El blog de Antonio Piñero

El secreto mesiánico y el Jesús sedicioso desde el punto de vista del Imperio Romano. Jesús y la resistencia antirromana (XXXIX)

16.02.17 | 08:42. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Argumenta F. Bermejo, en el artículo que comentamos (“Jesus and the Anti-Roman Resistance”), que es posible también explicar parte de la oscura cuestión denominada “secreto mesiánico” en el Evangelio de Marcos, si se acepta la hipótesis del Jesús sedicioso contra el Imperio. Amplío esta afirmación que no se desarrolla en su artículo.

El secreto mesiánico se refiere a la orden de Jesús de mantener oculta su condición de mesías hasta el momento de su resurrección. Por ello, casi cada vez que hace un milagro, normalmente de sanación, ordena Jesús al beneficiario que “No se lo diga a nadie”, que lo mantenga en secreto. Un ejemplo típico es Mc 1,40-44… y de su incumplimiento inmediato por el beneficiario:

“Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: «Si quieres, puedes limpiarme.» 41 Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo: «Quiero; queda limpio.» 42 Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio. 43 Le despidió al instante prohibiéndole severamente: 44 «Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.» 45 Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia”

Es cosa sabida en la investigación del Nuevo Testamento que este “secreto” es algo en sí raro e imposible, ya que las curaciones, u otros milagros, eran por lo general públicos y la fama de sanador que ello producía no se podía contener entre el pueblo. Era, pues, una orden incomprensible. La explicación de este secreto fue el tema principal de un libro básico en la historia de la investigación del Nuevo Testamento, el de Wilhem Wrede en 1901 (con el título Das Messiasgeheimnis in den Evangelien. Zugleich ein Beitrag zum Verständnis des Markusevangeliums, Gotinga 1901 (“El secreto mesiánico en los evangelios. Aportación a la comprensión del Evangelio de Marcos”). El argumento principal de este libro es, en síntesis, el siguiente:

Como los cristianos primitivos no podían explicarse muy bien la poca proyección práctica –-sobre todo en los primeros pasos de la vida pública de Jesús– de la conciencia me¬siánica del Nazareno y su rotundo fracaso al final de su vida, pensaron que la solución radicaba en la positiva vo¬luntad de Jesús de mantener oculto que él era el mesías. Si se proclamó mesías e hizo tantos milagros pero Jesús tuvo tan poco éxito es porque Jesús hizo algo para que esto sucediera así. Entonces el evangelista Marcos tuvo la idea de cómo explicar este hecho: el secreto mesiánico como orden dada por Jesús mismo

Pero desde el punto de vista de la investigación moderna, el hiato entre la tradición anterior a Marcos, que presentaba a Jesús como maestro y taumaturgo, y la concep¬ción mesiánica de Jesús que era sostenida por la comunidad de sus seguidores obligaron al evangelista a crear este lazo de unión entre ambos elementos por medio del “secreto”. Pero tal conexión era puramente ideológica y no correspondía a la situación histórica, es decir, en realidad Jesús nunca se creyó mesías y, por tanto, nunca hubo tal prohibición.

Con otras palabras: el secreto mesiánico fue una “tradición” creada artificialmente, en realidad un invento imaginado por la primitiva comunidad cristiana y retomado por Marcos, que compuso su evangelio no como un historiador objetivo, sino como un teólogo que escribe desde el punto de vista de la fe. Aceptando la idea de que Jesús fue el origen del secreto, Marcos solucionaba el problema: el poco éxito de Jesús –aunque en verdad él se creía el mesías– se explicaba solamente porque fue el mismo Jesús el que prohibió que su mesianidad se divulgara. Pero la interpretación moderna descubre el truco literario: como es evidente que tal orden es absurda (¿cómo va a ser Jesús el mesías por designio divino y a la vez considerar sensato que él mismo prohibiera que se supiera este hecho?), la solución es que el “secreto mesiánico” es un mero artificio literario de la comunidad primitiva a la que el evangelista Marcos dio forma literaria para explicar la dignidad real de Jesús como mesías y a la vez su fracaso en la práctica.

La explicación que se propone en una breve nota del artículo que comentamos es que hubo algo de real en la vida de Jesús que llevó al invento del “secreto mesiánico”. Es decir, se parte del supuesto de que las propuestas de los evangelistas al interpretar teológicamente a Jesús hubieron de tener en muchos casos una base en su vida que sirvió como de trampolín para la interpretación teológica idealizada del Maestro. Ocurrió algo real que hizo Jesús y que luego Marcos lo interpretó de otro modo (naturalmente partiendo de la fe en Jesús como el mesías divino, resucitado y exaltado al cielo). Ese algo real que ocurrió es que Jesús sabía muy bien las consecuencias políticas terribles y el peligro que corría su vida si se proclama mesías… Su idea de su propio mesianismo no se diferenciaba de la común entre los judíos. Por ello hasta que no estuvo seguro de que Dios iba a intervenir para implantar su reinado y que él como mesías tendría en ese Reino una función importante, ordenó que se mantuviera en secreto su condición mesiánica. Jesús era consciente de que afirmar que él era el mesías-rey era peligroso que lo podían matar al instante como habían hecho con otros; que los romanos caerían enseguida en la cuenta de que proclamarse rey y mantenerse dentro de la ley del Imperio era imposible. Por ello ordenó mantener oculta su pretensión mesiánico-real hasta estar seguro del éxito.

Consecuentemente, Pedro –que era un tipo impetuoso y sincero– se apresuró a decir la verdad en el diálogo de Cesarea de Filipo (Jesús preguntó qué opinaban las gentes quién era él: Mc 8,27): Jesús era el Mesías… tal como lo pensaba la gente. Pero el Maestro reaccionó acusándolo de temeridad y de estar inspirado por Satanás (es decir, al revelar el secreto se podía perturbar el ritmo de su proclamación paulatina que pretendía). Marcos aprovechó también esta reacción de Jesús para poner en boca de este la “profecía” (ex eventu; “a toro pasado”) de que su mesianismo no era político, sino puramente religioso: era un sacrificio querido por Dios por toda la humanidad (Mc 830-31 y 10,45). Nadie lo comprendería hasta su resurrección (momento en el que se abrirían los ojos de la fe)…, con lo que los judíos y los romanos acabarían matándolo.

Piense el lector lo que parezca. Pero creo que esta presunción es razonable en los siguientes puntos:

1. El secreto mesiánico es una orden absurda y un artificio literario del Evangelista Marcos.
2. Normalmente nada se inventa teológicamente si no hay una base en la vida de Jesús que da pie a la interpretación idealizada posterior.
3. Jesús se creyó en verdad el mesías de Israel, pero el principio consideró muy peligroso divulgarlo, hasta que todo estuviera claro y tuviera apoyos. Sabía que su vida y la de sus seguidores corría mucho peligro: tanto Antipas como los romanos lo considerarían un sedicioso contra el orden constituido y procurarían quitarlo de en medio. Así que fue prudente.

Seguiremos explicando otros aspectos de la vida de Jesús que pueden aclararse si se defiende la hipótesis de que Jesús actuó o dijo ciertas palabras dada su condición mesiánica, lo que implicaba ipso facto, que el Imperio lo declarara sedicioso.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por galetel 19.02.17 | 19:45

    pospascuales prepaulinos, y además he mencionado, y menciono ahora, la lapidación de Santiago, el hermano de Jesús, junto con otros judeocristianos, narrada por Josefo.

    O sea que puede desmontarse el ataque anti-cristiano tanto desde un enfoque de fe como desde un enfoque puramente histórico, a mi parecer. Aunque hablando concretamente de un tema de exégesis como este del “secreto mesiánico”, me parece mejor prescindir del enfoque de fe o no fe, para no caer en una mera descalificación mutua.

  • Comentario por galetel 19.02.17 | 19:40

    Estoy de acuerdo con acs, pero también con “Un poco de seriedad”. En este blog hablamos de historia, sí, y con los criterios adecuados al análisis de la historia; pero, puesto que este blog se basa en el NT como casi única fuente, debemos comprender que “el punto de arranque de todo el relato es un hecho de fe, nada de historia”, como indica “Un poco de seriedad”.

    Claro, porque los documentos-fuente que constituyen el NT son todos posteriores y consiguientes, tal como los conocemos, al hecho de revelación de la resurrección/exaltación de Jesús a sus discípulos y sus familiares. De ahí que exista el NT, solo de ahí. Y ese hecho fue, en el fondo, un hecho de fe sobre un hecho supra-histórico.

    Sin embargo, incluso un historiador no-creyente, o uno creyente que prescinda tácticamente de su fe para hacer buen análisis histórico, puede deducir ese hecho de fe a partir de puros datos históricos. Lo he comentado profusamente hablando de los datos pospascuales prepau...

  • Comentario por Moisés 17.02.17 | 19:04

    Muy de acuerdo con acs (16:41)

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 17:05

    Claro, acs, si hablamos de historia...Pero vd cree que el NT es una historia tal como entendemos la historia hoy dia ? O es una narración de índole teológica ? El punto de arranque de todo el relato es un hecho de fe, nada de historia.

  • Comentario por acs 17.02.17 | 16:41

    No estoy de acuerdo con vd, un poco de seriedad. Se supone q no importan las creencias de cada cual (ateístas, cristianos...etc.), si hablamos d historia. Claro q cuando se habla de los orígenes del cristianismo hay que hablar de lo q creían ellos. Y cuando se habla de Jesús de lo q opinaba él sobre el reino y no de lo q le apetezca ideológicamente endilgarle a quienes quieren convertirle en un constructo medio inventado de galileo armado del siglo I.
    Así q hay diversas hipótesis sobre el mesianismo de Jesús y me parece lógica la de JP o la de Galetel, x ej, aunque no sean iguales. Lo q no parece normal es q una misma persona se contradiga en el mismo post, afirmando por un lado q el secreto mesiánico es un recurso literario del evangelista y por otro q es un hecho real debido a la "prudencia" de Jesús. O una cosa o la otra, o ninguna, xq parece bastante evidente q la evolución en el concepto mesiánico de Jesús es lo q se ve en sus palabras y obras.

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 16:23

    Yo tengo mis razones para no creer en Mahoma y sí en Jesucristo. Pero no por ello tengo que defenderme de Mahoma ni inventarme historietas acerca de él, ni tengo que decir nada ni a favor ni en contra. Simplemente no creo en él y ya está. Cosa que, por lo visto no pueden hacer otros muchos respecto a Jesucristo, al cual necesitan defenestrar para intentar poder vivir tranquilos.

  • Comentario por Elias 17.02.17 | 14:46

    Seria curioso ver como interpreta Vd la historia (visiones incluidas) de Mahoma y si se aplica Vd . el mismo criterio .Ellos consideran sus textos verdad revelada e intocable.
    Por otro lado da a entender que todos los cristianos... (como les suena a arameo o al menos a griego koine.). tienen una base solida porque estan legitimados por su discernimiento.

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 13:17

    Uno puede tener todo el derecho a entender un tratado de matematicas; pero si no tiene una base solida le sonará a chino.

    Por eso algunos, ante la narración más trascendente para la humanidad solo ven historietas de romanos.


  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 12:51

    Uno puede tener todo el derecho a entender un tratado de matematicas; pero si no tiene una base solida le sonará a chino.

    Por eso algunos, ante la narración más trascendente para la humanidad solo ven historietas de romanos.

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 12:27

    Pues si...y tambien puede hacer una aproximacion a la historia de EEUU con las novelas del coyote, que son como las historias de romanos que hace Bermejo & cia. Allá cada cual con sus historias.

  • Comentario por Elias 17.02.17 | 11:00

    ..Y por eso los no creyentes no tienen derecho a hacerse una imagen historica de personajes como Jesus ,Mahoma , Buda,Zoroastro,Mani,. etc porque tienen que aceptar solo como validas las opiniones de sus seguidores que son los unicos que pueden descifrar correctamente las fuentes.. gracias .. pero no.

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 10:51

    Y tambien tiene muxcha gracia que nos imputen leer el NT en clave teológica...hombre, un texto que trata de Dios y del Hijo de Dios y su actuacoón entre los hombres en que otra clave se puede leer.

    Es que precisamente quien no cree en Dios no tiene ninguna clave para leerlo; no sabe leerlo, como está quedando ampliamente expuesto.

  • Comentario por Un poco de seriedad 17.02.17 | 10:22

    Ni era un rey con ejercito ni contaba con las doce legiones de ángeles, aunque hubiera podido hacerelo; pues de sobra sabia él que en este mundo las cosas las solucionan los hombres. Por eso hubo de hacerse hombre...Si por el hombre vino el pecado al mundo, por el hombre vendrá la salvación.
    Pero claro, Bermejo solo toma como historico lo que le conviene a si película de romanos.

    Por otro lado, la idea del sanador famoso y caudillo guerrillero tiene guasa; vamos que tiene mucho de imaginación y ninguna base histórica.



  • Comentario por acs 16.02.17 | 21:41

    Evidentemente Jesús no quería que le "hicieran rey" porque no era un rey con ejército dispuesto a luchar por el poder. El reinado de Dios tenía las características que él proclamaba y debían convertirse a sus valores para actuar como levadura en toda la masa y que el reinado de Dios llegara a su plenitud. No ambicionaba ningún poder ni tampoco tenía armas ni ejército ni ningún plan para arrebatar el poder a nadie. Pretendía la conversión de los que le escuchaban -como se ve en todas sus enseñanzas. Sólo desde la perspectiva del hijo del hombre de Daniel pudo concebirse a sí mismo como mesías, ya al final de su vida pública. Lo q había sido anteriormente durante su vida pública es: maestro, sanador y profeta del reino.

  • Comentario por acs 16.02.17 | 21:31

    El post de arriba se contradice varias veces y dice lo mismo una cosa que la contraria quedándose tan fresco. Aprovechan para acusar de inventar el recurso literario a Marcos y luego dice que el secreto era real y que se debía a que Jesús tenía miedo. Todo vale por lo visto, una cosa y la contraria, según a quien quieran rebajar a Jesús o a los evangelistas, según el momento en que les cojas.
    Mucho más lógicas, sin contradicciones consigo mismas y de acuerdo con los datos, diversas hipótesis de los comentaristas de esta zona de abajo.

  • Comentario por acs 16.02.17 | 17:59

    Yo me inclino a pensar, como JP, que Jesús se consideraba en principio un profeta del Reinado de Dios, sin plantearse un papel mesiánico en la venida del reino, sino señalando las características y los valores del reino y la necesidad de conversión a esos valores para ser como la levadura en la masa. Más que heraldo se convirtió en catalizador, pues consideraba sus signos de sanación señal de que el reino de Dios estaba ya presente, como semilla, en germen, empezando a desarrollarse. Su misión según sus enseñanzas era proclamar el reino y llamar a la conversión, como la de Juan anteriormente, pero con la conciencia de que ese momento había llegado ya y el reino estaba presente. Por eso era inevitable que más tarde su situación se pareciera más a la que señala Galetel en 17:34. Adquirió conciencia de su misión de traer el reino ya presente en sus palabras y obras en germen que debía llegar a su plenitud.

  • Comentario por galetel 16.02.17 | 17:34

    Pienso que Jesús creía que “el heraldo” era el Bautista (Mt 11, 14), mientras él era “el novio” (Mc 2, 18-19).

  • Comentario por J.P. 16.02.17 | 14:13

    Procestoc: sí, o que no se tomase como tal y se considerase solo el heraldo, que es como "dudopienso" y, como también indiqué fechas atrás con las citas pertinentes, diversos autores están dispuestos a aceptarlo.

    A mí eso es lo que me sugiere el llamado secreto mesiánico

  • Comentario por procestoc 16.02.17 | 13:33

    Otra alternativa sería que Jesús no estuviese tan seguro de ser el mesías.

    Saludos.

  • Comentario por galetel 16.02.17 | 13:33

    El punto de vista teológico NO EXCLUYE el punto de vista de la razón y la lógica. Solo en la inclusión de ambos se puede entender bien el NT.

  • Comentario por wolf 16.02.17 | 12:08

    Creo que lo lee, desde el punto de vista de la razón y la lógica y ud (s) desde el punto de vista teológico

  • Comentario por Un poco de seriedad 16.02.17 | 10:47

    " la interpretación moderna descubre el truco literario..." A mi me parece una pedantería, simplemente. Este señor lee el NT como a él le conviene.

  • Comentario por galetel 16.02.17 | 09:32

    Para entenderlo no hay que pensar “como los hombres” sino “como Dios”. Jesús había deducido de las Escrituras la intención de Dios: “Dios estaba en él reconciliando al mundo consigo sin imputar las transgresiones”, al costo de su vida para obtener la Vida.

    El proclamar que Jesús era el mesías, sin matizar, sería entendido como que pretendía ser un mesías davídico exitoso sin disponer de lo medios mínimos necesarios para ello: una locura. Pero lo que realmente pretendía Dios-en-Jesús no se podía proclamar todavía porque nadie lo entendería antes de la experiencia de la Resurrección.

  • Comentario por galetel 16.02.17 | 09:25

    Simplemente, Marcos quiso decir que la pretensión de Jesús NO era la de ser un mesías davídico, sino algo inmensamente mayor. Lo que la gente, sus discípulos, sus enemigos, sus familiares…, todos, deducían de sus carismas y esperaban o temían de él NO era lo que pretendía él realmente.

    Sabía que sería imposible evitar que el malentendido se difundiera, se expresara y redundara en su fracaso y muerte. Pero él no pretendía ese fracaso, sino el triunfo en un nivel superior, aunque este triunfo (como Mesías daniélico) implicara su fracaso en el nivel inferior (como mesías davídico).

    Por eso Jesús replicó a Pedro que “el Hijo del hombre tiene que padecer y morir a manos de sus enemigos (algo absolutamente inaceptable para un mesías davídico), pero resucitará (lo esperable para el Mesías daniélico).

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