El blog de Antonio Piñero

Otros elementos del rompecabezas que pueden explicarse. Jesús y la resistencia antirromana (XLIV)

21.02.17 | 12:22. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Llegamos ahora a la breve sección en la que F. Bermejo explica sucintamente cómo –si se acepta la hipótesis interpretativa de un Jesús sedicioso desde el punto de visa romano, pero a la vez un hombre piadoso, absolutamente, y solo preocupado por el reino de Dios– se explican algunas otras cuestiones de la vida del Nazareno y de la investigación en torno, a él que pueden parecer problemáticas. La hipótesis propuesta tiene la ventaja de ser muy sencilla y de aclarar algunos puntos oscuros que no pueden obviarse en la vida de Jesús, puesto que son datos también de los evangelios, datos que parecen seguros.

Explica Bermejo que es preciso tener en cuenta que “ser sedicioso respecto al Imperio” –incluido el deseo de verse liberado del yugo romano– no significa ser un “guerrillero”, ni un “galileo armado”, ni un Bar Kochba “avant la lettre” (es decir, que se adelantó a su tiempo), sino un proclamador del reino de Dios, un visionario al que la divinidad le había revelado que el Reino se implantaría pronto, y que solo al final de su vida se vio implicado por las circunstancias a no hacer demasiados ascos a que sus discípulos portaran armas y se vieran implicados en alguna que otra acción más o menos violenta. Si se tiene en cuenta todo este conjunto, se explica bien por qué la mayoría de los indicios de “Jesús y el ruido de sables” se encuentran en los evangelios solo en la parte final de su vida, sobre todo en su estancia en Jerusalén y su entorno…, no antes.

En segundo lugar, la multifacética personalidad de Jesús –como la cualquier hombre grande–, el hecho de que los posibles episodios armados de última hora fueran un fracaso para el grupo de Jesús, y que el Maestro acabara siendo condenado y muerto por ello pueden explicar –o ayuda a entender mejor– cómo sus discípulos, posteriormente, pudieron formar un movimiento mesiánico que no se basaba en la esperanza de una victoria militar. Este hecho se aclara mucho más fácilmente si el núcleo de la vida pública de Jesús no fue ni mucho menos la incitación a la resistencia armada, sino la predicación del reino de Dios y la enseñanza acerca de su inminente venida.

Esto aclara, pues, por qué el núcleo de la doctrina de Jesús sobre el tema del Reino y sus consecuencias morales, que ocupan tantas páginas en los Evangelios, fuera lo que más interesó a los seguidores de Jesús. Este fue ante todo un maestro de la Ley, un predicador sapiencial, un narrador excelente que contaba bellas parábolas, un exorcista y un sanador…, un hombre que predicaba el amor a los adversarios que podían ser rescatados para la causa y que.. ¡solo al final de su vida, y probablemente por impulso de sus discípulos más ardorosos, se proclamó claramente mesías-rey y se vio implicado en incidentes violentos!

Algunos investigadores de los orígenes del cristianismo sostienen que la impresión de este tipo, es decir pacifista y sapiencial, dejada por Jesús en la mayor parte de su ministerio fue la que contribuyó después de su muerte a que los discípulos abandonaran la idea de un reino de Dios con implicaciones políticas, y que algunas de las ramas del cristianismo naciente (la comunidad que está detrás del Evangelio de Juan) sostuviera que la idea de que el pensamiento de Jesús era “el que su reino no era de este mundo”. Y lo aclaran porque este cambio en la perspectiva global de Jesús no supone un cambio absolutamente radical.

Con otras palabras: la mutación en la perspectiva de Jesús debido a la pluma de los evangelistas no fue tan radical en el sentido de que se fijaron en aquello que ocupó mayor espacio en la vida pública de Jesús y que les convenía más una vez que el movimiento inicial fracasó en su intento por convertir en realidad las consecuencias políticas de la implantación del reino de Dios. Se trató ciertamente, pues, de una despolitización Jesús, pero no de un cambio total y absoluto de Jesús, ya que se conservaba al menos todo su mensaje ético.

Escribe al respecto F. Bermejo:

“El trabajo de los evangelistas es psicológicamente tanto más verosímil si no tuvieron que sustituir por completo la historia de un guerrero con la de un predicador, sino más bien solo adaptar una historia acerca de un predicador con tendencias sediciosas por medio de algunos cambios convenientes. Esto nos permite responder satisfactoriamente a la objeción frecuente que la hipótesis de un Jesús sedicioso habría requerido una revisión completa de la tradición sobre Jesús. Esto no fue así, y tal afirmación implica una exageración que está cerca de la caricatura. Dado que Jesús era una figura compleja, y que gran parte de sus declaraciones y acciones no tienen nada que ver (al menos directamente) con la sedición, los transmisores de la tradición no tenían necesidad de manipular todo el material. La hipótesis sólo requiere una reescritura parcial o un ajuste de la tradición”.

Una consideración última: si se integra la hipótesis del Jesús sedicioso se obtiene una figura más completa de Jesús, porque el historiador puede dar cuenta no solo de una parte de lo que se recordaba de Jesús, sino de todo el complejo de lo registrado en los Evangelios. Los numerosos restos que apuntan a una cierta participación de Jesús y sus primeros seguidores en una postura antirromana no se pueden borrar, no sólo porque están incrustadas, o más que aparentes, en los Evangelios canónicos, sino porque si se borran, no podemos comprender la totalidad de los testimonios conservados sobre Jesús. En el fondo nos quedamos perplejos.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por Un poco de seriedad 22.02.17 | 10:47

    " ... pero en cualquier caso no se accederá a una correcta interpretación de los textos si no se tiene en cuenta que..."

    O sea, que vd supone, Luis Enrique, que eso es lo que se pretende: una correcta interpretación de los textos...
    Porque algunas veces parece otra cosa.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.02.17 | 21:08

    ....marcan un antes y un después completamente determinantes a la hora de entender adecuadamente la significación,y por tanto de encarar la interpretación, de los textos neotestamentarios,los Evangelios en particular en este caso.

    No se trata de admitir o negar lo que ellos afirman y proclaman,se trata de comprender lo que intrínsecamente conforma su discurso. El no comprenderlo da lugar así a interpretaciones y conclusiones cuando menos distorsionadas, y en ocsiones no irracionales e incluso disparatadas.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.02.17 | 20:55

    .....y considerarlo como una especie de mero decorado sin otra relevancia que el de simplemente ser tal decorado.

    A este respecto y para terminar,un apunte de algo que considero particularmente significativo y que veo con claridd no de tiene en cuenta a la hora de analizar en el caso de Piñero ,Bermejo y algunos comenteristas el que diré hecho Cristo. En el sistema global a que responde la redacción del NT y del que anteriormente he hablado,ocupa un lugar clave,crucial y nunca mejor dicho, el acontecimiento de la cruz, y una cruz ligada a la decisiva intervención de la autoridad religiosa judía en ella, así como ligada a la Resurreción,pues que no se trata de una reviviscencia subsecuente a una que llamaremos muerte por causas naturales.

    Se aceptará o no lo que denominamos experiencia pascual, pero en cualquier caso no se accederá a una correcta interpretación de los textos si no se tiene en cuenta que tanto ella como su antecedente necesario,la cruz, marcan....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.02.17 | 20:31

    .....No se puede,ni se debe, entrar a saco en ellos,aun conscientes de la que suelo denominar "ingeniería" literario-doctrinal que atañe a su composición.Cada uno de los diferentes cuerpos de textos que conforman el NT y todos ellos consierados en su conjunto configuran un sistema global, y ciertamente que dentro de las divergencias de enfoque y aun contradicciones puntuales que entre sí presentan,cabe apreciar un sistema NO SUSTANCIALMENTE INCOHERENTE NI EN SÍ MISMO CONTRADICTORIO.

    Preside todos los textos y constituye razón de ser de su misma existencia y composición la proclamación del Crucificado como el que no conoció la corrupción de la tumba y el Ungido y Señor, Kyríos, título reservado a Dios, glorificado a la diestra del Padre,de Dios. Naturalmente ,una historiografía científica no ha de avalar o confirmar semejante afirmación,pero sí en verdad pretende aprehender lo que del texto cabe aprehenderse no habrá de dejar de tenerlo en cuenta y considerarlo...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.02.17 | 20:10

    ....banal en definitiva.

    Se diría ,parafraseando a Hannah Arendt, que el objetivo último de las propuestas de Piñero-Bermejo consistía precisamente en éso,en dejar patente la banalidad en último término del personaje Jesús y del fenómeno en torno a él generado. Un leif-motiv de todos mis comentarios lo constituye la necesidad de atenerse a los textos, el término "texto o textos" lo utilizo constantemente.

    Los textos neotestamentarios son los únicos a los que creyentes y no creyentes ,historiadores profesionales o no personas no pertenecientes al ámbito académico,podemos e hecho atenernos. Sin duda,repito,son duda, que la labor de un historiador no puede,NI DEBE, consistir ni quedar condicionada en y por dar por bueno ,avalar,lo que los textos,impregnados por entero de su condición religiosa,afirman. Pero tampoco ni puede ,NI DEBE, consistir en refutarlos por sistema,por prejuicios, y condicionamientos, de orden racional-positivista.

    No se puede,n...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.02.17 | 19:48

    En algunas ocasiones estas postales me producen talmente la impresión de una ducha escocesa. L a mayor parte de ellas propugnan lo que últimamente Piñero denomina hipótesis,siendo así que antes se denominaba tesis (hay diferencia cualitativa entre ambos conceptos) del Jesús sedicioso, con claridad antirromano por exigencias del guión según corresponde a un judío de lac época tal Dios,Bermejo y Piñero mandan. Esta parecía constituir la faceta básica e imprescindible en el Nazareno de acuerdo a lo que se argumentaba,y en este sentido van,por ejemplo,las dos anteriores postales, de tan forzada,pobre e incluso pueril argumentación.

    Nos encontramos ahora con una postal de argumentación mucho más matizada,amplia y multifacética, incluso se reconoce a Jesús la condición de "hombre grande", cuando a tenor de lo dicho en otras postales se diría que le presentaban como un mindundi iluminado, un iluminado más vulgar y corriente, aunque protagonista de un drama, banal en definitiva

  • Comentario por galetel 21.02.17 | 16:57

    Isaías 49, 6: “Poco es que seas mi siervo en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel; te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra”.

    Jeremías (1, 4-19): “Me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
    Antes de haberte formado yo en el vientre, te conocía;
    antes que nacieses, te había consagrado yo profeta;
    te tenía destinado a las naciones.
    (…)
    Por tu parte, cíñete bien los lomos, ponte firme y diles cuanto te ordene.
    No desmayes ante ellos, que yo no te haré desmayar.
    Por mi parte, te convierto desde hoy en plaza fuerte, en pilar de hierro,
    en muralla de bronce frente a toda esta tierra,

    así se trate de los reyes de Judá como de sus jefes,
    de sus sacerdotes o del pueblo de la tierra.
    Te harán la guerra, mas no podrán contigo,
    pues contigo estoy yo —oráculo de Yahvé— para salvarte.»”

  • Comentario por galetel 21.02.17 | 16:55

    En las Escrituras leyó Jesús su misión como profeta del reino de Dios:

    “Entró en la sinagoga, tomó el libro del profeta Isaías
    y encontró el pasaje donde está escrito:
    ‘El Espíritu del Señor está sobre mi;
    por eso me ha ungido
    para evangelizar a los pobres;
    por eso me ha enviado
    para ofrecer la libertad a los presos
    y la vista a los ciegos;
    para enviar en libertad a los oprimidos
    y proclamar el Año de Gracia del Señor.’
    Enrolló el volumen... y dijo:
    'Esta Escritura se ha cumplido hoy.'”
    (Lc 4, 16-21)

    Dan 7, 13-14: “En las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.”

    Isaías 49, 6: “Poco es que seas mi siervo en orden a levantar las tribus de ...

  • Comentario por galetel 21.02.17 | 13:53

    y por qué fue considerada blasfema.

    ¿Cree Vd. que existía, antes del tiempo de Jesús, esa profecía de Daniel (7, 13-14) y que tuvo algún efecto en la teología judía apocalíptica posterior? Si piensa Vd. que sí, ¿qué cree Vd. que significaba para los judíos?

    ¿Y por qué no iba a poder aplicarse Jesús a sí mismo esa profecía, y decirlo, y ser recogido su dicho por los evangelistas?

  • Comentario por galetel 21.02.17 | 13:52

    Muy razonable. Sin embargo, me queda una duda que me parece fundamental.
    Se me ocurre repetir aquí la pregunta que hice en otro post a un comentarista, pero ahora dirigida sobre todo a Piñero.

    Según Vd., este pasaje de Marcos 14, 61-64:

    “El Sumo Sacerdote le preguntó de nuevo: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?»
    Jesús respondió: «Sí, yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo.»
    El Sumo Sacerdote se rasgó las túnicas y dijo: «¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué os parece?» Todos juzgaron que era reo de muerte.”

    ¿Corresponde, en esencia, a un hecho histórico real? Si Vd. dice que no, explique por qué, por favor.
    Y si dice Vd. que sí (en esencia, repito), díga qué quería decir –plausiblemente- Jesús con esa frase: “y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo”, y por qué fue con...

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