El blog de Antonio Piñero

Los límites de los criterios de autenticidad y los “patrones de recurrencia” (I)

09.12.16 | 07:46. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Como contrapeso a los criterios de autenticidad, y para para descender aún más a la realidad, me parece conveniente traer aquí a colación un artículo de Fernando Bermejo, que creo haber citado alguna vez. Su título ya dice bastante: “La figura histórica de Jesús y los patrones de recurrencia por qué los límites de los criterios de autenticidad no abocan al escepticismo”, que nuestro colega y amigo publicó en la revista “Estudios Bíblicos” 70,3 (2012) 371-401. Creo muy interesante detenerse un tanto en sus resultados.

Escribe este autor al inicio de su trabajo:

“La validez de los criterios de autenticidad para la reconstrucción de la figura histórica de Jesús ha sido repetidamente cuestionada en las últimas décadas, y este cuestionamiento parece recrudecerse actualmente en las obras de un número creciente de estudiosos, que abogan por marginalizar o incluso abandonar esos criterios”.

Luego promete hacer una síntesis de las las principales objeciones efectuadas en trabajos recientes a la utilización de los criterios de historicidad y, posteriormente argumenta que estas no conducen necesariamente al escepticismo: la existencia recurrente de “patrones convergentes” en las fuentes disponibles, entre otras razones, permite proceder a una recuperación razonablemente fiable de la figura histórica de Jesús.

¿Qué son los “patrones recurrentes”? Son temas o motivos repetidos que aparecen una y otra vez en los evangelios, a menudo esparcidos acá y allá, que reunidos forman un mosaico que representan un aspecto consistente de las acciones o dichos de Jesús. Esta convergencia de “pistas” es interesante –una vez que se prueba su consistencia– porque permite formarse una idea de un aspecto de la vida de Jesús probablemente auténtico, ya que la repetición de un tema determinado en múltiples lugares de la tradición permite concluir que nace de una fuente segura y constante de esa tradición y no es un puro invento.

Pongo unos ejemplos: menciones breves sobre el “reino de Dios”, distribuidas aquí y allá, pero que reunidas permiten formarnos una idea de cómo concebía Jesús ese Reino. Otro: alusiones breves aquí y allá sobre “ricos y pobres” y su papel en el presente y en el futuro de Israel. Otro: menciones al “mesianismo” o el “profetismo” de Jesús, a veces no claras en sí mismas, al papel desempeñado en el Nazareno por las concepciones mesiánicas o proféticas tradicionales de Israel que reunidos pueden dar pistas sobre o que Jesús pensaba de sí mismo, de su figura y misión. Otro caso: alusiones a la filiación divina de Jesús y a su especial relación con Dios, que convenientemente reunidas pueden iluminar sobre la autoconciencia de Jesús en cuanto mensajero o heraldo de la divinidad. Otro caso: “ruido de sables”, innegable, en los evangelios que, concentrados, nos indica la relación de Jesús y su grupo con el Imperio Romano y qué papel podía tener, o no tener, la violencia en la instauración el reino de Dios.

Al respecto comenta Fernando Bermejo otro ejemplo tomado de Charles Harold Dodd, en su obra History and the Gospel, New York, 1938. Indica Bermejo que este investigador rúne los datos de los siguientes episodios evangélicos:

“La llamada de Leví (Mc 2,14); la fiesta con publicanos y pecadores (Mc 2,15-17); Zaqueo (Lc 19,2-10); la pecadora en casa de Simón (Lc 7,36-48); la adúltera (Jn 7,53–8,11); la parábola de las ovejas perdidas (Lc 15,4-7; Mt 18,12-13); la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18,10-14); la parábola de los niños en el mercado (Mt 11,16-19; Lc 7,31-35), y el dicho sobre publicanos y prostitutas que entran en el Reino (Mt 21,32)”.

Y añade esta observación:

“Tenemos aquí material extraído de gran variedad de fuentes y formas. Aunque los incidentes individuales no suelen repetirse, sí lo hace el motivo general. Y esto permite concluir a Dodd que la idea de que Jesús tuvo una actitud abierta hacia los marginados corresponde a la realidad histórica”.

Este racimo de textos, esta reiteración de motivos tomados de contextos y géneros literarios distintos, apunta a que estamos ante una actitud de Jesús con indudable base histórica. El historiador puede construir algo seguro a partir de estos datos reunidos, que precisarán sin duda de otros que ofrezcan igualmente una posible pretensión de historicidad. Y si se llaga a conclusiones probables en el ámbito de la historia antigua, el escepticismo absoluto no es de recibo.

Y una última observación. Me acaba de escribir un lector algo que puede llegar a aburrir por la repetición continua sin pruebas: “¿Para qué perder tanto tiempo sobre una figura, la de Jesús, tratando de decir que fue esto o lo otro si ese Jesús es un personaje de ficción que nunca existió?”. Y mi respuesta es doble: esta afirmación nace a) de un grave despiste inicial, metodológico; b) de una ignorancia notable de cómo son las fuentes históricas acerca de todos los personajes de la Antigüedad y sobre cómo hay que tratarlas científicamente.
Expando ahora solo a). El grave despiste es no saber separar / distinguir entre el hombre “Jesús de Nazaret” y el “Cristo de la fe”, que los evangelios y la tradición cristiana juntan indisolublemente. Naturalmente, esa fusión produce la figura de “Jesucristo”, que es una mezcla de una posible realidad histórica y de un concepto teológico, el “Cristo celestial”. Y, sin duda, esa entidad producto de la tal mezcla o fusión no existió nunca, porque la teología no es historia…, y el pegar teología sobre un personaje de carne y hueso lleva a la formación de un ente ahistórico. Pero no distinguir y afirmar que la primera parte de la tal fusión, Jesús de Nazaret, un personaje en sí relativamente corriente en el Israel del siglo I, un carpintero de ese siglo con pretensiones de saber explicar la ley de Moisés como el zapatero Hillel, o de ser un sanador y exorcista, como algún que otro rabino de la época, no existió nunca es totalmente gratuito y no conduce a ninguna parte. Habría que negar la existencia a la mayoría delos personajes que nos ha transmitido la historia antigua.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por sofía 27.12.16 | 18:45

    Me temo que la caricatura de David Mo nada tiene que ver con los argumentos perfectamente razonables dados por Galetel.
    Es sabido que no se persiguió a los seguidores de Jesús -es uno de los puntos que da por hecho el profesor Piñero, por ejemplo, en la introducción a "Los cristianismos derrotados".
    La hipótesis de Galetel parece muy plausible de acuerdo con los datos que tenemos. Naturalmente si otros prefieren decir que no tienen ninguna y que nadie sabe nada, pues son muy dueños, pero de momento no ha aparecido ninguna hipótesis mejor que la de Galetel. Y no veo ningún dato en contra, excepto que los escépticos prefieren creer que no ocurrió así.

  • Comentario por David Mo 17.12.16 | 10:25

    ¡Ah, caramba! ¿Ahora también sabe lo que pensaba o dejaba de pensar el resto de la familia?
    Su "pura lógica" es puro pensamiento prejuiciado. Es lógico desde sus peculiares prejuicios y en base a sortear las objeciones que se le hace a su interpretación.

    Si los romanos condenaron a Jesús a la cruz no tenemos ni idea de cuántos seguidores más acabaron como o él o si pensaron que, descabezada la rebelión de un grupito de revoltosos, se acababa el problema sin tanto gasto en madera. Hay quién cree que la presencia de dos "bandoleros" junto a Jesús en los evangelios es un indicio de que alguien más debió caer. Pero todo esto sigue siendo especular con más o menos imaginación.

    NO lo sabemos, estimado Galetel, no lo sabemos y no tenemos base para construir deducciones lógicas. Deje tranquila la lógica que es algo serio.

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 14:18

    [Manuel:] “Si lo deja en esperar la Venida de un mesías celestial (hombre resucitado, que vendría cuando Dios se lo permitiera, pero hombre), no hay blasfemia digna de llevar a ejecución.”

    Yo pienso que Dios puede hacerse hombre sin dejar de ser trascendente e inmanente, y que por tanto no hay blasfemia alguna en creer eso y proclamarlo. Distinto sería si yo tuviera otra idea de Dios, según la cual Dios no podría ser Jesús, un verdadero hombre. En la proclamación de esos judeocristianos quizá no estuviera tan claro, y quizá los sanedritas no lo entendieran. “Estar sentado a la diestra de Dios” (salmo 110, 1), implica un estatus divino sin dejar de ser humano; “venir en las nubes del cielo con poder divino” (Daniel 7, 13-14) puede parecer blasfemo si se aplica a un ser humano como Jesús. Pienso que así lo malentendieron esos sanedritas que juzgaron a Santiago.

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 14:05

    - Jesús y su grupo fueron claros opositores del poder judío aliado al romano, no lo fueron de los zelotes, ni de los fariseos religioso-nacionalistas. Jesús fue ejecutado por los romanos. Como Judas el Galileo y otros líderes mesiánicos. Sus ejecutores apenas tenían que alegar motivos aparte de su pretensión mesiánica.
    -Los cristianos de Siria o helenísticos claro que tenían otra religión y eran herejes desde el punto de vista judío, siendo perseguidos como tales por los judíos más celosos de la Ley (los fanáticos partidarios de un régimen teocrático que impusiera la Ley y una represión de cualquiera que faltara a una coma), fueran o no judeocristinos (que esto es debatible). El caso es que los de Juan el Bautista y los de Santiago se sumaron a esta condena de Pablo por traidor y hereje.

    David-Mo: claro que no puede ponerse en duda la existencia de Sócrates. Conocemos muchos detalles de su vida. Pretendía que galetel entendiera "el motivo" y a eso me ceñí.
    Salu...

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 13:54

    - Vd supone que "los otros" eran también hermanos de Jesús que lo habían divinizado. Así, porque a Vd le parece conveniente considerar tal cosa sin dato alguno. Y a Josefo se le olvidó precisar que esos otros eran también hermanos de Santiago y del propio mesías de nombre Jesús...
    - Nadie es condenado por blasfemo en el seno del judaísmo por rezar que venga "su Señor", se trate del rey legítimo tal o del ilegítimo cual, o se espere que Dios conceda volver a Elías, a David o a tal o cual mesías. Claro que había polémica y debates entre fariseos y saduceos sobre la posibilidad de resucitar, etc., pero eran peores los que se referían a liberar a la tierra de invasores ("hijos de las tinieblas") y colaboradores (ricos, funcionarios, herodianos, saduceos) y de limpiar el Templo de títeres o vendidos al enemigo.
    - La idea de ese grupo fue errónea. No vino el mesías celestial, y los que aparecieron fueron derrotados: los "hijos de la luz" no triunfaron. ¿Había que esclarecerlo?

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 13:47

    Hay profetas judíos que predicaron tales cosas, y judíos que formaron comunidades de creyentes sin dejar de ser judíos ni deificar -un poquito, ni por asomo- a un compatriota.
    - Los gnósticos esperaban la Venida del Logos o el Cristo o el Hijo, un ente cuasi divino o deidad de 2ª línea, pero no suele considerarse que, a diferencia de Pablo y sus iglesias, Santiago formara parte de ese movimiento. Lo que suele darse por seguro es que murió siendo un judío de pura cepa, consagrado a yahvé en un voto especial que sólo los judíos más devotos asumían. Y fue reconocido como tal.
    - Lo de deificar -sin dejar de ser judío fiel- a un hermano suyo ejecutado, confundiéndolo con Dios o una entidad gnóstica, me parece un auténtico disparate. (Y sigo pansando que no se pone en el caso.)
    - Si lo deja en esperar la Venida de un mesías celestial (hombre resucitado, que vendría cuando Dios se lo permitiera, pero hombre), no hay blasfemia digna de llevar a ejecución. El autor de Daniel n...

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 13:41

    "Lo lógico es pensar que Santiago y los otros fueron condenados por proclamar que Jesús, el hermano de Santiago, era el Señor que estaba "sentado a la diestra de Dios" y vendría a salvar con poder divino. Esto era una blasfemia castigada con lapidación por la Ley judía..."
    Como me gustan las cosas claras, preciso:
    - No hay un sólo dato a favor de esa hipótesis. No lo hay en la frase de Josefo. No nos permite dicha alusión concluir tal cosa.
    - Sabemos que fueron condenados. Y también conocemos las circunstancias, y sabemos que los "del partido de Santiago" -esto es sus compañeros de militancia ideológico-social y politico-religiosa- vengaron su muerte y formaron parte de los comienzos de la guerra. Había dos grupos claramente enfrentados y pronto un tercero.
    - Esperar la venida de un mesías no era ninguna blasfemia. No lo fue considerar que ese mesías tendría rasgos de superhombre, gigante invencible o fuera un ser angelical o un hombre heredero del trono de Davi...

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 12:59

    Los principales conocedores del Jesús histórico -al menos su principal hermano- fueron perseguidos a muerte por las autoridades judías en cuanto estuvieron lejos las autoridades romanas, por el hecho de proclamar que el Jesús que ellos habían conocido había sido exaltado por Dios, después de su atroz muerte, a ser el Mesías celeste de la fe cristiana.

    Si el Jesús histórico hubiese sido realmente un rebelde antirromano, habrían sido los romanos quienes hubiesen perseguido después a sus parientes judeocristianos, y estos no lo hubiesen creído un Mesías celeste divino sino, en el mejor de los casos, un héroe derrotado que resucitaría con los justos al último día; y se habrían librado de esta acusación que les acarreó la muerte a manos de las autoridades judías.

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 12:53

    Lo que acabo de comentar no proviene de ningún sesgo mío, sino de la deducción, por pura y simple lógica, a partir de ese párrafo de Josefo. En cambio, me parece que ese párrafo contradice las bases de los sesgos que he llamado “inverso” y “simplista”.

    El primero corresponde a adoptar sistemáticamente el punto de vista inverso al sesgo cristiano posterior antijudío, y ponerse a decir que las autoridades judías de entonces -en especial los sanedritas saduceos y fariseos que fueron antecesores de los dirigentes sinagogales y rabínicos posteriores- no tuvieron nada o casi nada que ver con la condena a muerte de Jesús, puesto que los culpables fueron los romanos. El segundo intenta demostrar que el “Cristo celestial de la fe” es un simple teologuema paulino contradictorio con el “Jesús histórico” que descubre el análisis histórico-crítico en las fuentes.

    Me parece que este párrafo de Josefo destruye por su base ambos sesgos, aplicando deducciones de pura lógica....

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 10:28

    Yo creo que esos que fueron lapidados en esa ocasión, Santiago y los otros, eran los familiares de Jesús -en parte al menos- que lo creyeron el “Mesías celestial de la fe” después de saber de su ignominiosa muerte y de la consiguiente experiencia que les reveló su refrendo por parte de Dios. Entonces llegaron a creer que Jesús no estaba loco como lo habían estimado en vida, sino que era el Señor Salvador que había sido enviado por Dios y que vendría de junto a Dios a completar su misión. Por eso le rezaban “marana tha”. Por eso fueron condenados.

  • Comentario por David Mo 16.12.16 | 08:46

    "¿Qué infracción fue, a juicio de ustedes?"

    No lo sé. Ni Ud. tampoco.

    Dejemos estar a Sócrates que, en cuanto a su existencia, es un caso bastante diferente del de Jesús. Tenemos tres testimonios contemporáneos de su existencia que son realmente independientes. Sobre lo que dijo, es otra cuestión.

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 08:16

    Cuando quiera reconocerlo, póngase a pensar cómo es que Santiago llegó a creer esa enormidad acerca de su propio hermano -lo que he puesto, sin más- hasta el punto de perder la vida por sostenerlo. No se trata de que usted, ni yo, lo creamos; se trata de que él, y los otros, lo hayan creído.

  • Comentario por galetel 16.12.16 | 07:57

    Lo lógico es pensar que Santiago y los otros fueron condenados por proclamar que Jesús, el hermano de Santiago, era el Señor que estaba "sentado a la diestra de Dios" y vendría a salvar con poder divino. Esto era una blasfemia castigada con lapidación por la Ley judía, desde el punto de vista de los judíos no cristianos. Creo que Vd. lo entiende perfectamente, Manuel, pero no quiere reconocerlo y entonces se pone a "marear la perdiz". No es la actitud de un escéptico serio.

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 07:35

    Yo tampoco creo una tradición veraz cualquier cosa que digan Hegesipo, Eusebio, etc.
    Una de esas tradiciones asigna a Jacobo una edad de 90 años en el momento de ser ejecutado por lanzamiento desde lo alto de una torre. Tal edad, de paso, descartaría su fraternidad de sangre con ese Cristo cuya identidad y suerte final Josefo nos oculta, a pesar de que lo toma como punto de referencia para situar a alguien tan supuestamente archiconocido como Jacobo el Justo...
    Como ve, mucho que explicar, pero sin explicación suficiente. Y no digamos el hecho llamarivo de que el tal Jacobo aparezca en un evangelio gnósticos en los siguientes términos: "Dondequiera que os hayáis reunido, dirigíos a Santiago el Justo, por quien el cielo y la tierra fueron creados".
    Saludos

  • Comentario por Manuel 16.12.16 | 07:28

    galetel: ¿me dice cuál fue el motivo -justo o injusto- de la condena de Sócrates por un tribunal de justicia plural y no especialmente formado por gente religiosa? ¿Me dice el motivo -justo o injusto- de que -antes, durante y pasados bastantes años de acabada nuestra guerra civil- se siguiera condenando a personas pacíficas a la pena de muerte por razones que hoy nos parecen increíbles, pero que en el curso de una exacerbación de ánimos y lucha ideológica, sencillamente se consideran suficientes por el nº de personas precisado, que a veces es muy escaso?
    El delito o infracción lo desconocemos (¿y en Sócrates?), los motivos de la "rencilla", no. El motivo que se le ocurre a Vd, completamente inventado, carente del menor fundamento histórico, se centra en una supuesta deificación (hereje) de un hermano fallecido. Ni más ni menos. ¿Logra ponerse en el caso de que, incluso aunque crea que un hermano suyo muere ejecutado y lo crea resucitado, pase a creerlo Dios preexistente, etc.?

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 22:31

    ante el gentío y les dijo: "Jesús es el enviado de Dios para salvación de los que quieran salvarse. Y lo veremos un día sobre las nubes, sentado a la derecha de Dios".” (Eusebio de Cesarea, Hegesipo, “Historia eclesiástica” 2:23).

    Pero, como he dicho, yo no me baso simplemente en esto, que puede ser una tradición legendaria muy posterior (o no), sino en la pura y simple lógica, buscando algo que pudieran haber hecho Santiago y los suyos que estuviera penado por la Ley de esa manera.

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 22:27

    Interesante enlace, Manuel. Habla de las ideas de Eisenman basadas en fragmentos hallados en Qumrán, y en los textos de Josefo, Eusebio y Hegesipo. Eisenman expone una teoría que coincide con lo que Vd. aduce sobre el contexto político. Pero, a mi entender, no aclara en qué consistió el quebrantamiento de la Ley de que se acusó a Santiago y los suyos. No creo que la Ley los condenara a lapidación sólo por ser celotes; tuvo que ser por otro motivo. ¿Cuál, cree Vd.?
    No me fio mucho de lo que dice Hegesipo, según Eusebio, pero, ya que lo utiliza Eisenman, aunque su enlace no lo cite, voy a citarlo yo: "Muchísimos judíos creyeron en Jesús, movidos por las palabras y el buen ejemplo de Santiago. Por eso el Sumo Sacerdote Anás II y los jefes de los judíos, un día de gran fiesta y de mucha concurrencia le dijeron: "Te rogamos que ya que el pueblo siente por ti grande admiración, te presentes ante la multitud y les digas que Jesús no es el Mesías o Redentor". Y Santiago se presentó ante ...

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 22:00

    Manuel:
    Según Vd., “El motivo para ejecutar a alguien -sea justa o injustamente- tiene que ser presentado como -al menos presunta o aparentemente- legal”. ¿Cómo piensa que lo habrá presentado Anano ante el Sanedrín, contra Santiago y esos otros lapidados con él, para que ese delito (que Vd. no dice cuál fue) fuera considerado merecedor de esa pena, y ni Santiago ni los otros lograran negarlo? ¿Todos los jueces del Sanedrín estaban confabulados con los saduceos?

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 21:56

    Seguro que le interesa, galetel: http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/cultural/1992/03/27/022.html

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 21:41

    Tras ese momento las hostilidades entre facciones se enconan y unos años más tarde –en 66- es asesinado el propio Ananías como colaborador pro-romano y ejecutor de Santiago, iniciándose la Primera Guerra.

    Miguel: significa "Señor nuestro, ven".
    De ahí puede Vd sacar lo que quiera. Esperanza en mesías-salvadores (cristo-Jesús en griego) hubieron muchas. Mesías terrenales hubo unos cuantos, incluyendo a Jesús. En cuanto al celestial esperado, o al Dios-Hijo, o al Salvador resucitado, etc...
    No hay que descartar que el mítico Mesías celestial esperado por alguna facción judía minoritaria haya llegado hasta nosotros vía credo sincrético postpaulino.

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 21:37

    galetel: debe entender que -como le pasó a Sócrates- Jacobo el Justo tomó partido por alguna de las facciones en liza. Y lo hizo como judío devoto anti-herodiano y anti sector rico, saduceo, etc. En la línea de Juan el Bautista (cuyos seguidores más tarde seguirían a Jacobo, aunque no coincidieran en todos los casos con los seguidores de Jesús).
    El motivo para ejecutar a alguien -sea justa o injustamente- tiene que ser presentado como -al menos presunta o aparentemente- legal. Probablemente, ya que Ananías era del bando dominante en el Templo, pro-saduceo, pro-herodiano, pro-romano, anti-mesianista, no esperaba tener mayores problemas que una leve reprimenda retórica y formal. Y quizá fue lo que sucedió. Claro que Jacobo era un hombre popular y tenido por santón. Y sus partidarios lo vengaron matando a Ananías:
    Santiago “se arroga las funciones sacerdotales” y Ananías ordena su asesinato por este motivo en el año 62. Tras ese momento las hostilidades entre facciones se enco...

  • Comentario por miguel 15.12.16 | 21:03

    que quiere decir eso de "maranhata"?

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 21:02

    Manuel: ¿Debo entender que, según Vd., Santiago fue condenado injustamente por un delito inexistente, del que él se retractaba sin lograr convencer a sus jueces? ¿Y lo mismo los otros condenados con él?

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 20:51

    Galetel: para Vd debe ser un verdadero problema explicar las razones por las que fueron ejecutados como personas peligrosas unos cuantos miles de simples trabajadores (panaderos, carteros, maestros, fontaneros, oficinistas, albañiles) afiliados a la UGT, CCOO, AIT, CNT, etc., en nuestra no tan lejana contienda civil.
    ¿Podemos considerar que existían grupos sociales enfrentados y que cayeron alcaldes, obispos,amas de casa, abogados, funcionarios de prisiones, a veces sin juicio alguno, disparado en alguna esquina, a veces reclutados y llevados a la tapia de algún cementerio, a veces juzgados en juicio rápido y sumarísimo con algún mando o cargo civil presente dirigiendo la ceremonia?
    Todavía pasados más de 20 años, cuando se consideraba nuestro país fuera de tales abusos, bastaba ser un líder sindical clandestino para que el fiscal pudiera pedir la pena de muerte por el daño potencialmente hecho a la patria.
    Santiago fue vengado por los suyos (cristianos según Vd?)

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 20:43

    el rey.
    Rey nuestro, ven. (Celestial, resucitado, hombre o deidad...)

    Suele darse credibilidad a la carta de Trajano a Plinio el Joven, porque parece auténtica, pese a que demuestra desconocimiento del derecho romano básico y parece secundar una injusticia manifiesta.

    A un especialista le llama la atención de dicho texto lo poco que cuenta de aquellos cristianos que practicaban comidas en común y saludaban al sol, entonando himnos a Cristo (su deidad), sin que la carta diga nada de Jesús. (Cierto que la carta de Plinio es un dato marginal, y es considerada falsa por varios autores independientes.)
    Le recuerdo que no estoy poniendo en duda la existencia de Jesús, sino lo dificil que es bucear con objetividad entre datos tan escasos, inconexos y plurales. Podemos estar ante un personaje no sólo falseado idealizadamente, sino mezcla de otros varios y fundido con deidades incluso preexistentes al que nos interesa a los aficionados a la historia (a la d...

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 20:35

    David Mo y Manuel: Por más que leo y releo sus últimos comentarios, no consigo entender qué explicación dan ustedes al hecho de que Santiago fuera condenado por una infracción de la Ley penada con lapidación a juicio del Sanedrín. ¿Qué infracción fue, a juicio de ustedes?

  • Comentario por Manuel 15.12.16 | 20:27

    Y no sólo el contexto...
    No hay nada que conduzca a pensar que Santiago (un judío fiel, creyente en el Dios Uno) deificara a su hermano ejecutado por los romanos.
    Que esperara ser sumo sacerdote, reinar o lo que sea, bien. Que incluso se pusiera a la cabeza de un grupo mesianista (no lo llame iglesia de Jerusalén, ni los considere creyentes cristianos al estilo paulino: ya le dado razones. Que son las que advierten los especialistas en general) que esperaba la venida del Cristo celestial, o bien (alguna facción) el retorno de algún candidato ejecutado (pudiendo ser el hermano de Santiago).

    ¿Por qué no se aplica Vd ese: "no hacen el pequeño esfuerzo de intentar explicar lógicamente un dato que pone en cuestión sus esquemas. Son incapaces de dar explicaciones convincentes para un hecho histórico tan simple."

    Proclamar “marana tha”, resultaría blasfemo para un judío que entendiera que otro judío era hereje por deificar a un hombre. Pero es señor el r...

  • Comentario por David Mo 15.12.16 | 09:11

    Galetel: "Ser cristiano era pedir la venida del Señor" Depende de cómo interprete la palabra en cuestión. Parece ser que el cristianismo original era bastante plural y permitía diversas corrientes. Parece ser que algunos cristianos se mantenían en la comunidad judía (¿sinagoga?) y otros eran beligerantes contra ella. Es posible que tuvieran concepciones distintas del rango y entidad de su extinto profeta y la función que el Padre le había asignado. Todo eso se refleja en los evangelios y las cartas de Pablo, pero parece que Ud. lo mete todo dentro de la misma olla porque le da una interpretación abusiva a dos palabras: "Ven Señor". Ud. va con una idea fija y lo que no casa, lo... (¿cómo era?)... ah sí, lo "adapta terminológicamente".
    Pues lo siento, pero en el contexto en que está escrito "los celosos de la Ley" difícilmente se puede interpretar como los que pedían la aplicación de las leyes romanas. Claro que el contexto a Ud. le da igual.

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 06:31

    fueron lapidados con él, pero los escépticos absolutos no son serios.

  • Comentario por galetel 15.12.16 | 06:29

    [Josefo:] “[Anano] condujo ante ellos [los jueces del Sanedrín] a uno llamado Santiago, hermano de Jesús el llamado Mesías y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la Ley y ordenó que fueran lapidados.”
    [Manuel:] “Las razones de que fuera ejecutado Santiago las desconocemos”.
    [David Mo:] “¿A Ud. no le cabe en la cabeza que hay cosas que no podemos saber? (…) ante una alternativa sin solución cierta, lo mejor es reconocer la ignorancia, no inventarse cosas.”.

    Los escépticos absolutos no hacen el pequeño esfuerzo de intentar explicar lógicamente un dato que pone en cuestión sus esquemas. Son incapaces de dar explicaciones convincentes para un hecho histórico tan simple.
    Sin embargo, nadie sostiene seriamente que Santiago en ese momento no fuera cristiano, y ser cristiano significa rezar y proclamar “marana tha”, lo que resulta blasfemo para un judío no cristiano. Está claro que este tuvo que ser el “delito” de Santiago y de los que fueron lapidado...

  • Comentario por miguel 14.12.16 | 21:51

    Puestos a opinar, yo opino que se lo cargaron porque se pasó 3 pueblos.
    Santiago fué un oportunista que dejó tirado a su hermano, un sinverguenza vamos, por su culpa se cargaron a Estebán, por su culpa tuvieron que salir huyendo, por poco se carga a Pedro, minó la moral de Bernabé y otros, y estuvo a punto de fracasar el Cristianismo por su culpa. Una joyita. El que lo caló desde el principio fué Pablo que no le hizo ni puñetero caso. Y menos mal que al poco tiempo se extinguieron.


  • Comentario por galetel 14.12.16 | 20:39

    Bueno, los que mataron a Jesús lo hicieron "con la mano del gato". Y cuando, en el caso de Santiago, el gato no ponía ya su mano, lo hicieron por mano propia . Los "respetuosos de la Ley", ¿de qué Ley? ¿justificante o justiciera? reaccionaron juntos, pero no revueltos.

  • Comentario por galetel 14.12.16 | 20:29

    Por enésima vez, Manuel: No se trata aquí de lo que crea Vd. o yo. Se trata de lo que creían ELLOS.
    Jesús era un judío fiel, cabal, y creía que la Ley no debía mandar atrocidades, ni con otros judíos; su interpretación justificante (no justiciera) de la Ley le llevó a tener que padecer la muerte a manos de los que la interpretaban de la manera rigorista tradicional. Santiago acabó por entenderlo y creerlo; también fue muerto por ello. Eso conlleva el "jesuficar a Dios". Muchos sedicentes cristianos no lo entendieron ni lo entienden ni lo han practicado ni lo practican... Muchos se declaran seguidores de Jesús como Santiago, pero no lo son; coinciden más bien con sus enemigos.

  • Comentario por Manuel 14.12.16 | 19:59

    adúltera, al hereje... Eran los más celosos los que prometieron ayunar hasta dar muerte a Pablo (que ya era considerado un traidor a la nación y a Yahvé).

    Lo de hablar de Dios ha sido cosa suya (yo no creo en Dios). "no me gusta nada eso de: “un mesianista que deificó a Jesús”; prefiero en su lugar: “un cristiano que jesuficó a Dios”". No creo que convertir a Dios en un hombre, por mucho que sea su modelo moral o filosófico (que tampoco acabo de creerlo, siempre se adapta el original histórico a lo que uno idealmente quisiera que fuera su modelo), sea mejorarlo. Ni ayude a hacerlo más entendible ni creíble.

    Saludos

  • Comentario por Manuel 14.12.16 | 19:54

    galetel: entienda lo que se dice, y el modo en que se dice, en el curso de un debate -largo, con sus precedentes- en que ha sido denunciado como invento suyo lo que Vd quisiera que Santiago -contra toda evidencia y datos registrados y deducidos- creyera. No creo que robara gallinas (ni pretendí acertar con su nº preciso ni su destinatario final, no vaya a creer...), como no creo que deificara a su hermano y los judíos más celosos lo vengaran matando a Ananías.
    Recuerde que Santiago jamás dejó de ser considerado sino un judío fiel, y que fue defendido y a la postre vengado por judíos fieles que dieron comienzo a una guerra sangrienta.

    El mandamiento principal, sabrá Vd., se refiere al prójimo, que siempre es otro judío. No lo olvide. Lo seguía dejando claro Maimónides en plena E. Media. La Ley es la Ley y vale para los judíos.

    No vale decir que se atiene al texto de Josefo.
    Ni desentenderse del Dt. Era obligatorio matar al hijo desobediente, a la ad...

  • Comentario por galetel 14.12.16 | 17:26

    Me refería al mandamiento principal de la Ley judía, según Jesús y (al menos) un escriba; ¿lo han olvidado?

    ¿Robar gallinas del templo estaba castigado con la pena de lapidación? -Me parece que no. Y aunque así fuera, no me parece plausible que Santiago y otros lo hayan hecho.

    ¿Qué es "el gran Dios"?

  • Comentario por Manuel 14.12.16 | 16:42

    ¿"Algunos" historiadores o especialistas? La generalidad más bien. (Excluímos a los que creen que los 12 apóstoles se convirtieron en paulinos y murieron martirizados según lo indicado en el martirologio, ¿no?)

    Si busca "una explicación que se ajuste a este caso concreto tal y como lo narra Josefo" puede inventarse otra: Santiago robó tres gallinas de un puesto del templo para dársela a un pobre.

    Que un judío consagrado a Yahvéh deifique a su hermano y coincida con gnósticos sirios o se torne súbitamente (sin faltar a su voto ni perder credibilidad como nazareo) en politeísta o superpagano equivale a algo más imaginativo que lo anterior (que el robo de gallinas).

    Que el gran Dios se torne predicador galileo-mesianista-nacionalista-judío-anti-rico me parece muy bien, sólo que está por demostrar...

    ¿A qué Ley se referirá Vd -me pregunto- cuando asegura que "los judíos verdaderamente respetuosos de la Ley NO pueden ser nunca los mismos q...

  • Comentario por David Mo 14.12.16 | 16:38

    No me diga que también hay el los evangelios un párrafo sobre no lapidar "herejes".
    Ah, que hay que "adaptar la terminología". Se me había pasado este detalle.

  • Comentario por David Mo 14.12.16 | 16:35

    GAletel: estaba siguiendo varias traducciones. La de Jesús Peláez en A. Piñero ed. p. 147, desautoriza su versión: la conducta de Anán disgusta a "los más celosos observantes de la Ley" que protestan ante el rey por la "injusticia". Otros se dirigen a Albino y reniegan de la convocatoria del Sanedrín que dicen que es ilegal, porque necesitaba su (de ellos) autorización. Dudo que "los celosos de la Ley" se refiera a las leyes romanas. Pero este no es el problema. Lo que quería hacer con mi novela es que Ud. entendiera (soy optimista por naturaleza) que su interpretación del pasaje es tan arbitraria, por lo menos, como la que yo estaba haciendo y aún otras que quizás podrían aducirse también. (MI imaginación se agota en una versión, pero hay exegetas muy imaginativos).
    Y ante una alternativa sin solución cierta, lo mejor es reconocer la ignorancia, no inventarse cosas.
    Lo de que los "celosos de la Ley" no podían lapidar "herejes" (sic). ¿Y para qué está el Pentateuco?

  • Comentario por galetel 14.12.16 | 15:38

    el fondo del asunto. Jesús nos enseñó el verdadero sentido de la Ley judía; que los judíos verdaderamente respetuosos de la Ley NO pueden ser nunca los mismos que lapidan a herejes, porque la Ley judía tiene un mandamiento principal que no se debe infringir jamás. Adaptemos nuestra terminología para que exprese el judaísmo auténtico de Jesús.

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