El blog de Antonio Piñero

El Reino/reinado de Dios según Jesús. Una síntesis II (599)

06.11.15 | 11:33. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Seguimos con nuestra síntesis del concepto “reino de Dios” en Jesús. Y nos afirmábamos en la conocida idea de que Jesús no explica nunca qué es el Reino, ni siquiera en sus parábolas, porque en ellas hablaba de algunas de sus características o maneras de éste sobre las que le interesaba insistir en algún momento.

En todo caso, puede decirse que Jesús explicita la idea del Reino más o menos indirectamente: en primer lugar por ejemplo, indicando que parece aceptar --en su entrada triunfal en Jerusalén (Mc 11)-- que él es el mesías, el Hijo de David, real o metafóricamente; que el Reino vendrá, por tanto, sobre la tierra de Israel, y que será el cumplimiento de las promesas anunciadas por los profetas (Lc 24,21 y Hch 1,6); que ese Reino exige un templo nuevo, restaurado y purificado, es decir, no simplemente eliminado, sino uno que cumpliera a la perfección su tarea de ser casa del Padre, lugar preferido de oración, etc.; que la norma y constitución de ese Reino habría de ser la ley de Moisés al decir: “No penséis que he venido a abrogar la Ley y los profetas. No he venido para abrogarla, sino para cumplirla…”, etc. Observemos entre paréntesis que la mayoría de los exegetas opina que estas palabras, tal cual están, no pudieron ser pronunciadas por el Jesús histórico. Pero, a la vez, están prácticamente todos de acuerdo, en que el espíritu que expresan es muy similar al que hubo de tener el Jesús histórico.


También afirmaba Jesús que en ese Reino futuro, los Doce, sus seguidores más íntimos, habrían de sentarse en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel…, por tanto explicaba que Israel sería restaurado, conforme a los oráculos de los profetas, y que las tribus perdidas desde hacía siglos –en concreto desde la destrucción del Reino del Norte en el 721 a.C. por obra de las tropas del monarca asirio Salmanasar-- serían de nuevo reunidas por Dios milagrosamente en la tierra de Israel, en los últimos días.
En ese Reino, el que hubiera dejado padre, madre o casa o hacienda por amor a él, recibirá el ciento por uno: “Cien veces más, ahora en este tiempo, casas, hermanos… y luego la vida eterna en el mundo futuro…” (Mc 10,30).

En las Bienaventuranzas Jesús prometía también que, en ese Reino, los que hasta ese momento habían llorado serían consolados por Dios; que los mansos y pacíficos heredarían la tierra –no el cielo-, y que el que tuviera hambre y sed se vería harto de alimento (Lc 6,20-21). Jesús explicaba que él consideraba que los esponsales y las fiestas que rodeaban las nupcias eran los días más felices del ser humano; por ello empleaba el símil de las bodas y el banquete nupcial para dar cuerpo gráfico a la futura gloria de la época mesiánica, es decir, del Reino: “Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos” (Mt 8,11). Igualmente una parábola de Jesús comenzaba: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda…” (Mt 22,2-3). Entonces no habrá hambre ni sed, como indica el dicho, probablemente auténtico, de Mc 2,19: “¿Acaso pueden ayunar los amigos del novio mientras duran las bodas?”.

La doble naturaleza del Reino/reinado de Dios

Da toda la impresión por lo tanto de que, según Jesús de Nazaret, el Reino de Dios futuro –al menos en una primera parte, fase o primer momento, como enseguida aclararemos-, el inmediato, el que está a las puertas y que al parecer ha iniciado ya su andadura con la derrota de Satanás gracias a los exorcismos de Jesús, no va a tener lugar en el cielo, no es algo ultramundano, sino que acaecerá en esta tierra. Se trataba, pues, de un reino de Dios “aquí abajo”, en la tierra de Israel naturalmente. El fin de este mundo y la implantación del Reino de Dios en un “mundo futuro” no significaba, pues, la aniquilación total de la tierra presente, sino su “renovación o restauración”, como dice el apóstol Pedro en su segundo gran discurso después de los sucesos de Pascua (Hch 3,20):

“A fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al mesías que os había sido destinado, a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus santos profetas”. La mano cristiana se observa en que “Pedro” habla ya no se una restauración de sólo Israel, sino del mundo entero”.

Esta restauración sucede de acuerdo con lo “dicho por Dios desde antiguo por boca de sus santos profetas” (3,21). Y como los profetas jamás hablaron de un reino de Dios ultramundano, la conclusión es que la predicación primitiva cristiana pensaba que el Reino predicado por Jesús habría de tener lugar en un Israel restaurado, no aniquilado totalmente. Este Reino, por tanto tendría una doble naturaleza:

A. Ante todo espiritual: la tierra de Israel, libre de impíos e infieles, la mayoría de ellos extranjeros, se dedicaría en cuerpo y alma a cumplir la ley de Dios, pues todo el mundo se habría sinceramente convertido. Todos conocerán la Ley y todos la cumplirán. Instaurado, pues, el dominio de Dios, éste se traducirá también en un nuevo régimen religioso, teocrático, controlado en último término por la divinidad a través de sus agentes. La norma y guía, la “constitución” que gobernará esa nueva situación será la ley de Moisés, según deja a entender Mc 11,10: “Bendito el reino de nuestro padre David, que viene” y que Jesús defiende ante quienes le critican (Lc 19,39; de la entrada mesiánica en Jerusalén, escribe el evangelista: “Algunos de los fariseos que estaban entre la gente, le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos”. Respondió Jesús: “Os digo que si estos callan, hablarán las piedras”).

B. Pero también es un Reino de características y bienes materiales, de bienes terrenales. Dios, contento con la situación, hará que la vida sea dichosa, que la tierra dé sus frutos con inmensa abundancia y que los piadosos vivan en una suerte de Jauja feliz. Esta situación puede compararse con las delicias de un banquete. A esta parte material alude lo antes dicho sobre recibir el “ciento por uno” y las promesas de las Bienaventuranzas.

Ya con esta última afirmación hemos dicho algo sencillo pero que en términos generales jamás se oye decir en un posible sermón sobre el Reino de Dios. Y es que si también tiene bienes materiales, ese Reino tendrá lugar, sin duda alguna, sobre la tierra.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios
  • Comentario por sofía 09.11.15 | 00:00

    Según se mire. Yo he sido atea, pero una cosa es que no creyera en la existencia de Dios por motivos filosófico-existenciales y otra cosa que no supiera que el evangelio dice lo que dice, y no otra cosa, tanto si crees en Dios como si no.
    Pero como dije, cada cual es cada cual, por lo que entrar en el terreno personal no conduce a ninguna parte.
    Despedida cordial.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 23:51

    Eres una exegeta intuitiva, te felicito (y no lo digo irónicamente). ¿Siempre has sido coherente con el HF?

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 23:40

    No sé el por qué de las malinterpretaciones. Quizás haya que acercarse a ellos con la sencillez de un niño o quizás haya que tener una buena capacidad de relacionar elementos en una visión de conjunto.
    Yo no encuentro ningún problema en la lectura de los evangelios. Los he estudiado también desde muchos otros puntos de vista, leyendo a distintos autores con aproximaciones históricas o de cualquier otro tipo. Pero nada me ha aportado más al conocimiento del mensaje de Jesús que leer los evangelios tal cual. Enriquece conocer mejor el contexto histórico, pero el mensaje sigue siendo el mismo. Y desde luego me agrada saber que una narración concreta es un teologúmeno, pero en cualquier caso, aun sin conocer la palabra, no dejaba de pensar q esa era la condición del relato.
    En todo caso, ya dije antes que creo que cada cual tiene su propia forma de aproximarse a los hechos buscando la verdad y yo eso lo respeto.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 23:33

    Sí, Sofía. Pero hay un trecho entre "leerlos tal cual" y "leerlos sin confiar en ellos, seleccionando y tergiversando según un esquema preconcebido". Hay diversos modos de leer "confiando en los evangelios", y no requieren todos el "leerlos tal cual", ni mucho menos.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 23:24

    Galetel, a mí me parece básico este comentario tuyo:
    galetel 06.11.15 | 21:16
    ¿Cómo saber qué tipo de Ungido pretendía ser Jesús, de entre las varias posibilidades según las Escrituras?
    ¿Confiando en los evangelios, que cuentan sus actitudes con citas de las Escrituras, y su accionar temerario en consecuencia? ¿O sin confiar en ellos, seleccionando y tergiversando según un esquema preconcebido?

    Y naturalmente creo que en los evangelios está la clave del tipo de mesianismo pacífico que asumió Jesús al final de su vida, con todas las consecuencias. Y a sus palabras y obras remito, en su cojunto, no mutilando narraciones ni descontextualizando los hechos como hacen otros.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 23:23

    Yo, Sofía, pienso, en cambio, que los evangelios no han sido fáciles de entender leídos "tal cual". Pienso que para entenderlos bien es necesario el análisis crítico bien hecho. Me parece que las malinterpretaciones, de uno y otro extremo, han sido y son abundantes y muy perniciosas. Creo que hay que depurar criterios para seguir avanzando hacia la Verdad completa, sin adulteraciones. Estoy convencido de que conviene basarse en los datos pospascuales prepaulinos, que son las huellas del proceso de fe de donde surgió todo lo demás.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 23:19

    Por ejemplo, cuando Jesús cita a Isaías: Isaías:
    El Espíritu del Señor está sobre mí: Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Para predicar libertad a los cautivos: Y a los ciegos vista: Para poner en libertad a los quebrantados...
    Jesús omite toda referencia al día de la ira -seguramente esta sería la razón por la que se airaran contra él por tener esa libertad al manejar los textos.
    Pero en todo caso, incluso prescindiendo de este pasaje, son los signos del reino de los que habla Jesús en muchos otros lugares, sus sanaciones y la liberación de los oprimidos como signos del reino que está entre nosotros, como una semilla de mostaza que va a crecer desproporcionadamente hasta llegar a su plenitud.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 23:12

    No sé, a mí el evangelio me parece sencillo de entender leído tal cual y no he visto jamás nada que contradiga la visión postpascual. Y es lógico, porque los mismos que recogieron sus enseñanzas creyeron en su exaltación posterior. Otra cosa es la reducción sesgada que quieren hacer del evangelio algunos sin ninguna justificación. Porque yo digo que si les parecen los datos sospechosos, que prescindan de ellos, pero que no se inventen otros datos más de su gusto porque eso sí que resulta sospechoso.
    Lo suyo sería si prescinden de los datos que tenemos, decir que de lo que no se puede hablar más vale callar. Pero a mí me parece razonable que si creían que Jesús era el Señor conservaran su mensaje reverencialmente, con más razón que antes de la pascua.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 23:02

    O sea, el "no penséis" es gratuito y Jesús quería ir por ahí lapidando gente, aunque todo su mensaje exprese todo lo contrario.
    Yo estoy de acuerdo con lo que dijo AntonioL, pues si Jesús tuvo que decir "no penséis" es porque evidentemente lo pensaban, pensaban que era un infractor de la ley, porque condenaba las "tradiciones humanas" que contradecían la Ley al servicio del amor a Dios y al prójimo, porque decía que no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre, porque daba su verdadero sentido a todas las pequeñas cosas que expresaban esa Ley del Amor, y estaban a su servicio. Jesús no lapida a la adúltera. Jesús relativiza a Moisés en alguna ocasión en el sentido de q lo contextualiza "por vuestro corazón duro".
    Lo que Jesús deja claro en mi opinión, en ese pasaje, es que no hay mandamiento pequeño si expresa y está al servicio de la Ley del amor.
    Si le preguntan qué tienen q cumplir, él cita mandamientos contra el amor al prójimo

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 22:59

    De acuerdo, Sofía. Pero ese enfoque tuyo debe mucho más al HF (a lo que está detrás de él) de lo que tú pareces reconocer. No sólo creer a Jesús "el Señor" (esto es el MT, el "marana tha"), sino el por qué, el recordar y valorar por qué, el interpretar por qué, para plasmarlo conjuntamente combinando las tradiciones sueltas, en los evangelios. A veces no está claro el sentido ni siquiera considerando el mensaje en su conjunto; entonces volver a su raíz buscando coherencia con ella resulta muy útil para no extraviarse. Es lo que pienso yo, claro.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 22:54

    Me refiero a que la respuesta que recibió vd, respecto a lo que Jesús no quería abolir es esta:
    "Por supuesto, "la Ley de los profetas" se refiere a esos mandamientos que los judíos han de cumplir hacia los suyos (que incluyen la purificación ritual y el lapidamiento de los herejes, además del culto a Yahvéh, y la práctica de la misericordia), pero en modo alguno hacia los no judíos (cuya vida no tenía un valor remotamente equivalente a la de un judío. De hecho, un judío que fuera holgazán, irrespetuoso hacia sus padres, adorador de otros dioses, homosexual, etc., tampoco tenía derecho a vivir, siendo un deber inexcusable denunciarlo y lapidarlo.
    controversias morales sobre quién se salvará (será digno de vivir en el Reino utópico) y quién no (deberá ser "extinguido", condenado al fuego eterno, etc.). Y en un tiempo único, en los últimos días que preceden a la intervención de Yahvéh para encumbrar a Jesús y sus seguidores al papel histórico único que les está reservado para...

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 22:47

    AntonioL, aun siendo interesante todo su comentario, me gustaría destacar, junto a lo que resalté antes, del "no penséis que vengo a abolir la ley" (que por algo lo pensarían), esta otra idea tan sencilla como plena de significado: "por un lado tenemos la llegada del Reino con poder y las parabolas apuntan a lo contrario, algo sencillo y cotidiano"
    Son esos pequeños detalles los que dan la clave del pensamiento de Jesús.
    Por otro lado, le hicieron a vd una réplica respecto a la ley y la imposición de la ley con la que desde luego yo no estoy de acuerdo, aunque no me parece adecuado ser yo la que haga una contrarréplica -algo inútil por otro lado.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 22:37

    Si alguien entiende que el reino al que se refería Jesús por ser judío en primer lugar no era universal, simplemente se equivoca, puesto que incluso las profecías de Isaías son universalistas, y el mensaje de Jesús, con más razón, en su profundización de la Ley como Amor a Dios y al prójimo, amor universal. Se ha contestado ya a los que hablaban de imposición en donde no la hay, porque es conversión al amor y no otra cosa. Y el ejemplo de la parábola del samaritano es muy ilustrativo de esta línea. Pero es que todo va en la misma dirección, salvo malinterpretación descontextualizada del resto del mensaje de Jesús.
    Yo ya he explicado que parto del mensaje, aunque sabiendo que su recuerdo lo conservaron por el significado que adquirió Jesús para ellos como Señor. Pero cada cual puede enfocarlo como quiera. Naturalmente no entiendo el mensaje descontextualizando las frases y mucho menos recortándolas para cambiarles el significado. Todo se entiende en su conjunto.

  • Comentario por AntonioL 08.11.15 | 22:23

    En realidad Klausner, ligó a Jesús con la idea de Reino de Dios, en un reino materil donde emanará Leche y Miel. y Scholem lo ligó a un reino espiritual.

    En segundo Lugar, y lo que me parece más importante tanto Piñero, como Klausner y muchos muchos otros no han podido reconstruir el pensamiento del Nazareno Escatología inminente con las parabolas del Reino, por un lado tenemos la llegada del Reino con poder y las parabolas apuntan a lo contrario, algo sencillo y cotidiano. Piñero y otros dicen que el Reino se hacia presente de una u otra forma ya en tiempo de Jesus pero faltaba la consumación en poder. Unas parábolas de misericordia y otras de castigo y condena. ¿Cómo pues puede llegar el juicio si antes no se ha proclamado la misericordia?

  • Comentario por AntonioL 08.11.15 | 22:17

    Manuel, gracias por tomarse el tiempo de leer y comentar mi opinión. Si permite tengo una sencilla "contrarréplica" a su argumento. Primero estoy informado en el pensamiento de Piñero, he estudiado varios libros y artículos suyos. Mi objección en realidad no es a Piñero (solamente) sino a la exégesis racionalista de tipo positivista. Piñéro podrá negar que no es positivista, pero su metodología es muy similar a el positivismo. Aunque se denominan como el método histórico crítico. Hoy día existen muchas formas de análisis analógico (Mauricio Beuchot), comprensivo (que no es nuevo se remonta a Max Weber), e incluso el simbólico antropológico (de Mary Douglass). No niego el aporte del método crítico pero tiene muchas limitaciones. Por otro lado hay dos eruditos Judios que son una autoridad en el Judaismo Klausner y Scholem los dos han concluido que sistematizar el pensamiento de Juicio y Reino, no tiene sentido.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 17:48

    Por ejemplo, si de las frases de Jesús recogidas en los evangelios pudiera deducirse que el Reino que él iniciaba y anunciaba era sólo israelita y terrenal, eso discreparía con el HF, ya que este dice que el Reino es “de manera que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo y en la tierra y en los abismos”, es decir, universal y trascendente además de israelita y terrenal. En mi opinión, debemos entenderlo tal como dice el HF, interpretando de manera coherente esas palabras de Jesús.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 17:03

    Sofía:
    Creo que las tradiciones orales y escritas recogidas en los evangelios –“Q” y otras- son auténticas y por lo tanto son completamente coherentes con el HF. Pero hay que tener en cuenta que sólo las conocemos por los evangelios, mediante análisis crítico, y que son prepascuales; en cambio, el HF es pospascual. Por lo tanto, si hubiera alguna discrepancia o incoherencia entre ambos –cosa que NO veo ni creo-, pienso que debe predominar lo pospascual.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 15:44

    No estoy de acuerdo, Galetel, en el caso de que el tema sea el concepto de Reino de Dios que tenía Jesús, creo que hay que partir de las palabras recogidas por sus discípulos, primero oralmente y muchos años más tarde en los evangelios. Desde luego, estoy de acuerdo en que si mantuvieron la transmisión oral de esas enseñanzas que han llegado a los evangelios se debe a que creían en su resurrección y exaltación por Dios, y en definitiva en el HF, pero respecto al concepto de Reino de Dios de Jesús, lo pertinente es partir de lo que él dijo.
    Pero respeto tu opinión, aunque me parece que no centrarse en los temas conduce a lo que ya hemos visto.
    A mí me gusta más lo que dijiste al respecto en comentarios ya desaparecidos que lamento no poder reproducir, sobre el mesianismo pacífico de Jesús. Pero la pregunta tuya que aún se ve respecto al tipo de Ungido creo q enfoca bien el asunto.

  • Comentario por galetel 08.11.15 | 15:13

    Como todos sabemos, el HF (Himno –prepaulino- de Filipenses) fue compuesto y cantado varios años antes de los evangelios, y constituye un testimonio más cercano a los testigos presenciales. Entonces propongo que se tome el HF como base para interpretar las frases de los evangelios. Nada que sea incoherente o contradictorio con el HF puede aceptarse respecto de Jesús.
    Y destaco, del HF, estas frases:

    “Se vació de sí mismo, tomando la forma de un esclavo, asumiendo la semejanza humana. Y hallándose en forma humana se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó a lo más alto y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre”.

    Por eso, sugiero que cuando haya dudas o contradicciones entre diferentes frases o pasajes de los evangelios, lo correcto es quedarse con la interpretación que sea más afín al Himno, decididamente.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:57

    AntonioL, muy buena su observación sobre el "no penséis (que he venido...)", es algo evidente que nadie quiere ver.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:54

    El amante de las colecciones de citas descontextualizadas sigue soltando numeritos y listas de nombres que no vienen al caso.
    La supuesta violencia de Jesús no existe, ya se ha dicho cada vez q manuel lo saca, qe incluso cuando habla de las consecuencias que trae no seguir el camino de la paz que él indica no está amenazando, está avisando y alguna vez incluso con lágrimas.
    En fin, pero parece que se cumple mi predicción y seguirá hablando de lo que a él le parezca evitando centrarse en la cuestión.
    Menos numeritos que pretende colar como justificación de su idea de un mesías violento -aunque sólo revelan su falta de comprensión lectora y esquemas prejuiciosos, no quiero atribuirlo a su mala fe- y que explicite las claves bélicas que le pidió FernandoP cuando puso ejemplos de las parábolas del Reino.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:45

    Dijo también: ¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.
    Todos los ejemplos anteriores nos remiten a objetos y situaciones evidentemente bélicas.
    Si lo que quieren decir ustedes es que el mensaje de Jesus no es ajeno a las circunstancias sociopolíticas de Israel, pues evidentemente no lo es ( y por eso lo mataron romanos y autoridades judias)
    El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados:"
    PS
    Creo que sería mejor comentar punto por punto, empezando por esto de no obviar las palabras de Jesús, las respuestas que da a los violentos y amantes del poder etc. -si es que interesa de verdad lo que él dijo y no se le quiere colgar un cliché prejuicioso.

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 12:44

    Resurrección/Exaltación.
    (Vale eran 3 los puntos, no 2).
    1) No es esa la sensación o conclusión general a la que han llegado diversos especialistas.
    Por mi parte, le adjunto una serie de versículos de corte discutible, que han sido considerados propios de un mesías no especialmente tolerante y bien dispuesto a castigar a sus opositores o parcos en seguir su causa:
    Mc 7,27; Mc 9,19; Mc 9,43; Mc 14,27; Mt 10,5-6; Mt 10,14-15; Mt 10,33-35; Mt 11,20-24; Mt 13,42 (y 13,50); Mt 15,24; Mt 19,24; Mt 22,12-14; Mt 23,33; Mt 24,38-39; Mt 25,24-30; Mt 25,41-42; Lc 3,17; Lc 12,51-53; Lc 13,3; Lc 19,27; Lc 22,36; Jn 2,15; Jn 3,36; Jn 15,6..
    2) Ha sido respondida en mi comentario 08.11.15 | 12:15 (y adjuntos)
    3) Es una opinión bastante dependiente de: i) Creencias religiosas y prejuicios previos no necesariamente compartibles; ii) suposiciones difíciles de comprobar: creencia en Dios, en Resurrección, en que ésta diviniza o deifica, en Exaltación (santificación), e...

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:43

    Pero veo q ha desparecido el texto de FernandoP al que hacía referencias:
    "Evidentemente los evangelistas no pudieron esconder lo que Jesús enseñaba sobre el Reino, así quedan estos mensajes (sin duda cifrados y con un cariz indiscutiblemente bélico, Manuel probablemente nos ayudarara a encontrar las claves)
    "El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo"
    También se parece el reino de los cielos a un comerciante que andaba buscando perlas finas. Cuando encontró una de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
    A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.
    Dijo también: ¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y ...

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:29

    Y sigue... pero no se preocupe que cuando borre lo que realmente dijo y dije con su aluvión de comentarios a Antolín aprovechando algo de lo que diga para decir lo mismo de siempre, yo volveré a dejar claro que el de donde dije digo digo diego y el que comienza a insultar a los demás acusándoles de lo que vd hace es vd, manuel.
    Así q lo copio antes de que lo borre, que no va a conseguir que sus calumnias y sus ataques personales cuelen.

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:25

    Creo que lo mínimo cuando se habla del Reino según Jesús es la referencia a sus propias palabras y su predicación, en vez de inventarse otra posible predicación en base a lo que decían otras personas contradiciendo las enseñanzas de Jesús.
    Sigue sin contestación el planteamiento de FernandoP sobre las parábolas que cita y la pretendida "clave belicista" que algunos le quieren atribuir a Jesús.
    Sigue sin contestación la observación de Galetel si entre las distintas posibilidades y modelos de "ungido" o "mesías" no habría q adjudicarle a Jesús la q case con lo q dijo e hizo y no otra distinta basada en esquemas previos q no están dispuesto a tenerle en cuenta, hasta el límite de citar narraciones evangélicas mutilando la respuesta de Jesús q contradice el planteamiento de otros.
    Por cierto, veo q manuel sigue personalizando en plan donde dije digo digo diego pretendiendo q el condicional suple la mutilación de la narración para q signifique lo contrario y sigue...

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 12:22

    Antolín:
    Claro que puede dialogar, ya que Vd. es crítico -libremente- a la vez que respetuoso, si no con las opiniones o actitudes, sí con las personas, que es lo único que importa. Apela a la razón y luego selecciona (como los especialistas, por otro lado, aunque para mí con mucho menos fundamento que ellos) lo que considera relevante y asocia lo que considera legítimamente relacionado, tanto si a juicio de (una mayoría de) los entendidos lo está como si no.

    No he hallado grandes especificaciones sobre el concepto de Reino.
    Tampoco sobre el papel mesiánico de Jesús.
    Sí sobre dos detalles:
    1) El Reino se plantea en términos de conversión, no de imposición...
    2) Los tetos evangélicos otorgan a prostitutas y publicanos, los "pecadores oficiales" por antonomasia.
    3) En Jesús la historia de Israel halla su punto de culminación a la par que de inflexión y en él Dios se manifiesta, a través de su decir y obrar actvos cual a través de (...) su ...

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:16

    Y mi objeción a esa mutilación de la respuesta que da Jesús a los que aspiran al poder, por tanto es de lo más apropiada.
    Pero volvamos al tema y no demos de comer al troll (vocabulario introducido en el "diálogo" por manuel, no por mí)
    Muy de acuerdo además con Antonio L y con Antolín.
    Me parece muy apropiado que complemente Anolín lo dicho por Galetel sobre la no imposición del reino -comentario borrado galetel 07.11.15 | 10:44 con ese añadido:
    "...simplemente añadiría el señalar cómo la proclamación de este Reino se plantea en términos de conversión, no de imposición, y la insólita relevancia que en los textos evangélicos (y lo insólito al fin indicaría su pertenencia a la predicación y práctica mismas de Jesús, apelando a lo del "principio de dificultad) se otorga a prostitutas y publicanos, los "pecadores oficiales" por antonomasia."
    Y la observación sobre el papel de los publicanos.
    Creo que lo mínimo cuando se habla del Reino según Jesús es l...

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 12:15

    controversias morales sobre quién se salvará (será digno de vivir en el Reino utópico) y quién no (deberá ser "extinguido", condenado al fuego eterno, etc.). Y en un tiempo único, en los últimos días que preceden a la intervención de Yahvéh para encumbrar a Jesús y sus seguidores al papel histórico único que les está reservado para el mayor momento de la historia, el que culmina la voluntad de Dios para con su Pueblo y su Elegido, cabe "salvar" a los pecadores que han sido víctimas de una situación social corrompida por el poder mundano. Los verdaderos enemigos son los ricos, los escribas (funcionarios) y fariseos que secundan ese orden hipócrita e injusto, los herodianos y el poder asociado a un Templo controlado por los romanos y seguidores.
    Habrá llanto y crujir de dientes, y se separará el padre de la hija, etc.


    (a Sofía; "les habría" significa una situación condicional que está claramente descartada en el contexto: no se engaña sin querer. Ya sé que lo sa...

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 12:08

    AntonioL y Antolín hacen sendos aportes interesantes. Permítanme sendos incisos.
    A AntonioL, que pretende que el profesor podría estar confundiendo dos realidades o momentos profetizados, uno referente al Juicio, otro al Reino, le diría que el profesor no ha estudiado estos temas superficialmente: que ha dedicado apartados bien fundamentados, e incluso un libro monográfico a estos temas. Por supuesto, "la Ley de los profetas" se refiere a esos mandamientos que los judíos han de cumplir hacia los suyos (que incluyen la purificación ritual y el lapidamiento de los herejes, además del culto a Yahvéh, y la práctica de la misericordia), pero en modo alguno hacia los no judíos (cuya vida no tenía un valor remotamente equivalente a la de un judío. De hecho, un judío que fuera holgazán, irrespetuoso hacia sus padres, adorador de otros dioses, homosexual, etc., tampoco tenía derecho a vivir, siendo un deber inexcusable denunciarlo y lapidarlo.
    En este contexto, cabe entender controv...

  • Comentario por sofía 08.11.15 | 12:02

    Lo de Manuel es el colmo, troleando, deformando y atacando, tratando de descalificar personalmente.
    Y afirmando que son otros los que lo hacen.
    Yo he citado textualmente lo que él ha dicho: Manuel 07.11.15 | 09:04

    "Galetel:
    Seamos serios......Varias personas dejaron a sus familias para marchar a Jerusalén a instaurar el Reino, por el camino disputaban sobre puestos de honor en el futuro Gobierno, habían creído en la Buena Nueva ("el Reino de Dios ya está aquí") a pies juntillas; ni por asomo que irían mal armados a un arresto cantado que formaba parte del plan de Dios y del propio Jesús (que les habría engañado) y que tendrían que salir huyendo."
    De modo que si se expresó mal o no, eso él sabrá, pero que no diga que me lo invento yo.
    Él es el que insulta como se puede ver, yo sólo se lo acabo de devolver, porque proyecta sobre mí exactamente lo que él hace, insultar y atacar personalmente, que yo me he ceñido al hilo de comentarios y lo que é...

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 11:59

    vez al ver que pugnaban por puestos esenciales, etc.
    Y los especialistas deducen que, de haber predicado otro reino, otra suerte, una innovación relevante sobre lo predicado por los profetas (evito poner de nuevo las citas que se repiten una y otra vez), habría quedado constancia de ello. Incluso podría haberse esperado otra suerte final para Jesús, u otra intención en su predicación o un mesianismo diferente.
    He eludido referirme a los medios para hablar del Reino pretendido. El Reino, como bien resume el profesor, tenía efectos materiales -abundancia, riqueza- y políticos -Imperio Judío, teocrático, con centro religioso y político en la capital judía-, además de espirituales -fe unificada, uno de los temas a plantear: ¿se queda todo en una esperanza, o habría imposición cruenta y obligada de credo y culto?- y morales -caridad hacia el prójimo, que los propios textos proféticos dan por sentado, invariablemente, que se trata de otro judío-.
    Lo último no suele entender...

  • Comentario por Manuel 08.11.15 | 11:49

    Ya volvió Sofía por do solía: troleando, deformando, atacando, tratando de descalificar personalmente. Baste aclarar que quien quiera entender lo que alguien diga, debe leer lo que diga, y no lo que su atacante pretenda que diga.

    Y nadie dice que Jesús tratara de engañar a otros, ni selecciona unos versículos soslayando otros más esenciales: hablamos del conjunto, de las excepciones, de las idealizaciones, de lo que se dice, en qué lugar, con qué intención, bajo que cosmogonía. Si Jesús fue un profeta que vino a predicar otra cosa y nadie en absoluto lo entendió (tesis A) o si Jesús formó parte del movimiento mesianista que preconizaba el Reino, en plan positivo, esperanzado, no derrotista ni relegado a una conquista postvital, ni restringido a un plano espiritual (tesis B), debe esclarecerse recurriendo a la lógica y a la lectura sus palabras, y del hecho de que aclarara en privado a sus seguidores los detalles del Reino, y de que hubiera de reprenderlos alguna que otra v...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 08.11.15 | 05:32

    No "casa" con lo de un pretendiente mesiánico declaradamente antirromano.

    Para terminar, repetir lo que ya he dicho otras veces. En el discurso cristiano, y conforme a su propia lógica interna, el "hecho Cristo" supone una confluencia, la del individuo Jesús, que se constituye en eje y centro de tal confluencia, cuanto la de la historia de Israel y, por supuesto, la de Dios. El individuo Jesus es el eje, sí, pero lo es también en tanto que se transciende a sí mismo como ser humano individual, en él la historia de Israel halla su punto de culminación a la par que de inflexión y en él Dios se manifiesta, a través de su decir y obrar actvos cual a través de( ya "por pasiva", Jesús no se resucita a sí mismo) su Resurrección-Exaltación. En este sentido, y de ahí que para un Pablo ello conlleve tal relevancia, la cruz y la Resurrección a ella consecuente, representan no exactamente una discontinuidad pero sí un giro-salto cualitativo y tr respecto a lo anterior.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 08.11.15 | 05:05

    En lo que respecta al Reino de Dios, creo ya ha sido bastante bien razonado y expuesto por Galetel Sofía, FernandoP y AntonioL, simplemente añadiría el señalar cómo la proclamación de este Reino se plantea en términos de conversión, no de imposición, y la insólita relevancia que en los textos evangélicos (y lo insólito al fin indicaría su pertenencia a la predicación y práctica mismas de Jesús, apelando a lo del "principio de dificultad) se otorga a prostitutas y publicanos, los "pecadores oficiales" por antonomasia.

    Los moralmente impuros por excelencia a los que Jesús se acerca y con los que no duda en compartir mesa, algo particularmente simbólico para la mentalidad judía, con gran escándalo de los "puros", justo los más denostados por Jesús en cuanto su pureza pueda compararse a la blancura de los sepulcros que bajo ella guardan la podedumbre. Por cierto, los publicanos, con toda razón detestados por su pueblo,al que explotaban en nombre de Roma. No "casa"

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 08.11.15 | 04:36

    Empezaré con una breve reflexión sobre el tema del diálogo, al que en nuestro entorno socio-cultural a veces parece concedérsele un poder cuasi taumatúrgico. Siempre es deseable y siempre hay que intentarlo pero bien me ha enseñado la propia experiencia vital que en ocasiones es imposible y se convierte en un auténtico "diálogo de sordos" en el que cada interlocutor habla idiomas diversos e incompatibles e intraducibles entre sí. Puede ser cuestión de intereses contrapuestos o bien de diferentes perspectivas y sensibilidades vitales, esto último especialmente relevante en el caso del modo de afrontar lo religioso.

    Por mi parte a esta conclusión he llegado en lo que hace a un para mí im-posible diálogo con Manuel.Quede bien claro que en absolto quiero emitir ningún juicio de valor ni de consideración de razones o sinrazones suyas o mías, simplemente constato la imposibilidad y, por ende, me descarto de proseguirlo, de entrar en argumentos y contra-argumentos.

  • Comentario por AntonioL 07.11.15 | 23:39

    Se podría decir de manera distinta que Jesús busca la purificación y esencia de la Ley. Pero Jesús al sintetizar la Ley o sacar lo fundamental, porqué interponía “No penséis.” Si al menos Jesús interpuso dichas palabras, es totalmente plausible y de hecho el NT lo refleja en un gran número de pasajes, que Jesús no fue comprendido del todo.

    Pero como lo anterior no satisface. Se puede y se ha hecho por algunos, entre ellos el prof. Piñero (retomando a la exegesis liberal y racionalista miope) , el anclar el pensamiento de Jesús a un nacionalismo exacerbado.
    Lo anterior contradice el núcleo de la enseñanza en las parabolas. Por lo menos.

  • Comentario por AntonioL 07.11.15 | 23:34

    Hay dos cosas muy irónicas dentro de los críticos una de ellas es que al ver la dicotomía del Reino de Dios en el judaísmo de manera nacionalista y política, si se quiere universal en sentido de que las naciones se “rendían ante Israel”, y la de una escatología cristiana espiritual y abierta a todos los pueblos. De ella se remite a Jesús, pero para no caer en aspectos bochornosos, los exégetas ponen como “axioma” algo que no sacan ellos mismos las imbricaciones, transcribe Piñero, citando palabras de Jesús “No penséis que he venido a abrogar la Ley y los profetas. No he venido para abrogarla, sino para cumplirla…”. Pensemos, quién, en una situación cotidiana o de una gran misión puede pronunciar “No penséis”, alguien antepone dichas palabras cuando piensa u observa que sus dichos o actos están siendo mal interpretados por su público. Por qué pensarían sus discípulos o muchedumbre –en dicho contexto- que Jesús trasgredía la Ley.

  • Comentario por AntonioL 07.11.15 | 23:32

    La confusión racionalista de nuestro tiempo, recae, en querer explicar de manera sincrónica los acontecimientos de la instauración del Reino de Dios. Es poco señalado o tomado en cuenta que autores eruditos dentro del judaísmo como lo fue J. Klausner concluyeran que por la misma naturaleza de los textos judíos era imposible determinar la idea del Reino y Juicio. Tanto Piñero, (que a mi parecer el error viene desde Weiss e “inmortalizado” por Albert Schweitzer) como muchos otros confunden el Reino de Dios con el día del juicio. Si bien podríamos decir que son inseparables, no tendría caso teorizar sobre el reino en dos tiempos, como hoy día la mayoría lo acepta, el juicio y el castigo, temas muy ligados a la apocalíptica y a la escatología.

  • Comentario por sofía 07.11.15 | 21:11

    Nadie le está proponiendo a Manuel que acepte las ideas de Jesús, sino que las comprenda en su contexto. No tiene que estar de acuerdo, tiene que reconocer que lo que dijo es lo que dijo y no lo que otros quieran que dijera. Por lo cual remito nuevamente al comentario de FernandoP q echaba de menos las claves supuestamente belicistas de las enseñanzas de Jesús.
    De modo que prescinde de lo que realmente dijo Jesús y se dedica a citar lo q dijeron otros en otros momentos. Porque el literalista Manuel habría recogido esas citas, pero resulta que Jesús recogió otras.
    Por lo visto, Jeremías 31, 33 y 34 no le mola, prefiere citar otras de Jeremías que no tengan nada que ver con Jesús. Y lo mismo con todo los demás.
    Pero mientras no argumente a partir del evangelio, estará haciendo de Jesús otro hombre de paja al que le cuelga lo que le da la gana, como a Galetel, como a todos, siempre.

Solo se muestran los últimos 40 comentarios

Jueves, 20 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Los más recientes

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930