El blog de Antonio Piñero

Jesús de Nazaret y el amor a los enemigos. Precisiones de R. Armengol (IX) (633)

09.05.16 | 10:33. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Después de que he expuesto cuál es mi opinión sobre los textos jesuánicos del Nuevo Testamento que mandan el amor a los enemigos, quiero recoger en algunas citas, amplias, las observaciones de R. Armengol, en las pp. 168-170 de su obra “El mal y la conciencia moral”, que estamos comentando que me parecen sensatas:

»El amor y la compasión, mucho más el primero que el segundo, persiguen el bien de los otros y es mucho más difícil beneficiar que dejar de perjudicar. El respeto evita el perjuicio, el amor persigue el beneficio del congénere. De todo lo anterior se desprende que pongamos al respeto como el principal de los sentimientos morales al ser más frecuente y al poder ser exigible.

»El amor, como otros sentimientos, no se puede exigir mientras que el respeto, mirar para no dañar, es exigible en cualquier relación humana. Sería el que fundamenta el mayor de todos los deberes: no causar el mal cuando se puede evitar.

»Cuando decimos que el amor no se puede exigir nos referimos al aspecto sentimental del amor, al afecto, no se hace referencia al aspecto comportamental o beneficiente del amor. En los Proverbios bíblicos y en el mensaje de Jesús con mayor determinación se prescribe hacer el bien al enemigo. «Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persiguen», dice Jesús. Pero este precepto no puede decir ni dice “tendrás afecto por el enemigo”.

»Estoy en parte de acuerdo con la opinión de John P. Meier, el especialista católico en el Nuevo testamento. En el volumen IV de su libro Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico (Editorial Verbo Divino, en curso de publicación aún ) al referirse a los mandamientos de amor de Jesús escribe: «“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Como sucede en el Deuteronomio, en esta parte del Levítico la palabra “amor” tiene el sentido concreto de querer el bien y hacerlo, no simplemente el de experimentar un sentimiento de afecto más o menos intenso» (p. 497). «Además, como indica la enseñanza de Jesús a lo largo de los evangelios, es un amor verdaderamente bíblico, judío. Aunque sin estar divorciado de las emociones, no es una cuestión de sentir el bien, sino ante todo de querer hacer el bien» (p. 534). «Jesús no incurre en el absurdo de ordenar que se experimenten determinadas emociones. Lo que él manda a sus discípulos es que quieran el bien para sus enemigos y que les hagan el bien, cualesquiera que sean los sentimientos que los discípulos abriguen hacia ellos, y sin que importe que los enemigos sigan siendo enemigos a pesar del bien del que hayan sido objeto. Conviene hacer hincapié en este último punto» (p. 537).

»Se hubiera podido decir: «Sed benefícientes con vuestros enemigos». Si se entiende el mandamiento de Jesús como la ayuda al enemigo o al adversario aunque no haya afecto no es imposible cumplir con el mandamiento. No dijo Jesús nada descabellado. ¿No nos hemos comportado de este modo en alguna ocasión?

»Acerca de los mandamientos de amor de Jesús propongo que el Maestro estableció una diferencia entre amar a los demás, incluso al enemigo, y a «amar al prójimo como a uno mismo» tal como aparece en Levítico (19, 18). La clave para entender el pensamiento de Jesús la ofrece Lucas (10) al escribir sobre el Samaritano.

»¿Quién es el prójimo para Jesús? «¿Quien de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» (10, 36), pregunta el Maestro. Según lo escrito por este evangelista el prójimo del herido y maltratado, tal como propone Jesús, no es todo el mundo, no es cualquiera, no es el sacerdote o el levita –el auxiliar del sacerdote– que pasaron de largo, sino quien le socorrió, el buen samaritano. El herido puede amar al samaritano, y sólo a él, como a sí mismo porque éste es su prójimo. No suele entenderse de este modo, pero creo que este es un asunto muy importante.

»El sagaz Hegel también se equivocó en su juventud al interpretar este pasaje evangélico en su Historia de Jesús. Hegel, como hacen muchos, dice que el prójimo del samaritano es el herido (pp. 58-59), pero no observa que lo que quiere decir Jesús es diferente, el Maestro parece que quiere dejar claro que el prójimo del herido es el samaritano.

»Entiendo que Jesús formula una interpretación muy precisa de lo prescrito en Levitico 19,18. Él recomendaba, en primer lugar, amar a todos, es decir, no causar dolor o daño a nadie, ayudar si se podía, incluso al enemigo y, en segundo lugar, amar como a uno mismo al prójimo, a aquél o a aquélla que te ayuda o te ha ayudado, te ha socorrido, a aquellos que no te dejan tirados, éstos son el prójimo al que se puede y se debe amar como uno mismo. De ser así Jesús fue un pensador muy realista.

»Jesús tenía un conocimiento muy grande del Antiguo testamento y parece que cuando prescribe: «Amad a vuestros enemigos» tiene en cuenta a lo dicho en los Proverbios bíblicos: «si cae tu enemigo, no te alegres; si tropieza, no lo celebres» (24,17) y «si quien te odia tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber» (25, 21). La anterior interpretación sobre las palabras de Jesús referida al afecto concuerda con la de la mayoría de los estudiosos de la Escritura. Así, pues, puede mejorarse el comportamiento, pero no el afecto. En este sentido, el referido al afecto, decimos que el amor no es abundante ni exigible.

»El amor es un afecto que implica y empuja a hacer el bien, a ayudar al necesitado, a velar por su bienestar aunque no lo necesite por el momento, amar significa, también, prevenir un mal futuro para el amado. Además, el amor requiere dar de lo propio a quien es amado si lo necesita. Pero, atención porque esta donación, este tipo de amor, no puede ser general, de ahí que sólo se puede amar a los demás como a uno mismo, si como a mí entender hace Jesús, se define bien quien es el prójimo.

»Si se define el amor de este modo puede decirse que no se puede exigir un amor afectuoso para el enemigo, es suficiente con dejar de hacerle el mal y darle de beber si tenemos agua y él no la tiene. No se puede amar al enemigo como amamos al hijo o a la pareja. No se puede amar a los verdugos de Jesús como se le puede amar a él. Con todo, no digo que Jesús no pudiera amar a quienes le crucificaban, fue un ser muy especial. En conclusión, me parece que amar al prójimo como a uno mismo es mucho más difícil e infrecuente que respetarle, no causarle daño. De ahí que nos conformemos con el respeto y no esperemos que el amor fundamente la moralidad.

»Para concluir sobre este tema, adoptamos la compasión como sentimiento moral y no lo hacemos con el amor por lo siguiente: la compasión puede mover a dar algo de lo propio, pero no siempre lo consigue mientras que cuando hay amor damos siempre algo de lo propio cuando se necesita. La compasión es un freno ante el mal. Dar de lo propio es bastante infrecuente por ello no se podría incluir al amor como basamento de la moralidad.

No tengo mucho que comentar. Espero que los lectores caigan en la cuenta que su propuesta, comentando a su vez la tesis de John P. Meier («que quieran el bien para sus enemigos y que les hagan el bien, cualesquiera que sean los sentimientos que los discípulos abriguen hacia ellos, y sin que importe que los enemigos sigan siendo enemigos a pesar del bien del que hayan sido objeto. Conviene hacer hincapié en este último punto») podría enfocar desde otra perspectiva las diferencias que hace G. Puente Ojea siguiendo a Karl Schmitt (que he citado en las dos postales anteriores) entre enemigo público y enemigo privado.

Pero observo que no aparece en los evangelios un Jesús que ayude o haga el bien a sus enemigos, por ejemplo, a herodianos y a saduceos. Sí alaba en ocasiones a algunos fariseos/escribas/doctores de la Ley cuando cree que profieren o mantienen una sentencia recta (por ejemplo, Mc 12,34 a propósito de un escriba “Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios»”)… Pero en la mayoría de las ocasiones se muestra con todo ellos nada amable, sino a veces muy hiriente y ofensivo.

Concluiremos pronto.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 05:07

    El Amor q Dios quiere q tengas es la Caridad teologal,sobrenatural,para q todo lo q hagas esté participado por el Espiritu y refleje a Cristo.

    Porque la indecible Misericordia de Dios nos ha hecho co-redentores en el Hijo,para q amando en la dimensión de la Cruz,seamos luz de Luz.

    Si no puedes Amar a los que por su maldad no se merecen Amor, recuerda que por tu maldad anterior, tampoco tú mereciste a Cristo Redentor.

    No se te pide q tengas sentimientos d cariño,en un principio,sino q tu querer se mueva por la voluntad d Dios,q es el mayor fin del Amor.


    El querer mora en la voluntad y el sentimiento la fortalece pero no siempre la acompaña,porque la fidelidad se prueba cuando se esta d mala gana.


    Si Amas a los demás por Dios, el perderlos no te dejará vacío, pero por Amarles también para Dios, el que se pierdan te dejará dolido.





  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.05.16 | 04:19

    ....tampoco las personas religiosas, ahora bien,ello no excluirá el mantenerlo como propuestay horizonte de un "deber ser" siempre cuestionador del "statu quo" de la realidad.

    "Deber ser" que en efecto acaso jamás pueda llegar a ser pero de cuya no realización se derivarán consecuencias que habremos de asumir sin rasgarnos las vestiduras por ellas. A su vez, el "deber ser" se plantearía igualmente desde perspectivas laicas o ateas,por ejemplo,el Kant que postula el imperativo de la verdad frente a la mentira incluso en el caso de que alguien con intenciones asesinas preguntara que dirección ha tomado el fugitivo objeto de dichas intenciones, o el propugnado por el marxismo o el anarquismo, casos en los que se ha intentado históricamente implantarlo por la fuerza, siendo que ni por la fuerza ni tampoco por propugnarlo sin recurrir a ella se ha llegado al cabo a imponer a la "implacabilidad" de lo real y sus limitaciones,contradicciones y paradojas.

  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 04:18

    Si el sentimiento no te acompaña, ama con la voluntad que es donde esta el querer ,y veras como la próxima vez también querra estar contigo. Esto lo digo respecto al sentimiento a los enemigos, por ejemplo. Es del todo punto natural no sentir cariño por el que te esta injuriando o calumniando, pero en el orden del Amor sobrenatural,el que todo lo Ama por Cristo,es capaz o por mejor decir, ha sido capacitado por EL, de no tener en cuenta el mal que le hacen(1ª de Corintios;13;5), venciendo al mal con el bien(Romanos;12;21), bendiciendo a los que le maldicen(Lucas;6;28, 1ª de Pedro;3;9) y actuando con ese Espiritu Santo, el poder de Dios de convertir corazones e iluminar conciencias esta pronto si asi Dios lo considera oportuno.De tal manera que el enemigo pase a ser hermano en Cristo y el sentimiento acompañe al querer.
    El Amor humano suele inclinarse a amar lo que le parece mejor o digno de ser amado, el Amor divino en cambio,Ama para hacer mejor al objeto amado.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.05.16 | 03:47

    ....."obligado" a decir lo que en él no queda reflejado, el mesianismo en clave antirromana de Jesús.

    En el NT ésto no queda así reflejado,tampoco los mismos hechos históricos que plausiblemente podamos conocer lo corroboran, resulta de todo punto inexplicable que de haberse manifestado Jesús en tal clave antirromana, Roma no persiguiera a sus seguidores, que incluso su resurrección proclamaban,o sea, "que no habían tirado la toalla". No hay indicio ninguno de que ello sucediera,sí los hay de la persecución por parte del Templo, lo que acentúa el carácter intrajudío de todac esta historia, el mismo que los textos señalan.

    En cuanto al tema del amor universal. Lo encuadraría en una cuestión que me interesa particularmente,la dialéctica entre el "deber ser" y el "ser" real de las cosas. No tengo empacho en reconocer la imposibilidad,o incluso inaplicabilidad de de este amor a una realidad de la que creo nunca hemos de alienarnos nadie,tampoco las personas...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.05.16 | 03:18

    Jesús no es ni la "pastelosa" figura de las estampitas de antaño ni tampoco es un "pastelero" que pase por alto la denuncia clara y rotunda de lo denunciable en aras de un compromiso que no lo hiciera evidente y lo mantuviera vigente. Jesús es radical en la exigencia de verdad,de amor en verdad e irrestricto cuanto en la denostación de la falsedad,en particular la falsedad de quienes, siendo sepulcros blanqueados, se arrogan autoridad religiosa y moral (para la mentalidad judía de la época,faltaban muchos siglos hasta que aparecieran la Ilustración y Kant, entre religión y moral se daba una correlación indisociable entre religión y moral,no reductible a una simplista visión de ésta como mero mandato heterónomo sin más).

    Insisto de nuevo en que en todo este conjunto de postales la cuestión del amor en lo relativo a Cristo no es el fin en sí de la reflexión sino el medio para preparar el terreno de una conclusión ya decidida y superpuesta, al texto, "obligado"....

  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 01:53

    ...estar drogandose,gritando a su madre,o viendo una porno,por ejem. Y es q por algo los mandamientos d Dios empiezan por Amar a Dios con toda tu alma,con toda tu mente y con todas tus fuerzas(por encima d todo),cuando este precepto no se cumple,obviamente,imperfectamente(es un camino gradual d perfeccion),pero si con la intencion y la voluntad,ya q es Dios el q mueve y por la Gracia pone el querer y el obrar(Filipenses;2;13),se esta fuera dl orden d Dios y fuera d ese orden ,en el orden natural,el q manda mas es el ego,es el amor propio desordenado,es el orgullo;"Guarda a tu siervo dl orgullo,q el orgullo no me domine nunca y asi sere perfecto y libre d pecado"(Salmo;19;14)y el orgullo es adversario,contrario y antagonista d Dios,dl Amor,y en el orden natural,hasta dejarse quemar o dar todos los bienes a los pobres(1ª Corintios;13;3),no es sinonimo d Amor a/de Dios,y ante Dios,no tiene ningun valor salvifico.aunq pudiera ser d virtud natural y disposicion para la Gracia.

  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 01:33

    Y asi lo dice la Biblia;
    Isaías 64
    …5Sales al encuentro del que se regocija y practica la justicia, de los que se acuerdan de ti en tus caminos. He aquí, te enojaste porque pecamos; continuamos en los pecados por mucho tiempo, ¿y seremos salvos? 6Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas; todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran. 7Y no hay quien invoque tu nombre, quien se despierte para asirse de ti; porque has escondido tu rostro de nosotros y nos has entregado al poder de nuestras iniquidades.

    No, no son pecado como dicen los calvinistas, que piensan,malinterpretando este versiculo, que todo lo que haga el hombre natural es pecado,aunque sea una obra de amor,si no lo hace para Gloria de Dios,no es eso,pero no tienen valor salvifico en Cristo, porque estan hechas en el orden natural.
    El hombre natural puede dar de comer a un pobre y a los cinco minutos e...

  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 01:16

    ,,,puedes amar al projimo en,con y por el Amor de Dios. Anhelar a Dios y querer alcanzar a Dios amando al projimo, implica necesariamente renunciar al amor propio desordenado o egoista. Amar al hombre por si mismo, sacando de la ecuacion a Dios, como hace el humanismo,no es Amor teologal,es amor natural y la naturaleza del hombre caido esta enferma, inclinada a las pasiones egoistas.Es un absoluto engaño pensar que el amor humanista es mas puro que el Amor teologal; primero ,porque es Dios, la Fuente del Amor y segundo,porque el Amor sin intencion de glorificar a Dios en Cristo no tiene valor salvifico, porque no participa del Amor Redentor del Salvador.Cristo vino para redimir el amor natural y elevarlo al Amor sobrenatural, el que participa de la Vida divina por la Gracia.Cuando Amo para reflejar el Amor de Cristo,honro al Padre y lo glorifico y ese Amor es hecho co-rrendentor en el Hijo.La intencion es muy importante.Royo Marin en -Las virtudes teologales-La Caridad-

  • Comentario por Luiscar73 10.05.16 | 00:54

    No es egoista amar al projimo para ser agradable a Dios y alcanzar SU GRacia , es licito, porque ese Amor es infundido por el mismo Espiritu de Dios, que quiere que todo lo que hagamos lo hagamos para gloria de Dios en Cristo. Porque la gloria de Dios en nuestro propio bien, y EL es el Sumo Bien. En el Padre nuestro se dice;glorificado-santificado sea TU Nombre. No puede ser ilicito jamas anhelar a Dios y amar al projimo por Dios, al contrario, es de esa manera cuando estaras amando realmente al projimo de manera ordenada, como Dios manda. Es realmente amando a toda criatura por Dios, cuando la puedes amar como Dios quiere. Esto lo explica perfectamente Royo Marin y es lo que se lee en el Nuevo Testamento, en los escritos de los santos y ta.mbien en el catecismo,¡faltaria mas!. El projimo no es un simple objeto para un fin egoista, como pueda entenderlo un ateo o una persona sin Espiritu de Dios, sino que, porque se te ha derramado el Amor de Dios en tu corazon...

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 20:50

    Pero, desgraciadamente, habría, y hubo, y hay, mucha traición y mucha cizaña, que no podrá impedir -es mi deseo- que el cristianismo siga aportando sustancialmente al humanismo, en todo el mundo.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 20:43

    Posteriormente, después de la experiencia pascual de los discípulos y los familiares de Jesús, los primeros cristianos recordaron estas palabras de Jesús y las re-interpretaron desde su fe en la resurrección/exaltación de Jesús, que había sido la manifestación “notable” y notoria, para ellos, de que Dios pensaba igual que Jesús, y había actuado en Jesús para ejecutar su Amor a sus enemigos/amigos (ellos mismos, por ejemplo, que lo habían negado y abandonado), es decir, todos los seres humanos de todos los tiempos. A partir de esta fe, el cristianismo concebiría de una manera nueva, completa, plena, esperanzada, al amor humanista, y lo expandiría en adelante por las culturas cristianas con la ilusión de promover la igualdad y la justicia que sirviera de base a la salvación futura universal.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 20:22

    Por otra parte, entiendo que en este post estamos hablando de las enseñanzas prepascuales de Jesús, antes de que existiera el cristianismo. Eso no quiere decir que Jesús no le fuera ya dando a sus conceptos judíos una orientación particular, que, a mi juicio, era la manera en que él, con autoridad carismática, interpretaba cómo debía ser el auténtico judaísmo, fiel a la vocación de Israel. El "amor a los enemigos" que él predicó, aunque fuese explicado más tarde en referencia a "se os dijo... pero yo os digo...", correspondía al marco conceptual judío transformado proféticamente por la comprensión especial personal de Jesús. Por eso, es imposible abordar este tema sin contemplarlo desde el hecho de que Jesús se sentía un profeta y actuaba como tal. Ahora bien, muchos profetas judíos habían sido furibundos increpadores del comportamiento injusto de las autoridades de Israel, con toda razón.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 19:54

    Xocupo:
    Tiene Vd. que entender que hay distintas maneras de comprender (o no comprender) el cristianismo, y de enseñarlo. Por lo que le leo, Vd. parece pensar que hay una sola. Pero no es así. Y a menudo, hay maneras de hablar del cristianismo que no son cristianas en realidad, porque no son coherentes con la fe cristiana original. Hay que basarse en una interpretación que sea fiel al cristianismo original plasmado en el NT haciendo una lectura adecuada; por supuesto, muchos dirán que la suya es la fiel sin que lo sea realmente; por eso hay un elemento de criterio personal. Pero no hay uno solo, como Vd. parece pensar. Ni siquiera para un católico, en la actualidad.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:32

    Y si ya aparece manuel hablando de sentimientos que no se pueden forzar y tal y tal... Bueno, pues no es eso. Nadie dice si sientes esto o lo otro cuando le das de comer a quien tiene hambre, simplemente lo haces porque te pones en su lugar, a veces con facilidad y a veces haciendo un esfuerzo.
    La cuestión del mérito que fascina a ciertas personalidades, no tiene nada que ver.
    No se hacen concursos de méritos -no se miden méritos que además de ser imposibles de medir es una estupidez querer medirlos o preocuparse por eso: pura egolatría ombliguista. Nada que ver con el tema.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:26

    En el evangelio queda claro que Jesús dice que habrá sorpresas, porque no vale decir Señor, Señor, sino que al final, en palabras de Juan de la Cruz "nos examinarán de amor" Y ahora ¿de qué clase de amor?
    Xocupo debería tener la decencia de referirse a lo que dice Jesús en sus parábolas y en el conjunto de sus enseñanzas y decididamente la conclusión que se saca de ahí es que ama a Dios quien ame al prójimo -aunque no sepa que ama a Dios. Y además que ama a Dios con el amor de Dios. Repito LO SEPA O NO.
    Así que lo mismo me da que no se llame cristiano o no se llame humanista o se llame como se quiera llamar: quien ama al prójimo -es decir a cualquiera- desinteresadamente, quien se pone en su lugar y hace lo que es bueno para el prójimo -esa persona ama con el amor de Dios a Dios que nos ama primero.
    Si no lo sabe, eso no cambia las cosas, simplemente saber que somos amados por Dios puede ayudarnos a amar a su estilo. Pero si otros aman sin conocerlo, lo mismo da.

  • Comentario por Manuel 09.05.16 | 19:19

    “Las mejores cosas de la vida no pueden lograrse por la fuerza”. (Y añado: “no son voluntarias”.)
    “Puedes obligar a comer, pero no a sentir hambre; puedes obligar a alguien a acostarse, pero no puedes obligarle a dormir; puedes obligar a que te elogien, pero no a que sientan admiración por ti; puedes obligar a que te cuenten un secreto, pero no a inspirar confianza; puedes obligar a que te sirvan, pero no puedes obligar a que te amen”. (Anthony De Mello: Un minuto para el absurdo).

    No puedes obligar a amar. El amor no puede imponerse, quien sea su predicador y el credo o razón implícitos.
    Tampoco hay mérito en que quien de un modo natural ame, sienta hambre, admire, tenga sueño, respete, etc.
    En cuanto a la empatía, es claramente deseable e incluso educable (se puede fomentar, cultivar, adiestrar, dentro de unos límites y en quienes tengan neuronas espejo, vía "inferior" y demás estructuras), pero no exigible ni meritoria. Se trata de sentir, emocional-...

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:15

    Su problema xocupo es que lee demasiado lo que escribe cualquiera, catecismos incluidos y no aplica su propio razonamiento a las fuentes.
    La moral cristiana no es heterónoma, sino autónoma y apela a la propia conciencia, si bien el cristiano piensa que Dios es el que le ha dado esa posibilidad de ser una persona moral.
    No se entiende claramente, pero parece que xocupo afirma que el cristianismo dice que hay que amar al prójimo por amor a Dios porque al parecer lo dice algún catecismo. Me parece que si el cristiano tiene como fuente primera de su fe el evangelio, los textos son claros y a ellos los remito porque contradicen lo que dice xocupo -o la profe de religión q tenía a los 12 años. Mt 25 y el resto de los textos evangélicos son contundentes así que lo que diga perico el de los palotes es cosa suya -aunque lo ponga en un catecismo ¿Y? Catecismo equivocado, tal como el evangelio señala. Si hablamos de lo q dijo Jesús, Mt 25.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:02

    Me explico: naturalmente ustedes y yo podemos definir el amor como nos dé la gana, y simplemente aclarar sobre lo que se está hablando; pero lo que digo es que a la hora de explicar lo que es el amor para Jesús habrá que recurrir a sus palabras pronunciadas en diferentes contextos y no inventarse otra cosa.
    Así que Jesús decía "amar" porque quería decir "amar" tal como él entendía lo que es "amar". Hablaba de amor desinteresado, compasivo, de ponerse en el lugar del otro, de devolver bien a los que te hacen mal, de hacer el bien a los que te necesitan, de que no hay amor más grande que el que da la vida por los amigos etc. Eso es el amor según Jesús, para saber de lo que estamos hablando.
    Si ustedes entienden por "amar" otra cosa distinta, simplemente sepan que no hablan de lo mismo. Con aclarar de qué habla cada uno, tan contentos.

  • Comentario por Xocupo 09.05.16 | 18:47

    Según la moral cristiana, heterónoma, si yo amo al próximo por amor de Dios, como reza algún catecismo, y con el fin escatológico de ganarme el cielo, entonces no amo propiamente al próximo, sino a mí mismo. El próximo es un puro medio o instrumento para mi salvación. Si negamos la escatología final, ya no tiene sentido amar al próximo. En cambio, para Kant, en la famosa fórmula del imperativo categórico se exige "tratar a toda persona siempre como un fin y nunca como un medio". Fórmula que es universalizable, a diferencia del amor basado en la fe cristiana, que siempre será particular, pese al engañoso significado de "catholikós". ¿Se reconecerá algún día que la moral es autónoma e independiente de la religión y que el amor también es autónomo y no necesita ser convalidado por ninguna fe? El amor es lo sustantivo, se basta a sí mismo y no necesita el calificativo "cristiano". Le pasa como al humanismo, que tampoco necesita el epíteto de "cristiano", en sentido antropológico y ético.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 18:44

    Es decir, es la fe en el amor la que salva según Jesús, pero en el amor tal como él lo define en distintos pasajes, no el amor tal como ustedes lo quieran definir contradiciendo lo que él ha expresado.
    No dice Jesús que haya que amar al prójimo por amor a Dios, como viene a decir xocupo en el post anterior, sino todo lo contrario, que quien ama desinteresadamente al prójimo, ama a Dios aunque no lo sepa, ama con el amor de Dios, aunque no lo sepa, es dócil al espíritu de amor aunque no haya oído hablar de Dios, por las razones que sea. Si ama el amor ama a Dios, y por amor entiende ese amor desinteresado que consiste en hacerse prójimo del otro en vez de mirar a otro lado y endurecer el corazón.
    Ni tiene que haber necesariamente afecto ni la tontada del deber por el deber, tan discutible en el fondo, el por qué debe de ser una cosa y no otra, sino algo mucho más sencillo, simplemente ponerse en el lugar del otro, aunque sea un desconocido y buscar su bien.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 18:35

    Qué forma de darle vueltas a lo del samaritano, lo que dice Jesús es que prójimo es cualquier persona que nos necesite porque eres tú el que tienes que hacerte prójimo del otro, próximo al otro.
    El sacerdote y cía no se aproximaron al herido, el samaritano sí. Los otros pensaron que el herido no era su prójimo, el samaritano supo que tenía que aproximarse él para que así fueran prójimos.
    La reacción afectuosa del herido es natural, pero no es la que se pone como ejemplo, sino el amor desinteresado del samaritano, previo lógicamente al agradecimiento del herido.
    Esta es la constante en Jesús, ese es el amor del que habla, el que te lleva a considerar a un desconocido prójimo porque no tienes más que acercate tú.
    Eso es lo que dice Mt 25 con lo de tuve hambre y me diste de comer etc.
    Esto demuestra q xocupo no tiene razón en lo de sin fe no hay amor. Lo q dice Jesús es q quien ama de esa forma al prójimo, ama con el amor de Dios y ama a Dios, lo sepa o no.

  • Comentario por Xocupo 09.05.16 | 17:59

    La distinción de Armengol entre respeto (personal!!!) exigible yl sentimiento amoroso, nunca exigible, es sin duda kantiano. En efecto, Kant no sólo separa conocimiento y moral, sino también la moral de la religión. No funda la moral sobre el amor (inclinación sensible), sino sobre el deber apriórico, necesidad de obrar por puro respeto a la ley moral. Tampoco la funda sobre una fe religiosa. La religión se funda sobre la esperanza (¿qué puedo esperar?). Por eso dirá Bloch que "donde hay esperanza hay religión" (no a la inversa!). Tengo la impresión de que Meier, al distinguir entre afecto y benevolencia se ha inspirado en Aristóteles. Este llama "phílesis" al sentimiento, que es "páthos" o pasión, porque se padece; y "philía" o "philótes" que es "héxis" o hábito virtuoso. Para Aristóteles lo perfecto no es "amarás al prójimo como a ti mismo", sino "amar ol otro por sí mismo" ("kath' autón"), superando el "por placer" o "por interés". Casi parece kantiano: el otro como FIN en sí.

  • Comentario por David Mo 09.05.16 | 17:35

    Simpático, pero inconsistente. Si Jesús quería decir otra cosa en lugar de "amar", ¿por qué decia "amar"? (Se me ocurre el chiste fácil con título de película. No, no lo hago). Manía por no dejar las cosas claras, este hombre. La diferencia entre respetar, querer el bien y amar no la veo por ninguna parte por mucho que miro los preceptos del Jesús evangélico (ni los comentarios previos de Galetel, que alguno se me puede haber escapado por algún sitio, que es bastante disperso).

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 14:39

    Al deducir -con grave error- que Jesús esperaba que Dios lo defendiera militarmente con “doce legiones de ángeles”, Piñero ha demostrado no entender cuál era la idea que Jesús tenía de Dios y de su misión profética.

    Para Jesús, como buen judío, Yahvé es Dios de todos los seres humanos y los ama a todos por igual, sean amigos o enemigos, “para que su salvación llegue hasta los confines de la tierra” (Isaías 49, 6).

    Dios respeta la autonomía de la naturaleza y la libertad humana, incluso de los ingratos y los perversos (Lucas 6, 35), y hasta al coste de la vida de su representante pleno (1 Juan 4, 8-9). Porque la Alianza nueva que así instaura, beneficiará a todos, amigos y enemigos.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 13:53

    Totalmente de acuerdo con Piñero en lo que él está de acuerdo con Meier. El amor de afecto no es exigible, pero el respeto sí, y el amor de hecho también, incluso a los enemigos. Sin embargo, me parece que Piñero no entiende que un profeta tiene una función didáctica en nombre de Dios.

    El respeto a los enemigos puede y aun debe exigir el corregir enérgicamente e increpar hasta con cierta violencia verbal a los abusadores injustos, cuando es parte de la misión de un profeta. Hay abundantes casos de profetas del AT que podrían servir de ejemplo. ¿Por qué no los tiene en cuenta el Sr. Piñero?

    Y hay que tener en cuenta que Jesús lo hizo arriesgando su vida, y por eso la perdió, porque no contaba con los medios de defensa para evitar el daño que le causaron los poderosos, ni siquiera con el auxilio violento de Dios, solo con una Defensa divina que no sabía en qué consistiría, para establecer una nueva Alianza.

Jueves, 20 de septiembre

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