El blog de Antonio Piñero

¿Son válidos hoy día los criterios de autenticidad para investigar los hechos y dichos de Jesús? (II)

30.11.16 | 09:04. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Sigo haciendo un resumen con comentarios propios del capítulo de G. del Cerro sobre estos criterios en el libro ¿“Existió Jesús realmente?”. Abordamos hoy el “Criterio de dificultad”.

Se puede enunciar así:

Sería muy probable que una tradición procediera del Jesús histórico cuando tal tradición causa muchos problemas a la Iglesia posterior. No es lógico que ésta invente tradiciones sobre Jesús que luego habrían de plantearle dificultades para explicarlas. Utilizan los ingleses el término “embarrasement” (embarazo en el sentido de dificultad y estupefacción a la vez) para definir el sentimiento que producen ciertos hechos “incómodos” de la vida de Jesús sobre todo para las ideas que de él se formó la Iglesia primitiva.

Ejemplos:

· El bautismo de Jesús. A la Iglesia de finales del siglo I y a la del II causó problemas el hecho de que Jesús, Dios y ser sin pecado, fuera bautizado como un pecador por Juan Bautista para la remisión de los pecados. ¿Qué penitencia tenía que practicar Jesús? ¿De qué pecados tenía que limpiarse el que presumía de que nadie podría argüirle de pecado? (Jn 8,46; Heb 4,15). Parece improbable que una historia tan molesta para los intereses teológicos de la Iglesia primitiva fuera un puro invento de ésta.

· En los Evangelios la figu­ra del Nazareno tiene un aura de bondad, mansedumbre y serenidad. En Mt 11,29 Jesús mismo afirma ser "manso y humilde de corazón". Por ello cuando el evan­ge­lista Marcos (1,41) nos dice que en cierta ocasión Jesús se "enfadó muchísimo" (gr. orgistheís) cuando un leproso le pidió que le curase de­bemos sospechar que estamos ante un recuerdo histórico: Jesús no era sólo manso, sino también iracundo. Ese dato contradice su proverbial manse­dumbre. Nadie se habría atrevido a inven­tarlo. No es extraño que es­cri­bas posteriores enmendaran el texto eliminando el "se enfadó muchísimo" escribiendo "se compadeció".

· Jesús no conoce el día ni la hora de los momentos finales del mundo (Mc 13,32). Esta afirmación contradice la noción posterior de que Jesús es un ser divino, que todo lo sabe y conoce. recogida en Mc 13,32: “Sobre aquel día o la hora nadie sabe, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre”. No es verosímil que una Iglesia desde la fe pudiera atribuir a Jesús tan sustancial ignorancia. El escándalo –la “dificultad”– que tal expresión provocaba explica la omisión de las palabras “ni el Hijo” en algunos manuscritos de Mc y en muchos e importantes del lugar paralelo de Mt 24,36.

· Más de 30 indicaciones en los Evangelios de que esteba indirectamente relacionado con la política de su tiempo: a) Ser el Mesías davídico o pretensión regia; b) el pago del tributo; el títulus crucis…

· El grito de Jesús en la cruz: “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” (Mc 15,34 par). Por más que la expresión sea una cita del Salmo 22,1, ese abandono en tales circunstancias ha sido desde siempre una dolorosa crux theologorum… si admitimos que es probable que la frase provenga de Jesús.

Dificultades:

Los dichos “embarazosos” se encuentran conservados en la tradición, lo que indica que tal vez no causaron suficientes problemas como para ser eliminados, y que las sensibilidades parecen haber sido variadas en las comunidades primitivas: lo que resultaría inasumible para unas no lo habría sido para otras.

Respuesta:

· No podían omitir los Evangelistas hechos muy testimoniados por la tradición

· No caían en la cuenta porque estos hechos o dichos están muy dispersos; faltan en algunos evangelios; están rodeados de una “vida” de Jesús súper encomiástica lo que hace que pasen desapercibidos o se neutralicen.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Manuel 01.12.16 | 17:51

    Pues Vd disculpe, Moisés. No era mi intención hablar de cañonazos ni citarle para no responderle a Vd. Para mí que había entendido lo que Vd sistenía y pasaba a responder a lo susodicho, pero si no es así, pues mis disculpas

  • Comentario por Moisés 01.12.16 | 15:06

    MANUEL (30.11.16/20:19): ¿y que tiene que ver con lo que yo decía? Cosa distinta es que Vd. quiera decir lo que nos dice pero no hace falta que me cite a mí.

    Contaba Unamuno que llegaba uno a la tertulia que tenían en Salamanca y preguntaba: ¿han oído Vds. un cañonazo? Y al responderle los presentes que no, seguía: pues a propósito de cañonazos... y les endilgaba su discurso.

  • Comentario por galetel 01.12.16 | 08:53

    Es un error garrafal intentar “deificar” a Jesús con un concepto inadecuado de Dios; lo que hay que hacer es “jesuficar” a Dios con un concepto adecuado de Jesús.

  • Comentario por miguel 30.11.16 | 22:30

    Los criterios de autenticidad, y en particular, el de dificultad son muy relativos. Se dice que causó dificultad a la iglesia primitiva, pero puede que no fuera tanto. Puede que ahora veamos más dificultad de la que vieron en aquel tiempo

  • Comentario por Manuel 30.11.16 | 20:19

    Pedro:
    ¿No cree Vd que lo esencial de los textos evangélicos estaba básicamente ultimado (digamos más del 90%) hacia la mitad del siglo II, incluidas las correcciones expresas para contradecir a los predicadores gnósticos?
    A comienzos del siglo III los evangelios canónicos tienen ya su nombre.

    Moisés: no hay un solo evangelio escrito por un testigo directo de los hechos que se narran, ni de la vida de Jesús. Todos ellos son "griegos". Las correcciones realizadas por escribas secundarios que decidieron enmendar el texto en cuanto no casaba con su concepción son un hecho: los manuscritos cambiados existen, al igual que numerosos ejemplos de frases que han pervivido en ejemplares sin enmendar (y es lastimoso que no los tengamos del siglo I y comienzos del II).
    --
    La dificultad de asumir que Jesús ignorara cosas depende de que se deifique (Marcos no lo hizo). El tener accesos de ira contra sendos enfermos que le piden ayuda, sí. Y furia contra cambistas...

  • Comentario por Pedro 30.11.16 | 17:48

    Antonio:
    A la Iglesia de finales del siglo I y a la del II no le pudo causar problemas el relato que aparece en los evangelios en el que Jesús fuera bautizado por Juan Bautista, porque durante esos dos siglos sólo pudo existir el culto imperial y nunca la así llamada Iglesia. Además, un relato así sólo se pudo construir en el siglo IV, en el imperio Bizantino, a partir de los modelos literarios de la época, Homero (la llamada vida pública), Eurípides, Esquilo (la llamada Pasión), y las Bioi de Nicolás Damasceno, Suetonio, Plutarco, Dion Casio, Veleio Paterculo, etc que se construían sobre grandes personajes históricos con esos mismos modelos. Lo que causa estupefacción es comparar un texto literario copiado de otros textos con un hipotético hecho histórico construido sobre historiografía para explicar un criterio de dificultad.

  • Comentario por Moisés 30.11.16 | 16:31

    Pero lo más raro es que los que atacan la "realidad" deducida de los evangelios es que digan que éstos se "arreglaron", "modificaron", "añadieron" o "quitaron" muchos años (y aún algún siglo, según decían) después y dejaran esas cosas (entre otras) que señala el post y que en tan mal lugar dejaban a Jesucristo, sus discípulos y seguidores incluso después de comprobar que no se habían producido las "profecías" anunciadas. Y eso no encuentro que tenga otra explicación que:

    - o eran tontos de baba los que "arreglaron", etc. los evangelios

    - o decían la verdad de lo que vivieron y oyeron, por incómoda y/o incomprensible que fuera esa verdad.

    Lo que no puede ser es todo. Grosso modo tiene que ser uno u otro. Los dos, no.

  • Comentario por acs 30.11.16 | 15:17

    El grito de Jesús en la cruz no sé para que tipo de teólogos sería una cruz pero para la persona corriente que tenga una cruz , tanto el grito como el principio y la continuación del salmo con el que se lo relaciona, como la resurrección tras la muerte son motivo de esperanza.

  • Comentario por galetel 30.11.16 | 14:55

    Hay maneras y maneras de ser manso y humilde, pero esta… ¡fue sin duda la más extrema!
    “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.” (Jn 13, 1b)

  • Comentario por galetel 30.11.16 | 14:22

    ¡Si el vendedor de palomas hubiese entendido que ese gesto, que a él le perjudicaba un poco, le costaría la vida a Jesús por ser tan, pero tan, manso y humilde al increpar proféticamente así (con Isaías, Zacarías y Jeremías) a los poderosos sumos sacerdotes, en representación plena de Dios!

  • Comentario por galetel 30.11.16 | 11:52

    De acuerdo, Elías: era carismático en grado sumo y "no podía evitar ser iracundo en vista del comportamiento de la Naturaleza y de los hombres". Sentía que tenía una misión especial que llevar a cabo y la interpretaba acudiendo a las Escrituras con una comprensión única de lo que hablaban acerca de su Padre (Abbá). Los escribas posteriores, que ya sabían de su "vaciamiento" porque lo dice el Himno, como no lo entendieron, tuvieron dificultades en ese entonces y hasta hoy. El vendedor de palomas tuvo que aguantarse un poquito porque era un gesto acompañado de un mensaje de viva voz dirigido a sus jefes, por su propio bien y el de todos a fin de cuentas.

  • Comentario por Elías 30.11.16 | 11:20

    Pero ese supuesto vaciamiento sigue sin explicarse claramente...Si no tenia poderes ..¿ tenía conocimiento de su condición divina previa.?( no debería ser así. por el propio vaciamiento....)A pesar de estar vaciado de poderes ¿se le "concedió" una genética especial para ser carismático ,,con dotes premonitorias o adivinatoria? ,.A pesar de mostrarse iracundo en ciertos momentos (muy humano por otra parte, curiosamente solo a causa del comportamiento humano, esto ya no, como si nunca le hubieran pisado un juanete);No se que pensaría al respecto el del puesto de palomas del templo;tuvo que ser inmensamente manso y humilde (cuantifíquese inmensamente , o era otra prerrogativa genética..). .¡Exigimos respuestas!
    Creo el quid de la cuestión está en: si por el himno de Philipensis todos los que eran importantes sabían o estaban de acuerdo en ese vaciamiento ,.¿por qué los escribas posteriores de estos se afanaron en ocultarlo?(que les costó entenderlo es evidente..)

  • Comentario por galetel 30.11.16 | 10:08

    Aun intentando entenderlo, debemos tener en cuenta que, si Jesús era efectivamente la encarnación de Dios y por eso no podía evitar ser iracundo en vista del comportamiento de los hombres, entonces tuvo que ser inmensamente manso y humilde para soportarlo y padecerlo, llegando hasta sacrificarse por los hombres aceptando ser asesinado en una cruz (Flp 2, 8).

  • Comentario por galetel 30.11.16 | 09:37

    La dificultad estaba y está en entender que Jesús, siendo la encarnación de Dios-Hijo, era un hombre verdadero; no era omnisciente ni omnipotente ni inmortal, etc., porque se había “vaciado” voluntariamente de esos atributos divinos para poder encarnarse. El “vaciamiento” para una auténtica “encarnación” hay que tomarlo “en serio”, totalmente.

    Los primeros cristianos ya lo habían expresado en su himno prepaulino pospascual (Flp 2, 7), pero les siguió costando -y sigue costando- entenderlo y asumirlo. Tenemos demasiado “metido” un concepto de Dios que no es el que se encarna de verdad sin dejar de ser –por otra parte- trascendente e inmanente.

    Por eso hay dichos y hechos, ignorancias y carencias, de Jesús, que parecen contradictorios con su divinidad, pero no hay tal. Los primeros cristianos fueron entendiéndolo poco a poco a partir de su experiencia pascual, reflexionando sobre su experiencia prepascual, pero hay huellas de su desconcierto en los evangelios.

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