El blog de Antonio Piñero

La moral “interina”, la más significativa de Jesús, es imposible de cumplir en la práctica de una vida diaria. Otras observaciones sobre el libro de R. Armengol (X) (634).

10.05.16 | 07:49. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Vamos acercándonos a una síntesis de lo dicho hasta ahora: dejando aparte la ética general de Jesús –que como escribí ya– está tomada del Antiguo Testamento y del judaísmo helenístico, que podía aplicarse totalmente a la vida diaria de un israelita del siglo I, que es la moral que todos conocemos desde el catecismo, y que es “buena”, según R. Armengol, esa otra ética, la propia de Jesús, la que vale solo para los momentos inmediatamente anteriores a la venida del Reino de Dios no es aplicable ni en el siglo I ni ahora, salvo en breves momentos y con fines específicos.

Una sociedad duradera como incluso reconoce un exegeta nada propenso a etiquetar de "interina" la ética de Jesús como Helmut Köster, en su justamente famosa Introducción al Nuevo Testamento (versión española de la Editorial Sígueme, Salamanca 1988, p. 588) no puede regirse por las normas propugnadas por Jesús el Nazoreo, puesto que no puede elevarse a categoría de ley intemporal las consecuencias de la llamada al seguimiento: el desprendimiento absoluto (¡venta!) de todos los bienes necesarios para el sustento, el sufrimiento acarreado por una no aceptación del "mundo", cargar con la cruz, etc. (cf. Mc 8,34) y la práctica disolución de los vínculos familiares significarían el fin de cualquier sociedad organizada.

Esta distinción que proponemos entre la ética del seguimiento (fundamento del anacoretismo cristiano) y la ética “normal” del Antiguo Testamento elaborada por un Jesús –que sigue, sin saberlo probablemente, las directrices del judaísmo helenístico, muy influido por la religiosidad griega– nos parece una distinción razonable y no pretende negar la evidencia de los textos evangélicos mismos. Es cierto que, aunque en el Sermón de la Montaña tales imperativos que hemos calificado de “interinos” no aparecen nunca motivados expresamente por el fin del mundo inmediato, sí es claro por todo el contexto de la predicación de Jesús –orientada al próximo advenimiento del Reino– que estos mandamientos se hallaban condicionados justamente por esa situación especial de Jesús y sus oyentes. Fuera de ella son en la práctica, como hemos afirmado, imposibles de cumplir. Y, de hecho, quienes han pretendido llevarlos a cabo al pie de la letra han debido huir del mundo y negar unas realidades que fueron creadas por Dios –según las tesis del Génesis– como buenas para el común de la humanidad.

Otras afirmaciones de Rogeli Armengol en su libro (pp. 17-19) como las que siguen a continuación me parecen muy sensatas. Así “El Maestro del Evangelio, como le llamaba Kant, fue un profeta que quiso reformar la teología y la ética judía y las hizo más humanas al acercarse siempre, en nombre de un Dios amoroso, a los pobres, desvalidos y dolidos”; según la opinión de muchos expertos con prestigio es dudoso que él se creyera el Mesías o Ungido, el Khristós dicho en griego, que esperaban los judíos creyentes”.

Es también interesante la comparación de la ética de Jesús con la moralidad que se atribuye a Buda en las fuentes: “Al decir que la doctrina de Buda es menos buena que la de Jesús estoy gobernado por mi ideología. En este caso por mi ideología que hace del dolor y el daño lo fundamental para discernir el bien y el mal. Entiendo, aunque puedo caer en el error, que Jesús, a diferencia de la mayoría de filósofos y de otros religiosos, estuvo siempre atento al dolor de sus semejantes e hizo del dolor y el daño el criterio principal de su mensaje. Jesús siempre oyó y atendió el lamento de las víctimas y de los desgraciados mientras que Buda quizá estuvo más atento al perfeccionamiento personal”.

No puede sino estar muy de acuerdo con que “Si se acepta que Platón alteró gravemente el pensamiento de Sócrates mi comentario acerca de que podríamos saber más del pensamiento de Jesús que del de Sócrates tendría fundamento. Al respecto debe recordarse que Platón, sin pestañear, atribuye a Sócrates la doctrina platónica de las Ideas o Formas y algunas afirmaciones contenidas entre otros lugares en República que es del todo imposible que Sócrates hubiera formulado. Si Platón atribuyó a Sócrates la teoría de las Ideas, pudo atribuirle otras muchas concepciones y en relación a ello lo escrito por Aristóteles en su Metafísica a mi modo de ver es una clara denuncia de Platón: «Sócrates no atribuía existencia separada a los universales ni a las definiciones. Sus sucesores, en cambio, los separaron, y proclamaron Ideas a tales entes, de suerte que les aconteció que hubieron de admitir, por la misma razón, que había Ideas de todo lo que se enuncia universalmente» [1078b30].

Igualmente opino que es sensata la observación de que “los evangelistas no fueron historiadores sino hombres de fe, teólogos que –como le sucedió a Sócrates– según manifiestan los exegetas actuales, atribuyeron a Jesús algunos dichos o concepciones que hoy en día casi nadie considera hechos históricos que se puedan a asignar al maestro de Nazaret. Debe recordarse que los evangelios fueron escritos bastantes años después que las cartas de San Pablo y los evangelistas, sobre todo, Marcos y Juan fueron muy influenciados por la teología de Pablo en lo relativo a la soteriología, la salvación de las almas. Pablo fue el primero en propagar que Dios envió al mundo a Jesús para ser sacrificado y, mediante este sacrificio, redimir a los humanos”.

No es desdeñable en absoluto el comentario de Armengol a la parábola del Buen Samaritano:

»El sencillo se dice a sí mismo: no se debe causar dolor y daño, debo ayudar al dolorido si puedo. Para entender bien lo anterior lo mejor es leer el Evangelio de Lucas [10, 29-37]. El maltratado que iba de Jerusalén a Jericó es auxiliado y salvado por un hombre, un samaritano, que seguramente no creía exactamente lo mismo que los creyentes judíos, el sacerdote y el levita, que ven al herido y pasan de largo.

»A mi juicio una gran enseñanza escondida en esta parábola radica en el tipo de persona escogida: un samaritano. El conflicto religioso y humano entre los habitantes de Judea y los de Samaría era secular, los judíos consideraban que los samaritanos eran seres algo inferiores, pero no obstante Jesús era amigo de ellos. Los judíos odiaban a los de Samaria. El templo de Jerusalén era el lugar sagrado de Israel, en su centro estaba el Debir, el Santo de los santos, el Santísimo, un recinto en forma de cubo de 10 metros de lado, siempre cerrado y completamente vacío en tiempos de Jesús donde residía la Presencia de Dios. Nadie excepto el Sumo sacerdote podía entrar en el Debir y lo hacía una sola vez al año, el gran Día de la Expiación, el Yom Kippur. Los samaritanos no reconocían la grandeza única del monte Sión en Jerusalén donde se construyó el Templo, ellos creían que el Templo verdadero debía elevarse en el monte Garizín, cerca de la antigua Siquén en Samaria. Pensaban que los sacerdotes que oficiaban en el Templo de su monte eran los legítimos de la ley mosaica y no reconocían a los sacerdotes del templo de Jerusalén. De la Biblia hebrea, el Tanaj o Antiguo testamento, compuesto por 24 libros, los samaritanos sólo aceptaban 6 como canónicos, el Pentateuco y Josué.

»La potencia de pensamiento de Jesús se muestra en este pasaje evangélico: el Maestro prescinde de la ideología, entiendo que expresamente, y pone el acento en las obras. El justo no es aquél que sostiene una buena ideología religiosa sino quien ayuda. Jesús está por encima de las creencias y los dogmas. Se salva quien ama a Dios y cumple con los mandamientos como le dice al joven rico, «si quieres entrar en la vida guarda los mandamientos» (entre otros, Mateo 19, 17). La fuente del humanitarismo mana por caños de diferente grosor, a veces el de la compasión es el mayor y más abundante”.

Como escribí ayer, concluiremos pronto.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por galetel 12.05.16 | 07:26

    Pepeman:
    Si no es grandioso, no puede ser verdad. Dios, si existe, es Dios del universo (o multiverso) entero, de todos los tiempos y lugares. La “Gran Comunidad Universal” deberá abarcarlo finalmente todo, para que Dios “sea Todo en todo”. Lo que yo no alcanzo a ver son las citas en las que no se sustente.

  • Comentario por pepeman 12.05.16 | 02:04

    No sé, galetel, todo eso parece grandioso, pero no alcanzo a ver las citas en las que se sustenta. Pero puedes llevar razón, no puedo demostrar que no.
    Lo de la cosmología quizás no esté tan desencaminado:
    Pensando a largo plazo y a lo grande, como haces, desde otra óptica, y considerando que ya se conoce que hay miles y probablemente miles de millones de planetas solo en nuestra galaxia, no es descabellado suponer que, si la vida ha aparecido en una fracción, aunque sea mínima de ellos, no es descartable que existan mundos inteligentes con civilizaciones tecnológicas avanzadas.
    Pues bien, un prerrequisito ineludible para que estas hipotéticas sociedades "celestes", sean perdurables a largo plazo y no se autodestruyan, es que practiquen interna y externamente un cierto tipo de ética. Y debería parecerse mucho, supongo, a la predicada por Jesús, la del amor.
    Una ética del reino de esos cielos, que actuaría como cuello de botella darwiniano.
    "Mi reino no es ...

  • Comentario por galetel 12.05.16 | 01:15

    Mejor dicho cosmovisión, perdón, no cosmología. El NT está lleno de alusiones que pueden interpretarse así. No se debe recortar el mensaje contenido en las fuentes que conservan la fe cristiana original. Hay que interpretar con crítica-histórica, sí, pero manteniendo el sentido original que se pretendió transmitir (lectura literal, aunque no literalista).

  • Comentario por galetel 12.05.16 | 01:06

    Una vez entendida y aceptada la dimensión "vertical" de la ética de Jesús, puede y debe practicarse la dimensión "horizontal". Esta no tiene sentido por sí sola sino en función de aquella, pues consiste en colaborar a construir, poco a poco en la historia, como se pueda según cada circunstancia concreta, la base necesaria para que, en el futuro remoto en tiempo público pero inminente en tiempo personal, Dios ejecute la Parusía que renueve la realidad del mundo. Esta base consiste en una Gran Comunidad Universal regida por la ética del Reino, en la que se vencerá finalmente al Mal, físico y moral; pero no será solo para beneficio de los que queden vivos, sino para todos gracias a la Parusía del Señor (vertical) que re-suscitará a todos a partir de esa base (horizontal).

    Solo creyendo en esta cosmología se entiende bien la ética de Jesús, a mi parecer.

  • Comentario por galetel 11.05.16 | 22:56

    [Pepeman:] “En mi opinión, la escatología de Jesús no se refiere al fin de mundo, sino a la llegada del reino de los cielos, y no pueden ser identificados.”
    -En mi opinión, la “llegada” o “culminación” del Reino irrumpirá en esta realidad que conocemos terminando con ella, para dar paso a una realidad renovada a partir de ella, aunque distinta. Es la “Parusía del Señor” esperada por los cristianos (“marana tha”), que provoca el fin de este mundo para crear un mundo nuevo (o Creación nueva, o realidad nueva con Alianza nueva). De esto, y no de otra cosa, hablaba la escatología de Jesús, llamándolo “venida del Reino de Dios”. Fue inminente para él, desde luego, y es inminente para todos gracias a él, aunque solo tienen conciencia de ello algunos pocos.

    Sin esta cosmovisión, no se entiende la ética de Jesús.

  • Comentario por galetel 11.05.16 | 22:51

    [Pepeman:] “¿se equivocó en su profecía y no puede ser, por tanto, Dios o Hijo de Dios? ¿Qué opinan los católicos de esto?”
    -Ya he dado mi opinión como católico: Jesús y los primeros cristianos se equivocaron respecto de la inminencia en “tiempo público” (el tiempo “normal” en que solemos pensar considerándolo absoluto) pero acertaron en la inminencia en “tiempo personal” (el tiempo vivencial de todas las personas, aunque concienciado solo por algunas, en que cuando mueran se sentirán resucitadas inmediatamente gracias a la obra redentora de Dios-en-Jesús). Jesús se equivocó en “tiempo público” aun siendo la encarnación de Dios-Hijo, porque se había “vaciado” de sus atributos divinos para poder ser un hombre verdadero, que pudo ser concebido como tal, nacer, crecer, aprender, progresar, ser tentado, padecer, morir… y equivocarse. Aun así, el evangelio pone en su boca que “no lo sabe el Hijo ni los ángeles, sino solo el Padre”.

    [Pepeman:] “En mi opinión, la escatologí...

  • Comentario por pepeman 11.05.16 | 22:27

    (Por cierto, gracias al ilustrado comentarista que publicó las acepciones de "enemigo" en arameo, y cierto, un texto sin contexto no puede entenderse plenamente)

  • Comentario por pepeman 11.05.16 | 22:22

    Creo que, aunque interesantes, hay demasiados comentarios sobre Sócrates y se está dejado un poco de lado un asunto fundamental de este post.
    ¿Fue la moral de Jesús "interina"? ¿Es inaplicable a largo plazo?, y, aunque sea tema distinto, el profesor vuelve a insistir en que Jesús predicaba un "fin del mundo" inmediato. Si eso fue así, entonces ¿se equivocó en su profecía y no puede ser, por tanto, Dios o Hijo de Dios? ¿Qué opinan los católicos de esto?
    En mi opinión, la escatología de Jesús no se refiere al fin de mundo, sino a la llegada del reino de los cielos, y no pueden ser identificados.

  • Comentario por FERNANDOP 11.05.16 | 21:44

    Pues no es mía la frase pero la suscribo y la considero muy interesante, junto a las reflexiones que la acompañan.

  • Comentario por sofía 11.05.16 | 21:05

    Olvidé poner comillas a lo que dijo FernandoP, así que aclararé que la última línea es mía -aunque creo que se nota, pero por si acaso, esto lo digo yo:
    "Y quien considere estúpidos a los niños, q hable por él mismo y sus recuerdos."
    El niño suele ser un científico en potencia y un filósofo en potencia, siempre curioso y dispuesto a preguntar y aprender. Naturalmente hay de todo, pero esa receptividad hacia lo nuevo es lo que le hace falta a los que están repletos de prejuicios y son incapaces de renovar su mente.
    Y confundir la erudición con la sabiduría a mí socrático no me parece, para empezar.

  • Comentario por sofía 11.05.16 | 20:58

    PS
    Y lo de ser fieles en la transmisión de lo que dijo alguien dejé perfectamente claro lo que quería decir. Significa exactamente eso, transmitir realmente lo que dijo alguien, tanto si se está conforme como si no, pero en el caso de los discípulos, como es natural si eran discípulos es porque esas enseñanzas les parecían estupendas -motivo añadido para transmitirlas fielmente.
    En cuanto a espíritu crítico hay que tenerlo también para desprenderse de los propios prejuicios y entender realmente lo que quiere decir alguien -le guste o no. El aprecio o menosprecio tendrá que ser posterior a la comprensión auténtica y profunda q le resulta imposible a quien ya tiene prejuicios en contra, a quien carezca de comprensión lectora, a quien tiene ya fabricado el molde al que luego pretende ajustar la realidad desfigurándola para que quepa...etc.
    Espíritu crítico es realmente lo q les está haciendo falta a algunos de ustedes desde siempre, ya que saca el tema a relucir.

  • Comentario por sofía 11.05.16 | 20:44

    Hay quien practica el ud diga lo q quiera q yo lo usaré como pretexto para decir lo q me dé la gana.
    No hablaba FernandoP de “los movimientos mesiánicos”, sino de las enseñanzas de Jesús -se quieran considerar mesiánicas o no, son las q son.
    El tipo de mesianismo de Jesús es tan novedoso q durante su actividad como profeta del Reino no habla de sí mismo como mesías ni quiere q lo consideren mesías - hasta última hora no asume esa misión y de forma totalmente distinta a lo q esperaban – no intenten meter a la fuerza en un molde prefabricado lo q no encaja ahí.
    Y FernandoP dijo: El budismo, el propio taoismo, y otras religiones tienen una moral religiosa inalcanzable, pero es seguida por millones de seguidores que saben que se trata de una doctrina de máximos. Y no tienen nada de interinos. Las palabras de Jesús no son un manual de conducta sino que remiten a verdades muy profundas.
    Y quien considere estúpidos a los niños, q hable por él mismo y sus recuerdos.

  • Comentario por galetel 11.05.16 | 20:20

    ¡Ah! ¡Pero los antiguos griegos creían en el "alma inmortal"!
    ¿Y tú?

  • Comentario por galetel 11.05.16 | 20:02

    La Sabiduría de Dios, salva. La sabiduría solo humana, no.
    Aunque seas muy sabio, te mueres.
    Y aunque llegaras a ser tan sabio que no te murieras, no podrías salvar a los que ya han muerto antes.
    La Sabiduría de Dios, sí; pero hay que ser receptivo como un niño, para poder aceptarlo.
    Si no, por muy sabio filósofo que seas, tendrás que aceptar que la vida humana es una "pasión inútil" al fin y al cabo.
    Y que un cosmos que produce "pasiones inútiles" es injusto, al producir sufrimiento inevitable.
    ¿Es esta tu cosmovisión?

  • Comentario por Xocupo 11.05.16 | 19:44

    La Ética socrática busca la excelencia ("areté", de la raíz de "áristos", superlativo), tanto intelectual como moral para la vida buena ("eu dsên). El cuidado del alma ("epiméleia tês psykhês") es el valor supremo, superior a los bienes del cuerpo y a los bienes materiales, riqueza y poder. De ahí el sabio como modelo, ideal intelectualista de toda la ética griega, hasta epicúreos y estoicos. Las virtudes básicas son la "sophía", phrónesis" y la "sôphrosýne" para limitar los impulsos. Jesús, frente a sabios y eruditos, opta por los "népioi" (griego: infanltil, niño, pueril, tonto, ingenuo). Filósofos actuales actualizaron a Sócrates por su ethos dialógico y racionalidad (Habermas o Marta Nussbaum), como base para una ética laica, universalista, en la politeía democrática. Y Popper hace del "élegkhos" o refutación socrática un precedente de su falsacionismo y un modelo antidogmático paratodo científico, por la afirmación escéptica de los límites del saber (docta ignorancia cusana).

  • Comentario por galetel 11.05.16 | 19:26

    Me parece que una ética está intrínsecamente ligada a una cosmovisión. No se puede pretender juzgar una ética desde una cosmovisión que no es la que le corresponde.

    Algunos piensan que solo hay una cosmovisión aceptable, que –naturalmente- es la suya; y desde ahí, dándola por obvia, pretenden juzgar toda ética. Pues no.

    Hay que ver qué cosmovisión está implícita en la ética que se considera. Si no parece aceptable la cosmovisión, tampoco puede ser aceptable su ética, es obvio.

  • Comentario por Xocupo 11.05.16 | 19:05

    Sobre la relación Sócrates-Jesús, queda mucho por decir. Las semejanzas son sólo accidentales (ágrafos ambos, maestros carismáticos, con discípulos, la pobreza, juicio y condena estatal etc.). Pero las diferencias son sustanciales: son modelos antitéticos para la historia occidental y universal. Ante todo, Sócrates es filósofo de la moral (de ahí su Ética), Jesús es sólo moralista. La didaskalía y el contenido del mensaje de ambos son antitéticos: el galileo llama a la conversión para entrar en el Reino de Dios y poder salvarse. Sócrates invita a la reflexión, al pensamiento crítico. De ahí la acusación de "corromper a la juventud". Una vida sin examen/reflexión no vale la pena (Apología). Sócrates, desde la duda, busca de forma inductiva y a través del diálogo la verdad (maiéutica), a menudo aporética. El profeta apocalíptico predica su Evangelio como verdad revelada, usando el sermón monológico. El "daimon" de Sócrates no es revelación y la "phoné" es voz natural de la conciencia.

  • Comentario por Manuel 11.05.16 | 16:51

    FernandoP.
    El mesianismo no fue ninguna panacea espiritual sino un fenómeno local estudiado por los antropólogos. El tema lo tratan muchos ensayistas. Marvin Harris sin ir más lejos aborda el fenómeno (un un principio próximo-oriental) tras detenerse en los cultos cargo de Nueva Guinea. Y lo considera una respuesta ideológica (superestructural) a una situación de explotación imperialista.
    ¿La moral religiosa del budismo y el taoismo le parece a Vd. más inalcalzable que la del cristianismo soteriológico, escatológico en "interino"? Pues nada: ésta debe serle fácil de seguir, adelante.
    En cuanto a si la figura del nazareno merezca estar en mejor posición que la de Sócrates o no, pues todo es opinable, claro está.
    Como verá, dejo aquí de lado los mitos y las deificaciones de hombres sabios o no.
    Lo de "ser fieles a" lo que diga alguien, espero no signifique ser acríticos. El caso es que la moral de Jesús merece crítica. Incluso la merece Sócrates: nadie está ...

  • Comentario por sofía 10.05.16 | 21:35

    Muy de acuerdo con FernandoP que acabo de leer. El máximo es una aspiración.
    Yo pienso que la moral que aspira a lo máximo no tiene nada que ver con el perfeccionismo.
    Nada que ver con esa moral de cumplimientos y méritos, que se siente frustrado si apunta al cien y sólo llega al ochenta. Eso es lo malo, que hay mucho perfeccionista incapaz de aspirar a lo máximo sin quedarse frustrado. Es muy típico de la sociedad competitiva y el culto al yo. El caminito que se anda paso a paso hacia una meta, con el corazón en paz y sin competir con nadie ni necesitar batir records ni recibir medallas, ese lo desprecian, como si un camino largo no hubiera que andarlo paso a paso y como si cada paso no pudiera disfrutarse por sí mismo.

  • Comentario por sofía 10.05.16 | 21:20

    Si alguien cree q los discípulos de Sócrates tenían motivos para ser fieles a lo q en realidad dijo, el hecho de q ese alguien no quiera creer q los discípulos de Jesús tenían motivos para ser fieles a lo q en realidad dijo su maestro, sólo es un capricho de sus propios prejuicios.
    Los discípulos de Jesús, precisamente por creerle mesías reivindicado por Dios, resucitado tras su aparente fracaso, tenían motivos de sobra para conservar sus enseñanzas, y siendo su cultura oral, medios de sobra para q esa transmisión cultural se llevara a cabo desde el principio, hasta el momento en q se pusieron por escrito.
    Respecto a la inminencia, de acuerdo con Galetel.
    Motivos para conservar sus enseñanzas tenían de sobra -más motivos, cuanta más importancia tuviera su figura para ellos.
    Las traiciones prácticas posteriores, nunca se atrevieron a cambiar su mensaje, que está presente, denunciando sus traiciones. Y lo q añaden válidamente como odre, no se confunde con el vino....

  • Comentario por FERNANDOP 10.05.16 | 20:58

    El clima de fin de los tiempos que se respiraba en la provincia de Judea fué humus que contribuyó al florecimiento de una espiritualidad muy especial, con sus sombras y sus luces. De ahí a hablar de moral interina... quizá falta estudio en la materia de estudio comparado de las religiones. El budismo, el propio taoismo, y otras religiones tienen una moral religiosa inalcanzable, pero es seguida por millones de seguidores que saben que se trata de una doctrina de máximos. Y no tienen nada de interinos. Las palabras de Jesús no son un manual de conducta sino que remiten a verdades muy profundas. Quizá mas que falta de estudio hay exceso de ganas de tirar por tierra o minimizar la figura del nazareno.

  • Comentario por Manuel 10.05.16 | 20:07

    No creo que la ventaja sea tan mínima. Tenemos una descripción bastante fiable del discurso apologético de Sócrates, de sus últimas horas, de quiénes estaban a su lado, de qué dijo, de que se le propuso huir.
    En cuanto a su vida, sabemos qué defendía, por dónde se movía, con quiénes hablaba, de qué se le acusó.
    Sabemos que estuvo casado, conocemos cómo vestía, qué palabras usaba, qué metódica (doble) usaba en sus debates o discusiones, quiénes eran sus enemigos. Conocemos el nombre de su mujer, qué carácter gastaba, que una vez lo denunció y que Sócrates no se defendió sino diciendo que ella tenía toda la razón en sus acusaciones y que demasiado le aguantaba a él como para no tenerla...
    De Jesús, gracias a estudiosos modernos, que no a algún discípulo suyo, sabemos qué defendía, por qué murió, quiénes lo mataron, quiénes eran sus enemigos, esto de la ética interina y judío-helenizada-nacionalusta, pero no mucho más. Y todo aparece mezclado con el mito divinizador

  • Comentario por Josefina hila fino 10.05.16 | 18:02

    Fe de erratas:

    ... y Marcos dijeron de cada uno de ellos).

    Total paralelismo ... o ¡identidad total!

  • Comentario por Josefina hila fino 10.05.16 | 17:59


    ... y Jesús dijeron de cada uno de ellos).

    Total paralelismo ... o ¡identidad total!

  • Comentario por Josefina hila fino 10.05.16 | 17:57

    Xocupo:

    Sócrates vs Jesús. ¡Qué gran tema de conversación!

    Ni Sócrates ni Jesús dejaron texto escrito alguno.

    Sócrates y Jesús tuvieron discípulos: Jesús: al menos a Marcos y, éste a muchos: Mateo, Marcos, Lucas, Paulo, Timoteo, Gayo, Aristarco, Aquiles, Prscila, etc.; Sócrates: al menos, a Platón y, este a muchos: Critias, Timeo, Fedro, Fedón, Gorgias, Hipías, Menón, Gorgias, Menéxeno, Teeteto, Cármides, Acibíades, Eutifrón, Laques, Ion, Eutifrón, Clitofón, etc.

    Platón estableció una Arcadia Feliz a la que otorgó una carta social, constitución a la que llamó primero República y más tarde Leyes, texto en en que corrige el papel que inicialmente había atribuido a la mujer como "objeto sexual de uso comunal"; Marcos Evangelista habló de Reino de los Cielos y otorgó una carta social (Evangelio) cuya observancia acredita el acceso en dicho reino.

    En fin, Xocupo, sabemos "lo mismo" de Sócrates y de Jesús: lo que otro (Platón ...

  • Comentario por David Mo 10.05.16 | 16:49

    Sócrates o Jesús es la típica comparación que no lleva muy lejos. Al menos de Sócrates tenemos tres versiones contemporáneas contrapuestas, y ninguna fiable del todo. Y además tenemos conocimiento de los discípulos de Sócrates que parecen ir cada uno a su aire. Y sí, los filólogos e historiadores tratan de encontrar hipótesis aceptables sobre lo que dijo realmente Sócrates, pero salvo un par de ideas lo demás son especulaciones. La relativa ventaja de Sócrates sobre Jesús es que en los testimonios sobre él hay una variedad lógica de interpretaciones y conocemos las diversas corrientes que le siguieron. En el caso de Jesús hay un monolitismo impuesto por doctrina y secta que dificulta ver lo que hay detrás. Además los estudiosos de Sócrates son más o menos independientes y los estudiosos de Jesús soy mayoritariamente creyentes y exegetas. Estas son las diferencias sobre este punto. ¿Sabemos más de Sócrates que de Jesús? La ventaja es mínima, diría yo.

  • Comentario por galetel 10.05.16 | 13:22

    aunque muy remota todavía en “tiempo público” es inminente en el “tiempo personal” de cada cual. Así -me parece- hay que entender los principios de la moral evangélica.

    OJO: La inminencia "en tiempo personal” NO es una metáfora.

  • Comentario por galetel 10.05.16 | 13:21

    Jesús y los primeros cristianos estaban convencidos de estar viviendo los últimos días de la historia. Se equivocaron en “tiempo público”, pero acertaron en “tiempo personal”. Todo cristiano tiene objetivamente razón, a mi parecer, si cree estar viviendo personalmente en los últimos días de su mundo.

    La ética del Reino de Dios es el ideal moral que corresponde a la lógica de los últimos días, si se quiere vivir personalmente a tope la preparación del Reino; pero hacerlo es prácticamente imposible, porque hay que vivir también según el mundo de los demás, por motivos sociales.

    La “ética de la Redención” hay que compatibilizarla con la “ética de la Creación”, con enorme paciencia pero con decisión, alegría e ilusión inmensas. Poco a poco, en la medida de lo posible, hay que ir realizando los ideales del Reino futuro en el presente,

    para ir construyendo la base necesaria de la Parusía, la Gran Consciencia Universal, que, aunque muy remota todavía e...

  • Comentario por Xocupo 10.05.16 | 13:02

    Sobre el tema del AMOR, sigo preguntando por qué el N.T. exalta de forma reductivista el AGÁPE, amor de Dios o amor a Dios o a los hermanos en la fe, mientras infravalora la PHILÍA y muestra hostilidad hacia el ÉROS, separando de forma dualista y antitética el amor sacro y el amor profano. Esta moral que elimina el ÉROS es la que triunfa secularmente: una moral sexofóbica, que une la libido con el pecado, personal y original ("la concupiscencia sexual es un castigo por el pecado original", dice Agustín). Tomás escribe que "la unión conyugal, sin el fin de la procreación, es siempre pecado, aunque venial". Y para Lutero, "el matrimonio es un hospital para enfermos". De aquí la exaltación católica del antinatural celibato, de la virginidad y de la castidad. Además del conocido puritanismo que colonizó EE UU. No existe el ÉROS en el N. T. (en el A.T. sólo quedó el Cantar) ni veo el socrático ÉROS del SABER, es decir, la FILO-SOPHÍA, amor al saber. Los NÉPIOI son los preferidos de Jesús.

  • Comentario por Xocupo 10.05.16 | 12:18

    No estoy de acuerdo con Armengol en que se pueda saber más del Jesús histórico que de Sócrates. Eminentes filólogos del XIX y XX (evito nombres) delimitaron bien lo que corresponde al maestro Sócrates y a su discípulo Platón, especialmente la ética intelectualista socrática, bien descrita en los diálogos de juventud. Tiene razón Armengol al afirmar que Jesús pone el acento en las obras y está por encima de las creencias y los dogmas. Como buen judío prima la ortopraxia, la acción recta o correcta. Pero el cristianismo posterior, ya desde el N. T. dará primacía a la ortodoxia o recta doctrina dogmática. De ahí la persecución secular e inquisición de herejes, que dura hasta hoy. Sobre la ética radiacal e interina, no fue la que se impuso históricamente, pues ésta, a diferencia del Reino, no era de este mundo. Por eso, quedó reducida a la práctica ascética y monacal de la "fuga mundi" o bien por grupos marginales, imitadores del Judío marginal del que habla el biblista John P. Meier.

  • Comentario por J 10.05.16 | 11:37

    Los evangelistas hablaban de su tiempo presente, pero no del tiempo de Jesús, que no vivieron. En realidad, es un recurso literario, amén de una manera de buscar justificaciones en el propio Jesús. Claro que, si lo piensas, es inquietante pensar en lo poco que del Jesús histórico queda en los evangelios. Jesús (y Pablo) pensaban estar viviendo los últimos días del mundo. No fue así; y sus seguidores tuvieron que "enmendar" el desaguisado. Pero Piñero lo dice mucho mejor.

  • Comentario por Josefina hila fino 10.05.16 | 09:58


    Algunos judeo-cristianos odiaban a algunos johánico-samaritanos, situación que viene a enmendar Lucas Evangelista con su "parábola del buen samaritano", a cambio de que Juan Evangelista incluya su "encuentro de Jesús con la samaritana" en el cuarto Evangelio.

Martes, 20 de noviembre

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