El blog de Antonio Piñero

Reencarnación y cristianismo primitivo. Primera parte (670)

12.09.16 | 12:39. Archivado en Biblia/Evangelios, , CRISTIANISMO

Queridos amigos:

A lo largo de los últimos tiempos me han planteado repetidas veces –en especial en una conferencia sobre el estado de la investigación actual en torno a Jesús de Nazaret– el tema de la reencarnación en el cristianismo primitivo. Siempre he sostenido que esa cuestión no interesó a los primeros seguidores de Jesús, judeocristianos, y que por lo tanto no se halla en el Nuevo Testamento. Y que tampoco es un tema que aparezca en la Biblia hebrea a pesar de que escenas y menciones a la evocación de espíritus y al “traslado” del Espíritu de Moisés a los Setenta y dos ancianos, Números 11,17:

“Yahvé respondió a Moisés: «Reúneme setenta ancianos de Israel, de los que sabes que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos a la Tienda del Encuentro y que estén allí contigo. Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo”

o del espíritu de Elías a Eliseo en 2 Reyes 2,15:

“Habiendo visto a Eliseo la comunidad de los profetas que estaban enfrente, dijo: «El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo.» Fueron a su encuentro, se postraron ante él en tierra”,

ni tampoco en el en el Nuevo Testamento a pesar de las apariencias que la gente crea que Jesús es Elías o alguno de los profetas de antaño (Mt 16,14) o incluso Juan Bautista reencarnado en Jesús (pero lo piensa Antipas, un judío de mentalidad griega en Mc 6,14ss. Pero se trata entre los judíos, como dice claramente el texto de Números de una “porción” del Espíritu que se traslada, no de una reencarnación.

La idea de la transmigración de las almas ha tenido una notable difusión en el espacio y en el tiempo. A pesar de que en el cristianismo esta doctrina había sido abandonada casi totalmente ya en el siglo IV, el interés que suscita incluso hoy entre gentes, sencillas o no, es importante. Conozco personalmente a gentes que me han contado experiencias, de las que afirman que fueron vividas en una existencia anterior. He sido respetuoso con sus opiniones, aunque quizás se me haya escapado una mueca de escepticismo.

Pero como el tema es arduo y las dudas grandes, he pedido a dos compañeros de mi antiguo Departamento de la Universidad Complutense de Madrid que me permitieran reproducir el capítulo de un libro que he reseñado aquí y que trata de este tema:

Alberto Bernabé, Madayo Kahle y Marco Antonio Santamaría (eds.), Reencarnación. La transmigración de las almas entre Oriente y Occidente, Abada Editores, Madrid, 2011, ISBN: 978-84-15289-25-8.

El capítulo se titula “Transmigración en el cristianismo primitivo” y los dos autores son Mercedes López Salvá y Miguel Herrero de Jáuregui. Este capítulo no ha sido escrito expresamente para el Blog o Facebook ni tampoco editado expresamente. Yo voy a transcribir el texto tal cual, aunque si se me ocurre puede señalar algo en nota. Pero advertiré de ello.

Aquí va el texto. Por tanto,

Hoy escriben Mercedes López Salvá y Miguel Herrero de Jáuregui

Del siglo II proceden los primeros testimonios cristianos conservados en torno al tema de la transmigración de las almas. Esta doctrina alcanzó gran difusión entre las escuelas filosóficas grecorromanas, especialmente en las de inspiración platónica . Los primeros pensadores cristianos, al igual que los paganos, se preguntaron sobre la vida del alma después de la muerte del cuerpo: si el alma de los justos obtendría recompensa después de morir o si había alguna oportunidad para los impíos de redimir sus culpas.

La reflexión sobre el origen y destino del hombre pertenece a la naturaleza humana. Con frecuencia la concepción del origen del hombre va ligada a la de su destino. Por ejemplo, se considera que si el alma no ha sido generada es lógico que sea inmortal, pero si ha sido creada parece lógico que se la considere mortal.

Entre los cristianos hay acuerdo en que el hombre fue creado por Dios, pero no lo hay, en cambio, respecto a si fue creado primero el cuerpo o el alma, o si su creación fue simultánea. Para quienes asumen la tradición veterotestamentaria del Génesis , Dios hizo al hombre del barro de la tierra y luego le insufló su aliento. En ese relato, por tanto, la creación del cuerpo, al menos en el caso del primer hombre, precedería a la del alma. Autores de formación platónica, como Orígenes (s. II), prefieren creer en la preexistencia de las almas, mientras que otros, como Gregorio de Nisa (s. IV), defienden la creación simultánea de cuerpo y alma.

Respecto al destino, el cristianismo antiguo reflexionó sobre diferentes planteamientos posibles. Uno de ellos fue la transmigración de las almas. Según esta doctrina, el alma, cuando muere el cuerpo que la acogía, trasmigra a otros para purificarse y las reencarnaciones se repiten hasta que el alma queda totalmente purificada para acceder a una vida más plena.

La transmigración se fundamenta en la creencia de la dualidad cuerpo/alma, en la preexistencia del alma respecto al cuerpo, en su inmortalidad y en la posibilidad de trasladarse a otros cuerpos con el fin de purificarse, y, en consecuencia, en que, una vez purificadas, alcanzarán al final de los tiempos una vida feliz. Conviene, tal vez, recordar que el concepto de alma que se encuentra en el cristianismo antiguo no tiene sus raíces en el pensamiento hebreo veterotestamentario sino que lo recibe del mundo griego. Según testimonio de Cicerón y de Porfirio , fueron Ferecides y su discípulo Pitágoras, quienes primero defendieron el concepto de inmortalidad del alma entre los griegos. Platón lo difundió ampliamente .

Seguiremos mañana.

Saludos cordiales de Mercedes, Miguel y subsidiariamente Antonio


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Comentarios
  • Comentario por galetel 18.09.16 | 00:51

    Concuerdo contigo, Sofía. Los cristianos apostamos por el sentido porque:

    -Nuestro co-razón lo anhela por justicia para con las víctimas.
    -Los datos históricos sobre Jesús nos dicen que, plausiblemente, sí.
    -Nuestra ciencia y nuestra razón no nos dicen que no.

  • Comentario por sofía 17.09.16 | 23:31

    PS
    Resumiendo, cada cual que se quede sus "ecuaciones" y que no pretenda que son de otros -porque no lo son, son exclusivamente de quien las ha sacado a colación una vez más desde sus presupuestos falsos.

  • Comentario por sofía 17.09.16 | 23:28

    Cada cual puede creer lo que quiera, pero debería no tener una mente tan dogmática y estrecha q no se quiere enterar siquiera de lo que le han explicado miles de veces, como por ejemplo que la resurrección de la que se habla en el cristianismo no es lo que él describe, no es la resuscitación de un cadáver. Una cosa es que no crea en ella, que no tiene por qué, y otra cosa que se empeñe en no enterarse de qué es lo que creen en realidad otros.
    Podríamos decir lo mismo del proceso de deificación q se produjo en el cristianismo desde conceptos judíos: de la resurrección como glorificación de Dios y reconocimiento como mesías a pesar d su aparente fracaso, a su identificación con el hijo de hombre d Daniel con una cierta participación d la divinidad y una misión divina y finalmente su identificación con la sabiduría divina. Son conceptos judíos los q producen el binitarismo, q es monoteísta no diteísta.
    No hay q creer en el cristianismo para entenderlo.

  • Comentario por sofía 17.09.16 | 23:02

    Estupenda explicación de Galetel sobre un sentido posible de la realidad. Hecha desde la incertidumbre, por supuesto.
    La incertidumbre no tiene nada de malo, por eso no temo apostar por el sentido de la vida humana en general y la de cada cual en particular, sin ninguna certidumbre y con la única convicción de que se trata de una explicación coherente -no la convicción de que sea verdad porque no se pueda probar que no lo es (eso sería absurdo) sino la consideración de que PUEDE ser una explicación verdadera porque es razonable y posible.
    Que también puede no serlo, pues sí. Pero no tengo tanta necesidad de certidumbre como para rechazar hipótesis posibles sólo porque no sean certezas probadas.
    No es pura imaginación sino razonamiento lógico y q vaya en la dirección de un anhelo no es prueba en contra -sería como decir q la sed demuestra q el agua no existe sino q la imaginamos (puede pasar alguna vez, pero el agua existe, por eso la sed y los espejismos)

  • Comentario por Manuel 17.09.16 | 21:20

    O sea, buena parte de lo que pensaba: imaginación pura + anhelo humano --> (dan en, o facilitan) --> convicciones (ad hoc) para explicar el mundo y de paso convencerse de que es verdad lo que uno desearía.

    Y como no puede demostrarse que lo que uno dé en creer, por inverosímil que sea, resulte falso, ha de ser verdad o es lógico pensar que lo sea. Y esto le da certidumbre.

    Así, ¿quién sabe si la justicia será tan completa que aquellos pececillos que murieron ingeridos en la flor de la edad, o al menos los delfines...?
    Puede existir -claro- un hombre inmortal, o que resucite. Y puede que sea/n verdadero/s alguno/s de los casos que se leen en la web; los hay ciertamente de reencarnaciones varias, de ovnis, de levitación, de psicocinesia, etc..
    Uno saca conclusiones harto atrevidas (puede que alguien haya resucitado, de haberlo, ha de ser Dios, ecuación que no valdría hoy en un familiar nuestro, y menos aún en un entorno netamente judío y palestino-...

  • Comentario por galetel 17.09.16 | 19:15

    La ciencia, casi sin saberlo y casi sin pretenderlo, es una de las maneras en que los seres conscientes colaboramos a que se realice todo eso. Hay otras maneras, además. Porque Dios quiere hacerlo CON la libre colaboración de sus criaturas conscientes; por eso ha tenido que admitir que haya Mal, que no quiere, como coste de realizar el Bien que quiere.

  • Comentario por galetel 17.09.16 | 18:51

    Es por creer que hay un Dios-que-es-Jesús, manifestado únicamente en Jesús, que podemos creer que se satisfará ese anhelo, el característico del ser humano, con la colaboración actual de quienes quieran. Y estimamos que la ciencia no puede ni podrá demostrar su imposibilidad, al contrario.

  • Comentario por galetel 17.09.16 | 18:36

    “en qué ser vivo comienza a realizarse esa inmortalidad espiritual. Si Vd. postula que se debe a la existencia de un alma espiritual”.
    No, Manuel. Lea bien, por favor. En mi opinión no hay ninguna “inmortalidad espiritual debida a la existencia de un alma espiritual.” Pienso que toda persona muere totalmente, en cuerpo y alma; el alma es la consciencia emergente del cuerpo, no hay dualismo. Lo que yo opino es que hay un Dios –el que resucitó a Jesús- que ama y recuerda a los seres conscientes, y los resucitará corporalmente a partir de ese recuerdo de sus consciencias (“almas”), es decir, reimplantando esas “almas” en nuevos cuerpos que son los mismos pero radicalmente transformados. También creo que resucitará a los seres vivos que fueron amados por esas consciencias. Qué personas y qué seres vivos, exactamente, no lo sé, ni creo que nadie lo sepa sino Dios.

  • Comentario por Manuel 17.09.16 | 18:07

    Galetel, anhelamos -muy lógica, comprensible y psicológicamente-:
    i) Permanecer (no morir), ii) ser felices (plenamente, sin resquicio de sufrimiento, gozando todo tipo de placeres incluso sensóreos, sin efectos de ilusoriedad, tolerancia, abstinencia ni rebote), iii) que no desaparecan definitivamente nuestros seres queridos (un reencuentro feliz, definitivo y pleno, sin miedos ni tareas pendientes).
    Es lógico, comprensible, etc.
    Lo 1º parece imposible: somos mortales según todos los indicios. Si Vd. viera alguno, le he preguntado en qué ser vivo comienza a realizarse esa inmortalidad espiritual. Si Vd. postula que se debe a la existencia de un alma espiritual, le he preguntado cuál es el primer organismo -histórico-biológico o de cualquier índole que dé Vd. en imaginar- que la posee o desarrolla.
    Lo 2º podría ser posible (no lo niego), aunque harto difícil.
    Lo 3º parece tan imposible como lo primero.
    La injusticia parece asegurada para el 99,9% de ...

  • Comentario por galetel 17.09.16 | 00:07

    ¿Demasiado bueno para ser cierto?
    -Ya veremos. Falta poco. Apuesto a que es inminente en el tiempo personal de cada uno.

  • Comentario por galetel 16.09.16 | 23:55

    Y también los seres vivos que hayan sido amados por estas consciencias, serán resucitados para formar parte de dicha armonía, ahora completa, gozosa y perpetua, sin competitividad ni depredación.

    Romanos 8, 18-22:
    “Estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.
    Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios.
    La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
    Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto.”

  • Comentario por galetel 16.09.16 | 23:54

    Sí, Sofía, de acuerdo.
    Creo que hay que conjugar tres cosas:
    -Nuestro anhelo de justicia justificante, en especial para las víctimas del pasado.
    -El dato recibido acerca de la plausible resurrección de Jesús.
    -Lo que dice y/o diga la ciencia sobre la posibilidad de la resurrección.

    En mi opinión, se puede y se debe hacer esta conjugación, si no del todo ahora, espero que en el futuro. Y entonces creo que se deducirá que las resurrecciones no serán individualistas. Todas serán posibles gracias al Amor de Dios otorgado en Jesucristo, y la transformación que así se ofrezca a todas las consciencias, si es aceptada sinceramente por cada una, causará la eliminación de los “lados malos” y la ampliación de los “lados buenos”, con el perdón mutuo general, de modo que cada persona se desarrolle hacia la perfección que Dios había pensado para ella, para cada una a su medida ideal, con su papel particular único e insustituible en la armonía universal. Y también...

  • Comentario por sofía 16.09.16 | 22:48

    Galetel, no sé qué opinarás tú, pero en mi opinión es un contrasentido y no existe tal cosa como la semijusticia divina -se puede creer en Dios y la justicia divina o no, pero si se cree en la justicia divina eso implica que la justicia es total. Puede haber vasijas grandes y vasijas pequeñas en cuanto a humanidad, a consciencia, libertad, bondad, pero todas pueden igualmente llenarse de Justicia divina, ninguna se queda a medias aunque sean de diferentes tamaños. La justicia es siempre total, nunca semi.
    Y bueno, como dices hay muchísimas preguntas cuyas respuestas no tenemos, pero eso no impide argumentar con lógica por qué no es imposible la resurrección y por qué si parece imposible la reencarnación. Naturalmente se puede discrepar razonadamente, faltaría más. Son los comentarios bordes los que sobran.

  • Comentario por sofía 16.09.16 | 22:33


    Ateniéndonos al tema del post, totalmente de acuerdo con Galetel, que en la línea de lo que decía Moisés, es evidente que si por algo se caracteriza es por argumentar razonadamente, con apertura de mente e independencia, algo que reconocerán incluso personas que no estén de acuerdo con él si tienen un mínimo de objetividad y honestidad.
    Es decir, totalmente de acuerdo con su conclusión: "Pero si un alma, una consciencia, está intrínsecamente vinculada a su cuerpo debido al fenómeno de la “emergencia”, entonces parece claro que ese alma no puede transmigrar a otros cuerpos de los que no ha emergido o que no son variantes de su cuerpo original. Entonces, parece lógico rechazar la posibilidad de la reencarnación por transmigración."
    Parece lógico, dice: no afirma nada dogmáticamente. Lo lógico sería que se le contraargumentara en la misma línea, y no que se hagan comentarios absurdos sobre si les parece bonito o feo o si le interesa noséqué.

  • Comentario por sofía 16.09.16 | 22:10

    Bueno, lo de Galetel no se podrá probar, pero que es imposible tampoco. Lógica tiene, tanto si se corresponde con la realidad como si no. Y evidentemente habla de los seres conscientes y libres -no creo que sea posible, al menos hoy por hoy, señalar en dónde comienza la conciencia y la libertad exactamente, ni falta que hace señalar los límites, pues eso no invalida la cuestión de que en dónde haya inteligencia y libertad y conciencia de uno mismo y de la realidad y capacidad para transformarla según un sentido y una escala de valores, existe la posibilidad indicada por Galetel.

    A Manuel no le respondo porque deja claro que su catadura moral es la misma de su socio Elitias -probablemente su enfermedad también. Pues como coleguillas insultones que son que se reparten los papeles de "poli bueno" y "poli malo", ya le contará el otro como le va con el litio ese que tanto recomienda. A los demás q no se moleste en "aplaudirlos".

  • Comentario por Manuel 16.09.16 | 18:22

    Bueno, Galetel: todo muy bonito, si cree que lo tiene medio resuelto,a por la otra mitad. Siga a lo suyo, aunque me interesaba cómo capta -un gnóstico de hoy, un cristiano antiguo, Vd. mismo- esa dicotomía. Esto es, ¿qué ocurre con las almas de los protohumanos, humanos menos desarrollados, no humanos, etc., si es qué existen, claro? O sea, ¿cuáles son los primeros seres que cuentan con esa alma inmortal y espiritual? ¿Hay seres biológicos con protoalmas semiinmortales merecedores de semijusticia? Muchas gracias.

    A Sofía, por supuesto, no le respondo: quedó claro su problema y no tiene por qué resolverlo, claro que es molesto que te aludan en plan insultante, pero cuando ya van 100 veces... Pues a tirar piedras a lo loco y demás y a ver si cuelan supuestas proyecciones imposibles de hacer pasar por realidades (quiero decir por proyecciones de verdad: no se puede estar tan ciego ni queriedo y acusar todo el tiempo a otro del propio proceder).

    Moisés: lo valoram...

  • Comentario por galetel 16.09.16 | 09:24

    base constitutiva, es decir, si un alma puede perdurar a los cambios de su cuerpo? ¿Qué es la muerte de un cuerpo, cómo afecta a su alma? ¿Cómo puede perdurar un alma a la muerte de su cuerpo?

    Quedan muchísimas cuestiones por resolver. Pero por lo menos estamos ya planteándolas. Mientras tanto, abstengámonos de sostener rotundamente los axiomas/dogmas de imposibilidad que rechazan sin más la Resurrección.

    Pero si un alma, una consciencia, está intrínsecamente vinculada a su cuerpo debido al fenómeno de la “emergencia”, entonces parece claro que ese alma no puede transmigrar a otros cuerpos de los que no ha emergido o que no son variantes de su cuerpo original. Entonces, parece lógico rechazar la posibilidad de la reencarnación por transmigración.

  • Comentario por galetel 16.09.16 | 09:23

    Un “alma”, una “consciencia”, es una “emergencia” de un cuerpo humano, en el nivel superior. Porque, por abajo, un cuerpo humano es a su vez una emergencia dentro del proceso evolutivo natural, caracterizada por poseer consciencia, es decir, un tipo de conciencia capaz de reflexionar sobre sí misma y su entorno.

    Los seres vivos son aproximaciones más o menos conscientes, construidas sobre conjuntos organizados más o menos complejos, dispuestos en órganos, células, moléculas, átomos y partículas materiales. Sabemos actualmente mucho más sobre esto, pero queda muchísimo por averiguar.

    ¿Qué es la materia? ¿Qué es la organización y auto-organización de la materia? ¿Cómo se han producido los distintos organismos que conocemos y su interrelación en la naturaleza? ¿Qué es la conciencia? ¿Qué es la conciencia reflexiva, llamada “consciencia” o “alma”?

    ¿Qué es la emergencia evolutiva? ¿Una emergencia puede perdurar a los cambios de su base constitutiva,...

  • Comentario por sofía 15.09.16 | 23:53

    Sería estupendo que se centraran en los temas, pero es mucho pedirle al descentrado de Elías.
    Como si Elias fuera capaz de comentar sobre otra cosa que su trastorno y su propia medicación aparte de aplicar sus propios obsesiones y fobias a los demás.
    Y para catadura moral la del que tira la piedra y esconde la mano, y cree que cuela como San Manuel Bueno Mártir.
    Yo me he limitado a describir la basura que habían dejado por aquí los sesgados "independientes", el "educado" y el "borde-line".
    Si algo les caracteriza es el descentramiento, cada cual en su línea y por motivos distintos.
    Cierto que es vergonzoso que haya que decir estas cosas aquí, pero el uno entre fingimientos y el otro por las claras no salen del ataque ad homimem incapaces de dialogar desde el respeto a los demás -y para colmo acusando a los demás de sus propios defectos.
    Suerte a Galetel y a quien desee argumentar sobre el tema respetuosamente

  • Comentario por galetel 15.09.16 | 18:32

    Todos tenemos sesgos pero a la vez somos capaces de intentar superarlos pensando libremente. El problema es que algunos presumen de ser "independientes".
    Pero dejémonos de tonterías "ad hominem" y centrémonos en los temas, por favor.

  • Comentario por Elias 15.09.16 | 18:20

    Hombre don Moises ahi se ha pasado los escritos d galetel distan mucho de sin prejucios (sesgo reconocidopor el )y militante suigeneris pro militante.
    Y que decir de sofia cuyo ultimo comentario es muestra de su catadura moral.. si no supieramos lo de su trastorno ..incremente la dosis de litio ya.
    .

  • Comentario por Moisés 15.09.16 | 16:38

    MANUEL (14.09.16 / 20:46): "Sigo prefiriendo la crítica INFORMADA, SIN PREJUICIOS, militancias ni dogmatismo ALGUNO" (mayúsculas mías... intencionadas). Yo también.

    Y lo extraño (a mi parecer) es que durante dos años, casi a diario, no haya encontrado esas características en los escritos de GALETEL. Muy extraño. Y, a mi modesto modo de entender, preocupante. Y claro.

    Aquí acabo con esto porque GALETEL manifiesta que no tiene interés en responder (13.09.16 / 19:43)

  • Comentario por galetel 15.09.16 | 10:26

    independientemente de los méritos y culpas propios de cada víctima; sólo por su adhesión –consciente o inconsciente- a la persona y al criterio de Jesús.

    La rehabilitación se anticipa en esta vida, en esta realidad, pero culmina en otra vida, en otra realidad que es el fin de esta, en todos los sentidos del término “fin”. Y es posible solo porque hay un Dios que “recuerda” las almas y los cuerpos, y los ama, y los salva con Jesús, por Jesús, en Jesús. Es un Dios Justo en sentido justificante, no en sentido justiciero.

    La Resurrección es justificante, no justiciera como sería la Reencarnación si la hubiera. Pero si hay Resurrección, ¿por qué y para qué habría Reencarnación?

  • Comentario por galetel 15.09.16 | 10:25

    (Me desanima que no comenten otros en esta misma línea; no obstante, debo continuar.)
    Un cristiano que –por definición- cree en la resurrección de Jesús, cree que hay un Dios que lo resucitó, “recordando” su alma y su cuerpo, y transformando y renovando su persona para hacerla vivir nuevamente en una realidad distinta en la que ya no padece ningún mal. ¿Por qué? ¿Para qué? –

    Porque Jesús había sido un hombre especialmente justo, no en el sentido justiciero sino en el sentido justificante, y para justificar y rehabilitar con él a todas las víctimas del mal -presentes, futuras y pasadas-, con la colaboración de quienes quieran prepararlo practicando el criterio de justicia que enseñó Jesús, sabiendo o no que colaboran, creyéndolo o no.

    El cristiano cree que la muerte no es el fin, en ninguno de los sentidos del término “fin”. La resurrección de Jesús lo ha demostrado. Y que la justificación de las víctimas es por Jesús, en Jesús, con Jesús, independientem...

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 23:32

    ayuda para entender y expresar la resurrección de Jesús? ¿Lo que era la esencia de la persona de Jesús, re-implantado en su cuerpo recordado y renovado (no su cadáver) que ya no muere más porque pertenece a una realidad distinta? ¿Es posible? ¿Queda superado entonces el axioma/dogma de la imposibilidad de la resurrección, en el caso de Jesús?

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 23:30

    Pero no nos desviemos del tema. Si la resurrección de Jesús fue posible de manera que su cuerpo era el mismo pero radicalmente transformado, y se mostraba esporádica aunque perceptiblemente, como perteneciente a una realidad distinta, renovada hasta el punto de que en ella “ya no moriría más”, entonces ¿qué había pasado?

    Esto era muchísimo más que una simple revivificación del cadáver, y más que una nueva reencarnación solo para esta vida mortal. ¿Qué es lo que tenía en común Jesús resucitado con el Jesús que ellos habían conocido en vida? El cuerpo estaba tan transformado que resultaba difícil reconocerle, pero era el mismo Jesús, no cabía duda, porque conservaba… ¿qué?
    ¿La esencia de su personalidad? ¿Su consciencia característica? ¿Su mente y espíritu?

    ¿Su “alma” pues (expresándolo así, en el concepto helenístico que les sirvió de ayuda), pero, ¿qué es el “alma”? ¿Y qué es en la cultura científica actual del siglo XXI, que sirva también de ayuda para...

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 22:44

    Según los datos de los evangelios, la predisposición de los discípulos y de los familiares era absolutamente adversa, para creer en la resurrección de Jesús, sobre todo como 'el Señor que viene con poder a redimir'.

  • Comentario por sofía 14.09.16 | 22:41

    Moisés, "la novedad de ayer", es que no hay novedad.
    No se moleste en contestarme que yo le utilizo como manuel de mero recurso dialéctico -no voy a ser menos.

  • Comentario por sofía 14.09.16 | 22:24

    Y las características del Reino para los seguidores de Jesús, no son las que tuviera un imaginario judío standard, sino las enseñanzas concretas de Jesús que sus discípulos recogieron y podemos aún leer en los evangelios. Y está muy claro su desprecio de los poderes de este mundo, su predicación del amor incluso al enemigo, su propuesta de ser fermento en la masa para que desde el judaísmo llegue el reino de Dios a todos. Los mezquinos se las arreglan para no entenderlo y hacer su propia mezquina traducción que desprecia los datos existentes y se inventa otros.


  • Comentario por sofía 14.09.16 | 22:15

    Felicito a Manuel por llegar a las más altas cumbres del cinismo y la estulticia en este último intento del "a ver si cuela". ¿Creerá de verdad que hay alguien tan tonto como para que "cuele" o simplemente se dedica al divertimento doctrinario sesgado como acostumbra, sin más?
    Felicitación y pregunta contestada, sí:
    -Autofelicitación de Manuel a sí mismo, ya que después de dos años sin entender nada ha comprendido que eso se debía a sus cortas luces, que sólo dan para iluminar sus propias especulaciones bajas sesgadas -nada de más alto nivel.
    Y pregunta contestada:
    Sí, Moisés, tal como resultaba evidente es el propio manuel el que desde su propio adoctrinamiento doctrinario cree como ladrón que todos son de su condición.
    Y no le pido disculpas porque no soy una hipócrita como él -qué se le va a hacer.
    PS
    Después aprovecha una vez más lo de que el Guadalhorce no pasa por su casa, para soltarnos su especulación de bajo nivel de siempre.

  • Comentario por Manuel 14.09.16 | 20:59

    cristos falsos.
    - El Cristo resucitado que espera Pablo vendría entre las nubes en cuerpo espiritual y salvaría a los suyos, comenzando por los hermanos ya fallecidos, antes de reinar sobre todos en el Reino del Fin de los Tiempos.
    - Los judíos esperaban un mesías totalmente terreno -querido y preprado o dispuesto por Dios- para presidir el Reino del Fin (material, terreno, etc.), en realidad un Imperio teocrático que no sería tan excelso para los sometidos y los enemigos del Pueblo Elegido.
    - A Pablo no se le ocurrió hablar de una visión que come pescado, etc. A los evangelistas, sí. De algún modo, lo que se considera "aparición" (que desaparece y reaparece, para darle mayor estabilidad) cobra corporeidad, aunque los evangelios tardan muchas décadas en hacer aparecer a un Jesús resucitado que permanece perceptible y evidenciable entre sus seguidores, en un principio judíos (en ambiente cuasi mítico y circunstancias poco coincidentes), más tarde visionarios griegos o ...

  • Comentario por Manuel 14.09.16 | 20:53

    Yendo a sus comentarios, Galetel, y con mis disculpas por si algo de lo dicho le hubiera parecido mal:
    - Pablo y los demás tuvieron "apariciones".
    - No eran algo inusual en aquel ambiente místico. Lea más sobre experiencias mistéricas en el mundo grecorromano. Seguro que lo ha hecho sobre iniaciación, misticismo y contactos espirituales de alta intensidad. Y que los conoce comunes al budismo, el hinduísmo (yoga...), el taoísmo, el sufismo, etc. También en los místicos cristianos y en los iluministas. Claro que el dios podía ser muy diferente: Apolo, Saturno, Orfeo, Esculapio... Y a veces la visión era de un santo.
    - Con muchas variaciones, por supuesto: Pablo esperaba la Venida de quien no había venido aún. Y lo esperaba en cuerpo espiritual, apareciendo desde las nubes. La visión de su personaje idealizado Mesías-Salvador (Cristo-Jesús) la habían tenido antes otros predicadores de su mismo credo (que cita con sus nombres) y otros predicadores de falsos evangelios y c...

  • Comentario por Manuel 14.09.16 | 20:46

    Moisés: Vd. me preguntaba, yo contesté. La novedad de ayer -por la que felicitaba a Galetel- es que éste era capaz de emitir preguntas liberadas de presupuestos. Por eso lo felicitaba. Si manifesté mi sorpresa era porque hasta ahora (y durante 2 años, casi a diario) llevo leyendo razonamientos teológicos altamente especulativos: elucubrativos donde los haya. Si a Vd. le parece preocupante que me resulte manifiestamente mejorable un ejercicio racionalizador (sesgado) de esa laya, pues estupendo. Sigo prefiriendo la crítica informada, sin prejuicios, militancias ni dogmatismo alguno (que no es lo que hallaba y por una vez aplaudía -nada más detectar el brillo de la libertad de pensamiento).
    Por supuesto que no considero extendible a nadie más, creyente o no, lo que creo detectar a lo largo de mucho tiempo en alguien concreto. Y por supuesto que no he pretendido ofender a nadie, ni lo considero inferior, ni menos dotado intelectualmente, ni malintencionado en sentido alguno, etc.

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 19:47

    El problema persiste para aquellos que, al leer a Pablo, no creen lo que dice Pablo de sí mismo ni de otros respecto de haber experimentado estas apariciones. No lo creen, tal vez porque dan prioridad al axioma/dogma de imposibilidad. Piensan que el axioma/dogma es incuestionable, sobre todo ante hechos testimoniados por escritos (como la 1ªCorintios) que no son de fiar, o experimentados por personas que pudieron engañarse con facilidad, etc.
    Pero… ¿y si lo que parece imposible resultara ser posible con un nuevo enfoque? -Porque, pensándolo bien de acuerdo a los datos, ALGO sumamente extraordinario tuvo que pasar para que los discípulos y los familiares cambiaran tan notablemente de parecer respecto de Jesús.

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 17:39

    para reanudar su vida en este mundo. Era cosa de otro mundo; pero no era un fantasma, pues era el mismo cuerpo tangible que ellos habían conocido, no un mero espíritu.

    En sus conceptos judíos eso no era un fenómeno posible, ni siquiera con los conceptos recibidos en su cultura por influjo helenistico. Sin embargo, creyeron firmemente que era posible, de alguna manera que todavía ellos no eran capaces de entender. Los hechos son porfiados, no pueden ceder a axiomas/dogmas de imposibilidad. Tiene que progresarse mucho para llegar a entender cómo esos axiomas/dogmas deben ser modificados para dar cuenta de estos hechos.

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 17:37

    el mismo cuerpo que habían conocido; estaba radicalmente transformado para “no morir ya más”.

    “Jesús les contestó [a los saduceos, esos que niegan que haya resurrección]: ‘¿No erráis precisamente por esto, por no entender las Escritura ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: ‘Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Andáis muy equivocados.” (Marcos 12, 18-27)

    Y “aparecía” repentinamente a algunos, en un sitio en particular, para desaparecer poco después de ahí para aparecerse en otros sitios a otros. Eso no era un hecho normal de la realidad habitual, por supuesto. Tampoco era una especie de revivificación milagrosa, por la que un muerto (se decía) que se reanimaba para reanu...

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 17:35

    el mismo que habían conocido, redivivo después de muerto, apareciendo y desapareciendo.

    Se supone que lo percibieron físicamente, con cuerpo por lo tanto, con el mismo cuerpo que ellos habían conocido en vida, porque no les cupo duda de que se trataba de Jesús. Pero era un cuerpo que “se aparecía” durante un cierto tiempo y luego desaparecía para aparecer más tarde a otros, hasta que acabó de aparecerse a todos sus destinatarios, y entonces quedó desaparecido de forma permanente, hasta la fecha.

    Tanto los receptores de esas apariciones como Pablo, que lo cuenta, eran judíos del siglo I. Creían, probablemente, en la resurrección de los justos al último día. Pero en esta experiencia no se trataba de eso. Se salía completamente de su marco mental judío, al ser la experiencia de una resurrección única y anticipada a la de los justos.

    En algo sí era lo esperado según su concepto: el cuerpo del resucitado era “como de un ángel”, a pesar de ser el mismo...

  • Comentario por galetel 14.09.16 | 17:34

    Un cristiano parte de unos hechos: las experiencias de Jesús resucitado, por sus discípulos y sus familiares. Estos son datos testimoniados en el NT (1 Corintios 15, 1-8):

    “Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqué, que habéis recibido y en el cual permanecéis firmes, por el cual también sois salvados, si lo guardáis tal como os lo prediqué... Si no, ¡habríais creído en vano! Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales todavía la mayor parte viven y otros murieron. Luego se apareció a Santiago; más tarde, a todos los apóstoles. Y en último término se me apareció también a mí, como a un abortivo.”

    El testimonio es de haber percibido muchos hombres y mujeres a Jesús, el mismo que habían cono...

  • Comentario por Moisés 14.09.16 | 14:29

    Preocupante sospecha la de MANUEL (13.09.16 / 17:56) que no sé si cree que se debe ampliar a los que se dicen no creyentes o sólo a los cristianos confesos.

    Y no me dé las gracias, GALETEL. Sólo intentaba generalizar... particularizando.


  • Comentario por Manuel 14.09.16 | 10:03

    Bueno, Antolín, entendí y sigo entendiendo después de leer su nuevo aporte, que su explicación de la cosmovisión a que alude (que incluye separación alma-cuerpo, creencia en Dios, que apoya a Su Ungido, vida postmortem y otros asuntos) era compartida por Vd. en cuanto figura en el paréntesis recién cerrado.
    La dicotomía apenas afectaba a la vida común de los judíos previos al siglo I AEC, pero la helenización trajo el enfoque platónico y una buena parte del mundo judío se vio metido en nuevos paradigmas, incluido el gnóstico en el norte de África y Siria, y el mistérico en estos y otros lugares del Imperio.
    El caso es que, ya que suscribe ese alma inserta en el cuerpo y que podría sobrevivirle, en modo alguno me parecen gratuitas mis preguntas. Si prefiere evito término en qué momento de la evolucón o de la historia natural aparece el alma, y lo planteo directamente de este otro modo: ¿qué seres vivos ganan esa doble naturaleza? Supongo que no las bacterias ni los cnidarios...

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