El blog de Antonio Piñero

Infancia de Jesús (II). Composición de los capítulos 1-2 de los Evangelios de Lucas y Mateo (650)

20.07.16 | 08:51. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Seguimos con una visión crítica, por ahora general, de los “Evangelios de la Infancia” de Mateo y Lucas

La teología de los dos evangelistas es concordante en cuanto a la concepción extraordinaria de Jesús, que es lo único que importa para ellos, de modo que el héroe de la narración esté a la misma altura que las concepciones con intervención especial divina de personajes muy importantes del pasado, como el héroe luego divinizado Hércules, y entre los mortales más “corrientes”, Platón, Demócrito, Alejandro Magno e incluso Augusto.

En lo demás, desde el punto de vista teológico y narrativo apenas si muestran contactos Mateo y Lucas. Sí concuerdan en el nacimiento en Belén, en los tiempos de Herodes el Grande, y casi poco más. La gran teología veterotestamentaria de Lucas acerca del Mesías contenida en los cantos de Zacarías (el Benedictus) y de María (Magnificat) está ausente en Mateo. La teología lucana es puramente judía, una teología de un mesías que trae la salvación, sí, pero para Israel solo, y que contiene también las ideas usuales de los profetas postexílicos de la dominación universal de este sobre los demás pueblos, teología que, por otra parte no concuerda con las ideas mesiánicas del resto del Evangelio lucano: un mesías sufriente (aunque sin insistir demasiado en la cruz y sí, mucho, en la gloria dela resurrección).

La figura de Juan Bautista y su madre Isabel, presentes en Lucas, es desconocida por Mateo. Nada sabe este de la relación de Juan y la infancia de Jesús a través de María y su parentesco con Isabel; por tanto y su parentesco también con el Bautista. El ambiente terrible de la persecución de Jesús por Herodes, la matanza de los inocentes, la huida a Egipto, la ida a Nazaret según Mateo tras la vuelta del exilio no aparecen en absoluto en Lucas, en donde reina una atmósfera más bien idílica y gozosa con la presentación angélica del Mesías a los pastores, el coro celestial y la visita de adoración al Mesías por parte de los pastores, en la que participa de algún modo todas las gentes de la comarca de Belén. Según Lucas, la familia se había trasladado eventualmente desde Nazaret a Belén a causa del censo de Quirino Según Mateo, por el contrario, la familia residía en Belén desde siempre y solo se aposenta en Nazaret, tras el exilio voluntario en Egipto, huyendo de la crueldad de Arquelao.

Pero lo que me parece más importante desde el punto de vista de la historia –y la historicidad de lo narrado– es que en ambos evangelistas, el personaje de María y el pueblo de Jerusalén desconocen en el resto del evangelio absolutamente todo lo que le ha ocurrido a María: la maravillosa concepción de su hijo; las profecías de Simeón en el tiempo de la circuncisión del niño, el portento de un Jesús ya muy sabio cuando discute con los doctores en el Templo a la edad de doce años, etc. Todo está ausente del resto del Evangelio de Lucas y eso que María guardaba todo en su corazón (Lc 2,19 y 51).

Lo mismo puede decirse en líneas generales de Mateo. María y la familia de Jesús en el cuerpo general del Evangelio desconocen en absoluto toda la historia de la concepción virginal y las maravillas que la rodearon.

La conclusión que se obtiene, casi irremisiblemente, de estos hechos es que los capítulos 1 y 2 de Mateo y de Lucas no pertenecen al original de los evangelios, y que es en extremo dudoso que fueran añadidos posteriormente por los autores mismos de sus respectivas obras al sentir la necesidad de completar la “biografía” marcana de Jesús.

Me parece, y esto es ya hipótesis, que esos capítulos 1-2 fueron añadidos por otra persona con autoridad dentro del grupo que albergó el nacimiento de esos dos evangelios, mucho más tarde. Quizás durante la revisión que se hicieron –me parece que es indudable– de los evangelios en el siglo II antes del momento en el que se decidió su entrada en un canon naciente (no sabemos ni dónde, ni cómo ni cuándo)…, pero no sabemos tampoco quién fue el glosador. Lo capítulos 1-2 de Mateo y Lucas son un cuerpo extraño al resto de los respectivos. Me parece extraño que Marcos, que escribe hacia el 72-75, no experimentara la necesidad de contar la infancia del Salvador, o no supiera nada de ella, y que unos cinco o diez años más tarde, el autor de Mateo sintiera ya que había que añadir esa parte de la infancia del héroe Jesús a la “biografía” compuesta por su antecesor Marcos. Pienso que –viendo lo poco que casan esos añadidos con el resto de sus evangelios respectivos– que esos capítulos son glosa posterior, y obra de otra mano, extraña a los evangelistas. Pero el añadido debió de ser muy temprano, porque lo traen ya todos los manuscritos in duda alguna. Por tanto antes del 150.

Seguiremos el próximo día describiendo las tres hipótesis interpretativas generales de estos capítulos iniciales de los Evangelios de Mateo y Lucas, que dominan la investigación actual.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.07.16 | 05:15

    que resulta perfectamente coherente con su visión-presentación de Jesús como nuevo Moisés (no en vano se le puede calificar dl "más judío" de los Evangelios), de ahí el epuisodio de la matanza de los inocentes en correspondencia con el libro del Éxodo o el vincular a Jesús con Egipto.

    Comentario aparte merece lo que en la postal anterior se dice sobre el evangelio joánico. Resulta hasta ridículo, aseverar que el Jesús joánico es algo así como un pretexto para cubrir la necesidad de encarnar el Verbo en un personaje,que tanto pudieraser Jesús como Perico el de los palotes. Siguiendo en la línea de hablar de héroes, la más puralógica indica que el proceso es el inverso,que el Ev de Jn lleva al extremo,nada menos que equiparándole a Dios, lo de "heroificar" al héroe. En fin, cosas verédes.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.07.16 | 04:58

    Siempre importante estar atento al lenguaje. En el caso de estas postales,por ejemplo el uso reiterado de la denominación "héroe"( se nos ha puesto bermejeano el peofesor Piñero),palabra que en este contexto,y más allá de su estricta significación terminológica, no deja de conllevar un muy claro matiz entre despectivo y displicente, a más de permitir "colar de rondón" a Hércules y cía. Se habla también,referido a Israel, de "dominación universal sobre los demás pueblos", tampoco es casual, desde luego,el que se prefiera esta expresión a otra más genuinamente profética como la de "luz de las naciones".

    Respecto al contenido de las postales,ésta y la anterior, ciertamente encuentro la exposición argumental pobre e impropuia de quién se supone es especialista académico en cristianismo primitivo. La matización y la profundización brillan por su ausencia.

    Cierto que el Ev de la infancia de Lc desentona un tanto con el resto del texto,no así en el caso de Mt, que......

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:28

    «No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias» (entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem). Porque cuando de “los cielos” salen demasiadas cosas, cualquiera está en su derecho de recelar. O al menos de investigar. Y también cuando dicen que suben: “Y así el Señor, después de hablarles, fue tomado arriba al cielo, y se sentó a la derecha de Dios” (Mc 16,19).

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:26

    Por el contrario hay pequeños detalles que permanecen descarriados y amparados por los vencedores. Los magos de oriente no eran “tres” sino “unos”, la figura de la Verónica no está narrada o los tres clavos del madero nunca se mencionan. Igual que en el AT, la famosa “manzana” no existe y es el “fruto o resultado de algo” (perí); el “arca” (tebá) de Noé ningún diccionario la da como acepción de barco, solo de “caja, cofre, arca, arquilla”. El “mar Rojo” no es tal, solo (yam suf) “mar de alga, caña o carrizo”...
    Ahora el profesor Piñero propugna que Marcos y Lucas pudieron tener “cuatro manos”, al menos en lo que ha llegado hasta nuestros días. ¿Qué hacemos, revisamos algunas cosas o seguimos en el mundo paralelo que nos han ido elaborando los vencedores (del arrianismo)?
    Aunque la Biblia provoque más preguntas que respuestas, no estaría de más recordar el principio de Ocklam: en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta. «No ha de presumi...

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:25

    ¿Por qué obtener teologías de unos escritos hechos por hombres, de los que se desconoce intrínsecamente sus motivos?
    Nadie analiza por ejemplo El Quijote dejando totalmente aparte la figura de su autor y las circunstancias de su época, pues las motivaciones del texto están implícitas en el autor. Con el NT no se puede hacer igual al desconocer a los autores, pero se intenta con los únicos medios que quedan: la filología y los análisis textuales. Centrarse solo en lo narrado sobre el protagonista-héroe conduce a una unilateralidad deslumbrante, sobre la que muchos se sienten complacidos, eliminando el esfuerzo de la filología o la crítica textual. Por la salvación que ellos mismos han asumido como cierta; por el “por si acaso”. El truco para entender el NT está en los autores humanos, pero ante su oscurantismo solo queda acudir al testigo intermedio que llega hasta nosotros: lo escrito, que no está del todo aclarado.
    Por el contrario hay pequeños detalles que permanecen desc...

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:24

    ¿Y si esas disciplinas, lícitas y honestas, marcasen otro rumbo no acomodado a las pretensiones institucionales? ¿Volvemos a discutir el arrianismo, o nos quedamos contentos cada uno en nuestro campo...?
    Al manejar conceptos teológicos “intangibles y elaborados” es muy fácil yuxtaponerlos o aumentarlos cuando convenga, pero muy costoso recortarlos o eliminarlos pues se destruye todo el trabajo anterior de los vencedores (del arrianismo). ¿Para qué discutir algo ya hecho? Es más cómodo mantenerlo.
    En filología o en historia se hace todo lo contrario. Se piensa, se elabora, se analiza, se compara y se repite el ciclo del laboratorio las veces que sean necesarias por si hubiera fisuras. Si hay que recortar, modificar o eliminar, se hace aunque solo sea como cautela.
    Ayer comenté lo fácil que es desmontar la veracidad de las genealogías en Mt y Lc y la reflexión es que si unas perícopas no son fiables, ¿por qué han de serlo el resto? ¿Por qué obtener teologías de unos esc...

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:23

    Y aunque traten de convivir, siempre hay quien procura que el segundo campo apoye al primero o sirva para afianzar sus postulados. En 1943 Pío XII, en la encíclica sobre estudios bíblicos (Divino afflante spiritu): «Traten también con singular empeño de no exponer únicamente —cosa que con dolor vemos se hace en algunos comentarios— las cosas qua atañen a la historia, arqueología, filología y otras disciplinas por el estilo, sino que, sin dejar de aportar oportunamente aquéllas en cuanto puedan contribuir a la exégesis, muestren principalmente cuál es la doctrina teológica de cada uno de los libros o textos respecto de la fe...»
    «No por eso se debe admirar nadie que tenga recta inteligencia de la inspiración, de que también entre los sagrados escritores, como entre los otros de la antigüedad, se hallen ciertas artes de exponer y narrar, ciertos IDIOTISMOS, sobre todo propios de las lenguas semíticas; las que se llaman APROXIMACIONES y ciertos modos de hablar HIPERBÓLICOS...»
    ...

  • Comentario por Safnatí 20.07.16 | 23:22

    Me reitero: cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía. Y viceversa: cuando se percibe que de los “cielos sale mucho”, hasta el monaguillo recela. Y está en su derecho de pensar por qué. Tarde o temprano se dará cuenta que la historia la han escrito y dirigido los vencedores, y cuando logre orquestar ciertas ucronías imaginará, por ejemplo, cómo estaríamos pensando ahora si el arrianismo se hubiera impuesto (325), eliminando la divinidad del protagonista de ciertos escritos elaborados por hombres con sus motivos concretos pero no del todo clarificados. Su poliedro cada cual lo despliega según sea su mentalidad, inteligencia, analítica, susceptibilidad o intereses.
    Aunque convivan, antes de meterse en el campo de las divinidades o las teologías, no estaría de más hacer un amplio recorrido por el campo de las filologías y las críticas analíticas para intentar compensar los posibles patinazos de las primeras, no sea que se repita el caso Galileo.
    Y aunque traten de ...

  • Comentario por galetel 20.07.16 | 17:58

    ¿Borrar toda fe en Dios para entender a Jesús? No es posible para un historiador que quiera entender y explicar los acontecimientos poniéndose también en el punto de vista de sus personajes. Piñero puede afirmar que el judaísmo profético antiguo estaba equivocado, y por lo tanto Jesús también; puede afirmar que los familiares tuvieron razón en considerarlo un “fuera de sí”; pero tiene que llegar a entender y explicar por qué esos mismos familiares pasaron a creerlo “el Señor que está junto a Dios y viene con poder” después de saberlo muerto crucificado, totalmente derrotado. Los evangelios pretenden explicar esto; se pasan, pero no se los puede desmontar del todo.

  • Comentario por Elias 20.07.16 | 17:29

    pues es de ese analisis historico (sesgado seguro,pero quizas menos interesado que el suyo) de lo que va este blog ,creo .No de la supuesta cosmovision apologetiica del judaismo (autentico segun Vd -y algunos)

  • Comentario por galetel 20.07.16 | 13:34

    Sí, Elías. La cosmovisión apologética del judaísmo auténtico de Jesús y los antiguos profetas, inclusivista (Dios-único) y pluralista (desde Israel para todos los pueblos hasta los confines de la tierra); versus el análisis histórico sesgado por la visión pseudo-judía exclusivista de dominación militar y privilegio (mesías davídico).

    Esto es, Jesús y los profetas, versus los familiares (prepascuales) y Piñero.

  • Comentario por Xabier 20.07.16 | 12:39

    Lo de que Mt. 1-2 y Lk. 1-2 son de autores distintos es una hipótesis interesante, aunque tengo mis dudas. Por ejemplo, en Lk. 1-2 se hace un claro paralelismo entre Jesús y Juan, lo cual es muy típico de Lucas. También en Mt. 1-2 hay rasgos típicamente mateanos, como la relación de lo que narra con textos del AT.

  • Comentario por Elias 20.07.16 | 11:41

    Lo siento sr galetel el prof Piñero esta haciendo un analis historico (puede que equivocado) Mateo Lucas y Vd. en cambio una lectura apologetica general sin datos del conjunto de los relatos

  • Comentario por galetel 20.07.16 | 09:56

    prometían un mesías davídico en exclusiva para Israel y de corte militar, pero Jesús los defraudó. Consideraron que Jesús se apartaba de su misión mesiánica, que no cumplía su vocación virginal; precisamente recordando la maravillosa concepción virginal –sabiéndola y creyéndola, o no- lo reputaron “fuera de sí” e intentaron disuadirlo del tipo de mesianismo que estaba promoviendo, falso según ellos.
    Pero Jesús era el que acertaba con el auténtico mesianismo judío profético, para el todo-Israel en nombre del Dios-único de todo el mundo de todos los pueblos. Los equivocados eran los familiares de Jesús en ese entonces (ya cambiarían pospascualmente) y Piñero ahora, con lamentable miopía anacrónica.

  • Comentario por galetel 20.07.16 | 09:55

    [Piñero:] “La teología lucana es puramente judía, una teología de un mesías que trae la salvación, sí, pero para Israel solo, y que contiene también las ideas usuales de los profetas postexílicos de la dominación universal de este sobre los demás pueblos”.

    No. No se trata de ese tipo de exclusivismo y dominación que supone Piñero con anacronismo. Se trata del inclusivismo de todos los pueblos “hasta los confines de la tierra” en el “Israel” completo, escatológico, porque el Dios de Israel es el único dios verdadero del mundo entero, y la vocación de Israel es para la redención de todos los seres humanos de todos los tiempos y lugares. No se remonta a Moisés exclusivamente, sino además a Abraham y hasta a Adán.

    [Piñero:] “María y la familia de Jesús en el cuerpo general del Evangelio desconocen en absoluto toda la historia de la concepción virginal y las maravillas que la rodearon.”

    No. Ellos habrán pensado que esas maravillas prometían un mesías d...

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