El blog de Antonio Piñero

El último libro hasta ahora: “Gnosis, cristianismo primitivo y Manuscritos del Mar Muerto”. Bibliografía comentada de los últimos libros del Profesor Antonio Piñero (y XI)

22.12.16 | 07:11. Archivado en , Gnosis y gnosticismo, Judaísmo

Escribe Carmen Padilla

Debería haber terminado ayer esta serie, pues con la “Guía para entender a Pablo de Tarso” concluía mi artículo en el libro-homenaje al Prof. Piñero. Pero no me resisto añadir el último libro que salió de su factoría y que me parece interesante por la rara mezcla de dos temas que, en mi opinión, requieren cada uno de ellos un grado notable de especialización. Este libro es lo que se llama en latín en el argot científico “Sparsa collecta”, es decir, una reunión de artículos o capítulos de libros sobre un tema, o varios, que el autor ha ido publicando a lo largo de años en diversos medios y que –pasado el tiempo– son difíciles de encontrar. Además, como tienen la unidad de un tema (en este caso dos) unidos a su vez por la relación con el nacimiento del cristianismo, puede parecer interesante publicarlos de nuevo en forma de libro accesible.


Me parece que nada mejor para presentar este libro es lo que dijo su autor en una entrevista que le hizo la conocida periodista María José Bosch, a propósito de lo que pretendía con su publicación:

»He querido más que contar, despejar mil dudas que tiene una parte importante del público. Yo he querido poner orden en el caos que la mayoría de las gentes tiene sobre los Manuscritos del mar Muerto, la gnosis y el cristianismo. Este libro pretende enfocar al público dos temas que son difíciles pero esenciales para comprender la génesis de la religión cristiana. En primer lugar, una de las formas de cristianismo más controvertidas e interesantes, la gnosis cristiano-judía de los siglos I y II. Y el segundo asunto es la relación de dos fenómenos trascendentales en el descubrimiento de manuscritos en el siglo XX, los llamados “Textos de Qumrán” y el cristianismo primitivo.

»Comencemos con la gnosis, ese vocablo griego cuyo significado apunta al ‘conocimiento’. La gnosis parte básicamente del supuesto del desgarro que siente el ser humano al verse aprisionado en un mundo que le oprime y en el que se siente extranjero. Al considerar la extensión del mal en el mundo o la inanidad de la materia en sí, muchos seres humanos se ven conducidos al deseo de liberarse de este mundo y unirse de algún modo a la divinidad a la que creen pertenecer. Es como la sensación del desgarro y distanciamiento de dos polos que deberían estar unidos.

»La gnosis así entendida pertenece al sentimiento común que se halla en la base de diferentes sistemas espirituales o que se forma en el interior de ellos. En el Mediterráneo oriental la gnosis pudo manifestarse como una atmósfera religiosa que consideraba a una religión determinada, dentro de la cual crecía, como un estadio inferior de la religiosidad que, por ejemplo, no sentía tan profundamente la sensación de desgarro interno ante el mundo, arriba mencionada. El estadio superior lo tendrían los verdaderos «conocedores» o gnósticos, que albergaban un deseo especial de poseer la verdad total, y a los que respondía la divinidad con una revelación. Naturalmente, los gnósticos serían la élite, digna de recibir esa revelación que dará respuesta a las cuestiones esenciales del hombre religioso, tales como: ¿Quién soy yo realmente? ¿De dónde vengo? ¿Qué relación tengo con la divinidad? ¿Cómo conseguiré poder volver allí de donde procedo, es decir, cómo alcanzaré la salvación?”

El libro introduce al lector en este tema con aclaraciones sencillas y a la vez profundas, de modo que pueda entender bien cómo y por qué el pensamiento gnóstico forma parte de la historia cristiana. Y otra cosa: entre los evangelios gnósticos, hay dos el “Evangelio de María Magdalena” y el “Evangelio de Felipe” que ha sido utilizadísimos en los últimos años… pero muy mal entendidos. Y el libro aclara muy bien qué es lo que pretendían decir sus autores.

Y del tema “Manuscritos del Mar Muerto” lo que más me ha gustado personalmente ha sido el capítulo dedicado a estos textos y los orígenes del cristianismo, donde se pregunta, y se responde si en verdad son una revolución pendiente en la historia del cristianismo primitivo. Y me ha gustado porque explica con gran claridad en qué consisten esos misteriosos textos, cuál es su teología… si el cristianismo ha copiado de ellos directamente o no, y cómo ayudan a comprender el Nuevo Testamento. Me parece esclarecedor. En conjunto un libro único por la unión de los dos temas, a veces complicados, y por la claridad expositiva. La luz que aporta es notable.

Y con esto concluyo mi pequeña aportación al homenaje en honor del Prof. Antonio Piñero, al que aprecio y admiro. No sé si habré conseguido hacerle justicia – toda obra humana es susceptible de mejora –, pero en este repaso acelerado de su producción literaria en los últimos años, bastante fecundos, he intentado reflejar cómo el trabajo y el estudio de tanto tiempo, la incansable actividad y la constancia producen frutos que nos enriquecen a todos. Me consta que tiene otros tantos proyectos en su mente. Y creo que su mejor obra aún está por hacer. Ad multos annos!

Saludos cordiales de Carmen Padilla


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Manuel López-Benito 23.12.16 | 11:54

    ¡Excelente artículo sobre una no menos excelsa obra del Profesor Antonio Piñero.! Enhorabuena

  • Comentario por galetel 23.12.16 | 11:18

    De su plenitud hemos recibido todos gracia por gracia.
    Porque la Ley fue dada por medio de Moisés;
    la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
    A Dios nadie le ha visto jamás:
    lo ha contado el Hijo Unigénito,
    que está en el seno del Padre.

  • Comentario por galetel 23.12.16 | 10:58

    Y la Palabra se hizo carne
    y puso su Morada entre nosotros;
    y hemos contemplado su gloria,
    gloria que recibe del Padre como Unigénito,
    lleno de gracia y de verdad.

  • Comentario por Ignacio 23.12.16 | 09:58

    Piñero, enróllate y pon algún temita de Navidad que nos alegre éstas fechas.

  • Comentario por Manuel 23.12.16 | 09:47

    Xocupo: excelente reflexión.
    En Juan el conocimiento es la luz y el logos que la porta
    En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
    Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni del deseo, sino que nació de Dios.

  • Comentario por sofía 22.12.16 | 17:17

    Voldemort y otros "fantasmas", se supone que es lo que esperan, pero en realidad parece ser que no...

  • Comentario por galetel 22.12.16 | 14:03

    No creo que nadie haya logrado salvarse de la muerte exclusivamente por sus conocimientos.

  • Comentario por Xocupo 22.12.16 | 12:32

    A los exégetas expertos en N. T.: ¿Puede alguien explicar porqué en el evangelio de Juan, siendo protognóstico e identicando constantemente FE con CONOCIMIENTO, "pisteúein" con "ginôskein" y "eidénai", no aparezca el sustantivo "GNÔSIS", que sí aparece en textos paulinos y postpaulinos, añadiendo además el sustantivo "EPI-GNÔSIS" para signicar el conocimiento pleno de la FE, como don sobrenatural recibido del Espíritu y privilegio de los "pneumáticos", frente a los "psíquicos" y "somáticos"? Además, desde el punto de vista filosófico, habría que explicar el estatus epistemológico de la FE (fiducial o intelectual) y su identificación con CONOCIMIENTO, superior presuntamente al conocimiento racional y empírico. Identificación que hicieron los teólogos dogmáticos, desde el Tarsiota hasta Ratzinger. Salutem, pacem et beatitudinem magnam omnibus commentatoribus in diebus Nativitais Iesu atque in venturum annum!

Martes, 20 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930