El blog de Antonio Piñero

Jesús como sedicioso contra el Imperio. “El mal y la conciencia moral” de R. Armengol (IV) (628)

02.05.16 | 08:23. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Seguimos comentando el libro de R. Armengol, en la parte que afecta a su opinión sobre Jesús de Nazaret. Ahora exponemos la segunda parte de lo iniciado ayer respecto a la posible violencia que traslucen ciertas actitudes, palabras y algunos hechos de Jesús.

2. Jesús como sedicioso contra el Imperio.

Ciertamente el Nazareno Jesús fue condenado por atentar sediciosamente contra el Imperio. Como dijimos ayer no es en absoluto probable que un hombre pobre y que esperaba, al estilo de Gedeón, la ayuda divina hubiera formado un ejército, aunque fuera minúsculo (pongamos un centenar de seguidores armados, al menos para defenderse) y que esperara con ese minúscula tropa poder derribar el poderío de Roma, en una batalla formal al estilo de los Macabeos con la ayuda de “doce legiones de ángeles” (Mt 26,53). Es cierto. Y me parece que quienes comparan a Jesús con los Macabeos, justo por esa mención a los ángeles pugnaces, sacan las cosas de quicio. Pero no menos me parece cierto que en todo el evangelio en general hay señales de que Jesús fue un enemigo claro del poder romano y que fue –desde el punto de vista de la política del Imperio– justamente condenado como sedicioso político.

El Evangelio de Lucas -que es menos circunspecto que el de Marcos en algunas cuestiones políticas, ya que escribe más tarde y bajo circunstancias menos preocupantes- tiene otras breves noticias que dejan traslucir el carácter un tanto belicoso de Jesús. La primera aparece en 22,35-38: “Y les dijo: «Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin sandalias, ¿os faltó algo?» Ellos dijeron: «Nada». Les dijo: «Pues ahora, el que tenga bolsa que la tome y lo mismo alforja, y el que no tenga que venda su manto y compre una espada; porque os digo que es necesario que se cumpla en mí esto que está escrito: “Ha sido contado entre los malhechores”. Porque lo mío toca a su fin». Ellos dijeron: «Señor, aquí hay dos espadas». El les dijo: «Basta»”. No cabe interpretar estos dichos de una manera puramente alegórica teniendo en cuenta el contexto de alguien cuya prédica del inminente reino de Dios iba contra el podrí del Imperio

Jesús se mostró expresamente como un hombre violento tal como indican diversos pasajes de los Evangelios. Así el citado texto de Lc 22,35-37, donde Jesús incita a armarse a sus seguido¬res: “El que no tenga (espada) que venda el manto y se compre una…; de hecho lo que a mí se refiere toca a su fin”. Y también Lc 22,49: en los momentos previos a la traición de Judas, cuando se veía venir el prendimiento, los discípulos preguntan a Jesús: “¿Señor, atacamos con la espada?”. Puede interpretarse en este sentido Mt 10,34: “No vine (al mundo) a poner paz, sino espada...”; igualmente Mt 11,12: “El reino de Dios padece violencia y los violentos lo toman por la fuerza”, dicho que aparece también en Lc 16,16.

La frase de Jesús “"Si alguien quiere ir tras de mí, niéguese sí mismo y coja su cruz y sígame” (Marcos 8,34 y sus paralelos en Mt 10,38 y 16,24) no significa lo que entiende normalmente un piadoso cristiano, a saber una incitación al sacrificio en el marco del discipulado de Jesús, en el cual el vocablo “cruz” es entendido metafóricamente. Por el contrario, estas palabras deben entenderse en su significado más real, como la pena que imponían usualmente los romanos a quienes prendieran como sospechoso de rebelión contra el Imperio, los celotas. Jesús afirmaría entonces: “El que desee seguirme debe atenerse a las consecuencias. Si los romanos lo capturan, puede acabar en la cruz”. Ello indicaría que las acciones y dichos de Jesús podrían, al menos en ocasiones, situarse en el ámbito de una acción políticamente peligrosa desde el punto de vista romano. El contexto en el que el evangelista Mateo transmite este dicho es interesante, puesto que 10,32 habla de la posibilidad de un juicio –¿ante los romanos? Mateo lo sitúa secundariamente ante el Padre celestial-, en donde se dilucida si uno es o no discípulo de Jesús. La frase que comentamos aparece inmediatamente después del dicho “No he venido a lanzar la paz sobre la tierra; no he venido a lanzar paz, sino espada” (Mc 10,34).

• Los evangelios muestran que los discípulos iban armados. Se prueba por alguna que otra frase suelta que se ha conservado en el Evangelio de Lucas, como expusimos arriba. Importante es de nuevo el texto de Lc 22,38: “Ellos , los discípulos, dijeron: «Señor, aquí hay dos espadas»”, junto con el episodio del prendimiento en Getsemaní: “Viendo los que estaban con él lo que iba a suceder, dijeron: «Señor, ¿herimos a espada?»” (Lc 22,49).

• El Evangelio de Lucas trae también un pasaje que, probablemente debe interpretarse como una velada alusión a dos episodios, cuyo exacto contenido no es posible saber, pero en los que estaban involucrados muy probablemente celotas: “En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo» (Lc 13,1-5). Jesús se muestra compasivo con ellos, probablemente celotas como decimos, lo que indica un espíritu afín.

• La entrada en Jerusalén (Mc 11,7-10) fue un acto claramente mesiánico en el sentido más verdaderamente judío, que implica un mesianismo con tintes de monarca guerrero, naturalmente enemigo de los dominadores romanos: “Traen el pollino donde Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos. Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!»
Parece bastante claro que Jesús deseaba mostrar de una manera ostentosa su condición de mesías de Israel. Durante el desarrollo de la escena las gentes, incluidos los discípulos, aclaman a Jesús como “hijo de David” y consecuentemente, rey de Israel. En la época de Jesús se sabía muy bien que un mesías “hijo de David” suponía ser un político y un guerrero. Lo mínimo que las masas esperaban de él era que expulsara a los romanos del país, de modo que éste quedara libre de impurezas y pudiera practicar sin impedimentos la ley divina. Tal acogida, como muestra la escena, jamás habría sido dispensada a Jesús si el pueblo hubiera sabido que él era en lo más mínimo favorable a los romanos.
Además es claro que, según el Evangelio de Lucas (19,30-40), Jesús no contradice a quienes así lo aclaman, sino todo lo contrario: Algunos de los fariseos, que estaban entre la gente, le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos.» Respondió: «Os digo que si éstos callan, gritarán las piedras».

El Evangelio de Juan, generalmente no fiable desde el punto de vista histórico, después de narrar el milagro de la multiplicación de los panes, que enfervorizó a las gentes y les hizo pensar que Jesús era el mesías, trae una noticia en el capítulo 6 que parece atendible: “Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo». Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarlo por la fuerza para hacerlo rey, huyó de nuevo al monte él solo”. (6,14-15).

Naturalmente, “hacerlo rey” supone lo que antes indicábamos: un monarca político y guerrero de acuerdo con el pensamiento que el pueblo albergaba como posible en Jesús. Según el evangelista y cómo veremos luego, el que éste lo rechazara supone que Jesús tenía otra idea del mesianismo, algo en verdad improbable, pues no habría dado pábulo a que le hicieran la propuesta.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por Y 03.05.16 | 10:33

    Los "nazareos" más tarde llamados "nazarenos"

    En el año 40 el rey Herodes Agripa "ordenó a los nazareos que se cortarán el pelo"

    El rey, los militares romanos y los sumos sacerdotes mataron a un buen puñado de estos exaltados melenudos, aunque sólo conocemos los nombres de cabecillas destacados:

    Juan el bautista, degollado
    Jesús el nazoreo, crucificado
    Esteban el liberto, lapidado
    Jacobo el hijo del Trueno, degollado
    Jacobo el justo, lapidado

    Creo que el profesor Piñero debería explicitar un poco más el discurso revisionista y simplemente debería decir que estos exaltados melenudos eran unos "terroristas"

    Pienso que algún día estos textos de época altoimperial de "la escuela/corriente de los nazarenos" se estudiarán al margen de la parroquia cristiana y sus polémicas internas que no tienen un interés universal, quizá dentro de 200 años, quién sabe

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 03.05.16 | 05:27

    Pues si, pepeman,se toma de Lc,o del NT en general lo que interesa para poder ahormar a Jesús en unos determinados esquemas de pensamiento positista, reduccionista y supuestamente científico,y se descarta lo que no conviene a tales esquemas.

    Los seguidores de un sedicioso antirromano ajusticiado qu llegan al grado de fanatismo de afirmar la resurrección del tal sedicioso ,segun la pura lógica impone,pues concluir,habrían de reforzar incluso su oposición al Imperio.¿ Cómo es posible que,según todos los indicios, no afrontaran persecución ninguna por parte del Imperio y sí en cambio la afrontaran por parte de la autoridad religiosa judía?.

    ¿Cómo es posible,apelaré al principio hermenéutico de dificultad, que el Mesías de Israel llegue a ser presentado en los textos de sus seguidores en tanto que imputado de blasfemia por la máxima autoridad religiosa judía, por el Templo en definitiva?. Preguntas al aire,Piñero no las va a recoger.

  • Comentario por pepeman 03.05.16 | 00:25

    Ciertamente el Nazareno Jesús fue condenado por atentar sediciosamente contra el Imperio.

    23:13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes, y al pueblo,
    23:14 les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de que le acusáis.
    23:15 Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre.
    23:16 Le soltaré, pues, después de castigarle...

    (Piñero versus Lucas)

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 19:32

    Ahora leo la segunda parte de su último comentario, OK, la de las 19:20. Estoy de acuerdo. No afirmo que Bin Laden esté "ahora" (?) en el "infierno" (?), sino le pregunto por qué y cómo creer que no lo está o estará, ni él ni nadie. No es tan fácil; hay que fundamentarlo en la "revelación" (?). Pero estimo que no es un tema para debatir aquí. Saludos.

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 19:24

    No es el tema, OK, por eso no abundaré en ello. Pero le hago notar que si Ud. cree que -hoy- Jesús "está vivo" en un muerto como Bin Laden, tendrá que plantearse cómo, dónde o cuándo, y por qué o para qué. No me parece que Ud. se lo plantee. Pero mejor ciñámonos al tema de este post.

  • Comentario por OK 02.05.16 | 19:20

    De ahí que, amigo galetel, si a lo que te refieres es a saber si, una vez muerto, Bin Laden está en el cielo o en el infierno, te diré que, en el supuesto de admitir esos lugares o estados como posibles en el "más allá", a mí no me cabe la menor duda de que la misericordia del Dios de mi fe es tan inmensa que perdonar sus horrendos crímenes le resultaría una minucia. Es más, de ver a ese pobre infeliz arrojado a un fuego, hasta el más insensible de nosotros se apiadaría de él y haría algo por rescatarlo. El más horrendo de los errores que cometemos los cristianos no es el de imaginar un Infierno sino el de situar en él a muchos, entre ellos a Judas, a Herodes, a Pilatos y a los fariseos que supuestamente condenaron a Jesús. Voy incluso mucho más lejos: de saber que Dios condena a un solo ser humano a ese lugar de suplicio, Él mismo me dejaría de interesar por completo. Bien analizado, Dios e Infierno son términos excluyentes.

  • Comentario por OK 02.05.16 | 19:05

    Fácil, muy fácil, amigo galetel, saber el significado de que Jesús esté vivo en cada ser humano con relación a Bin Laden y a cualquier otro depravado o depredador de la historia: también está vivo en ellos, pues tal presencia no depende de los extravíos del sujeto sino de la acción salvadora del Cristo de nuestra fe, la cual no excluye absolutamente a nadie. De ahí que, a pesar de sus crímenes monstruosos, a nosotros, los cristianos, no nos queda otra actitud consecuente más que la de amarlos y pedirle a Dios que los perdone. Una sola excepción a esta suprema regla, explícita en los Evangelios pero que tendría la misma operatividad aunque no lo estuviera, contravendría nuestra condición de cristianos mucho más que la negación de cualquier dogma del credo. Esto es lo esencial. Que Jesús tuviera o no alguna propensión al uso de la violencia para su misión es algo circunstancial y secundario que a nada conduciría de dilucidarse la cuestión con plena seguridad.

  • Comentario por FERNANDOP 02.05.16 | 19:04

    Las incongruencias y errores de personajes míticos como Einstein, Newton o Darwin ( en sus campos, no hablo como personas ) son enormes.

    Pero nadie les niega la grandeza, ni dice de Newton (por ser alquimista) que era un vulgar mercachifle.

  • Comentario por FERNANDOP 02.05.16 | 19:01

    Y si de lo que se trata es de buscar incongruencias pués si, las hay. No conozco ningún personaje histórico ni ninguna obra filósófica o religiosa que no las tenga.

  • Comentario por FERNANDOP 02.05.16 | 18:57

    Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su madero cada día, y sígame.
    Eso evidentemente liga con esto:
    Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.…
    Y con esto:
    Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.
    Y alguien que no este obsesionado con enlazar a Jesús con el nacionalismo exacerbado imperante en Israel y con la causa zelote también vería la relación con los lirios del campo (vivir el presente) con la pureza interior, con la hermandad universal de todos los hombres...

    Y se daría cuenta que el Nazareno ha llegado (por otro camino, pero un camino espiritual en cualquier caso) a determinadas verdades profundas a las que también han accedido maestros espirituales orientales. Y que los supera en su visión compasiva del hombre.

    Y se daría cuenta que detrás del Cristo existe un gran hombre que hizo...

  • Comentario por Josefina hila fino 02.05.16 | 18:46

    Bajo mi punto de vista, en el asalto al Templo de Jerusalem, Jesús actuó al frente de unos 300 milicianos. No puede olvidarse que se enfrentó -con éxito- a los 200 alguaciles que -al las órdenes del comandante del Templo- defendían el santuario--- hasta que llegó la cohorte (de 600 legionarios) que estaba acantonada en la Torre Antonia; fue entonces cuanto aconteció la masacre en la que "la sangre de los galileos se mezcló con la sangre de los sacrificios" (Lc 13:1), sin perjuicio de que, además, volaran palomas o rodaran monedas por el suelo. Muchos murieron in situ, otros tantos huyeron y cuatro fueron hechos prisioneros: Jesús, Dimas, Gestas y Barrabás, etc.

    En definitiva, creo que la milicia de Jesús era superior a la centuria que señala el Sr. Piñero; mi punto de vista es que fueron más de dos centurias y menos de ocho, ya que 200 alguaciles + 600 legionarios bastaron para acabar con la rebelión.

    En resumen, Lc 13:1 es ejemplo de la violencia desatada de ...

  • Comentario por sofía 02.05.16 | 14:07

    Cierto que como dijo galetel 02.05.16 | 08:41

    Todo esto ha sido refutado ya, punto por punto. Pero los sesgos del Sr. Piñero resisten y persisten, ¿hasta cuándo?

  • Comentario por sofía 02.05.16 | 14:06

    Al margen del significado que se quiera dar o no se quiera dar a Jesús, lo que resulta vergonzoso es que para luchar contra un significado u otro se crea necesario llevar el sesgo ideológico hasta el extremo de citar los pasajes a medias para darles un significado distinto al que tienen, repetir mogollón de veces el único pasaje en el q aparecen dos espadas, obviando la evidencia de q un par de espadas son más adecuadas como armas de disuasión contra los bandidos x parte de unos viajeros q como "armamento de un ejército". Y sobre todo, suprime lo q dice Jesús respecto a esas 2 espadas.
    Eso es lo 1º.
    Y lo último q se podría esperar es q en esta tesitura se dedique alguien a discutir si el significado q le da a Jesús otro es tradicional o no lo es -q será tradicional si es en el sentido de q se remonta a la tradición dejando al margen las anselmaniadas. Pero el significado lo podrán discutir luego, antes de esto está la tergiversación sesgada de datos x el blogger.

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 13:27

    No es el tema del post, amigo OK, pero te pregunto: ¿Qué significa que esté vivo Jesús, hoy, en relación -por ejemplo- a Osama Bin Laden (no a la "causa" de Bin Laden, sino a su persona ya muerta)?

  • Comentario por OK 02.05.16 | 13:09

    Escribiendo lo que acabo de escribir, preveo la rápida reacción del amigo galetel insistiendo en el himno de Filipenses y en el hecho redentor de la vida-muerte-resurrección de Jesús con relación a todos los hombres del pasado, del presente y del futuro. Pero en nada contradice mi exposición su postura, formulada en términos tan tradicionales. Es más, ahondando en la "humanización" del hombre, campo en el que yo he anclado mi pensamiento, creo ir incluso más allá de su exposición y de alcanzar con ella mayor trascendencia. Si hablo de una "esperanza radical" es porque no sabemos absolutamente nada de cómo será ese posible "más allá". Hablar de Cristo y, por tanto, de un Jesús de Nazaret resucitado, equivale a hablar de un Jesús "vivo", pero que vive y palpita en cada uno de los seres humanos. En el pan y el vino eucarísticos, formados por muchos granos de trigo y de uva, están todos y cada uno de los seres humanos. Nuestro destino es ser "humanos".

  • Comentario por OK 02.05.16 | 12:48

    Aunque tengo a Jesús de Nazaret por modelo y ejemplar de "ser humano" inserto como clave en un plan divino de creación y recreación, la atención a las características reales de su propia personalidad me resulta muy secundaria. Que ese Jesús fuera o no violento en nada mueve mi posición de creyente. Es más, hasta me complace contemplarlo con los defectos (ignorancias y egoísmos) propios de cualquier otro ser humano. Lo que me atrae es que, aunque sea a trancas y barrancas, de él nos llega un mensaje de "salvación", pero no una salvación ultraterrena, de la que vaya uno a saber en última instancia por estar completamente en las manos de Dios (la esperanza del cristiano es una "esperanza radical")y que nunca podría ser ni obra ni responsabilidad nuestra, sino una "salvación de humanidad": todos hermanos, todos iguales, todos niños necesitados de cariño, todos pidiendo a gritos ser amados, conscientes de que nuestro tiempo es un soplo y todo bien terrenal, pura banalidad.

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 11:16

    (Sin embargo, estos sesgos tienen disculpa debido a ciertas actitudes lamentables de la Iglesia cristiana durante siglos: las injustas y atroces discriminaciones y persecuciones contra los judíos, y las interesadas malinterpretaciones de las ideas de Pablo sobre el valor redentor de la muerte de Cristo. Por eso, los sesgos de Piñero tienen ciertamente disculpa, pero hay que superarlos con la verdad.)

  • Comentario por sofía 02.05.16 | 11:11

    Y por si fuera poco repite las mismas cosas en varios puntos del post intentando multiplicar el hecho de que en una ocasión concreta dijeron que tenían dos espadas. ¿Era normal o no era normal que los viajeros tuvieran algún arma por si se encontraban con bandidos?
    Además no es el de Juan el único evangelio que muestra el desagrado de Jesús con quienes quieren hacerle mesías -no es de extrañar, pues tenía una concepción distinta del mesianismo. Eso se ve en todos los evangelios.
    De hecho bien puede suceder q no se considerara mesías para nada, hasta el final, en donde se ve q su tipo de mesianismo es pacífico y no armado y q ya supone q todo va a acabar para él tal como acabó.
    Y por supuesto q sabía -y avisaba- q la subversión de los "contravalores" sociales y su cambio x los valores del Reino les iba a provocar problemas con los poderes políticos y religiosos. Pero violentos son los poderes, no él, q rechaza el poder y propone el servicio.
    Decepcionante blogger

  • Comentario por sofía 02.05.16 | 10:59

    ¿cómo entenderá el blogger el hecho de que Jesús hable de que se tenían que haber convertido y diga: "si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo"? Normal que sienta compasión por las víctimas del poder, pero no aprueba su modo de actuar pues asegura que se tienen que CONVERTIR para no acabar del mismo modo. Luego es otro el camino de Jesús, el camino no violento de transformación.
    Insiste el blogger en que el que busca la justicia es violento, cuando es evidente que la violencia está en los que los matan por buscar la justicia. Repito por tercera vez lo de Ghandi, aunque el blogger parece que sólo escucha las "preguntas" y "dudas" que le vienen bien para su sesgo y a lo demás se hace ciego y sordo. ¿Propugnaba o no Ghandi la independencia de la India por medios no violentos? ¿Se podía o no? El que lo asesinaran no le hace violento a él sino al asesino. Pues Jesús pedía la conversión de los corazones como medio para que llegara el Reino a su plenitud.

  • Comentario por sofía 02.05.16 | 10:53

    El blogger vuelve a recurrir a omitir lo que esclarece el texto para que favorezca su evidente sesgo ideológico -algo que el que fue profesor en otros tiempos no habría hecho jamás.
    Completando: "52Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerán. 53¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y El pondría a mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles? 54Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que así debe suceder?…"
    Se ve la respuesta no violenta de Jesús: guarda la espada. Tampoco va a pedir doce legiones de ángeles, dice. No se entiende que el blogger pretenda que el significado es el contrario.
    Respecto a que tuvieran dos espadas, es algo normal en personas que viajan de un sitio a otro como efecto disuasorio ante el bandidaje, no el armamento ridículo de un "ejército" de dos espadas.
    El hecho de sentir compasión dice el blogger que es "celotismo"¿Cómo entenderá el b...

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 10:11

    [Josefo:] “Pilato, a causa de una acusación hecha por los hombres principales entre nosotros, lo condenó a la cruz”.

    [Pablo:] “y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé”.

    A tergiversar, a tergiversar, para demostrar que ni Josefo ni Pablo pudieron escribir eso con verdad.

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 09:17

    Porque los sesgos de Piñero son evidentes:

    -Sesgo inverso: Negar que fueron las autoridades judías quienes instigaron la condena de Jesús. En contra de todas las fuentes.

    -Sesgo simplista: Afirmar que Jesús fue un simple rabí fracasado contradictorio con el “Cristo de la fe” paulino. En contra de lo que sostuvieron los más íntimos conocedores de Jesús, según las fuentes.

    ¿Convencerá Piñero a muchos incautos de contar a Jesús entre los malhechores y los derrotados, tergiversando las fuentes?

  • Comentario por Gustave Moreau 02.05.16 | 09:13

    Tanto estudio de nada vale, por eso el evangelio se oculta a los estudiosos y se rebela a los humildes.
    El combate es a muerte sin matar, contra la codicia de los poderosos, se autoriza a llevar espada pero no usarla, jamás se autoriza a matar sino a morir en la cruz de los mártires.
    Ama a tu enemigo, no aceptes su oro, combate el mal a muerte sin matar.

  • Comentario por galetel 02.05.16 | 08:41

    Todo esto ha sido refutado ya, punto por punto. Pero los sesgos del Sr. Piñero resisten y persisten, ¿hasta cuándo?

Martes, 17 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031