El blog de Antonio Piñero

Non c’è Cristo che tenga (III)

21.10.15 | 10:55. Archivado en Jesús histórico,

Hoy escribe Fernando Bermejo

Proseguimos hoy nuestra reseña de la obra de Franco Tommasi Non c’è Cristo che tenga. Silenzi, invenzioni e imbarazzi alle origini del cristianesimo: Qual è il Gesù storico più credibile?, Manni Editore, Lecce, 2014, una obra de un no especialista que pretende ofrecer una panorámica de las posiciones sobre la figura histórica de Jesús.

Como señalé el último día, Franco Tommasi intenta hacer justicia a las diversas posiciones globales sobre Jesús que examina, pero no evita tomar partido. En su análisis, dedica un capítulo al Jesús antirromano, y argumenta que, de todas las aproximaciones a la figura de Jesús, esta es la que tiene mayor visos de verosimilitud, tanto por los indicios que la sustentan cuanto pos su capacidad explicativa. Tommasi, que ha leído a Samuel G.F. Brandon (también la importante obra de Hyam Maccoby Revolution in Judaea) reivindica su obra en el capítulo 9 de NCCCT.


Tommasi desenmascara asimismo algunas de las falacias en que incurren una y otra vez quienes rechazan –siempre demasiado deprisa– esta posición. Por una parte, están obligados a reconocer el hecho de que los evangelios son fuentes sesgadas que releen la historia de Jesús a la luz de contextos e intereses posteriores –algo que suelen hacer con la boca pequeña –, pero entonces, a renglón seguido, declaran que no hay suficientes testimonios que respalden la visión de un Jesús antirromano, puesto que las fuentes no ofrecen una clara imagen de él como implicado en asuntos políticos. Ahora bien, si todo indica que la información ha sido convenientemente editada (por no decir manipulada) en la tradición o por los evangelistas, ¡es del todo falaz usar sin crítica la información resultante de una lectura superficial del estado actual de los evangelios como si ello fuera prueba de algo! El círculo vicioso prueba que el enfático rechazo de la hipótesis del Jesús antirromano traiciona prejuicios hondamente arraigados.

Tommasi no solo muestra el carácter insostenible de las visiones académicas predominantes, sino que también denuncia lúcidamente el mito secular acerca de Jesús, que presenta al galileo como un paradigma moral y espiritual. Muchos no creyentes y ateos se atienen a esta idea (“No me gusta la Iglesia, pero me gusta Jesús”), sin darse cuenta al parecer de que la visión de Jesús que han interiorizado es una visión idealizada –modelo de compasión, mansedumbre, paz, amor y apertura universalista– que no es algo independiente de la Iglesia, sino precisamente un resultado de la distorsión e inflación de su figura efectuada en los evangelios y en la tradición. Es la tradición cristiana la que ha construido a Jesús de modo tan cautivador, pero un análisis de las fuentes revela, sin embargo, toda una serie de rasgos que apenas casan con un modelo que pueda ser alegremente imitado por alguien que aspire a la excelencia cognoscitiva y ética.

En NCCCT, Tommasi tampoco deja de señalar explícitamente un hecho elemental, pero que es sin embargo silenciado (comprensiblemente) a menudo, a saber, que la aplastante mayoría de estudiosos del Jesús histórico tienen una adscripción confesional y no son en rigor historiadores (de las religiones) sino teólogos y biblistas, y que ello hace de toda posición que se remite al “consenso” en este campo algo francamente sospechoso, pues hace del campo algo fuertemente condicionado por constricciones ideológicas.

Tommasi es lo bastante lúcido como para reconocer que algunos estudiosos cristianos son ciertamente competentes e intelectualmente honrados, pero al mismo tiempo afirma –con razón – que para la inmensa mayoría de ellos sus creencias y compromisos religiosos ganan la partida a la necesaria independencia de juicio, de modo que sus enfoques están generalmente viciados por propósitos apologéticos.

Otro aspecto del libro es que ha sido escrito con una actitud desprejuiciada hacia el cristianismo. La distancia con la que el autor se expresa –lo que en italiano se conoce como “distacco”– no nace de hostilidad alguna, sino de una actitud libre de prejuicios confesionales o anti confesionales. El libro de Tommasi no está ciertamente escrito con unción ni con admiración hacia el personaje de Jesús o hacia el cristianismo, pero tampoco con hostilidad o desprecio. NCCCT es un libro escrito de manera respetuosa, pero utiliza con frecuencia una ironía y un sentido del humor que no ofenderán al creyente pero que harán sonreír al lector escéptico. Y esto es un verdadero logro, porque el buen humor y cierta ligereza no son muy frecuentes en los libros sobre Jesús.

Saludos cordiales de Fernando Bermejo


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Comentarios
  • Comentario por sofía 29.10.15 | 15:31

    El origen del cristianismo, no se explica sin la fe en la resurrección de Jesús, por parte de sus seguidores. Pero además su divinización se explica desde el judaísmo.
    Cito a Piñero hablando del libro de Hurtado.
    " Estoy de acuerdo con Hurtado en la idea de que de las cartas de Pablo debe deducirse que esta veneración a Jesús fue muy temprana; estaba viva ya en las dos primeras décadas tras la muerte del Maestro; los conversos gentiles eran ciertamente pocos en esos momentos como para haber influido notablemente; los judíos convertidos al mesías no estarían muy dispuestos a imitar un proceso pagano de deificación. Por tanto, me parece plausible el rechazo de Hurtado a concebir la deificación de Jesús como un proceso evolutivo al estilo de Bousset y Casey. También estoy de acuerdo en que no basta con que se produjera una creencia puramente teológica entre los primeros seguidores para dar nacimiento a un verdadero culto, porque en el judaísmo no ocurrió así."

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 15:26

    Y es que Manuel, prescinde de los datos que tenemos, que son esos, exactamente, los que señala Galetel, sin ninguna razón, pues tendrá que reconocer que Galatas es auténtica y que Pablo la escribió en torno a mitad del siglo I y que se refiere a personas que conocieron a Jesús y que están vivas y que pueden desmentirle, y trata sobre problemas que se están dando en ese momento.
    Bien, pues no se puede prescindir de esos datos e inventarse otros, que si Siria, que si los romanos...
    Los datos son los que son -y no hay otros.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 15:21

    En los puntos 4,5,6, entre muchas divagaciones absurdas, con perdón, que no vienen al caso, ni tienen nada que ver con los orígenes del cristianismo, viene a concluir que no es posible que los seguidores de Jesús que le conocieron en vida lo "divinizaran".
    Contesta Galetel, con mucho sentido común:
    galetel 29.10.15 | 13:21

    Eppur… HUBO judíos arameos tempranos que rezaron el “marana tha” al Jesús que conocieron, HUBO judíos helenistas tempranos que le cantaron el Himno, y HUBO un acuerdo entre los líderes judeocristianos –entre los cuales un hermano suyo y sus dos discípulos principales- y Pablo.
    Partamos de aquí para revisar nuestros esquemas.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 15:15

    Me estoy refiriendo en el comentario anterior de las 15:04 y en este a las pegas numeradas 1,2,3 que pone Manuel a la tesis 2 formulada por él. Aunque ya he dicho que de todas formas esa tesis 2 expuesta por Manuel es una caricatura romanizada de la verdadera tesis cristiana.
    La pega 1 contiene un montón de ideas que nada tienen que ver con el cristianismo, ni con el de los orígenes ni con su evolución posterior. A la pega 3, he contestado en el comentario anterior.
    Pues, bien, según la pega 2, dice Manuel q el proceso de divinización es imposible en el judaísmo, pero eso es absolutamente falso. Desde luego la versión de la divinización de manuel, q está pasada x el imperio romano, es incompatible no sólo con el judaísmo, sino con el cristianismo en todas sus fases, pero la divinización de Jesús se produjo desde el judaísmo, como ya dije, cuando relacionaron a Jesús el Cristo con la figura del siervo sufriente (Is) y el Hijo del Hombre (Dan) y la Sabiduría.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 15:04

    Pero antes de seguir comentando los puntos de Manuel, quería señalar que él empieza por confundir lo que cada uno de nosotros pueda creer sobre el asunto con lo que los cristianos creían. Nosotros estamos hablando de lo que los seguidores de Jesús creían y de cómo nació el cristianismo -aflora aquí la razón última por la que Manuel tiene algún interés en la figura de Jesús -la apología del ateísmo -pero debería tener cuidado y no confundir el tema del q tratamos: el origen del cristianismo, la figura de Jesús el Cristo.
    No tiene, por tanto, ningún sentido comentar que para creer en la divinidad de Jesús hace falta creer en la existencia de Dios. Es que no estamos hablando de si Jesús es divino o no es divino, ni de si Dios existe o no existe. Estamos hablando de lo que creían los cristianos, los seguidores de Jesús el Cristo y evidentemente ellos sí creían en la existencia de Dios, sin duda, y es de sus creencias de lo que hablamos.
    Pero la "divinización" de Jesús es judía.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 14:50

    8) Un mesías resucitado, efectivamente deja eco, deja huella, en quienes creen que ha resucitado -y a la vista está que muchísimos siglos después se sigue hablando de él. Y en los que no creen en su resurrección no debía dejar eco, pero parece que a veces deja bastante huella entre los que no se limitan a no creerlo, sino que se empeñan en que nadie lo crea y dedican a ello gran parte de su tiempo y energía.
    7) Los evangelios canónicos los escribieron autores que pusieron por escrito las tradiciones orales y escritas de los seguidores de Jesús. Recogidas, transmitidas oralmente y puede que por escrito, muchas de ellas ya durante la vida y predicación de Jesús y otras tras la experiencia pascual, fuera esta la que fuera, la creamos o no. Ellos sí creían en su resurrección. Pero eran las mismas personas que le seguían las primeras en recoger sus enseñanzas.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 14:37

    Para empezar, lo que Manuel llama la tesis 2 no es la tesis cristiana sino una tesis de estilo romano en línea marcionita o similar, ni las pegas subsiguientes, por tanto, afectan en lo más mínimo a la verdadera tesis cristiana.
    Empezando por el final, q me queda más cerca.
    9- El cristianismo no se basa en que en Jesús se manifestaran características supuestamente "divinas", sino en la reivindicación que hace Dios de Jesús al resucitarlo mostrando su rostro humano en él. Se trata de una "jesuficación" d Dios, d entender a Dios a través del hombre Jesús. No hace falta compartir la creencia para saber q lo q dice es q Dios se kenotizó en Jesús, un hombre real como todos excepto en el pecado.
    No digo q se crea esto, sino q se comprenda que el cristianismo supone q no tenía por qué parecer diferente a los demás hombres, puesto que era realmente un hombre.
    Claro q nadie tiene por qué creer en su divinidad, pero no x la razón alegada aquí.

  • Comentario por sofía 29.10.15 | 13:52

    Parecía que Manuel se iba a centrar un poco en alguna interpretación paulina, pero acaba como siempre relacionando a Jesús el Cristo las creencias romanas, con las que no tiene nada que ver.

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 13:26

    8) Un mesías resucitado habría dejado eco, desde luego. En primer lugar, entre las decenas de historiadores del primer siglo que transmitían cualquier detalle digno de mención. En segundo lugar, habría dado huella incluso en el Imperio. Habría incluso dado, muy probablemente, lugar a una revuelta que ni él mismo habría podido parar. Un mesías resucitado es algo inaudito pero en aquel marco sería un barril de pólvora encendido.
    9) Está la ignorancia del propio Jesús y de sus seguidores acerca de cualquier característica divina (en Jesús). Todo lo se cree de él (o creen saber los cristianos creyentes en la divinidad de Jesús), se "deduce" (cree) después de que éste ha muerto. Es ultraespeculativo. Ahora bien, ¿es científico deducir hechos presuntamente reales a partir de ideaciones altamente especulativas o creencias meramente religiosas? Todo lo contrario. Claro que Jesús es explicable, y lo es la idea que termina configurando al Cristo; pero el Cristo "real" no es explicable.

  • Comentario por galetel 29.10.15 | 13:21

    Eppur… HUBO judíos arameos tempranos que rezaron el “marana tha” al Jesús que conocieron, HUBO judíos helenistas tempranos que le cantaron el Himno, y HUBO un acuerdo entre los líderes judeocristianos –entre los cuales un hermano suyo y sus dos discípulos principales- y Pablo.
    Partamos de aquí para revisar nuestros esquemas.

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 13:20

    Ni siquiera lo convierte en otra persona diferente: sigue siendo Jesús, el hijo de José el carpintero y de María, el hermano de José, Simón, Santiago y Judas y sus hermanas, nacido en tal lugar, ejecutado por los romanos en tal otro, etc. No se convierte en otro dios, ni en Yahvé encarnado, ni un segundo Adán espiritual que habría sido creado en el cielo y mantenido allí desde unos 4.000 años de su nacimiento terreno.
    7) Los evangelios no fueron escritos por seguidores de Jesús ni por nadie que lo conociera en vida. Y, aunque de ellos podemos deducir un candidato creíble a mesías, un maestro fariseo, un hombre versado en las Escrituras y que esperaba reinar con la ayuda de Dios, presidiendo el Reino Judío. Un hombre, en fin, imbuido de la mentalidad mesiánica propia de su tiempo; también resulta evidente la inserción de falsedades, de adaptaciones, de frases que Jesús jamás dijo o que sólo se explican en un marco inventado. Algunas, romanizadas; otras, simplemente míticas

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 13:13

    un santo, ni un segundo Elías (si esto es todo lo que defendía, pues estupendo: me sumo a que algunos judíos pudieron creerlo; y si Vd. quiere además defender que es verdad y todo, yo miraría para otro lado. Como Vd. haría si yo le asegurara que existen centauros invisibles en el tercer planeta que gira en torno a una estrella semejante a Rigel), sino un cuasi dios (o Dios, cuando no nos andamos con rodeos) que preexiste a su nacimiento (en concreto para Pablo, fue creado como ser espiritual justo tras el primer Adán y es el Mesías esperado, que descenderá en aquella misma generación de sus contemporáneos). ¿Y por qué lo creyeron?
    6) Lo creyeron porque resucitó. Ahora bien, por muy extraña que sea la resurrección de un hombre, un maestro, un amigo, un hermano, un hijo, ello no lo convierte en un dios. Y menos para un judío, cuyo lema es: Dios es Uno (y no tiene hijos con mujeres humanas, ni se encarna, ni tiene que salvarnos sacrificándose a sí mismo o a un hijo suyo, etc.)

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 13:07

    3) Parte de unas premisas dudosas que requieren creencias religiosas (Dios existe, es personal, tiene conciencia de nosotros, tiene un Hijo o esta particularidad representativa forma parte de uno de sus modos de aparecer). No al contrario: no ponga en prejuicio donde no está. La creencia religiosa debería ser (como Antolín presume) una conclusión lógica. Esto es, la mejor explicación de un asunto inexplicable.
    4) Continúa con otras: Jesús resucita realmente, no sólo repite un ciclo de creencias míticas, ni lo creen visionarios que luego predican: Jesús es visto resucitado por los suyos. Las experiencias de éstos tiene su razón de ser en una realidad constatable. Ahora bien, de la lectura completa y ordenada de las fuentes, así como de su comparación con otras tradiciones semejantes, no se obtiene esa conclusión. Y menos tras 5.
    5) Incluye una deducción harto especulativa. Los familiares, amigos y seguidores próximos deducen no ya que Jesús es un hombre agraciado por Dios, u...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 13:00

    Salvador.
    Dificultades de la tesis 2ª:
    1) Depende de un buen número de creencias religiosas entrelazadas que apenas podemos sino registrar con cierta incredulidad (algo así como una sensación de "¿pero es que el hombre puede creerse cualquier cosa?"). Pero tales eran las creencias propias del medio: dioses salvadores, semidioses (hijos de un dios y una persona humana) o dioses-hijos, dioses mediadores o demiurgos, etc. Y las leyendas de hombres reyes que se sobreponen a un principio que debería imposibilitar su destino (mandatos de matarlos, nacimiento en -o acogimiento por- familia de clase baja-, salvaciones milagrosas o advertidas por dioses o mediadores) que sin embargo, lo logran.
    2) Es incompatible con el judaísmo que, se supone, profesaban Jesús y sus seguidores, así como con algunos de los documentos o tradiciones que generó. No así con las religiones con las que una divinización religiosa erigida en culto de salvación habría tenido que competir.
    3) Part...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 12:53

    Reino Judío.
    2) Haber sido un Hijo divino de Dios que, encarnado como hombre, predicó el Reino, siendo malinterpetado por todos en vida, pero convenciéndolos de algún modo después de morir (vía experiencias místicas de algunos individuos que lograron transmitirla con éxito a otros, etc.).
    La primera interpretación parece ser la propia de algunos judíos que no dejaron de serlo. Excluyendo cualquier tema acerca de su resurrección y significado mesiánico, lo hallamos en Q, en el Relato pre-marcano de la Pasión, en Tomás copto-gnóstico, etc.). Si lo incluimos, tenemos la que parece haber sido la tradición ebionita, de Santiago y de los seguidores de Juan el Bautista, entre otros.
    La segunda de las interpretaciones es la que realizaron grupos helenistas centrados en Siria. Grupos antes pro-romanos que rebeldes anti-romanos, protognósticos, creyentes en una deidad mediadora a la que esperan, se trate de Jesús resucitado (aunque preexistente a su nacimiento) o de un Mesías-S...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 12:46

    Hablemos de datos y ciencia.
    - El que una comunidad más (que no son pocas, ni pocos los precedentes) considere que un hombre legendario, incluso un hombre realmente histórico que sea idealizado, santificado, exaltado postmortem, etc.-, merece ser recordado, elogiado, puesto como ejemplo, santificado, etc., es algo que se observa y estudia con la atención aséptica (no militante) que el asunto requiera. Lo cual es habitual, no excepcional. Incluso en el judaísmo están Abrahán, Moisés, Noé, Josué, Elías, Eliseo, etc., con diverso grados de mistificación inherente a su exaltación.
    - Se atribuyen a Jesús dos efectos, por no incluir religiones y filosofías del Logos, del Cristo, del Hijo, del Demiurgo, de dioses Salvadores, etc., no tan paralelos como Vd. considera:
    1) haber sido un maestro galileo proclamado mesías cuyos seguidores huyeron al ser prendido y ejecutado (solo o con algunos de ellos); del que algunos seguidores esperaban un retorno postmortem para liderar el R...

  • Comentario por galetel 29.10.15 | 10:14

    Nótese que el Himno habla de un Ser que –siendo “de la forma de Dios”, “igual a Dios” (lo que filológicamente no se puede interpretar como “creado a imagen de Dios”)- se “vacia de sí mismo” para hacerse un hombre como los demás hombres, y encima se humilla hasta el extremo, por lo cual es exaltado nuevamente a la condición divina. Esta “encarnación” del Espíritu en la materia para salvarla, es completamente inadmisible para el gnosticismo. Y Pablo adhirió a este himno, aunque no fue él quien lo compuso, pues lo citó para utilizarlo como ejemplo de abnegación, exhortando a imitarlo. Tener en cuenta este dato pospascual prepaulino es esencial para desechar esquemas pre-establecidos erróneos.

  • Comentario por galetel 29.10.15 | 09:50

    de la realidad habitual.

    Por otra parte, es cierto que, en una reflexión profunda según las Escrituras judías, los verdaderos adversarios de Jesucristo no fueron sólo sus enemigos humanos, sino el Mal físico y moral; hay que entender algo de teología para entender a Pablo. Pero no se trata de gnosticismo, sino de adherir a las mismas conclusiones (judías) a que habían llegado antes los compositores y cantores del Himno de Filipenses, y desarrollarlas a su manera.

  • Comentario por galetel 29.10.15 | 09:48

    Manuel:
    Datos pospascuales prepaulinos son -en particular y especialmente- el “marana tha” y el Himno de Filipenses; y también –en otro sentido- el acuerdo narrado en Gálatas. No me canso de repetirlo. ¿Y qué dicen sus “especialistas” sobre estos datos?

    El método sesgado anticientífico, exactamente opuesto al que yo recomiendo, consiste en partir de un esquema pre-establecido para rechazar estos datos que lo contradicen, achacándolos a interpolaciones o añadidos espurios. Debe hacerse justamente al revés: ajustar el esquema para que no contradiga a los datos.

    Por supuesto que Pablo no tenía por qué referirse a las apariciones de ese modo analógico recogido décadas después por los evangelios: “un cuerpo material surgiendo de una tumba, caminando, conversando, probando su identidad por la huella de los clavos. Comiendo pescado asado y ascendiendo a los cielos”; pues esto pertenece a OTRA teología explicativa de la realidad NUEVA en términos de la realidad...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 09:14

    la crucifixión, la expiación, la muerte, la resurrección, la redención y la promesa escatológica (parousía) para celebrar el juicio e instaurar en la gloria el Reino de Dios. En consecuencia, el Cristo paulino es el Hijo de Dios, no el Hijo del hombre.” En todo momento, “el Jesús histórico es ignorado, dejando solamente al Cristo místico." "Para él, Cristo no es un individuo cuya resurrección es atestiguada por testigos oculares, sino el “Logos” encarnado en la comunidad cristiana, a través del cual ellos derrotarán a la muerte y se harán inmortales.”
    “Claramente, el autor de esta rapsodia (1Cor 15,35-37) jamás pudo haber creído en un cuerpo material surgiendo de una tumba, caminando, conversando, probando su identidad por la huella de los clavos. Comiendo pescado asado y ascendiendo a los cielos, según se describe en los Evangelios”.
    Robertson concluye: “es del todo improbable que [Pablo] apelase a una revelación personal si pudiera haber invocado testigos oculares."

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 09:10

    y que la expresión “los príncipes de esta edad” (archontes) es gnóstica y para denotar que los demonios gobiernan el mundo material y hacen infeliz a la humanidad. Efectivamente, así como el Cristo paulino es presentado como “Espíritu”, y no como un individuo “Katá sarka” (de carne y hueso), tampoco sus adversarios son los romanos y sus cómplices judíos, sino una entidad abstracta a la vez que maléfica, Satán, jefe de los “gobernantes de las tinieblas”: las “potestades”, “los espíritus del mal que tienen su morada en el mundo supraterreno” (Efe 6: 10-17). En el contexto del dualismo radical del paulinismo entre espíritu y materia, “la totalidad del mundo material es malo y demoníaco, y el hombre no va a salvarse por la lucha carnal sino por la agencia divina”.
    Para Robertson, la teología paulina, nos resume don Gonzalo, “en su revelación “particular” de Dios, el “misterio” incluía ya en una sola entrega todos los momentos del “mito de Cristo” inventado por Pablo, es decir, el suf...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 09:08

    Ahora el de Archibald Robertson (The Origins of Cristianity), cit. por G. Puente Ojea, en La existencia histórica de Jesús. (No creo preciso decir que GPO es historicista y considera que Pablo realiza una mitificación del verdadero Jesús.)

    - Hemos visto que Filón llama “Logos” al “primogénito Hijo de Dios”, la “imagen de Dios” y el “mediador” entre Dios y el mundo, e incluso llama logoi (encarnaciones del Logos) a los hombres sagrados. Pablo puede no haber leído a Filón; pero estas ideas estaban en el aire. El “Cristo” predicado por Pablo, aunque de nombre idéntico al Mesías popular del judaísmo, es en el pasaje citado [1 Cor: 1-2] idéntico al Logos y a la gnosis.” Judíos y griegos son llamados “a Cristo” como representación del “poder de Dios y la sabiduría de Dios.” Como dice don Gonzalo en su síntesis de Robertson, “la “revolución” que predica Pablo “es totalmente espiritual y del otro mundo”.” “Robertson subraya el hecho de que Pablo en ningún lugar cita en sus epístol...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 09:05

    Yo haría este resumen:
    - Las iglesias paulinas, no obstante ser protognósticas, competían con los cultos mistéricos. Pablo se movía en ese ámbito, conviviendo con dioses como Dionysos/Baco, Attis, Adonis, Mitra, Orfeo... (entre otros, como Osiris, Júpiter, Serapis, y deidades femeninas como Deméter, Cibeles, Isis y Astarté.) Importa menos el nombre que la repetición (relativa, no faltará quien quiera enfatizar las indudables diferencias que nadie niega, pues nadie defiende que estemos ante un mismo mito repetido de un modo idéntico, variando nombres y lugares) de un misterio, con frecuencia consistente en el sacrificio mortal de un dios que luego resucita, mostrándonos el camino salvador. Podemos renacer, como personas, a una nueva vida; limpios y conscientes de nuestro destino eterno, tan inmortal como el del dios cuya experiencia –misterio, pasión, ejemplo, muerte y renacimiento- nos sirve de referente y comunión.
    Y podemos hacerlo sintiéndonos conocedores y hermanos. Vi...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 09:01

    Galetel:
    - A mí me gustaría ver un sólo dato postpacual prepaulino. Supongo que se refiere a las visiones místicas del Jesús resucitado en el seno de los integrantes de las iglesias sirias a las que sumaría Pablo con enorme éxito fundador (tras el cambio mitificador que esclarece Hyam Maccoby, citado en la postal). Con el tiempo se relacionarán dichas apariciones con un momento inmediatamente posterior a la muerte de Jesús, que se habría levantado corporalmente de la tumba y aparecido momentáneamente en algún que otro lugar (en varios lugares discordantes, según el evangelista) a algunos de sus seguidores o a todos los principales; pero Pablo tiene su "aparición" pasado algún que otro año (al menos 1 ó 2), y, aunque se considera el último visualizador de Cristo-Jesús (mesías-salvador) no se distingue como inferior al resto: ni su conocimiento del Cristo resucitado es de inferior calidad (por el contrario, es el único auténtico), ni lo obtuvo de ningún otro hombre (sino de las Esc...

  • Comentario por Manuel 29.10.15 | 08:55

    Antolín:
    - Esos especialistas no son pocos, ni mal informados, ni más sesgados que otros (aun excluyendo a los confesionales), aunque sí relativamente minoritarios (con claridad).
    - Precisamente, leen en detalle las cartas escritas Pablo, sin añadidos evangélicos que obviamente son posteriores a la muerte de Pablo.
    - En cualquier caso, la propia reinterpretación de Jesús en clave mítico-religiosa casa mal con los datos que podemos considerar (probablemente) inherentes a la historia de Jesús. Faltan prácticamente todos (lugares, palabras, familia, romanos, Pilatos, Herodes, Juan el Bautista, Jerusalén...) y sobran muchos otros (morir voluntariamente para salvar a la humanidad, los príncipes o arcontes de este mundo -que aprovecho para recordarte que, en los sistemas gnósticos, son especies de regentes planetarios).
    Si me da tiempo, le copio y pego un resumen de los dicho sustentado por Archibald Robertson (aparte de Smith, Drews, Bauer, Klein, Doherty, Wells, Fau...

  • Comentario por galetel 28.10.15 | 22:06

    Muchas interpretaciones acerca de Pablo pueden descartarse de entrada, simplemente teniendo en cuenta los datos pospascuales prepaulinos que cita el mismo Pablo. Todo debe ser congruente.

  • Comentario por galetel 28.10.15 | 21:53

    Si esos especialistas tuvieran en cuenta que Pablo estaba intentando explicar teológicamente lo que ocurrió con Jesús de Nazaret para que fuese el "Cristo de la fe" en el que creían sus conocedores íntimos (su hermano Santiago y su discípulo Pedro, que le rezaban el "marana tha" conocido ya por los corintios) con quienes Pablo estaba de acuerdo... sabrían interpretarlo mejor.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 28.10.15 | 13:54

    Respuesta rápida por falta de tiempo. Sostener,Manuel, que Pablo se refiere a un ente inventado o existente en un tiempo no cercano francamente me deja estupefacto, contradice toda lógica y razón si uno se atiene a los textos paulinos y no se adhiere a supuestos especialistas cuya condición de tal no les excluye del delirio, ejemplos en este y otros campos históricos no faltan.

    1Cor 2, 8. no cabe duda en razón del texto completo en que se inserta que habla de los arcontes en cuanto príncipes, poderosos, de ESTE MUNDO, en absoluto de entidades supranaturales. 1 Cor, 15, 45-49, el texto establece una analogía entre el primer hombre ,Adán, y el último hombre,Cristo, último en tanto que culminación de lo humano, pero no aparece para nada la pre-existencia y co-existencia con Adán de este último hombre desde un principio. Algunos "especialistas" pueden entrar acaso en disquisiciones acerca del esoterismo judío del Adán-Kadmón o similares pero eso NO ESTÁ EN PABLO.

  • Comentario por galetel 28.10.15 | 10:52

    sirvieron para componer los evangelios con distintos enfoques catequéticos en distintos tiempos y lugares.

    No es de extrañar que primero se hablara de cómo podía entenderse esa resurrección en referencia al monoteísnmo judío, antes de pasar a responder sobre cómo había sido la vida, obra y enseñanzas de Jesús en vida. Todo se fue reflexionando y comprendiendo progresivamente, muy poco a poco, y las explicaciones suenan hoy muy fantásticas porque se refieren a una realidad NUEVA que se inicia en la realidad normal pero la sobrepasa. Lo requetesabemos actualmente; entonces no rechacemos por “gnóstico” todo lo que sobrepase a lo habitual. No puede ser “gnóstico” lo que habla de “encarnación” de lo espiritual en lo material y humano, desde dentro y desde abajo, para elevarlo entero sin desprenderse de ello, en un hombre judío galileo concreto, hijo de mujer y del linaje de David.

  • Comentario por galetel 28.10.15 | 10:49

    Si unos judíos del siglo I, arameos, hebreos o helenistas, escuchaban esos testimonios de que Jesús había sido resucitado por Dios y estaba exaltado junto a Dios y vendría a cumplir la redención, testimonios proclamados por judíos que habían sido conocedores íntimos de ese Jesús que –todos sabían- había muerto condenado crucificado, su reacción lógica tuvo que ser de estupefacción e indagación. La mayoría de los oyentes lo habrán considerado una locura increíble y blasfema; pero los que estuvieron dispuestos a aceptarlo, indagarían más acerca del significado de todo eso.

    Para explicar ese significado, que sobrepasa la experiencia habitual e incluso la imaginación, se desarrollaron las teologías y cristologías cristianas posteriores, que se expresaron en el Himno de Filipenses y siguieron con las teologías paulina y joánica, y –combinándose con los datos prepascuales recogidos durante el ministerio de Jesús, conservados oralmente y por escrito (“Q” y otras fuentes)- sirvie...

  • Comentario por sofía 28.10.15 | 09:08

    Pero supongo que seguirá con sus calumnias y ataques evidentes y el cinismo de acusarme de lo q hace él.

  • Comentario por sofía 28.10.15 | 09:04

    Mis comentarios son sobre el post no hay más paja q la q inventa vd.Cuando deje los ataques personales y las calumnias evidentes, a lo mejor tiene algo de credibilidad.

  • Comentario por Manuel 28.10.15 | 08:49

    Los comentarios sobre el Segundo Adán, espiritual, creado justo tras el 1º desde el principio de los tiempos (refiriéndose a la Creación del mundo) puede hallarlos en los trabajos de especialistas. Lo sustentado es un resumen de lo que Vd. mismo puede hallar en I Cor 15,45-49.

    Sofía: mis comentarios están en su lugar. Cuando quiera debatir impersonalmente, centrándose en argumentos y desde el respeto, le responderé muy gustoso. Entre tanto, la ayudo a atacar a su hombre de paja: está equivocado. (Sólo que no existe ese hombre...)

  • Comentario por Manuel 28.10.15 | 08:39


    Antolín, me refería a I Cor 2,8. De todos modos, que Pablo escribe como un protognóstico, piensa como un protognóstico y vierte con tiene conceptos protognósticos en un lenguaje de ese tipo, no es cosa que invente yo: la sustentan los especialistas académicos.
    Por otro lado, a muchos les llama la atención de que Pablo se desentiende de prácticamente todo lo relevante y aun de lo circunstancial que podamos relacionar con el Jesús histórico. Una cosa es que le importe el Cristo de la fe, y otra que parezca hablar de un ente inventado y de un hombre legendario que, además de ignorarse qué hizo o dijo, pudo morir vete a saber por qué y a manos de quiénes, hace dos siglos, siendo lo relevante que ha resucitado (tras morir por nosotros, siendo "por nuestra salvación eterna" colgado de un madero) y vendrá al encuentro de los santos de sus iglesias. Hay que tomar con pinzas semejantes afirmaciones para relacionarlas con la historia de Jesús. Y ésta se saca de otro lado, no de Pabl...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 28.10.15 | 04:10

    Una aclaració final. Cuando escribo que hablo desde la perspectiva de la fe quiero decir que lo hago desde los planteamientos y la lógico inherentes,internos,al discurso cristiano, en perspectiva que denominaríamos "emic". No lo hago en absoluto en perspectiva dogmática o de "credo quia absurdum".

    El discurso cristiano puede ser aceptado o no, nada hay que lo imponga como evidente de toda evidencia cual tampoco hay nada de pura evidencia que niegue su plausibilidad, la posibilidad RACIONAL DE PLENO DERECHO de aceptarlo. En cualquier caso, incluso en el de no aceptarlo, se tratará de entenderlo, no será de recibo el tergiversarlo.

    Por mi parte diré que el filósofo al que más he leído es Nieztsche, su discurso lo encuentro apasionante e intelectualmente muy potente y valioso; por supuesto, no lo comparto pero al menos he procurado comprenderlo lo más a fondo que el alcance de mis entendederas me haya permitido. Lo mismo diría, por ejemplo,de judaísmo e Islam.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 28.10.15 | 03:40

    ....cual el de Henoch-Metratón, lo que encajaría más con esa visión "arcóntica" en que insiste Manuel. Y es que, de hecho, nada encaja con ella en las cartas paulinas.La estricta y exacta lógica y razón IMPONE considerar que tal planteamiento "arcóntico" habría de producir un argumentario, y un imaginario, recalco ésto, de tipo completamente DIFERENTE al que las cartas de Pablo presentan.

    Tema Adán.Supongo alude a Rm 5. Lo acabo de releer. Vers. 15 (podría señalarse otros igualmente) :" Pero con el don no sucede como con el delito.Si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuántomás la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo HOMBRE (el subrayado en mayúsculas es mío,claro), Jesucristo,se han desbordado sobre todos!". Reconocimiento y declaració sin ambages de la condición humana de Jesucristo,por una parte, y por otra, ningún rastro en RM 5 de una supuesta pre-existencia del hombre Jesús en co-existencia con el hombre Adán.

    Una aclaración....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 28.10.15 | 03:04

    Gracias,en primer lugar, a Sofía por recoger mi comentario. Contestar a Manuel supone reierar lo que ya he dicho,lomharé de todos modos para no dejar lugar a dudas,o al menos intentarlo.

    Procuré sintetizar a fin de no alargarme demasiado. Vamos a ello. Arcontes, la referencia aparece en Ef, carta no considerada auténtica paulina, y en Rm, en este caso claramente aludiendo a los poderosos de este mundo y no a entidades supranaturales. Como sea, referencias marginales y en absoluto centrales en el argumentario paulino, cuya centralidad la ocupa la Ley, en imprescindible e insoslayable dialéctica argumentativa respecto a la significación de la muerte de Cristo. La Ley, algo que nada tiene que ver con tema helenístico alguno sino puramente con el judaísmo.

    Un personaje clave en el argumentario paulino es Abraham, peronaje no precisamente helenístico. Por otro lado, en Pablo no hay alusión ninguna a un personaje, también judío, de carácter digamos esotérico....

  • Comentario por sofía 27.10.15 | 23:17

    En cuanto a negar la continuidad entre el Jesús histórico y el Jesús de la fe, si se trata de lo que él llama Jesús histórico -un invento peculiar que prescinde de la memoria de los que le siguieron y por tanto de todos los datos existentes- y de lo que él llama el cristo de la fe -que prescinde de la fe judeocristiana para inventarse una fe romana- entonces desde luego que no tienen nada que ver.
    Pero en el caso de que se reconozca el judaísmo de Pablo y la riqueza del judaísmo del siglo I la continuidad es evidente -pasando por el salto que suponen sus experiencias de lo que ellos llamaron "resurrección".

    Que no está de acuerdo , perfecto, pero q no tergiverse, no mienta, no calumnie, y no acuse a los demás de lo que hace él

  • Comentario por sofía 27.10.15 | 22:58

    Y evidentemente cuando expongo estas ideas de autores serios, sobre la judeidad de Pablo o sobre la judeidad del proceso de divinización y la rapidez con que se produjo, no estoy hablando desde ninguna fe -yo no he hecho jamás ninguna exposición ni declaración de fe, ni siquiera he hecho mías las palabras de otros, con muchas de las cuales puedo estar de acuerdo o no. Un ejemplo de fe añadida, la de Antolín, dije. Si no está de acuerdo se lo dice a él en vez de declarar que Antolín da en el clavo y hablar de cosas que no tienen nada que ver con nada de lo que él ha dicho y más tarde criticar lo que dice como si lo hubiera dicho yo.

    No mienta, no se dedique al ataque personal, no tergiverse, no invente, no calumnie acusando a los demás de lo que hace usted.

  • Comentario por sofía 27.10.15 | 22:48

    En qué quedamos, primero dice que Antolín da en el clavo y luego me atribuye a mí sus ideas para criticarlo sin ton ni son.
    En cuanto a por qué considera ofensivo y un ataque personal que yo cite a Piñero, a Hurtado o a quien sea, es un misterio.
    Me he limitado a mostrar la raíz judía de la divinización de Jesús según una serie de autores serios como opuesta a todos esos paralelismos absurdos con el César, con semidioses helénicos y todo eso que no tiene nada que ver.
    Si no está de acuerdo, no por eso hace falta caer en el ataque personal y la calumnia -él, el que acusa a los demás siempre precisamente de lo que él hace. Siempre igual.

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