El blog de Antonio Piñero

Jesús de Nazaret y el amor a los enemigos. La ética de Jesús según R. Armengol (VIII) (632)

08.05.16 | 08:04. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Prometimos en nuestra postal anterior añadir una ulterior matización sobre el concepto de enemigo al que Jesús se refiere cuando manda “amar a los enemigos”, pues sosteníamos que Jesús nunca pudo mandar el amor hacia los romanos, enemigos del Reino de Dios, o los judíos de las clases elevadas que colaboraban con los dominadores, como colectivo.

Hay que distinguir muy bien entre enemigo personal y público (cada fariseo en particular, sus “colegas” en las líneas fundamentales de su fe judía, con los que Jesús discutía no eran “enemigos” estrictos, sino adversarios, por mucho que discutieran entre sí. Los planes de matar a Jesús por parte delos fariseos, nada más empezar su vida pública en Galilea, son una evidente exageración de los evangelistas (otra cosa serían los jefes delos sacerdotes, todos saduceos y al final de su ministerio), como están de acuerdo prácticamente todos los comentaristas, incluidos los católicos.

Y como Jesús no hace tal distinción (al menos en la tradición evangélica) tenemos que recurrir al trasfondo de la Biblia hebrea que era la base del pensamiento de Jesús sobre los enemigos privados y los públicos.

La dificultad de la distinción reside en que ya en el griego de los LXX (o Septuaginta en latín, la traducción griego muy antigua, comenzada hacia el 270 a.C. de la Biblia hebrea) el vocablo echthrós traduce de una manera casi constante el hebreo 'oyeb que significa tanto el enemigo personal como el político-nacional. En su excelente artículo "echthrós, échthra" (“enemigo/enemistad”) del Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament (“Diccionario Teológico del Nuevo Testamento”) comenta Foerster cuán sorprendente es que los LXX y –menos en Ester 9,16– eviten cuidadosamente polémios en los libros canónicos de lo que hoy llamamos Antiguo Testamento.

En los escritos pseudoepigráficos del Antiguo Testamento (lo que llamamos “Apócrifos del Antiguo Testamento) aparece esta última palabra, griego polémios (enemigo público; latín hostis)), más veces, pero la confusión entre echthrós, polémios = inimicus/hostis = enemigo privado/público es total (columna 811).

En el Nuevo Testamento, ciertamente, echthrós significa el enemigo privado, como en Romanos 12,20 (“Antes al contrario: si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; haciéndolo así, amontonarás ascuas sobre su cabeza” = lo avergonzarás y le pondrás la cara roja) ; Gálatas 4,16 (“¿Es que me he vuelto enemigo vuestro diciéndoos la verdad?”), pero uniéndose al sentido de los LXX, aparece este vocablo para designar también a los enemigos de Israel. Así en el importante pasaje de Lc 1,71.74, el cántico de Zacarías ("Que nos salvaría de nuestros enemigos (echthrôn) y de las manos de todos los que nos odiaban, haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza"), y en Lc 19,43, en la predicción sobre la destrucción de Jerusalén. Igualmente en otros textos que hablan de los enemigos de Dios y de su Mesías (Lc 19,27; Flp 3,18; Hch 13,10).

Ahora bien, aunque, con el citado investigador Foerster (columna 813 del Diccionario que mencionamos arriba), admito que no pueda establecerse desde el punto de vista de la lingüística ninguna distinción en Mt 5,43-44 (“«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,”) entre enemigo público y privado esta conclusión no impele por sí misma a pensar que Jesús ordenó expresamente el amor a los enemigos públicos en cuanto tales.

Y digo que –desde el punto de vista de la lengua no podemos establecer diferencias– porque el “enemigo” no es solamente paralelo a “los que os persiguen” (de modo que de esta manera echtrós forma la contraposición a plesíon, "prójimo", el connacional y copartícipe en la fe), sino que también se refiere al precepto del odio a los enemigos públicos muchas veces nombrado en el Antiguo Testamento. Así, por ejemplo, el mandato de eliminar a los cananeos en lugares tales como Sal 31,7a 139,21. Echthrós (“enemigo público y privado) significa también, en la parábola de la cizaña, Mt 13,24ss, y en Lc 10,19 el enemigo por antonomasia, en sentido absoluto, el Diablo. Y si no podemos hacer distinciones en el plano de la lengua, el griego en la que están traducidos los dichos de Jesús, no tenemos más remedio que obtener conclusiones generales de su comportamiento, tal como lo pintan los mismos evangelios.

La verdadera dificultad reside en el texto de Mt 5,38.41, "presentar la otra mejilla", o "el que te obligue a andar una milla, ve con él dos", puesto que parece que los dos ejemplos se refieren expresamente a prácticas vejatorias de los romanos / mercenarios sirios contratados por ellos como miembros de las cohortes establecidas en Israel que actuaban en contra de la población judía sometida. Mt 25,40 (“Y el rey les dirá: En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”) es un texto, sin duda secundario, aunque de tradición judía; es decir, no es adscribible al Jesús histórico – el amor al enemigo se reduce intracomunitariamente a los hermanos. En los escritos joánicos el prójimo y el amor por él queda reducido al amor fraterno intracristiano, sin duda. La parábola del Samaritano (Lc 10,30-37) no es una verdadera dificultad, porque –aunque el que ejercita los actos de caridad para con el expoliado era en sí un enemigo de Israel– actúa caritativamente en el ámbito de las relaciones privadas. Jesús en esta parábola extiende extraordinariamente, sin duda, el concepto de prójimo, mucho más allá de lo que podían ni siquiera imaginar el sacerdote o el levita, representantes del pensamiento judío de la época. El samaritano, en el ámbito de las relaciones personales es un verdadero prójimo y debe ser amado. Como enemigo del Dios de Israel, en otros contextos, tendría que ser combatido

Por tanto, si el pasaje de Mateo es auténtico, y parece tener todos los visos de serlo, tendríamos el hecho de que Jesús manda amar realmente a los enemigos de Israel, que practican tales vejaciones. Hay que confesar que este texto es anómalo en todo el conjunto de lo que podemos reconstruir de Jesús y que requiere una explicación. Ésta puede hallarse tan sólo, creemos, en la consideración del contexto en el que se halla inserto.

Si se observa bien, el conjunto del Sermón de la Montaña se refiere a relaciones privadas, al ámbito de la moral de rango personal: comenzando por la bienaventuranzas (al menos las tres reconocidas como auténticas 1. "Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos". 2. "Bienaventurados los que tienen hambre, porque serán saciados". 3. "Bienaventurados los que ahora lloran, porque reirán”) y siguiendo por la observancia de la Ley, el discurso insiste en las relaciones entre dos particulares: no encolerizarse con el hermano, ni siquiera desear la mujer del prójimo, prohibición del divorcio, del perjurio y de la venganza, la limosna, la oración y el ayuno.

En el centro de esta constelación se halla el precepto del amor. ¿Debe considerarse roto el marco de las relaciones privadas para pensar que Jesús proclamó el amor a los enemigos públicos y oficiales del Reino de Dios? No parece verosímil. Y si Jesús lo hubiese querido afirmar de modo expreso, y ante tamaña novedad en el seno de Israel ¿no esperaríamos una formulación mucho más clara? Como no es éste el caso, podemos sostener, siempre dentro del ámbito de lo verosímil, que Jesús se refería en este texto aparentemente anómalo –lo mismo que en la parábola del Buen Samaritano– a una extensión inusual del concepto de prójimo: desprovisto de su carácter de ofensor o impedimento para la venida del Reino, y en otro contexto, el mismo fariseo, o saduceo, que antes era "raza de víboras" podía y debía ser objeto de amor. Este texto del Sermón de la Montaña, por consiguiente, no rompería la afirmación que hacíamos anteriormente: la ética de Jesús es doble: amor incondicionado hacia dentro, hacia el seno de la comunidad mesiánica, y una ética de lucha y oposición sólo hacia fuera, hacia los adversarios político-religiosos del Dios de Israel.

Si la argumentación que postula en Jesús una predicación del amor a los enemigos, incluso públicos, del Dios de Israel, en cuanto tales fuera correcta, deberíamos esperar de las fuentes una presentación de Jesús practicando este amor a los enemigos. En su vida pública, sin embargo, no parece que el Nazareno mismo fuera un modelo de contención, paciencia y amor con sus enemigos. Las furiosas diatribas contra fariseos, saduceos y escribas han llamado siempre la atención (véanse también los siguientes textos: Mt 10,16 "ovejas en medio de lobos"; Mt 11,20: ayes contra las ciudades impenitentes; Mt 12,39: "generación malvada y adúltera"; Mt 12,34: "raza de víboras...", etc.).

Jesús es ciertamente sumamente original al extender de este modo el concepto de prójimo y ordenar este doble precepto del amor, a Dios y al prójimo, incluyendo en este último término también a los "enemigos públicos" cuando se hallan dentro del ámbito de lo privado. Debe reconocerse que el conjunto de la ética radical de seguimiento para ser digno del Reino encaja y se explica mucho mejor en el ambiente social-político de una ansiosa espera de una intervención celestial que acabara, entre otras cosas, con el odioso dominio gentil, como colectivo, sobre Israel.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por sofía 10.05.16 | 01:52

    Muchas gracias por la explicación Enoc.

  • Comentario por enoc 09.05.16 | 20:59

    Sofia,el pueblo son los dirigentes ( saduceos y aristocracia herodiana ),los que tenian poder y posesiones.La poblacion es la inmensa mayoria de habitantes de Judea,Galilea,etc que tenian lo puesto y estaban fritos a impuestos.Yehuda se basa en los libros de Flavio Josefo,donde este distingue entre los suyos,los de rancio abolengo y antepasados,la jerarquia,como el pueblo, y los campesinos,pastores,pescadores,etc a los cuales desprecia y llama poblacion.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:55

    Yehuda, yo sigo sin entender a qué se refiere por población y a qué por pueblo.

  • Comentario por sofía 09.05.16 | 19:53

    Este tipo de afirmaciones que hacen ustedes, en este caso DavidMo, pero podría coger más ejemplos de Xocupo si tuviera tiempo:
    "Lo que si que es cierto es que decir "Si Ud. no cree en este o aquél dios no puede ser bueno", es una afirmación ofensiva."
    "De nada vale amar al prójimo si no se ama a Dios". Este es la típica sentencia exclusivista "

    Son ciertamente ofensivas para el cristianismo y son las típicas sentencias exclusivistas que utilizan ustedes para endosárselas al cristianismo sin tener por qué.
    En primer lugar Dios no es un dios, y además el evangelio no dice que sea bueno quien crea en Dios -sino quien ama con obras.
    Está claro q el evangelio dice q lo que salva es el amor desinteresado y quien ama al prójimo está amando a Dios sin saberlo. En Mt 25, NO LO SABEN, se sorprenden. Eso dice Jesús que quien ama de verdad desinteresadamente ama a Dios y ama al estilo de Dios, aunque no lo sepa.
    Así q esas frases ofensivas y exclusivistas...

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 17:46

    PS: Gracias Xocupo, por sus interesantes aportaciones. Yo opino también lo que pienso, aunque no soy teólogo.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 17:34

    Un cristiano no cree que el amor al prójimo salve a todas las víctimas de todo el Mal, sino que es la colaboración necesaria -aunque no suficiente- a la obra redentora de Dios-en-Jesús. Hay en marcha un proceso redentor que salvará a todos del Mal, si quieren; se realizará escatológicamente, pero se prepara aquí y ahora. En caso contrario, el amor humano, todo el amor humano que haya, no podrá por sí solo evitar que la vida sea a fin de cuentas una "pasión inútil". Pero el amor no será inútil porque Dios lo tomará como base para salvar a todos los que lo hayan practicado, aunque haya sido mínimamente, y hayan sido malos también. Nadie es totalmente bueno ni totalmente malo; todos somos amigos y enemigos de Dios a la vez, en distintos grados. Pero Él, en Jesucristo, ama a sus enemigos en la medida en que sean mínimamente sus amigos, y todos lo somos básicamente.

  • Comentario por Xocupo 09.05.16 | 17:14

    Agradezco sinceramente a Manuel (resurrexit, alleluia!) y al buen teólogo Galetel por su reconocimiento. Felicito también especialmente a David Mo por sus lúcidas intervenciones. Por supuesto, hay que agradecer al Magister Piñero sus análisis rigurosos y el darnos acasión de debatir "more socratico" un tema de tanta trascendencia vital, como el AMOR. Pero mi modesta opinión es que para entender en profundidad lo que es el amor, no se puede empezar por el N. T., sino por los dos grandes genios griegos: PLATÓN, el especialista del ÉROS ("Lisis", "Sympósion" y "Fedro") y Aristóteles, el gran especialista en la "PHILÍA" o "PHILÓTES" (Ética a Nicómaco, VIII y IX) con sus modalidades. Es un error comenzar por el "AGÁPE" idealista y sobrenatural, de Jesús o de Pablo. Lo más natural y realista es el "ÉROS" imprescindible y la "PHIlÏA" absolutamente necesaria para todo ser humano. ¿Acaso lguien puede prescindir del EROS ("Dáimon kai theîon") y de la amistad?

  • Comentario por David Mo 09.05.16 | 16:24

    La experiencia real, no la imaginaria, dice que creyendo en dioses (uno o muchos) las personas (concretas) no han sido mejores (quizás tampoco peores) que las que no creen.
    Lo que si que es cierto es que decir "Si Ud. no cree en este o aquél dios no puede ser bueno", es una afirmación ofensiva. Las personas son buenas o malas por razones que no tienen que ver con el cielo en que creen o no creen, sino con sus sentimientos morales, su empatía o su compasión, si prefiere este nombre.
    Y pensar que hay alguien que sea tan absolutamente bueno que ame absolutamente incluso a los torturadores de niños, la verdad, me parece no sólo que es irreal, sino que tiene su punto de perversión. Los santos re-santos no existen más que en los libros de catequesis que nos endilgaban en nuestra infancia. Y uno acababa hasta las narices de tantos ojos en blanco y sonrisas seráficas en medio de los leones. Cuentos. Que a la humanidad la duermen con cuentos, que dijo el poeta.

  • Comentario por David Mo 09.05.16 | 16:14

    "El amor al prójimo por sí solo, aun el más sublime, no puede salvar en definitiva de todo el Mal a todas las víctimas de todos los tiempos. El amor DE Dios, sí".
    No hay amor que pueda salvar a todas las víctimas del Mal. El Mal es un concepto abstracto para designar toda la violencia que se ejerce contra las personas, debida a una multiplicidad de causas. Ud. puede idear soluciones para cada una de esas violencias que, en el estado actual del mundo, serán desgraciadamente limitadas, pero a lo mejor parcialmente efectivas, o puede inventarse una solución global imaginaria que no solucionará nada o casi nada. A esa solución absoluta le puede llamar "Dios", "Amor", "Compasión" o como le de la gana, pero si no la especifica en estrategias concretas no es más que una abstracción, flatus vocis.
    "Cree en un dios todo bondad" es lo mismo que decir "sé bueno". Ya. ¿Y cómo hacemos que todos sean buenos? Creyendo, queriendo... eso no es decir nada.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 13:27

    El amor al prójimo por sí solo, aun el más sublime, no puede salvar en definitiva de todo el Mal a todas las víctimas de todos los tiempos. El amor DE Dios, sí; y cuenta con el amor al prójimo como colaboración indispensable, aunque no se lo ame A Él; pero será más fácil -al menos teóricamente- si se lo toma a Él como modelo y se siguen sus enseñanzas. El humanismo se ha desarrollado históricamente en gran parte por este último motivo, aunque haya quienes no quieran reconocerlo; el profesor Piñero, sí.

  • Comentario por Manuel 09.05.16 | 12:16

    Sólo felicitar a Xocupo, DavidMo e Y por sus honestas y clarividentes aportaciones. Y al profesor, por supuesto.

  • Comentario por David Mo 09.05.16 | 11:47

    "De nada vale amar al prójimo si no se ama a Dios". Este es la típica sentencia exclusivista que menosprecia los valores profanos porque no tienen el pegote de las propias creencias. Pues yo creo que el amor es un valor en sí mismo, sin necesidad de ponerle condiciones.
    Lo que no existe en este mundo es el amor a toda la humanidad, ni por mucho que Dios lo imponga, recomiende o lo que sea. Detrás de ese fantasma se consumió Tolstói la mitad de su vida. Dado que nadie ama a toda la humanidad, incluidos Hitler y Goebbels, por poner ejemplos odiosos, nadie es perfecto cristiano y todos somos culpables de no serlo. Típica táctica de dominación del sacerdote judeocristiano. Viejo truco.

  • Comentario por Y 09.05.16 | 11:10

    En fin, Fernando, que no lo sé

    Yo creo que entiendo bastante bien los hechos históricos que provocaron el nacimiento de estos textos: (1) el desembarco de las legiones de Calígula (2A) la Guerra Civil en Siria (2B) la guerra civil en la tierra de canaan entre la población y el pueblo (3B) la guerra contra los romanos y (3) las tensiones que conducen a la guerra de Kytos

    Y, sin embargo, no me atrevería a dirimir con la soltura que aquí se hace De entre los dichos atribuidos al tal Jesús cuáles pertenecen al rabí de galilea y cuáles al personaje literario. Y desde luego no se me ocurriría amontonar citas de diversos estratos arqueológicos

  • Comentario por Y 09.05.16 | 10:32

    "Y debería dejar de esconderse en su lenguaje críptico y explicar de que corriente provienen todas las frases atribuidas a Jesús"

    Mi opinión es clara: los Piñeros y los Bermejos están completamente perdidos y desorientados, pues ni siquiera entienden el origen histórico de estos textos, nunca hablan de la historia que provoca el nacimiento de estos textos, nunca hablan de la guerra civil en Siria ni de la guerra de Kytos ni del desembarco de las legiones de Calígula ... se saltan a la torera todo, lo ignoran todo, pues no lo entienden, ignoran toda la historia que hay detrás de estos textos, y leen poco y mal a Flavio Josefo, amontonan citas y más citas mezclando diversos estratos arqueológicos, y encima y para remate saben distinguir De entre los dichos atribuidos a "Jesús" cuáles corresponden al rabí de galilea y cuáles al personaje literario creado por los diversos autores de estos textos

    Incluso entendiendo el origen histórico de estos textos sería muy dif...

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 09:42

    Correcto, Xocupo, tiene Vd. razón, a mi parecer. No existe un Dios que premie o castigue. Sólo existe un Dios que ama; y no se puede amar a ese Dios sin amar desinteresadamente a los demás, incluso a los enemigos. Porque ese Dios verdadero es así y su amor desinteresado lo pide así, y lo ha plasmado así en las conciencias rectas aunque estas no lo crean.

  • Comentario por Xocupo 09.05.16 | 09:27

    Un AMOR en cualquiera de sus formas, sea sentimiento o virtud moral, si está condicionado y supeditado a una fe religiosa, sólo sirve para esa comunidad de creyentes, no para toda la humanidad, pues se hace depender la moral de la religión. Pero, ni el amor implica fe ni la fe implica amor. El amor como experiencia humana natural es "incrédulo" y profano. Y, como indica muy bien David Mo, si implica amenaza eterna para el que no cree o recompensa eterna para el que cree, no es amor puro, sino contaminado de temor al infierno y del interés eogoísta en salvarme. El amor puro es desinteresado. El precepto del amor al próximo está condicionado al amor al Dios en que hay que creer. Por lo que si negamos tal fe, todo el amor pierde su valor, al ser imperativo hipotético o condicional. De nada vale amar al próximo, si no se ama a Dios. Además, el amor nunca puede ser imperativo, sino optativo. El amor es oferta e invitación, nunca deber, mandato u obligación, como pide la moral cristiana.

  • Comentario por galetel 09.05.16 | 09:11

    A una conciencia recta, el Mal le produce desazón e indignación, las víctimas del Mal le producen compasión, los verdugos agentes del Mal le producen rechazo y conmiseración. Le suscitan un proyecto a largo plazo para acabar con el Mal, salvar a sus víctimas y cambiar a sus verdugos. Es fácil de entender para quien, además de razón, tenga co-razón.

  • Comentario por David Mo 09.05.16 | 08:30

    Veamos: Tenemos una mano que escribe algo que suena a perdonar a los romanos, los saduceos y los que estaban crucificando al Cristo al pie de la cruz misma. Y otra mano que amenaza constantemente con el castigo eterno. Y no sólo amenaza, sino que predice el hecho inevitable para castas, creyentes y ciudades. Y no sólo amenaza y predice, sino que insulta con una ira incontenible, en espera del Día de la Ira, que será la buena. Así que tenemos un mandato de amor universal que es tan irrealizable que no lo cumple ni el que lo predica. A no ser que o aquí hay un inconsecuente total o dos manos que no se ponen de acuerdo. Que es lo más normal. Una, que predica una máxima puramente ideal. Otra, que expresa las ansias de un pueblo oprimido en términos propios del siglo I.

    Y déjense de teologías y filologías de salón, que con frecuencia la verdad es lo más simple y evidente.

    Ahora, que puede que Jesús tuviera sus días y se enredara consigo mismo. Puede.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 09.05.16 | 04:59

    ....Nuva pregunta, si realmente puede admitirse el contratexto como método hermeneútico legítimo para validar una hipótesis que en definitiva no puede ser verificada y que por ello mismo puede ser sospechosa de interesada,de conveniente para amoldar el personaje y la historia que se trata de dilucidar a unos esquemas previamente determinados. En el recurso al contratexto hay algo,o bastante,de facilón,de renuncia a hilar un poco más fino.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 09.05.16 | 04:42

    Que en los textos evangélicos no aparecen diatribas antirromanas, incluso se concede un particular, y digamos positivo, relieve a la figura del publicano,el más inmediato colaboracionista con Roma en la explotación de su propio pueblo, que se refuta explícitamente la intervención de legiones angélicas....Pues bien,todo pura artimaña y tergiversación de los redactores de los textos, con base en la anterior tergiversación paulina.

    Manteniéndonos dentro del ámbito de lo verosímil,la pregunta de cómo es posible que tal tergiversación haya tenido lugar, y ya desde poco después de los hechos si es que hay que remitirse a Pablo.¿ Tal capacidad de influencia tuvo éste como para obnubilar a los seguidores directos de Jesús y hacerles olvidar o dejar de lado la condición antirromana del Maestro?.¿ resulta verosímil semejante viraje radical así como por ensalmo?.

    Para explicarlo hay que recurrir necesariamente al contratexto de los textos que sirven de fuente. Nueva.... ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 09.05.16 | 04:07

    En rasgo de honradez intelectual y rigor, Piñero indica que desde el texto evangélico mismo no cabe establecer la distinción entre "inimicus" y "hostis", tras ello continúa sosteniendo, cito literalmente, siempre dentro del ámbito de lo verosímil, que las diatribas de Jesús contra fariseos y saduceos no muestran precisamente una actitud amorosa y a partir de ello deduce que una actitud de violenta animadversión habría de darse en él contra el odioso dominio gentil, cito de nuevo literalmente.

    De hecho,aquí aparece el verdadero leif-motiv de esta serie de postales, el presentar a Cristo como un sedicioso antirromano, bien que en esta última se incurre en una cierta contradicción con lo que se ha expuesto en otras de las espadas y demás, con lo que diríamos una acción directa por parte de Jesús puesto que se le encudra en un esquema de pensamiento apocalíptico en el que la acción directa correspondería a Dios y sus legiones de ángeles.

    Que en los textos ....

  • Comentario por Safnat 08.05.16 | 22:21

    bullicio; hacer guerra (literal o figuradamente).

    5 – איב (ayáb): odiar (a uno de una tribu o de un partido opositor), ser hostil o enemigo. Enemigo, adversario, aborrecedor. En 189 versículos.
    ער (ar): enemigo; vigilante (como “vigilante” para maldad). Arameo: el que mal te quiere.
    צרר (tsarár): estorbar, restringir, afligir, angustiar, atribular, hostigar, asediar, oprimir, molestar. Ser adversario u hostil. Adversario, angustiador, enemigo, rival.
    קימ (quím): oponente, adversario (como levantándose contra uno). Colectivo: enemigos.
    שור (shur):enemigo (como que espera al acecho).
    שטנ (satán): oponente, opositor, adversario, enemigo, rival (x26). Atacar, acusar, esconder hostilidad (x7)
    שנא (sané): aborrecer (personalmente), menospreciar, odiar; aborrecedor, contrario, enemigo, odioso; aversión.

  • Comentario por Safnat 08.05.16 | 22:08

    נא (sané): aborrecer (personalmente), menospreciar, odiar; aborrecedor, contrario, enemigo, odioso; aversión.

  • Comentario por Safnat 08.05.16 | 22:03

    PÓLEMOS (πόλεμος) (de πέλομαι pélomai): hacer bullicio; hacer guerra (literal o figuradamente).

    5 – איב (ayáb): odiar (a uno de una tribu o de un partido opositor), ser hostil o enemigo. Enemigo, adversario, aborrecedor. En 189 versículos.
    ער (ar): enemigo; vigilante (como “vigilante” para maldad). Arameo: el que mal te quiere.
    צרר (tsarár): estorbar, restringir, afligir, angustiar, atribular, hostigar, asediar, oprimir, molestar. Ser adversario u hostil. Adversario, angustiador, enemigo, rival.
    קימ (quím): oponente, adversario (como levantándose contra uno). Colectivo: enemigos.
    שור (shur):enemigo (como que espera al acecho).
    שטנ (satán): oponente, opositor, adversario, enemigo, rival (x26). Atacar, acusar, esconder hostilidad (x7)
    שנא (sané): aborr...

  • Comentario por Safnat 08.05.16 | 21:50

    Alguien preguntó el día 7: ¿Qué diferencia habrá entre inimicus y hostis en arameo? ¿Alguien puede ilustrarlo?
    Para elegir o atinar, acudir al contexto. Para traducir, también.

    1 – INIMICUS. Adjetivo: enemigo, hostil, adversario. Sustantivo: enemigo (particular). Relatico a cosas: funesto, adverso, contrario, nefasto.
    2 – HOSTIS. Extranjero; enemigo (en general, de guerra o público). Según contexto: inimicus atque hostis: enemigo y adversario. Hostis alicui: enemigo de uno, alguien hostil a uno. Adversarius: adversario, opuesto, enemigo, contrario, rival.
    3 – ECHTHRÓS (ἐχθρός). De ἔχθω odiar. Activo: hostil; pasivo: odioso. Sustantivo: adversario, enemigo.
    4 - POLEMÉO (πολεμέω): estar en guerra, batallar, luchar, combatir, pelear.
    PÓLEMOS (πόλεμος) (de πέλομαι pélomai): hacer bullicio; hac...

  • Comentario por galetel 08.05.16 | 21:31

    ¿Puede la filantropía salvar de todo mal, definitivamente, a todos los seres humanos de todos los tiempos y lugares?
    -Por si sola, no; está claro. Pero si colabora al agape cristiano, sí, aun sin saberlo o sin creerlo.

  • Comentario por galetel 08.05.16 | 21:23

    Xocupo:
    El agape cristiano es un proceso de apertura e inclusión, en virtud del amor de Dios-en-Jesucristo a todos, para que se incorporen libre y gratuitamente, los de todos los tiempos y lugares, a una única Gran Comunidad Universal escatológica que empieza ya, aquí y ahora, aunque todavía en ciernes y desunida. Pero evolucionará y será Una en Jesucristo. Por eso es un amor misericordioso que salva y transforma, sin más requisitos que el de ser aceptado.

  • Comentario por Xocupo 08.05.16 | 20:49

    Tesis teológica muy firme: La religión cristiana defiende un amor incondicional y universal, siguiendo el ejemplo de Jesús. Yo, con gafas filosóficas, lo veo muy condicionado. De la trinidad amorosa griega (EROS, PHILÍA Y AGÁPE), el N. T. exalta el agápe/caritas, limita la philía y del Éro, concupiscente y pecaminoso, ni existe el vocablo. La philía es amor fraternal e intracomunitario (Piñer scrpsit). Es "philadelphía" y "tò agapân allélous" (1 Tes 4,9-19), no "philantropía" universalista, al estilo ilustrado: El agápe/caritas, cantado por Pablo y escuela joannea, está condicionado por la fe ortodoxa. Sin ella, el amor, virtud teologal, no sirve de nada, pues sin fe es imposible agradar a Dios (Heb 6,10). Es amor comunitarista, no universalista. Gál 6,1O: "... málista dè toùs oikeíous tês písteôs" (en especial a los hermanos en la fe). Las cartas de Juan, las del Deus Caritas, condiciona el agápe a los de la misma doctrina (didachè). A los demás, anticristos, ni saludarlos (3 Jn, 1)

  • Comentario por FERNANDOP 08.05.16 | 20:25

    lo de Shamai es literalmente (y perdón, no encuetro otro adjetivo mejor) una gilipollez. En cuanto a Y debería dejar de esconderse en su lenguaje críptico y explicar de que corriente provienen todas las frases atribuidas a Jesús, y si; ya que no se ha encontrado absolutamente nada parecido, y las frases vienen de varias fuentes de procedencias muy diversas, no le parece mas normal que fueran las enseñanzas del mismo Jesús.

  • Comentario por sofía 08.05.16 | 20:00

    Totalmente de acuerdo con Galetel.
    Lo de Piñero y cía es de antología. De qué y de cuándo es violencia avisar a alguien de que va cuesta abajo y sin frenos y que ponga remedio.
    Yehuda tiene una perspectiva original y eso se agradece, pero no se ve claro de dónde salen los datos.
    Lo que no veo es que tenga ninguna relación con lo que dice marquitos.
    Y Marquitos, da exactamente igual si alguien dijo las bienaventuranzas en el año que sea o no las dijo porque nadie supone que el mensaje de los evangelios cayera de la estratosfera. Que Jesús era judío es obvio. Sin embargo sí que me interesaría ver esos textos que vd afirma son de Shammai a fin de hacerme una idea cabal de los distintos aspectos del judaísmo de esa época. Fuentes y citas, por favor. Que si no, todo parece inventado -aunque no sé con qué fin, pues de hecho daría exactamente lo mismo que eso fuera verdad, pero ¿lo es? Me gustaría juzgarlo con todos los datos, please.

  • Comentario por Markitos 08.05.16 | 15:34

    ¡Bien visto Y(ehuda)!

    Yo defiendo una tesis similar: una cosa fue Jesús el insurgente zelota crucificado en el año 30 y otras las "antinomias" de Mateo dirigidas a Gamaliel II hacia el año 82 cuando este último presidía la Escuela Fariseo-Rabbinica de Javhne.

    Aprovecho para recordar que las "bienaventuranzas" fueron formuladas por Shammai circa año 20 de nuestra era.

  • Comentario por Y 08.05.16 | 11:40


    "una tontería monumental"

    va y dice Bermejo que la búsqueda de Jesús es "una tontería monumental", sin darse cuenta que es exactamente lo que hacen los Piñeros, los Bermejos y los Armengol

    los académicos cristianos con sus toneladas de comentarios de textos han creado una especie de Talmud y viven atrapados en un amontonamiento de citas y más citas y unos y otros -tradicionalistas y revisionistas- comparten unas mismas creencias: (1) creen que estos textos de época altoimperial hablan de un rabí de galilea y encima en su osadía (2) ellos -tanto los tradicionalistas como los revisionistas- creen que son capaces de distinguir entre Don Quijote de la Mancha y Don Miguel de Cervantes cuando ni siquiera entienden el origen histórico de estos textos

  • Comentario por Y 08.05.16 | 09:56


    El Texto así llamado de Mateo

    El Texto así llamado de Mateo se escribió después de la Guerra Civil en Siria, y lo escribió un sirojudío

    Los académicos están completamente confundidos, pues por un lado creen a pie juntillas que estos textos tratan sobre un rabí galileo, craso error, y por otro lado se saltan a la torera e ignoran y nunca hablan de la Historia que hay detrás de estos textos. Los Hechos Históricos que hay detrás de estos textos son

    (1) el desembarco de las legiones de Calígula en el puerto de Ptolemaida (ca. 39)
    (2) "los sucesos ocurridos entre nosotros": (A) la Guerra Civil en siria (B) la Guerra Civil en la tierra de canaan entre la población y el pueblo y (C) la guerra contra los romanos
    (3) las tensiones que conducen a la Guerra de Kytos

    Los académicos no paran de darle vueltas y más vueltas a estos textos olvidando la Historia

    Los académicos confunden los diversos Estratos ArqueoLógi...

  • Comentario por galetel 08.05.16 | 09:49

    desde una posición de poder? ¿Piensa Vd. que los profetas de Israel combatían contra Israel, y no lo amaban, cuando le advertían con furia de su infidelidad y sus consecuencias?

    Y Dios, ¿por qué no quiso intervenir con “doce legiones de ángeles”, como sabía Jesús? ¿Por qué Dios no quería y no lo hizo, de ese modo?

    Sea Vd. un poco perspicaz, Sr. Piñero.

  • Comentario por galetel 08.05.16 | 09:42

    Si la argumentación que postula en Jesús una predicación del amor a los enemigos, incluso públicos, del Dios de Israel, en cuanto tales fuera correcta, deberíamos esperar de las fuentes una presentación de Jesús practicando este amor a los enemigos. En su vida pública, sin embargo, no parece que el Nazareno mismo fuera un modelo de contención, paciencia y amor con sus enemigos. Las furiosas diatribas contra fariseos, saduceos y escribas han llamado siempre la atención (véanse también los siguientes textos: Mt 10,16 "ovejas en medio de lobos"; Mt 11,20: ayes contra las ciudades impenitentes; Mt 12,39: "generación malvada y adúltera"; Mt 12,34: "raza de víboras...", etc.).”

    ¡Por favor, Sr. Piñero! ¿Carece Vd. de la mínima perspicacia que distingue entre una y otra manera de “combatir” al enemigo? ¿Piensa Vd. que increpar al enemigo de Dios para hacerlo cambiar por su bien, con riesgo de la propia vida, del débil profeta increpante, es igual a combatirlo por las armas desde u...

  • Comentario por galetel 08.05.16 | 09:40

    [Piñero:] “Aunque… admito que no pueda establecerse desde el punto de vista de la lingüística ninguna distinción en Mt 5,43-44 (“«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,”) entre enemigo público y privado esta conclusión no impele por sí misma a pensar que Jesús ordenó expresamente el amor a los enemigos públicos en cuanto tales.”

    ¿Cómo dice? ¡Ah!, ¡“en cuanto tales”!, fina y adecuada matización, Sr. Piñero.

    [Piñero:] “Y si no podemos hacer distinciones en el plano de la lengua, el griego en la que están traducidos los dichos de Jesús, no tenemos más remedio que obtener conclusiones generales de su comportamiento, tal como lo pintan los mismos evangelios.
    (…)
    El samaritano, en el ámbito de las relaciones personales es un verdadero prójimo y debe ser amado. Como enemigo del Dios de Israel, en otros contextos, tendría que ser combatido
    (…)

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