El blog de Antonio Piñero

El Jesús recordado tiene muchas caras. “Jesús y la resistencia antirromana” (LXX)

10.04.17 | 08:46. Archivado en Jesús histórico,

Foto: Claude G. Montefiore. Este autor, judío inglés, inicia desde el siglo XIX una cadena de estudiosos judíos que recuperan la figura de Jesús para el judaísmo, que hasta ese momento lo consideraba como un proscrito absoluto.

Escribe Antonio Piñero

Escribíamos ayer que no hay razones contundentes para rechazar la hipótesis de un Jesús sedicioso. Hoy añadimos otra idea: es cierto que la tradición, o la denominada “memoria social” del pueblo judío de la época de Jesús nos ha transmitido también otra faceta suya: un personaje que exhortó a no practicar la violencia, un “Jesús pacifista”. La pregunta es: ¿No será posible que las dos facetas correspondan al mismo personaje y que las dos sean auténticas? ¿No parece metodológicamente sano, si aparecen con fuerza las dos perspectivas en la historia de la tradición, intentar dar explicaciones de las dos (el Jesús pacifista y el Jesús llamémosle violento)?

F. Bermejo en la parte conclusiva de su largo artículo/ensayo concluye que la vida de Jesús pudo reflejar dos “trayectorias divergentes”, pero las dos verdaderas. Y en ese caso, la tarea del historiador sería dar razón de ambas, no de una sola:

“En vez de escoger una de esas trayectorias y rechazar la otra totalmente (el caso “normal” consiste en admitir solo los textos que apuntan a un Jesús pacifista y rechazar la cadena de textos que señalan la existencia de un Jesús sedicioso), ¿sería posible proponer un Jesús que haya sido capaz de producir “refracciones divergentes” de una misma trayectoria? En estas circunstancias, es decir, dado que la tradición nos proporciona textos de una y otra trayectoria, la tarea histórica general consiste en considerar lo que podría haber sucedido en el pasado para producir las diferentes trayectorias que existen, en lugar de elegir una corriente de la tradición como fuente confiable de información histórica y rechazar la otra” (p. 98).

El historiador puede pensar, por ejemplo, que las diversas circunstancias de la vida pública de Jesús le llevaron en unos momentos a adoptar una actitud, pacifista, y en otros a manifestar otra actitud propensa a la violencia y al rechazo de los enemigos, que no solo lo eran de la nación, sino también de la religión nacional. También podemos pensar que –dependiendo de las circunstancias, o de los posibles adversarios que tuviera delante– una u otra actitud podría ser percibida por su público como no contradictoria, o bien que una u otra actitud podía presentarse según el tipo de público que lo estuviera oyendo.

En este lugar cita F. Bermejo algunos autores modernos que han ensayado este método de explicar las dos actitudes posibles de Jesús. Entre ellos hay uno, Larry Hurtado, que quizás conozcan bien los lectores porque obras suyas han sido publicadas en español por la editorial “Sígueme” de Salamanca (por ejemplo, ¿Cómo llegó Jesús ser Dios? Cuestiones históricas sobre la primitiva devoción a Jesús, Ediciones Sígueme, Salamanca, 2013,), editorial a quien nadie puede acusar de “no católica”. O bien, A. Le Donne, Historical Jesus: What Can We Know and How Can We Know it? (Grand Rapids, mi: Eerdmans, 2011); o su otro libro, The Historiographical Jesus: Memory, Typology, and the Son of David (Waco, Tx: Baylor University Press, 2009).

Así pues, en lugar de dedicarse a eliminar de una manera arbitraria, o no considerar, o interpretar forzadamente, material de los Evangelios que apuntan al Jesús sedicioso, lo que se debe hacer es aceptar ese material e interpretarlo de la manera más sencilla y directa. Y, a la vez, aclarar que uno y un mismo personaje tuvo en unos momentos una postura pacifista, y en otros, una violenta. No se trata, pues, de que el aspecto pacifista de Jesús elimine por completo el aspecto sedicioso, o al revés, sino aceptar que un mismo y único personaje tuvo durante su vida pública los dos aspectos… y que eso no es contradictorio.

Hemos indicado repetidas veces que el aspecto “violento” o sedicioso de Jesús aparece especialmente en los instantes finales de su vida pública, o solo cuando la gente obtenía las consecuencias prácticas de su predicación de un reino de Dios en la tierra de Israel, un Reino que no podía admitir en su seno a los romanos, sin más. Pero en otros momentos, lo que se veía en Jesús era la actitud del sanador, del exorcista, que intentaba reconducir de nuevo a la sociedad al individuo excluido de ella porque estaba poseído por el demonio, una actitud de amor al prójimo dentro de la comunidad, o grupo, de quienes no eran enemigos declarados del Dios de Israel, una actitud de ayuda mutua, de perdón, de amor y de paz. ¡Las dos actitudes!

Pero en los momentos finales de su vida, cuando creía absolutamente cercana la instauración de reino de Dios, cuando hizo su entrada triunfal en Jerusalén, cuando purificó el Templo…, cuando sibilinamente indicó que no se debía pagar el tributo de la capitación al Imperio Romano ¿qué actitud iba a mostrar ante su público…? ¿La de un pacifista a ultranza? En absoluto. El haberlo hecho así..., ¡hubiese sido verdaderamente contradictorio e incomprensible para cualquier judío de su época que fuera medianamente religioso!

En conclusión: expliquemos las dos actitudes de Jesús, la pacifista y la violenta. No rechacemos una de ellas para quedarnos solo con la mitad de Jesús, que como todo personaje grande en la historia tuvo más de una faceta.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por galetel 11.04.17 | 11:27

    Un mesías simplemente davídico, no es monoteísta. El amor total a Dios como único Señor del Universo, exige el amor a todas sus criaturas, incluso a las enemigas. Escucha Israel, tu Shemá. El amor total al Dios de los judíos, bien entendido, exige el amor a los enemigos de los judíos, aunque te obliguen a andar una milla. Debes increparlos, empezando por casa, por Casa, pero no te detengas ahí: continúa increpando, aunque sólo verbalmente, incluso a los que te crucifiquen por ello, porque no saben lo que hacen.

  • Comentario por galetel 11.04.17 | 10:49

    Ese no era un simple mesías davídico, ni en su doctrina ni en sus métodos; era el Mesías daniélico que ahora contemplaban revestido de gloria, al que rezaban y esperaban. La “cara” de Jesús era la misma, pero los ojos que lo miraban habían estado ciegos y ahora veían.

  • Comentario por galetel 11.04.17 | 10:47

    Si la concepción de Jesús como Mesías daniélico hubiese sido contradictoria con el recuerdo de Jesús que tenían sus conocedores íntimos, no habrían creído que se trataba del mismo hombre. El Jesús al que rezaban “marana tha” era un Jesús transformado, exaltado, resucitado, sí, pero no opuesto al Jesús que habían conocido en vida. Había cierta continuidad para preservar la identidad del resucitado/exaltado.

    El Jesús que habían conocido y tratado íntimamente no pudo ser radicalmente distinto del que ahora re-conocían. Por lo tanto, el “Jesús histórico”, que ellos no comprendieron, no fue un violento, al contrario; fue un profeta “manso y humilde” que increpaba en nombre de Dios a los poderosos, sólo verbalmente, para intentar que cambiaran y dejaran de abusar con los débiles.

    Jesús pretendía que todos cambiaran en el sentido correcto de la Torá, según el mandamiento principal de la Ley, bien entendido y bien practicado, incluso con los enemigos. Ese no era un ...

  • Comentario por Celestión 11.04.17 | 01:08

    ...disculpen, se me ha borrado ya dos veces la continuación...tal vez por el signo del cierre del palíndromo.
    Solo añadía que al asignarle la etiqueta de "sedicioso", sin más, a Jesús, desde el lenguaje actual, se le asigna con ella la de "violento", incluso "extremadamente violento", como han querido insinuar o declarar abiertamente en estos posts.
    Así, se ningunea la trascendencia del Jesús celestial y de paso, se exonera a los notables judíos de una acusación que históricamente se extendió a todos como pueblo. ¿Hay agendas ocultas?

  • Comentario por Celestión 11.04.17 | 00:42

    Allí ¡je! mejilla, allí milla (

  • Comentario por Celestión 11.04.17 | 00:30

    Ya imaginaba, como vengo advirtiendo, que de la hipótesis "Jesús sedicioso desde el punto de vista del Imperio Romano", como reo pasivo del delito de sedición en la ley romana, hemos pasado a "Jesús sedicioso", sin más y equiparando a efectos prácticos "sedicioso" a "violento" en contraposición a "pacifista", como hace ahora Piñero.
    Pero no cuela: ese intento de manchar la predicación de Jesús, su amor y acogimiento hacia todos los hombres, que no hacia sus actitudes, incluidos los romanos (recuerden el pasaje de LA MILLA Y LA MEJILLA). [Allí milla, allí, ¡je! mejilla (--->

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 23:17

    Se dijeron uno a otro: «¿No ardía nuestro corazón en nuestro interior cuando nos hablaba en el camino y nos iba explicando las Escrituras?» (Lc 24, 15-21, 25-32)

    Seguro que Daniel 7, 13-14 estaba entre esas Escrituras. Y Jesús había hablado de ello antes de su muerte:
    "mi cuerpo se da por vosotros... es la copa de la nueva Alianza en mi sangre... la próxima copa la beberé con vosotros en el reino de mi Padre". Pero ellos no le habían entendido antes como lo entendían ahora. No había contradicción con el Jesús que ellos habían conocido, en realidad; la contradicción estaba en sus mentes.

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 23:11

    cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados lo condenaron a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que iba a ser él quien liberaría a Israel [un mesías davídico exitoso]; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que eso pasó. (…) Él les dijo: «¡Qué poco perspicaces sois y qué mente más tarda tenéis para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso para entrar así en su gloria [de Mesías daniélico]?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les fue explicando lo que decían de él todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le rogaron insistentemente: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Entró, pues, y se quedó con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció de su vista. Se dijeron uno

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 23:10

    ahora les costaba reconocerlo, pero lo conseguían poco a poco, con ayuda de las Escrituras a partir del impulso externo inicial que les daba el propio Jesús resucitado.

    Esta experiencia fue la decisiva, que dio origen a su fe cristiana; quedó conservada en tradiciones orales escuetas, que los evangelistas recogerían décadas después para componer sus relatos. El evangelista Lc lo expresó así:

    “Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó a ellos y se puso a caminar a su lado. Pero sus ojos estaban como incapacitados para reconocerle. Él les preguntó: «¿De qué vais discutiendo por el camino?» Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no se ha enterado de lo que ha pasado allí estos días?» Él les dijo: «¿Qué ha ocurrido?» Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazoreo, un profeta poderoso en obras y palabras a los ojos de Dios y de todo el pueblo: cómo nuestros...

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 23:08

    A mí no me cabe duda de que la primera “cara” pospascual de Jesús, para los primeros cristianos, fue la de Mesías daniélico. Porque estoy convencido de que le dirigían la oración aramea: “¡Señor nuestro, ven!”. “Señor” por poseer el señorío de Dios aun siendo un ser humano como todos; “nuestro” por ser el representante pleno de Dios para los que creen en él; “ven” por estar ahora exaltado junto a Dios, para venir a completar su misión apareciendo”entre las nubes del cielo” con poder divino, como en las teofanías que ellos conocían.

    Lo creyeron de ese Jesús que ellos habían conocido tan bien en vida, pues habían sido, unos, discípulos suyos (Pedro, Juan, etc.), y otros, familiares suyos (Santiago, etc.) Si lo creyeron tan firmemente, no pudo haber una contradicción muy grande entre la “cara” prepascual, que ellos recordaban, y esta “cara” pospascual que se les presentaba sorpresivamente. Se dieron cuenta de que, simplemente, no le habían comprendido antes; y ahora les cost...

  • Comentario por J.P. 10.04.17 | 22:44

    "Th.ey dec.ided u.pon se.izing h.is. pers.on at so.me mom.ent wh.en h.e could be f.ound apar.t fr.om th.e pe.ople, an.d th.en del.ivering h.im to the governor as a mo.ver of se.d.ition".

    En An Inq.uiry Co.ncerning th.e Orig.in o.f Chr.istianity, Ch.arles Ch.ristian H.ennel, T.Al.lman, 1841, pp. 42-43.


  • Comentario por J.P. 10.04.17 | 22:36

    "and would not be led by their agents into a declaration against the tribute.

    They were constrained, then, to see him for a time continuing in the temple the preaching which had excited the multitudes in Galilee. He took up his residence at a disciple's house in Bethany, whence he could conveniently visit Jerusalem, and, by the attractiveness of his character and discourses, gained many adherents. A few even of the nobles, who partook of the popular feeling, and themselves waited for the kingdom of God, secretly befriended him. Amongst these were Joseph of Arimathea and Nicodemus. But the greater part of the leading men perceived that a reformer who not only avowed his claim to the throne of David, but who inveighed unsparingly against selves, must at any risk be removed. In addition to the danger of compromising them with the Romans, he was leading the people to despise their own authority."

  • Comentario por J.P. 10.04.17 | 22:32

    Luis Enrique: precisamente, Hennel, uno de los autores preteridos según informaba D.Antonio días atrás sostenía justo lo contrario:

    "The Jewish priests and nobles were perplexed. In the existing state of the public mind, the most trifling tumult might become the occasion of an insurrection ; they were in an embarrassing position with respect to the Romans, who had left them hitherto many privileges, but who might make use of any appearance of revolt to reduce them to more rigid subjection. Placed between imperious masters and an impatient populace, and having themselves still much to lose, their constant policy was to preserve the status quo, and to stifle at once, as quietly as possible, all tendency to sedition. They would have willingly denounced Jesus at once to the Roman governor, who alone possessed the power of life and death; but he had not yet committed any sufficiently clear act of treason."


  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.17 | 21:00

    .....de su pueblo,Israel,así por ejemplo,incluyendo a sus propios familiares y alcanzando su expresión máxima en la condena venida del Templo.

    Es esta participación decisiva del Templolo que Bermejo calificó,y supongo sigue calificando,de "cuento chino". Más allá de la argumentación ciertamente sofística de esta postal,el hecho es que Bermejo,con el incondicional seguidismo de Piñero,necesita a toda costa desde su postura e ideología netamente anticristianas dejar por entero asentado que la cruz obedeció en exclusiva a motivos políticos de sedición violenta antirromana.

    Se trata,en suma,como tantas veces he insistido,de "normalizar" a Jesús,a Cristo,de hacer de él un "recortable" amedida y conveniencia,de en definitiva banalizarlo. Abandonad toda esperanza y creencia en otro Cristo,no se trata sino de ilusoriedad y superchería; en ésto se fundamenta ,digámoslo claramente,toda esta denodada y casi compulsiva exégesis del Jesús sedicioso.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.17 | 20:29

    Dado mi ritmo de horarios siempre entro con retraso en el blog,bien a últimas horas de la tarde algunas veces,la mayoría ya en la madrugada. Mostrar mi acuerdo con lo expresado en comentarios anteriores,que argumentan lo que yo mismo habría argumentado,innecesaria,pues,la reiteración en lo ya en lo ya expuesto.

    Sí traería a colación una cuestión clave a efectos de la significación no menos clave de lo que representa el que denomino hecho Cristo,que incluye tanto a su persona individual como a cuanto a ésta transciende,aunque ligado indisolublemente a él mismo., y lo incluye precisamente en función de que Jesús es él mismo signo de Dios.

    Me refiero en este caso a la participación decisiva o no del Templo en la crucifixión del Cristo, cuestión de significación teológica determinante a la hora de dilucidar dicha significación.Tema recurrente en los Evangelios,y en el conjunto del NT, lo constituye el rechazo del Ungido-Mesías de Dios por parte de su pueblo,..... ...

  • Comentario por Un poco de seriedad 10.04.17 | 20:14

    Mejor no se puede resumir,acs.
    Tambien estoy con Milton.

  • Comentario por Milton 10.04.17 | 18:29

    En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros. Jn 13,35

    Esta es la verdad absoluta de Cristo el resto es palabrería inútil.

  • Comentario por acs 10.04.17 | 16:27

    Claro que el Jesús de la Paz no es el ñoño que ponen bermejopiñero como contrapunto. Estamos hartos de repetir que un profeta del reino que denuncia las injusticias de los poderosos tenía que caer mal a las autoridades judías y romanas y de ahí que se lo cargaran entre todos ellos. En ese sentido Jesús va en contra del sistema tal como funciona y propugna otro mejor, pero sus métodos no son violentos ni en ningún momento se plantea luchar conta el poder para tomar su lugar, sino por el contrario desde un principio proclama la necesidad de conversión a los valores del reino y el establecimiento de unas relaciones humanas basadas en el amor y la solidaridad. Considera q sus obras de sanación son prueba de q el reino ya está aquí como semilla que tiene que irse desarrollando hasta llegar a su plenitud.
    Eso es lo que él dice en su predicación. Si al final asumió la misión de mesías q había rechazado fue porque le dio un nuevo enfoque daniélico no violento.

  • Comentario por acs 10.04.17 | 16:16

    Lo cierto es que el Jesús violento sedicioso no aparece por ninguna parte a menos que se considere violenta la denuncia verbal de la injusticia - y eso lo hizo desde el primer instante. De violencia armada no se ve ni la sombra, pues lo que hacen bermejopiñero es sacar de su contexto dos lestai cuya identidad ha sido recurrida con pegas a las que no han contestado en ningún momento y sacar de su contexto dos espadas recurriéndolas para su posterior multiplicación. En su contexto se ve que precisamente lo que hace el Jesús "violento" es decir que envainen las espadas porque quien a hierro mata a hierro muere -de modo que no se ve la violencia de Jesús por ninguna parte.
    El gesto profético del templo se ha explicado como es imposible que fuera violento más allá de la denuncia profética pues habrían acabado con ellos en ese momento.
    La violencia no solo no existe en los datos q tenemos sino que la que imaginan bermejopiñero va contra toda lógica según lo ocurrido.

  • Comentario por wolf 10.04.17 | 15:31

    Muy buenos los dos enfoques, (Golem/Galetel). Galetel, disculpa que me salga un poco del tema, pero lo que me lleva a eso, es un comentario suyo (10.04.17)muy importante....pero además se arrogó una representación plena especial de Dios. Esa es una expresión muy de judía (hebrea) inserta en el contexto de el HF. (no rompe con el monoteísmo judío(paulino), es decir, Jesús como el Mesías preexistente, así lo entendió el primer estrato de tradición judeocristiana (Pedro, Santiago, familia de Jesús)

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 10:39

    e intentado transmitir, entonces empezaron a recordar y re-evaluar las tradiciones que habían registrado, en otro sentido y bajo otra luz.

    Y cuando se dieron cuenta de que la Parusía esperada iba para largo en tiempo público aunque era inminente en tiempo personal, sólo entonces sus herederos, unas dos generaciones más tarde, decidieron poner su fe por escrito. Allí plasmaron el mensaje vital de Jesús, cada autor a su manera, en base a las tradiciones pero rellenando lagunas y ampliando temas en vista de las circunstancias históricas de sus comunidades lectoras.

    PD: Todo profeta judío tenía que ejercer violencia verbal en nombre de Yahvé. Jesús siguió en esto a los profetas judíos anteriores, pero además se arrogó una representación plena especial de Dios. Verbalmente violento para advertir, pero dispuesto a perdonar; su justicia con las personas es justificante, no justiciera.

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 10:37

    el tema de este blog. Y las fuentes primordiales acerca del origen histórico no son los Evangelios, sino las anteriores, que precedieron e impulsaron a que se escribieran los Evangelios recopilando y compilando las tradiciones orales y escritas –sumamente escuetas pero suficientes- sobre el mensaje de Jesús, que se remontan probablemente a su predicación.

    Antes, pues, de considerar los Evangelios, hay que estudiar por qué y cómo surgió esta fe entre los primeros judíos cristianos, que les hizo valorar tanto la predicación de ese rabí, que había sido valiosa y valorada en sí misma por ellos, pero en función de una esperanza que resultó fallida: la de que Jesús era un aspirante a mesías davídico.

    Cuando, después del rotundo fracaso -que no los cogió desprevenidos pues ya estaban decepcionados-, llegaron a entender que Jesús había sido otra cosa, similar pero completamente distinta: el Mesías daniélico, según las Escrituras y como él mismo había interpretado e ...

  • Comentario por galetel 10.04.17 | 10:36

    El tema de interés en este blog no debiera ser primordialmente el de las características personales del “Jesús histórico” supuestas en base a unos escritos muy posteriores, por autores que eran catequistas sin haber sido testigos presenciales ni haber siquiera conocido a Jesús. Está claro para la mayoría de los estudiosos que los Evangelios no son fuentes biográficas adecuadas para estudiar psicológicamente la personalidad de Jesús, sino su mensaje de redención.

    Los Evangelios fueron escritos para enseñar que Jesús había sido en realidad el Mesías daniélico que vendría pronto a juzgar al mundo, con justicia justificante, no justiciera. En los Evangelios se hace hincapié en la urgente necesidad de convertirse para adherir a esta salvación, por las inmensas ventajas que acarrea y para evitar las tremendas consecuencias de no hacerlo.

    El cómo llegó a nacer este mensaje, el cómo se originó el cristianismo en base a ese rabí derrotado y fracasado, es realmente el...

  • Comentario por Golem 10.04.17 | 09:56

    Brillante, racional y equilbrada conclusión del ensayo/artículo del profesor Bermejo, glosado, analizado y explicado con sentido común, sabiduría y ecuanimidad por el gran profesor Piñero. Una serie magnífica que muestra con esta conclusión que la verdad está, seguramente, en el justo medio y no en los extremos o vicios. Ni un pacifista integral ni un sedicioso violento, un hombre grande, como dice el profesor, con sus humanas contradicciones y un gran anhelo de servir a Dios Padre y a los hombres y mujeres marginales. Un hombre que tenía arrebatos de amor y de odio (tal vez racista o nacionalista), que se sintió como un simple campesino pero a la vez como un profeta excelso, un maestro de sabiduría, y seguramente un Mesías davídico, y en algunos momentos isaíco, y que fue recordado por algunos como Mesías daniélico. Un enigma, en fin, cuyas palabras y ética resonarán siempre sobre la tierra y en los corazones de los hombres y mujeres de bien, que buscan la verdad, la paz y el amor.

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