El blog de Antonio Piñero

"Atestiguación múltiple". ¿Son válidos hoy día los criterios de autenticidad para investigar los hechos y dichos de Jesús (II) ?

01.12.16 | 08:51. Archivado en Jesús histórico,

​Escribe Antonio Piñero

Continúo haciendo un resumen con comentarios propios del capítulo de G. del Cerro sobre estos criterios en el libro ¿“Existió Jesús realmente?”. El tercer criterio o herramienta en el proceso de averiguar la autenticidad de un dicho o hecho de Jesús es el “Criterio de atestiguación múltiple”

Se puede definir del siguiente modo:

“Pueden considerarse auténticos aquellos dichos o hechos de Jesús que están testimoniados por diversos estratos de la tradición, por ejemplo , la Fuente “Q”, Marcos, material propio de Mateo o de Lucas, tradiciones especiales recogidas por Juan o por otras fuentes exteriores al Nuevo Testamento si son fiables y muestran una información independiente (por ejemplo, ciertos Evangelios apócrifos como el texto primitivo reconstruible del Evangelio de Pedro; el Evangelio de Tomás, el llamado Papiro Egerton 2; el Papiro de Oxirrinco 840). Igualmente debe considerarse como atestiguados múltiplemente los dichos o hechos de Jesús recogidos por formas y géneros literarios diferentes, y por tanto de diverso origen: relatos, exhortaciones, controversias, parábolas, plegarias”.

Ejemplos:

· La predicación del Reino de Dios como tema central de la actividad de Jesús aparece testimoniado en todas las fuentes (desde “Q” hasta el Evangelio gnóstico de Tomás) y en diversos géneros literarios como parábolas, diálogos didácticos, bienaventuranzas, etc..

· La presencia de discípulos junto a Jesús, algunos relatos de milagros, alguna clase de relación entre Juan Bautista y Jesús, la enseñanza de éste en parábolas, su interés por los marginados y pecadores, un cierto conflicto con sus contemporáneos sobre la observancia del sábado, la mención habitual de la expresión Hijo de hombre

Dificultades de este criterio:

·La presencia de muchos testigos textuales podría deberse, no tanto al carácter genuino del dicho transmitido, sino al interés que suscitó en los individuos o grupos cristianos que lo transmitieron, y este interés pudieron suscitarlo también dichos tempranamente atribuidos a Jesús

· Además, cabe sospechar que, cuanto más afín resultó un dicho (o una historia) a los primeros cristianos, menos probabilidades existen de que Jesús lo compusiera. Por otra parte, resulta fácil entender por qué muchos dichos posiblemente genuinos no gozan de atestiguación múltiple: porque eran susceptibles de crear problemas teológicos u ofender sensibilidades (v. gr. Lc 9,59-60), porque su sentido dejó de entenderse (v. gr. Lc 16,16), o porque no resultaban relevantes en contextos diferentes (v. gr. las polémicas con fariseos en Lc 11,39-52).

Un subcriterio importante es el denominado “Patrones de recurrencia”, saber, cuando un motivo o tema se reitera a menudo en las fuentes, en distintos estratos y formas literarias, presenta indicios genéricos de historicidad, sin que para ello sea necesario –a menudo, de hecho, no sería posible– adquirir certeza de la autenticidad de todos y cada uno de los pasajes aislados. La lógica subyacente es que la presencia recurrente del motivo sugiere que este se introdujo en la tradición en un período temprano y mediante varios transmisores, y que por tanto ya pronto fue aceptado como central. Lo que resulta instructivo es que el motivo de la naturaleza –y su pretensión– regia emerge con tal frecuencia en los evangelios que es apenas creíble que haya sido inventado o sea el fruto de una mera casualidad.

Ejemplo:

Jesús se presentó al menos al final de su vida como el mesías de Israel. Este mesianismo no estaba reñido con cierta violencia al menos pasiva. Puede también considerarse como un mesianismo con pretensiones regias, a saber al trono de David, lo que implicaba un rechazo dela dominación romana sobre Israel. Y como consecuencia, el que Jesús fuera considerado, desde el punto de vista del Imperio Romano, un sedicioso que deseaba acabar con la estructura del Imperio, al menos en Israel.

Otros ejemplos pueden ser:

· Indicios sobre los numerosos puntos de contacto entre Jesús y Juan Bautista tanto de actuaciones como ideológicos

· Indicios sobre el carácter material y político, terreno en suma, del concepto del reino de Dios según Jesús.

Así, siguiendo el primer ejemplo, el complejo de ideas se sustenta en unos treinta y cinco indicios dispersos por todos los Evangelios y en muy distintas circunstancias. Estos indicios han sido recogidos entre muchos otros, por mí, en parte y en especial por Fernando Bermejo siguiendo la norma de Dale Allison a propósito de la necesidad de indexar las recurrencia del mismo o similar motivo

Dificultades de este subcriterio:

Escribe Fernando Bermejo: “Dado que cabría objetar que la propia reiteración de un motivo en las fuentes puede hacer sospechar la presencia de intereses ideológicos de sus autores, es necesario reiterar que en ninguno de los evangelios Jesús es presentado de manera clara y sistemática como aspirante a la realeza (es material furtivo). Los indicios textuales que nos permiten inferir la existencia de esa pretensión están diseminados en varias obras diferentes (evangelios y Hechos), y además dispersos dentro de cada una de ellas. Solo cuando estos disiecta membra (miembros esparcidos allá y acá) son examinados sinópticamente, es decir, en conjunto, reunidos, es posible vislumbrar la imagen que en conjunto conforman. Además, hay cierto material destinado a contrarrestar las obvias implicaciones de esa imagen. Todo esto indica que la recurrencia del motivo no parece deberse al interés de los evangelistas en resaltarlo, sino más bien a que no pudieron evitar reproducirlo, y ello por haber estado firmemente anclado en la tradición”.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Pedro 02.12.16 | 07:45

    Antonio.
    Lo que escribieron los "cristianos" de cada época fue literatura, no un testimonio ni una atestación. La literatura hace alusión a los históricos del Cristianismo de la época. Nada más. El personaje incorporante de los evangelios hace alusión a muchos cristianos reunidos y transpuestos en uno. Es una alusión múltiple, no una atestación.

  • Comentario por TESTIGO MUDO 01.12.16 | 13:22


    No hay atestiguación múltiple en los Evangelios; los canónicos (y otros que hoy no lo son) responden a una acción concertada de un grupito de personas que decidir atribuir a JN un determinado mensaje de salvación. Los evangelistas no son independientes entre sí sino que está, vinculados, por lo que no hay atestiguación múltiple sino única (por cuanto que es única la dirección de grupo); es Mc quien primero presta testimonio; una vez fallecido aquél, los demás reproducen su enseñanza, añadiendo cosas de su propia cosecha.

  • Comentario por galetel 01.12.16 | 09:25

    ¿A cuál enfoque adhiere el lector? ¿A cuál enfoque adhiere Usted?

  • Comentario por galetel 01.12.16 | 09:24

    El problema es que Jesús, con su carisma especial, fue deduciendo que él tenía la misión de ser Mesías de una manera distinta de la esperada por su entorno judío. Eso le acarreó conflictos con sus familiares y paisanos, y luego con sus discípulos.

    Sus enemigos coincidieron con sus familiares y con sus discípulos en este tema: todos consideraron que Jesús tenía la loca pretensión de ser un mesías davídico exitoso sin disponer de los medios mínimos indispensables para ello.

    Jesús en realidad pretendía ser otra cosa, que intentó comunicar pero no pudo, porque ni él mismo lo tenía claro. Todo se aclaró después para él, para sus discípulos y para sus familiares, con la experiencia pascual y pospascual. Pero nunca se aclaró para sus enemigos ni para los indiferentes.

    Las fuentes fiables reflejan esto. No son enfoques imparciales, sino defienden el enfoque de los discípulos y los familiares contra el de los enemigos y los indiferentes. ¿A cuál enfoque ...

Jueves, 20 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Los más recientes

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930