El blog de Antonio Piñero

Jesús y sus discípulos frente a la violencia. Jesús y la resistencia antirromana (XXIII)

30.01.17 | 09:25. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Un par de notas más a propósito de cómo debemos interpretar este patrón de recurrencia. La primera se refiere a los discípulos de Jesús. A veces me he preguntado si muchos se han parado a reflexionar que los tres íntimos de Jesús eran personas de carácter un tanto violento, al menos. Y eran íntimos en verdad de Jesús porque los escogía expresamente –según cuentan los Evangelios– para estar presentes en determinadas acciones excluyendo a los demás. Por ejemplo, en la Transfiguración (sea cual fuere el trasfondo histórico de este hecho; Mc 9,2: “Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto”.); en la resurrección de la hija de Jairo (igualmente; no sabemos si se trató de una resucitación de un estado de coma: Mc 5,37: “Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago”.; en la oración del huerto en Getsemaní, etc. (Mc 14,33: “Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentir pavor y angustia”).

¿Por qué Jesús mismo denominó a esos dos discípulos predilectos “hijos del trueno”? (es decir “tronantes”, “explosivos” diríamos hoy; es sabido que la expresión “hijos de…” equivale a un adjetivo; ejemplo “administrador de la injusticia”/ “Maestro de justicia” es igual a “administrador injusto” o “Maestro justo”). Este apelativo de “explosivos” lo tenían bien merecido a la luz de dos anécdotas evangélicas conocidas. La primera: pidieron a Jesús ser los primeros en el futuro reino de los cielos y los demás discípulos se enfadaron con ellos (Mc 10,35-37: “Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.» El les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?» Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda»”). La segunda, la también conocida petición de que el Cielo (= Dios) arrasara con fuego a los samaritanos poco hospitalarios con su grupo (Lc 9,54: “Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?”).

Y otra característica del grupo de discípulos selectos de Jesús –los Doce– era que uno, al menos, era un celota (Simón el “cananeo”, es decir, probablemente no “oriundo de Caná”, sino “el celota” Mc 3,18 como interpreta Lucas en 6,15 ). Ciertamente no un “celota” en el sentido de la Guerra contra Roma del 66-73, sino en extremo ardiente defensor de la Ley hasta llegar a una cierta imposición hacia los demás. Y reflexionemos que a este grupo de discípulos Jesús mismo les ordenó comprar espadas (Lc 22,36), les advirtió de que seguirlo podía terminar muy mal: muertos en la cruz (Mt 10,34), pero a la vez les prometió que les daría un reino («Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas; yo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para mí»”,) y que ocuparían en él los puestos más importantes, a saber los de “jueces” que están sentados en tronos (Mt 19,28).

A este respecto F. Bermejo protesta de que en la investigación actual se admite a veces (no hay más remedio) el carácter violento de los discípulos íntimos, los verdaderamente amigos de Jesús, pero se niega absolutamente que el Maestro participara en ese espíritu de violencia. Ciertamente paree, al menos, muy poco verosímil entre amigos de verdad; además Jesús era el elector y ellos, los elegidos.

Comenta al respecto F. Bermejo:

“Este hecho nos permite evaluar la falta de fiabilidad de la manera de proceder dentro del ámbito académico actual (la mayoría de los exegetas son profesores de teología o de estudios de Nuevo Testamento en universidades estatales de diversas confesiones o de la s universidades pontificias), que consiste en el establecimiento de diferencias cruciales en materia de violencia e insurrección entre Jesús y sus discípulos. Un dispositivo muy frecuente en efecto, consiste en trazar una línea divisoria clara entre ellos y una actitud completamente pacífica por parte de Jesús, el cual parece estar más allá de la lógica violenta y sin relación con las turbulencias externas (naturalmente contra los romanos y contra Herodes Antipas) que se vivían en el Israel del tiempo de Jesús.

Y cita aquí a par de investigadores tan conocidos como Oscar Cullmann y Paul Winter. En especial el último quien en su obra On the Trial of Jesus (“El juicio de Jesús”) admite claramente que Jesús era un sedicioso, pero sostiene a la vez la distancia entre Jesús y sus discípulos en cuanto a la violencia. Sostiene Winter que textos como Hch 1,6 (“Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es en este momento cuando vas a restablecer el Reino de Israel?”); Mt 19,28 (“Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”) y Lc 19,26-27 (“Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. «Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.”) son textos que no proceden del Jesús histórico sino de la comunidad primitiva (El juicio de Jesús , p. 193)”.

Y al comentar que esta manera de juzgar se debe al deseo íntimo de disculpar a Jesús de todo sentimiento violento añade:

“Tal dispositivo, sin embargo, no sólo es insostenible e increíble a la luz de los testimonios, sino que revela su dependencia esclava del procedimiento de disculpa similar ya presente en los Evangelios (Lc 19,11 implica que sólo los discípulos – no a Jesús– estaban equivocados cuando se espera la llegada inminente del Reino de Dios )… Podría haber ciertas diferencias entre Jesús discípulos, pero crear un abismo entre él y sus discípulos es totalmente contrario a la lectura de los textos. Jesús era el líder y maestro de su grupo”.

“Por lo tanto, lo que los discípulos querían y hacían debió de estar de acuerdo, al menos en términos generales, con los objetivos y expectativas propias de Jesús, al menos durante su vida pública. Si los discípulos esperaron que él rescataría a Israel de manos de sus enemigos (Hch 1,6), Jesús debía de haber esperado lo mismo; y si ellos estaban armados con espadas y, finalmente, las usaban, esto significa que la violencia no era en última instancia incompatible con el punto de vista de Jesús. El intento de disociar a Jesús de las expectativas generadas por las afirmaciones o actuaciones de sus discípulos o del derramamiento de sangre causado por estos es históricamente implausible”.

Saludos cordiales de Antonio Piñero

También en Blog “Across theAtlantic”. He aquí el enlace:

http://www.pineroandhudgins.com/


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Comentarios
  • Comentario por acs 03.02.17 | 20:08

    Catecismos y formas de explicar las cosas puede haber muchos y variados mejores y peores y siempre perfeccionables, pero que el infierno no es un lugar sino un estado ha sido aclarado más de una vez. No digo que se "sepa" esto o lo otro, aclaro que es una creencia católica. Del mismo modo la Iglesia afirma el infierno como posibilidad pero no afirma de nadie que esté en el infierno, como no puede afirmar que nadie concreto muera en pecado "mortal" (como quiera que pretendan aplicar esa noción a quien no la tiene) ni pueden asegurar que haya querido aceptar la misericordia de Dios o no, cualquiera que hubiera sido su trayectoria. Que existe la posibilidad está claro que se afirma y puede usted "mandar al infierno" mentalmente a quien le parezca, pero estará o no.
    Kira, "algunos de x aquí", según lo q expresan ellos. Y respecto a los q vd llama víctimas x sufrir x el infierno, digo q serán víctimas d su falta de espíritu crítico, salvo q los educaran para eso.

  • Comentario por Kira 03.02.17 | 01:19

    Y hablar de supuestos fantasmas de la niñez,del raciocinio de los padres de los "de x aquí " y de la inexistencia de espíritu crítico en personas de las que nada sabe me parece como mínimo arriesgado.

  • Comentario por Elías 03.02.17 | 00:10

    1035 La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, "el fuego eterno" (catecismo Iglesia católica ... parece algo más que un estado...)
    Seguro que Vd. entiende el cielo e infierno cristiano de forma muy diferente a otros (galetel incluido..) y esto es lo curioso.
    También los hinduistas "saben" que la gente se reencarna en otras existencias y algunos ateos "saben"que no existe nada después.
    Por supuesto cada uno puede creer lo que quiera ,...

  • Comentario por acs 02.02.17 | 22:44

    Veo que también hablaba en su comentario del purgatorio y dice que es otra injusticia añadida. Bueno, tengo entendido que los protestantes no creen en el purgatorio. El catolicismo sí, pero independientemente de que se crea en el purgatorio o no, yo no lo considero un castigo ni una injusticia añadida, sino la idea de que incluso cuando mueres puede seguir el proceso de transformación de la persona por el camino del amor. El planteamiento negativo que pudiera hacer un predicador cualquiera me tiene sin cuidado, problema suyo. Lo que dice la doctrina católica es que el proceso de transformación no queda truncado súbitamente con la muerte, sino que sigue ¿fuera del tiempo, pudiera ser como un instante? cualquiera sabe. En el fondo es que me da igual, lo que no veo es por qué va a tener nadie que ver de una forma negativa una transformación positiva que uno mismo elige porque la quiere. Pero vamos, que no veo el problema en lo q crea cada cual.

  • Comentario por acs 02.02.17 | 22:16

    Considero víctimas a los que lo han sido de cualquier imposición de pensamiento por parte de un poder pagándolo incluso con su vida, desde Tomás Moro al úlimo hereje desconocido de cualquier rama de cualquier ideología impuesta, religiosa o atea.
    En cuanto a la gente que haya vivido acongojada por el infierno, parece q ese es el problema d más d 1 x aquí, que siguen huyendo de los fantasmas de su niñez. Pero no los considero víctimas más que hasta cierto punto, porque idioteces todos hemos oído desde pequeños a mucha gente, pero cada cual puede ejercer el espíritu crítico y pensar por su cuenta y no dejarse influir por las tonterías que pueda decirle nadie. Pero supongo que si ese alguien son las personas en las que más confías, como tus padres, por ejemplo, puede que se tenga menos confianza en uno mismo para oponerse. No juzgo porque nunca tuve ese problema, mis padres eran razonables y respondían a razones.

  • Comentario por acs 02.02.17 | 21:59

    Es que siempre ha habido personas que, como usted misma, entendían mal las cosas sin querer o queriendo y más que decirlo por Giordano Bruno -que también- lo digo por los que se lo cargaron en el colmo de la traición a lo que se supone que deberían creer si fueran católicos como sostenían. Así que a mí lo mismo me da que los inquisidores y perseguidores del pensamiento digan que son católicos, calvinistas o ateos comunistas prochinos. Yo simplemente hablo de lo que dice el evangelio y de lo que me consta que dice la doctrina católica a pesar de los que piensen otra cosa, desde ambos extremos que se tocan.
    No dicen q no exista el cielo y Jesús es el 1º de todos los q unidos a él comparten la vida de Dios. En pura lógica es absolutamente normal q si se considera q Dios quiere q todos los hombres se salven y ofrece a todos su misercordia, lo raro es q se empeñen en rechazarla, pero no se sabe si hay 1, muchos o ninguno en esa situación.
    El limbo nunca fue doctrina.

  • Comentario por Kira 02.02.17 | 20:35

    Hace ya unos años que la Eternidad está de reformas. Esto me lleva a pensar en todas las víctimas del pasado (como las denomina Galetel) que no sólo sufrieron injusticias, sino que además vivieron y murieron acongojados y aterrados con las penas del infierno y del purgatorio,otra injusticia añadida . Ahora parece ser que ya no existe ni el cielo (lo del limbo ni lo tocamos).
    Hace un tiempecito a Giordano Bruno se le ocurrió decir algo parecido y lo pasaron vuelta y vuelta.
    Sí, me parece interesantisimo saber cómo es posible que la doctrina católica ignore si alguien está en el infierno y al mismo tiempo tenga la certeza de que el cielo está "habitado".

  • Comentario por acs 02.02.17 | 18:15

    Es decir, nadie pretende meterse en que ustedes crean o no crean lo que les dé la gana, pero les dejo claro que no estàn hablando de lo mismo aunque utilicen los mismos términos.
    Queda claro que no creen en ese dios que rechazarían y dejo claro que los cristianos tampoco, porque el cristianismo no entiende los términos como ustedes y en lo que creen los cristianos es otra cosa.
    Simplemente aclararlo, ya que parecen ustedes tan interesados en lo que creen los demas -aunque no me explico por qué tanto interés por su parte.

  • Comentario por acs 02.02.17 | 17:54

    No creo que haga falta explicar lo obvio: me he limitado a aclararles lo que significan los términos para los que creen en ellos, en vista de que se les adjudicaba una creencia distinta.
    Dios es para los cristianos que creen en él, Amor y Vida. Dios es para los cristianos que creen en él un Padre que siempre espera que sus hijos vuelvan -parábola del hijo pródigo. El hijo es libre de irse, el Padre seguirá esperando su vuelta.
    Y efectivamente el infierno no es un lugar es un estado, el de rechazo de Dios, Amor y Vida. Y digo que según la doctrina católica no se sabe con certeza de ningún ser humano que esté en ese estado, aunque según esa misma doctrina si se sabe seguro que hay personas en el cielo participando de la vida de Dios, cosa que resulta de la lógica interna de la fe cristiana. Naturalmente que no tienen por qué creer en Dios, cielo etc, solo señalo q se equivocan en sus referencias a lo que son Dios, cielo, infierno para los creyentes.

  • Comentario por Kira 02.02.17 | 13:39

    "Si hay alguien en el estado infierno obstinado en el rechazo de la vida (...tela con la frasecita),no se sabe ".
    Está resultando una salvación-condenación complicada, complicada de narices. No sabemos nada excepto lo que cada uno intuye como probable.
    Mensaje salvifico enmarañado, valgame Dios.

  • Comentario por Elias 02.02.17 | 12:20

    Y llamar la casa del padre.. a un estado (supuesto)..planificado por una mega consciencia pluripotente...tambien son eufemismos inte ncionados para engañar al personal.,..(que deberian incomodar incluso a los cristianos..).en mi opinion..

  • Comentario por Elias 02.02.17 | 12:10

    Tampoco se sabe si hay alguien en el estado de amor-vida que el cristianismo llana cielo..( como posibilidad. claro)

  • Comentario por acs 01.02.17 | 20:49

    Habrá que averiguar si hay o no hay intención expresa en cada caso y cuál es la intención. Inventarse una y recurrir mil veces no hace más real el traje del emperador -se ponga el patrón como se ponga.
    En cuanto al infierno no he visto que nadie niegue desde el cristianismo ese estado como posibilidad: somos libres para escoger rechazar la vida y el amor de Dios. Precisamente por eso se advierte de a donde conduce cada camino y se invita a volver a casa del padre. Si hay alguien en el estado infierno obstinado en el rechazo de la vida , eso no se sabe .

  • Comentario por David Mo 01.02.17 | 18:18

    ¿Cómo que no saben si el infierno existe? Pues Jesús lo tenía muy claro. Que se lo pregunten a los de Corozaín, Betsaida y Cafarnaum, que deben estar achicharrándose desde hace tiempo o a la espera de la torrada definitiva.
    Por Dios, por Dios. Vaya cristianos de quita y pon que me están saliendo Uds. O se está con el texto o no se está.
    Hasta 72 veces amenaza Jesús con las penas del Infierno, según tengo leído, que yo no las he contado. En todo caso, muchas. Para no tenerlo claro, mira que insistía.

  • Comentario por David Mo 01.02.17 | 18:14

    Caray, hace días que me marché y sigue esto más o menos lo mismo. Son incansables.
    Estoy leyendo un libro que dice algo que quizás les interese. Es "Apologie pour l'histoire ou Métier d'historien"(Paris, Armand Colin, 1974) del eximio historiador medievalista Marc Bloch (de lo más importante del siglo XX). Dice así (traducción personal): "...es en los testimonios involuntarios [donde el cronista dice algo sin intención expresa] en los que la investigación histórica, a lo largo, de sus progresos, ha sido conducida a poner su mayor confianza (...) Sobre todo estos indicios que el pasado deja caer sin premeditación a lo largo del camino, no nos permiten sólo suplir los relatos cuando estos faltan, sino controlar su veracidad, cuando ésta es sospechosa" (P. 48-9).
    El que tenga oídos, que oiga.

  • Comentario por Elías 31.01.17 | 23:03

    Es precisamente esa dicotomía la que se puede rechazar. El no aceptar haber sido aceptado no debería convertirte indefectiblemente en siervo de Satan, incluso para los cristianos. Como entender desde fuera que la idea de Dios tenga que ser Amor y vida (aunque algunos cristianos así lo consideren..) tanto que podríamos pensar en una deidad suprema que fuera Odio y muerte ...(en el cristianismo el demonio en su divinización descafeinada y siempre perdedora,...)
    Es justamente el "contrasentido" anterior y que sí que cabe no uno sino muchos intermedios lo que chirria en mi opinión,..(si abraza la vida y amor,-que vida, que amor...abraza al Dios cristiano) bienvenido pues el premio del infierno y admitamos el castigo del cielo del que rechaza al demonio, odio y muerte, sin abrazar lo contrario.(respetando eso sí su¿ libertad?)

  • Comentario por acs 31.01.17 | 21:58

    Ligará mal con su propia idea de dios, que yo también rechazo puesto que la idea cristiana de Dios es Amor y Vida. Si abraza el amor y la vida, abraza a Dios, tal como lo entiende el cristianismo, lo sepa o no, según los evangelios. Y casará requetemal con su propio concepto de premio y castigo, pero casa perfectamente con lo que se considera que es el cielo y el infierno, la aceptación del Amor y la Vida que Dios ofrece o el estado de rechazo -que como dijo alguien parece un contrasentido pero por lo visto es posible en teoría y hay gente para todo por lo que se ve.
    Y conmigo o contra mí significa exactamente eso, o eliges el amor o la vida o lo rechazas, no cabe intermedio entre estar a favor o en contra. Si él representara otra cosa, diría algo distinto, pero su discurso constante es ese.
    Naturalmente se respeta la libertad y si se elige el rechazo de Dios, Amor y Vida, el infierno, no veo por qué se va a considerar castigo si le dan a uno lo q elige.

  • Comentario por Kira 31.01.17 | 20:48

    Se puede rechazar la idea de Dios y abrazar el amor y la vida. No es obligatorio ligar ambos conceptos ,pero intentar ligarlos casa requetemal con los términos "cielo "e "infierno ".Premio y castigo, se considere como se considere (y se les den las vueltas teológicas que se quieran),es la lectura.
    Incluso los que consideran injusto a Dios tendran sus razones, amaran la vida y rechazarán males gratuitos con los que desayunamos todos los días.
    Y respecto a los comentarios anteriores,en los evangelios es evidente el "conmigo o contra mí "por parte de Jesús. .Aunque se puede recurrir una y mil veces al recurso texto/contexto.

  • Comentario por acs 31.01.17 | 19:36

    Puede llamar al infierno cielo y al cielo infierno, pero las cosas no dejarán de ser como son.
    El cielo es amor y vida y el infierno es su negación. No es cuestión de cuento de viejo, es definición de términos, tanto si cree en esa posibilidad como si no, los términos son esos.
    Otra cosa es que crea o no crea en la posibilidad de ese estado cielo o infierno, que se define así, que es muy dueño de creer lo que quiera como todo el mundo.
    Y respecto al comentario de kira nadie ha dicho que los escépticos consideren a Dios ni lo mejor ni lo peor -no veo que tenga mi comentario nada que ver con el escepticismo de nadie -yo misma soy bastante escéptica. Tampoco tiene que ver con el ateísmo en general. Lo q he dicho es q hay quien considera a Dios lo peor, como se ve en algún comentario y he aclarado q por Dios se entiende Amor y Vida y se trata de si se rechaza o no. No he señalado a nadie, he aclarado los términos.
    Si alguien rechaza ser aceptado por Dios, se verá.

  • Comentario por Kira 31.01.17 | 17:15

    El infierno es el contrasentido de no aceptar el haber sido aceptado?...Ummm, que forma de hablar mucho para no decir nada.
    (...)

    "Autocomunicacion ya llegada en Cristo pero bajo la modalidad del rechazo ".Vale, pero, por favor éste tipo de "definiciones "que vengan con traducción simultánea a ser posible.

    El escéptico no considera a Dios ni lo peor ni lo mejor, en todo caso no ve la necesidad de considerarlo y de ahí a preferir el mal,la muerte, la soberbia, el egoísmo...y todo lo peor de lo peor, pues hay un mundo.

  • Comentario por Elías 31.01.17 | 12:07

    Existe como posibilidad, pero ¿existe o existirá como realización, para alguien? No lo sabemos. No lo podemos saber, porque depende de la libre decisión de cada cual. Deseamos que no se realice para nadie.

    Al contrario .. ..afortunados somos que todavía nos queda el infierno ... ya estoy más tranquilo..
    Y no por preferir el egoísmo , la soberbia , el mal y la muerte (cuentos de viejas... y que podrían caer del otro lado...)

  • Comentario por acs 30.01.17 | 23:55

    De acuerdo con las explicaciones. Curiosamente hay quien se empeña en considerar a Dios lo peor, en vez del sumo Bien y la felicidad del hombre y decide rechazarlo. Precisamente si existe esa posibilidad es porque Dios respeta la libertad del hombre para rechazarlo. Ante el ser humano pone el bien, el amor y la vida pero no obliga a escogerlo a quien prefiera el egoísmo, la soberbia, el mal y la muerte. Somos libres y no nos van a arrebatar la libertad de elección.

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 23:18

    De nada, Galetel.

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 23:17

    Ignacio: no vaya de sobrado, majo. A ver si se cree que es el único que trabaja.

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 23:16

    Pero esta voluntad debe ser absolutamente libre y mantenerse firmemente adherida al mayor bien de la comunión con Dios en el amor. A este contenido se refiere la expresión del ‘pecado contra el Espíritu Santo’.”

    Gracias por su respuesta, J.P., aunque no me ha quedado claro que haya respondido a todas las preguntas concretas que le hice.

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 23:14

    Santo.

    [Gerhard Ludwig Müller, actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en su “Dogmática, teoría y práctica de la teología” (2007):]
    “No existe culpa alguna que no haya sido perdonada en Cristo. Hasta los más abominables crímenes han sido incluidos en el perdón, porque en la cruz de Cristo han sido despojados de su carácter de culpa. Él ha llevado y soportado en la cruz y expiado TODA culpa. Por tanto, no hay en el infierno culpas o deudas no expiadas. No es la gracia y la misericordia de Dios lo que falta en el infierno. El infierno es más bien –y aquí está la más insondable de todas las paradojas— la misericordia de Dios no aceptada por una libertad pervertida.
    No existe el infierno en un sentido paralelo a la existencia del cielo. El infierno es la autocomunicación ya llegada en Cristo pero que se encuentra en algunos hombres bajo la modalidad del rechazo. El infierno es el contrasentido de no aceptar haber sido aceptado.
    (…)
    ...

  • Comentario por Ignacio 30.01.17 | 23:12

    Bueno, yo creo que en todo Lucas hay historicidad aunque "modulada" por una "frecuencia", paulina clara.
    Pablo con su interpretación particular de las profecías judías, a través de Lucas, pone en boca de Jesús (que lío), cumplimientos de Isaías acerca de un rey o ungido - que según los judíos actuales y de todas las épocas- no es el mesias.
    saludos
    me voy a la cama, que yo no estoy jubilado, y si yo no trabajo uds. no cobráis.




  • Comentario por galetel 30.01.17 | 23:02

    J.P.:
    En otro blog, hace algún tiempo, he comentado lo que sigue:

    En mi opinión, el infierno existe como posibilidad. Se trata de la posibilidad de que una voluntad humana libre rechace indefinidamente la transformación salvadora que Dios le ofrece indefinidamente por Jesucristo, mediante su Espíritu. Esta actitud de rechazo contumaz en grado sumo es el llamado “pecado contra el Espíritu Santo”, que sólo es posible porque Dios sigue ofreciendo misericordiosamente su salvación, y sigue respetando la libertad que se le opone. Esta actitud, mantenida indefinidamente, es el infierno. Existe como posibilidad, pero ¿existe o existirá como realización, para alguien? No lo sabemos. No lo podemos saber, porque depende de la libre decisión de cada cual. Deseamos que no se realice para nadie.

    Creo que ningún otro pecado, es decir, negación o rechazo, por grave que sea, de nadie, carecerá del perdón otorgado por el Padre mediante su Hijo Jesucristo en su Espíritu Sa...

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 22:49

    Ignacio: si vamos a dar marchamo de historicidad a ese comentario de Lc, pues lonque Jesús les dijo es obvio.

    Lc 4:18-21 El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Enrolló el volumen, lo devolvió al ministro y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. Comenzó, pues, a decirles: "Esta Escritura que acabáis de oír se ha cumplido hoy."

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 22:43

    Galetel: el enemigo personal que tenemos en nuestro día a día frente a los enemigos que aborrece al Hijo del Hombre y le niegan y le rechazan ante los hombres.

    Fíjese en lo que puede caber en esta segunda categoría.

    Y añado: Lc 12:10 A quien dijere una palabra contra el Hijo del hombre [que no es lo mismo que rechazar, negar y aborrecer] le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.

    Hay grados.


  • Comentario por Ignacio 30.01.17 | 22:37

    Ya que estáis discutiendo la famosa parábola de las 10 minas, de Lucas, - que no viene mucho al caso, o igual sí ,no se´-, la he releido ya que hacía meses que no lo hacía, y o recuerdo que el veric.11 es impresionante: "pensaban que el reino ase manifestaría súbitamente", y yo me he preguntado muchas veces.
    ¿Que milongas les estaría contando Jesús, que los tenía tan ciegos?
    ¿O quizás el mismo Jesús tampoco se enteraba de la misa la media?

    saludos

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 20:44

    J.P.:
    ¿Enemigos diferentes, dicho en griego y/o en hebreo y arameo? ¿Amores diferentes, o amor solo a unos y no a los otros? ¿Qué clase de enemigo era el que obligaba a la "milla" en Mt 5, 41? ¿Los romanos no estaban incluidos en los perversos de Lc 6, 35? ¿Qué clase de enemigo era el samaritano de la parábola de Lc 10? ¿Cómo sabemos que Jesús hacía estos distingos, y no solo -si acaso- los evangelistas?

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 17:48

    Galetel: la clave es que son enemigos diferentes

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 16:43

    El texto paralelo de Mateo, dice: “al que te obligue a andar una milla vete con él dos.” (5, 41) Solo tiene sentido si se aplica al caso de los soldados romanos, que tenían ese “derecho” de obligar a andar una milla a los sometidos.

    Fue lo que practicó metafóricamente Jesús, al aceptar morir en una cruz sin huir ni defenderse, por amor (agape, no eros, no afectuoso sino compasivo) a todos, incluso a esos romanos que no sabían lo que hacían al condenarlo y crucificarlo.

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 16:18

    Lc 19:14 Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: `No queremos que ése reine sobre nosotros.'

    12:8 «Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios.

    12:9 Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

    A ver si leemos los textos por completo.

  • Comentario por Rawandi 30.01.17 | 15:47

    "A nadie se le escapa que hay una contradicción evidente, flagrante"

    ¿Cómo que a nadie se le escapa? J.P. y muchos cristianos no parecen ser conscientes de esa flagrante contradicción.

    "Sugiero considerar los contextos. Uno es el de una parábola que enseña a esperar activamente la Parusía"

    No creo que eso disculpe el fanatismo inherente a la frase de Lc 19,27: "Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.” Semejante frase podría suscribirla sin problemas el mismísimo Alá.

    "el otro es el de una enseñanza directa de Jesús aplicable siempre en cualquier circunstancia."

    Jesús fue un sedicioso antirromano, como bien indicaba la inscripción de su cruz. La enseñanza de "amad a vuestros enemigos" no tenía alcance universal sino que se refería únicamente a los enemigos pertenecientes al pueblo de Israel.

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 14:37

    A nadie se le escapa que hay una contradicción evidente, flagrante, entre estas dos frases:

    «Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí.” (Lc 19, 27)
    y
    “amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y los perversos.” (Lc 6, 35)

    Pero ambas frases son atribuidas a Jesús por el mismo evangelista, y consideradas “palabra de Dios”. ¿Cómo entender tamaña contradicción?

    Sugiero considerar los contextos. Uno es el de una parábola que enseña a esperar activamente la Parusía, empleando sabiamente las “minas” que se posean, el otro es el de una enseñanza directa de Jesús aplicable siempre en cualquier circunstancia. Ambas frases son “verdaderas”, a mi juicio, pero están profundamente condicionadas por sus respectivos contextos y formas literar...

  • Comentario por J.P. 30.01.17 | 13:37

    ¿Ha olvidado de repente la palabra "enemigos" (ἐχθρός)?


    Pues piense un poquito en ella.

  • Comentario por Rawandi 30.01.17 | 13:32

    "Dios castiga a los inicuos"

    Dios castiga a quien se niega a tenerle como rey. El inicuo es Dios, ya que no respeta la libertad de quienes no desean ser sus súbditos

  • Comentario por galetel 30.01.17 | 12:38

    En las parábolas también hay mucha ironía, que no afecta para nada a lo importante, que es la idea nuclear esencial.
    NO se debe tomar una frase de una parábola extrayéndola de su contexto, y apartándola de la lección esencial que se quiere transmitir con el texto completo. Por ejemplo, en el caso de esta parábola de las "minas", expuesta por Lucas.

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