Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Hecho III (cc. 30-36): Ministerio de Felipe en Persia
El Hecho III sigue a Felipe hasta el territorio de los partos, donde “predicaba el evangelio de Cristo” (c. 29,1). En aquella tierra, la Persia tradicional, se encontró con Pedro y con Juan, a quienes rogó que rezaran por él para que pudiera cumplir las tareas de su ministerio. La oración de Pedro y Juan tuvo como respuesta una favorable voz del cielo. En efecto, Felipe percibió cambios en su persona.
Prometí en la postal del viernes pasado escribir en esta semana sobre la reencarnación en el cristianismo primitivo. Era mi idea hacer un resumen del capítulo correspondiente y valorarlo. Al releer el capítulo con más detenimiento, veo que el resumen que los dos autores, Mercedes López Salvá Miguel Herrero de Jáuregui, hacen de su capítulo es excelente, por lo que pienso que lo mejor es dejarles a ellos la palabra. Transcribo, pues, su conclusión:
”En conclusión, podemos afirmar:
”a) La reflexión de los cristianos sobre la transmigración comienza a cobrar auge en el siglo II con el platonismo medio y llega probablemente hasta el siglo VI, cuando se declaró anatema a todo el que defendiera las ideas "origenistas", como se etiquetaba a estas alturas a cualquier posición en defensa de la reencarnación de las almas.
Hoy escribe Fernando Bermejo
Rudolf Bultmann, uno de los exegetas y teólogos de referencia tanto para católicos como para protestantes, no fue en modo alguno un antisemita. Además, su amistad y su solidaridad con judíos es un hecho, y también que no estaba dispuesto a permitir en su presencia comentarios despectivos hacia los judíos. Que Bultmann tenía buenas relaciones personales con judíos está ampliamente demostrado por el caso de Hans Jonas, el filósofo e historiador de la gnosis, que fue obligado a abandonar Alemania durante la guerra, y que mantuvo su amistad con él. Además, en 1938, Bultmann salió en defensa del filólogo judío Paul Friedländer cuando este fue arrestado.
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Hecho II (cc. 6-29): Enfrentamiento con los filósofos de Grecia
El Hecho II sitúa a Felipe en Atenas. Era su destino atribuido en el sorteo realizado por el mismo Salvador. Los textos son testigos del disgusto de Felipe por el resultado del sorteo. Pero en este Hecho II encontramos ya a Felipe en Atenas enfrentado a los filósofos de la ciudad. El texto del apócrifo da testimonio de la obsesión de los atenienses por oír “novedades”. Esta circunstancia proporcionó a Pablo una base dialéctica particularmente original y oportuna para dirigir a los areopagitas el discurso de Hch 17,21-31, pronunciado sobre la cima del Areópago.
Repetidas veces me han preguntado por un tema al que, en verdad, he dedicado poca atención en mi vida profesional, aunque hay indicios ciertos de que en el cristianismo de los comienzos, siglos II y III, existen autores quienes, a veces, de una manera un tanto velada profesaron esta doctrina. Una vez más, se observa que el cristianismo de los comienzos se muestra enormemente variado.
Ahora tengo entre mis manos un libro excelente que trata, de una menara clara, ordenada, y diría que casi completa, este tema entre los escritores de nuestra cultura y en las que nos rodean y que han podido influir en ella. He aquí su ficha
Hoy escribe Fernando Bermejo
Como cualquier lector mínimamente inteligente puede fácilmente entender, algunos textos recientes en los que se han mencionado tics antijudíos en teólogos conocidos de los lectores simplemente constituyen una ilustración elocuente del alcance del antijudaísmo teológico, una realidad que cualquier historiador conoce y sobre la que se han escrito numerosos trabajos documentados (que, comprensible pero desgraciadamente, la mayor parte de las personas desconoce). En ningún caso constituyen, por supuesto, ataques personales, no solo porque tal tarea sería una absurda pérdida de tiempo, sino también, y sobre todo, porque, como he dicho clara y explícitamente, los tics antijudíos se reiteran de modo sistemático en miles y miles de exegetas y teólogos, egregios o no.
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Hecho I (cc. 1-I A 18): Salida de Galilea
Resurrección del hijo de la viuda
El apóstol Felipe era natural de Betsaida en la zona septentrional del lago de Galilea, como Pedro y Andrés. El relato de los HchFlp empieza precisamente con su salida de Galilea, ocasión en la que inició el curso de sus prodigios resucitando al hijo único de una viuda. La pobre mujer que había malgastado su hacienda en médicos y en ofrendas a los ídolos vanos (I 1,2-3). Felipe consoló a la doliente madre prometiéndole la resurrección de su hijo por obra de Jesucristo, el redentor de la humanidad. El que cree en el crucificado recibirá la vida eterna, decía Felipe.
Hoy escribe Antonio Piñero
Esta semana les presento, como prometí a su autor, una crítica radical a la manera de concebir a Jesús, a partir de un análisis mío al libro de Hans Urs von Balthasar, "¿Nos conoce Jesús? ?Lo conocemos?, reedición de Editorial Herder, 2010, Barcelona, por un alumno de filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid. supongo que esta crítica es también aplicable a Fernando Bermejo.
Hoy escribe Fernando Bermejo
El año pasado, una colega y amiga que trabaja en el ZfA (el Centro para la investigación del antisemitismo, de la Technische Universität de Berlín) me remitió copia de un trabajo en curso, que contiene diversos datos sobre la historia del antijudaísmo sumamente interesantes. Recupero uno de ellos, pues creo que puede ser muy revelador para que nuestros lectores más reflexivos comprendan mejor algunas reacciones suscitadas por algunos textos de este blogger.
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Identidad del protagonista
Felipe es el protagonista de los Hechos con una personalidad prolija de variados perfiles. Cuando el Salvador recomienda a Mariamne, hermana de Felipe, que ayude a su hermano en las tareas de la evangelización, traza un carácter del apóstol como de hombre inseguro y vacilante en sus determinaciones. Y aunque lo califica de “audaz e irascible”, reconoce que necesita apoyos puntuales, y pide a la sacrificada mujer que no lo deje solo porque podría “crear problemas a la gente” (HchFlp VIII 95).
Hoy escribe Antonio Piñero
Concluiremos enseguida –si fuere posible-- la exposición y valoración de “Jesús y su movimiento” según Marvin Harris, valoración hace tiempo pedida por algunos lectores.
Tras la muerte de Jesús, según Harris, flanqueado en la cruz por dos bandidos-celotes, probablemente discípulos suyos, o al menos simpatizantes de su movimiento (de lo contrario no se explica que crucifiquen a Jesús entre ellos), se observa una gran conmoción de los discípulos de Jesús, quienes habían sido dejados en libertad por los romanos, debido a su insignificancia. Los discípulos “todavía no habían vislumbrado la idea de que el culto a Jesús tenía que ser el culto a un salvador pacífico y no el de un salvador vengativo” (p. 170).
Mi pregunta aquí : ¿Cómo podía vislumbrar los abatidos discípulos que había que dar culto a Jesús?
Hoy escribe Fernando Bermejo
“Jesús apareció en Galilea cuando el pueblo judío vivía una profunda crisis religiosa. Llevaban mucho tiempo sintiendo la lejanía de Dios. Los cielos estaban "cerrados". Una especie de muro invisible parecía impedir la comunicación de Dios con su pueblo. Nadie era capaz de escuchar su voz. Ya no había profetas. Nadie hablaba impulsado por su Espíritu. Lo más duro era esa sensación de que Dios los había olvidado […] Los primeros que escucharon el evangelio de Marcos tuvieron que quedar sorprendidos. Según su relato, al salir de las aguas del Jordán, después de ser bautizado, Jesús «vio rasgarse el cielo» y experimentó que «el Espíritu de Dios bajaba sobre él». Por fin era posible el encuentro con Dios.” (negritas originales)
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Hechos del Santo Apóstol y digno de alabanza, Felipe
Introducción
Los Hechos Apócrifos de Andrés, Juan, Pedro, Pablo y Tomás, etiquetados por Rémi Gounelle como composiciones de la “primera generación”, fueron seguidos de otros dedicados a la ampliación de los antiguos o a la presentación de apóstoles, desconocidos prácticamente en los escritos canónicos. A partir del siglo IV ven la luz nuevos Hechos, variados en su forma y extensión. Pero de todos podemos afirmar con R. Gounelle que toman abundante material de los libros canónicos. Puede verse R. Gounelle, “Actes apocryphes des Apôtres et Actes des Apôtres canoniques”, Revue d’Histoire et de Philosophie religieuse, 84 (2004) 3-30, esp. pág. 6.
Sábado, 26 de mayo
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza