El blog de Antonio Piñero

La personalidad poliédrica de Jesús. Jesús y la resistencia antirromana (XXXI)

09.02.17 | 08:15. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

La presentación de ayer buscaba encuadrar a Jesús, y por tanto comprenderlo, dentro del ambiente de la piedad judía, ni mucho menos solo dentro de los estudios sociológicos o políticos de la sociedad judía del siglo I. La posición de Jesús se comprende mejor como una continuación de la vida y mentalidad de otros personajes de la historia de su religión, tal como Jesús habría leído y oído en la sinagoga. En realidad esa posición sediciosa contra el Imperio era una de las expresiones de la fe absoluta, y más acendrada. en Yahvé y en sus designios. Pienso que muchos del pueblo en Israel, aunque no se atrevieran a desafiar al poder de la cúpula religiosa del pueblo judío y al poder romano con la valentía con la que lo hacía a veces la predicación de Jesús, lo admiraría muchísimo. La investigación independiente resalta este aspecto: Jesús sería como un héroe del nacionalismo de las masas judías del siglo I… precisamente porque era un hombre religioso. Ello explica que hasta el momento mismo de su condena y según el Evangelio de Marcos, Jesús gozaba de la simpatía absoluta del pueblo:

“Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarle. Pues decían: «Durante la fiesta no, no sea que haya alboroto del pueblo» (Mc 14,1-2).


En este punto señala F. Bermejo, en el artículo citado, que

“El Jesús sedicioso no es todo el Jesús, y describirlo como un sedicioso no tiene como objetivo captar una especie de 'esencia' total de su figura, sino simplemente una dimensión o aspecto de él, aunque a la verdad un aspecto decisivo”.

Hay otros aspectos que caracterizan también a Jesús como un judío fiel, que ponen de relieve la naturaleza fundamentalmente religiosa de su personalidad, o el hecho de que la mayoría de las veces se dirigiera a las gentes en sus discursos tratando temas espirituales y morales. Si se considera así hay que aceptar que Jesús era algo más que un "mero sedicioso”. Esperaba y anunció que al final del presente orden de las cosas, que esta estaba cerca, y predicaba ante todo el Reino de Dios y la restauración de Israel. Pero todas estas ideas casan muy bien con ese aspecto de su figura poliédrica que estamos tratando de destacar, la derivación o las implicaciones políticas de su mensaje y de su actuación puesto que es persistentemente negado por parte de la investigación. El que estemos destacando que Jesús fuera sedicioso contra el Imperio no niega en absoluto que, a la vez y sin contradicción alguna, fuera también una personalidad fundamentalmente religiosa. El reino de Dios que Jesús predicaba no era un simple programa político, sino ante todo moral, y espiritual.

Comenta F. Bermejo:

“Para los judíos del siglo I libertad nacional no era sólo una cuestión de política, sino que también fue de gran importancia espiritual… Por lo tanto, a diferencia de lo que el Jesús marcano y la investigación confesional estándar parecen implicar, no existe contradicción alguna entre ser un maestro religioso y ser un sedicioso como, por ejemplo, en el caso del Rabí Aquiba”.

Este es un ejemplo excelente, ya que Aquiba, junto con Hillel o Gamaliel, es considerado uno de los padres del judaísmo como se entiende hoy. Sin embargo, este maestro de la Ley, absolutamente preocupado por la religión, no tuvo inconveniente alguno en mostrarse como un sedicioso contra el Imperio romano al apoyar intensa y públicamente a Bar Kochba como rey mesiánico de Israel…, con las consecuencias políticas que ello supuso: la aniquilación de Israel como estado desde el 135 (tiempo de Adriano) hasta 1948 (constitución del estado de Israel).

Anteriormente al ministerio público de Jesús, al final de la vida de Herodes el Grande (hacia el 5 a. C.), unos fariseos piadosos, maestros de la Ley, animaron a unos cuantos jóvenes que echaran abajo a hachazos las águilas que coronaban una de las puertas del templo de Jerusalén, sencillamente porque suscitaban sentimientos idolátricos y de obediencia al poder blasfemo de Roma representado por las águilas de sus legiones. Y poco después, la gran revolución contra Roma surgida a propósito del censo del país en el 6 d. C. fue promovida por Judas el Galileo –a quien muchos ven solo como una suerte de guerrillero contra Roma– al que Flavio Josefo llama “maestro de la Ley” (este el significado de la palabra “sofista” que emplea en La Guerra de los judíos II 118).

En una palabra: como todo hombre grande, Jesús tuvo una personalidad poliédrica y compleja. Fue ante todo un maestro de la Ley y un proclamador del reino de Dios, pero eso no obsta que las autoridades políticas vieran en él un peligro político y social, es decir, un sedicioso. Y por eso lo mataron, no por otra cosa.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.02.17 | 05:29

    ....del incipiente cristianismo por parte de la autoridad religiosa judía,tal consta por parte del mismo Pablo que se declara previo perseguidor de los cristianos, siendo así que nada indica persecución por parte de Roma de los seguidores inmediatos de Jesús y supervivientes a él.

    Otra cuestión digna da análisis,por comparación.La de Bar-Kochbá,reconocido como Mesías por rabí Akiva,uno de los llamados "sabios de Israel" más reconocidos y venerados aun hoy día. No tengo tiempo para desarrollarla, sólo decir que si bien los acontecimientos tuvieron lugar cien años después de Jesús,la comparativa entre ambos casos puede ofrecer aspectos muy esclarecedores.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.02.17 | 05:18

    Cierto que las últimas postales están resultando bastante más ponderadas de cómo daban a entender las anteriores que venían a presentar a Jesús cual un celota,o casi,pero se sigue insistiendo en el término "sedicioso" de manera bastante,o mucho,equívoca. Una cosa es que la predicación del Reino no se acomodara a los presupuestos de la realidad dada en la que rigen el poder,el dominio y la explotación, sea por parte de las instancias políticas o religiosas,y otra que lo propugnado directa o indirectamente por Jesús se corresponda con el calificativo de sedición en su propio y estricto sentido,independientemente de que como tal pueda,sí,entenderlo y calificarlo el poder.

    Es muy tarde,sólo un par de rápidos apuntes.El carácter clave de cuestión intrajudía que presentan los textos del NT, y que incluso resulta central dentro de la propia secta cristiana como muestran los escritos paulinos,relativamente cecanos a los hechos, o como muestra la persecución del incipiente...

  • Comentario por acs 10.02.17 | 00:57

    Glup! Sorry, creí que ironizaba sobre los dos primeros comentarios. :)
    Pues la verdad es que estoy de acuerdo con esa opinión sobre los últimos posts como más verosímiles que los anteriores, a pesar de que les siga viendo pegas.
    Saludo y despedida cordial, que ya no son horas.

  • Comentario por procestoc 10.02.17 | 00:30

    Corrijo mi comentario, que parece haber sido molesto:

    Los matices añadidos en las últimas dos reseñas DEL PROFESOR ANTONIO PIÑERO SOBRE EL ARTICULO DEL PROFESOR FERNANDO BERMEJO muestran ya un Jesús más verosímil.

    No era ninguna ironía, era simplemente mi opinión.
    Un saludo.

  • Comentario por acs 09.02.17 | 21:42

    Como dije:
    En mi opinión, Jesús fue un profeta del Reino, no un mesías, durante toda su vida pública. Y para él, el Reino no era una cuestión de poder político ni religioso ni mucho menos militar, sino, SEGÚN SUS ENSEÑANZAS y especialmente sus parábolas del Reino, este crecería por la conversión personal de todos y cada uno a los valores del reino, y su actuación como levadura en la masa, luz del mundo, sal de la tierra. Sus sanaciones las consideraba signos de q el Reino de Dios estaba ya en germen, creciendo, esperando su desarrollo en plenitud.
    Esa era la predicación de Jesús sobre el Reino. No creía en el mesías davídico si por ese se entiende un jefe militar q es proclamado rey para participar en una lucha por el poder político: no cree en el poder sino en el servicio. Y cuando acepta, al final, el papel de mesías es porque asume la figura del mesías daniélico y seguramente la de siervo sufriente de Isaías. Nada en sus enseñanzas cuadra con el otro mesías

  • Comentario por acs 09.02.17 | 21:38

    Procestoc, no sé a qué viene su comentario. Yo no he mostrado un Jesús ni más verosímil ni menos verosímil. Yo lo que he señalado es que existen unas enseñanzas de Jesús sobre el Reino que se empeñan en ignorar. No hace falta que me cuenten lo que pensaba sobre el Reino Judas el Galileo para achacárselo a Jesús, puesto que tengo las palabras de Jesús sobre lo que pensaba él mismo -y es evidente que no era lo mismo que el tal Judas. Así que menos ironía y demuestre usted que a pesar de que todo el mundo reconoce las parábolas y la mayor parte de las enseñanzas que se atribuyen en el NT a Jesús como auténticas, a la hora de la verdad hay que ignorarlas y fingir que Jesús en vez de despreciar y condenar el poder lo que hacía era perseguirlo. Busque otro autor alternativo para todo lo atribuido a Jesús y demuestre que no lo dijo él - o bien, si ese es su mensaje, no cuadra el el poliedro de los galileos armados al uso.
    Así que menos lobos, caperucito. :)
    Cordialmente

  • Comentario por Moisés 09.02.17 | 15:36

    Muy de acuerdo con los comentarios de GALETEL y acs. Con base en ellos, quiero destacar la última frase del post:

    "Y por eso le mataron, no por otra cosa". Ya es mucho afirmar con seguridad que "por eso le mataron" y más aún eliminar cualquier "otra cosa". Pero aprovecho esas frases para "actualizar" aquello que dicen fueron las últimas palabras de Ramiro de Maeztu cuando le iban a fusilar:

    "Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero".

    Y eso es lo que nos pasa a los católicos... aunque NO LO SEPAMOS, pero LO CREEMOS: por lo que murió Jesucristo.

  • Comentario por procestoc 09.02.17 | 15:31

    Los matices añadidos en las últimas dos reseñas muestran ya un Jesús más verosímil.

  • Comentario por acs 09.02.17 | 10:56

    Lo que olvida continuamente bermejo-pinero es cuáles eran realmente las enseñanzas de Jesús. Su mensaje no es el mismo de otros. Y en todo caso es el que es. No viene a cuento que le quieran endosar un mensaje judío típico medio cuando tenemos su mensaje por mucho que se empeñen en ignorarlo o tergiversar lo que realmente dice.

  • Comentario por galetel 09.02.17 | 09:04

    Sí, pero fueron las autoridades JUDÍAS, las que temieron la predicación de Jesús por su potencial subversivo. No solo contra el poder romano, pues en esto estarían de acuerdo gran parte de las autoridades judías nacionalistas, sino también, y sobre todo, en contra del poder judío que se había apartado del cumplimiento correcto de la Ley de la Alianza.

    Seguramente Jesús pensaba ante todo en la relación de Israel con Yahvé, y quería renovarla. La subversión antirromana era solo un efecto colateral de aquello, que los sumos sacerdotes presentaron a Pilato como lo central y principal. Nosotros no debemos engañarnos.

    Lo que predicó Jesús acerca de la Torá, y su autoconciencia de ser el Mesías daniélico a pesar de su muerte y debido a su muerte y a través de su muerte, son lo central. Porque Dios convirtió su pequeña vida/muerte en la inmensa Parusía redentora del mundo entero de todos los tiempos, que está ya en marcha, aunque todavía no, y solicita nuestra colab...

Miércoles, 19 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Los más recientes

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930