El blog de Antonio Piñero

Jesús y el Imperio. Un “patrón de recurrencia” cuyas consecuencias son difíciles de eludir (III)

03.01.17 | 08:01. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Concluyo hoy con los últimos cuatro puntos que hace años publiqué en mi ensayo “Jesús y la política de su tiempo” que indican cómo Jesús estaba implicado de tal modo en religión de su pueblo que las consecuencias políticas eran evidentes. Posteriormente seguiré con unos veinte puntos o alusiones más que ha recogido F. Bermejo y que procuraré comentar.

Los que hoy pongo son muy bien conocidos…, pero deben sacarse las consecuencias:

11. Jesús recomendó no pagar el tributo al César. El núcleo de este pasaje fundamental –en el que fariseos y herodianos tienden una trampa dialéctica a Jesús–, que describe la famosa y críptica escena, reza así en la versión del evangelista Marcos:

“‘¿Está permitido pagar tributo al César o no? ¿Lo pagamos o no lo pagamos?’ Jesús, consciente de su hipocresía, les dijo: ‘¿Por qué queréis tentarme? Traedme una moneda que yo la vea’. Se la llevaron, y él les preguntó: ‘¿De quién son esta efigie y esta leyenda?’. Le contestaron: ‘Del César’. Jesús les dijo: ‘Lo que es del César, devolvédselo al César, y lo que es de Dios, a Dios’. Y quedaron maravillados” (Mc 12,14-17).

No me cabe duda de que el sentido de esta escena, voluntariamente pretendido por el evangelista Marcos, es que Jesús afirmó de una manera sutil que los judíos debían pagar el tributo al Emperador. De este modo se alineaba de antemano con el pensamiento que Pablo de Tarso habría de expresar más tarde en su Carta a los romanos: “Es preciso someterse a las autoridades temporales no sólo por temor al castigo, sino por conciencia. Por tanto pagadles los tributos, pues son ministros de Dios ocupados en eso” (Rom 13, 5-6).

He defendido muchas veces que el análisis de la perícopa permite llegar a la conclusión de la realidad fue de otra manera y que Marcos mismo (junto con Lucas, como veremos) nos dieron las pistas suficientes para afirmar que fue así Pero en la realidad la respuesta del Nazareno no fue tal, sino la contraria. Jesús dijo con gran sutileza y con una cierta trampa que no se debía pagar ese tributo.

Si hubiere ido en el sentido de admitir la obligación de pagar, habría perdido de inmediato el apoyo del pueblo, indignado contra el tributo, cosa que no ocurrió en absoluto, como atestiguan los evangelistas mismos Por tanto, es muy probable que la respuesta doble de Jesús “Dad al César… y a Dios…” no tuviera para los judíos piadosos de la época ningún doble sentido, sino uno sólo y muy claro: “Si tenéis por ahí denarios, acuñados por los romanos, podéis devolvérselos (griego apódote; no simplemente “dádselos”, griego dóte) al César, pues son suyos; pero los frutos de la tierra de Israel –que junto con ella misma son de Dios– dádselos sólo a Él”. Por tanto no debe pagarse el impuesto.

Y tampoco me cabe duda de que Jesús escapó hábilmente de la capciosa pregunta. Los romanos podían estar contentos porque no había habido ninguna incitación expresa a no pagar. Pero los celotas –que conocían el pensamiento de fondo de Jesús- también estaban satisfechos: el Nazareno estaba diciendo crípticamente, eso sí pero lo suficientemente claro para quien deseara entender, que no se debía pagar el tributo al César. El truco era: fijar la atención en la moneda y hacerla confundir, como un prestidigitador hábil, con el impuesto. La moneda romana se podía devolver y funcionar con las locales, por ejemplo, el shekel, pero lo que es de Dios, la tierra y su producto, eso hay que dárselos a Dios no a los romanos.

Y que esta es una exégesis correcta, a saber que de ningún modo propugnó Jesús el pago del impuesto le demuestra paladinamente el siguiente pasaje de Lucas:

13. “Y levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato. Comenzaron a acusarle diciendo: «Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo Rey»” (23,1-2).

La consabida escena del prendimiento en el huerto de Getsemaní demuestra a las claras que los discípulos de Jesús iban armados, con armas pesadas, es decir espadas de combate propias de legionarios, por ejemplo, no sólo dagas para protegerse en posible un viaje infestado de bandidos (que no era el caso en el Israel del momento donde reinaba el orden romano) o navajitas para cortar el pan y el queso. Es claro que en tal escena no se deben tener en cuenta los comentarios personales de los evangelistas, y ciertas palabras puestas en boca de Jesús fácilmente atribuibles al sesgo de esos autores evangélicos y a su deseo de mostrar a aquél como un ser eminentemente pacífico.

12. Parece evidente en Getsemaní que se produjo un incidente armado con derramamiento de sangre, pues está testimoniado por los cuatro evangelistas. Los Sinópticos (Marcos y Mateo/Lucas) tratan de disminuir la gravedad del episodio: sólo un discípulo saca la espada (Mateo -26,51-, Marcos -14,47- y Lucas -22,50- indican que fue sólo un innominado discípulo el que atacó), y tratan de presentar a un Jesús pacífico que se distancia expresamente de la violencia, pues pide que dejen en libertad a sus discípulos (¡aun habiendo respondido con armas al prendimiento!) mientras insta a éstos a deponer toda resistencia: “Le dice entonces Jesús (al discípulo que había blandido el arma): «Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empuñen espada, a espada perecerán” (Mt 26,52).

Es bien sabido que el evangelista Juan, por el contrario, destaca la importancia del enfrentamiento, pues señala que por parte de los romanos participaron en el prendimiento de Jesús como mínimo un centenar de soldados (una cohorte de 500 o 600 hombres, griego speíra, quizá no completa), además de los “sirvientes de los sumos sacerdotes y de los fariseos, con armas y linternas” (Jn 18,3). Si iban tantos a prenderlo, era porque consideraban que habría una fuerte resistencia armada.

13. Jesús fue ejecutado junto con dos salteadores:

“Con él crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda” (Mc 15,27).

Ahora bien, es sabido que la palabra “bandido” es la utilizada por Flavio Josefo, tanto en sus Antigüedades de los judíos XVII 269-285, en particular 278-284; XX 160-172; como en la Guerra de los judíos II 55-65, en especial 60-65; 433-440 y IV 503-513, para designar despectivamente a los celotas, causantes de la Gran Revuelta contra los romanos y la consiguiente derrota. Es de suponer que Jesús fue crucificado con gentes que participaron con él en el mismo incidente contra el Templo, o en otra revuelta de la que da noticia el evangelista Marcos, en 15,7, o bien que fueron capturados en ese incidente en el huerto de Getsemaní.

Los evangelistas nada dicen de ello, e incluso Lucas cambia el vocablos bandidos /salteadores por “malhechores” (comunes) en 23,32. Pero la conclusión es lógica, pues se trata de una crucifixión triple con una finalidad de escarmiento, en la que Jesús es situado en el centro como el jefe.

14. El título de la cruz es de una autenticidad normalmente indiscutida, pues se corresponde con la práctica usual romana de informar y ejemplarizar al pueblo por medio de las ejecuciones públicas (Los comentaristas señalan unánimemente los siguientes pasajes confirmatorios, Suetonio, Vida de Calígula 32; Vida de Domiciano 10,1; Dión Casio, Historia romana 54,8). Además está atestiguado por los cuatro evangelistas, a pesar de que el contenido de la inscripción grabada en la tabla no era de hecho muy halagüeño para sus perspectivas religiosas. No eran muy corrientes las ejecuciones públicas, y Roma no acostumbraba a crucificar sin ton ni son, sin razones graves, incluso en provincias problemáticas y revoltosas como Judea.

Las condenas a muerte eran registradas en los documentos de las cancillerías de los gobernadores provinciales, y luego transmitidas a Roma por medio de un mensajero especial, o bien por el correo oficial que a intervalos regulares llegaba a la oficina del Emperador. Pero ese informe no se ha conservado.
La inscripción, “Jesús [Nazareno; sólo en Jn 19,19], rey de los judíos” (Mt 27,37 y paralelos), señala exactamente desde el punto de vista romano la causa de la muerte: delito de lesa majestad contra el Imperio por graves desórdenes públicos o sedición.

Como ya conocemos la historia anterior, la entrada triunfal en Jerusalén, el asalto al Templo, la resistencia armada durante el prendimiento en Getsemaní, la equiparación de Jesús con un sedicioso como Barrabás…, parece bastante claro desde el punto de vista histórico que para los romanos Jesús era no sólo un mero simpatizante de la causa nacionalista, sino un activo colaborador con ella.

Ahora bien, como el Procurador decidió no prender también a sus discípulos, ya fuera por temor al pueblo que consideraría espontáneamente a Jesús y sus seguidores unos héroes de la resistencia, ya porque estimara que el movimiento subversivo estaba en sus principios y era de poca monta, el que cargó con la culpa del grupo entero fue Jesús…, más los dos crucificados con él. Todo indica aquí que los romanos pensaron que el movimiento de Jesús era de poca monta comparados con otros en los que intervinieron miles de personas (Atronges, por ejemplo), así que se contentaron con acabar con los cabecillas.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
www.antoniopinero.com
Universidad Complutense de Madrid

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Otro enlace de programa radiofónico de las pasadas Navidades en el que he participado:

http//:www.ivoox.com/entrevista-al-dr-antonio-pinero-12-18-2016_rf_15139629_1.html

Saludos de nuevo


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Comentarios
  • Comentario por J.P. 05.01.17 | 12:17


    David Mo: estoy tentado de pensar como usted. Por un lado, pienso que si un judío oye esto en el s. I, le podría venir a la cabeza que lo que es de Dios es Israel. Esto sí podría provocar cierto estupor soltado así, en público y abiertamente. Si esta lectura fuese posible, convengo en que en ese momento se podría haber liado la mundial: "¿qué insinúas, galileo?", sería lo mínimo que le dirían. Qué entendía Jesús por Israel, sería la cuestión, pero quizás no hay lugar ni al misterio ni al estupor si Jesús y sus coetáneos rezaban, como lo hacían, el Shemá Israel (Mc 12:29-31). Así, el pasaje perdería toda su fuerza potencialmente subversiva.

  • Comentario por David Mo 05.01.17 | 10:15

    Yo no sé como nadie puede quedar "maravillado" con un argumento tan sofístico como suelta Jesús. Un fariseo como Yahvé manda le cogería de la manga y le diría, "Eh, maestro, no me ha quedado nada clara la historieta, ¿estás mareando la perdiz?". Al menos los sofistas que se enfrentaban a Sócrates eran un poco más persistentes que estos fariseos "maravillados" o confusos. Hasta los "tertulianos" de la Sexta dan más guerra que esta gente.
    Seamos serios: el pasaje es un claro ejemplo de construcción literaria del tipo de chascarrillos de hombres ilustres que tanto gustaba en la antigüedad para mostrar su "agudeza". Y como ejemplo de confusión en el mensaje, es de libro.
    Lo que resulta un poco sorprendente a los escépticos es que se gaste tanta tinta dando vueltas a lo mismo, como si hubiera solución al enigma. No la hay, porque el objetivo del pasaje no es transmitir una idea clara, sino todo lo contrario.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 04.01.17 | 15:56

    Trocear se expresa en el sentido de parcelar los textos sin atender a su intención o contenido global,cosa que desde luego no hace Piñero y es bastante más capaz de hacerlo la exégesis religiosa.Eso por una parte,por otra,en cuanto a que el paradigma de Piñero resuelve OBJETIVAMENTE las contradicciones,pues valdrá para quién a priori comulga con tal paradigma,no para quién OBJETIVAMENTE tenga la mirada lo suficientemente clara como para detectar las múltiples contradicciones que el susodicho paradigma en y por sí mismo implica.

    He de ocuparme en otras labores,no tengo ahora tiempo para explicitaciones más detalladas,lo dejo para posterior momento.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 04.01.17 | 13:03

    ¿De quién son esta efigie y esta leyenda?’. Le contestaron: ‘Del César’. Jesús les dijo: ‘Lo que es del César, devolvédselo al César, y lo que es de Dios, a Dios’. Y quedaron maravillados” (Mc 12,14-17).

    Jesús determina que el impuesto del Templo, y todos los tributos que proceden de los judíos del Imperio, para el Templo no deben ser pagados con monedas del imperio.

    Si quieren una razón para que el Sanedrín decida matar a Jesús, aquí la tienen, "La moneda de César para Cesar". Para el Templo solo la de Yavhé.

    La lucha contra la usura del Sanderín era el objetivo de Jesús, el galileo.

  • Comentario por David Mo 04.01.17 | 08:02

    Pero que conste que, con la mencionada reserva, el paradigma de Piñero me parece bastante más coherente que los que van con el Jesús espiritoso. Al menos él, Piñero, tiene una explicación del origen de las contradicciones. Los otros ni las ven ni quieren verlas.

  • Comentario por David Mo 04.01.17 | 07:59

    Lo que no entiendo es los que acusan a Piñero de trocear los evangelios cuando ellos hacen lo mismo. La interpretación bíblica es un trabajo de troceo para hacer encajar las contradicciones del texto en un paradigma previo. Plausibilidad, contradicción, testimonio múltiple, patrones recurrentes, etc., etc. no son más que herramientas de corta, pega y retoca. Los posmodernos le llaman "deconstrucción" y se quedan tan panchos. Al menos lo tienen claro.

  • Comentario por Ariel C 04.01.17 | 04:50

    "Se trocea por aquí, se mezcla por allá" , concuerdo! :)

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 04.01.17 | 04:36

    Master Chef. Se trocea por aquí, se mezcla por allá,se desecha por acullá, se cuece al vapor de la vaporosa teoría de los lestai como seguidores, que Piñero da por indudable, y ya tenemos el el suculento plato,difícil de eludir para todo gourmet degustador de históricas verdades que se precie, Jesús á la bermejienne.

    Jesús a la carta para historiadores á la page, críticos e independientes, sólo sujetos a la racionalidad positivista y materialista, como Piñero,quién parece haber caído rendido ante las excelencias del condimento y haberse convertido en profeta de las tales excelencias, tanto que va a servirlo profusamente en su blog para delicia de ,por ejemplo,gente como Ignacio.A éste le recomendaría que aguante hasta el final, hombre,ignore a esos aburridos, cansinos y repetitivos fundamentalistas, y repita y repita del magnífico y variado menú que Piñero nos ofrece, eso sí,después puede irse con su graciosilla música pachanguera a otra parte,please.

  • Comentario por sofía 04.01.17 | 02:34

    Sin duda se equivocó, Ignacio, pero eso tiene fácil remedio, así que SUS repeticiones están de más.

  • Comentario por pepeman 03.01.17 | 22:44

    De paso, hacer notar el poco aprecio que sentía Jesús porla posesión de bienes terrenales. De hecho, tuvo que pedir prestada una moneda, porque ¡No tenía!

  • Comentario por pepeman 03.01.17 | 22:40

    Concretando, en cuanto al punto 11, no acabo de entender las sutilezas de don Antonio, queriendo hacer decir a Jesús lo contrario de lo que dijo, y, lo que es peor, utilizar esa tergiversación para apoyar su hipótesis "de recurrencia" ¿ o la de Montserrat y Bermejo?)de un Jesús nacionalista y armado.
    Así lo veo yo: En realidad toda la cuestión gira en torno a la "pertenencia".
    ¿A quién pertenece el impuesto?, pero también ¿a quién pertenece la vida y las posesiones del hombre? El impuesto al que se refiere el pasaje es el de capitación. Se cobraba en el Imperio Romano solo por el hecho de existir, en la vida adulta. Los judíos más tradicionales, se oponían a su pago, porque la vida solo pertenecía Dios y era casi un sacrilegio pagarle eso a un emperador a través de su prefecto. Era una cuestión tan religiosa como política. Y Jesús habilmente, les hace ver, en efecto, que la moneda y el impuesto son cosas distintas: la moneda "pertenece" al césar, luego es justo devolvérsela...

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 22:27

    J.P.:
    Lamento que Vd. no coincida conmigo en considerar plausible, de toda lógica, que hubiese algunos sanedritas fariseos influyentes, nacionalistas fervientes, adversarios de los saduceos, que hubiesen estado dispuestos a oponerse activamente a entregar un posible mesías davídico al odiado poder romano. Yo pienso que el mal llamado y mal entendido “juicio judío” a Jesús, en casa de los saduceos, fue una reunión privada con el objetivo de convencer a esos sanedritas fariseos para que no se opusieran a entregar a Jesús, porque no podía tratarse de un posible mesías legítimo defensor de la Torá.

  • Comentario por Ignacio 03.01.17 | 21:31

    Es cierto, profundamente decepcionado.
    Entro en éste foro para aprender cosas nuevas, y solo me encuentro gente que se repite y se repite y no para de escribir siempre lo mismo.
    Igual me equivoqué de foro.


  • Comentario por J.P. 03.01.17 | 20:45

    Ignacio: ¿en qué momento ha decidido pasar de ser un tío simpático a un trol de marca mayor?

    Si alguien no aporta nada aquí, es usted.

    ¿Ha dado algún argumento, ha aportado algo a alguna discusión, aparte de demostrar no conocer la.situación política de Palestina y sin que por ello nadie le llamase atención?

    De verdad, es penoso verle así.

  • Comentario por Ignacio 03.01.17 | 20:41

    Cada vez veo más claro que no tenéis argumentos serios contra lo expuesto.
    No aportáis nada nuevo a éste foro.
    Cuando me jubile espero se como uds. , charlatanes aburridos.

    !!Que envidia!!

  • Comentario por Pepeman 03.01.17 | 20:40

    A ver, don Antonio, toda la vida estudiando a Jesús y aún no ha comprendido que el núcleo de su predicación fue el anuncio de la llegada del Reino de los Cielos, pero que ese Reino "no era de este mundo". Jesús no era un nacionalista, y menos violento: era un apocalíptico.

  • Comentario por Pepeman 03.01.17 | 20:17

    Pues sí, Jesús, ese curandero armado...De risa.

  • Comentario por J.P. 03.01.17 | 20:16

    Antonio: no, no dije ni pretendí decir que usted lo dijese; cogí el pie que me daba para soltar mi ladrillo ;)

  • Comentario por antonioL 03.01.17 | 20:10

    Desde que empezó don Piñero "Patron de recurrencia" Jesús y el Imperio -título que suena a Star Wars, el imperio contrataca o algo así- Lo que me impresiona es que Piñero por el afán de sostener su tesis, atenta contra el pensamiento lógico y todo buen sentido de una crítica razonable y medianamente rigurosa.

    Ni hablar, Se acerca más a la Novela fantasiosa tipo JJ Benitez, o Brown.Es increible las ilaciones que realiza Piñero, me recuerda a unos new ages, que fundamentaban en el evangelio la época de Acuario, porque se menciona en el escena de la preparación de la última cena, cuando los discípulos llegan a pedir la casa se encuentran a un Hombre con un Jarro.

    Tengo que aclarar que he seguido por años el blog y he sido respetuoso, pero el Prof. Piñero en estos post es un timo

    PD. Por cierto JP, en el post anterior no me leyó bien, yo nunca dije que Jesús fuese un pacifista, al contrario.

  • Comentario por J.P. 03.01.17 | 18:44

    Galetel: no creo que hiciese falta juego de agentes dobles. Lo más sencillo es suponer que la predicación de Jesús levantaba ampo.llas y ciertas expectativas. Ya que gusta tanto en el blog, como Juan Bautista. Levantar demasiado ruido en sitios que son como polvorines es jugar a la ruleta rusa. Tenemos a los principales de los judíos, que no dudan en quitarse de encima a un profeta molesto. Del otro lado, a Pilato, que si es una criatura de Sejano lo de las acusaciones de lesa maiestas y de seditio lo llevan incorporado de fábrica.

    Lo supiese o no, culpable o no, Jesús llevaba todas las papeletas.

    P.F.: anda que, el programador de la maquinita...

  • Comentario por J.P. 03.01.17 | 18:30

    Ignacio: lo suyo es increíble.

    Si busca entre católicos, y además fundamentalistas, a David Mo y yo, por poner solo dos ejemplos, ejem, creo que se llevaría una sorpresa.

    Pero no debata, oiga. ¡Si no lo ha hecho en ningún momento!

  • Comentario por libertad 03.01.17 | 17:25

    No sé si por aquí habrá muchos católicos, no me consta, pero fundamentalistas ninguno, a no ser usted, desconocido Ignacio; pero no creo que nadie tenga nada que discutir con un individuo que no tiene ni media idea, así que tranqui, que aunque los supuestos argumentos imaginativos de usted no se han visto por ninguna parte, nadie le va a pedir que haga el esfuerzo de pensar, no digamos argumentar o debatir.

  • Comentario por Kira 03.01.17 | 17:07

    Hay versiones para elegir :
    -"¡Blasfemia!... A Pilato que vas".
    -"Es un MALHECHOR, pero nosotros no podemos crucificarlo" (cómo si Pilato no lo supiera)... "Sí, sí, crucificadlo vosotros").
    -"Es que no quiere pagar tributo y encima dice que es rey".
    -Opción "miedito" :"Es mejor que muera uno por enredante a que vayan a por todos".
    Prendimiento:
    La policía del Templo o lo mismo +una cohorte (3a 1).
    Paseos varios :
    -Caifas >Pilato
    -Anas >Caifas >Pilato
    -Caifas >Pilato >Herodes >Pilato [momento idóneo para que surja una amistad entrañable entre ambos(???)].
    Así, a grandes rasgos. ¿Por donde empezamos?.

  • Comentario por Manuel_RH 03.01.17 | 16:13

    Efectivamente, hay que tener poca imaginación para ser creyente sin más.
    En cierta ocasión leí un libro sobre un Jesucristo extraterrestre, obra de otro gran investigador. Debió serle bastantante rentable dado el nivel cultural medio de la población española, porque luego ha insistido en el tema.
    Luego lo tiré directamente, no me gusta tener basura en mis estanterías. Pero hay que reconocer queJesucristo da mucho juego con un poco de imaginación.

  • Comentario por Ignacio 03.01.17 | 15:42

    No voy a discutir con católicos fundamentalistas, además no tengo ni tiempo ni ganas, pero mi opinión es que no tenéis argumentos válidos para rebatir ni uno de los puntos que hasta ahora se han expuesto.
    Lo siento pero no tenéis imaginación ninguna, siempre repitiendo lo mismo.
    Sois aburridos hasta la saciedad.

    saludos.

  • Comentario por FERNANDOP 03.01.17 | 15:33

    1.- La interpretación de D. Antonio puede ser correcta. Pero entonces iríamos mas bien a una justificación religioso-SOCIAL para no pagar impuestos, antes que nacionalista, hipótesis que apuntala la relación de Jesús con los publicanos, que casa mal con un fanático nacionalista, y apunta mas a un hombre muy poco convencional y flexible.
    2.- En ningún sitio se menciona la revuelta de los nazarenos, que parece inexistente. Si sabemos en cambio que muerto el maestro sus discípulos predican en Jerusalén. Todo ello hace bastante increible la idea de que se trataba de un grupo armado ( las mas horrorosas limpiezas étnicas del siglo XX palidecen ante las de los romanos, como era normal en la época)
    Así que todo parece apuntar a la idea de JP, un original rabí que aparecía ante los ojos saduceos como un agitador del pueblo, y los romanos, a denuncia de los principales de los judios, actuaron ipso facto con o sin investigación a eliminar de inmediato al pobre rebelde (sin ninguna co...

  • Comentario por Manuel_RH 03.01.17 | 12:12

    Menuda historia se monta Piñero...desde luego hay que reconocer que mucho más vendible que el evangelio, tan aburrido. Un poco más y sacan la artillería en Getsemaní....

  • Comentario por David Mo 03.01.17 | 11:54

    Es una posibilidad, JP. Como la de que los romanos actuaran de oficio. Lo de los fariseos soliviantando al pueblo para fastidiar a los saduceos es de película de Semana Santa rodada por un Cecil B. De Mille en horas bajas. Vamos, como documental del canal Historia sobre lo que realmente pasó y usted no se atrevió nunca ni a imaginar con un tipo haciendo de profesor de Patafísica de las Religiones de la universidad de Miskantonic (Arkham, Massachusetts). Adelante, pues. Todo vale.

  • Comentario por sofía 03.01.17 | 11:27

    Totalmente de acuerdo con las observaciones de Galetel.

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 11:12

    Sí, J.P., pero... ¿no cree Vd. que los sanedritas fariseos -los principales al menos- podrían haberle estropeado el plan a los saduceos soliviantando al pueblo?

  • Comentario por J.P. 03.01.17 | 10:58

    David Mo: eso mismo pienso yo. El jaleo lo tienen los saduceos, vislumbran hasta donde podría llegar atendiendo a experiencias pasadas, le dan el quel a Roma y ésta actúa preventivamente.

  • Comentario por David Mo 03.01.17 | 10:04

    En resumen y una vez más: El episodio del denario del César suena a construcción artificiosa dedicada a hacernos creer que Jesús fue condenado por rebelde pero no lo era. Ahora bien, uno no se dedica a aclarar la posición de Jesús sobre los romanos si no hay alguien que dice que Jesús estaba en contra de los romanos. ¿A quién creemos? ¿A "Marcos" o a los que creían que Jesús era un sedicioso?
    Me parece más creíble que un tipo que entra en Jerusalén ante una multitud (sic) que le llama Mesías a gritos sin preocuparse en deshacer el malentendido, estuviera realmente convencido de que iba a dirigir un jaleo que no iba a gustar a los romanos. Pero, al mismo tiempo, todo esto de hacer ejercicios circenses en dos pollinos, los romanos mirando tan tranquilos como se monta el poleo, ningún registro de todo este follón, etc., etc. me parece puro cuento.
    ¿Y si no pasó nada de todo este cuento?¿Y si Jesús se puso pesado, los romanos se lo cargaron y sanseacabó?

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 09:55

    Pero no por eso hay que interpretar que sea literalmente exacta, salvo en un sentido profundo muy diferente al que insinúa Piñero.

    En conclusión, tenemos aquí el enunciado, claro y manifiesto, de los sesgos de Piñero y Cía. Nada más.

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 09:53

    las consecuencias habrían sido completamente distintas de las que conocemos.

    13. Si los crucificados con Jesús hubiesen sido de su grupo, habrían sido considerados héroes por los cristianos posteriores; no les habrían llamado “malhechores”, de ninguna manera. Y si hubiesen sido miembros del grupo de Jesús, esos dos no habrían sido suficientes para calmar la supuesta sed de venganza romana: las persecuciones y las ejecuciones habrían continuado con el resto de los discípulos, o al menos con los principales. Pero no fue así. Quienes persiguieron a muerte a los cristianos, en el período inicial del cristianismo, fueron las autoridades judías, no las romanas. La justificación de esto dada por Piñero, es sencillamente ridícula.

    14. El “título” de la cruz corresponde a la acusación (rey de los judíos = mesías davídico) que las autoridades judías (“los hombres principales”) presentaron a Pilato, de la que Jesús no se defendió. Es obvio. Pero no por eso hay que interp...

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 09:52

    Hasta el Sr. Piñero lo entiende: “Jesús escapó hábilmente de la capciosa pregunta. Los romanos podían estar contentos porque no había habido ninguna incitación expresa a no pagar. Pero los celotas –que conocían el pensamiento de fondo de Jesús- también estaban satisfechos”. Visto de la manera correcta, que no es la de Piñero, el incidente muestra que Jesús evitó casarse con unos en contra de los otros, porque su táctica era muy distinta a la celota.

    12. Por supuesto que a Pilato le contaron la versión que hacía aparecer a Jesús como partidario de los celotas, pues estaban acusándolo; pero los acusadores no fueron los romanos sino los agentes de las autoridades judías. Nada demuestra que en la escena del prendimiento los discípulos llevaran armas pesadas, salvo las interpretaciones sesgadas de Piñero, que –cínicamente- atribuye sesgos a los evangelistas, prescindiendo de otras intenciones evidentes. En realidad no puede sostenerse que hubo un combate, porque las consecuenci...

  • Comentario por galetel 03.01.17 | 09:51

    Nuevamente se obstina Piñero en intentar colarnos sus interpretaciones sesgadas. Estas interpretaciones no son admisibles debido a esos cuatro puntos –al menos- que ya señalé al comienzo, y que el Prof. no ha contestado. Como ya he argumentado “in extenso” contra estos puntos que pone ahora, mencionaré solo lo estrictamente indispensable para hacer ver el sesgo y la falta de perspicacia del Profesor.

    11. Hasta ese momento, Jesús había predicado en un ambiente judío herodiano, no se había pronunciado claramente en contra de los romanos. Como ahora estaba en Jerusalén, de cara a los romanos, sus enemigos intentaron hacerlo tomar partido, públicamente, para acusarlo ante estos. Pero Jesús evitó tomar partido por los celotas contra los romanos, dando una hábil respuesta ambigua a una pregunta capciosa. Cualquiera se da cuenta de esto. Este enfrentamiento “a la manera celota”, al que se le incitaba, no correspondía al tipo de mesianismo de Jesús. Hasta el Sr. Piñero lo entiende...

  • Comentario por David Mo 03.01.17 | 09:47

    Jesús sabía perfectamente que sus días estaban contados, pero se dedica a embrollar al personal con acertijos que, él debía saberlo, no iban a despistar a sus perseguidores. A sus seguidores, eso sí, los sumía en la perplejidad, en lugar de hablarles claramente. La supuesta "agudeza" del denario me parece presentar a Jesús como un ladino algo primario, muy poco acorde con su dignidad mesiánica o divina. Es un cuento. Lo cierto es que los evangelios no nos han transmitido cuál era claramente la posición de Jesús respecto a la ocupación romana (a lo sumo algunos indicios confusos aquí y allá), lo cuál hace pensar que no dijo nada o que a los evangelistas no les gustaba (o no les llegó) lo que dijo.
    Eso sí, si Jesús se presentaba como mesías (incompatible con la ocupación) algo dijo o hizo para que se le considerara así. O los que le aclamaban como tal estaban hechos un lío. Con los embrollos que montaba también es posible.

Lunes, 16 de julio

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