El blog de Antonio Piñero

La infancia de Jesús. Revisión crítica (XIII). Jesús como “Hijo de David” según Pablo de Tarso. Cuarta parte (663)

31.08.16 | 09:16. Archivado en Jesús histórico, Pablo de Tarso, , Judaísmo

Escribe Antonio Piñero

Sigo con la serie de textos –instrumentos o bases de trabajo para las hipótesis interpretativas– que prometí ayer.

3. El mesías como entidad divina:

• Cuando se convierta al Señor, se levantará el velo. 17 Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. 18 Pero todos nosotros, que con la faz descubierta reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, transformándonos en esa misma imagen de gloria en gloria: como por el Espíritu del Señor (2 Cor 3,16-18).

• Y que Dios mismo, nuestro Padre y nuestro Señor Jesús haga recto nuestro camino hacia vosotros. 12 Y en cuanto a vosotros, que el Señor os haga abundar y sobreabundar en el amor de unos para con otros, y para con todos, como es nuestro amor para con vosotros, 13 para que se afirmen vuestros corazones irreprochablemente en santidad ante Dios, nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesús Mesías, con todos sus santos (1 Tes 3,11-13).

• Pues lo que era imposible a la Ley, en cuanto que estaba debilitada por la carne, Dios, tras enviar a su propio Hijo en semejanza de la carne pecadora y por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4 para que la justicia de la Ley se cumpla en nosotros que caminamos no según la carne, sino según el espíritu (Rom 8,3-4).

• Y por la magnitud de las revelaciones, para que no me engría por ello, me fue dado un aguijón para la carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría. 8 Sobre esto tres veces rogué al Señor que se alejara de mí. 9 Pero me dijo: “Te basta mi gracia, pues la fuerza llega a su consumación en la flaqueza” (2 Cor 12,7-9).

• Y así está escrito: Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida (1 Cor 15,45).

• Mas ahora hablamos de sabiduría entre los perfectos […] 8 no conocida por ninguno de los príncipes de este mundo, pues si la hubieran conocido no habrían crucificado al Señor de la Gloria (1 Cor 2,8).


4. Retroproyección de la imagen divina de Jesús como el Resucitado y el Exaltado hacia su vida terrena

• Tened entre vosotros los mismos pensamientos que en Cristo Jesús: 6 El cual, existiendo en forma de Dios, no consideró rapiña ser igual a Dios. 7Sino que se anonadó a sí mismo tomando forma de esclavo, llegando a ser en semejanza de hombres y fue hallado en condición de hombre; 8y se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte y muerte de cruz (Flp 2,6-8)

5. El “nombre” del Mesías (esencia, naturaleza, personalidad)

• A los santificados en Cristo Jesús, llamados, santos, con todos los que invocan en todo lugar el nombre de nuestro Señor Jesucristo (1 Cor 1,2).

• Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. 12 No hay distinción entre judío y griego, pues uno mismo es el Señor de todos, que enriquece a todos los que le invocan. 13 “Pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvará” (Jl 2,32). 14 Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? (Rom 10,9.12.14; aquí el Señor es Jesús indudablemente por los vv. 9 y 14).

• Por ello Dios lo exaltó y le concedió graciosamente el nombre que está sobre todo nombre. 10 Para que en el nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, sobre la tierra y en los abismos, 11 y toda lengua confiese que Señor es Jesús Cristo para gloria de Dios Padre (Flp 2,9-11)

Jesús es la Sabiduría divina:

• Nosotros por el contrario predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos y necedad para los gentiles; 24mas para los llamados, tanto judíos como griegos, proclamamos a Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. (1 Cor 1,23).

Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios. 30Y de él viene que estéis en Cristo Jesús, el cual se convirtió en sabiduría de Dios para nosotros, justicia, santificación y redención, 31a fin de que, como está escrito: “El que se gloríe, gloríese en el Señor” (1 Cor 1,29-31).

Complemento: dos discípulos, parciales, de Pablo, no tan completos como Marcos, identifican al Jesús viviente y moral con la Sabiduría divina:

• «Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: “Demonio tiene”. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Y la Sabiduría se ha acreditado por sus obras». (Mt 11,18-19).

“Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Y la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos» (Lc 7,34-35).

En estos dos textos complementarios, paulino, se ve cómo el Mesías hace las obras de la Sabiduría divina, o bien es un “hijo” de la Sabiduría divina. De cualquier modo es la encarnación de la Sabiduría divina en la tierra.

Ahora puede comprenderse mucho mejor el complejo texto de Flp 2,6-15 que habla de Jesús como ser humano, pero a la vez como el nuevo Adán, y finalmente, tras su sacrificio de muerte en cruz asumido voluntariamente, cómo su “nombre” (esencia, naturaleza, personalidad) es exaltado sobre cualquier otro “nombre” (esencia, naturaleza, personalidad):

“Tened entre vosotros los mismos pensamientos que en Cristo Jesús: 6El cual, existiendo en forma de Dios, no consideró rapiña ser igual a Dios. 7Sino que se anonadó a sí mismo tomando forma de esclavo…Por ello Dios lo exaltó y le concedió graciosamente el nombre que está sobre todo nombre. 10 Para que en el nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, sobre la tierra y en los abismos, 11 y toda lengua confiese que Señor es Jesús Cristo para gloria de Dios Padre (Flp 2,5-11).

Seguiremos mañana con textos puramente judíos que nos indicarán la historia interna del judaísmo y que nos aclararán por qué Pablo llegó hasta este punto de concebir sin problemas un mesías humano, un mero ser humano, y posteriormente, una entidad divina sobre la que recae o se encarna el “nombre” preexistente del Mesías.

Esta bajada del “nombre” sobre el mesías humano lo hace divino, igual a la Sabiduría divina, mano derecha de Dios, agente mesiánico, después de su resurrección. Pero esas características divinas que en el tiempo vienen después de la resurrección se reflejaban retrospectivamente antes, en su vida mortal. Y esta concepción no era para Pablo ni para un judío de su época ninguna contradicción. Ni tampoco para sus seguidores inmediatos judeocristianos o “temerosos de Dios” o adeptos de las religiones mistéricas, amigos del esoterismo. Pasado el tiempo, decenas de años, sus discípulos ya constituidos en una iglesia bien asentada en el mundo tratarán de esclarecer completamente su pensamiento del que solo se habían conservado restos, sus cartas.

Pronto terminamos con esta serie de “bases de trabajo” sobre las que elaborar las hipótesis.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Alberto L. Martin 20.10.16 | 17:09

    Considero su opiniones como parte de un razonamiento mas moderno o basada en una teología conformando conceptos trinitarios. Si entendemos que Pablo era judío y amador de la ley no puede concebir la idea divinizada del cristianismo posterior. Para él Cristo nunca es Dios. Pablo entendía claramente que el último Adán era el reflejo del Adán celestial que estaba en esencia, pensamiento de Dios, y esta fue la que cubrió e ilumino su cuerpo ya glorioso de Jesús y lo exalto como un ser extraordinario pero jamás pensando que era igual o Dios. Se dice en el judaísmo que el Adam Kadmon era de estatura gigante y gloriosa (Deut, 4:32). Pero una vez peca Dios lo hace pequeño y en ese momento se opaca. Entonces es cuando entra Jesús haciéndose pequeño para expiar el pecado y volver a la armonía entre Dios y el hombre y vuelve a su estatura del primer hombre, entre el universo visible y el invisible (Dios). Razón porque dice en Flp. 2.El Cristo Celestial de Pablo es la manifestación de Jesús.

  • Comentario por galetel 31.08.16 | 10:14

    al Dios de la tradición bíblica. Las afirmaciones de exaltación que se hacen aquí sobre Jesús, constituyen una distintiva “mutación” del monoteísmo judío tradicional, pero no ciertamente un rotundo rechazo de este.
    (…)
    Lo que se dice en Filipenses 2:6, de Jesús “siendo de la forma de Dios”, se entiende claramente en cierto modo de contraste/comparación con su subsiguiente “tomando la forma de un esclavo” en el v. 7. Si esto último representa su estatus y modo de ser como una figura humana histórica y terrena, entonces lo de “siendo de la forma de Dios” debe ser entendido con seguridad que representa un estatus y modo de ser diferente y previo muy superior al humano, del que él no eligió aprovecharse en ventaja propia. Esto también sugiere que debemos imaginar alguna noción de “pre-existencia” celestial de Jesús detrás de las palabras que inician el v. 6.”

  • Comentario por galetel 31.08.16 | 10:12

    Por otra parte, pienso que es interesante citar lo que dice Larry W. Hurtado (mi traducción):
    “la referencia a que a Jesús se le ha dado “el nombre sobre todo nombre” prácticamente requiere que pensemos en la estimación judía devota tradicional del nombre sagrado de Dios. Además, tenemos aquí probablemente otro eco de Isaías 45:18-25. En la versión LXX del pasaje de Isaías, YHWH es el Kyrios cuya supremacía se manifestará a todos. Así que la aclamación de Filipenses 2:11, "Kyrios Iēsous Christos" (“Jesús Cristo/Mesías es [el] Señor”), especifica el nombre exaltado que lleva ahora Jesús. Por asombroso que pueda parecer, Filipenses 2:9 debe ser entendido como reclamando que de algún modo Dios ha dado a Jesús (¿para compartirlo?) el nombre divino que en griego era representado por Kyrios, y en hebreo por el Tetragramatón. Como dice Nagata: “Los vv. 10-11 hacen virtualmente Dios al Jesús exaltado.” Como veremos en breve, esto no significa, sin embargo, que Jesús eclipse al Di...

  • Comentario por galetel 31.08.16 | 09:45

    Me gustaría que Piñero tocara el tema de la profecía de Daniel. ¿Qué papel desempeñó el texto de Daniel 7, 13-14 en el desarrollo teológico que, partiendo de los judeocristianos helenistas, influyó fuertemente en la cristología de Pablo?

Lunes, 19 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930