El blog de Antonio Piñero

“Amigo de publicanos y pecadores”. “Jesús y la resistencia antirromana” (LXVIII)

06.04.17 | 10:51. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Foto: Martin Hengel ha sido uno de los estudiosos alemanes que más se ha opuesto a la hipótesis de un “Jesús sedicioso” en el libro War Jesus Revolutionär? (“Era Jesús un revolucionario?”).

Esta es la última de las objeciones serias a las que se enfrenta F. Bermejo en al largo y denso artículo sobre Jesús sedicioso que estamos comentando. La cuestión puede formularse así:

a) Hay prácticamente un consenso entre los investigadores acerca de que Jesús tuvo un notable contacto con los recaudadores de impuestos; es claro que este hecho era un aspecto decisivo en su ministerio público.
b) Ahora bien, como los publicanos/recaudadores de impuestos eran activos colaboradores del Imperio Romano, es imposible que sea verdadera la imagen de un Jesús sedicioso. Ningún antirromano en la Judea de la época habría tratado amistosamente a colaboracionistas con el Imperio.

Luego Jesús no podía ser un sedicioso antirromano.

La objeción es importante y hay que examinarla cuidadosamente. Veamos en primer lugar los textos completos y observaremos en seguida que esos textos distan mucho de ser absolutamente claros como base para una objeción seria

A. Jesús como amigo de publicanos y pecadores:

· Mc 2,15: “Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que le seguían”.

· Mt 11,19: “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: «Demonio tiene». Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores». Y la Sabiduría se ha acreditado por sus obras”.

· Lc 7,34: “Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores” (Es el paralelo de Lucas y procede muy probablemente de la Fuente Q.

B. Jesús critica el oficio en sí de los publicanos:

· Lc 18,9-14:

“Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola: 10 «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. 11 El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. 12 Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.” 13 En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!” 14 Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado»”.

· Lc 19,1-9:

“Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. 2 Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. 3 Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. 4 Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. 5 Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.» 6 Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. 7 Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.» 8 Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.» 9 Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán, 10 pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido»”.

Estos textos son suficientes, aunque tampoco demasiado numerosos para fundamentar las dos actitudes de Jesús. Además, son solo dos los que afirman de Jesús que come (o se hospeda) con publicanos, contra otros dos que critican su oficio.

Respuesta a la objeción:

1. Se trataba probablemente de judíos, de recaudadores de impuestos de segunda clase, no de los funcionarios romanos que cobraban el impuesto principal, la “capitación” a todo judío a vivía en Israel. Eran ciertamente colaboradores de Herodes Antipas, en Galilea, o indirectamente de Poncio Pilato, en Judea que cobraban las tasas a productos del campo o industriales o a productos que pasaban de una ciudad a otra (el “fielato” antiguo español). Estos recaudadores eran o bien judíos o sirios, raramente con ciudadanía romana.

Jesús trataba, pues, prácticamente siempre con recaudadores judíos y esperaba de ellos que se convirtieran, que dejaran su vida pecadora. No los admitía en cuanto colaboracionistas, sino como potenciales conversos para que pudieran entrar en el reino de Dios. Y unos conversos que parten de una vida llamativamente pecadora, llena de impurezas rituales, que eran judíos pero por su modo de ganarse la vida no podían observar las normas prescritas por los fariseos y que, por tanto, pertenecían al “pueblo de la tierra”, inculto en cuanto a la Ley y poco observantes, aptos, si no cambiaban de vida, para ir al infierno por toda la eternidad.

Pero Jesús los buscaba porque su misión era convertir a todo Israel: “Al ver los escribas de los fariseos que comía con los pecadores y publicanos, decían a los discípulos: «¿Qué? ¿Es que come con los publicanos y pecadores?» Al oír esto Jesús, les dice: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores»” (Mc 2,16-17).

Por tanto, Jesús no los consideraba especialmente como colaboracionistas con el Imperio, ni como amigos suyos, sino como pecadores que pueden convertirse. No se ve de ningún modo que desde esta perspectiva la actitud de Jesús sea un grave impedimento contra la hipótesis que lo ve como sedicioso, ciertamente pero que deja en manos de Dios el establecimiento del Reino. No está a gusto Jesús con los publicanos porque sean “amigos del Imperio”, sino solo como potenciales conversos. De hecho, si hacemos caso a los Evangelios, los dos grandes pecadores/publicanos que aparecen en ellos, Mateo/Leví y Zaqueo, se convierten, dejan su trabajo, siguen a Jesús o bien reparten una gran porción de su riqueza (Zaqueo) entre las gentes a los que han defraudados y en adelante llevan una vida piadosa. ¿Qué más se puede pedir?

El otro caso, que no es de la vida real, sino una parábola, dibuja a un publicano que se comporta de modo muy distinto al fariseo (Lc 18,9-14: transcrito arriba)…, y que es justificado (declarado justo) por Dios cuando se declara pecador y se arrepiente. Por tanto “La parábola del fariseo/publicano, el caso de Zaqueo (e incluso el de Leví/Mateo) no pueden utilizarse como argumentos de que Jesús mostraba una actitud amable y comprensiva con los recaudadores de impuestos (como colaboradores con Roma)” (O. W. Walker, “Jesus and the Tax Collectors”: Journal of Biblical Literature 97 (1978) p. 229.

B. Hay un par de textos de los Evangelios que muestran que Jesús no estaba para nada de acuerdo con la vida que llevaban los publicanos y que los criticaba duramente. Los siguientes:

1. Mt 5,45-47: “Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?”.

2. Lc 18,13 (parábola transcrita). Me fijo en la crítica del publicano a sí mismo, con la que Jesús está de acuerdo: “En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!”. Jesús lo presenta, pues, como pecador, no como alguien cuya vida le guste. Un pecador como tal no es amigo de Jesús, sino un posible “cliente” de la conversión. Por tanto, la vida de Jesús no mostraba ninguna actitud receptiva respecto a esos personajes. Del mismo modo que Jesús tampoco estaba de acuerdo con la vida de las prostitutas, sino que veía que algunas estaban dispuestas al arrepentimiento. Eran clientas potenciales para entrar en el Reino.

C. Los textos de Mt 11,19/Lc 7,34 (véase arriba) son acusaciones de los adversarios, exageradas y diríamos que falsas, como los textos en sí mismos apuntan. Pues si aceptamos esas acusaciones como verdaderas, tendríamos que admitir que era verdad también que Juan Bautista “tenía un demonio”, lo cual era evidentemente falso para Jesús. Por tanto, también era falso para Jesús que él fuera un comilón, un borracho, o un amigo de los publicanos por sí mismos, y que estuviera de acuerdo con su oficio.

Lo que sí era cierto es que un judío galileo, como Jesús, tenía menos cuidado con las cuestiones de la pureza ritual (lo he explicado muchas veces) que los fariseos de Judea, porque vivía lejos del Templo y necesitaba tratar por su oficio con paganos. Y porque el banquete era para Jesús el signo maravilloso del reino de Dios que viene. Hemos dicho también que es posible que Jesús no ayunara tan puntillosamente y con tanta regularidad como los fariseos de Judea, pero sí que era un personaje totalmente ascético en su vida de pobre, itinerante, austero.

D. Abundando en el argumento expuesto en C.: siendo posible que la comida y el trato de Jesús con publicanos y pecadores en cuanto arrepentidos fuera una muestra pública de cuán abierto estaba Jesús para animarlos a la conversión, quedaba evidente y claro cuán malvados eran los que así mismos se consideraban justos y no seguían el mensaje de Jesús (escribas, doctores de la Ley, ancianos, jefes de los sacerdotes, etc.) El ejemplo de un súper pecador arrepentido era en realidad un argumento en boca de Jesús contra sus adversarios que se consideraban cumplidores observantes de la Ley, pero no lo admitían como profeta o agente de Dios para proclamar el advenimiento del Reino.

En síntesis: no vale el argumento de que Jesús era amigo de publicanos contra la hipótesis de Jesús sedicioso respecto al Imperio Romano, porque él no era amigo de ellos, ni mucho menos, en cuanto colaboradores de los romanos… gentiles y pecadores…, ¡sino todo lo contrario!

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por acs 11.04.17 | 23:46

    Es que se pega todo menos la hermosura...

  • Comentario por David Mo 10.04.17 | 08:03

    Los guiones es una manía heideggeriana; ponen énfasis sobre-añadido. No es que yo sea muy fan de Heidegger, pero todo se pega.

  • Comentario por J.P. 09.04.17 | 18:48

    Me reafirmo.

    Dese un paseo y, cuando se tranquilice y deje de tomarse todo a la tremenda, pruebe otra vez.

    P.D.: no se sobreexcite tanto y no ponga guiones donde no los hay. De nada.

    http://dle.rae.es/?id=Y7Vspcr

  • Comentario por David Mo 09.04.17 | 17:37

    JP: He sido así desde que el mundo me hizo así. Y si se toma por la tremenda hasta una broma inocente, es que la cosa se pone fea. Siempre creí que era uno de los pocos foristas con los que valía la pena hablar, pero lo veo sobre-excitado y así no hay manera.
    Como dijo Iñaki Gabilondo, no hay que tomárselo así, que esto es un juego sin más pretensiones.

  • Comentario por J.P. 09.04.17 | 12:17

    Algún día alguien explicará qué le ha pasado a David.

    O quizás siempre fue así y no me di cuenta.

    Tremenda la cuesta abajo que ha cogido.


  • Comentario por acs 09.04.17 | 11:32

    PSSSS
    Y como siempre David Mo descontextualizando lo q es una respuesta adecuada y va seguido de la aceptación por el receptor.
    En esto también siempre que ocurre igual sucede lo mismo.

  • Comentario por acs 09.04.17 | 11:27

    DavidMo, puesto que el comentario no tiene nada que ver con usted, no sea entrometido.
    Lleva vd meses sediento de sangre, no se sabe por qué.
    PS
    El comentario también va conmigo, pues gozo también del favor de estar en su lista negra y ser obsequiada con los insultos de DavidMo esporádicamente -, aunque como tiene que simular que no me lee, esperará a que su perritrol favorito ladre para poder hacer su comentario al respecto afirmando que se lo había perdido.
    Siempre que ocurre igual sucede lo mismo.

  • Comentario por David Mo 09.04.17 | 07:54

    "Celestión: si no lo entiende es muy probable que el comentario no tenga nada que ver con usted. Y si no tiene que ver con usted y no lo entiende, no sea entrometido. Es de mala educación. Como lo es tutear a alguien de buenas a primeras. Ya sabe: de usted, porque que yo sepa no hemos guardado ganado juntos.
    Hale, que se le pase el resacón".
    Jobar, qué nervios. Lo veo "sediento de sangre".

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 08.04.17 | 05:16

    En lo refeente a lo expresado por Manuel,recordar en primer lugar cómo los Evangelios,y el NT en su totalidad insisten en el amor a Dios y al prójimo y cómo,por ejemplo,en la descripción del Juicio Final será lo relativo al dar de comer al hambriento,etc. lo que defina la situación de salvación o condena,de cercanía o apartamiento de Dios.

    Pero ,bueno,y aún atendiendo a la aparición,al modo profético,de imprecaciones y amenazas,hacer notar que ni una sola de las tales aparece en los textos dirigida a los enemigos de Israel,algo sí presente en cambio en la literatura profética, a los incircuncisos que profanan su tierra sagrada o denominaciones de este tipo.Ni en una sola línea o versículo del NT todo presente nada en este sentido.Raro de veras que un sedicioso no usara expresiones semejantes o que ,caso de haber sido "censuradas" por los redactores evangélicos,ni una sola ,ni siquiera por asomo,se les haya entre tantas coladuras,colado.

  • Comentario por cELESTIÓN 07.04.17 | 21:55

    Discúlpeme, aún me lío un poco con los tratamientos, incluidos los míos. Podría tratarlo de vos e incluso de "boss", si le apetece, aunque no entienda en absoluto su comentario ni su video. ¿Así mejor o?
    No se enfade, hombre, que es usted uno de mis comentaristas favoritos y le he leído tanto estos días que me resulta familiar ya.

  • Comentario por J.P. 07.04.17 | 21:19

    Celestión: si no lo entiende es muy probable que el comentario no tenga nada que ver con usted. Y si no tiene que ver con usted y no lo entiende, no sea entrometido. Es de mala educación. Como lo es tutear a alguien de buenas a primeras. Ya sabe: de usted, porque que yo sepa no hemos guardado ganado juntos.

    Hale, que se le pase el resacón.

  • Comentario por Celestión 07.04.17 | 20:32

    "y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre.” Así finaliza, como nos recuerda Galetel, el bello himno de filipenses, que viene a mostrar a un Jesúsn de proyección universal prepaulino, lo que contradice muchas de las afirmaciones de estos posts basadas en un Jesús de moral inequívocamente intrajudía.
    Y por seguir la estela surrealista? de J.P., añadiré una curiosa ilustracion ucrónica de ese final:
    En francés; Je suis, (Yo soy)
    En inglés: I'M. (Y aquí sin gematrías ni zarandajas: el opuesto a 666 es 999. En romanos, IM)

    En fin, buen fin de semana a todos.

  • Comentario por Celestión 07.04.17 | 20:09

    Para que luego se diga que yo dejo mensajes "raros".
    ¿J.P. estás con JB? ¿Qué cohortes has querido decir? ¿Y qué es ese enlace de youtube? ¿Tiene algo que ver con este tema? En fin...

  • Comentario por J.P. 07.04.17 | 18:49

    Tiene guasa.

    Jesús va pidiendo sangre pero que no se nos ocurra decir que pide sangre, que caricaturizamos.

    youtu.be/ZAfTu_Y8YPU

  • Comentario por acs 07.04.17 | 16:45

    De acuerdo con Galetel.
    Y además el rigorismo que imagina el nick manuel es producto de una pésima comprensión lectora de un par de líneas descontextualizadas.
    Para Jesús la Ley es la del Amor que se expresa en detalles, La ley solo adquiere sentido en el amor. Manifiesta también un estupendo instinto psicológico para relacionar lo que hacemos con lo que sentimos y lo que pensamos, buscando las raíces profundas de un comportamiento que no se basa en normas externas sino que brota del interior y se traduce en obras de amor. El criterio de la ética es el amor al prójimo que es en donde se expresa el amor a Dios, según los evangelios.

  • Comentario por galetel 07.04.17 | 11:53

    Jn 13, 13-14, perdón.

  • Comentario por galetel 07.04.17 | 11:46

    El “nacionalismo teocrático” debe entenderlo, cualquier verdadero cristiano, en el sentido de estos dos famosos textos del NT:

    -“Se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó a lo más alto y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en los Cielos, en la Tierra y en los Abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre.” (Flp 2, 8-11)

    -“¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis ‘el Maestro’ y ‘el Señor’, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros.” (Jn 13, 16)

    El problema ha sido, y es, que muchos sedicentes cristianos no lo son de verdad; pero a estos también los ama Dios, no por su lado malo por supuesto, sino por su lado bueno (que alguno tendrán).

  • Comentario por Manuel 07.04.17 | 11:11

    de Yahvé (y del prójimo con el que éste exige una conducta moral, al tiempo que crueldad y ajusticiamiento sin piedad de sus enemigos).
    No es tan difícil de entender.
    Han existido movimientos místicos y puritanos, amén de pietistas especialmente violentos. No digamos cuando existe un ambiente apocalíptico y fanatizado (hablo del ambiente, no de una persona), altamente esperanzado en cambiar una situación de explotación por otra de abundancia para la metrópoli (no para los egipcios, los romanos, los griegos, etc.)
    Es que es compatible ser muy escrupuloso en la moral hacia el prójimo (judío fiel) y ejecutor (como se debe, precisamente para ser más santo y cumplir con el deber que Dios manda) de los que se oponen a Su Voluntad.
    Esto último se ha seguido pensando muchos siglos más tarde.
    Por suerte esa mentalidad fanática se ve con claridad desde el racionalismo, el laicismo democrático, la DDHH...

  • Comentario por Manuel 07.04.17 | 11:04

    O sea, Jesús fue un maestro. Todos de acuerdo.
    Un maestro que vivió en un momento en que se dio el movimiento mesiánico. Un ideal nacionalista-teocrático de convertir a Israel en el Imperio Judío ideal y definitivo, prometido por Dios para el final de los tiempos.
    Y un buen día se creyó destinado a ello: el Mesías prometido.
    Hay frases suficientes (unas 36, quizá más) y parábolas más que suficientes para hacer de Jesús un maestro complejo que fue artífice de una predicación moral igualmente compleja: tolerante en algunos aspectos (humanizadora: la Ley para el hombre) pero no en otros (rigorista con la Ley: la Ley a fondo; intolerancia con las ciudades y personas que no apoyaran su mensaje y persona; amenazador con rechinar de dientes y comprensivo con el rey que degüelle a los súbditos que no quisieran que reinara sobre ellos...).
    Pero es que se podía ser moralmente escrupuloso hacia dentro y exigente hacia los judíos, y pasar del daño colateral a los enemigos ...

  • Comentario por Celestión 07.04.17 | 00:33

    No enfoquemos solo el asunto en Jesús, veámoslo desde el punto de vista de los publicanos. ¿Creen ustedes que los publicanos se atreverían a compartir comida o incluso a invitar a comer en sus casas, a un grupo de sediciosos organizados contra el imperio romano? Pues eso.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 06.04.17 | 19:14

    ....al propio ser religioso judío, que ,éste sí,constituye un auténtico y patente patrón de recurrencia en el conjunto de los textos evangélicos,bien al contrario que el del Jesús sedicioso,que ha de buscarse hasta debajo de las piedras y con más que evidente torsión y tergiversación de los textos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 06.04.17 | 19:02

    Me sigue asombrando,de veras,la endeblez y elementalidad argumentativa de esta sdeie de postales,y ésta es un muy buen ejemplo de ello.

    Por lo demás,mostrar mi acuerdo con lo expresado en comentarios anteriores,nada ,pues,que añadir por mi parte, sóloponer de manifiesto algo que la propia postal toca como de pasada.El Jesús que contrapone la impureza de los "oficialmente" impuros, y justamente desde la cual pueden hallarse receptivos y abiertos a la llamada de Dios al perdón y reconciliación de Dios, con la pureza autosuficiente y autosatisfecha de quienes por mor de ella se pretenden "dueños" y guarrdianes en exclusiva del Dios que a todos llama y reclama.

    En esto se muestra,y en particular en este contraponer a publicanos y prostitutas que " precederán en el Reino de los cielos" a los puros un aspecto muy importante del estar de Jesús en la tierra de Israel, el carácter de cuestión y cuestionamiento intrajudío,es decir,atinente al propio ser religioso judío....

  • Comentario por acs 06.04.17 | 16:37

    Totalmente de acuerdo con Galetel.
    Añadiré que el post parece escrito por personas que no se acaban de enterar para personas que recien se acaban de enterar de lo que dicen las personas que no se acaban de enterar y no saldrán de su asombro ante tanta maravilla - esto es como la lluvia en Sevilla.
    Y me parecen válidos también la mayoría de los ejemplos que pone FernandoP.
    Y es que Jesús critica la injusticia en general por lo que resulta odiado por el poder, mientras que personas de toda condición se pueden convertir a la justicia y la misericordia que son los valores del reino de Dios.
    Todos los datos señalan en esa direccion y ningún dato avala el capricho bermejopiñeriano de reducir a Jesús a un fanático antirromano que pretendía hundir el imperio utilizando dos espadas recurrentes.

  • Comentario por procestoc 06.04.17 | 13:50

    Muy buen artículo. Queda claro que Jesús no se oponía a predicar a los publicanos que le buscaban para conocer su mensaje y reformarse.

    Un saludo.

  • Comentario por FERNANDOP 06.04.17 | 12:06

    Qué distinto sería el mundo, ¿verdad?

  • Comentario por FERNANDOP 06.04.17 | 12:00

    Quise decir Mariano Rajoy en una Herriko taberna, no en un bazoki.

  • Comentario por FERNANDOP 06.04.17 | 11:56

    pues no

    Un fanático jamás habla con gente que considera impura o colaboracionista. Además el enemigo público numero uno de la resistencia no es ni la fuerza ocupante ni los principales sino los colaboracionistas ( así por ejemplo el 98% de los asesinatos de los integristas islámicos van dirigidos a ese segmento de la población)

    Lo que muestra Jesús, si se confirmara su caracter "sedicioso" es un caracter abierto y tolerante... sin duda alguna, cualquier persona que sea capaz de comer, charlar, departir con sus enemigos ( que lo debían apreciar) es digno de ser puesto como ejemplo de tolerancia ( !!hoy en día!!) ¿se imaginan a Putin charlando y comiendo con cabecillas terroristas chechenos, o a Rajoy cenando en un Bazoki abertzale, o a Donald Trump cenando con comunistas de Corea del Norte, o a nacionalistas vascos invitando a cenar a su casa a guardias civiles?
    Pues eso.

  • Comentario por galetel 06.04.17 | 11:42

    Bueno, ¡pero si es evidente para cualquier cristiano esto que dicen aquí como gran descubrimiento! Jesús iba al encuentro de esos publicanos y prostitutas incluso ANTES de que dieran muestras de arrepentimiento, como con cualquier pecador. Y la “amistad” a que se refieren los dichos NO es afecto incondicional, sino amor misericordioso hacia cada ser humano por su condición de criatura humana, previo a su conversión, para suscitarla como consecuencia de ser acogido a pesar de sus pecados. Y esto es así para cualquier ser humano, incluso aunque sea celota, samaritano, esenio, saduceo o fariseo; claro que increpándolo severamente cuando fuese conveniente para que se arrepienta. La cita de Mt 5, 45-47 se aplica perfectamente al comportamiento de Jesús con los publicanos; también con los celotas, y con los fariseos, escribas y saduceos, por supuesto. Comprensión lectora elemental.

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