El blog de Antonio Piñero

Purificación del Templo Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral”. Jesús de Nazaret y la violencia (V) (629)

03.05.16 | 07:57. Archivado en

Escribe Antonio Piñero

Seguimos con el libro de R. Armengol y su aclaración de la postura ética de Jesús como un rabino de la época cuya doctrina no era violenta. Repito sus palabras “La ideología originaria de Jesús… puede no coincidir con la de la Iglesia posterior… Es claro y “se hace evidente que una doctrina violenta no es la de Jesús” (p. 16)

Paso ahora a insistir en argumentos basados en hechos de Jesús de los que dan cuentan los Evangelio sobre los que he discutido muchas veces en este Blog.

1. El primero es el episodio de la “Purificación del Templo” (Mc 11,15-17 y paralelos). A pesar del tono eminentemente religioso que le otorgan los evangelistas (“Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos!”: v. 17), debe interpretarse como un asalto en toda regla de Jesús para controlar el funcionamiento del santuario de modo que esta actuara conforme a lo que él creía que era la voluntad de Dios expresada en las Escrituras. (Es posible además que esta acción jesuánica pretendiera demostrar ante Dios el estado de preparación de sus fieles e “invitarle” a que iniciara por fin la instauración de su reino en la tierra de Israel.

De ningún modo puede interpretarse el incidente como el gesto de un hombre esencialmente pacífico. La acción de Jesús fue un ataque directo contra los que los fomentaban y se enriquecían con estas actividades: el clero del Templo, sobre todo los de alto rango y los saduceos, la facción religiosa que dirigía el santuario. He aquí el pasaje:

“Y llegan a Jerusalén. Y cuando entró en el templo empezó a expulsar a los que vendían y a los que compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los taburetes de los que vendían las palomas; y no permitía que alguien trasladase cosas atravesando por el templo; y enseñaba y les decía: “¿No está escrito: Mi casa se llamará casa de oración para todas las naciones? Pero vosotros la habéis hecho cueva de bandidos”.

Es evidente que esta acción perturbó el funcionamiento de algo necesario para la ejecución de los sacrificios y para el pago de la tasa al Templo. Primero fue la acción violenta, y luego las razones (si es que hubo tiempo para Jesús para razonar con las Escrituras en medio de un caos de monedas por los suelos y animales sueltos). Ante la dificultad de algunos para justificar que el acto no fue violento –cómo no actuaron de inmediato los romanos, quienes vigilaban el recinto del Templo desde su acuartelamiento de la Torre Antonia, justo encima del Patio de los gentiles, donde ocurrió el incidente– prendiendo a Jesús, debe suponerse, si eran muchos los que estaban con el Nazareno, que los romanos esperaron una ocasión más oportuna para detenerlo, donde no hubiera tanta gente y no pudiera producirse una matanza de inocentes en la vorágine de la pugna entre defensores y detractores de la acción de Jesús; o bien que la acción fuera muy rápida y breve, de modo que cuando los romanos quisieron intervenir, Jesús y sus seguidores habrían huido o se habrían disuelto entre las multitudes.

Todo apunta en cualquier caso a que este episodio tuvo lugar muy cerca o simultáneamente con una revuelta antirromana, con el resultado de un muerto, en la cual fue hecho preso Barrabás (Mc 15,7). Ello indica al menos que se respiraba en aquellos momentos un ambiente violento de expectativas mesiánicas, del que debe suponerse que participaba Jesús, pues su acción iba en el sentido de purificar el Templo para prepararlo ante la inminente llegada del Reino. Aunque los evangelistas no establecen relación alguna entre los dos acontecimientos –la purificación y la revuelta mencionada– es poco creíble que no la hubiera, al menos ideológicamente, es decir, oposición a las autoridades judías y romanos por el pésimo estado moral, según ellos, de la nación.

2. Jesús recomendó no pagar el tributo al César.

Lo he aclarado repetidas veces. El núcleo de este pasaje fundamental –en el que fariseos y herodianos tienden una trampa dialéctica a Jesús descritos en esta famosa y críptica escena–, reza así en la versión del evangelista Marcos:
“¿Está permitido pagar tributo al César o no? ¿Lo pagamos o no lo pagamos?’ Jesús, consciente de su hipocresía, les dijo: ‘¿Por qué queréis tentarme? Traedme una moneda que yo la vea’. Se la llevaron, y él les preguntó: ‘¿De quién son esta efigie y esta leyenda?’. Le contestaron: ‘Del César’. Jesús les dijo: ‘Lo que es del César, devolvédselo al César, y lo que es de Dios, a Dios’. Y quedaron maravillados” (Mc 12,14-17).

Se ha señalado que el sentido de esta escena, voluntariamente pretendido por el evangelista Marcos, es que Jesús afirmó de una manera sutil que los judíos debían pagar el tributo al Emperador. De este modo se alineaba de antemano con el pensamiento que Pablo de Tarso habría de expresar más tarde en su Carta a los romanos: “Es preciso someterse a las autoridades temporales no sólo por temor al castigo, sino por conciencia. Por tanto pagadles los tributos, pues son ministros de Dios ocupados en eso” (Rom 13, 5-6). Si el designio del evangelio de Marcos era hacer pasar a Jesús por un inocente, condenado injustamente por sedición, no podía poner en su boca más que una respuesta que desmentía la acusación de una posible negativa por su parte al pago del impuesto.

Pero en la realidad la respuesta del Nazareno no fue tal, sino la contraria. Y sabemos que lo indica Lucas en 23,2 (hablan los acusadores judíos ante Pilato): “Comenzaron a acusarle diciendo: «Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es el mesías rey.»

En primer lugar: si Jesús hubiere respondido afirmativamente en el sentido de admitir la obligación de pagar, habría perdido de inmediato el apoyo del pueblo, indignado contra el tributo, cosa que no ocurrió en absoluto, o al menos no lo narran los evangelistas que presentan (todavía) al pueblo como muy favorable a Jesús . Por tanto, debe concluirse que es muy probable que la respuesta doble de Jesús “Dad al César… y a Dios…” –así presentada por el evangelista y oscura para nosotros– no tuviera para los judíos piadosos de la época ningún doble sentido, sino uno sólo y muy claro que puede parafrasearse así: “Si tenéis por ahí denarios, acuñados por los romanos, podéis devolvérselos (griego apódote; no simplemente “dádselos”, griego dóte) al César, pues son suyos; pero los frutos de la tierra de Israel –que junto con ella misma son de Dios– dádselos sólo a Él”. Por tanto, la respuesta de Jesús para los judíos de la época era clara: NO debe pagarse el impuesto.

Jesús escapó hábilmente de la capciosa pregunta. Los romanos podían estar contentos porque no había habido ninguna incitación expresa a no pagar. Pero los celotas –que conocían el pensamiento de fondo de Jesús– también estaban satisfechos: el Nazareno estaba diciendo crípticamente, eso sí pero lo suficientemente claro para quien deseara entender, que no se debía pagar el tributo al César. Y por eso se justifica la acusación que transcribimos más arriba, recogida por Lucas: “Y levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato. Comenzaron a acusarle diciendo: «Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo Rey»” (23,1-2).

Los evangelistas pensaban, evidentemente, que esa acusación era falsa. Pero la probabilidad histórica inclina la balanza a que no lo era. Y no pagar el impuesto a Roma era, sin duda alguna, una justificación de cualquier posible revuelta del pueblo judío en contra del poder romano. Indirectamente Jesús está haciendo política, que de momento no es violenta, en apariencia, pero que en sus circunstancias sí conducía a ella.

Seguiremos.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por J 06.05.16 | 09:24

    Xabier: puede que los "malhechores" fueran zelotas: no exactamente discípulos de Jesús pero sí simpatizantes (los zelotas son considerados los primeros terroristas de la historia) y, claro, no era muy edificante ponerlos como "amigos" de Jesús. Siempre me ha intrigado porqué los enemigos de Roma en ése momento (los judíos contra Vespasiano y Tito) coinciden igualmente como los enemigos de Jesús. Hay algo que no cuadra.

  • Comentario por Xabier 06.05.16 | 08:39

    J.

    Hechos de los Apóstoles narra el martirio de Esteban y de Santiago.

    En los evangelios sinópticos, Jesús anuncia a sus discípulos que serán perseguidos, encarcelados, azotados e incluso que matarán a algunos de ellos.

    Teniendo en cuenta eso, si la especulación de que los malhechores crucificados eran discípulos de Jesús, no veo ningún motivo por el que ocultarlo.

  • Comentario por J 05.05.16 | 09:04

    Galetel: Ok, me pasaré toda la mañana, y tal vez la tarde, y tal vez la noche, leyendo tus post. A no ser que ya estén borrados: lo que viene a durar la vanidad humana, más o menos.

  • Comentario por galetel 04.05.16 | 19:49

    J:
    Por lo que he leído, estoy convencido de que mis supuestos son mucho más plausibles que los tuyos. Lo he argumentado profusa y extensamente en otros posts; no quiero tener que repetirlo aquí.

  • Comentario por J 04.05.16 | 17:41

    Primero (responde si quieres, en castellano o griego, a tu elección) :
    - Los evangelistas no tenían escrúpulos al no hablar de sus mártires o eran inteligentes hombres escribiendo en un mundo romano para vender un mensaje light curiosamente con los judíos, los enemigos de los romanos tras la campaña de Tito, como malos de la historia?
    -El himno Filipenses es anterior a Pablo? Creo que es una teoría con detractores.

  • Comentario por galetel 04.05.16 | 14:26

    Gracias a un J estoy aprendiendo a razonar mejor: que hubo evangelistas-propagandistas sin escrúpulos que no respetaban ni a sus propios mártires, y que hubo judeocristianos helenistas que compusieron, cantaron y difundieron el HF por las Iglesias de habla griega antes de que lo citara Pablo. Gracias, J, por abrir mis infantiles ojos a tus razonamientos adultos.

  • Comentario por J 04.05.16 | 12:45

    Creo que Galetel razona bien, pero de una manera muy infantil. Hay que ponerse en el contexto en el cual fueron escritos los evangelios, años 60 a 80. Esto es: finales del reinado de Nerón y hasta Domiciano. Obviamente, los evangelios fueron escritos en griego y para griegos (no son escritos judíos, tampoco los de Pablo: su público no es por tanto el judío y se desmonta,me temo, tu teoría del Himno de Filipenses), y no quieren problemas con las autoridades romanas. Sólo en ése contexto se entiende, por ej, que se silencie que los dos "malhechores" eran en realidad discípulos de Jesús. Son escritos de propaganda religiosa. Un lavado de cara de un líder en efecto más bien violento (algo, por otro lado, usual en su contexto de histerismo mesiánico). El pacifismo empieza con Ignacio de Antioquía, y demás reinterpretadores del mensaje de Jesús.

  • Comentario por readhead 04.05.16 | 00:08

    A. Piñero, el hecho de que fuera hijo de Dios y como judío raso no pudiera acceder al sanctasantórum del Templo, lo soluciona de tres maneras: la escena de los mercaderes, la del velo del templo rasgado, y su pensamiento, certero, de que al Templo no le quedaba mucho como tal.

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 20:00

    Dalo por entonado, Yehuda: El Himno de la Nueva Alianza. Todos juntos a la vez.

  • Comentario por Y 03.05.16 | 19:45


    Aquí el problema está en que el profesor Piñero cree que él puede destruir la imagen de los exaltados melenudos del Siglo I y que éso sólo le afecta a los cristianos, y no, me afecta también a mí, pues es historia altoimperial e historia universal de la disidencia

    Asumiendo el punto de vista de romanos y saduceos he dicho que el tal rabí de galilea era un "exaltado melenudo bocachancla", tal vez me he pasado un poco al soltar esa melonada, pido perdón a los pacientes cristianos de este foro

    Y ahora para finalizar ... galetel (después de haberse quedado a gusto tocándome las narices) entonará el himno ése que siempre cita

    Vamos a tener que hacer algo para no aburrir a la audiencia, le propongo al profesor Piñero el siguiente tema: ¿Era Tiberio Graco un sedicioso?

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 19:30

    tendría que hacerlo solo; bueno, solo no, porque su Padre estaba con él.

    Juan 16,
    32 Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que cada uno de vosotros se dispersará por su lado, y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
    33 Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo viviréis atribulados; pero tened buen ánimo: yo he vencido al mundo.»

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 19:28

    A los ya reunidos todavía añadiré otros.” (Isaías 56, 7-8).

    “Y toda olla, en Jerusalén y Judá, estará consagrada a Yahveh Sebaot; todos los que quieran sacrificar vendrán a tomar de ellas, y en ellas cocerán; y no habrá más comerciantes en la Casa de Yahveh Sebaot el día aquel” (Zacarías 14, 21).

    “Luego venís y os paráis ante mí en esta Casa llamada por mi Nombre y decís: ¡Estamos seguros!, para seguir haciendo todas esas abominaciones. ¿En cueva de bandidos se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre? ¡Que bien visto lo tengo! - oráculo de Yahveh -.” (Jeremías 7, 10-11)

    Centrarse en un conflicto de Jesús en primer lugar con los romanos, es echar balones fuera, Sr. Piñero. La Alianza con Yahvé, si funcionaba, acabaría con los romanos con toda seguridad; pero Israel NO cumplía su parte de la Alianza. Jesús quería advertirlo para renovarla. Y como no pudo convencer a las autoridades judías, llegó a la conclusión de que ten...

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 19:23

    [Piñero:] “Y levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato. Comenzaron a acusarle diciendo: «Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo Rey»” (23,1-2).
    Los evangelistas pensaban, evidentemente, que esa acusación era falsa. Pero la probabilidad histórica inclina la balanza a que no lo era.”

    Pero lo más importante para Jesús no era eso. Con quienes se enfrentó directa y abiertamente NO fue con los romanos, en primer lugar, sino con las autoridades JUDÍAS. Para eso fue la acción llamada de “purificación del Templo”. Lo esencial es lo que dicen las profecías citadas por Jesús, que los sumos sacerdotes conocían perfectamente:

    “Yo les traeré a mi monte santo y les alegraré en mi Casa de oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos sobre mi altar. Porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos. Oráculo del Señor Yahveh que reúne a los dispersos de Israel. A...

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 18:23

    Lo del tributo está expuesto aquí para argumentar que los romanos tuvieron motivos para actuar contra Jesús (y disculpar entonces a las autoridades judías de haber llevado la iniciativa), pero Jesús fue tan hábil que los romanos no se enteraron de nada hasta que se lo hicieron ver los sacerdotes judíos cuando se lo entregaron; lo dice el propio Piñero.

  • Comentario por FERNANDOP 03.05.16 | 18:18

    No estoy de acuerdo con Y, creo que el mensaje de Jesús es esencialmente espiritual, pero es mucho mas profundo que un espiritualismo puro (por ejemplo oriental) porque hay una evidente preocupación por la causa de los mas desfavorecidos de su sociedad (niños, prostitutas, enfermos, !publicanos en su opulencia! y, !!!por supuestísimo!!! la gente humilde de Israel ). Por eso lo mataron.

  • Comentario por FERNANDOP 03.05.16 | 18:13

    Pero no está en contra de los tributos, cuando son la natural consecuencia del modus vivendi romano o cuando son impuestos que gravan a los poderosos (en general tributos que se pagan con la moneda romana)
    No estoy de acuerdo por tanto con lo que dice el profesor piñero (Pero los celotas –que conocían el pensamiento de fondo de Jesús– también estaban satisfechos...) no es una respuesta para convencer a los zelotas (de pensamiento simple y unidireccional) es una respuesta de un hombre que se preocupa por la causa de los pobres y los desfavorecidos frente a los abusos de los poderosos.

  • Comentario por FERNANDOP 03.05.16 | 18:02

    A.- EL EPISODIO DEL TEMPLO
    Una acción como la del templo es muy semejante a un moderno escrache. ¿violentos? desde un punto de vista, pero es, desde otro una acción ALTERNATIVA a la violencia y al derramamiento de sangre. NO se trata de fomentar la acción armada con palabras, puesto que es ACCIÓN pura, y valiente y arriesgada como la mas, pero de escasa repercusión como acción violenta. Quizá por eso a Jesús(para los que no entendían su mensaje) no se le tuvo nunca como un rebelde digno de consideración (un petimetre). En cambio sus seguidores le defendieron no a muerte, sino mas allá de la misma

    B.-EL TRIBUTO
    De acuerdo en gran parte con el profesor pero desde otra óptica. Jesús es un ebionim y por tanto está en contra de que se sangre a los pequeños campesinos con pesadas cargas. Y Jesús cree, claro que si, que la tierra de Israel es sagrada y que sus frutos pertenecen a sus gentes.

  • Comentario por sofía 03.05.16 | 17:52

    Insisto en que lo que más me llama la atención de esta serie de posts del blogger es su empeño en llamar violencia a la denuncia de la injusticia porque "provoca" que te asesinen violentamente.
    Yo es que no salgo de mi asombro.
    Martin Luther King, un terrorista, que no extraña que muriera asesinado y Rosa Parker una violenta de mucho cuidado que tuvo la osadía de no sentarse en la parte de atrás del autobús como le correspondía, provocando violentamente a que hubiera violencia. De Ghandhi ya he hablado dos días.
    ¿De qué van estos posts? Demasiado claro lo tengo, es una pregunta retórica.

  • Comentario por sofía 03.05.16 | 17:46

    Y no voy a opinar sobre lo que Y considera o no bocachanclas, en el caso del que tratamos ahora, el de Jesús, por lo que se ve, se trataba de decir lo que había que decir donde y como había que decirlo.
    Lo único que comparto con Y es la idea de que es indignante que se llame violento a quien denuncia la injusticia. Violentos son los poderes que asesinan a los denunciantes. Pero ese es el asunto que se traen entre manos no los "cristianos" "revisionistas" sino los revisionistas mercantilistas en su operación de marketing consitente en programa, programa, programa.
    De acuerdo con la mayoría de los comentarios.

  • Comentario por sofía 03.05.16 | 17:31

    OOOOHHHH... cuánta violencia, qué barbaridad...! Tirar unas mesas de unos comerciantes de lo religioso y decir que el cesar se puede meter su dinero en donde le quepa...
    Entonces los objetores fiscales como Thoreau por ejemplo, deben de ser unos auténticos terroristas.
    Ahora resulta que el blogger piñero es de los que piensan que hay que decir amén aleluya a todos los poderes sin rechistar a todo lo que ordenen y manden porque si no somos unos violentos de mucho cuidado.
    No sé qué pensar de semejante actitud que considera violenta toda manifestación de oposición de palabra u obra -sin la más mínima baja en niguno de los lados - a la violencia constituida que asesina a los no violentos.

  • Comentario por Y 03.05.16 | 17:01

    Estoy muy cansado del sibilino profesor Antonio Piñero

    El rey Herodes, los romanos, los saduceos, el profesor Piñero y yo podríamos estar más o menos de acuerdo en que los nazareos nazarenos eran unos exaltados melenudos bocachanclas

    Que el tal Jesús fuera un exaltado melenudo bocachancla ... a mí ni me va ni me viene, pues a mí no me interesa más Jesús que Tiberio Graco

    Incluso podría ser que estos exaltados melenudos de "la escuela/corriente de los nazarenos" calentaran el ambiente que conduce a la guerra de Kytos, algo que encaja bien y explicaría el texto de Lucas el viejo que se escribe por esas fechas, y también explica el libro de la Revelación/Apokalipsis que se escribe después de la guerra de Kytos; pero lo que me parece indignante es ese coqueteo que se traen los revisionistas cristianos con justificar el punto de vista romano a la hora de matar disidentes

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 15:00

    Y si los crucificados con Jesús hubiesen sido dos de sus seguidores, habían sido recordados con gran admiración y respeto por los discípulos y los evangelistas; jamás se les hubiera tachado de “malhechores” ni hubiesen sido alegorizados por Lucas de ese modo en que uno de ellos sale tan malparado.
    Lo que sostiene Piñero no es verosímil; es producto de sus sesgos.

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 14:28

    Lo de Barrabás es –en mi opinión- un desarrollo teológico con un mensaje cristiano (judío auténtico) patente: ‘Los judíos inauténticos, de haber podido elegir ellos, habrían preferido que Jesús-hijo-del-Padre (Yeshua-Bar-Abbas) hubiese sido un líder rebelde violento, heroico y mártir, al líder manso derrotado que fue.’
    Igual que Piñero.

  • Comentario por Xabier 03.05.16 | 13:53

    Yo me inclino porque la acción fue rápida y que Jesús y los suyos se escaparon aprovechando el caos. En el AT hay un versículo que me parece clave y, sin embargo, no suele citarse: el último versículo del último capítulo de Zacarías, en el que se dice que "aquel día" no habrá más comerciantes en la casa de Yahvé.

    Ya que se menciona a Barrabás, en un programa de radio, un experto (creo que australiano) propuso una hipótesis interesante que casa la historicidad de este episodio con el hecho de que no existía la costumbre de soltar un preso en Pascua.

    Según copias antiguas de Mateo, Barrabás se llamaba Jesús, así que pudo darse un diálogo como este:

    PILATO: ¡Traedme a Jesús para que lo juzgue!
    SOLDADO: Hay dos prisioneros con ese nombre.
    PILATO: Pues traedme a los dos. Ya preguntaré a los acusadores de quién se trata.

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 10:32

    de los evangelistas (y no digamos de la tradición artístico-religiosa tradicional posterior). Magnificación indebida, claro está, solo en el sentido histórico-militar-antirromano, porque en el otro sentido, el profético-projudío, es imposible magnificarlo más de lo debido; fue un hecho fundamental en el propósito de Jesús, aunque si no hubiese estado vigilado de cerca podría haber pasado inadvertido. Pero él sabía que llegaría a oídos de sus destinatarios. Para increpar de ese modo a los judíos inauténticos, colaboracionistas, opresores, exclusivistas, acudió a Jerusalén y arriesgó y perdió allí su vida: pero valió la pena.

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 10:30

    un suceso mucho más grave en el que estuvieron implicados un número considerable de seguidores de Jesús”.

    El Sr. Piñero, sin dudarlo, escoge esta última alternativa, y se ve obligado entonces a dar una explicación ridícula de por qué no intervinieron inmediatamente los guardias y las tropas romanas: “Debe suponerse, si eran muchos los que estaban con el Nazareno, que los romanos esperaron una ocasión más oportuna para detenerlo, donde no hubiera tanta gente y no pudiera producirse una matanza de inocentes en la vorágine de la pugna entre defensores y detractores de la acción de Jesús; o bien que la acción fuera muy rápida y breve, de modo que cuando los romanos quisieron intervenir, Jesús y sus seguidores habrían huido o se habrían disuelto entre las multitudes”; ¡Ja! Pero este ridículo no arredra a Piñero.

    En cambio, resulta mucho más serio y lógico admitir que, como sugiere también Bermejo, sea “una magnificación de un incidente menor” por parte de los evan...

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 10:29

    a las exageraciones de los evangelistas, resulta problemático. Lo señala el Sr. Bermejo: “Jesús es retratado irrumpiendo, solo, en el Templo en tiempo de Pascua y expulsando a los mercaderes sin que nadie se lo impida. Las perplejidades que suscitan estos relatos son múltiples. El Templo de Jerusalén era un recinto inmenso, visitado en Pascua por decenas de millares de peregrinos, y en el que había numerosos comerciantes efectuando un trabajo indispensable para la actividad sacrificial. Es ya difícil concebir a un solo hombre comportándose como lo hace Jesús, pero la idea de que pudo llevar a cabo su propósito sin encontrar resistencia (por parte de los mercaderes que ven interrumpido su negocio, de la guardia del Templo o incluso de los romanos) desafía toda capacidad de imaginación. Esto permite inferir que falta información relevante, y que el texto –en caso de reflejar efectivamente un hecho histórico– es o una magnificación de un incidente menor o la estilización de un suceso much

  • Comentario por galetel 03.05.16 | 10:27

    Al Sr. Piñero le interesa apoyar la idea de que Jesús era un líder rebelde antirromano que dirigía un numeroso grupo de celotas armados preparados para el combate. Por eso, al enfocar este episodio llamado de “purificación del Templo”, hace caso a las frases de los evangelistas que implican dicha fuerza militar: “empezó a expulsar a los que vendían y a los que compraban en el templo”, “no permitía que alguien trasladase cosas atravesando por el templo” (que exageran al dar a entender que afectaba a toda la multitud que llenaba el atrio, y no solo a unos pocos). Y Piñero decide no hacer caso a las frases proféticas “¿No está escrito: Mi casa se llamará casa de oración para todas las naciones? Pero vosotros la habéis hecho cueva de bandidos”, en alusión a Isaías (56, 7-8), Zacarías (14, 21) y Jeremías (7, 10-11), que es lo que pretendía el profeta Jesús: increpar duramente a las autoridades judías del Templo para que cambiasen.

    Pero hacer caso, al pie de la letra, a las exag...

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