un resumen seguido del pensamiento de Jesús que se ha ido exponiendo al inicio de cada sección del “Primer estrato”. Es cómodo también para el lector la presentación en este libro del material del primer estrato de la fuente “Q” (Q1), el de la fuente “M” (material propio de Mateo), y de la fuente “L” (material propio de Lucas).

Una vez que el lector tiene los ojos el contenido completo de este interesante libro, vuelvo hacia atrás, hacia la “Anatomía de una colección antigua de dichos de Jesús” (pp. 55-73), “Los estratos del Evangelio de Tomás” (pp. 74-86) y “Jesús y su mensaje” (pp. 86-90), que debo sopesar con mayor detenimiento según prometí antes.

Las tres clases de dichos de Jesús del EvT son

A. “Sentencias –o dichos, lógia– sinópticas”, es decir, con paralelos en los evangelios sinópticos;
B. “Sentencias no sinópticas”;
C: Sentencias de Jesús desconocidas hasta el momento del descubrimiento del EvT

Riera presenta muy claramente las diversas posturas de la investigación respecto a la cuestión básica: la relación de los dichos de Jesús en el EvT (con especial hincapié en primer estrato, EvT1) y en los Sinópticos:

1. El EvT representa una tradición propia antecedente, en todo o en parte, anterior a los evangelios sinópticos (H. Köster 1971)

2. El EvT y la Fuente Q proceden independientemente de una fuente común, por tanto anterior a los Sinópticos (J. Jeremias 1990)

3. El EvT es una lectura en clave gnóstica, siríaca, de una fuente previa aramea con influjos de una mentalidad ascética y encratita (enemiga del matrimonio): G. Quispel 1981.

4. El EvT1 es anterior a los Sinópticos, los cuales son una deformación escatológica del material al que tiñen de un colorido apocalíptico (J. D. Crossan1985).

5. El EvT depende casi totalmente de los Sinópticos, a los que reinterpreta con mayor o menor ambigüedad (W.G. Kümmel 1973; M. Goodacre 2012).

Seguiremos

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por Golem 07.07.17 | 11:27

    Dos simples matices:

    1. Goodacre igual que Kloppenborg por muy historiadores que sean, igual que cualquier historiador, no puede sustraerse a ideologías, sean éstas de un matiz u otro.La neutralidad absoluta es imposible, una quimera.

    2. Kloppenborg no puede sentirse atacado por Goodacre pues éste ataca el EvT y no a la fuente Q (el tema en que es especialista Kloppenbor), al menos en el trabajo de 2012 traido a colación aquí.Por tanto, Kloppenborg al reseñar dicho libro no es juez y parte.

  • Comentario por J.P. 07.07.17 | 10:01

    Pero ya dije en si día que una crítica de Kloppenblrg a un libto que cuestiona su trabajo tiene de objetivo lo mismo que se le achaca a Goodacre.

    Porque este es el nivel, juzgar al historiador.

    Que si creyente, conservador, delaleti, delmadriz...

    Y así se acaba hundiendo toda una disciplina.

  • Comentario por J.P. 07.07.17 | 09:58


    Y vuelve la burra al trigo.

  • Comentario por Golem 07.07.17 | 08:59

    La opción cinco no es válida, evidentemente.

    Hola, J.P. ¿Cómo está usted? ¿Me invocaba usted más abajo? Pues nada, aquí estoy de nuevo, sin malos rollos, por supuesto. Vengo a debatir con buen talante. Lo que me trae de vuelta es aportar mi modesta opinión, que sigue la de Kloppenborg como usted bien sabe, en cuanto a que que M. Goodacre (2012), muy conservador y creyente él, yerra mucho en su apreciación prejuiciosa del evangelio de Tomás en cuanto a su antiguedad y valor como fuente independiente para acercarse al Jesús de la Historia. Aquí le dejo a usted y a quien esté interesado un enlace a la certera review que sobre el libro de Goodacre de 2012 hizo Kloppenborg en la Toronto Journal of Theology en 2014: http://bit.ly/2sTeGU2.



  • Comentario por Abraham S. 07.07.17 | 08:23

    incluye una retroversión al griego de los dichos.

  • Comentario por Abraham S. 07.07.17 | 08:21

    A parte de las traducciones al castellano del evangelio de Tomás que cita el profesor Piñero conozco cuatro más:

    Alcalá, M. (1999). Los evangelios de Tomás, el mellizo, y María Magdalena. Bilbao: Mensajero.

    Meyer, M. (2000). Las enseñanzas secretas de Jesús. Barcelona: Crítica.

    Peradajordi, J. (2003). El evangelio de Tomás. Barcelona: Obelisco.
    Santos, A. (2009). Los evangelios apócrifos. Madrid: BAC.

    Por otra parte entre las obras que utiliza Riera para su versión del EvT creo que hay dos que superan a cualquier traducción española:

    Guillaumont, A. et al. (1959). The Gospel according to Thomas: Coptic text established and translated. Leiden: Brill. Esta fue la traducción o editio princeps del texto.

    Plisch U.-K. (2008). The Gospel of Thomas: Original Text with Commentary. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft. Esta es la traducción por uno de los mejores expertos en lengua copta del mundo y además inc...

  • Comentario por sofía 06.07.17 | 21:54

    No hay ningún enigma.
    Como Rawandi, pienso que es 5 y si acaso sería 2, el resto de imaginativas propuestas son un producto del "para qué hacerlo fácil si lo puede complicar" y están en la misma línea de versosimilitud que las marcionadas según las cuales la carta de Pablo a los gálatas la desconocía todo el mundo, incluidos los gálatas a los que se la dirigió y solo la recibió Marción un siglo después -o la inventó, por ofrecer otra alternativa imaginativa.

  • Comentario por Manuel 06.07.17 | 21:04

    Además de 2 o 5 podría ser 1, mientras no se demuestre lo contrario.
    Cabe otra interpretación a caballo entre la 2 y la 3 o algo similar. Por ejemplo, que existieran dichos aislados que fueran retomados en dos ambientes diferentes, siendo uno de ellos nacionalista judío y otro en la estela de Filón. Por una parte tenemos a un maestro judío. Por otra, a un sabio que nos trae la sabiduría divina. Por otra, y con apenas relación alguna con el segundo, pero sí con el primero, a un candidato escatológico al trono mesiánico. Aparte, por supuesto, nos queda el Cristo de Pablo, el mesías esperado que se sacrifica por nuestros pecados y pronto bajará a presidir el Reino del Fin de los Tiempos, al que tendrán preeminencia aquellos que creen en él y agradecen su sacrificio salvífico.
    Un enigma interesante, ¿no es cierto?

  • Comentario por Rawandi 06.07.17 | 12:50

    Evidentemente es la 5. Los gnósticos se dedicaban precisamente a eso: tomaban cualquier texto supuestamente sagrado y lo reinterpretaban para amoldarlo a su mitología particular protagonizada por las almas concebidas como chispitas de luz que deben retornar al cielo tras liberarse de las cárceles de carne en las que fueron aprisionadas por culpa de un demiurgo chapucero.

  • Comentario por sofía 05.07.17 | 23:35

    Evidentemente o es 2 o es 5.
    Todo lo demás son paparruchas y ganas de gastar tinta a cobro revertido, puesto que lo único con visos de autenticidad histórica en el Ev Tomás es lo que se relaciona con lo que venimos llamando Q, esa colección de dichos de Jesús. Y o bien todos ellos se nutrieron de esa colección -cosa que me parece muy probable- o bien Ev Tomás coge enseñanzas de los sinópticos, que son anteriores, y lo completa con ideas gnósticas muy posteriores que nada tienen que ver con el Jesús Histórico ni con Q.

  • Comentario por J.P. 05.07.17 | 00:07


    ¿Golem?

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