El blog de Antonio Piñero

El material embarazoso contenido en los indicios ofrecidos supera la prueba del criterio de dificultad. “Jesús y la resistencia antirromana” (XII)

19.01.17 | 08:16. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Por un horroroso despiste, o error, ayer no "colgué" la postal que correspondía. Así que hoy, (19-01-2017) hay doble material. Pido disculpas. Léase por orden: XI y XII.

Una vez más cito a Fernando Bermejo (cuyo artículo estoy extractando y comentando a la vez) porque sus palabras son muy certeras en mi opinión. Afirma que una vez considerada en bloque la lista de indicios que apuntan hacia un Jesús totalmente involucrado –naturalmente desde motivos puramente religiosos– en la política de su tiempo, o mejor en las consecuencias políticas que necesariamente se derivaban de su actitud religiosa al predicar el reino de Dios en la tierra de Israel (en un país que pertenecía al Imperio Romano como provincia, Judea, o en Galilea, el “reino” de Herodes Antipas, un tetrarca cuyo poder derivaba directamente del Senado Romano,

“Es infinitamente más fácil dar cuenta de ese patrón de recurrencia, si se acepta que tales datos remontan hasta Jesús, que si se argumenta que son debidos a un malentendido o a adiciones posteriores, es decir, a una creación artificial por parte de los evangelistas o del grupo que estaba detrás de ellos.

“En palabras de F. Loof, escritas hace más de un siglo para un patrón diferente: " La suposición de que la fe de los cristianos posteriores fue la que creó por primera vez todas estas palabras y situaciones... es sin duda muy difícil de admitir, incluso desde un punto de vista histórico. Porque de la nada, nada viene" (F. Loofs, What is the Truth about Jesus Christ? (New York: Scribner’s, 191, p. 144). Por lo tanto, parafraseando a Ch. H. Dodd (History and the Gospel (New York: Scribner’s, 1938, p. 94), podríamos decir, por motivos estrictamente críticos, que, a la luz de la pauta antes mencionada, la tesis de que Jesús estuvo involucrado en actos de sedición contra el Imperio Romano está comprobada. Ello es así con independencia de la historicidad concreta de los variados indicios en detalle. Si el material de Jesús como “sedicioso” fuera rechazada en su totalidad como no histórico, tendríamos que rechazar igualmente toda la tradición de los Evangelios sobre él” (p. 18).

Eso abocaría a un escepticismo absoluto sobre el valor histórico de los Evangelios, que en mi opinión, es críticamente insostenible. Y como ya he comentado a veces a motivo de algunos indicios en particular, no cabe duda alguna de que muchos de tales indicios pueden superar con holgura la prueba del “criterio de dificultad”: no parece posible que la Iglesia cristiana de finales del siglo I hubiese podido inventar tales indicios, puesto que iban en contra de su teología dominante. De Lucas sabemos con toda seguridad (y más si se acepta que este personaje es también el autor de los Hechos de los Apóstoles, aunque es un tema discutido) que tenía un sesgo claramente prorromano. De Marcos igualmente lo podemos sospechar. Y razonablemente también de Mateo y de Juan.

Es muy posible que los evangelistas no cayeran en la cuenta de las conclusiones que los estudiosos críticos modernos íbamos a obtener de estos datos esparcidos aquí y allá en sus obras. Es cierto; pero eso no impide que argumentar que tales datos no fueron omitidos por los evangelistas no por su propia voluntad, sino debido al enorme peso de una tradición existente. Los recogieron porque estaban ahí, no podían obviarse, mucha gente sabía de ellos, e iban involucrados en la tradición con otras frases u otras acciones del Jesús histórico. Es de suponer que tales datos eran, pues, bien conocidos.

Y termino hoy con otra cita de F. Bermejo:

“La presencia de material embarazoso en los Evangelios puede explicarse teniendo en cuenta que algunos tipos de narrativa son capaces de desencadenar un efecto de realidad que supera el desconcierto creado por las inconsistencias (que podrían suponer estos indicios con la imagen del Jesús manso y humilde de corazón desentendido de la política; los Evangelios, con su atmósfera seria y sus numerosas referencias históricas –lugares, tiempos, personajes– logran transmitir una conmovedora historia de un héroe inofensivo, Jesús, que es odiado y rechazado por las autoridades judías malévolas y que es presentado como víctima de una conspiración, por lo los romanos lo tuvieron necesariamente como un sedicioso.

“En estas circunstancias, el material embarazoso de loe Evangelios está prácticamente neutralizado – tanto más cuanto que los escritos tienen ya el aura de los textos sagrados – a través de su integración en un marco narrativo fascinante. De este modo queda amortiguado la posible impresión de extrañeza que podría dar lugar a un análisis crítico (que condujera a una imagen distinta de Jesús). Todo esto explica por qué gran parte del material de los más de treinta y cinco indicios podría haber sido conservado en los Evangelios, a pesar de su naturaleza embarazosa”.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Luis Enrique Antolín 24.01.17 | 05:13

    Bermejo ofrece sus razones para mantener su tesis,por supuesto y por supuesto que,usted lo ha dicho,no me convencen, pero,mire por dónde,aquí podría darse un malentendido.Yo mismo y creo que el resto de quienes nos oponemos a los argumentos de Bermejo hemos a nuestra vez argumentado desde la pura razón,ofreciendo razones,no apelando a dogmas o cosas así.Es sinrazón en la que frecuentemente caen quienes tienen una visión de la gente religiosa como irracionalista y subyugada a dogmas la de dar por sentado que si nos negamos a dar por buena ,como en este caso,una tesis contraria al que llamaremos Cristo "oficial" lo hagamos porque nuestra mente resulta incapaz de pensar más que en términos de los dogmas eclesiásticos.

  • Comentario por David Mo 23.01.17 | 17:19

    Si he malinterpretado algo de lo que dijo, que no sería extraño, Ud. me lo precisa, lo discutimos mejor, llegamos a un acuerdo o no y santas pascuas.

  • Comentario por David Mo 23.01.17 | 17:17

    Caramba, Antolín, toda persona que cree en algo lo cree porque es verdad para él y, desde luego, eso excluye todas las otras opiniones que son contrarias. Así pasaba con Galileo, por ejemplo. ¿Cree que su verdad era excluyente porque consideraba que el modelo geocéntrico era falso? Pues el mundo está lleno de gente con verdades "excluyentes". Ud. mismo, sin ir más lejos , seguro que algunas tendrá. Lo que hay que distinguir es quien mantiene una verdad basada en razones y quien la mantiene por dogma, sin discutir más verdad que la suya. Ahí está, por ejemplo, las verdades de la Iglesia católica, que son dogmáticas porque están dictadas por la autoridad de la Santa Iglesia y punto en boca. La virginidad de María, por ejemplo.
    No creo que Bermejo mantenga algo parecido. Tiene sus razones, que a Ud. no le convencen y a otros sí. Eso es normal en todo proceso de indagación de la verdad y no hay que mesarse los cabellos por ello.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 22.01.17 | 14:57

    ....por mi parte le aseguro que cuando he intercambiado opiniones con usted no pocas veces me he sentido malinterpretado,no sería usted el único recurrente en este caso al defensor del forista.

    En lo que hace a cuestiones relativas propiamente al tema,la tesis de Bermejo, unas cuantas reflexiones me gustaría expresar pero se dejarán para otro momento.Un saludo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 22.01.17 | 14:52

    El término hipótesis indica posibilidad, indica abrir una nueva vía posible de lectura o interpretación, esa lectura polifacética de que usted,David,hablaba. El término tesis indica señalar,razonándolo,por supuesto, una interpretación o lectura como la verdadera y concluyente(a falta de otra tesis que la desmontara con ejemplos o argumentos de mayor consistencia). De momento,Bermejo mantiene su interpretación como tesis,verdad única y concluyente, o sea,que desmonta las otras lecturas contrarias o alternativas,o sea,unilateralidad (algo que usted me reprochaba)en estado puro, que descarta otras alternativas, o sea,nada que ver con una apertura de visiones polifacéticas.

    Bermejo ha dicho claramente que los redactores evangélicos mienten, excepto,casualidad de casualidades,cuando el enorme peso de la tradición(sic) les impone el consignar el material embarazoso( tampoco me gusta la expresión tan deudora,a modo de " falso amigo",del inglés).

    David,por mi parte...

  • Comentario por David Mo 22.01.17 | 08:48

    " Pues llegadas las cosas a este extremo, no se ve por qué iban a tener escrúpulos en consignar tradiciones embarazosas." Otra vez no entiendo la pregunta: no se tiene "escrúpulos" en consignar tradiciones que van contra lo que piensa uno. Se siente molestia, desasosiego o turbación. (El término "embarrassment" no me parece el más apropiado, pero es lo que hay). Cuando se escribe algo contrario a lo que se piensa, uno trata de desactivarlo, o bien dando argumentos en contra, o bien deformando su contenido o consecuencias del mismo, o bien silenciándolo por las buenas. Ambas son conductas dialécticas habituales. Se ven en este foro, sin ir más lejos.
    Insisto, de nuevo, en que la tesis de un Jesús aguerrido no necesita que los que llevaron las prácticas que he mencionado más arriba lo hicieran con la malévola intención de faltar a la verdad. Probablemente creían estar mejorando la verdad. Su verdad, claro.

  • Comentario por David Mo 22.01.17 | 08:35

    Diccionario RAE en línea: "1. f. Conclusión, proposición que se mantiene con razonamientos. 2. f. Opinión de alguien sobre algo." Como ve, Antolín, la palabra "tesis" no tiene connotaciones dogmáticas.
    Cuando digo que rogaría que se discutiera lo que digo y no lo que Uds. me hacen decir, es porque llevo tiempo intentando marcar mis posiciones sin mucho éxito. Una práctica conveniente en estos casos es entrecomillar la frase que se quiere discutir.
    Y si Ud. interpretan mal (y no digo que lo hagan a posta) mis expresiones, que están escritas ahí abajo, ¿cómo quieren estar seguros de que las interpretaciones de Jesús cincuenta años después eran las correctas?
    Insisto en que básicamente Uds. malinterpretan dos tesis mías: yo no digo que necesariamente hubiera un grupo de seguidores de Jesús predicando la violencia en el los años 70 y no digo que la tergiversación del mensaje de Jesús fuera siempre intencionada. Ambas cosas son posibles, pero no necesarias.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 22.01.17 | 04:33

    Habría bastante que hablar sobre quién malinterpreta a quién y sobre quién bieninterpreta o no los textos mismos de las postales.Sin entrar ahora en disquisiciones sobre el tema planteado, un simple detalle,pero no de mínima importancia,el considerar hipótesis lo que el propio Bermejo ha calificado en texto reproducido en una postal reciente como tesis.Es un matiz relevante a la hora de analizar la intención de lo planteado y el cómo se argumenta y se pretende a toda costa demostrar la incuestionabilidad de la única, y unitaria, verdad que la tesis propone.

  • Comentario por David Mo 21.01.17 | 09:37

    " Eso sí, los evangelistas no tienen más remedio que consignarlo pero a la vez ningún escrúpulo en fabular, mentir, culpar a otros, etc. Pues llegadas las cosas a este extremo, no se ve por qué iban a tener escrúpulos en consignar tradiciones embarazosas."

    Esto es un esperpento de lo que defendemos algunos. Ya respondí en otro comentario que, al parecer, se lo llevó el viento.
    Por otro lado, cuando se trataba de enmendar el texto que tenían delante los copistas medievales no dudaban en modificarlo como fuera preciso para acoplarlo a sus creencias, con la mejor voluntad del mundo: así se reforzaba la verdadera creencia y se erradicaba el error. Esto fue práctica corriente que resulta mucho más fácil cuando uno está modificando, no un texto, sino una tradición oral. Véase Eusebio de Cesarea al respecto.

    (Si siguen malinterpretando contumazmente lo que digo voy a tener que acudir al defensor del forista).

  • Comentario por J.P. 20.01.17 | 06:34

    Luis Enrique: es lo que vengo diciendo sobre estas tradiciones.

    Se imponen porque son conocidas, pero parece que nadie se da por enterado. Eso sí, los evangelistas no tienen más remedio que consignarlo pero a la vez ningún escrúpulo en fabular, mentir, culpar a otros, etc. Pues llegadas las cosas a este extremo, no se ve por qué iban a tener escrúpulos en consignar tradiciones embarazosas.

  • Comentario por Ignacio 20.01.17 | 00:28

    galetel:
    Del siglo1, todavía no he hablado con ninguno, pero del 20, a más de un rabino conozco y le aseguro que el mesianismo judío no es como lo describís.
    Por cierto, el judaísmo ha evolucionado en algunos conceptos spero no en el del mesias.
    Los judíos de ahora creen en el mesias, igual que los de antaño
    Es muy fácil, no tengáis verguenza, solo tenéis que ir a una sinagoga y pedir una entrevista con algún responsable, os atenderán bien y aprenderéis mucho.
    saludos


  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.01.17 | 23:21

    ...en la muerte de Jesús,bajo la imputación de blasfemia por parte de éstas.

    Ni en la literatura bíblica veterotestamentaria ni en la extrabíblica,en cuanto se refieran a figuras mesiánicas o asimilables a este concepto, que pueden ofrecer diversa variantes,ni por asomo se recoge semejante "barbaridad" para una mentalidad judía a la hora de referirla al Mesías. Recordar igualmente la insistencia de Pablo en presentar al Crucificado como "maldito de la Ley", seguimos en el territorio de la "barbaridad".¿Es osado,inadecuado,no pertinente,el considerar ésto como aquéllo a lo que con más propiedad, y con enorme diferencia respecto a cualquier otro hecho narrado,habría de aplicarse el criterio de dificultad?.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.01.17 | 23:06

    ....y el continuo recurso a él,o,como en este caso, a rastrear textos,segregados del conjunto y aducidos con argumentos de más que dudosa solidez, para declararlos veraces y,por otro lado,a declarar mentirosos aquéllosque no encajan con lo que a toda costa,diré que "por narices",se pretende dar por inequívocamente creíble y cierto.

    Se habla de que el supuesto "material embarazoso", sistematizado gracias a la hermenéutica de los "patrones de recurrencia" y que tan y tan repetidamente se les ha "colado" a los redactores evangélicos, vendría a su vez avalado en razón del criterio de dificultad.Bien,vuelvo a machacar con uno de mis patrones de recurrencia en los comentarios de este blog.

    Se trata de eso mismo que Bermejo denomina un "cuento chino"( claro,en este caso pura,purita mentira de los evangelistas, que se saltan a la torera el enorme peso de la tradición), lo de la participación decisiva de las autoridades religiosas judías en la muerte de Jesús....

  • Comentario por galetel 19.01.17 | 23:01

    Ignacio:
    ¿Ha hablado Vd. de esto con algún judío del siglo I?
    -Yo tampoco, pero tenemos a los profetas, que son anteriores.
    Posteriormente, los judíos rabínicos reinterpretaron el judaísmo a su favor.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.01.17 | 22:45

    Atodos los textos neotestamentarios cabe aplicarles la denominación de "evangelio" en su significado etimológico de "buena noticia".Todos están presididos por la idea y proclamación del Jesús crucificado como no conocedor de la corrupción de la tumba y exaltado a y en la Gloria de Dios. Pueden darse enfoques o enfásis diversos,divergencias en la narración de hechos circunstanciales,pero la noticia que proclaman es unívoca e inequívocaconstituye su columna vertbral,su eje y la razón misma de haber sido elaborados,redactados.

    Naturalmente,tal noticia ni puede,ni siquiera debe,entrar en el campo de la corroboración historiográfica propiamente dicha, pero siendo así,lo que deriva la historiografía científica no es negativa en cuanto tal a corroborarla sino lisa y llanamente su negación,hablando en claro,el presuponerla y declararla como mentira.Y ello, a efectos ya meramente metodológicos,plantea un problema, la continua necesidad del contratexto y el continuo.....

  • Comentario por Ignacio 19.01.17 | 22:32

    Galetel:
    "Para librarse de una autoridad invasora y opresora (egipcia, asiria, babilonia, seléucida o romana), lo más eficaz era que los JUDÍOS cumplieran bien su parte del pacto o Alianza con Dios instaurando una nueva Alianza."
    ¿Habéis hablado alguna vez con algún judío - de raza y credo -de ésto.?
    Creo que no es exactamente así, ni ahora, ni hace 2000 años.
    Ésto es una reinterpretación del judaísmo por el Cristianismo.
    Hablar con alguno algún día y veréis que sorpresa os lleváis.



  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.01.17 | 22:19

    De la nada,nada viene.Según lo plantea Bermejo, asumiendo palabras de F.Loofs, ha de entenderse en tanto que los evangelistas no añaden el "material embarazoso" por su cuenta a causa de error o malentendido sino que se ven obligados a éllo en razón del enorme peso de una tradición existente que se remonta al propio Jesús,sus "ipsissima verba" e "ipsissima facta". Aplicando la más estricta lógica,¿qué decir entonces del "material NO embarazoso"?. ¿Este sí,y el otro no,viene de la nada?,¿pueden los redactores evangélicos no omitir unos datos por el enorme peso de la tradición y este enorme peso en cambio no les impide recrear un Jesús a su gusto y medida?.¿Es acaso que para "colar" su Jesús falseado han de dejar "colar" algunas verdades a fin de darle unos mayores visos de verosimilitud?.

    ¡Ah!,pero ahí están los sagaces estudiosos críticos modernos,insignes y heroicos deyectives de la verdad para sacarla a la luz y que ésta resplandezca.Vale.

  • Comentario por sofía 19.01.17 | 20:49

    Muy de acuerdo con el comentario de Xabier. A la objeción que se le hace, contesta muy bien J.P. 19.01.17 | 11:51
    Y de acuerdo con Galetel en que la actitud de Jesús ante el poder le indispone con las autoridades judías antes de que las romanas hayan llegado a saber de él.
    Pero no veo tan claro, por un lado, que el ser antisistema sea idéntico a una actitud antiocupación, eso depende de quien te ocupe y de cuál sea el sistema en contra del cual estés. Y por otro lado, tampoco creo que solo haya tres posturas claras ante una ocupación: resistencia, colaboracionismo y someterse sin rechistar.
    Hay muchas formas de resistencia contra un sistema (y contra la ocupación, en tanto en cuanto represente ese sistema que se rechaza) el aparente sometimiento puede enmascarar una resistencia decidida e inteligente no directa.

  • Comentario por galetel 19.01.17 | 14:32

    Para un judío ferviente como Jesús, toda autoridad estaba por naturaleza, en el fondo, sometida a la autoridad y el poder de Yahvé. Los profetas lo interpretaban así. Para librarse de una autoridad invasora y opresora (egipcia, asiria, babilonia, seléucida o romana), lo más eficaz era que los JUDÍOS cumplieran bien su parte del pacto o Alianza con Dios instaurando una nueva Alianza. Cualquier otro método era ineficaz sin esto. Y a predicarlo y conseguirlo se dedicó Jesús.

  • Comentario por J.P. 19.01.17 | 13:48

    Ya, pero esa actitud antiocupación no es la que se refleja en Lc ni la que habría en las comunidades cristianas a las que Lc se dirige, que es a lo que Walaskay ("There was a tendency for some to deprecate the imperial government. A speedy and catastrophic end of the empire was anticipated; the kingdom of Caesar would be replaced by the kingdom of Christ. At best, the government could be tolerated until the parousia; at worst, Rome was a ravenous beast", P.W. Walaskay, And so we came to Rome, CUP, 1983, p. 65) y yo nos referimos.

    Cambie Roma por otra autoridad. Aquí no se habla de sentimiento nacionalista, por un lado, ni ponderación de lo buena que es Roma ("What have the Romans ever done for us?"), sino de la esperanza escatológica de los cristianos y la necesidad de llevarse bien con la autoridad en espera de la Parusía. Antisistema vs llevémonos bien con la autoridad.

  • Comentario por David Mo 19.01.17 | 12:09

    JP: Hay que distinguir tres actitudes ante una ocupación: Resistencia, colaboracionismo y someterse sin rechistar. Obviamente, sólo la primera es anti-ocupación. Que creo que es de lo que hablamos.

  • Comentario por J.P. 19.01.17 | 11:59

    Una cuestión que creo de base: si volvemos almcriterio de dificultad, a la larga el patrón de recurrencia se revela entonces como una muleta de los criterios de autenticidad, y no como método. Pero si los criterios han sido puesto en solfa, volvemos al principio de toda la discusión.

  • Comentario por J.P. 19.01.17 | 11:51

    David Mo: pero tampoco se puede decir que Lc sea prorromano. Aceptar la autoridad de Roma no implica que uno sea prorromano de la misma manera que criticar a las autoridades romanas, o aun al sistema de poder (¿qué haríamos con quienes criticaron al principado, entonces?), sea antirromano.

    Lc en ningún momento elogia a Roma y su dominio. Acepta el estado de las cosas, que esto va a durar y que hay que sobrevivir. P.e., cuando uno lee "sentimiento antirromano" en libros como el de Walasky, en realidad es antisistema. Daría igual Roma que Partia.

    Y antes que exculpar a Roma, en todo caso los evangelios exculpan a Jesús.

  • Comentario por galetel 19.01.17 | 11:07

    Jesús había despertado expectaciones de que él fuera el mesías davídico exitoso, con los correspondientes temores por parte de sus enemigos. Cuando el Sumo Sacerdote lo interrogó sobre esto delante de los miembros del Sanedrín, Jesús afirmó que él satisfaría estas expectativas (“tú lo dices, yo soy”) pero a continuación proclamó su confianza en ser el Mesías daniélico (“veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir entre las nubes del cielo”).
    Sus discípulos y sus familiares creerían más tarde que él era el Mesías daniélico, a pesar de su aparente ignominiosa derrota como mesías davídico, y dedicarían sus vidas a mantenerlo y sostenerlo ante las hostiles autoridades judías que los perseguían a muerte; sin embargo, los cristianos –judíos auténticos- esperaban con fe en la Parusía.
    Esta es la verdad, que estaba profetizada en las Escrituras (libro de la Sabiduría 2, 11-22; 5, 1-6).

  • Comentario por galetel 19.01.17 | 10:02

    Los indicios hallados (dos espadas, cohorte, legiones de ángeles, discípulo celota, etc.) son ridículos, porque son tergiversaciones evidentes. No se nos puede ocultar que las responsables directas de la muerte de Jesús fueron las autoridades judías, aunque el ejecutor material haya sido Pilato.

  • Comentario por galetel 19.01.17 | 10:00

    “los Evangelios, con su atmósfera seria y sus numerosas referencias históricas –lugares, tiempos, personajes– logran transmitir una conmovedora historia de un héroe inofensivo, Jesús, que es odiado y rechazado por las autoridades judías malévolas y que es presentado como víctima de una conspiración, por lo [que] los romanos lo tuvieron necesariamente como un sedicioso.”

    No. No es así. Jesús NO fue inofensivo con las autoridades judías, según el NT. Al contrario, fue muy ofensivo con ellas por su corrupción, su hipocresía y su colaboracionismo. Transmitió profusamente, en nombre nada menos que de Yahvé, sus críticas acerbas e increpaciones enérgicas, especialmente en ese episodio llamado “purificación del Templo”. Ello le acarreó las iras, la furia desatada de estas autoridades, que lo apresaron, lo entregaron y lo acusaron a Pilato. Esto es lo que muestran, claramente, todas las fuentes, y que no puede ocultarse ni disfrazarse buscando sesgadamente indicios en otro sentido...

  • Comentario por David Mo 19.01.17 | 09:30

    Xabier: no se es anti-romano por criticar a algunas autoridades romanas. Esto lo hace hasta Josefo, que no es anti-romano precisamente. Se es anti-romano por poner en cuestión la autoridad de Roma. Y eso no es lo que hace Lucas cuando, por ejemplo, deja entender que fueron los judíos los que mataron a Jesús (Lucas 23: 25-26) Es ese tipo de cosas, especialmente los intentos de disimular el papel de los romanos, los que indican una "romanización" de los evangelios que empieza con la sumisión a toda autoridad que es típicamente paulina. Hay que tener en cuenta que la autoridad máxima en esos momentos es Roma.

  • Comentario por David Mo 19.01.17 | 09:21

    Depende de lo que se considere "escéptico". Si se considera escéptico el que atribuye "grado cero" a toda posibilidad de conocer algo de historia a través de los evangelios, yo no soy "escéptico", pero me acerco mucho. Y me gustaría que alguien me demostrara certeza (casi) absoluta (por favor, consenso no) en algún punto. Lo que llevo leído durante años no me ha demostrado nada en este sentido. Claro que en un blog esto es difícil, pero que se me remita a algún dato concreto y evidencias y me interesaré por ello. Repito, consensos y argumentos de autoridad no, que sobre este tema no me los creo.
    Por contra, estoy acostumbrado a leer prólogos muy comedidos en cuanto a certezas, que se olvidan, de hecho, en cuanto se llega a la página 25.

  • Comentario por Xabier 19.01.17 | 08:57

    Yo no estoy de acuerdo con el tópico de que Lucas tenga un sesgo prorromano.

    En su Evangelio aparecen frases antisistema de Jesús (sobre los gobernantes en general y sobre algunos en particular) y en Hechos, no pocas autoridades salen mal paradas (Galión comete un pogromo, los pretores de Filipos y politarcas de Atenas actúan injustamente, el gobernador Félix es un corrupto, etc.) Y no me parece muy prorromano que Pablo proclame que está encadenado por la esperanza de Israel.

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