El blog de Antonio Piñero

Jesús y el fariseísmo (y VI). Educación de Jesús

27.11.16 | 08:59. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

En algún caso, más raro, los evangelistas añaden a los saduceos como enemigos de Jesús. Así Mc 8,11:

“Y salieron los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba.”

Pero contrástese con Mt 16,4-6:

“ ¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.» Y dejándolos, se fue. 5 Los discípulos, al pasar a la otra orilla, se habían olvidado de tomar panes. 6 Jesús les dijo: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos»”…

Y luego con Mc 8,15:

“Él (Jesús) les hacía esta advertencia: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.»”


Véase que el dicho estaba dirigido muy probablemente “a esta generación”.

Un caso que refuerza la idea del paso que dan los evangelistas entro la tradición impersonal o genérica a lo personal y en concreto a la mención de los fariseos, y el añadido delos saduceos, para caracterizarlos como malvados es el siguiente contraste entre Lc 3,7:

“Decía, pues, a la gente que acudía para ser bautizada por él: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?” (Fuente Q hacia el año 50, impersonal)

y Mt 3,7 (hacia los años 85… personal:

“Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?”

En todos estos casos es claro que las indicaciones más precisas son secundarias, es decir no proceden de una tradición oral primitiva, sino que es añadida por el evangelista muchos años después. Se constata, pues, de nuevo una tendencia de esa tradición secundaria o de los evangelistas mismo. En Mateo es clara la inquina contra los fariseos. Igualmente el desconocido autor del Papiro de Oxirrinco 840, que citamos hace varios días: el interlocutor es un jefe de los sacerdotes fariseo (¡!), y en Evangelio de Juan aparecen continuamente como adversarios de Jesús los fariseos y los jefes de los sacerdotes cuando en tradiciones semi paralelas adivinamos que no era así

Señala Rudolf Bultmann que esta tendencia de añadir adversarios típicos no era solo de la tradición secundaria palestinense, sino de la helenística, de lengua griega, donde ya se había fijado como tradicional que los enemigos de Jesús eran los fariseos, legistas, saduceos y jefes de los sacerdotes. Y nótese que estos adversarios a menudo aparecen con artículo determinado, no indeterminado, en los textos, lo que traiciona el subconsciente de los evangelistas, pues los caracteriza como “los” enemigos. Por tanto, debemos concluir que no podemos asegurar con rotundidad que los adversarios de Jesús y la primera comunidad de Jerusalén fueran estos personajes, sobre todo los fariseos, sino que es la tradición evangélica la que los ha dibujado así y continúa hasta hoy con graves consecuencias.

Y como había, según los Hechos de apóstoles, fariseos (15,5) e incluso sacerdotes (6,7) dentro de la comunidad jerusalemita primitivísima hay que pensar que la presentación de fariseos y jefes de los sacerdotes como enemigos de Jesús es independiente de la disputa intrajudía entre fariseos y no fariseos. Lo que se oponía a la comunidad primitiva “creyentes en el mesías” era la masa de “no creyentes en el mesías”. Bultmann opina que algunos de estos debates fueron incluso un producto de la comunidad primitiva (por ejemplo, debates sobre el ayuno, pureza, ritual, divorcio) que luego los retrotrasladó a la vida de Jesús para buscar en el ejemplo del Maestro un apoyo. Esta opinión es dudosa, pero es más que posible. Y otra conclusión: no todos los casos son meramente redaccionales. Puede haber –sobre todo en caso de coincidencia entre los Sinópticos (y eventualmente Juan)– que los enemigos fueran tal cual, incluso fariseos.

Para confirmar lo que decimos a saber, que los fariseos no eran ni mucho menos tan “malvados” como los presenta la tradición tardía, constatamos que faltan en el Nuevo Testamento algunos indicios que señalan una conexión en algunos casos distinta y favorable entre Jesús y los fariseos. Los evangelios dejan traslucir ciertos detalles positivos respecto a los fariseos. Lucas, por su parte, nos pinta a un Jesús en contacto amistoso con ellos. En varias ocasiones (véase 7,36-50; 11,37-54; 14,1-24) acepta participar de su mesa y mantiene con ellos diálogos instructivos. Y lo que es más importante, en Lucas 13,31 son los mismos fariseos quienes avisan a Jesús del peligro que corre e intentan salvarlo: "Vete de aquí porque Herodes quiere matarte". Otro ejemplo: en Marcos 12, 28-34, en los momentos finales de la vida de Jesús cuando la relación entre el Nazareno y los fariseos debía de ser más tensa, el evangelista nos pinta un diálogo entre un escriba, fariseo, y Jesús en el que ambos están de acuerdo y en el que el Nazareno alaba a su "contendiente": "Al ver Jesús que había respondido con sensatez, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios".

En conclusión: cuidado con la aparente “tradición”. Tiene sus sesgos y debemos aprender a descubrirlos. En concreto, la relación de Jesús con los fariseos pudo ser bastante menos agresiva que la que dibujan los Evangelios, en bastantes casos amistosa y no es extraño ni descabellado que Jesús fuera considerado por los fariseos como un personaje afín al ideario de su secta. Y desde luego se alegraban cuando dejaba callados a los saduceos: Mt 22,34.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Elías 27.11.16 | 14:45

    En realidad en una tradición apócrifa que ha llegado hasta nosotros por un oscuro pariente de Flavio Josefo, uno de estos fariseos sanedritas habría confesado a sus amigos íntimos que estos se habían ausentado del tribunal porque jugaba en casa el equipo local contra el Tiberíades F.C.

  • Comentario por sofía 27.11.16 | 12:06

    Excelentes comentarios.

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 10:17

    la acusación de mesianismo podía ser transformada en una amenaza a la soberanía del César para asegurarse el apoyo de Pilato.” (Hasta aquí la cita de Dunn traducida por mí).

    La no oposición de los influyentes sanedritas fariseos al plan saduceo de entregar a Jesús para que Pilato lo ejecutara, fue decisiva. Los jefes de los fariseos no quisieron reconocer que Jesús pudiera ser efectivamente el Justo vindicado por Yahvé, según las Escrituras. En la hora de la Verdad, decidieron –al menos en su mayoría- no apoyar la interpretación judía de Jesús respecto de la misión que él había emprendido en nombre de Dios.

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 10:07

    (La máquina no me permite citarlo en inglés. Lo traduzco entonces:)
    “un razonamiento posible subyacente al diálogo reportado entre Jesús y el Sumo Sacerdote como cristalizara en la tradición acerca de Jesús, casi seguro que desde una fecha muy temprana. La tradición era que Jesús había utilizado la visión de Daniel sobre la representación humanizada de los santos del Altísimo para expresar sus propias esperanzas de vindicación. Esto fue considerado una pretensión de que Jesús mismo sería entronizado en los Cielos. En la situación “realpolítica” de unos líderes determinados a librarse de Jesús, cualquier alusión auto-referencial al hijo del hombre daniélico podía ser explotada cínicamente para presentar a Jesús como una amenaza a uno de los principios centrales de la religión del Segundo Templo (la sagrada otridad del Dios Único). En términos de la propaganda de la clase dirigente, tal acusación ayudaría a asegurarse el apoyo de la gente, justo como la acusación de mesianismo pod...

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 09:43

    el Prof. no reconocía que Jesús se lo aplicara a sí mismo como parece evidente en el dicho según Marcos.)

    [Dunn, “Jesus remembered” (16.4) pág.752:]

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 09:38

    del Poder y venir entre las nubes del cielo.»

    Esa respuesta los convenció de la arrogancia blasfema de Jesús. No porque declarara ser ‘el Mesías hijo de Dios’, pues eso era lo que creían de sí mismos todos los pretendientes a mesías sin que ello implicara blasfemia alguna; sino porque, inmediatamente a continuación, Jesús decía que él, el “hijo del hombre” en el uso auto-referencial de circunloquio habitual, era el “Hijo del Hombre” divino, el Mesías apocalíptico, el ‘como humano’ que vendría desde ‘su trono a la diestra del Poder’ (de junto a YHWH, Dios mismo) ‘entre las nubes del cielo’ (como en las teofanías de las Escrituras) tal como profetizó Daniel 7, 13. Esto sí era una blasfemia inaceptable que lo descalificaba como verdadero mesías, sin más, y lo hacía reo de muerte.

    (Ya nos indicó el Prof. Piñero que -por este dicho- él entendía que Jesús seguramente habría leído esa profecía de Daniel, de lo que deducía que Jesús sabía leer, aunque el Prof. no reco...

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 09:36

    al contrario, era un arrogante que no respetaba la Torá sino que se ponía por encima de ella y hasta presumía de poder destruir y reconstruir el Templo; entonces no podía ser un auténtico mesías davídico que mereciera su apoyo. Tuvieron éxito (aparente).

    ¿Por qué se convencieron los sanedritas fariseos de que los saduceos tenían razón? Si creemos a las únicas fuentes fiables, que son los evangelios canónicos, particularmente Marcos, no les convencieron los testigos presenciales de la predicación de Jesús que los saduceos habían logrado convocar (sus simpatizantes, confidentes o agentes, que habían seguido o vigilado a Jesús). ¿Para qué recurrir a testimonios dudosos si tenían ante sí al mismo Jesús? Pero Jesús callaba. Entonces el Sumo sacerdote en persona intervino con toda su autoridad haciéndole una pregunta directa: “¿Eres tú el Mesías, el hijo del Bendito (YHWH, el Innombrable)?” Jesús respondió: «Sí, yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder ...

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 09:34

    Había fariseos en el Sanedrín, aunque en minoría (1 Presidente saduceo + 1 Vicepresidente saduceo + 23 Sumos sacerdotes saduceos + 23 Ancianos nobles y aristócratas principalmente saduceos + 23 Escribas mayoritariamente fariseos = 71 miembros en total). Los fariseos no eran tan colaboracionistas, estarían dispuestos a apoyar a un verdadero mesías davídico defensor de la Torá; y estos líderes fariseos, especialmente algunos de ellos, tenían gran influencia en el Pueblo, había que neutralizarlos.

    Por eso, los saduceos planearon desenmascarar a Jesús interrogándolo delante de los principales sanedritas fariseos, a quienes convocaron a una reunión informal diseñada para eso, justo antes de que comenzaran las fiestas pero a tiempo todavía de entregar a Jesús a Pilato acusándolo de manera que lo ejecutara por sedicioso (‘mesías davídico’ = ‘rey de los judíos’). En esa reunión, los saduceos se dedicaron a demostrar que Jesús no defendía la Torá –según el criterio fariseo- sino a...

  • Comentario por galetel 27.11.16 | 09:28

    Me parece claro que hubo y hay un sesgo cristiano antifariseo, y que hubo fariseos que estuvieron a favor de Jesús. Pero eso no quita que hubiera otros fariseos que lo atacaron. La actitud acogedora de Jesús hacia publicanos y pecadores no pudo ser aprobada por la mayoría de los fariseos o sus simpatizantes que eran testigos presenciales de la predicación de Jesús. Hubo, con toda probabilidad, una oposición entre dos concepciones radicalmente distintas de la justicia de Dios: la justificante, de Jesús, y la justiciera, de los fariseos.

    Y sobre todo en los últimos días, en Jerusalén, cuando los saduceos se espantaron de la aparente pretensión mesiánica-davídica de Jesús y decidieron eliminarlo antes del comienzo de las fiestas de Pascua. Tuvieron que tener en cuenta a la probable oposición farisea, como he intentado explicar. Retomo aquí esa explicación que paso a desarrollar a continuación:

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