El blog de Antonio Piñero

Rasgos que caracterizan la figura del Jesús histórico (III) ( 192-16)

19.08.11 | 06:42. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios,
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Hoy escribe Antonio Piñero

Seguimos con las líneas maestras, esenciales, de la reconstrucción de la figura del Jesús según Gonzalo Puente Ojea (Apartado A y comenzamos el B). Hacemos un resumen, no un desarrollo.

• Jesús utilizó el modismo arameo “Hijo del Hombre” como alusión modesta, o enfática, a sí mismo en determinadas circunstancias.

Esa misma expresión como título mesiánico le era desconocida, así como también a las muchedumbres que lo oían, la cual no podría haber entendido tal uso titular sin explicación alguna.

Por tanto, todos los textos evangélicos que atribuyen a Jesús:

a) una segunda venida como juez mesiánico divino, o

b) una teología de la necesaria pasión del Hijo del Hombre

son productos o bien de profecías ex eventu, es decir, formuladas una vez que han ocurrido ya los hechos o bien (complementariamente) una creación teológica de la comunidad tras la muerte de Jesús y la creencia en su resurrección.

En ningún momento de su vida se creyó Jesús Hijo de Dios óntico y rea; es decir qué el mismo fuese Diosl, sino metafórico, como profeta. Para él hubiese sido absolutamente imposible creerse tal cosa dentro del marco de su acendrada religión judía. Toda la teología del “hijo de Dios” que pueda entenderse en un sentido real y físico es creación de la comunidad en el período postpascual

• Jesús tampoco fundó una iglesia alguna o en momento alguno de su vida terrenal, tal como la vemos hoy, pues era incompatible con su noción del reino de Dios sobre la tierra, judío del todo.

Su grupo especial de Doce discípulos representaba tan sólo simbólicamente al futuro Israel restaurado.

B. El núcleo de la predicación de Jesús y de todos su intereses durante su ministerio público fue la predicación del reino de Dios.

En ningún momento aclaró ni necesitó explicar qué era ese Reino, cuál era su naturaleza, etc. (sólo aclaró circunstancias externas y su valor extremo), de lo que se deduce con claridad meridiana que su noción del Reino de Dios era compartida con la de sus oyentes. Era, por tanto, plenamente judía.

¿En qué consistía el Reino de Dios?

Se deduce estudiando las concepciones judías mayoritarias de los judíos de la época de Jesús. Se concepto nuclear era el cumplimiento de las promesas divinas al pueblo de Israel, por lo que el Reino era el mismo que el predicado por la tradición israelita respecto al futuro glorioso de Israel.

Se trataba de una utopía político-religiosa construida durante siglos, sobre todo por los profetas. El Reino estaba fundamentado en la venida de un agente mesiánico, normalmente un rey aclamado por el pueblo y que tuviera ascendencia davídica.

El reino de Dios implicaría

a) La libertad de Israel de todos sus enemigos, condición primera para el dominio de Yahvé sobre la tierra y el cumplimiento de su Ley;

b) La expulsión de los extranjeros, pues impedían el pleno cumplimento de la Ley, y finalmente

c) El dominio paralelo de Israel sobre todas las naciones del universo, que mirarían desde lejos con respeto y temor el poder de Dios asentado en el monte Sión.

La venida del Reino era futura pero inminente.

Aunque el dicho “Algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean venir al reino de Dios en poder” (Mc 9,1 y par.), pueda haber sido retocado por la Iglesia primitiva, su idea central pertenece al pensamiento de Jesús.

Las exigencias para entrar en el reino de Dios son muy precisas. Son necesarios:

a) El arrepentimiento sincero de corazón;

b) La movilización ideológica para permitir la instauración del Reino, pensado probablemente como que iba a acaecer tras una acción colectiva guiada por la mano de Dios;

c) Una disposición de apertura de ánimo, de abnegación y renuncia a sí mismo para sobrellevar cualquiera dificultad que se hiciera presente antes de la llegada del Reino;

d) El cumplimiento de unas normas éticas rigurosas (posteriormente se detallarán).

Seguiremos
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


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Comentarios
  • Comentario por Xabier 21.08.11 | 07:43

    Estimada Sofía:

    Has dicho algo muy interesante: "No creo que sea obligatorio que haya ningún dominio, y sobre todo no veo por qué iban a mirar de lejos. Isaías pensaba que vendrían todos a Jerusalén, y eso no implica mirar desde lejos sino bien de cerca y por convencimiento e iniciativa propia, no por sometimiento al pueblo de Israel, sino por reconocimiento de Yahve como el Dios verdadero."

    Creo que tanto GPO como tú tenéis parte de razón. Tú tienes razón (y no GPO, en mi opinión) en que todos irían a Jerusalén y eso es bien de cerca). Pero sí tiene razón GPO en lo del dominio. Si miramos Zacarías 14 (texto al que le he dado muchas vueltas porque creo que explica el numerito del Templo -su último versículo- y gran parte del Apocalipsis Sinóptico), se ve que sí hay dominio: habrá una guerra contra Jerusalén en la que intervendrá Dios y luego habrá un sometimiento y castigo para quien no se someta.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 21.08.11 | 03:39

    Sofía,por supuesto que la frase final es una ironía.Considero a Pablo,en efecto,un genio religioso,es el primero que tiene conciencia de las consecuenxcias y posibilidades abiertas a raíz del acotecimiento Jesús,tal y como los propios comkpañeros de éste no habían sido aún capaces de ver.

    Ni siquiera piense que me resulta el personaje más simpático o que comulgo en todo con él,pero sí me parece un personaje clave en elo que debemos incidir necesariamente porque si se ha dado cuenta por lo que dicen GPO,Piñero y tantos otros,de hecho hoy es casi un lugar común,todas las acusaciones de falseamiento del Jesús originalb y de invención espúrea de una nueva religión se centran en Pablo,es él al cabo y ni siquiera el propio Jesús quién está en el punto de mira.

    Y no sin razón este colocarle en el punto de mira puesto que con él se marca la andadura ya irreversible del cristianismo como religión independizada del judaísmo,algo cuya importancia no es preciso señalar.

  • Comentario por sofía 20.08.11 | 18:39

    En cuanto a lo que dice el post sobre el reino, no acabo de ver algunas cosas. Por ejemplo, en c:
    "El dominio paralelo de Israel sobre todas las naciones del universo, que mirarían desde lejos con respeto y temor el poder de Dios asentado en el monte Sión."
    No creo que sea obligatorio que haya ningún dominio, y sobre todo no veo por qué iban a mirar de lejos. Isaías pensaba que vendrían todos a Jerusalén, y eso no implica mirar desde lejos sino bien de cerca y por convencimiento e iniciativa propia, no por sometimiento al pueblo de Israel, sino por reconocimiento de Yahve como el Dios verdadero.
    Lo mismo digo de los extranjeros que se tienen que marchar. Será el imperio que los domina y somete el que se tenga que ir, pero cualquier extranjero que reconozca al verdadero Dios no tiene por qué ser rechazado. Desde luego habrá diversas concepciones distintas del reino, pero más bien desaparecerían las relaciones de dominio entre naciones como la q sojuzgaba a Israel.

  • Comentario por sofía 20.08.11 | 18:30

    Antolín, me temo que el último párrafo no acabo de entenderlo. No sé si utiliza la ironía como recurso, pero en este medio y teniendo en cuenta que nos conocemos poco y a veces nada, mejor parece que si piensa que Pablo era un falsario lo diga y si piensa que era un genio, también. A mí Pablo me parece que es "una tendencia" con su contrapeso correspondiente en otra tendencia y punto. No es para tanto. Pero el caso es que sé que a vd le gusta Pablo y por eso supongo que ironiza con lo de falsario. Quien le lea por primera vez no creo que lo tenga tan claro.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 20.08.11 | 02:26

    Sobre cumplimiento o incumplimiento,en fin,una cuestión de matiz pero muy importante.Cabe decir que Jesús lleva la Ley,en su contenido esencial,y los Profetas a su culmen,a su cumplimiento máximo,pero loobque adviene es que EN Él,digamos por pasiva,lo que se cumple es la cruz,derivada de la condena que la autoridad religiosa judía en nombre de la Ley formula,aunque no la ejercite directamente.

    He aquí,teológicamente hablando,el problema de los problemas,la madre de todos los problemas,escándalo para los judíos y para los gentiles racionalistas de ahora necedad,más bien "cacao"mental(por no emplear otra expresión más grosera) y ,sobre todo,tergiversación falaz e interesada proveniente de aquel falsario de Pablo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 20.08.11 | 01:46

    ...al pensamiento de entonces de asociar enfermedad y pecado,puede derivarse un mensaje o enseñanza de primar o anteceder la ssalud del alma sobre la del cuerpo,pero como sea,la explicitud de la frase queda ahí y ,desde luego,en primer término significa lo que significa,el arrogarse Jesús la potestad de perdonar los pecados,potestad absolutamente reservada a Dios. Historicidad aparte,sin duda el pasaje es "fuerte",acaso el más de todo el texto de los Sinópticos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 20.08.11 | 01:37

    En los Sinópticos cuando se le reprochan incumplimientos acerca del sábado,el reproche por excelencia acerca del incumplimiento de la Ley,´siempre se pone en boca de Jesús una réplica oportuna y hasta asumible por la lógica judía,así,a lo de las espigas arrancadas en sábado,Jesús evoca el uso por David y sus hombres de los panes de la proposición reservados alos sacerdotes tras penetrar en la Casa de Dios,y a la curación en sábado replica con lo del rescate del animal caído en un hoyo o pozo..Lo más "fuerte"que se le adjudicaría a Jesús a este respecto no sería tanto el incumplimiento como la frase de "el Hijo del Hombre es señor del sábado.

    Para episodio realmente fuerte en los Sinópticos,no vinculado ya en sí al cumplimiento o no de la Ley,el de la curación del paralítico,con el "tus pecados te son perdonados",interpretado por los testigos como blasfemia y que Cristo ratifica con la curación física.Pueden verse aquí referencias al pensamiento de entonces de...

  • Comentario por sofía 19.08.11 | 23:44

    En el caso del leproso, primero Jesús le cura, aunque el contacto del leproso con otras personas estaba prohibido. Luego le manda al sacerdote, para que de fe de que está curado, porque todas esas leyes tenían su razón de ser para proteger a la sociedad del ccntagio, y esa es la forma de que el leproso vuelva a estar integrado en la sociedad. Jesús es flexible ante la ley, siempre poniendo en primer lugar el interés del ser humano, porque ese es el espíritu de la ley. Por eso no teme incumplir la ley para acercarse al leproso y curarle, pero le pide que la cumpla cuando se trata de obtener el reconocimiento oficial de que está sano y puede reintegrarse en la sociedad.

  • Comentario por sofía 19.08.11 | 23:10

    Jesús deja claro que la misericordia va por delante del arrepentimiento. El padre espera al hijo en la puerta de la casa, mucho antes de que el hijo haya decidido volver. Y no le pide que haga penitencia y pague sus culpas, simplemente le abraza y prepara una fiesta. La oveja no tiene que balar en la puerta del redil para que le abran, es el pastor el que va a buscarla por pura misericordia (misericordia = perdón y ayuda) El pecador sólo tiene que dejarse transformar por el amor que sale a su encuentro.
    Y desde luego que no quiere la subversión de la Ley sino su profundización, precisamente para que llegue a su cumplimiento, cumplimiento que no se da en esos detalles externos y circunstanciales perfectamente relativizables que hoy día se suele definir como "cumplo y miento" sino en llevar el espíritu de la Ley del amor a todos los detalles de la vida, incluso los más pequeños, como expresa en un pasaje de Mt

  • Comentario por David RV 19.08.11 | 20:21

    En todas las parábolas históricas, Jesús siempre llama la atención sobre esos "hijos pródigos" y "ovejas perdidas", pero en ninguna de ellas aparecen "eximentes" de cumplir la Ley, sino de no ser rechazados quienes han pecado, y serían parias para buena parte de sus coetáneos. En todas esas parábolas, los protagonistas se arrepienten, sufren contrición y se comprometen a partir de entonces de cumplir como no habían cumplido hasta ese momento. La llamada de Jesús a pecadores es la de llegar a los que muchos rechazaban, pero es una llamada al arrepentimiento, no un perdón gratuito. Y no es llamada sólo a los pecadores, Jesús cree que quienes cumplen la Ley ya de por sí (incluso muchos de los fariseos, no lo olvidemos) ya lo están. Jesús considera que está llamado a devolver al rebaño "a las ovejas perdidas de Israel", no a invertir los valores y pedir incumplir la Torah.

  • Comentario por galetel 19.08.11 | 17:51

    La afirmación de la trascendencia de su propia misión y autoridad fue probablemente la ofensa más grave. La autoafirmación de Jesús no era, estrictamente hablando, contraria a la ley. No decía a la gente que no sacrificara; al contrario, en dos pasajes hemos observado anteriormente que aprobaba el sacrificio (el leproso, Me 1,40-45; primero reconcilíate con tu prójimo, Mt 5,23s). Aunque no se opuso a la ley, sí indicó que lo más importante era aceptarle a él y seguirle. Esto podía llevar, a la postre, a la idea de que la ley era innecesaria, pero parece que Jesús mismo no sacó esta conclusión, ni parece haber sido una acusación contra él. Lo que llama la atención en estos pasajes sobre los pecadores es la suposición de Jesús sobre la importancia de su misión. »

  • Comentario por galetel 19.08.11 | 17:49

    Jesús no habría provocado críticas. Pero, de hecho, fue criticado por relacionarse con recaudadores de impuestos. Esto resulta difícil de explicar, pero he ofrecido una hipótesis que da cuenta de las críticas: Jesús les dijo a los recaudadores de impuestos que Dios los amaba, y dijo a otros que los recaudadores de impuestos entrarían en el Reino de Dios antes que los justos. Esto es, Jesús parece haber dicho, en efecto, que, si le aceptaban a él y su mensaje, Dios les incluiría en el Reino -aun cuando no se hubieran arrepentido y reformado en la manera exigida por la ley: restitución, multa del 20 por ciento, sacrificio de reparación-. Esto resultaba ofensivo por partida doble: Jesús no trataba de hacer cumplir los mandamientos de la ley judía, que estipulan cómo se pasa de ser malvado a ser justo, y Jesús se consideraba a sí mismo con derecho a decir quién estaría en el Reino.
    La afirmación de la trascendenci...

  • Comentario por galetel 19.08.11 | 17:48

    (E.P. Sanders, “La figura histórica de Jesús”, págs. 258-259):
    « Según los evangelios, Jesús fue criticado por relacionarse con recaudadores de impuestos, que eran considerados "malvados" —gente que sistemática y habitualmente transgredía la ley-. La mayoría de los intérpretes del Nuevo Testamento suponen que la historia lucana sobre Zaqueo revela el objetivo de Jesús: quería que los recaudadores de impuestos se convirtieran, restituyeran lo que habían robado, añadiesen un pago del 20 por ciento como multa y abandonasen sus prácticas poco honradas. Según mi propuesta, esto no es correcto. En primer lugar, sólo Lucas presenta a Jesús como un reformador. En segundo lugar, nadie habría puesto reparos si Jesús hubiera persuadido a los recaudadores de impuestos para que dejaran las filas de los malvados: todos los demás habrían sacado provecho de ello. Si hubiera sido un reformador eficaz de recaudadores de impuestos poco honrados, Jesús...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.08.11 | 17:45

    ...una nueva dialéctica en la relación entre lo humano y lo divino,de una complejidad y riqueza como no conozco en ninguna otra religión(y tengo un cierto conocimiento de otras religiones,al menos de las más universales).

    La razón,y en concreto su aplicación a la investigación histórica,es algo imprescindible e imprescriptible,dicho ésto,decir también en qué medida puede utilizarse de manera chata y pedestre,cuando no para avalar determinados prejuicios,seleccionando unos aspectos y descartando otros en orden a que todo quede ahormado y bien ahormado,atado y bien atado,en los límites y esquemas que nos sea más cómodo manejar.Otro riesgo igualmente,que los árboles,que el análisis minucioso y detallado de algunos hechos o datos históricos acaso marginales después de todo,nos impida ver el bosque del significado global y conjunto.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 19.08.11 | 17:24

    Aveces es preciso insistir hasta el punto de ser machacón,es preciso dar repetidos golpes al clavo de sujeción para que queden bien plantados y planteados determinados presupuestos básicos que no deben ser obviados.

    Uno es el de la lógica interna inherente a los discursos,en este caso al cristiano.Desde esta lógica interna resulta por entero coherente y razonable el desarrollo del cristianismo postpascual a partir del hecho(heho en perspectiva de la creencia,por supuesto)de la cruz y la resurrección a ella vinculada.Sin olvidar nunca(tiene razón Sofía) el mensaje y la significación concretos del Jesús digamos terrenal,el hecho de la cruz y resurrección añade consecuencias y significaciones nuevas e insoslayables para los creyentes en Jesús.Introduce un horizonte de plenitud en el encuentro entre Dios y el ser humano superior en mucho a las expectativas llamémosle iniciales del Reini mesiánico e introduce,cuestión particularmente interesante,un nuevo modo,una nueva...

  • Comentario por galetel 19.08.11 | 15:55

    Por supuesto, para Jesús la inclusión en el Reino estaba condicionada a la fe en él mismo como ungido pleno de Yahvé (el Dios de Israel) y al propósito de seguimiento de sus enseñanzas; pero otras cosas eran accesorias (“el sábado fue hecho para el hombre...”). Las ideas de Jesús, en su circunstancia israelita prepascual, eran esas; y también siguieron siendo esas las de sus discípulos y sucesores de estos, incluido Pablo, en su nueva circunstancia pospascual; pero potenciadas, en virtud de la experiencia de la crucifixión/resurrección, para emprender un dinámico desarrollo universalista, en germinación totalmente coherente de las ideas abiertas de Jesús, que distinguían enfáticamente lo esencial de lo accesorio.

  • Comentario por David RV 19.08.11 | 15:20

    Respecto al resto.... bueno, es creer más en las ideas de los seguidores de Jesús que en el propio Jesús.

    A la vez está describiendo perfectamente el mecanismo de génesis y transmisión de las leyendas urbanas.

  • Comentario por David RV 19.08.11 | 15:16

    Galetel, estoy de acuerdo con usted que el Reino en el que pensaba Jesús incluía a los pecadores, y que eso fue algo esencial para su predicación. Pero ojo, era una mano abierta a esos pecadores "oficializados", desauciados por rigoristas como parecen ser muchos fariseos, no era una entrada gratuita. Los pecadores debían hacer acto de contricción para entrar en él, y con ese acto podían ser tanto o más que los que siempre cumplían la Ley. Pero sin cumplimiento en la Ley no había entrada en el Reino de los Cielos.

    El viejo de tema de la inclusión... Si perdemos de vista la idea del proselitismo judío de la época, creemos pensar que esa salvación estaba abierto a todo el mundo gentil... Y no era así. Sólo unos pocos, y además tenían que hacerse judíos. Incluso esto pareció ser lo que el propio Pablo se planteó en un principio, hasta darse cuenta de que tenía más éxito entre gentiles, más aún si eliminaba las trabas...

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 19.08.11 | 13:38

    El reino (la palabra utilizada en los evangelios es "basilea" y significa en su concepto antiguo imperio) descrito en los evangelios solo se puede comprender hoy si se estudian las normas vigentes en el siglo I.

    Se debe estudiar el sentido legal del término imperio (basilea) en el siglo I para reconocer de que trata el llamado ahora como "reino de dios".

    Dar por buenas las muchas manipulaciones sobre los textos originales no permite reconocer ni al reino, ni su forma, ni su constitución legal, ni a los arcontes que lo gobiernan, ni a su finalidad para con los hombres.

    Las palabras manipuladas enmascaran el sentido original de los textos.


  • Comentario por galetel 19.08.11 | 12:33

    para el cristianismo.

    Si los judíos todos hubiesen aceptado y seguido la predicación de Jesús, tal vez se hubiese instaurado un tipo de reino como el que describe GPO. Pero Jesús fue rechazado por las autoridades judías y crucificado a instancias de ellas en oposición a sus ideas, y resucitó para instaurar un nuevo tipo de Reino de Dios. El Jesús histórico pudo quizá intuirlo: al verse rechazado, no se consideró derrotado; ni siquiera previendo su muerte.

    Pero no pudo prever cómo sería el nuevo Reino en todos sus aspectos (su omnisciencia estaba suspendida). Los discípulos, luego de su experiencia pascual, empezaron a entreverlo, en coherencia con las características del Reino según la recordada predicación de Jesús, pero sobrepasándolo, desarrollándolo, de acuerdo a su nueva circunstancia pascual. Como se desarrolla un germen para convertirse en culmen; la más pequeña de las semillas para convertirse en árbol frondoso.

  • Comentario por galetel 19.08.11 | 12:32

    Jesús proclamaba un reino/reinado de Dios que tenía aspectos políticos, sí, pero también aspectos existenciales y trascendentes que no pueden ni deben ser ignorados o reducidos, como hice notar ya en el post anterior. En todo caso, Jesús promovía la incorporación al Reino del “todo” Israel, el de las doce tribus, incluidos pecadores como los publicanos. No era un reino que significara el triunfo y desquite de los nacionalistas sobre los colaboracionistas; no se planteaba en esos términos exclusivistas, sino de acogida inclusivista-pluralista. Esta disposición abierta sería germen de universalismo.

    En todo caso, el planteamiento jesuánico sobre el Reino quedó profundamente alterado por el hecho de la crucifixión/resurrección de Jesús, y hubo de ser replanteado por los discípulos y sus sucesores. Esto es absolutamente esencial, hasta el punto de que todo lo referente al reino/reinado de Dios que sea accesorio al nuevo esquema pospascual, no tiene importancia para el cristia...

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 19.08.11 | 12:18

    ¿En qué consistía el Reino de Dios?
    "Se deduce estudiando las concepciones judías mayoritarias de los judíos de la época de Jesús."

    Claro, ya que deducirlo desde el mismo texto evangélico puede acarrear un colapso.

    Lo cierto es que Jesús marcha a casa de su padre para crear de nuevo la ciudad celestial cuadrada que se instaurará como la nueva Jerusalem. Jn.14:2 y Ap.22:1

    El recurso continuado hacia textos hebreos solo son la forma de desvirtuar los textos evangélicos originales. Se trata de evitar la literalidad de los textos evangélicos. El reino de dios se encuentra descrito en dimensiones y detalles concretos en los evangelios. Un lugar físico y simbólico creado por un tekton.
    Pero para comprenderlo se debe tener una intención más universal y menos tendenciosa.



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