El blog de Antonio Piñero

“Jesús fue revolucionario…, pero muy poco”. Jesús y la resistencia antirromana (XLV)

22.02.17 | 08:57. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

En nuestra aclaración y comentario al excelente artículo de F. Bermejo “Jesus and the Anti-Roman Resistance. A Reassessment of the Arguments” (Jesús y la resistencia antirromana. Una reevaluación de los argumentos) publicado en la revista Journal for the Study of the Historical Jesus 12 (2014) 1-105, hemos llegado al punto de defender que se aclaran muchos aspectos de la vida de Jesús si se acepta la hipótesis de un Jesús sedicioso respecto al Imperio. Y este punto lo he aclarado y comentado en las postales pasadas más recientes.

Por ello, me parece difícil de entender la postura de ciertos investigadores que defienden tranquilamente que hay muy poco o nada en los Evangelios que sustente la imagen de un Jesús que esté de acuerdo con las esperanzas judías de un mesías militante. Esta postura, opino, es sencillamente increíble porque pasa por alto las consecuencias políticas de la implantación del reino de Dios según Jesús, o bien porque entiende el término “política” o “consecuencias políticas” de un modo bastante diluido y extraño.

Un ejemplo estupendo aportado por nuestro autor es el Christopher Bryan, investigador que distingue cuatro opciones respecto a la postura de Jesús ante el gobierno de los romanos en Israel:

1) "La aceptación y la plena cooperación con el gobierno romano”;

2) "La aceptación de la dominación romana, junto con la voluntad ocasional de cuestionar o incluso poner en cuestión sin violencia alguna la justicia o la idoneidad de las acciones de los romanos”;

3) “Rechazo absoluto, pero no violento de la dominación romana”;

4) “Rechazo violento de la dominación romana”.
(C. Bryan, Render to Caesar: Jesus, the Early Church, and the Roman Superpower [Oxford: Oxford University Press,, 2005], p. 34).

De acuerdo con este autor –que pasa por alto a su conveniencia muchos pasajes y no alude a la bibliografía más relevante–, las palabras y las obras de Jesús apuntan a la segunda de las cuatro opciones.

Opino que es imposible –después de todos los textos que hemos comentado– que un judío profundamente religioso como Jesús y que insistía en la venida del reino de Dios sobre la tierra de Israel pudiera aceptar el gobierno de los romanos sobre su país. ¿Qué iba a hacer Poncio Pilato y sus tropas acuarteladas en Cesarea y el gobernador de Siria, Vitelio con sus tres legiones, cuando Jesús se pusiera a gobernar al país y sentara en unos tronos a sus doce discípulos para juzgar a las tribus de Israel? (“Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”: Mt 12,28)? ¿Se quedaría Poncio Pilato tan tranquilo, organizaría su equipaje y se volvería a Roma?

Sostiene además F. Bermejo que otros estudiosos admiten más o menos el patrón de recurrencia, pero se niegan a admitir la historicidad de algunos pasajes de la vida de Jesús, importantes para entender su predicación del Reino. Por ejemplo, se llega al caso de negar que la entrada en Jerusalén sea histórica, es decir, que es un invento de los evangelistas.

Me parece personalmente que este intento es peligroso para la investigación, porque atribuye a miembros de la iglesia primitiva, que son paulinos de carácter teológico, como el evangelista Marcos, un invento que va contra su propia teología. En efecto, Pablo es el primero que –en su intento de presentar favorablemente a Jesús mesías, de cuya judeidad no duda ya que lo denomina “ministro de la circuncisión /se puso al servicio de los circuncisos” (esta frase quiere decir en Pablo que Jesús predicó solo a los judíos): Romanos 15,8– que desjudaíza a Jesús puesto que ha de hacer un salvador universal de un mesías judío.

I. El primer caso que estudia F. Bermejo es el de los que sostienen que la postura de Jesús respecto al Imperio Romano fue siempre pacífica, nunca violenta. Uno de los ejemplos escogidos es el de Otto Betz (en un artículo de la revista Novum Testamentum 2, 1957, pp. 116–137 titulado "La guerra santa de Jesús” (“Jesu Heiliger Krieg”), quien argumentó que, ciertamente, pueden ser rastreados en la enseñanza de Jesús los conceptos y el lenguaje que vienen de la tradición hebrea de la Guerra Santa, pero que tal guerra era puramente espiritual.

Es interesante detenerse un momento en los textos evangélicos en los que apoya esta afirmación:

Mt 10,34: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada”.
Mt 11,12 (= Lc 16,16): “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”.

Betz defiende que “Los enemigos nacionales no eran los romanos, sino las fuerzas de Belial (otro nombre de Satanás, muy común en los Manuscritos del Mar Muerto, y que la guerra a la que se refiere Jesús es una batalla puramente espiritual: aunque sabe que la implantación del reino de Dios en Israel es imposible mientras dominen los romanos, Jesús no lucha contra ellos, que son los fuertes, sino contra el Fuerte, que es Satanás (pp. 133–34).

Por desgracia para ese investigador, parece muy poco probable –y además es sesgado– que cada referencia a la violencia, los conflictos y las espadas en los Evangelios deban ser vistos como una referencia a los demonios y a su jefe, Satán (¡todos los textos!), y que luego Jesús fuera crucificado por los soldados romanos, que actuaron como comparsas y ejecutores de los poderes cósmicos malvados? Esta solución me parece pura teología, sin base real ni consideración histórica alguna.

Seguiremos porque “hay bastante tela que cortar”.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid


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Comentarios
  • Comentario por Laín Schaffer 07.03.17 | 14:02

    J.P es un faltón, como su amiguita Sofía, hoy acs. Luego se hacen los ofendidos, no falla.

    Piedad y perdón.

  • Comentario por acs 26.02.17 | 11:12

    FernandoP,
    DavidMo le ha "contestado" en el otro post. Por si le interesa.
    Sigue sin explicar a quién atribuye el conjunto ético, cosa que es lo único que me interesa a mí, pues el hecho de que sus gustos éticos no coincidan con los de otros, ya lo suponía y lo indicaba más abajo. Cosa que no debería ser un obstáculo para reconocer que para una inmensa cantidad de gente sí es un conjunto ético valioso y sin necesidad de ser cristianos, ni siquiera de creer en Dios. Pero desde luego los juicios de valor son subjetivos en el sentido de que dependen del sujeto y su percepción particular de la realidad. Pero la cuestión no era esa, sino: si ese conjunto ético, que gran parte de la humanidad considera valioso, no es de Jesús, ¿de quién es?
    Que ponga la excusa de no leer para no contestar, es una cosa, y que tampoco contesta cuando "contesta" a FernandoP, es otra.

  • Comentario por David Mo 26.02.17 | 09:30

    Galetel: aprenda a pedir las cosas con educación.

  • Comentario por galetel 25.02.17 | 11:55

    Me gustaría saber quién fue el perenganito, Sr. Indavidmiente. Expláyese por favor.

  • Comentario por acs 25.02.17 | 10:19

    La defiinición de "independiente" debe ser "que piense como David Mo" a falta de pruebas d lo q dice respecto al núcleo de las enseñanzas de Jesús. Nadie defiende cualquier consenso x el consenso. Pero en este caso el consenso es general. No se trata de que las parábolas y la mayor parte de las enseñanzas de Jesús se las atribuyan a Jesús los cristianos, sino que igualmente coinciden en atribuírselas todo tipo de estudiosos no cristianos: judíos, agnósticos etc. puesto que existen toda clase de razones lógicas y ninguna en contra de la consideración de q esas enseñanzas las recogieron los discípulos del maestro Jesús.
    No obstante, si existe alguna razón para negar q sean de Jesús y DavidMo cree q es más razonable atribuir esas enseñanzas a perenganito, expóngala. Mientras el argumento sea: están todos equivocados y la prueba es q vds no piensan lo mismo q yo "el independiente", no sirve. Tendrá q presentar otra hipótesis sobre la autoría de esas parábolas.

  • Comentario por David Mo 24.02.17 | 08:11

    ... dar crédito a cuatro "sectarios" del siglo I de los que no conoce nada ni tiene manera de contrastar lo que dicen. Si quiere que le detalle más mi posición le remitiré a mi blog, pero preferiría que nos atengamos a lo que escribo aquí.

    También me gustaría que. me dijera cuando he escrito alguna especulación como si fuera verdad indiscutible. Procuro advertir cuando estoy haciendo especulaciones, que a uno también le gusta fantasear, pero lo dejo claro de antemano. Pero uno no puede ser muy cuidadoso escribiendo a toda pastilla y puede que haya dicho algo que llame a confusión. Me corregiré con gusto, si es preciso.

  • Comentario por David Mo 24.02.17 | 08:04

    Fernando P. Si su único argumento es el consenso, apañados vamos. Los que forman ese consenso en el tema del Jesús histórico son en su inmensa mayoría gente asociada a diversas ramas del cristianismo que imponen un credo común y unos principios mínimos para entrar en el mundo académico. Es un fenómeno similar, aunque más sutil, como el consenso de los "sabios" que sirvió para despreciar el heliocentrismo y la Nueva Ciencia en el XVI. LOs consensos sólo valen cuando se forman desde la independiencia ideológica. Para ponerlo en solfa me baso en mi propia razón, que me parece que algo vale, mientras Ud. no me demuestre lo contrario. En mi crítica utilizo también los principios de las escuelas de historia que he citado varias veces. Y cuando hace falta se puede acudir a algunos especialistas que han sido marginados del "consenso" académico porque no pasan por el aro. Así que, si no tiene inconveniente, me gustaría saber las razones por las que Ud. decide...

  • Comentario por J.P. 24.02.17 | 00:04

    Galetel: sí, ese es un dato bastante seguro; al menos, todo lo segura que pueda ser cualquier informaciòn que transmite Josefo. Repitiendo una de mis coletillas, no se entiende que lo de Garizim se relate como se ha hecho aquí (muchedumbre pacífica y solo de peregrinación religiosa pero ¡iban armados!) y que se obvie. Y mire que aquí no hay teología por medio. Pero más curioso aún es que aquello le costase el puesto a Pilato. ¿Será que actuó desproporcionadamente, como en alguna que otra ocasión?

    ---

    Acs: por supuesto, hay casos y casos. Habrá, hay a quien le cueste poco y nada. P.e., el estupendísimo concepto que Bermejo tiene de Allison. Sin embargo, es cristiano.

    Cosas que pasan.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 23:25

    Teniendo en cuenta el origen y el enfoque de mis creencias y la forma en que están articuladas a partir de lo q sé con certeza, me resulta normal aparcarlas cuando estoy estudiando cualquier cosa. Ni se ven afectadas por estas cuestiones, ni tengo el menor inconveniente en hacerlas evolucionar en la dirección que me parezca oportuna.
    Es q algunos tienen sus propios prejuicios sobre lo que piensan que creen los demás y los motivos por lo que lo creen. En realidad ignoran tanto el contenido de las creencias ajenas como las razones en las que se asientan y no deberían juzgar a los demás a partir de su propia experiencia. Cada cual es cada cual.
    Y tiene mucha razón respecto a lo q dice de esos autores no cristianos q acabarán siendo acusados de criptocristianismo por los q quieren vender a la fuerza esa imagen del galileo armado q no entra ni con calzador -guerrilleros de cristo rey aparte y el otro extremo correspondiente.

  • Comentario por galetel 23.02.17 | 22:55

    De acuerdo, J.P. Me parece claro que los sesgos son inevitables, pero hay que intentar superarlos. ¿Pudo superar Brandon los condicionantes de su condición de capellán militar?
    Una forma de hacerlo puede ser centrarse en datos concretos y escuetos, y en sus explicaciones más plausibles según el criterio lógico normal; por ejemplo, el dato acerca de la lapidación de Santiago y otros judeocristianos por parte de las autoridades judías, según Josefo. ¿No cree?

  • Comentario por J.P. 23.02.17 | 22:36

    Galetel y acs: estoy de acuerdo en que el historiador cristiano debe aparcar su fe; al menos hacer el esfuerzo, porque pienso que no les debe ser tan fácil de hacer.

    Lo curioso es que si uno lee a otros autores pongamos que judíos como Flusser, Klausner o Vermes; o agnósticos como Ehrman o Casey, lo que uno no encuentra en sus trabajos es al Jesús armado. Me imagino que se les acabará también ateibuyendo oscuros motivos por los que no formulan a este Jesús armado.

    Luego lo fácil será llamarles criptocristianos, claro.

  • Comentario por galetel 23.02.17 | 22:19

    Ese es el problema: que algunos piensan que ciertos autores del NT tergiversaron o adulteraron los hechos históricos reales para “vender” sus propias ideas, inventando una nueva fe. Estos investigadores “listos” aducen “datos furtivos” para apoyar sus tesis. Entonces hay que averiguar si hay datos que prueben cuál era efectivamente la fe original, para saber qué es coherente con ella, o no.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 22:02

    Y ahora vuelvo a estar de acuerdo con el último comentario de Fernando P.
    Claro que yo comparto el juicio de valor positivo de Fernando P sobre esos textos, mientras q David M parece tener una opinión negativa. Pero esa no es la cuestión, sino si los textos son de Jesús o no lo son, como ha planteado Fernando P.
    En el caso de serlo, hay una gran cantidad de personas que consideran esas enseñanzas de forma positiva, sean cristianos o no lo sean, y ya solo por esto tienen una consideración positiva de la figura de Jesús. Pero eso ya, es cuestión de la comprensión de los textos y la sensibilidad ética de cada cual. Y respeto el gusto de cada cual.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 21:55

    Está claro. Si se estudian los orígenes del cristianismo habrá que hablar de lo que creían y de cómo evolucionaron sus ideas. Que alguien no crea algo no le debería impedir reconocer q estos discípulos de Jesús sí lo creían. Se trata de describir, no de emitir juicios de valor sobre lo q pensaban.

  • Comentario por FERNANDOP 23.02.17 | 21:40

    David Mo

    Del estudio de los evangelios se obtienen un conjunto de frases, dichos y parábolas cuyo contenido no parece tener relación con el de la teología paulina. Existe un amplio consenso en que esas frases, dichos y parábolas parecen emanar de una fuente que las recogió muy pronto y que se vino a llamar Q. Si usted piensa que todo ese conjunto ético ( de impresionante belleza, fuerza y profundidad) no emana del propio Jesús debería dar una pista siquiera lejana de que escuela o corriente la creo ( en fechas que debieron ser muy próximas a la muerte de Jesús por cierto)

  • Comentario por galetel 23.02.17 | 20:48

    Totalmente de acuerdo con acs, pero señalando que el que un historiador -creyente o no- o un lector de ese hstoriador deba "aparcar su fe", NO significa que tenga que aparcar la fe de los autores del NT que estudia, al contrario.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 20:36

    Y otra cosa, David Mo, no se confunda. Q alguien considere q lo q crea vd o yo no viene al caso cuando se está estudiando historia no tiene nada q ver con disimulo ni tapadillo. Personalmente creo q cuando se estudia historia hay que aparcar las creencias, aunque ya veo q ni vd ni una gran cantidad de comentaristas son de mi opinión. Me parece q hay q saber distinguir cuidadosamente lo q son datos ciertos, lo q son probables, los q son posibles y lo q no se puede saber, aunque extrahistóricamente pueda vd creer lo q quiera.
    Y además me temo q aunque me guste la figura de Jesús, no tenga nada q ver con sus catequistas q marcaron sus ideas a sangre y fuego según dicen. Es vd el q supone q yo parto de la fe para estudiar la figura de Jesús, pero eso no es cierto. Lo q yo creo no depende del estudio de la historia y viceversa. El q yo tenga creencias, partiendo de mi reflexión filosófica, es algo q nada tiene q ver aquí y yo no saco temas no pertinentes.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 20:07

    Muy de acuerdo con FERNANDOP 23.02.17 | 12:12
    Un texto religioso lo leemos sabiendo lo que es y sus intereses. Teniendo en cuenta esto extraemos los datos q son posibles o probables.
    Y me parece correcta su extracción de datos respecto a Jesús.

    En cuanto a Procestoc, tiene razón en que al utilizar términos modernos tenemos que tener en cuenta que no son conceptos de la época, pero supongo q eso lo tenemos todos en mente y hablamos con expresiones modernas sabiendo q no se corresponden con los conceptos del siglo I.
    Es cierto q cuanto más exactos los términos, mucho mejor.

  • Comentario por acs 23.02.17 | 19:58

    Sobre los comentaristas, ha hecho toda clase de especulaciones y atribuciones falsas. Últimamente DavidMo en vez de manifestar su escepticismo respecto a lo q pueda saberse sobre Jesús se dedica a manifestarse sobre los catequistas de su infancia, las marcas a sangre y fuego q recibió, las divisiones radicales entre supuestos historiadores supuestamente aconfesionales y los supuestamente confesionales incapaces de hacer historia objetivamente. Atribuye falsamente calumniosamente a otros comentaristas frases q jamás han dicho, habla insultantemente a quien no piense como él etc.
    Me ha sorprendido este cambio en su personalidad del anteriormente tranquilo escéptico del q se podía disentir tranquilamente sin que se pusiera a insultar. Se agradecería q volviera a rejuvenecer y recuperase el sentido común y la objetividad a la hora de disentir de otros.
    Respecto a los textos puede ver todas las contradiciones q quiera sin enfadarse ni especular sobre quien no las vea.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 16:33

    Fernando P: Ahí se pierde. Un texto religioso no tiene por qué ser ni sincero, ni veraz, ni verdadero. Como ya dije antes, las crónicas religiosas (y las otras) de la Edad Media son un compendio de todas las maneras de disfrazar la verdad y la mentira. Contando o sin contar los autoengaños. ¿Por qué cuatro textos en torno al siglo I deberían ser de otra manera? Ud. dice "en Jesús prevalece". ¿Qué Jesús? ¿Cuál de los varios jesuses más o menos contradictorios que aparecen en los evangelios? ¿Usted atribuye al líder de una secta lo que le atribuyen cuatro exaltados de esa secta? ¿A santo de qué?
    Por la boca hablan muchas cosas más que el corazón.
    Me gustaría saber al menos una de las especulaciones que Ud. me atribuye.

  • Comentario por procestoc 23.02.17 | 14:31

    Revolucionario, antisistema...
    Pacifista, comunista, feminista,...
    Ecologista, vegano,...
    Yihadista, terrorista,...
    Desde luego queda claro que fue un hombre especial y muy adelantado a su tiempo (ironía o sarcasmo, no los diferencio muy bien)
    Supongo que en algún momento se darán cuenta de todas las connotaciones que implican estás palabras, connotaciones adquiridas a lo largo de un proceso histórico que Jesús no disfrutó y que Jesucristo sí. Aplicar estos adjetivos al Jesús histórico es una barbaridad. Por supuesto se podrían matizar pero habría que hacerlo en tal grado que finalmente estas palabras quedarían desprovistas de su significado actual con lo cual dejarían de ser útiles en el debate.
    Igual intentandolo con palabras como reino, Dios, ley, deudas, rico, impuesto..., palabras plenamente vigentes en el siglo I, nos acercamos más a nuestro común objetivo.
    Un saludo.

  • Comentario por galetel 23.02.17 | 13:13

    No conozco a nadie que haya sido educado por ultra-mitraístas.

  • Comentario por FERNANDOP 23.02.17 | 12:15

    David Mo
    Las especulaciones religiosas no son historia. Sus especulaciones tampoco

  • Comentario por FERNANDOP 23.02.17 | 12:12

    De la abundancia del corazón habla la boca. Si yo analizo un texto religioso, o de cualquier tipo puedo entender donde están los intereses del que lo realiza, porque me los va a mostrar. En Jesús prevalece las enseñanzas éticas, luego las sociales, luego las escatológicas y en último lugar algunos quieren ver rastros de resistencia antiromana. Es evidente, como hijo de su tierra y de su momento, que no simpatizara con la causa imperial, pero si la remota alusión a las espadas (!dentro de la familia!, es que iban a abrazar hijos o esposas la causa romana?) es la prueba mas contundente la verdad es que hay que pensarse mil veces la supuesta versión del galileo armado.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 11:54

    Galetel: no fastidie, hombre. A mi la fe de los primeros cristianos me afecta tan poco como la de los seguidores de Mitra. Por supuesto, no tengo el más mínimo interés en "desmontar" ni la una ni la otra. Si me meto a hacer de historiador aficionado, constato que los evangelistas y los seguidores de Mitra creían que Jesús y Mitra, respectivamente, eran "divinos" en algún sentido, aunque fuera algo diferente. Los de Jesús no parecen ponerse de acuerdo en qué especie de divinidad tenía su Mesías y desde cuándo había sido "divinizado" por el Dios supremo ("El Padre") y los de Mitra parece que lo tenían más claro (aunque tampoco sabemos mucho de ellos gracias a la purga cristiana desde el siglo IV en adelante). Lo que me molesta (es un decir) es que los cristianos de este foro, los confesos y los disimulados, y los de fuera se pongan como se ponen cuando uno dice que sus especulaciones religiosas no son historia. En cierto sentido, se entiende la reacción.

  • Comentario por J.P. 23.02.17 | 11:50

    David Mo, de verdad, ¿le pasa algo?

    Remilgos de ofendido, insultos sin embozo... ¿Pero qué ha hecho usted con ese comentario de que yo he dicho no sé qué de quienes no creen que existiese un Jesús sino soltar lo primero que se le ha ocurrido unido a lo del victimismo cristiano como si yo lo fuese, etc.?

    Oiga, si se mira en el espejo, no me atribuya a mí lo suyo, hombre.

    ¿Ahora va a ir de provocador?

    Me preocupa la deriva que está tomando. De verdad.


  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 11:37

    Vaya por díos, ahora empiezan los remilgos de ofendido y los insultos sin embozo. Es fatal.
    Para acabar con lo que se empezó en el otro tema:
    Si Ud. dice que Jesús es como Urtain y Legrá, ¿a qué cree que se dedica Jesús? ¿A vender ramitos con los nardos apoyaos en la cadera?

    (Este comentario me ha salido absolutamente retro o "vintage", que se dice ahora).

  • Comentario por J.P. 23.02.17 | 11:21

    Corrector, etc. Lo tiene muy sencillo, no me lea como yo emñezaré a hacerlo a partir de ahora recíprocamente. Porque después de esto, y las otras, viendo que con usted es imposible discutir nada, y en realidad nada me importa, corto y cierro.

    Ah, que esto es de gallitos y demás basura... Ya, que me tengo que tragar que me acusen falsamente. Pues va a ser que no.



  • Comentario por J.P. 23.02.17 | 11:17

    David Mo: el rugby es tremendamente violento, vale. No dije en ningún momento nada de dar patadas, sino que (se lo explico ante lo cortito que me está vd resultando) solicité varias, repetidas veces que argumentasen por qué el discurso se considera histórico (y solo una parte) y la respuesta es la callada y salir por la tangente. De ahí el cansancio, porque cansa los juegos de prestidigitador para evitar las preguntas incómodas. Por cierto, de disculparse vd por las falsedades que me atribuyó, nada de nada. Pero ya es habitual en vd por lo que veo.

    Pelea de gallitos, en la que se mete vd acusando a otros de hcer lo que no ha hecho nunca. Y ya van unas cuantas.

    Cegato: vd, querido, que se pone las anteojeras y tira hacia delante (no diré patada a seguir, que se me asusta). Si es incapaz de entender los términos de una comparación, es cosa suya: falsos vs verdadero. No violentos con violento. Pero siga con su novela.

  • Comentario por galetel 23.02.17 | 10:24

    El NT entero fue escrito desde la fe en que hay un Dios que resucitó y exaltó a Jesús como Señor del universo de todos los tiempos. Si no se parte de aceptar esta fe en sus autores, con todo lo que significa en términos del judaísmo de esa época, la figura de Jesús se hace ininteligible y pierde todo su interés. En este caso, sólo se comenta sobre Jesús para desmontar esa fe.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 09:21

    Resumiendo, y una vez más, con tan pocos mimbres no se hace un cesto. La ventaja del lenguaje vago y metafórico es que puede entenderse lo que a uno le cuadre, en este foro o en la interpretación política de los textos sagrados. Jesús puede ser el profeta de la sumisión o el rebelde flamígero que va a poner las cosas en su sitio. Todo eso son las clásicas transposiciones de lo que debió ser un modesto episodio de exaltación profética típico del judaísmo del I en una promesa de redención, celestial y/o terrenal, para los miserables de siempre.
    Cada cuál se agarra a lo que puede para generar esperanzas o revueltas. Lo que importa es en que acaba todo.
    Pero, una vez más, esto no tiene nada que ver con el paciente trabajo del historiador que habla del pasado sin pretender extrapolarlo. Si se aprende de la historia es colocando a los hombres en su tiempo. No convirtiéndolos en bandera de nuestro presente. Vale para Jesús, Espartaco, Mahoma o quien sea.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 09:12

    Si la revolución es el cambio radical del sistema político y económico, no hay en el Jesús evangélico una indicación precisa. No hay una estrategia de cambio, fuera de la intervención divina. No hay una precisión del sistema social habría en el Reino. La mera sustitución de los de arriba por los de abajo, no implica necesariamente un sistema de poder diferente. Se puede cambiar las personas, sin cambiar el sistema. Con tan pocos indicadores, lo único que se puede hacer es suponer estirar la vaga promesa de un reino de justicia en el que los últimos serían los primeros o en el que no habría ricos. Eso parece implicar un sistema teocrático igualitario, que es lo que ha estado en el pensamiento utópico de muchos movimientos religiosos niveladores. La caridad sería sólo un momento transitorio hacia la igualdad. O simplemente un movimiento reformista que se limitaría a sempiternas promesas como la anulación de la servidumbre por deudas, típica de los movimientos populares.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 08:59

    Y volviendo al tema: Ateniéndose a los evangelios, no hay manera de saber si el Jesús histórico estaba en cualquiera de las cuatro categorías, aunque la primera parece bastante improbable. Lo único cierto es que se le atribuyó tanto una visión meramente religiosa, en la que sus maldiciones se dirigirían exclusivamente al sacerdocio judío, cuanto una actuación beligerante y más o menos violenta contra éste y la ocupación romana de rebote. Versículos en uno y otro sentido los hay. Ahora bien, el criterio de embarazo o contradicción apunta hacia un Jesús disidente y dispuesto al enfrentamiento. Probablemente con la ayuda de huestes angélicas, pero con espadas también. Que ese fuera el real o el ideal para un grupo de seguidores o el que los enemigos le achacaban, no hay manera de saberlo. Que era contrario a la versión oficial, eso está claro.
    En cuanto a lo de revolucionario o no revolucionario, me parece un concepto un tanto anacrónico, si no lo aclaramos.

  • Comentario por David Mo 23.02.17 | 08:28

    JP: Cuando quiera hablar del rugby tenga en cuenta que los demás no tenemos por que estar al tanto de la jerga de tan violento deporte y que cuando alguien dice que el otro da patadas no espere que comprenda que es al melón. Que entre su autocorrector y su vocabulario críptico a veces no hay quién lo entienda. ¿Me capta, ricura?
    Por lo demás, como Ud. volvió a recurrir a la gresca, me perdí la respuesta a mis tres comentarios sobre la evidente equiparación que el ficticio Gamaliel hace entre la actuación de Jesús y la de los otros violentos judíos, que es tan clara que no hay que ser cegato para no verla. Como siempre, llegado a un punto que no sabe que decir, a Ud. le entra un cansancio invencible o se dedica a la pelea de gallitos.
    Muy sutil lo de los libros que yo he escrito o voy a escribir. ¿Hay que ser académico para rebatir sus autosuficientes comentarios en este foro? No me parece.

  • Comentario por J.P. 22.02.17 | 22:10

    Ahora, ¿revolucionario?

    Creo que tampoco. No estaba en disposición de organizar ninguna revolución al menos cono la entenderíamos. D.Antonio mismo ha cuestionado que logísticamente fuese capaz de ello. ¿En qué consistiría más bien su "revolución"? Pues quizás en que la predicación del Reino de Dios, entendido sobre todo como la aceptación individual de Dios como soberano hasta la última consecuencia, el cuestionamiento de la clase dirigente y hasta de la autoridad intelectual y aun religiosa de escribas y doctores de la ley arrogándose Jesús dicha autoridad, dejaba a tirios y troyanos (léase dirigentes judíos y romanos, e.d., el orden establecido) en una situación muy delicada, siendo caritativo. Y no digamos dónde quedaba la ideología imperial que comenzaba a dar sus primeros balbuceos.

    Solo esto era mucho más peligroso que Jesús o que Cefas probasen el filo de sus machairas en el cuello del chiliarcos joánico.

  • Comentario por J.P. 22.02.17 | 21:58


    Estoy con acs. El Jesús evangélico se muestra pronuncuando denuncias proféticas contra todo poder opresor, y sobre todo contra las clases dirigentes judías, contra quienes podríamos llamar los clientes de Roma en su sentido histórico. Claro, Roma también entra en el lote. Por supuesto.

    La cuestión no está aquí. La cuestión está en si Jesús propugnaba el uso de la violencia, si tenía o había organizado un grupo y lo había dotado de armas y si iba a dar o había intentado dar y fracasó un golpe de mano contra Roma, o si era su intención de que su grupo creciese hasta hacerse más fuerte. Y aunque intentemos disfrazar ese golpe de mano como un intento de precipitar la irrupciòn de Dios en la historia y que las legiones angélicas se diesen un festín de sangre, conceptualmente es lo mismo que si él y sus happy few actuasen militarmente.

    Y por todo lo discutido a lo largo de semanas, yo pienso que no.

  • Comentario por galetel 22.02.17 | 21:58

    Y al asumir su papel de Mesías daniélico, no meramente davídico, el reinado de Dios que perseguía quedaría ampliado inmensamente, según las profecías:

    Daniel 7, 13-14: “En las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.”

    Isaías 49, 6: “Poco es que seas mi siervo en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel; te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra”.

    Desde luego, era muchísimo mayor que el Imperio Romano del siglo I, sin comparación.

  • Comentario por galetel 22.02.17 | 21:33

    Sí, acs. “Ser pro otros valores era su forma de ser antisistema. Creía que debían ser como levadura en la masa transformándola.” Estoy de acuerdo. Pero Jesús, cuando se dio cuenta de que lo iban a apresar y a condenar a muerte debido a sus temerarias increpaciones al poder judío, dedujo que tenía que asumir el papel de Mesías daniélico, porque si no, su misión fracasaría; y tenía plena confianza en que su Padre lo salvaría a pesar de todo. “Te harán la guerra, mas no podrán contigo, pues contigo estoy yo —oráculo de Yahvé— para salvarte.” (Jeremías 1, 19)

    Si no fuera por esto, el fracaso de Jesús habría demostrado que su misión no “venía de Dios”. Y no bastaría con que sus seguidores tuvieran éxito en ser “levaduras en la masa”, porque la “masa” tenía que ser el universo entero. “Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí.” (Jeremías 1, 5)

  • Comentario por acs 22.02.17 | 19:50

    Quiero decir que estoy de acuerdo con xabier en que de las 4 opciones se queda con esa.
    Y en que es antisistema . Aunque estoy de acuerdo con galetel respecto a la forma en que era antisistema. Ser pro otros valores era su forma de ser antisistema. Creía que debían ser como levadura en la masa transformándola.

  • Comentario por acs 22.02.17 | 19:40

    Estoy de acuerdo con Xavier. Pero no solo el reino de Dios era incompatible con el imperio romano, sino con todos los sistemas de poder. Es antisistema contra los principios y métodos de todos los sistemas de poder y opresión existentes. Y pretende la conversión a los valores del reinado de Dios.
    Y si no, que analicen las enseñanzas que se le atribuyen y comprueben lo que dice. O que señalen si no las consideran auténticas por qué.

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