El blog de Antonio Piñero

¿Fundador de una nueva religión? El libro sobre Jesús de Nazaret, el cristo, de Gabriel Andrade (591) (IV)

24.07.15 | 08:48. Archivado en Jesús histórico

Escribe Antonio Piñero

Sigo comentando el libro de G. Andrade, aunque omito el enojoso título de la obra. El capítulo 5 (que es muy largo y aborda casi todos los temas de la autoconciencia de Jesús, por lo que dividiremos nuestro comentario en partes) se abre con una pregunta básica: ¿Buscó Jesús superar el judaísmo y crear una nueva religión? Si preguntamos por la calle, incluso a gente notablemente culta, quién fue el fundador del cristianismo, dirá sin pestañear, ni asombro de duda, “Jesucristo”. Pero esta afirmación no puede sostenerse históricamente.

Andrade ofrece los siguientes argumentos:

• El Dios de Jesús era el mismo que el de las Escritura sagradas y el de sus contemporáneos judíos.

• Jesús no se desvió de las exigencias rituales del judaísmo. El ejemplo típico es Mc 1,44. Tras curar a un leproso, Jesús dice: “Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio”.

• Jesús frecuentaba las sinagogas sin el menor reparo: Mc 1,21; 3,1-6 y par.

• Jesús no quebrantó las leyes del judaísmo. Por ejemplo, Mt 5,17: “No he venido a abolir la Ley…”; Mc 7,19 donde Jesús parece derogar las leyes sobre los alimentos: “Así declaraba puros todos los alimentos” es una “escena totalmente inventada por el evangelista”.

Aquí tengo que poner un reparo. Basta con decir, con la inmensa mayoría de los estudiosos, que Mc 7,19 es un comentario del evangelista y no una palabra del Jesús histórico, y que ese pasaje al completo ha sido explicado ya decenas de veces en libros científicos, incluso por comentarista judíos, practicantes, de hoy que no ven en la disputa de Jesús ninguna otra cosa que una discusión intrafarisea sobre si los alimentos en sí son intrínsecamente puros o no (como un producto de la creación “Y vio Dios que todo lo que había creado era bueno”, que se repite varias veces en el capítulo 1 del Génesis. Se opinaba que era así, pero que los alimentos dejaban de serlo porque Dios lo había determinado así, por misteriosa voluntad, con algunos de ellos y solo para los miembros de su pueblo elegido.

Esta es la misma argumentación que el “fariseo Pablo en Romanos 14,40 y 14,20”. En la «Guía para entender a Pablo» aclaro, un tanto de pasada, este texto del Jesús marcano:

«El caso de Jesús es relativamente claro para los exegetas, incluidos los católicos. Jesús no pone en duda ninguno de los cuatro términos (prohibido/no prohibido; puro/impuro) fundamentales en el judaísmo ni impulsa a ingerir alimentos prohibidos; lo que afirma es que “todo lo de fuera del hombre no lo impurifica”. El declarar puros todos los alimentos es un comentario del evangelista. Pero, para el Jesús histórico, buen judío galileo que vive lejos del Templo, el tema de la pureza/impureza de los alimentos, ocasionada por cosas externas al individuo (tocar un cadáver, flujos corporales, etc.), es decir, la impureza causada por cosas exteriores al hombre, no es un asunto de bueno o malo, pecado o no pecado, sino tema que tiene solo su importancia cuando se trata de entrar o no al Templo, que debe hacerse con la debida educación y decencia para con Dios. ¡Pero para ellos, que están en Galilea, es un asunto secundario, pues viven muy lejos del Templo! No lo impurifica significaría que lejos del Templo, aunque suponga una impureza legal, tal o cual comida dudosa no tiene importancia moral. Por el contrario, lo que sale del hombre, malos pensamientos, deseos de robo o fornicación, etc., precisamente por ser una inmoralidad, sí impurifica en verdad al ser humano, pues impide una relación correcta con Dios, incluso lejos del Templo».

• El autor de Hechos 2,46, afirma que los seguidores de Jesús eran judíos muy observantes (“Acudían diariamente al Templo con perseverancia”), cosa imposible si Jesús hubiera roto con el judaísmo.

• Jesús lleva borlas en su manto Mc 6,56: se trataba de unos adornos (llamados en hebreo sisiyot) que llevaban los judíos muy piadosos en cuatro puntos de su vestimenta para que al moverse les recordara la observancia de la Ley, tal como ordenaba la Biblia misma (Números 15,38-39; Deuteronomio 22,12); podían también ser flecos, en el dobladillo inferior del vestido, de hilos de colores. Jesús es dibujado así como un judío totalmente fiel a la Ley, de quien no puede esperarse que haga algo contra ella. Imposible, pues, la presunción tradicional de un Jesús que rompe con el judaísmo.

• Jesús no buscó deliberadamente quebrantar el precepto del sábado. G. Andrade explica los casos que suelen citarse del Evangelio de Marcos, como 2,23-28 (las espigas arrancadas en sábado) y 3,1-6 (curación de un paralítico en la sinagoga). Debo añadir que la opinión común entre los exegetas judíos de hoy es que en el siglo I se discutía aún sobre las curaciones en sábado, y que el arrancar y comer espigas era un caso de fuerza mayor (añado: probablemente Jesús con sus discípulos huían de la presión de la policía de Herodes Antipas y padecían hambre). En el caso de dos leyes en competencia “mantener a salvo la vida, don de Dios” / “observar el sábado”, tenía precedencia la más importante. Los judíos decían “¿Cuál de las dos leyes pesa más?”. Entonces se escogía observar solo una de ellas.

• Tampoco Jesús violó la ley de Moisés sobre el divorcio. Aquí discute G. Andrade los pasajes típicos de Mc 10,2-12 y Mateo 5,32, concluyendo con toda razón que tampoco en este caso trato Jesús de rechazar la ley de Moisés, sino que insistió en lo que se podía suponer rectamente la voluntad de Dios –interpretada de la lectura de las Escrituras, en concreto Génesis 1 y 2. Por tanto, lo que sostuvo Jesús fue una postura más bien rigorista, declarándose a favor de la escuela farisea más intransigente al respecto que era la de Shammai (Samías). Jesús buscaba perfeccionar la Ley, con una recta interpretación, no derogarla.
• El Sermón de la montaña (Mateo 5-6 y par. de Lucas 6) no marcó tampoco ninguna ruptura con el judaísmo, ya que ni siquiera en las denominadas «antítesis» (“Habéis oído que se dijo… pero yo os digo) hay otra cosa que una profundización de las enseñanzas de la ley de Moisés, sin derogación alguna. Lo que sí es cierto –añado por mi parte-- que tanto Marcos como Mateo presentan al mesías Jesús con poder para matizar la Ley, por encima incluso de lo que podían hacerlo los meros hombres por muy eruditos que fueran. En esto son muy paulinos. Y también es cierto que Mateo presenta a Jesús como el “nuevo Moisés”, pero nunca hasta el extremo de abrogar ni un “ápice o iota” de la Ley (Mt 5,17-19).

• Jesús no fundó iglesia alguna. Sostiene G. Andrade, con la mayoría de los estudiosos, que aunque así podría parecerlo según el conocido paso de Mt 16,16-18 (“Tú eres Pedro…”) , apoyado por Jn 21,15-17 (“Apacienta mis ovejas…” repetido por tres veces a Pedro por el Jesús resucitado, no fue así en verdad. Respecto a este texto johánico argumenta Andrade, con razón, que no tiene visos de historicidad alguna. Y sobre el primero, el de Mateo, acepta el autor que es más difícil formarse un juicio…, pero acaba, en sus análisis del texto, por proponer que de ninguna manera quiso Jesús fundar una comunidad de seguidores totalmente nueva, con una nueva religión como base, con una estructura burocrática para durar, etc. La “asamblea” de sus discípulos de Jesús, sobre todo los íntimos, miraba hacia el reino de Dios en la tierra de Israel, donde los elegidos se sentarían sobre tronos “para juzgar a las tribus de Israel”, renovado y restaurado en la época mesiánica. Nada que ver con una iglesia como se entiende hoy día por ese término.

• Andrade trata otros puntos interesantes al respecto, como la proposición de que Jesús extendió su mensaje a los gentiles, es decir, que fue un predicador universalista no restringido a Israel, como se sigue defendiendo hoy día. Critica nuestro autor la exégesis apologética y un tanto rancia de Mateo 2 (los magos) y Mt 28,19 (“Id y predicad…”), y sostiene que esta última sentencia no procede del Jesús histórico. Como argumentos positivos, propone el análisis y la obtención de las debidas consecuencias de textos en los que queda bastante explícito que el mensaje de Jesús estuvo dirigido sólo a Israel (Mt 10,5-6; 6,7; 18,15-17; Lc 17,18).

• Tampoco puede defenderse hoy día –sostiene Andrade-- que Jesús fuera enemigo acérrimo de los fariseos. Afirma que era más bien uno de ellos, aunque de Galilea, es decir, un colega sui generis para los fariseos de Jerusalén. Apunta nuestro autor que los fariseos intentaron incluso salvar la vida a Jesús (Lc 13,31) y que no participaron en la pasión y muerte de éste. Los fariseos escucharon atentamente las prédicas de Jesús (Lc 5,17), y las querellas con ellos no fueron más que escenas típicas de discusiones entre escuelas, que a la verdad eran a veces virulentas en la época. Pero nada más. Nunca llegaba la sangre al río y en general los evangelistas exageran el carácter de las discusiones para mostrar a Jesús como un precedente de sus propias disidencias con los fariseos y rabinos en momentos en los que las comunidades cristianas estaban iniciando un movimiento de separación sustancial de la sinagoga.

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por galetel 28.07.15 | 10:00

    Tengo confianza en la comprensión pospascual recibida por Marcos acerca de la auto-comprensión prepascual de Jesús.

  • Comentario por galetel 28.07.15 | 09:59

    “ser luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra”.

    Pero eso, puesto que no lo emprendería desde el poder sino desde el servicio, le implicaría tener que soportar grandes sufrimientos y humillaciones a los que, sin embargo, no debía temer, porque Yahvé lo justificaría y lo haría triunfar sobre sus enemigos.

    Claro que Isaías no lo escribió pensando en la circunstancia concreta de Jesús, pero Jesús, cuando se vio en esa circunstancia de tener que enfrentar a las autoridades e increparlas duramente desde su autoridad de Ungido, puesto que sabía que le podía costar sufrimientos y una muerte atroz, PUDO meditar su misión acudiendo a estos textos de Isaías, aplicándoselos a sí mismo (entre otros textos proféticos). Probablemente fue así, dado que Jesús reaccionó como cuenta Marcos.

    Para dejarlo todo reducido a una especulación de Marcos, hay que argumentarlo mucho mejor de lo que he leído por aquí. Tengo confianza en...

  • Comentario por galetel 28.07.15 | 09:54

    ¿Alegan quizá algunos que Jesús, en cuanto judío auténtico, NO PUDO tener esa concepción redentora del Mesías? –Les replico enfáticamente que SÍ PUDO tenerla, del Ungido Hijo del hombre, y que con toda probabilidad la tuvo en vista de los acontecimientos pascuales posteriores. Puesto que estaba profetizada en las Escrituras judías que Jesús había estudiado con devoción, carisma y ahínco, en especial durante sus últimos días, y se las había aplicado en su circunstancia; por ejemplo, esos textos de Isaías (49, 1-6; 50, 6-8) que cité después.

    En esos textos de Isaías podemos leer con claridad que el Justo, ungido por Yahvé (que lo “plasmó desde el seno materno para siervo suyo”) con el propósito de unificar y restaurar a todos los judíos (el reino del sur, Judá-Jacob, con el del norte, Israel, como hiciera legendariamente otrora David), había recibido de Yahvé una nueva misión mucho más amplia: la de “ser luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de...

  • Comentario por galetel 28.07.15 | 09:52

    Dice Marcos que Pedro se queda estupefacto y, tomando aparte a Jesús para no desautorizarlo ante los demás discípulos, se pone a reprenderlo, porque eso no puede ser, no le puede ocurrir; eso no es lo que corresponde a un mesías davídico. Entonces Jesús, volviéndose y dando la cara abiertamente ante todos los discípulos, deja bien claro, fuera de toda duda, que su pretensión NO es ser un mesías “al estilo de los hombres” sino “al estilo de Dios”, esto es, no la de ser un mesías davídico triunfante sino el Mesías Redentor sufriente, paciente y muriente, para triunfar a pesar de todo, al fin, por la voluntad redentora del Padre.

    Si se piensa que esta era sólo la opinión pospascual de Marcos, pero no la opinión prepascual de Jesús, del “Jesús histórico”, hay que argumentar muy bien el por qué. Yo creo en cambio que, aunque Marcos hizo unn trabajo redaccional evidente, este pasaje representa verídicamente la actitud prepascual de Jesús, mientras no se demuestre lo contrario.

  • Comentario por galetel 28.07.15 | 09:48

    como portavoz de los que le seguían confiando en sus poderes proféticos y carismáticos. Vencer, triunfar, reinar definitivamente sobre Israel: he ahí lo que esperaban con ansia de él.

    Pero, inmediatamente a continuación, Marcos narra la reacción absolutamente asombrosa y desconcertante de Jesús. Jesús manda “enérgicamente” callar a Pedro y a los discípulos este título que le atribuyen, de Mesías; porque, de proclamarlo ellos así tal cual, sin más, sería sin duda interpretado por todo el que lo oyera -amigo o enemigo- como el de un aspirante a un tipo de poder que Jesús no quiere para sí, y que no reconoce como voluntad de Dios para reinar.

    Por eso les manda callar ese título y pasa a explicarles que él, en cuanto Mesías, deberá pasar por ser derrotado y humillado hasta la muerte a manos de sus enemigos, al contrario de un mesías davídico. Pero que, sin embargo, a pesar de todo, vencerá más allá de la muerte, como corresponde al Justo que es Siervo de Yahvé. <...

  • Comentario por galetel 28.07.15 | 09:45

    He citado a Marcos (8, 27-33) porque estimo que es un pasaje en donde queda claro que, según Marcos, Jesús no pretendía ser un mesías davídico, sino el Mesías Redentor.

    En efecto, primero Marcos indica que los dichos y hechos de Jesús habían daado pie a que sus espectadores y oyentes en general lo tomaran por un profeta apocalíptico, taumatúrgico y haláquico (Maestro prodigioso de ética y sabiduría, de la Torá). Pero Jesús, insatisfecho aun, pregunta a sus discípulos si ellos, que le conocen más de cerca, no ven algo más en él.

    Marcos indica ahora, en segundo término, que los discípulos, encabezados por Pedro, declaran ver en Jesús al Mesías; a un mesías davídico por supuesto, que era lo que ellos esperaban que Jesús se decidiera pronto a ser. Un mesías nacionalista celota que derrotara a los romanos y a los dirigentes judíos colaboracionistas, al estilo de un Judas Galileo. Esto es lo que declara Pedro que aspiran a que sea Jesús, como portavoz de los que le...

  • Comentario por Moisés 27.07.15 | 15:30

    ¡Fabuloso! FABULOSO, en su elección. Por cierto: ¿por qué hay que elegir? ¿no se pueden gustar de ambas, cada una en su lugar?

    Y no se quede con ellas: muchos otros también gustan de Esopo. Y de los otros (no los llame helenistas en estos tiempos con los problemas griegos actuales...).

    ¡Qué cosas!

  • Comentario por fabuloso 27.07.15 | 12:35

    Puesto a elegir entre los milagros (helenistas) atribuidos a Jesús y las fábulas de Esopo, me quedo con estas últimas.

  • Comentario por galetel 26.07.15 | 20:34

    (Isaías 49, 1-6; 50, 6-8):
    “‘Ahora, pues, dice Yahvé,
    -el que me plasmó desde el seno materno para siervo suyo,
    para hacer que Jacob vuelva a él,
    y que Israel se le una-,
    poco es que seas mi siervo
    en orden a levantar las tribus de Jacob,
    y de hacer volver los preservados de Israel;
    te voy a poner por luz de las gentes,
    para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.’
    (…)
    El Señor Yahvé me ha abierto el oído.
    Y yo no me resistí,
    ni me hice atrás. Ofrecí mis espaldas a los que me golpeaban,
    mis mejillas a los que mesaban mi barba.
    Mi rostro no hurté
    a los insultos y salivazos.
    Pues que Yahvé habría de ayudarme
    para que no fuese insultado,
    por eso puse mi cara como el pedernal,
    a sabiendas de que no quedaría avergonzado.
    Cerca está el que me justifica:
    ¿quién disputará conmigo?”

  • Comentario por galetel 26.07.15 | 20:32

    (Marcos 8, 27-33):
    Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?
    Ellos le dijeron: Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.
    Y él les preguntaba: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro le contesta: Tú eres el Cristo.
    Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él.
    Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.
    Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.
    Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: ¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.

    (Isaías 49, 1-6; 50, 6-8):
    “‘Ahora, pues, dice Yahvé,
    -el que me...

  • Comentario por galetel 26.07.15 | 18:55

    La religión judía “antigua” no era la del mesías davídico que salvaría a Israel para sí, era la del Mesías Redentor que salvaría al mundo entero a través de Israel, del “Resto fiel de Israel”, del “Nuevo Israel”, del “Verdadero Israel”, como constaba en muchas profecías.

    Jesús no pretendía ser un mesías davídico, sino el Mesías Redentor.

    El mesías davídico tenía que fracasar para que el Mesías Redentor tuviera éxito. La parte del Israel antiguo que rechazó a Jesús en cuanto mesías-davídico fue tan importante para el éxito de Jesús en cuanto Mesías-Redentor como la parte que lo apoyó. Entrambas hicieron posible la “nueva religión” judía universal, abierta al mundo entero de todos los tiempos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 26.07.15 | 17:46

    Fe de erratas.Por supuesto,pretendo decir "leyendo sus cartas",no entiendo cómo se ha "colado" el "no".Segunda constatación, donde dice "matizasasada",otra irupción incomprensible,pretende decir "matizada".

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 26.07.15 | 17:40

    Sofía,el mismo Pablo reconoce en Rm,más suave y matizasada que Gál pero más radical en el fondo,que los preceptos de la Ley son justos y buenos, pero a lo que apunta Pablo no es a preceptos como el amor a Dios y al prójimo,u otros concretos,sino al concepto mismo de Ley en tanto que orden o régimen de las relaciones entre el ser humano y Dios,un régimen del que no serían desligables preceptos,mitzvot,como el de la circuncisión o los preceptos mínimos a que el propio Mt(cuyo evangelio parece se compone para una comunidad con importante presencia judeocristiana) se refiere.

    Pablo,y ello resulta evidente no leyendo sus cartas(incomprensiva lectura al respecto de Piñero aparte),deja taxativamente sentado que la muerte de Cristo como "maldito de la Ley" ha derogado ésta no ya en sus preceptos digamos buenos e imprescriptibles sino en cuanto modo o régimen de fijar y establecer las relaciones entre el ser humano y Dios,fijadas y centradas ahora en el Espíritu.

  • Comentario por sofía 26.07.15 | 13:54

    En cierto sentido yo creo que sí es admisible decir que Pablo consideraba que los judíos podían seguir con su forma de cumplir la Ley aunque los gentiles tuvieran otras formas. Lo importante es la consideración de que todos los mandamientos se encierran en dos, que son uno: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo -eso lo explicó Jesús, sin despreciar la Ley, pero dejando claro que las normas y tradiciones debeb estar al servicio de la Ley del amor. Y es que no se trata de despreciar las normas aunque se sepa que no son un fin en sí mismas y que cumplirlas en sí mismo no significa la salvación, porque es el amor el que salva, las normas sirven en cuanto proceden del amor y están al servicio del amor. O dicho de otra forma: "no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre"- el sábado, bien entendido, está al servicio del hombre, no es una carga meritoria sino una ayuda de Dios al hombre en la línea de q El nos amó 1º.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 26.07.15 | 04:57

    No tuveino que atar cabos.Un divulgador que lo mismo trata sobre el posmodernismo que sobre Jesucristo,una asentada relación con Piñero,quizá incluso amistosa,en cualquier caso de mutuo reconocimiento y mutua colaboración en agradecido intercambio de favores llegada la ocasión. Tú me concedes espacio a mí y a mis libros en tu programa,yo te concedo espacio a tí y a tu libro en mi blog.

    De ahí el dedicar tantas postales a un libro a todas luces no escrito por un especialista en términos académicos sino que constituye meramente una recensión o recopilación de todos los lugares comunes archisabidos de la misma línea historiográfica que sigue Piñero,sin aportación nueva o personal ninguna.

    Por cierto,el encabezamiento de las anterores postales que transcribía el "Jesucristo,¡vaya timo" del título del libro se ha transmutado en esta última en "El libro sobre Jesús de Nazaret,el Cristo" de Gabriel Andrade",cuestión de maquillarlo de dignidad y respetabilidad.
    ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 26.07.15 | 04:31

    Gracias,Galetel.Me permitiré una pequeña precisión acerca del término "entendidos".Aplicarselo a Piñero,estoy dispuesto a admitirlo,por más que en su "Guía para entender a Pablo" ponga de manifiesto un claro desentendimiento de éste en asunto no secundario sino central cuando propone que según Pablo la Ley no tendría vigencia repecto a los gentiles pero sí mantendría su vigencia respecto a los judíos.

    En lo que atañe a Andrade,en absoluto le correspondería tal término siquiera.Me ió la clave el mismo Piñero cuando en una postal pasada proporcionó la dirección de un programa radiofónico en que este era entrevistado en relación al antecitado libro sobre Pablo.Se trataba de un programa radiofónico de divulgación cultural,"Ágora",emitido desde Venezuela y que me da la impresión debe tener bastante difusión en la América de habla hispana;aparecían de él en youtube un gran número de entradas y bastantes de ellas consistentes en entrevistas a Piñero.

    No tuve....

  • Comentario por enoc 25.07.15 | 20:09

    El que no quiera al Señor, ¡sea anatema! "Maranatha."

  • Comentario por galetel 25.07.15 | 17:55

    Es asombroso constatar que los supuestamente "entendidos", Andrade y Piñero, comentan al nivel de los que no lo entienden, y así, paradójicamente, provocan que lo entendamos mejor.

  • Comentario por galetel 25.07.15 | 17:29

    Buenos comentarios, Antolín.

    Jesús CUMPLIÓ la Alianza antigua iniciando una Alianza nueva. Para eso existía Israel, pero gran parte de Israel no lo entendió y así, paradójicamente, lo provocó.

    El "Nuevo Israel", destinado a abarcar el mundo entero de todos los tiempos, estaba profetizado en el Israel antiguo, con una continuidad que, paradójicamente, pasaba por la tremenda discontinuidad del rechazo y la Cruz.

    La "nueva religión" (en el sentido de nueva relación de alianza con Dios) que fundó Dios-en-Jesús (tanto gracias a la parte de Israel que lo rechazó como a la que lo apoyó) es el cumplimiento cabal de la religión antigua que había fundado Dios-para-Jesús.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 15:34

    ....una ruptura sin soluión de continuidad con lo anterior, no un "salto" hacia un territorio ajeno( al cabo el cristianismo ha integrado el Tanáj,la Biblia hebrea, como parte de su patrimonio) pero sí se ha producido un giro radical,un novum radical que encontraríasu referencia en lo anterior pero que abriría perspectiva y territorio nuevos, ni siquiera presentes aun en el responsable,Cristo, de esta apertura previamente a un hecho radical, teológicamente hablando, hasta un punto que no llegamos a concebir de tan acostumbrados como estamos a esta historia.

    El hecho de la cruz, fundamento a su vez de la resurrección -exaltación a él asociadas( lo he dicho ya,no se trata de algo subsecuente a una muerte por causas que llamaríamos naturales).Será verdad para un creyente,será pura paparrucha para un ateo,en cualquier caso, a la hora de analizar los textos del NT será "conditio sine qua non" tanto para creyentes cuanto ateos a fin de comprender lo que dicen.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 15:09

    ....por parte de la auridad del Templo,en Jn la blasfemia constituye tema transversal y recurrente. Extraña extrema manera de presentar e intentar "vender" un Mesías que algunos quieren presentar y "vender" como construido "ad hoc",lo cual les obliga a negar o minimizar esta cuestión, la cual se significaría en suma y de acuerdo al principio hermenéutico de dificulatad como aquella a la que definitivamente en medida no comparable a ninguna otra cabría aplicarsele.

    Será aquí donde radique el "quid" del por qué la secta de los Nazarenos acabe finalmente por seccionarse del judaísmo.Los de Pablo son los primeros escritos cristianos,relativamente cercanos a los hechos,pues bien,ya en ellos,la semilla de tal divergencia de caminos queda claramente establecida(novedosas,y erróneas, interpretaciones de Piñero y otros aparte). Resuta muy "cómodo" resolver el tema achando a Pablo protognosticismos,cultimisterismos y visionarismos.

    No se habría producido exactamente una...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 14:40

    ....Así lo presentan los textos evangélicos,dar por sentado que se trata de una mistificación,e incluso recurrir a los propio textos para corroborarlo,representa ello sí una mistificación del texto,el recurso a eso del contratexto a que últimamente aludo con frecuencia y cuyo rigor científico resulta cuando menos dudoso y cuestionable.

    Sucede que Jesús fracasa en y con la muerte afrentosa de la cruz, lo cual desde luego contradice las expectativas triunfantilistas de un mesianismo davídico pero creo que a la vez,y tras el choque inicial,podría al cabo ser integrado en el judaísmo sin excesiva dificultad,el Mesías víctima,como su Pueblo,de la persecución que los poderes de este mundo,Egipto,Babilonia,Roma, han desatado contra el Pueblo de Dios y,por ende,contra Dios mismo.Pero...

    Pero Pablo,el redactor de los escritos cristianos más antiguos,incide en la muerte de Jesús como "maldito de la Torah" ,los Sinópticos explicitan una imputación de blasfemia por parte....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 14:24

    ....que tanto podría haberse manifestado en el ámbito judío como en cualquier otro.

    Habría de encuadrársele principalmente en la tradición o línea profética, que prima la misericordia frente a los sacrificios rituales legalistas y que habla de sustituir un corazon de piedra (en alusión probablemente a las tablas de piedra de la Ley) por un corazón de carne o de establecer una Nueva Alianza con la Ley de Dios grabada en el corazón y no reducida a pura exterioridad,a así como con el conocimiento y reconocimiento de Dios proclamado y extendido a todos los pueblos,aspectos no específicos propiamente de Jesús sino ya presntes en el propio ser religioso de Israel.

    El Jesús de los Evangelios se tiene a sí mismo por heraldo deldefinitivo Reino de Dios a la vez que por germen o inicio de esta puesta en acción del Reino, lo cual,da lugar a que sin refutar exactamente la Ley,sí se considere como en cierta manera al nivel de ella e incluso Señor de ella. Así lo presentan....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 13:59

    Lo prometido,o lo amenazado(lo digo por cuánto acostumbro a extenderme)es deuda.Entremos en el tema del ¿Cristo, fundador de una nueva religión?, y hagámoslo ciñéndonos a los textos,que deben ser analizados críticamente pero no de principio y axiomáticamente refutados.

    Decir en primer lugar que el concepto que hoy manejamos de religión en tanto sistema global y unificado de creencias,disinguible con nitidez de otros sistemas religiosos no se correspondería con un concepto propio de aquellos siglos,de ahí el que se dé un anacronismo en el mismo planteamiento de si Jesús,o el propio Pablo pretendían fundar,segun hoy lo entendemos,una nueva religión.

    Por supuesto que Jesús se considera judío,plenamente integrante del Pueblo de Israel y de la Alinza con Yahvé,tanto que incluso por Mesías de Israel se tiene.En ningun momento se consideraría una especie de avatar (algo que los cristianos hemos podido tender inconscientemente a hacer) que tanto podría haberse manifes...

  • Comentario por Yehuda 25.07.15 | 12:10


    “Acudían diariamente al Templo con perseverancia”

    ya, pero ¿acudían a REZAR o acudían a hacer SACRIFICIOS de víctimas inocentes: " bueyes, corderos y palomas" como corresponde a las tres monedas: oro, plata y cobre/bronce

    venía aquí a escribir que por fin entiendo a los revisionistas, y resulta que una vez más tengo que escribir que los revisionistas no tienen ni puñetera idea de esta historia, se pierden en todos y cada uno de los matices, se salen en todas y cada una de las curvas

    (venía a soltar aquí que por fin comprendo la ira revisionista, los revisionistas no soportan una narración no-realista y saben que las religiones tienen como característica típica y como diferencia específica el creerse un cuento para niños y beduinos, una leyenda, un relato mítico)

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 05:14

    ....recurrir al contratexto para elaborar determinadas teorías e hipótesis.Si bien se piensa,¿resulta ello verdaderamente científico y racional?,¿se resuelven los problemas que el texto pueda presentar sobre-poniéndole,sobre-añadiéndole unos pre-supuestos que él en sí mismo no fundamenta,no pre-supone como fuente del discuso o la narración pro-puestos?.

    Con lo de la precisión de inicio,que no considero innecesaria,me he alargadO demasiado e incluso para mí ya es demasiado tarde.Continuaré mañana,hoy más bien, con el tema concreto de si Jesús se consideró fundador de una nueva religión.Sí señalar,antes de finalizar,el que en la historia del Nazareno se da un hecho crucial,justamente la cruz,de la que derivarían la resurrección y exaltación(no de una muerte que diríamos por causas naturales).Si se entiende este hecho como una mera condena por sedición de parte de Roma,no se entenderá la perspectiva de redacción del NT y,en consecuencia,no se entenderá nada.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 04:31

    ....resultaría más grave y notoria la perogrullada,que no cabe sino atribuir a un desconocimiento en profundidad de aquello que se traen entre manos por parte de los en principio tenidos por expertos.

    Parece admisible el considerar que el NT está redactado fundamentalmente en clave paulina,con algunas variantes,y se puedeconsiderar que esta clave no representa sino una adulteración del personaje y la historia iniciales,cual si Pablo y sus adláteres en un arrebato de protognosticismo,de culitimistericismo o de visionarismo hubieran derivado la fIgura de un Cristo celestial de la figura y la historia de un pretendiente mesiánico tan vulgar y corriente omo cualquier otro, que terminó condenado a cruz como sedicioso contra Roma y del que sus discípulos proclamaban,en delirio disonante cognitivo su resurrección-exaltación y su inminente parusía.

    Bien,todo es posible, el caso es que los textos de referencia hablan de lo que hablan y es preciso recurrir al....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 04:07

    Respecto a lo de que Jesús no vino a fundar una nueva religión,utilizaré el mismo término que utiliza Sofía,perogrullada.No dejan de asombrarme determinadas perogrulladas en que incurre no pocas veces la historiografía crítica,descubriendo continuamente el Mediterráneo.

    Primero una precisión, los únicos textos a que atenernos son los que conforman el NT ;su estudio crítico ha demostrado palmariamente que no están redactados en clave histórica "strictu sensu" sino de acuerdo a una lógica,y correspondiente "ingeniería" literaria,teológico-doctrinal,sin que ello presuponga a la par negarles pretensión y valor histórico.

    Esta conciencia ha dado a su vez lugar a un "quodlíbet",expresión tiempo ha muy usada por Bermejo,una "barra libre" interpretativa que ha servido para el roto de fantasías más o menos esotéricas pero también para el descosido de hipótesis y teorías bajo el manto y el barniz de prestigio de la Academia.

    En este últimon caso resultaría ...

  • Comentario por Vera 25.07.15 | 04:02

    El cristianismo en sus inicios era solo otro movimiento dentro del judaísmo, pero los gentiles que abrazaron esta doctrina quisieron distanciarse de algunas costumbres judías, poco después de la destrucción del templo quisieron formar una religión nueva, tanto por su antisemitismo o por miedo a los romanos, aun así fue una secta que fue vista con mucha desconfianza por el imperio.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 25.07.15 | 03:42

    Amedida que se suceden las reseñas,va quedando más en evidencia que el libro de Andrade no es sino una recopilación o recensión,con fines divulgativos,de lo archiconocido de laínea historiográfica en que se encuadra,p.ej.,el profesor Piñero.No se da ni una sola aportación nueva y distinta,si acaso ese toque personal,mentalidad de época obliga,de leer el episodio de las tentaciones en clave de experiencia iniciática,un toque muy mágico-chamánico-New Age al que Andrade no puede quizá dejar de sustraere.

    Tampoco parece darse en Andrade una competencia académica específica para hablar del tema(si me equivoco,que alguien lo señale citando titulaciones,publicaciones y ponencias). Por añadidura se trata de un libro de título tan "academicísimo" como "Jesucristo,¡vaya timo!; ¿De dónde la relevancia que Piñero le concede en su blog?.Ya en otrs comentarios he elucubrado sobre la posible razón de ello,y creo no se trata de elucubraciones infundadas,bien al contrario.

  • Comentario por sofía 24.07.15 | 19:04

    Arriba ponen algunos ejemplos muy mal interpretados. Dicen que un ejemplo típico es Mc 1,44.(de la no desviación de Jesús respecto a los rituales judíos) Pero lo cierto es que Jesús se acercaba a los leprosos, cosa que no debía hacer según la ley con minúscula, y si después de curarle Jesús dice: “Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio”. Precisamente lo deja muy claro: "para que sirva de testimonio"
    Y es que en la ley y los rituales hay cosas que son de sentido común, como que una persona con una enfermedad contagiosa ponía en peligro a toda la población y debía ser alejada de ella, por tanto tenía que haber un testimonio oficial de que esa persona estaba curada y podía volver a reintegrarse.
    Y podría seguir así uno por uno criticando cada uno de los puntos, pero para muestra valen un par de botones.
    Resumiendo: VAYA TIMO DE LIBRO

  • Comentario por sofía 24.07.15 | 18:58

    Y desde la aceptación de esas perogrulladas sobre el judaísmo de Jesús, la Ley etc añado yo que:
    -No es el cristianismo el que se aparta del judaísmo para nacer como una nueva religión, sino el judaísmo el que expulsa al cristianismo, fundando así una nueva religión. Así que los "fundadores del cristianismo" como religión diferente son los que no reconocieron en Jesús el mesías y no se sumaron a la universalización del judaísmo de los cristianos y los quisieron expulsar del judaísmo que dio un paso atrás.
    -Lo de coger espigas por el campo siendo sábado nadie dice que vaya contra la Ley de Dios, pero resulta que se lo criticaron, como resulta que aún hoy día hay judíos que no pueden darle a los botones del ascensor en sábado y diseñan mecanismos especiales para no tener que hacerlo. Esos grupos de judíos que se llaman a sí mismos fieles y tradicionales y cumplidores de la ley, siguen sin enterarse de que es el sábado para el hombre y no al revés, según la LEY.

  • Comentario por sofía 24.07.15 | 18:49

    Totalmente de acuerdo con el resumen de Galetel.
    Pero además es que arriba se dicen cosas un poco raritas, porque encontramos perogrulladas como estas:
    Sabemos que no se podía generalizar sobre los fariseos y que la diatribas de Jesús van en contra de una forma determinada de interpretar la ley y la tradición por parte de un cierto fariseísmo. Tenemos clarísimo que Jesús era judío y que no pretendía derrogar la Ley con mayúsculas, que se traduce en pequeñas leyes con minúscula que están al servicio de esa Ley al servicio del amor a Dios y al prójimo, y por tanto son medios no fines en sí mismos. Y es que Jesús tiene muy claro que no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre, tal como dice, y en ese sentido interpreta la ley. Representa una ética profunda y auténtica llena de sentido común. Y está claro que su universalismo es el del profeta Isaías, en el que es la verdad del pueblo de Dios la q se universaliza. Y así es.

  • Comentario por César Barahona Calderón 24.07.15 | 15:25

    Compacto y resumidísimo. Gracias. Lo hacen suponer también J. Meier (Judío Marginal), y Xavier Sabán (Judaísmo de Jesús).
    "Comunidades cristianas ( ) iniciando un movimiento de separación sustancial de la sinagoga". INTERESANTE. Delgada línea en la que convergen otros movimientos. Por ejemplo de vida contemplativa, esenia y terapéutica. Profesor Antonio Piñero, ¿puede ofrecernos elementos de los monacatos [y de las monasticidades (término que separo de los monasticismos), en tanto aproximaciones de amigos y amigas a los "monasticismos de los monasterios"] alrededor del contexto del Jesús histórico? Gracias.

  • Comentario por galetel 24.07.15 | 11:17

    Según el punto de vista judío más auténtico de su época, Jesús NO fundó una nueva religión, ni lo pretendió.
    Pero según el PDV judío no-auténtico de sus enemigos, Jesús sí lo pretendió, por eso ellos quisieron evitarlo.

    No lo consiguieron, porque el verdadero cristianismo es, en el fondo, el judaísmo más auténtico, fiel al espíritu original y esencial de la Torá, y a la vocación profética de Israel.

    Pero sí consiguieron que en adelante se llamara "judaísmo" a su interpretación errónea de la Torá, y se dijera -erróneamente- que el cristianismo es una nueva religión, distinta del auténtico judaísmo.

  • Comentario por galetel 24.07.15 | 10:55

    Hay que tener claro, Sr. Andrade, que lo que NOSOTROS, leyendo hoy críticamente los evangelios, hallamos que NO se oponía a la Torá sino que la confirmaba, puede ser lo mismo que lo que unos "escribas, doctores y fariseos" del tiempo de Jesús (no todos) hallaban que se oponía la Torá según la interpretación (interesada) DE ELLOS. El PUNTO DE VISTA es crucial; hay que tenerlo muy en cuenta.

  • Comentario por galetel 24.07.15 | 10:03

    La condena a muerte de Jesús provino de Pilato, por sedición al pretender ser "rey de los judíos", esto es, un mesías davídico. Pero fue por denuncia y acusación de las autoridades judías, para mantener el orden público durante las fiestas, que la predicación de Jesús podría alterar si se presentaba al pueblo como pretendiente al trono de David. Esta supuesta pretensión de Jesús la habían deducido de su predicación y comportamiento, en el Templo, durante su entrada a Jerusalén y en Galilea durante su ministerio. Las actitudes de Jesús fueron interpretadas erróneamente como contrarias a la Torá, por parte de los judíos tradicionalistas rigoristas que lo denunciaron a las autoridades. Pero Jesús sólo había pretendido restablecer la práctica correcta de la Torá, que perjudicaba -directa e indirectamente- a los intereses de los romanos y los judíoa colaboracionistas.
    Jesús había sido el paladín del judaísmo más auténtico, pero los judíos no-auténticos lo malinterpretaron.

  • Comentario por galetel 24.07.15 | 09:37

    A mi entender, está claro en los evangelios -leídos críticamente- que Jesús no sólo no se opuso a la Torá sino que intentó devolverla a su espíritu original que se había perdido. "Jesús buscaba siempre la voluntad profunda de Dios y en ocasiones eso pareció ponerlo por encima de Moisés mismo" (Piñero). A ojos y oídos de muchos "escribas, doctores y fariseos" (no todos) que presenciaban su ministerio y escuchaban sus parábolas, Jesús se oponía a lo que ellos consideraban la Torá. En particular, el carácter justificante de los pecadores, y no justiciero, que Jesús interpretaba de las Escrituras, carismáticamente, con autoridad propia. Casi en cada una de sus parábolas se le opusieron los tradicionalistas, quienes no le reconocían carisma ni autoridad alguna. Este enfrentamiento continuo con Jesús llevó finalmente a los oponentes más rigoristas a denunciar a Jesús ante las autoridades judías de Jerusalén, las que luego instigaron su condena a muerte.

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