El blog de Antonio Piñero

La investigación actual sobre la muerte de Jesús tergiversa o simplifica. Jesús y la resistencia antirromana (L)

28.02.17 | 11:22. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

La investigación actual, en su inmensa mayoría confesional afirma –respecto a los motivos de la muerte de Jesús– todo lo contrario de lo que se ha expuesto en esta serie. Ocurre en el hecho de la muerte de Jesús algo parecido a lo que ya Johannes Weiss expresó a finales del siglo XIX a propósito de cómo habría que entender el reino de Dios cuya venida inmediata proclamaba Jesús:

“Me parece simplemente evidente, que entre los bienes que ha de traer el Reino de Dios se encuentra la liberación del dominio extranjero [...] Cuando el Reino de Dios descienda sobre el mundo, cuando la tierra vuelva a brillar con gloriosa belleza y los elegidos sean elevados a la basileía (el ‘reinado’) del Mesías, ¿dónde queda ahí todavía espacio para el Imperio romano? Éste es liquidado en la gran crisis [...] Esto es tan evidente, que yo no puedo entender cómo hay quien pueda resistirse a reconocerlo”.


Y para que se vea que no se trata de una exageración, y que es absolutamente necesario repetir una y otra vez que no hay enigma ninguna en la muerte de Jesús, sino simplemente no querer aceptar lo que parece una exégesis razonable del conjunto de datos e indicios que nos dan los evangelios mismos (unos 36 datos) he aquí una muestra de las opiniones de investigadores modernos que ha recogido F. Bermejo en el artículo que comentamos (resumo; en el original inglés citado pueden verse los datos exactos):

· Las autoridades judías lo consideraban un blasfemo. Los miembros del Sanedrín, creyendo que el honor de Dios requería la muerte del impostor Jesús, lo llevaron ante Pilato. Es decir, lo que anatematizaban como una blasfemia luego lo describen a los romanos como una rebelión contra el emperador, que presenta a Jesús como culpable de insurrección. En otras palabras, los miembros del Sanedrín decidieron reformular los cargos contra Jesús con el fin de asegurarse de que Jesús sería condenado efectivamente por Pilato (A. Brent; R. E. Brown). Presentaron a Jesús –cambiando las acusaciones que habían sostenido en su tribunal– como culpable, no tanto de la blasfemia sino de un delito de lesa majestad (A. Neumann). “Desde el punto de vista de las autoridades judías, Jesús no pretendió ser ‘rey de los judíos’ (mesías) en el sentido en el que Pilato entiende el término. Pero el vocablo funcionó de manera pragmática para ellos, ya que tradujo sus preocupaciones de modo que Pilato podía comprender y ver a Jesús como una amenaza real (aunque no lo era)” (Ch. Bryan).

El mito del Evangelio del “odio” contra Jesús se repite una y otra vez en la investigación, aunque por lo general con formas variadas. Pero se habla continuamente de que los sacerdotes de Jerusalén estaban totalmente irritados contra Jesús, que su “ira y la hostilidad” crecía continuamente, y que había un “resentimiento latente " (J. D. G. Dunn). Esta oposición terminó en la muerte de Jesús. Dunn sostiene o sugiere que las razones de los jefes de los sacerdotes para condenar a Jesús no eran más que una mera “excusa”.

Otra manera de disminuir el fondo de la cuestión, a saber que la predicación del reino de Dios significaba la exclusión de los romanos de Israel y por tanto era una insurrección, amén del uso de armas, etc., es concentrarse en exceso y exclusivamente en que la causa inmediata de la muerte de Jesús fue la “purificación” del Templo. Aunque esta acción era meramente religiosa y no política, y menos una manifestación contra los romanos –se afirma–, ello habría convencido a los líderes judíos de que no se debía permitir al Galileo crear más problemas…, por lo que había que quitarlo de en medio (E. P. Sanders).

Este argumento tiene una buena parte de razón, pero no va al fondo de los motivos de la condena a la cruz. No es convincente si se considera de modo absoluto, prescindiendo de las implicaciones políticas de la predicación completa y de las acciones, también completas de Jesús y sus discípulos. El problema fundamental de este enfoque restrictivo es que elimina de la consideración del punto de vista de los romanos y plantea que la muerte de Jesús fue una cuestión entre Jesús y los sacerdotes judíos. Esta exclusividad carga sobre estos toda la culpa de la muerte y deja sin explicar por qué Jesús justamente fue crucificado… y por los romanos, no por los judíos (P. Fredriksen).

Sostiene F. Bermejo –junto con D. C. Allison, exegeta presbiteriano que mantiene posiciones parecidas, y yo mismo que me sumo a la idea–, que “Incluso si la purificación del Templo fue un acto violento y una amenaza verbal contra el régimen impuesto por los sacerdotes y que era muy posible que así fuera, la causa inmediata del prendimiento de Jesús por parte de Pilato y la decisión de crucificarlo debió de haber contado con hechos adicionales”.

En realidad no sabemos la magnitud de lo que ocurrió en el Templo. Tal vez no fue una acción tan preocupante de modo inmediato, dado el enorme tamaño de la zona de Templo y que los romanos no llegaron a intervenir. Es cierto. Pero la cuestión es que si se interpreta como un “incidente menor” (P. Snodgrass) y se disminuye su significado para aumentar el de la blasfemia y el del odio de los sacerdotes acaba por no explicar nada. ¿Cómo un incidente menor llevó por sí solo a una muerte por crucifixión? O cómo solo el odio sacerdotal llevó a esa pena capital? Cuanto más se considere que el evento de la purificación del Tempo sea un incidente menor, más difícil es ver en ese incidente la causa única de la detención del Nazareno y de su muerte en cruz .

Finalmente, otros exegetas sostienen que la “resistencia espiritual y no violenta”; era una parte esencial del ideal mesiánico de Jesús. Pero que la crucifixión por los romanos fue el resultado inevitable de ella” (J. G. Griffiths; G. Theissen). Ahora bien, este punto de vista es desconcertante. Se afirma que de una posición (de Jesús) de absoluta falta de violencia pudo surgir un poder político tan peligroso como si se tratara de la rebelión más violenta. “En lo que se refiere al gobernador, habría visto razón suficiente para ordenar la crucifixión de Jesús solo con haber llegado a sentir que la predicación de un Jesús itinerante tendía a excitar a las masas para que estas esperaran el final del orden existente". “Para condenarlo bastaba haber entendido su predicación en un sentido político, y que esa circunstancia hubiera llegado al conocimiento de Pilato" (P. Winter).

Esto es sin duda cierto, pero insisto en que es poco. Sobre todo si se concluye que “Jesús pudo haber sido una de esas víctimas inocentes que son detenidas por la acción de la policía en un momento en el que el mantenimiento de la paz se había convertido en difícil y las fuerzas de la ley y el orden podían verse desbordadas, y que fue condenado a muerte luego de manera arbitraria” (A. E. Harvey). "En momentos de la Pascua y de los otros grandes encuentros de gentes en Jerusalén no habría tomado mucho tiempo a los romanos intervenir duramente para garantizar la paz y la tranquilidad” (W. D. Davies y E. P. Sanders).

S. J. Patterson sostiene que simplemente hablar sobre el Reino habría sellado la muerte de Jesús: "No tenemos que imaginar en Jesús agenda política o violenta tácita, o lazos secretos con los celotes para dar cuenta de su destino final en la cruz. Fue suficiente que Jesús se atreviera a hablar de un nuevo imperio, de un imperio de Dios... Al hablar del imperio de Dios de este modo tan atrevido, Jesús se unió a una línea de filósofos, cínicos, y profetas que cuestionaron la autenticidad de la Pax Romana, y pagó por ella con su vida”. El caso de Jesús sería como el de Juan Bautista. La razón última de su muerte fue la emoción desbocada de la multitud, no Jesús en sí mismo.

Todo esto es cierto y lo defendemos tanto Bermejo como yo mismo. Pero hay algo más. No puede uno “conformarse con el supuesto de que, dada la arbitrariedad y la dureza de la dominación romana, casi cualquier cosa habría sido suficiente como motivo de la condena a muerte por crucifixión a un judío” (E. Rivkin; P. Fredriksen). “De hecho, recientemente se ha conjeturado que incluso las autoridades romanas no creían que Jesús fuera un pretendiente real de cualquier tipo. En su lugar pensaron que era una simple locura...; los romanos ejecutaron a Jesús porque pensaban que estaban tratando con un loco iluso”. Otros afirman que esta ejecución no fue más que una rutina (J. J. Meggitt y(H. K. Bond). ¡Como si los romanos crucificaran todos los días!

Como conclusión sostiene F. Bermejo:

“El hecho de que en el siglo XXI todavía se propongan y sean tenidas por erudición respetable en el mercado exegético ideas según las cuales Jesús fue crucificado porque era odiado por los sacerdotes, porque había blasfemado, porque se lo consideró un loco, porque hubo un simple un malentendido, o porque Pilato era capaz de crucificar a cualquier persona por la más mínima cosa, muestra hasta qué punto hay algo extraño en el estado de los estudios históricos sobre Jesús. Significativamente, estas ‘explicaciones’ comparten un conjunto de características sospechosas:

(1) Prescinden de la mayor parte de los testimonios de un Jesús sedicioso;

(2) Jamás se explica la escena del Gólgota, que fue una crucifixión colectiva con Jesús en el medio. El Nazareno no fue crucificado solo;

(3) Todos ellos asumen que Jesús era inocente de cualquier actividad política verdaderamente perturbadora, asumiendo así en gran medida el punto de vista de los Evangelistas de un Jesús pacífico”.

En síntesis:

“La falta de credibilidad histórica de las supuestas explicaciones de la muerte de Jesús, muy extendida en el campo de la investigación confesional, es evidente. Considero que están en algún lugar en una escala que va entre lo especulativo y lo fantasioso e imaginario”.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por Moisés 02.03.17 | 14:48

    Muy lógicos y adecuados los comentarios de acs y J.P.

    Creo que todos nos damos cuenta de que DAVID MO es incansable conforme a lo que decía Anatole France según Ortega en su "La rebelión de las masas".


  • Comentario por J.P. 02.03.17 | 08:53


    De todas maneras, si en la sección de comentarios no se dice nada interesante, ¿qué narices de debate querrá este señor?

    Y si, por otra parte, yo no me he dirigido a él ni quiero ya hacerlo no por incomodidad (¡qué grande se cree, qué ego!) sino porque no me da la gana, ¿por qué debo aceptar discutir con él si, uno, no me da la gana, y, dos, no quiero que luego me tergiverse y diga mentiras sobre mí?

    Pues para él la perra chica y que se vaya contento a casa.

  • Comentario por J.P. 02.03.17 | 08:48


    La que tiene usted, querido. La que tiene usted.

  • Comentario por David Mo 02.03.17 | 08:09

    "Para usted la perra chica."
    Esto es como lo de los acusados por corrupción (salvando las distancias). "Sólo respondo a las preguntas de mi abogado, que las de la fiscala me incomodan".
    Vaya manera de entender lo que es un debate.

  • Comentario por acs 01.03.17 | 15:54

    Naturalmente la cita del comentario de JP está entre comillas y el resto es cosa mía q nada tiene q ver con JP, sino q respondo a lo q dice David Mo sobre qué aro.

  • Comentario por acs 01.03.17 | 15:24

    Muy de acuerdo con:

    "J.P. 01.03.17 | 07:16

    Pues repitamos que ni Casey, ni Ehrman, ni Vermes, ni Flusser ni otros pueden ser acusados de confesionales y tampoco "pasan por el aro"."

    Y "el aro" es, según la nueva fashion q se ha expuesto a las leyes del marketing, q si vd no depende de los patrones recurrentes que producen el vestido nuevo del galileo armado es porque vd no es dependiente -perdón, porque sí es dependiente en vez de ser independiente porque si fuera independiente dependería del nuevo patrón para el vestido nuevo que sólo los independientes ven.
    O algo así. Estos confesionales del galileo armado son un caso.
    Supongo que habrán visto un posible mercado, pero a mí no me venden la idea. Independiente q es 1.

  • Comentario por acs 01.03.17 | 15:16

    Es decir, si estudiosos que ni siquiera son cristianos sostienen algo que no sea de su agrado, entonces es que se han contagiado de confesionalitis procristiana o que un poder extraño les ha impuesto obligatoriamente su propia hipótesis.
    Respecto a q sobre gustos no hay nada escrito y eso atañe a los juicios de valor, estoy de acuerdo. Le puede parecer bueno o malo que Jesús fuera un galileo armado o que lo dejara de ser según su propia escala de valores y sus gustos, pero esa no es la cuestión.
    La cuestión es que el mismo davidmo que dijo que por medio de los patrones recurrentes se podía dar por probada cualquier cosa - cosa que tiene su parte de verdad, pues no hay más que ver las dos mil espadas del ejército de Jesús lo que han dado de sí - parece q cambia de opinión si le gusta el resultado de la aplicación del patrón. O no, tal vez siga pensando que no se puede saber nada, pero dice algo porque sí.

  • Comentario por acs 01.03.17 | 14:38

    Pues si nada puede saberse, según davidmo, ya sabe el tandem bermejo-pinero que pretenden vender la nada absoluta, el patrón del supuesto traje nuevo del emperador que según ellos es la prueba de toque de la independencia.
    Desde mi propia independencia, creo que lo consecuente es que los que creen que nada puede saberse no digan nada y los que digan algo en vez de inventarse datos inexistentes expliquen satisfactoriamente los que tenemos
    .
    Es falso que se haya contestado jamás a ninguna de las objeciones al su recurrente especulación.
    La hipótesis de davidmo es que todo el que no comparta sus opiniones está contagiado de no sé qué. Vaya tela!

  • Comentario por David Mo 01.03.17 | 13:01

    La leyenda de Jesús no se puede explicar como un simple nada.
    Las implicaciones y el origen del marana tha pueden ser múltiples.
    No se puede saber, e incluso parece improbable, que el contradictorio contenido del himno de Filipenses pertenezca a alguien más que el que lo compuso (o su entorno).
    Las tradiciones que se le atribuyen a Jesús pueden calificarse de "impresionantes" o no. Es subjetivo.
    No se puede saber su origen exacto, porque eso ocurre con todas las leyendas que se crean colectivamente.
    No hay nada de extraordinario en el salto adelante tras el fracaso de las expetativas de los seguidores de una secta. Es algo bastante común.
    Nadie está "ufano" con nada, que yo sepa.
    Y, desde luego, nadie sabe lo que pasó en Jerusalén entre Pablo y los líderes judeocristianos. No hay actas del evento. Ni nadie sabe lo que creían o no los familiares de Jesús.
    Nadie sabe nada de todo eso, salvo Ud., que parece tener el don de clarividenc...

  • Comentario por galetel 01.03.17 | 10:27

    Están muy ufanos pensando que consiguen explicar satisfactoriamente al Jesús histórico como un simple rabí antirromano fracasado, pero no han sido capaces de explicar cómo los conceptos teológicos judíos plasmados en el Maranatha y en el Himno de Filipenses pudieron serle aplicados a ese rabí fracasado, por aquellos judíos que lo habían conocido íntimamente: sus discípulos y sus familiares, al menos los principales. Atribuyen el origen del cristianismo a Pablo y los paulinos, pero no saben explicar qué fue lo que se acordó en Jerusalén entre estos y los líderes judeocristianos. Ni saben de dónde salieron las enseñanzas recogidas en esas impresionantes tradiciones que los principales exegetas atribuyen a ese rabí. No debieran estar ufanos, pues, en un blog que trata de explicar el origen del cristianismo.

  • Comentario por J.P. 01.03.17 | 09:26

    David Mo: pro memoria, y haciendo una excepción, ya le dije que no le iba a leer (pero no puedo evitar que al ver mi nombre los ojos se me vayan detrás) ni discutir nada, sobre todo sabiendo lo que piensa usted de los comentarios que aquí se vierten.

    Para usted la perra chica.

    Ea.

  • Comentario por galetel 01.03.17 | 09:23

    Insatisfactorias desde el punto de vista de la lógica pura. Por ejemplo, en el caso de la lapidación de Santiago, los que no quieren reconocer que se debió a que Santiago y los judeocristianos lapidados con él proclamaban que Jesús era el Mesías daniélico, no han sido capaces de dar otra explicación alternativa. Han dicho que no saben.

  • Comentario por David Mo 01.03.17 | 08:13

    Galetel: "Lo he preguntado muchas veces en este blog sin obtener respuestas"... "satisfactorias".
    Ya. Quiere decir que las respuestas no le han gustado porque no le encajan con sus presupuestos teológicos. Qué le vamos a hacer.
    JP: ¿Y quién ha dicho que sean exclusivas del ámbito confesional? ¿Y quién ha dicho que la influencia del ámbito confesional se limite a los que se declaran cristianos practicantes? ¿Y qué significa "pasar por el aro"? ¿Es que alguien obliga a los defensores del Jesús anti-romano a mantener sus tesis disidentes? ¿O el "pasar por el aro" es más bien la situación de los que deben acomodarse a un consenso académico impositivo?

  • Comentario por J.P. 01.03.17 | 07:16

    Pues repitamos que ni Casey, ni Ehrman, ni Vermes, ni Flusser ni otros pueden ser acusados de confesionales y tampoco "pasan por el aro".

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.03.17 | 03:31

    .....han tenido que llegar Bermejo-Piñero con el talismán hermenéutico de los patrones de recurrencia para que al fin se haga la luz,desmenuzando textos por aquí,interpretándolos conforme a su esquema preestablecido por allá,retorciéndoles o dándoles la vuelta por acullá,dando como resultado un conjunto pleno de coherencia, sin cabos sueltos( por supuesto clamorosamente obviados,ignorados o negados) y con todo atado y bien atado.

    Racionalidad en estado puro,poniendo orden y llamando al orden a ese conjunto textual dominado por la incoherencia y las contradicciones. Van ya cincuenta postales apologéticas del dogma del Jesús sedicioso,y quedan. Incomprensible queden aun duras molleras empecinadas en su cerrazón e insensibles a tan racional y luminosa apologética.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.03.17 | 03:08

    Resulta que en estas últimas postales se está pasando revista a diversos estudiosos que en parte coinciden con lo que el tándem Bermejo-Piñero plantea pero que llegan a distintas conclusiones, lo cual hace que sean calificados de incongruentes,tergiversadores,etc.,incluso en algún caso se desliza lo de confesionales y consiguientemente especulativos( se supone que gratuitamente especulativos) y fantasiosos.Los únicos a quienes asiste la razón,la coherencia lógica y la objetividad son los que el dicho tándem conforman. ¿Suena así como un tanto dogmático,no?.

    Bermejo ha descubierto,¡eureka!, y Piñero comparte y vocea treinta y seis patrones de recurrencia (jo,cúántos!) que a modo de material furtivo se les han colado, es de imaginar que subrepticiamente y por no haber podido soslayar el enorme peso de la tradición,en palabras de Bermejo,en sus narraciones,contradiciendo su mentira de un Jesús no sedicioso y violentaente antirromano.¡Qúé torpes!, han tenido que.....

  • Comentario por acs 01.03.17 | 01:44

    Todavía no se comprende que lo que dicen los evangelios es una superposición teológico-ideológica sobre el estrato histórico real sobre el que se asientan. Sí, pero el estrato histórico real tenía como centro una predicación teológico-ideológica que fue la causa de q el protagonista acabara como acabó y por tanto habrá q hablar de esa predicación. Con sustratos superpuestos por sus discípulos fácilmente reconocibles, pero en todo caso, las enseñanzas de Jesús las recogieron y el núcleo se puede identificar y no se puede prescindir de ellas si se habla del pensamiento de Jesús.
    No se estudia historia inventando leyendas sobre ejércitos, ni adjudicándole las ideas de un constructo 1/2 fabricado a este objeto, cuando realmente existe una memoria del personaje Jesús, q fue maestro itinerante, profeta del reinado de Dios, sanador, y al final un mesías q consideraba su misión a la luz de Zacarías, Isaías y Daniel. Los datos indican esto.

  • Comentario por Un poco de seriedad 01.03.17 | 01:26

    "Resultado de ello es que un conjunto textual dominado por la incoherencia y las contradicciones se recibe como un fuente digna de todo crédito. "

    Y por ser un texto incoherente y no digno de crédito lo troceamos y hacemos de la tragedia del titanic un relato rosa más coherente y creíble. Y de paso.....más vendible.

    Anda que...

  • Comentario por acs 01.03.17 | 01:19

    Es que desde un punto de vista racional y desde una perspectiva histórica, es decir ateniéndose a los datos fehacientes o probables y no admitiendo como verosímiles aquellos que se basan en puras creencias o que recogen noticias legendarias, ni Jesús dirigía un movimiento violento armado ni sus discípulos fueron perseguidos por los romanos después de su muerte como habrían hecho de ser un movimiento violento armado.
    Las enseñanzas de Jesús son las q son y las creencias de sus discípulos también y el historiador tendrá que describir lo que ellos pensaban. Que decían amigos y enemigos que Jesús hacía milagros, por ejemplo, es un hecho fehaciente del que el historiador puede sacar dos ideas: una que ellos lo creían así y la otra que tenía todas las papeletas de ser un sanador.
    Si sus discípulos afirmaban que iba a volver como hijo de hombre de Daniel, tendrá q reconocer q eso creían, por mucho q a vd pueda parecerle increíble, desde su mentalidad, que afirmaran eso.

  • Comentario por galetel 28.02.17 | 22:35

    Gabriel:
    Entonces, ¿cuál es, según Vd., la explicación más plausible de los datos pospascuales prepaulinos ("marana tha", Himno de Filipenses 2, 6-11), del Acuerdo de Gálatas (2, 9), de la lapidación de Santiago según Josefo, y quién compuso las parábolas y dichos atribuidos por reputados exégetas a Jesús?

    Lo he preguntado muchas veces en este blog sin obtener respuestas satisfactorias; por supuesto, ninguna respuesta de Piñero ni de Bermejo.

  • Comentario por Gabriel 28.02.17 | 22:21

    Ahora resulta que lo dogmático e “hiperreduccionista” es estudiar los textos evangélicos desde un punto de vista racional y desde una perspectiva histórica, es decir ateniéndose a los datos fehacientes o probables y no admitiendo como verosímiles aquellos que se basan en puras creencias o que recogen noticias legendarias. Todavía no se comprende que lo que dicen los evangelios es una superposición teológico-ideológica sobre el estrato histórico real sobre el que se asientan. Resultado de ello es que un conjunto textual dominado por la incoherencia y las contradicciones se recibe como un fuente digna de todo crédito. Resultado de ello, asimismo, es el Jesús universalmente bondadoso, es decir, el Jesús cristiano, que presumiblemente muy poco tiene que ver con la figura histórica original.

  • Comentario por acs 28.02.17 | 15:51

    Y sin menospreciar una cuestión de marketing en el trasfondo.

  • Comentario por acs 28.02.17 | 15:46

    No estoy totalmente de acuerdo, Antolín, yo diría más bien "ateísta" dogmática, hiperreduccionista y corta,muy corta de miras "
    Si se limitaran a usar métodos científicos de forma racional y positivista no llegarían a estas conclusiones. Y por supuesto ser ateo o agnóstico no es en sí ningún inconveniente, como no lo es ser cristiano o judío o budista - las ideologías reconocidas y aparcadas no son ningún inconveniente.

  • Comentario por acs 28.02.17 | 15:34

    Es decir, aparecen 2 espadas y no 2000 y está perfectamente explicado -no voy a repetir ahora todos los comentarios que ha habido sobre esta cuestión y la ridícula recurrencia con la q ha salido y ha sido debidamente rebatida.
    2- No necesita ninguna explicación la escena del Gólgota. No habría ningún inconveniente en reconocer a los lestai como discípulos de Jesús si así fuera. Por lo tanto parece más normal q no lo fueran, aunque no tendría la más mínima importancia es un invento de los confesionales del galileo armado recurrente. Y no tiene nada de raro q lo crucificaran con otros dos aunque no tuvieran nada más en común que ser considerados infractores de la legalidad vigente.
    3- Nadie considera que Jesús fuera un inocuo predicador del todo está bien, pero sí era un pacífico denunciador de todo lo q estaba mal -cosa q no gustaba a los poderosos Y siempre fue peligroso denunciar la injusticia, pero claro q era inocente. No eran inocentes los q lo condenaron.

  • Comentario por acs 28.02.17 | 15:24

    Lo que se ve aquí es que la minoría confesional del patrón del galileo armado con espadas recurrentes, inventa una mayoría confesional de paja a la que le cuelga una caricatura de lo que dicen y tres elementos que en realidad no sostienen.
    Nadie intenta exculpar a los romanos para culpar a los judíos, la mayoría tiene muy claro que fueron las autoridades judías y romanas las que lo condenaron, por distintos motivos, pero relacionados. Lo explica bien Galetel más abajo.
    Son la minoría confesional del galileo armado los que pretenden exculpar a las autoridades judías totalmente y en cierto modo a los romanos parcialmente, pues la culpa de su condena la tuvo según ellos Jesús: las autoridades judías no hicieron nada y el imperio romano hizo bien. Ese es su dogma
    Claro que su predicación NO violenta era revulsiva y corrosiva para los poderes injustos que le condenaron, al inocente.
    En cuanto a 1, 2 y 3.
    1- No ocultan datos, lo q no hacen es inventarlos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 28.02.17 | 15:07

    Si al último párrafo de la postal tras la palabra "confesional" se le añaden los calificativos de "agnóstica o atea", de racionalista-positivista-cientifista dogmática, hiperreduccionista y corta,muy corta de miras ",tal párrafo reflejará y definirá perfectamente el tenor de esta interminable serie de postales.No cabe mejor descripción posible.

  • Comentario por galetel 28.02.17 | 12:46

    Hago notar una vez más que la interpretación que he dado puede deducirse por lógica a partir de los datos de que disponemos, sobre todo de los indicios pospascuales prepaulinos. Una deducción que puede hacer cualquier investigador, cristiano o no, si quiere. Las fuentes de que disponemos, en suma el NT nada más, existen únicamente debido a que los discípulos y los familiares de Jesús -al menos los principales- creyeron refrendada por Dios esa interpretación acerca de que Jesús era y es realmente el Mesías daniélico; de no ser por esta fe, su fe, no sabríamos nada sobre Jesús. Si no se hace caso a las fuentes, o se las tergiversa por sospechar de ellas, puede afirmarse cualquier otra cosa, pero ya no estaría apoyada por los datos más plausibles. No todo el NT puede considerarse como dato, por supuesto que hay desarrollos teológicos que deben analizarse críticamente; pero hay ciertos datos que deben tomarse como base de coherencia para poder llegar a la interpretación adecuada.

  • Comentario por galetel 28.02.17 | 12:01

    Pienso que hubo una serie concatenada de motivaciones, como he comentado en otro post. Por encima de todo, los judíos fervientes, como era Jesús y los demás protagonistas de su muerte, consideraban que Yahvé era todopoderoso y Dios ÚNICO del universo entero. Lo que afectaba a Israel, afectaba también a los romanos y al resto del mundo. Por lo tanto, lo principal era lo que ocurría entre Yahvé e Israel, también respecto del Imperio Romano o cualquier otro Imperio. La predicación de Jesús, sobre renovar la Alianza de Israel con Yahvé, era lo fundamental; pero los sumos sacerdotes no le reconocieron autoridad para ello, no solo por intereses u odios o envidias, sino por motivos religiosos judíos. Hubo sumos sacerdotes nacionalistas que estuvieron dispuestos a admitirlo como posible mesías davídico, pero Jesús mismo los disuadió declarándose ante ellos como el Mesías daniélico, lo que para ellos era blasfemia. Fue la "gota que rebasó el vaso" para seguir con el plan de entregarlo.

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