El blog de Antonio Piñero

Deseos de un año nuevo razonablemente bueno. El nacimiento maravilloso del héroe Jesús

01.01.17 | 11:18. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Difícil día este, aunque siempre lleno de buenos augurios para quien estaba tratando un tema, “patrones de recurrencia” que no pega hoy ni con la mejor cola. Paso entonces a transcribir un pasaje de una vida popular de san José que escribí para RBA, y cuyo existir y porvenir entre los torbellinos de la prensa desconozco. Naturalmente el texto tiene sabor navideño y está basado parcialmente en los apócrifos neotestamentarios de la infancia:

»Ocurrió 3774 años después de la creación del mundo, el día veinte de mayo, según la tradición. José sintió que este fenómeno singular de quietud universal había durado tan sólo unos instantes. Pasados esos momentos, el patriarca pudo continuar su búsqueda. Mas he aquí que en el camino que llevaba a la gruta divisó a una muchacha que bajaba directamente a su encuentro. En una mano llevaba unos lienzos y en la otra un taburete, que usaban las comadronas en Israel para sentarse al lado de las parturientas. En una casa hebrea no había sillas normalmente, y cada partera llevaba su propio avío para asistir a las que estaban de parto. José adivinó enseguida el oficio de la muchacha y le preguntó: “Hija, ¿a dónde vas con ese taburete?”. Respondió la joven: “Me ha mandado aquí mi maestra, ya que un adolescente alto, vestido de blanco, muy bello, apareció por nuestra casa con toda prisa, y nos indicó el camino para asistir a un nuevo parto, pues una joven estaba para dar a luz por vez primera. Mi ama, Zelomí, me envió por delante. Ella, anciana, viene detrás. Lo cierto es que yo no conocía la existencia de esta cueva. He preguntado por el pueblo y otros tampoco sabían nada de ella”.


»Efectivamente, poco después apareció la anciana. José la urgió para que se acercara prestamente con él a la gruta. La mujer dijo a José: “Ya soy vieja y débil, y mi joven aprendiza carece de experiencia. Por eso he avisado también a otra partera para que nos ayude. Espero que venga enseguida”. Se encaminaron todos juntos a la cueva. Zelomí se interesaba por María y formulaba muchas preguntas a José, quien mostraba poco interés en responderle. Presionado, acabó por decirle que María era en realidad sólo su esposa o prometida. La partera inquirió: “¿No es tu mujer aún?”. José dijo: “No todavía. Es María, una de las que se criaron en el Templo y ha concebido de modo sobrenatural”. Replicó la partera: “¿Cómo puede ser verdad esto?”. José dijo bruscamente: “Pues ven y verás”. Y no añadió ni una palabra más.

Salomé, la partera

»Por fin entraron en la cueva. José dijo a las dos mujeres: “Pasad y asistid a María, mi esposa”. La comadrona se sobrecogió de miedo al penetrar en el interior de la cueva por la brillantísima y misteriosa luz que había dentro. Fuera, el sol había comenzado su declinación y era esperable una cierta oscuridad. Pero –gran sorpresa-- cuando se hallaron delante de María, ya esta había dado a luz sola, y se encontrada sentada sobre una piedra redonda, con un hermoso niño entre sus brazos: había alumbrado a su hijo lejos de los hombres y sin ayuda ninguna. María sonreía, mientras José, Zelomí y su ayudante contemplaban atónitos la escena.

»José dijo a María, extrañado igualmente del repentino y rapidísimo parto de su esposa en solitario: “Aquí te he traído a estas mujeres... al menos por si necesitas algún remedio”. Pasó un poco de tiempo mientras la partera examinaba al niño y a su madre, y José se mantenía respetuosamente a distancia. De repente, Zelomí se puso a gritar con tan grandes voces que retumbaron todos los rincones de la caverna. Entre exclama¬ciones de asombro, dijo estas claras palabras: “¡Misericordia, Señor y Dios grande, pues jamás se ha visto lo que yo veo: que unos pechos estén henchidos de leche y, a la vez, un niño recién nacido esté anunciando en silencio la virginidad de su madre! Ninguna mancha de sangre en el recién nacido, ningún dolor ni secuelas en la parturienta. ¡Esto es una maravilla! Con razón, la luz de esta gruta se ha multiplicado y oscurece con su resplandor el fulgor del sol”.

»Zelomí permaneció un buen rato más dentro de la cueva y, finalmente, se dispuso a dejar la gruta. Justo entonces llegó a su encuentro la otra partera, más joven, de nombre Salomé, a la que había llamado en su ayuda. Zelomí exclamó alborozada: “Tengo que contarte una maravilla nunca vista, ya que una virgen ha dado a luz, cosa que, como sabemos, no sufre la naturaleza humana”. Pero Salomé sonrió irónicamente y se mostró incrédula, mofándose de las palabras de la anciana. Repuso: “Por vida del Señor, que no creeré tal cosa, si no intro¬duzco yo misma mi dedo y examino a la madre”, y entró en la cueva sin tardanza. La brillante luz de su interior parecía entonces más soportable.

La incredulidad castigada

La joven partera casi ni se fijó en el niño, ni apenas examinó el interior de la gruta, sino que dijo directamente a María: “Disponte, que voy a examinarte; porque hay entre nosotras un gran altercado respecto a ti”. Salomé introdujo su dedo en la naturaleza, pero de repente lanzó un grito y exclamó: “¡Ay de mí! ¡Mi maldad y mi incredulidad tienen la culpa! Por tentar al Dios vivo se desprende de mi cuerpo mi mano carbonizada”. Todos se quedaron espantados ante la escena. Salomé gemía e invocaba, arrepentida, a Dios. Pasó un corto espacio de tiempo, mientras el silencio de la cueva sólo era roto por los intensos gemidos de la mujer. De repente, se apareció un ángel del cielo y dijo a la partera: “Salomé, el Señor te ha escuchado y ha aceptado tu arrepentimiento. Acerca tu mano al niño, tómalo, y habrá para ti alegría y gozo”.

»La mujer se acercó, tomó a Jesús con dificultades entre sus brazos, y de repente se sintió curada. Su mano, que había quedado seca y negra, y que amenazaba con desprenderse de su cuerpo comenzó a revivificarse y en unos instantes apareció de nuevo sonrosada y con una piel tersa y maravillosa. Transcurrió bastante rato y la comadrona salió en paz de la cueva, dispuesta a contar a todo el mundo las experiencias que había tenido. Pero al cruzar el umbral se oyó una voz del cielo que decía: “No digas las maravillas que has visto hasta que el Niño esté en Jerusalén”. Naturalmente, Salomé no cumplió la orden de la voz celeste y proclamó a los cuatro vientos lo que le había acaecido».

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por J.P. 04.01.17 | 21:23

    Ya veo que Rawandi, ni seso, ni valor para rectificar las burradas que ha dicho sobre mí, ni querer entender lo que le decía.

    Que sí lo entiende, pero se agarra al clavo ardiendo para no tener que rectificar que lo del antijudaísmo lo.aportó él por sus santos... Eso.

    Típica argucia de trol.

    Qué cosas.

  • Comentario por Elias 02.01.17 | 16:42

    Es que el problema esta en que nadie sabe realmente en que consiste el proceso de resurreccion y segun la rae cadaver es un cuerpo
    muerto(en especial el de un hombre...) ahora a nivel analogico..sera otra cosa

  • Comentario por galetel 02.01.17 | 12:58

    El cadáver NO es el cuerpo.

  • Comentario por sofía 02.01.17 | 10:56

    El Cristo como constructo teológico pudo conocer la corrupción de la tumba y sin embargo resucitar, son realidades compatibles, en mi opinión. Lo cual no quiere decir que obligatoriamente su cadáver tuviera que ser devorado por los perros tras ser abandonado en el lugar común, como afirma algún autor, sino que aunque lo hubiera sido, una cosa no quitaría la otra. La resurrección no consiste precisamente en quedarte con las últimas células que tenías en el momento de morirte, así que lo mismo da lo que ocurriera con ellas, lo que no quita para que Antolín tenga razón en que tampoco consta que se corrrompiera en la tumba, simplemente digo que daría igual. Pero los únicos datos que tenemos dicen que José de Arimatea lo llevó a una tumba y que luego el cadáver no estaba ahí. Pero lo mismo daría de haber sido de otra manera.

  • Comentario por Elias 02.01.17 | 09:48

    El Cristo como constructo teologico ,seguro no. El Jesus de carne y hueso lo mas probable que si. Por lo menos los tres primeros dias y todavia "vaciado"de sus poderes seguiria el proceso natural de deterioro fisiologico (a menos que una intervencion divina lo paralizase).Yo pienso que su cuerpo sufrio el proceso natural de corrupcion . Convencer a mucha gente de que hemos estado en la luna es dificil. Pero es razonable que asi haya sido.
    Hoy Salome estaria por la mañana en el programa de Susana Griso , por la tarde en Salvame y el finde en cuarto milenio depues de la Quer ( la menciono por el amarillismo de como se trata el caso)y Garabandales varios.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 02.01.17 | 02:49

    Una aseveración puede formularse en positivo como en negativo,diciendo lo mismo,lo que ya pone en cuestión el que la carga de la prueba haya de exigirse a quién afirma pues toda aseveración conlleva el dar algo por sentado.Puede decirse "Cristo resucitó", equivaldría a aseverar que Cristo no conoció la corrupción de la tumba.Puede decirse "Cristo no resucitó", equivaldría a aseverar que sí conoció la corrupción de la muerte; supongamos que hay alguien crédulo respecto a lo que proclamaron sus seguidores e incrédulo respecta a quién afirma que éstos, por la razón que fuera y según el mecanismo de disonancia cognitiva individual y de grupo que se quiera,mintieron.Si nos ponemos a aducir de manera tan ingenua y esquemática eso de la "carga de la prueba", resultará que ésta se reparte por igual entre quién asevera una cosa como entre quién asevera la otra.

    Convénzame de manera incuestionable e inequívoca ,Rawandi,de que Cristo conoció la corrupción de la tumba.

  • Comentario por sofía 02.01.17 | 00:54

    Y vaya y pues, ¿cómo lo ves?
    Buenas noches.

  • Comentario por sofía 02.01.17 | 00:43

    Pues si hay algo recurrente es que Jesús hizo sanaciones que a sus contemporáneos, amigos y enemigos consideraban excepcionales y, según el criterio de la época, "milagrosas". En eso no hay ficcion y eso es todo lo que puede decir la historia.
    Afirmar eso no exige pronunciarse en contra ni a favor de lo que un milagro pueda ser o no ser. Pero por raro que les parezca es de lo más irrelevante que fueran milagros o no incluso para un creyente.

  • Comentario por sofía 02.01.17 | 00:30

    Pues encabece la lista de ficciones con la ficción de que el patrón de recurrencia que se aplicó en el capítulo anterior es un criterio serio y con un mínimo de objetividad y añada la ficción de que Simón el celote, a diferencia de Mateo el publicano es recurrente, por loreal.

  • Comentario por Ignacio 01.01.17 | 23:17

    Convendría hacer una lista.
    Yo soy muy de listas.

    saludos.

  • Comentario por Rawandi 01.01.17 | 23:14

    Ignacio, entiendo que son 'ficciones evidentes' tanto las obras que explícitamente llevan el marchamo de novelas como los relatos de milagros, sea cual sea el marchamo bajo el que se presenten los textos que contienen dichos relatos de milagros.

  • Comentario por Ignacio 01.01.17 | 22:48

    Eso de que "patrón recurrente, que ha quedado en evidencia", es su opinión.
    Yo no creo que sea el mejor criterio de autenticidad, pero no creo que sea inútil.

    Por otro lado y siguiendo con el tema de las ficciones.
    ¿Que hacemos con las ficciones evidentes?
    Es un problema.



  • Comentario por sofía 01.01.17 | 22:29

    Pues ya me explicará, Ignacio, por qué es histórico y recurrente que Simón sea celote y en cambio es ficción no digna de tenerse en cuenta que Mateo sea publicano, por poner un solo ejemplo, del sesgo patente del supuesto patrón recurrente, que ha quedado en evidencia en el primer post de esta serie, haciendo prácticamente innecesario leerse el resto.

  • Comentario por Ignacio 01.01.17 | 22:10

    "no tiene sentido aplicar el patrón de recurrencia a las ficciones evidentes... precisamente porque ya sabemos que son ficciones y no documentos con valor histórico"
    No sé quien lo ha dicho pero me gusta.
    Habria que definir que ficción es evidente y cual no.
    Supongo que ficción es todo lo que no se rija por las leyes de la física (de Newton), milagros, apariciones, concepciones virginales, palomas que hablan, resurrecciones, y similares
    Ficción evidente ya es más complicado.

    saludos.


  • Comentario por Rawandi 01.01.17 | 21:34

    "cualquiera con un poquito de seso entiende lonque digo sobre la carga de la prueba."

    J.P., cualquiera con un poquito de seso entiende que su frase implica que la carga de la prueba recae sobre el no creyente. Lo cual es un desatino mayúsculo, desatino que debe ser muy importante para usted, ya que se niega a rectificar.

  • Comentario por Manuel_RH 01.01.17 | 20:49

    Bueno Ignacio, pues así podremos realizar un análisis crítico de los escritos de Piñero & cia, por si alguien duda todavía de su sesgo anticristiano.

  • Comentario por Ignacio 01.01.17 | 20:39

    A los que creen en un Jesús no sedicioso, que sepáis que todavía quedan 30 textos más de parte de Piñero/Bermejo, a razón de 5 al día, hasta el día de Reyes más o menos.
    Menudas Navidades nos está dando.
    Guardaros alguna buena carta que si no os va a dar un infarto.

    saludos.

  • Comentario por Ignacio 01.01.17 | 19:42

    Es patético el relato.
    No he podio terminarlo, a ver si después del café le echo ganas y lo termino.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 17:20

    ¿Y que es ese algo?

    Que según el método Rawandi año científico al 100% se nos muestra a un Jesús dotado de poderes sobrenaturales y su concepción y nacimiento virginales.

    A ver cómo con el método científico al 100% resuelve esto.

    Y no acuda a los criterios, porque primero tendrá se demostrar que este otro método que ha sido en verdad desautorizado científicamente en este caso sí vale.

    Esto es otra de las ouestiknes que elude agarrándose al clavo ardiente de una simple cuestión de perspectiva que le indiqué días atrás.

    Han metido al.método histórico crítico en un atolladero y añadiendo un nuevo criterio, que no método científico racionalista al 100%, no van a conseguir salvarlo.

    Pero no. Que si la carga de la prueba y blablablá.

    Palabrería barata.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 17:15

    Enhorabuena, Rawandi, por eludir una vez más la cuestión. Ahora soy yo el que no quiere blablablá, pero las cositas que ha soltado usted (antijudío, trampa), quedan en el limbo.

    P.D. cualquiera con un poquito de seso entiende lonque digo sobre la carga de la prueba. cuestión de perspectiva. Pero no, aquí lo que interesa es el kick and rush y no demostrar lo afirmado.

    P.P.D. sobre el patrón de recurrencia, el problema que tiene usted es que tanto los canónicos como los apócrifos son, después de todo, escritos de fe, legendarios, solo que en unos se piensa que puede haber algo de histórico y que los apócrifos, lejos de dar información novedosa, solo darían o nuevas formulaciones de dichos recogidos en los canónicos o reiteración frente a lo dicho en los canónicos. Pero eso no impide que el patrón de recurrencia, método científico al 100% según usted (y no simple muleta que por si sola no sirve de nada), nos señale algo.

  • Comentario por Rawandi 01.01.17 | 17:06

    J.P., su frase acerca de la carga de la prueba la podría suscribir cualquier creyente integrista. Un creyente liberal nunca la suscribiría. Si no quiere rectificar no lo haga, pero se está colocando usted del lado del sector fundamentalista de los creyentes.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 16:34


    Y como ha quedado demostrado, nueva patadita rawandiana hacia delante.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 16:24

    Vamos a ver Rawandi, lo que me ha ofendido o dejado de ofender (que ni lo uno ni lo otro, ni lo tercero si cupiere) es:

    1) Su absoluta falta Dr comprensión lectora: " en una discusión con un historiador creyente para el que la aceptación de un unicum no suponga ningún problema la tendrá usted". Nonesto para enseñarle a entender qué estoy diciendo.

    2) La.estupidez que suelta de que un Jesús antirromano es mucho más (¿cuánto más? Una afirmación científica precisaría una corroboración cuantitativa) razonable que un Jesús antijudío citándome pero sin que yo dijese nada de un Jesús antijudío y, para colmo, decir que soy un tramposo.

    Perdone, pero estoy tan harto der estos y jueguecitos dialécticos bastardos y no estoy por la labor de pasar ni una estupidez más.

    Tramposo, hijo querido, usted.

  • Comentario por Rawandi 01.01.17 | 15:54

    "es el Protoevangelio de Santiago (...) si quiere, le aplica el patrón de recurrencia de la concepción virginal"

    J.P., no tiene sentido aplicar el patrón de recurrencia a las ficciones evidentes... precisamente porque ya sabemos que son ficciones y no documentos con valor histórico. Esto es elemental. No entender algo tan básico equivale a no entender para qué sirve el método del patrón de recurrencia, lo cual explica que sus críticas a dicho método sean tan pueriles.

    En cuanto al asunto de la "carga de la prueba" que tanto le ha ofendido, lo siento, pero yo no le he "faltado al respeto". He aquí el disparate que usted escribió:

    "La carga de la.prueba en una discusión con un historiador creyente para el que la aceptación de un unicum no suponga ningún problema la tendrá usted." (J.P. 29.12.16 | 18:28)

    ¿Sigue manteniendo que la carga de la prueba recae sobre el incrédulo? ¿De verdad no quiere rectificar?

  • Comentario por Manuel_RH 01.01.17 | 15:45

    El porvenir de su escrito en los torbellinos de la prensa lo desconoce....seguramente por haber pasado desapercibido.

    Si al menos el profesor entendiera el por qué ciertos escritos apócrifos no pueden ser admitidos por la Iglesia, no habría perdido el tiempo del todo.

    Pero oiga, a lo que vamos...si es rentable...Seguro que público no le falta.

  • Comentario por pepeman 01.01.17 | 15:14

    Feliz año, profesor Piñero, y por favor, no se deje seducir por las hipótesis belicistas de don Bermejo.
    En cuanto al texto de hoy, hay una escena que me llamó mucho la atención de ese "protoevangelio" de Santiago. Y es la de la "pausa de la Naturaleza": cuando el tiempo se le detiene a José y la imagen de todo lo existente se congela...Parece ciencia ficción, escrita ¿en el siglo II?. De todos modos, esa experiencia puede llegar a ser real. Así, al menos lo afirma (hay varios videos en Youtube), María Vallejo-Nágera, la escritora que narra su conversión en Medjugore, y parece asociada a una Teofanía en donde se visualizaría un resumen de nuestras faltas en la vida. Que por cierto, de ser auténticas las profecías de Garabandal, lo percibiremos todos los seres humanos en un plazo ya corto de tiempo. Pero ese es otro tema. Feliz año, de nuevo.

  • Comentario por sofía 01.01.17 | 13:46

    ¡Feliz Año Nuevo, de nuevo!
    Dejemos atrás los patrones viejos ocurrentes y recurrentes y a comenzar una andadura nueva por caminos nuevos.
    Lo del año pasado ya está pasado de moda y en algunos casos de rosca.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 12:59

    P.D.: cuando quiere, bien que da números; aunque siendo tan absolutos, uno diría que no es sino vulgar retórica.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 12:58

    Por cierto, Rawandi: ¿va a coger de una vez el toro por los cuernos y decir dónde hablé yo de un Jesús antijudío y que el.patrón de recurrencia "los [notables de los] judíos" muestran un Jesús antijudío y va a dar números de una vez, o se contenta con actuar como siempre, patada a seguir y hacer oídos sordos y como si no entendiese nada?

    ¿Ha reflexionado ya que faltar al respeto a la gente (haciendo ver que se dice lo que el interlocutor no está diciendo, como lo de la carga de la.prueba, que para usted se ha convertido en su mantra) puede que no sea tolerable en alguien que como usted presume de ser racional y razonable?

    Ande, resuélvame la duda.

    A la.par de que demuestre que los patrones de recurrencia son un método racional 100% siempre que digan lo que usted quiere oír; en caso contrario me agarro al otro método del que, por lo que hemos leído, no es fiable.

    Venga, racionalista, cuadre el círculo.

  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 12:49

    Corrección para evitar que torpes rawandianos exhiban su torpeza una vez más:

    "El texto es[tá basado en] el Protoevangelio de Santiago"


  • Comentario por J.P. 01.01.17 | 12:47

    Rawandi: ¿?

    Supongo que, en su enorme y laica sabiduría, sabrá que el texto es el Protoevangelio de Santiago, ¿verdad? Nadie tiene nada que decir, salvo que si quiere, le aplica el patrón de recurrencia de la concepción virginal.

    Hale, a seguirla bien.

  • Comentario por Rawandi 01.01.17 | 12:30

    Impresionante la historia de la vagina abrasadora. A ver qué dicen ahora los incrédulos, sobre los que obviamente recae la carga de la prueba. ;D

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