El blog de Antonio Piñero

596- Paralelismo falsos: MITRA, el dios que vino de oriente (596)

19.10.15 | 10:50. Archivado en , CRISTIANISMO

Hoy escribe el Prof. Dr. Jaime Alvar,

Catedrático de Historia Antigua
Universidad Carlos III Madrid

Nota previa: en marzo de este año se publicó en National Geographic Historia el trabajo que reproduzco a continuación. Le pedía al Dr. Alvar que me diera permiso para divulgarlo también a través de este Blog, pues muchísima gente cree que el cristianismo copió directamente de la religión mitraica nociones religiosas y ritos propios de esta religión. Pero la verdad es que de la religión mitraica antigua y del dios Mitra sabemos muy poco. De lo que sí sabemos, aunque también poco para lo que desearíamos, en especial textos, es del Mitra que se difunde en el Imperio romano, desde época del emperador Adriano, sobre todo a partir aproximadamente del 130 d.C. Por tanto, muy posterior a las cartas de Pablo de Tarso (escritas desde el 51 al 58 d.C. aproximadamente). Hay estudiosos que sostienen que es exactamente al revés, el mitraísmo del siglo II en adelante se inspiró en el cristianismo.

La “verdad” está, sin embargo, como ha sostenido José Montserrat repetidas veces, en ese ambiente de misteriosofía común que había en el siglo I en la religiosidad del Mediterráneo oriental del siglo I, que sin duda debe algunas concepciones a la religión persa antigua, sobre todo en el ámbito de ángeles y demonios, inmortalidad del alma, juicio futuro y retribución después de la muerte.

TEXTO:

Súbitamente, a finales del siglo I de la Era, un dios nuevo irrumpe en el Imperio Romano con una pujanza extraordinaria. Desde ese momento se manifiesta como un dios invicto, capaz de ofrecer a sus seguidores un nuevo marco para la expresión de sus inquietudes religiosas. Para ello requiere espacios sacros distintos a los que eran habituales en la religión tradicional, el culto se organiza con unos rituales novedosos, las corporaciones de fieles se constituyen en hermandades cerradas, poco expuestas a la comunidad, y fuertemente jerarquizadas. Para participar en esas corporaciones resulta imprescindible superar unas pruebas iniciáticas de las que las mujeres están radicalmente excluidas. Las legiones son el principal vehículo difusor del nuevo culto; el favor imperial, el estímulo imprescindible para su repentino éxito. La paradoja más llamativa, que el dios procede del enemigo más acérrimo del mundo grecorromano: el Imperio Persa.

Por las mismas, con menor ímpetu, comienza a difundirse el culto a otra deidad de naturaleza bien distinta, pero con la que comparte una paradoja no menos llamativa, la aceptación de un hombre hecho dios por el pueblo más despreciado: los judíos.

Las vicisitudes históricas de los cultos de Mitra y Cristo han suscitado, desde la propia Antigüedad un interés singular por sus presuntas o verdaderas concomitancias. Las analogías son más resultado de los intereses de los autores clásicos y modernos que de la realidad tal y como la conocemos hoy tras más de un siglo de estudios rigurosos sobre los contenidos conceptuales y las prácticas rituales de ambos cultos.

Una de las patrañas más extendidas es que el nacimiento de Jesús se sitúa en el solsticio de invierno para ocupar en el calendario la fecha de nacimiento de Mitra. En realidad, no hay fecha de nacimiento del dios persa, por lo que esa supuesta usurpación es un falseamiento de la realidad. Lo que sí es cierto es que el nacimiento de Jesús se desplazó, en Occidente, desde la Epifanía al solsticio para cristianizar la fecha de celebración del nacimiento del Sol. Mitra es una deidad solar, como tantas otras, pero nada hay en su culto que sitúe una fiesta específica en el solsticio de invierno. Que los mitraístas celebraban una comida ritual está constatado, como en la mayoría de los cultos politeístas, pero nada indica que ese banquete sea una celebración eucarística en la que se ingiere a la propia divinidad. Y si volvemos la mirada al fenómeno del sacrificio, central en los rituales del politeísmo, observamos que la víctima es una ofrenda que hacen los mortales a los dioses; en el mitraísmo es el dios el que celebra el sacrificio, mientras que en el cristianismo es dios la víctima sacrificada. Los contenidos conceptuales en cada una de esas prácticas hacen radicalmente distintos sus mensajes y sus creencias.

Podríamos continuar con el listado de falsas analogías, pero no hay espacio para entrar en más detalles. Merece quizá la pena insistir en el hecho de que la composición social de las comunidades de uno y otro culto son asimismo profundamente divergentes, de modo que nada indica en el conocimiento actual que, frente a lo que dijo en el siglo XIX Renan, si no hubiera triunfado el cristianismo, el Imperio Romano se habría hecho mitraico.

Para los investigadores continúa siendo un misterio cómo se produjo el desplazamiento de Mitra desde Persia a Roma. El gran historiador de los cultos orientales, el belga Franz Cumont, propuso un relato coherente no solo sobre los mecanismos de difusión y propagación, sino también sobre el contenido mítico y conceptual del mitraísmo, elaborado a partir de la iconografía. En ausencia de textos literarios antiguos que nos ayuden en la explicación de los contenidos religioso, Cumont elaboró una narrativa basada en la continuidad desde Oriente hasta Occidente, de modo que supuso que el culto de Mitra, escasamente conocido por falta de documentación en Irán, fue difundido por la labor predicadora de sus sacerdotes, los magos, que se habrían desplazado más allá de los fronteras del Imperio Persa, tras la conquista de Alejandro Magno.

Esos magos helenizados serían, pues, los responsables de la difusión del culto hasta su llegada a Roma, donde encontraría las condiciones óptimas para su renovación y definitiva expansión por todas las provincias del Imperio.

El conocimiento actual rechaza las propuestas de Cumont. En realidad, esos magos helenizados no aparecen por ningún lugar en Occidente. Por ello, se ha propuesto como alternativa que el culto difundido por el Imperio es una creación de nuevo cuño, que usa un teónimo persa y algunos elementos léxicos para darle exotismo y verosimilitud (como el uso de palabras japonesas entre los yudocas), como instrumento adicional para la cohesión, primero de los soldados y de la población civil después, de ese conglomerado etnocultural en el que se había convertido el Imperio Romano. Un culto basado en la autoridad de la jerarquía, en la sumisión de los seguidores, en la creación de potentes lazos horizontales y verticales a través de las hermandades, a través del cual individuos de distinta procedencia pudieran encontrar fuertes lazos de identidad y solidaridad.

Se discute si esa renovación tuvo lugar en alguno de los reinos tardohelenísticos de Anatolia o en la propia Roma. En el santuario dinástico de Antioco I de Comagene, en Nemrut Dagh, entre las numerosas divinidades allí representadas, aparece Mitra-Helios-Apolo, en una manifestación de sincretismo que podría vincularse a la propia helenización del dios y, quizá, de su culto. La popularidad del teónimo se pone, además, de manifiesto en la onomástica de los reyes del Ponto, los Mitrídates.

En cualquier caso, el culto del Mitra romano tiene una complejidad desconocida en sus manifestaciones precedentes, por lo que se acepta la sustancial desconexión entre el dios persa original y la entidad venerada en el Imperio Romano, resultado de una auténtica refundación que afecta a los contenidos religiosos, al mensaje iconográfico y a su función sociocultural.
Cumont supuso que los iconos relacionados con el culto hacían referencia a un relato en el que se narrarían las vicisitudes vivenciales del dios, serían las ilustraciones de un mito cuyo texto no se nos ha conservado. Frente a esa interpretación se ha abierto camino otra radicalmente distinta, según la cual el icono central, la tauroctonía, representaría un mapa astral, cuya descodificación permitiría entender el significado religioso de las representaciones.

El santuario mitraico consiste en una nave flanqueada por dos bancos en los que se reclinaban los fieles. Al fondo se encontraba la escultura de la tauroctonía y el techo, abovedado para simular la gruta en la que el dios realiza el sacrificio primordial y la propia bóveda celeste, estaba decorado con estrellas. Así pues, el mitreo, llamado caverna, antro o gruta, constituía una miniaturización del cosmos. Sin duda, el culto del Mitra romano está altamente intelectualizado y contiene un sofisticado conocimiento astronómico.

En esas cavernas, habitualmente construidas aprovechando estructuras abovedadas de otros edificios, se reunían quienes habían seguido el rito de iniciación tras haber aprendido los secretos del misterio desvelado por el mistagogo. Según los frescos del mitreo de Capua, las pruebas parecen, haber consistido en sufrimientos físicos mediante los cuales el neófito mostraba su sumisión y su renovación espiritual. No sabemos si en todo el Imperio el culto se organizaba de la misma manera. Por la información procedente de Ostia parece que había siete grados iniciáticos que comenzaban por el corax, cuervo, y culminaban en el pater. El cuarto grado, leo, debía ser muy importante a tenor de su frecuencia. Los seguidores que accedían a él dejaban de ser servidores para convertirse en receptores de los servicios. Cada grado estaba bajo la advocación de un planeta, con su equivalencia en una deidad del panteón tradicional. Las mujeres estaban excluidas del culto y se les daba el nombre genérico de “hienas”. Sin duda esto está relacionado con la implicación militar del culto romano en sus orígenes.

La mayor parte de la documentación arqueológica procede de las zonas fronterizas, con fuerte presencia de legionarios. En el interior del Imperio el culto solo aparece en ámbitos militares y en algunas ciudades, donde su densidad es muy inferior, a excepción de la propia Roma y de Ostia.
Por todo ello podemos afirmar que su implantación social no fue demasiado importante. Grandes zonas del Imperio no proporcionan materiales a partir de finales del siglo III d.C. Sin embargo, las referencias de los Padres de la Iglesia al culto, como rival del cristianismo, le ha conferido una notoriedad mucho mayor de la que tuvo en su época de esplendor. A finales del siglo IV no era más que un culto residual añorado, como el resto del politeísmo, por un puñado de aristócratas nostálgicos.

Un texto importante

"Como dice Eubulo, Zoroastro fue el primero que consagró, en los montes próximos a Persia, en honor de Mitra, autor y padre de todas las cosas, una cueva natural florida y con manantiales, porque ésta representaba para él la imagen del universo, del que Mitra era su demiurgo, mientras que lo que había en su interior representaba, en intervalos simétricos, los símbolos de los elementos y zonas del universo. Después del tal Zoroastro se consolidó la costumbre también entre los demás de celebrar los misterios en las grutas y cuevas, ya fueran naturales ya artificiales" (Porfirio, La gruta de las ninfas 6. Trad. M. Periago).

Más sobre el culto a Mitra

A unos 15 km al norte de Apamea (Siria) se descubrió un mitreo con insólitos frescos, completamente ajenos a lo que conocemos del resto del Imperio, lo que ha derivado en nuevas especulaciones sobre el funcionamiento del culto, a propósito de peculiaridades locales como pudiera ser este caso. De entre las sorprendentes representaciones desearía destacar en esta ocasión las pinturas de la pared norte a la izquierda del ábside, fechadas en el s. IV d.C. Aparece representada una muralla con una puerta que cierra en arco de medio punto. Sobre la muralla se ve seis cabezas, horripilantes y macabras, en bastante mal estado de conservación. Su aspecto repelente está motivado por las greñas desaliñadas, las bocas medio desdentadas y los ojos vacíos. Sobre cada una de ellas cae una línea oblicua de color amarillo, representación, probablemente, de los rayos del sol. Una séptima cabeza ha caído desde la muralla al exterior, abatida por uno de los rayos. Se trata, presumiblemente, de una escena de la lucha del Bien y de la Luz contra las fuerzas demónicas del mal.

Cronología

Inicios del siglo XIV a.C. primera mención del teónimo Mitra en el tratado firmado entre los reyes de Mitanni, Mitawaza, y el de Hatti, Supiluliuma.

En torno al siglo V a.C., durante el Imperio Aqueménida, se documenta la vinculación de Mitra con el Sol en el Yasht X del Avesta.

Segunda mitad del siglo I d.C.: el culto relaborado inicia su expansión en Roma.
155 d.C. Fundación del gran mitreo de Mérida.

Siglo IV d.C. desaparición del culto de Mitra en el Imperio Romano.

Recomendaciones de lectura

J. Alvar, Los misterios. Religiones “orientales” en el Imperio Romano, Barcelona, Crítica, 2001.
C. Martínez Maza, Los misterios y el cristianismo. Anejos ARYS 2. Huelva, 2010.

http://www.uhu.es/ejms/faq.htm
http://www.mithraeum.eu/

Saludos cordiales de Jaime Alvar,
y de Antonio Piñero


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Comentarios
  • Comentario por J.P. 07.05.17 | 09:52

    Pues me perdí esta postal!!

    Por supuesto, todos los esquemas mentales de los paralelómanos saltan por los aires. ¡Con lo contentos y calentitos que estaban!

    Qué se le va a hacer, las cosas son como son y no como les gustaría que fuesen.

  • Comentario por sofía 25.10.15 | 14:39

    J,
    Venía a ver si alguien había respondido a su comentario J 20.10.15 | 12:20

    "Pero entonces, el cristianismo es un invento de ¿Marcos, Claudio? Las cartas de Pablo son anteriores, así que... creo que la cronología no la llevas bien."

    Pero ya veo que no.
    CSM pasa de Marcos y quiere resolver el problema de las cartas inventado por él mismo diciendo que Pablo no pudo escribir cartas porque el emperador lo prohibía ¡?! Afirmando que escribía las cartas en nombre del emperador, porque además sólo Claudio se podía llamar así y es la única explicación.
    No le veo ni pies ni cabeza, pero estoy acostumbrada a oir a CSM decir esto.
    La otra versión de Pablo como discípulo de Marcos, se la tendría que haber aclarado el comentarista que la ha expuesto. Esta versión es la primera vez que la oigo, y no sé cuál es la explicación que le da su autor. No se ve ninguna posible.

  • Comentario por sofía 25.10.15 | 14:29

    Preocupante desaparición de Elías/Miss Palmer
    ¿Se habrá mordido al final la lengua cualquiera de sus dos personalidades, como él mismo vaticinaba? No sólo el pensamiento de occidente, también el de oriente y todo el colectivo feminist@ quieren saber si por fin le tienen que organizar un funeral.

  • Comentario por sofía 24.10.15 | 09:47

    Pues nada, volviendo al tema: esperemos que alguien aclare la cronología a J, porque efectivamente no parecen llevarla muy bien.
    Parece que Alvar no es demasiado objetable, de modo que se habla de otras cosas, pero las contradicciones están a la vista.

  • Comentario por sofía 24.10.15 | 09:39

    En un ataque de sinceridad Elías confiesa que su única actividad conocida en el blog: los comentarios de los comentarios son pura "basofia", mala baba etc...
    Se autodefine perfectamente, a pesar de la mala ortografía.

    Pues nada, a ver cuando abandona su obsesión autodefinitiva y se anima a comentar el post y seguir el hilo sobre lo que los comentaristas dicen sobre el tema, con mejor o peor acierto.

  • Comentario por Elías 21.10.15 | 16:59

    El post bien los comentarios bien , los comentarios de los comentarios pura "basofia"Con mala baba in crescendo, ...un dia se nos muerde la lengua y tenemos un disgusto, ..vaya pérdida para el pensamiento occidental y para el feminismo...
    saludos miss Palmer radimus consulting agency

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 21.10.15 | 12:22

    Por ello las cartas de "Paulus" son a la vez las del emperador y las de su enviado.

    Solo emperador puede escribir dicho documento, ya que solo él tiene autoridad para hacerlo, y solo su apóstol puede ser su enviado personal a cada comunidad de las diferentes ciudades que visita.

    Las cartas de Paulus han permanecido en la historia por que están soportadas por los acontecimientos que la historia relata en fuentes independientes a la religión.

    Las conversiones de los mencionados a la nueva "ecclesia" son hechos históricos. La desaparición de la posición privilegiada de los judíos en las ciudades y en Palestina, son hechos históricos, la persecución de los judíos en el imperio desde Nerón en adelante es un hecho histórico.

    Los llamados cristianos son por definición judíos conversos a la nueva "ecclesia" de Roma.

    Claudio (paulus) tomó la decisión, Saulo fue su apóstol, y desde Nerón en adelante no hubo marcha atrás.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 21.10.15 | 12:13

    En el siglo I solo el emperador tenía la autoridad de escribir cartas a comunidades, naciones o provincias.
    Como hoy solo el gobierno del estado puede proclamar decretos-ley.

    Esas cartas recibían en mucho casos el nombre griego de "evangelio". (buena nueva).
    Y los enviados que llevaban en persona esas cartas a sus destinatarios recibían el nombre griego de "apostoles" (enviados).

    Saulo es contemporáneo de los emperadores Claudio y Nerón. Comienza su labor de "apóstol" bao el gobierno de Claudio, hasta ese momento era un personaje muy bien relacionado con la clase dirigente romana en Antioquía.

    Saulo se convierte en "apóstol" camino de Damasco cuando Claudio está escribiendo cartas a los judíos de Alejandría, mostrando su descontento por su actividad fuera de la legalidad.

    Saulo al convertirse en apóstol asume el sobrenombre de "Paulus" (débil) que es precisamente el sobrenombre del emperador Claudio.
    Por ello las car...

  • Comentario por sofía 21.10.15 | 00:37

    Oh sí, las cartas de Pablo y todas sus ideas eran totalmente desconocidas tanto por sus primitivos receptores como por todos los demás de generaciones subsiguientes, considerados, por otro lado, comunidades paulinas no se sabe por qué, pues aunque fueran del siglo anterior por lo visto eran marcionitas y no paulinas -con excepción de los sirios.
    Un secreto a voces todo lo paulino.
    En cambio los secretos misteriosos mitraicos de los legionarios los conocía todo el mundo y se copiaban de ellos todas las ideas y las recetas en todas partes incluso desde siglos anteriores ya se copiaban todos todo.

  • Comentario por Manuel 20.10.15 | 20:40

    Las cartas de Pablo no eran conocidas por el gran público, ni nombradas una sola vez como tales, ni nombrado fragmento alguno de las mismas (las dos excepciones no son relacionadas de modo alguno con Pablo) antes del año 139 EC, ergo difícilmente el conjunto de creyentes mitraicos (agrupaciones, oficiantes de mitreos, aspirantes a participar en los misterios o rectores de los mismos) podría beneficiarse de un texto que era tan desconocido como minoritario y de uso harto restringido a una región de Siria de donde alguien (un gnóstico que se consideraba un auténtico seguidor de Pablo) los llevó a Roma.

  • Comentario por sofía 20.10.15 | 19:22

    Pues sí, supongo que siempre que se habla del cristianismo primitivo será inevitable que a David Mo le empiecen a salir a flote los prejuicios que tiene al respecto, si él lo dice no seré yo quien lo niegue, él sabrá.
    En el caso de CSM y adefesio lo que les sale a flote es más bien su "ausencia de" (dejando aparte la "pre"), sin embargo.
    A J sólo le ha salido una duda cronológica bastante lógica.
    Antolín hace una mera descripción panorámica.
    Y Elessar un comentario "impresionista" sobre los comentarios y la altura del listón -sea lo que sea o quien sea éste.
    Es la conclusión a la que he llegado mientras buscaba prejuicios por acá y por allá.

  • Comentario por J 20.10.15 | 12:20

    Pero entonces, el cristianismo es un invento de ¿Marcos, Claudio? Las cartas de Pablo son anteriores, así que... creo que la cronología no la llevas bien.

  • Comentario por David Mo 20.10.15 | 09:41

    Esta entrada no añade nada nuevo a otros trabajos anteriores de Alvar. (Los dos que he leído, al menos). La conclusión es que, como los misterios eran misteriosos, sabemos muy poco de ellos y lo que sabemos no es enteramente fiable. El trasvase de cristianismo a misterios y de misterios a cristianismo hace que sea muy difícil establecer precedencias, excepto en algunos puntos muy concretos. Eso, es lo que concluye Alvar.
    Y como siempre que intervienen los estudios sobre cristianismo primitivo empiezan los prejuicios. Inevitable.

  • Comentario por Elessar 20.10.15 | 00:27

    Leyendo muchos de los comentarios que se escriben es estos blogs, queda uno impresionado de la cantidad tan grande de hombres sabios que pueden hacer afirmaciones tan categóricas como las que se leen.
    Así España deja muy álto el listón.

  • Comentario por Adefesio 19.10.15 | 19:35


    El cristianismo es un invento de Marcos, actuando solo y a partir de la "Metamorfosis" de Ovidio. En su difusión se vio ayudado por Paulo. Decapitado éste, el testigo fue recogido cuasi-simultáneamente por Lc, Mt y Jn.

    El nacimiento de Cristo se situó coincidiendo con el solsticio de invierno por influencia de Dionisios y el llamado "milagro del vino" (conversión del agua en vino, mito -por cierto- aprovechado por Jn para sus "bodas de Caná"). En definitiva, "nihil novo sub sole" en el cristianismo.
    El

    Estamos, pues, ante la postal peor documentada de este blog.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.10.15 | 19:34

    En este caso,gracias al profesor Piñero por poner las cosas en su sitio. Vivimos en lo que se ha denominado "cultura de la sospecha", tan bien ejemplificado en el verso de León Felipe "la cuna del hombre la mecen con cuentos". Cierto que cuentos ni han faltado ni faltan pero no perder el sentido de la medida y del discernimiento, ya que "sospechando" de los cuentos no es difícil caer en algún caso en el extremo de la conspiranoia y, sin llegar a este extremo, en la aceptación acrítica de determinados planteamientos sin fundamento,sea en el nivel más popular o de masas en aquellos que encontrarían su expresión en cosas como " El Código da Vinci" o " El caballo de Troya" o también, en el nivel por decirlo así más culto y académico, en planteamientos tales los que no pocas veces se presentan en las mismas postales de este blog.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.10.15 | 19:14

    Bajo el término e inglés "midcult" se engloba toda esa cultura media,tal su propio nombre indica,que en efecto conlleva determinados conocimientos, determinado nivel de cultura,y que impera entre un notable segmento de la población,medios de comunicación incluídos, justamente ellos los principales promotores y difusores de tal estilo o tono "midcult".

    Me quedaré no ya con el significado de cultura media sino con el de cultura A MEDIAS,que implica frecuentemente el "oir campanas y no saber dónde" o el "tomar el rábano por las hojas". Pueden darse elementos concomitantes en ese ambiente de misteriosofía común de que habla Montserrat pero en cuántas ocasiones se viene a interpretar derivadamente de ello una amalgama que identifica o subsume al cristianismo como uno más,sin más,de tales cultos mistéricos, obviando diferencias ESENCIALES respecto a ellos.

    Dentro de este ámbito "midcult", por cierto,lugar común destacado lo de que Pablo inventó el cristianismo.

  • Comentario por sofía 19.10.15 | 18:10

    El post, bien. Los comentarios, un adefesio.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 19.10.15 | 15:39

    (Ya el padre de Claudio fue el encargado de la asimilación de los Galos y crear su iglesia romana).

    Mitra tiene elementos de vínculo y hermandad que materializan el "cuerpo común" de pertenencia.

    Creo que el procedimiento adecuado es preguntarnos con espíritu científico y análisis forense quién pudo inspirar a Saulo. (sin contestan que dios no es válido).

    Quién tenía la autoridad, el conocimiento, los medios, (el mismo sobre nombre), que permitió a Saulo convertirse en apóstol -enviado en griego literal- y dar a conocer este nuevo rito mezcla de rito hebreo, mitraico, cibelino etc.

    Desde la ciencia forense solo existe un respuesta: Saulo era un enviado del emperador Claudio (Paulus) para resolver el problema judío.

    Problema que ya el propio Claudio dejo por escrito pensaba resolver de forma definitiva.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 19.10.15 | 15:31

    El autor del texto inspirador de los evangelios, conocía los cultos de Mitra, Attis, etc. y de su buen funcionamiento como re-ligiónes dentro de los cultos imperiales asimilados. (sus seguidores pagaban impuestos, y cumplían las leyes de Roma).

    El cristianismo, por definición fundacional, crea una nueva iglesia (asamblea) en la estructura del imperio, y su función es la conversión de los judíos al culto imperial. (Deben pagar impuestos y cumplir las leyes de Roma).

    El autor del libro de la conversión (así debe ser el soporte para convertir a la nación judía) bebe en los ritos existentes dentro de las religiones asimiladas y crea uno nuevo basado en su fusión con los ritos antiguos de la Biblia hebrea.

    El cristianismo es un "MIX" creado por Claudio, emperador de Roma además de estudioso y escritor destacado de su tiempo. Claudio es el autor de la "fuente Q".
    (Ya el padre de Claudio fue el encargado de la asimilación de los Galos y crear su ig...

  • Comentario por Adefesio 19.10.15 | 11:13

    Hasta donde yo sé, Pompeyo hacia el 65 a.C. conquistó Cilicia e hizo presos a ciertos ladrones que se escondían en los montes Tauro; con el tiempo, estos habitantes del Tauro, que practicaban el mithraísmo, de origen persa, se integraron como mercenarios en las legiones romanas. Un siglo más tarde, el mithraísmo ya se había extendido por el imperio romano de la mano de las legiones.
    El cristianismo inicialmente era sólo un mensaje apocalíptico de salvación; aprovechó los ritos de otras religiones para crear su propia liturgia; así, el ágape fraternal esenio en contacto con el mithraísmo se convierte en la eucaristía que hoy conocemos (circa 110 d.C. en Efeso).

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