El blog de Antonio Piñero

Vida del apóstol Felipe según sus Hechos Apócrifos

30.01.12 | 06:32. Archivado en Hechos Apócrifos de los Apóstoles
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Águila

Hoy escribe Gonzalo del Cerro

Hecho III (cc. 30-36): Ministerio de Felipe en Persia

El Hecho III sigue a Felipe hasta el territorio de los partos, donde “predicaba el evangelio de Cristo” (c. 29,1). En aquella tierra, la Persia tradicional, se encontró con Pedro y con Juan, a quienes rogó que rezaran por él para que pudiera cumplir las tareas de su ministerio. La oración de Pedro y Juan tuvo como respuesta una favorable voz del cielo. En efecto, Felipe percibió cambios en su persona.

El Espíritu del Señor lo llenó de cualidades dialécticas, cuando antes era torpe de palabra. Más aún, Jesús caminaba ocultamente con él llenándole de un espíritu nuevo (III A 3). Lleno de optimismo por su transformación, elevó una larga plegaria al Señor Jesús pidiendo sabiduría y fortaleza para poder aspirar a lo más alto. Felipe creyó recibir la respuesta en un árbol que brotó en el desierto y le brindó alivio y descanso. Comprendió que Dios le hablaba también en un águila, cuyas alas estaban desplegadas en forma de cruz. Efectivamente, Jesús habló por boca del águila de su protección y de la seguridad de sus promesas. Habló luego el Señor que dijo a Felipe: “Levántate y camina, que yo estoy contigo” (III A 9,1).

Viaje por mar y tempestad

Llegó Felipe junto al mar y encontró una nave que partía para Azoto. Embarcó después de concertar con los marineros el precio de su pasaje. Después de navegar un largo trayecto, se levantó una terrible tempestad que puso la nave en peligro de naufragio. Los marineros comenzaron a arrojar el bagaje y se despedían unos de otros, pensado que no tenían salvación. Fue entonces cuando Felipe se levantó, se dirigió a la proa e increpó al mar, que se tranquilizó plenamente hasta producirse una gran bonanza. El prodigio conmovió a los marineros, que cayeron a los pies del apóstol preguntando qué tendrían que hacer para ser siervos del Jesús del que Felipe predicaba (c. 34, III A 12).

El apóstol aprovechó la ocasión para dirigir a los presentes una larga alocución, mitad plegaria, mitad exhortación. Como los vientos y el mar se tranquilizaron, los pasajeros quedaron llenos de espanto y admiración. Mucho más cuando en el cielo apareció un sello luminoso mientras sonaban voces de coros celestiales, que cesaron cuando “el sello fue elevado al cielo” (III A 14). Llegados a Azoto, los marineros contaban la gloria que habían visto durante aquel viaje. Felipe quiso abonar el precio del pasaje, que los marineros no quisieron aceptar. Se consideraban bien pagados con los servicios que habían recibido a lo largo de aquellos días de navegación. El resultado fue que muchos creyeron y dieron gloria a Dios (III A 15).

No es fácil concordar todos estos datos con las informaciones que ofrece el libro de los Hechos canónicos cuando sitúa el lugar de la reina Candaces en Etiopía. El viaje desde el Sur del mar Caspio hasta el territorio de los candaces, luego la visita a Azoto y a Nicatera ha hecho pensar que detrás de la mención de los partos deba entenderse otra tierra. Lo mismo podríamos sospechar del reino de los candaces y hasta de Nicatera, que F. Amsler sospecha que pudiera tratarse de la Cesarea de Palestina al Norte precisamente de Azoto . (Cf. F. Amsler, HchFlp 38-39).

Felipe entró en la ciudad vestido con una túnica y un manto de lino. Dirigió una alocución a los presentes sobre la diferencia entre el alma y la carne. Insistía en la idea de que la continencia de la carne era el descanso del alma y el preludio de la vida celestial. Les proponía como modelo la vida del águila, para quien la esencia reside en las alturas. Así deben ser los cristianos, que tampoco deben tener nada común con las cosas de aquí abajo. Para ellos está el nuevo nacimiento, que es la manera de prepararse para gozar de las delicias eternas. Y partiendo de las Escrituras, les predicó la doctrina sobre el Hijo de Dios. La consecuencia fue la conversión de los presentes. Felipe los bautizó en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (c. 36,1).

(Águila en forma de cruz)

Saludos cordiales. Gonzalo del Cerro

13 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por eduar 31.01.12 | 11:42

    Pablo quería hacer de Roma la Nueva Jersualén... ya que en la verdadera no tenía cabida sus concepciones, le agobiaba que nadie viera un gramo de platonismo idílico en Yeshúa.
    Pero los judíos de Roma distan bastante con los que se encontró en la Diáspora de Asia Menor y Grecia. Pedro Cefas no fue con tanta pompa y se los ganó, ya me dirás a que cuento responde Marcos atacando a Pedro, y la cantinela de que los apóstoles eran torpes y no entendían a Yeshúa cuando les hablaba con palabras sencillas del campo. Lo que es artificioso y chocante, resulta de poner en boca de los apóstoles la adaptada teología gentil del Cristo.
    Los johánicos del IV ya fijaron un límite, Yeshúa, su carne (pan) y su sangre (vino) es el verdadero Templo. Lo que eran iglesias domésticas se convirtieron en los nuevos templos de Roma pero erigiendo a Cristo, se cambió el Reino de los Cielos por los pueblos que recogieron el legado de Roma. Un segundo poder sobre la plebe, hasta hoy.

  • Comentario por eduar 31.01.12 | 11:15

    Queda claro que Yeshúa de Nazaret era un hombre de la Galilea rural profunda, sencillo y la fuerza de sus enseñanzas brotaba desde el corazón. Saulo-Pablo era hijo de libertos, de cultura cosmopolita de una ciudad portuaria Tarso.
    Amigo Yehuda ¿ Te imaginas que diría Saulo o Pablo ,da igual la transformación, acerca de Bautista y cuánto duraría conviviendo en una comunidad de esenios? Me quedaría a esperarlo sin llevarme silla
    Gran Patrimonio se perdió de Yeshúa el que habló antes que hablarán más de Cristo que del Reino de los Cielos. Como era visto por Jacobo el Justo y los suyos que estuvieron a punto de lavar la imagen de Yeshúa el Cordero Isaíco, la que ensuciaron vilmente José Caifás y su suegro Anás el Viejo. Dt(21,23) : Máldito el colgado "crucificado a los ojos de YHWH
    Máldito sea su último vástago Anás el Joven que asesinó a Jacobo el Justo y sus "ah" más destacados dentro del Sanedrín el año 62.
    Shalom ah Yehuda Kyriakos

  • Comentario por Yehuda Kyriakos 31.01.12 | 10:24

    "la identificación de Yeshúa como Cordero"

    1) Yeshua incoa el salmo 22
    2) María Magdalena se topa con el fámulo que dejó José de Arimatea para avisar
    3) sacerdotes disidentes perseguidos por los Anás y chavales fariseos del barrio alto se reunen "en casa de María, madre de Marcos"
    4) alguien exclama: "a este Jesús lo resucitó D--s"
    5) Apolo de Alejandría, "varón elocuente versado en las escrituras", proporciona la primera elaboración
    6) Llega el torbellino Saulo/Pablo
    7) "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Pedro"
    8) "los de Santiago" pillan a Pedro comiéndose un asado en Antioquía: -"¡no matarás al cordero!", y hasta Bernabé (brazo derecho de Saulo) se levanta de la mesa



  • Comentario por Yehuda Kyriakos 31.01.12 | 02:49

    A Saulo

    A Saulo había tres cosas que le sacaban de quicio: la perversa materia manifestada y revelada en su escuálido cuerpo, indigno de mente tan preclara, el imperio de los romanos, obra de Satán/Satanás, y el Sanedrín foral de Jerusalem

  • Comentario por Yehuda Kyriakos 31.01.12 | 02:31

    El rabino Saulo y el apostol Pablo

    Tenía una doctrina luminosa: reducir todas las normas de purificación a bendecir la mesa y dar gracias.
    Y tenía una doctrina tenebrosa: el ungido murió en la cruz para librarse del cuerpo del pecado.
    Y tenía una doctrina secreta: llegar al poder en Roma.

    Mortificar la carne, sacrificar la carne y morir por la Causa era lo que entusiasmaba a Saulo,
    por eso toda su religión se resumía en dos puntos: (1) ellas deben llevar "el pañuelo de sumisión" en la cabeza y guardar silencio en la asamblea, y (2) ellos deben obedecer ya al Alto Mando ya al Comité Central


  • Comentario por Yehuda Kyriakos 31.01.12 | 02:17

    En fin

    Saulo tuvo ideas luminosas ... Y tuvo ideas muy tenebrosas

  • Comentario por Yehuda Kyriakos 31.01.12 | 01:51


    Cuando Saulo (ca. 55-60) ordena a Bernabé escribir su evangelio con recuerdos de Marcos (1) quiere que las sinagogas helenas (y por supuesto Roma) rompan con todo lo que huela a Sanedrín (2) quiere marcar distancia con los piadosos vegetarianos de Yaakob y (3) maldecir a Pedro y denigrarlo, pues Pedro no entiende que Jesús "es preciso que" muera.

    Para Saulo está claro que Jesús tiene que morir para que condenada la carne brote el espíritu. Para Pedro es una monstruosidad justificar la muerte de Jesús para cumplir los planes del Dios de Saulo: que "el israel de Dios" coincida con el imperio de Roma, "salvándonos [así] de todos los que nos aborrecen" (Lucas 1, 71)

    Saulo era un poseso/obseso de una idea y una ideología, poco que ver con el que dijo que su carne estaba hecha de pan de trigo y su sangre de vino tinto





  • Comentario por eduar 31.01.12 | 00:18

    En cambio Pablo preparó el Pacto con Roma, en su Carta a los Romanos y el creía su inmolación realzaría a su Cristo. Me gustaría preguntarle a Pablo si prefiere el Reino de los Cielos de Yeshúa, costoso por utópico para razas de víboras. O se siente orgulloso por la Nueva Pax Romana que se apropió del alter ego Cristo, creado por Pablo deformando a Yeshúa. Cristo servía por los sucesores de Constantino de objeto para seguir controlando a sus provincias, ya cansadas de su yugo a través de los ejércitos.

  • Comentario por eduar 31.01.12 | 00:11

    Yehuda yo creo que el Evangelio de Marcos final fue destinado a los judíos de Roma. Los de Jerusalén estaban perdidos para Pablo, se usó la hecatombe a la que condujeron los "mesías davídicos" que intervinieron en el "Levantamiento judío contra Roma", reconozco que Menahem sería el que daría más la talla, Juan de Giscala y Simón Bar-Giora eran más chapuceros. Para reforzar la imagen del Cristo Divino y Pacífico.
    La imagen de Yeshúa es distinta el profeta del Pacto que se negó a mancharse con la sangre de otros, y a cambio se ofreció expiación para que YHWH desatara su juicio Is(59,15-21) que se iniciaba desde el monte de los Olivos Zac(14, 1-21). Este juicio traería el Reino de Dios a la Tierra, el lo intentó de una forma y otra durante su ministerio. Para él fue un palo muy duro ser rechazado en su entrada triunfal por el Templo y recibir las burlas de mercaderes y cambistas. Asumir el trance de la expiación se retrata bien en Marcos y no en el IV Evangelio

  • Comentario por Yehuda Kyriakos 30.01.12 | 22:11

    Q

    "Q" parece ser los "dichos arameos" que recopiló e "interpretó como pudo [y quiso]" Mateo ...

    Tras la guerra (ca. 75-80) la fama de "Yeshu'a HaNatserat Melech HaYehudim" se extendió ... Y el "Evangelio de Dios" de Saulo y su escriba Bernabé se convirtió en texto casi sagrado, pero no satisfacía en los ambientes de fariseos disidentes, dado que el texto de Bernabé-Saulo es un texto rápido con prisas que va a lo que va (Marcos, ca. 55-60): atacar al Sanedrín, atacar a Yaakov, atacar a Pedro, y remachar Jesús tenía que morir y "Jesús resucitó según mi evangelio" (2 Tim 2, 8)






  • Comentario por eduar 30.01.12 | 18:24

    ¿Si Q no contiene relato de la Pasión y Resurrección, la identificación de Yeshúa como Cordero Isaíco sucedió después? O Q es incompleto
    En los Evangelios está en el IV puesto en boca de Bautista Jn(1,29) que complementa los discursos del Bautista en Sinópticos. En Lucas II Parte (Hechos de los Apóstoles) Felipe el diácono lo expone al sirviente etíope de la reina Candace. Hch(8,33-34)
    Aparece en el Apocalipsis Yeshúa metafóricamente como Cordero en la lucha apocalíptica
    En la Cartas hay que esperar hasta leer claramente a I Pedro (1,19-21)

  • Comentario por eduar 30.01.12 | 17:56

    Emérito del Cerro ¿Si Q no contiene relato de la Pasión y Resurrección, la identificación de Yeshúa como Cordero Isaíco sucedió después? O Q es incompleto

    - Según Hechos de los Apóstoles Hch(8,4-40) las ciudades ligadas a Felipe Diácono son Azoto y Cesarea Marítima de Samaria. Es lógico que Amsler piense que es entonces por descarte Cesarea Marítima y no Nicatera. En este diccionario del NT http://bit.ly/wqiOT4 se apunta que Nicatera es una ciudad inventada por el autor que sitúa en Grecia . El Hecho 4 transcurre en Azoto y el 5-6-7 en la imaginaria Nicatera de Grecia.

    Lo importante del encuentro entre Felipe el diácono y eunuco sirviente de la reina etíope Candace. Es el uso tan temprano de ver a Yeshúa como la confirmación profética del Cordero Isaíco. Aunque en el Evangelio Q no se perciba rastro, no hay historia de la pasión y resurrección. Esta identificación sería la que Pedro y Juan Zebedeo defendieron al enfrentarse al Sanedrín y al Sumo Sacerdote...

  • Comentario por eduar 30.01.12 | 16:56

    Gracias emérito Gonzalo del Cerro por su resumen del Hecho III de Actas de Felipe

    - En su explicación no ha mencionado que se solapa Felipe el Diácono y su labor en Samaria de Hechos de los Apóstoles Hch(8,4-40) con Felipe Apóstol. Supongo que un lector medio en escrituras cae en esto. Habra casos que sin esta aclaración no sepan distinguirlos. No creo que estas confusiones pueda hacer pensar y sustentar dos Felipes en Hierápolis. Hubo uno Felipe Apóstol y queda claro en el Hecho XIII
    - No creo que Felipe el diácono fuese torpe y necesitara del auxilio en esos menesteres por Pedro y Juan. El éxito de Felipe en Samaria fue lo que atrajo a Pedro y Juan Zebedeo. Alguna vez le comenté la posibilidad de la ausencia de los hijos de Zebedeo que huyeron a Galilea quedando Pedro y Jacobo el Justo, sólos en Jerusalén. Pablo en Gálatas(1,18-20) lo confirma 1ª subida a Jerusalén por la Pascua del 37.


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