El blog de Antonio Piñero

“Ciudadano Jesús” en una nueva edición (620)

07.03.16 | 11:39. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Ha salido, en libro normal, en papel, una nueva edición, es la tercera en realidad, de “Ciudadano Jesús. Preguntas y respuestas”. El libro está editado por Editorial “Adaliz” de Sevilla y en principio no se distribuye en librerías, sino que se envía por correo, a gran velocidad, en un día o dos, el número de ejemplares que se desee. Se reúne así la comodidad de pedir el libro por Internet y recibirlo en casa, en papel, y en tiempo record, al menos dentro de España. Al libro hay que pedirlo a la siguiente página web:

www.ciudadanojesus.com

Gastos de envío: si va por correo ordinario: gratis. Si va por "Mensajería" de Correos, que llega enseguida: 1 euro.

Tomo algunos datos de la nota de prensa que me han enviado

El autor:

Antonio Piñero es una figura de prestigio internacional en los estudios sobre el cristianismo primitivo. Es licenciado en Filología Clásica, en Filosofía Pura y Filología Bíblica Trilingüe. Doctor en Filología Clásica. Ha editado Apócrifos del Antiguo Testamento (6 vols.); Apócrifos del Nuevo Testamento. Hechos apócrifos de los apóstoles (3 vols.); Biblioteca copto-gnóstica de Nag Hammadi (3 vols.). Es autor de numerosos artículos en revistas nacionales y extranjeras, así como de más de cincuenta capítulos en libros editados por otros, y 16 traducciones de obras científicas del alemán, inglés, francés e italiano.

Entre sus publicaciones destacan: El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos; (1995/2003); Biblia y Helenismo (2006); Año Uno. Israel y su mundo cuando nació Jesús (2007); Los cristianismos derrotados (2009/2014); Jesús de Nazaret, el hombre de las cien caras (2012); Guía para entender el Nuevo Testamento (2006/2011); Jesús y las mujeres (2014); El otro Jesús. La vida (oculta) de Jesús a la luz de los evangelios (canónicos) y apócrifos (2014) y Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino (2015).

Ficha Técnica:

Título: Ciudadano Jesús. Preguntas y respuestas
Autor: Antonio Piñero
Dimensiones: 15 x 21 cm
Páginas: 316
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-945173-1-0
Precio: 15,95€
Edita: adaliz ediciones
www.adaliz-ediciones.com
Facebook Page: www.facebook.com/ciudadanojesus
Web de Prensa: www.ciudadanojesus.com/prensa

Para más información a la prensa y entrevistas con el autor o el editor:

info@adaliz-ediciones.com
www.adaliz-ediciones.com
Agencia PressAge www.agenciacomunicacion.com
correo@agenciacomunicacion.com Teléfono: 668 887 181

El contacto de la editorial es:

www.adaliz-ediciones.com y el correo es: info@adaliz-ediciones.com
Teléfono: 955 300 393

Sinopsis del libro:

Jesús de Nazaret no dejó nada escrito, lo que contribuye a formar el halo de misterio que rodea su figura. El libro formula y responde a 329 preguntas, formuladas al autor a lo largo de su vida de publicista y conferenciante: ¿Existió Jesús realmente? ¿Podemos fiarnos de los evangelios respecto a la verdadera figura y misión de Jesús? ¿En qué fecha y dónde nació? ¿Fue bautizado realmente por Juan Bautista? ¿Es cierto que rompió con el judaísmo? ¿Se creyó Jesús a sí mismo el mesías o solo un profeta? ¿Cuánto duró su vida pública? ¿Cómo fue realmente la Pasión? ¿Fue Jesús un sedicioso contra el Imperio Romano o un agitador político? ¿Cómo entendía realmente el reino de Dios? ¿Instituyó la eucaristía en su última cena? ¿Murió realmente en la cruz? ¿Puede un historiador hablar de la resurrección y las apariciones?

He aquí un resumen del Prólogo:

¿Fue Jesús un enigma? Muchos opinan que sí Pero, creo, que es esta una pregunta a la que sólo se podrá responder convenientemente examinando la vida de Jesús, transmitida por textos ciertamente partidistas. Históricamente Jesús no fue en verdad un enigma, sino que otros, los evangelistas, lo presentaron como tal, quizás sin querer. A no ser que se piense que Jesús fue un “enigma” como todos los hombres grandes. Y Jesús lo fue, y tuvo, como los demás grandes, múltiples facetas. De cualquier modo, para la historia el enigma es relativamente resoluble.

El libro presente ofrece el fruto de las respuestas a preguntas en torno a este tema que han sido formuladas al autor en clase, cursos, seminarios y conferencias, a lo largo de muchos años de docencia universitaria y de extensión de esa docencia en actos y textos de divulgación como programas de TV, radio, entrevistas y respuestas a “postales” en blogs de Internet, en donde se expresan comentarios, réplicas y preguntas. Nace por tanto de la experiencia y de muchos años de estudio.

A propósito de esas preguntas reales, el autor mismo se he visto llevado a formularse otras, como si tuviera alguien enfrente dialogando con él, al igual que en el antiguo ejercicio escolar de la Antigüedad denominado “diatriba”: dialogar con un personaje de ficción, que formula múltiples interrogante u objeciones, o la técnica denominada “erotemática”, es decir, “aprendizaje por medio de preguntas (y respuestas)”. Pero no son preguntas puramente imaginativas, sino que pueden o podrían representar interrogantes reales de alguien que podría formulármelas en la vida real.

No todas las preguntas tienen, sin embargo, respuestas seguras. En la historia antigua hay muchos “enigmas” por falta de información y la vida de Jesús no se escapa, ni mucho menos, a este destino. Pero el libro intenta que se vea bien claro qué respuestas son prácticamente seguras y qué, hipótesis razonables. La mayoría de las respuestas van unidas a expresiones como “en mi opinión”, “es posible”, “probablemente”, “el sentir medio de la investigación o de los estudiosos” porque realmente es así: respecto a Jesús hay muchas preguntas y pocas respuestas absolutamente seguras.

El primer deber de un historiador es ser modesto y reconocer que si toda reconstrucción histórica del pasado es difícil, mucho más cuando el personaje, cuya figura se intenta reconstruir, vivió hace unos dos mil años.

Jesús no dejó nada escrito; sus “biografías” comenzaron a componerse muchos años tras de su muerte, quizás la primera, la de Marcos unos cuarenta años después. Sabemos que todo personaje grande ya fallecido sufre un proceso de idealización y engrandecimiento evidente, y que la tradición oral, sufre muchos avatares y distorsiones.

Por si fuera poco, la inmensísima mayoría de las fuentes sobre el personaje Jesús son claramente partidarias, a favor la mayoría; unas pocas, y en el siglo II, claramente en contra. ¿Cómo encontrar la verdad entre tanto partidismo a favor? A pesar de tantas dificultades para la reconstrucción del personaje histórico, el autor no pertenece, ni mucho menos, a la legión de los superpesimistas o superescépticos que defienden que el personaje nunca existió.., o que conocerlo es imposible.

El autor sostiene que, aparte de su real existencia, la crítica histórica tiene hoy día notables instrumentos para delinear al menos, y sin temor a equivocarse mucho, cómo fueron las líneas maestras del personaje Jesús. Además, la crítica histórica lleva desde 1768, dando vueltas y vueltas al tema “Jesús”, y a lo largo de este tiempo has sido muchos los hombres de talento excepcional los que se han ocupado de él. El libro pretende situarse modestamente en la línea de esta larga investigación para intentar ofrecer al lector el punto medio que suele darse en ella y que goza de un notable consenso. Se trata de acercarse a la figura y misión de Jesús, con los menores prejuicios posibles, y de ofrecer un acercamiento maduro, honesto y de acuerdo con la ciencia histórica a su persona y a su pensamiento.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Moisés 08.03.16 | 15:40

    Es muy de agradecer la insistencia... inconsistente de RAWANDI (como otros en ocasiones anteriores) porque nos permite volver a leer el reiterado razonamiento apoyado en datos concluyentes de GALETEL.

    Me permito copiar su decisiva y evidentemente clave frase final de las 08:24:

    "algo sumamente extraordinario tuvo que ocurrir".

    Claro que admitirlo a las personas "prejuiciosas" les resulta imposible. (A este respecto... y personas, conviene recordar lo que el famoso Allport escribió: Tener un prejuicio "es estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe")

  • Comentario por galetel 08.03.16 | 08:24

    apelando a ciertos conceptos judíos tales como el “monoteísmo binitario”. Era posible, pero, ¿por qué aplicarlo a Jesús, un crucificado a instigación de las autoridades judías?

    “Santiago, el hermano de Jesús, podía decir "Ven Señor", en el sentido de Ven Mesías”.
    No. No se esperaba que un mesías pudiera “venir” así, como el Hijo del hombre de Daniel, cuando ya había sido completamente derrotado, humillado, ridiculizado y rechazado en nombre de la Torá.

    “no hubiera admitido la idea de que su hermano era un ser divino preexistente, como afirma el himno de Filipenses”.
    Sí, lo admitió. Lo sabemos porque Santiago estuvo de acuerdo con la predicación de Pablo, según contó este en su carta a los gálatas. El desacuerdo fue sobre las consecuencias de eso, no sobre eso. Precisamente por eso, por haberlo admitido hasta el hermano, debemos admitir nosotros que algo sumamente extraordinario tuvo que ocurrir.

  • Comentario por galetel 08.03.16 | 08:20

    Rawandi, dice usted que:

    “ya habían idealizado mucho a Jesús al considerarlo mesías”.
    -No. No era “idealización” en el sentido en que estamos hablando. En esa época, no era necesaria para considerar mesías a alguno que mostrara cualidades carismáticas para serlo. Hubo muchos. Pero pronto pasaron a decepcionarse de Jesús, negarlo, traicionarlo y abandonarlo.

    “algunos de esos discípulos decidieron aferrarse a dicha ficción mesiánica imaginando que Jesús volvería”.
    No. Podrían haber esperado que Dios lo resucitara como un justo con los demás justos, al último día, pero nunca ese tipo de resurrección única y especial, aquí y ahora, “a la diestra” de Dios.

    “la fantasía siguió actuando sobre todo entre los cristianos más helenizados”.
    No. Los judíos cristianos “helenistas” eran totalmente judíos en ese aspecto y esos momentos.

    “llegaron al extremo de identificar a Jesús con Dios”.
    Esto sólo era posible apelando a ci...

  • Comentario por Rawandi 08.03.16 | 02:03

    El hecho es que los discípulos ya habían idealizado mucho a Jesús al considerarlo mesías cuando aún estaba vivo. Tras la crucifixión, algunos de esos discípulos decidieron aferrarse a dicha ficción mesiánica imaginando que Jesús volvería para completar la tarea que había dejado inacabada. Y a partir de ahí, la fantasía siguió actuando sobre todo entre los cristianos más helenizados, que llegaron al extremo de identificar a Jesús con Dios.

    Santiago, el hermano de Jesús, podía decir "Ven Señor", en el sentido de Ven Mesías, pero no hubiera admitido la idea de que su hermano era un ser divino preexistente, como afirma el himno de Filipenses.

  • Comentario por galetel 08.03.16 | 00:39

    El HF fue el desarrollo hecho a partir del MT que rezaron los discípulos y familiares de Jesús, por sus conversos. Y sus conceptos formaban parte de la predicación de Pablo que fue aceptada solemnemente por los principales discípulos y el principal hermano de Jesús. La predisposición de los discípulos y de los familiares no había sido favorable a idealizar a Jesús, todo lo contrario, y muchísimo menos a divinizarlo. ¿Por qué lo hicieron? Sus respuestas, Rawandi, me parecen muy simplistas, hasta el punto -como he dicho- de evidenciar un "sesgo simplista" similar al de Piñero.

  • Comentario por Rawandi 08.03.16 | 00:08

    Los humanos son perfectamente capaces de idealizar a un congénere hasta llegar al extremo de divinizarlo.

    De todas formas, el himno de Filipenses (2,6-11) seguramente no fue escrito por nadie que hubiera conocido a Jesús en persona.

  • Comentario por galetel 07.03.16 | 17:16

    Rawandi:
    Ese supuesto "porque se cree que es así" de los discípulos y los familiares de Jesús, aplicado al Jesús que tan bien habían conocido, del que tanto habían esperado y que sabían muerto crucificado,

    y ese supuesto "por tanto" de los investigadores, para desechar al Jesús pospascual por ese motivo,

    sí que son respuestas "sencillas"... demasiado "sencillas", por simpleza evidente del sesgo simplista.

  • Comentario por Rawandi 07.03.16 | 16:17

    Galetel, la respuesta es muy sencilla: Todo consiste en aplicar a Jesús, porque se cree que es así, lo que antes oscuramente la Escritura había dicho de la Sabiduría divina.

    Por tanto, sí, hay que desechar al Jesús pospascual como legendario, es decir, no histórico.

  • Comentario por galetel 07.03.16 | 15:00

    En los evangelios aparecen entremezclados el Jesús “prepascual” descrito después por Josefo (TF, quitando interpolaciones) y el Jesús “pospascual” descrito por el Himno de Filipenses.

    Después de un ímprobo trabajo de investigación histórico-crítico a partir de los evangelios, la mayoría de los investigadores han llegado a destilar el “Jesús histórico” -similar en esencia al del TF-, separándolo del “Cristo de la fe” -similar en esencia al del MT->HF.

    ¿Hay que llegar a la conclusión de que el Jesús prepascual destilado es el único históricamente válido, y desechar el pospascual como espurio, contaminado, no-histórico? ¡Pero si el MT y el HF son históricos!

    ¿Replicará el investigador que estas son creaciones paulinas que no tienen nada que ver con el Jesús histórico real, del TF? ¡Pero si el MT y el HF son prepaulinos! Explíquenos este enigma, Sr. Piñero, por favor.

  • Comentario por galetel 07.03.16 | 12:57

    Como he comentado muchas veces, me parece que el gran enigma sobre Jesús puede formularse como sigue:

    Si Jesús fue como está descrito por Flavio Josefo (quitando las interpolaciones), ¿cómo es que sus discípulos y sus familiares (al menos los principales) llegaron a rezarle “marana tha” (“¡Señor nuestro, ven!”) y ciertos primeros conversos de estos a componerle y cantarle el himno prepaulino de Filipenses (2, 6-11)?

    ¿Responde satisfactoriamente a esta pregunta el Prof. Piñero en este libro, o la ha respondido, o la responderá, en algún otro sitio?

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