Hoy escribe Antonio Piñero
El fenómeno de la divinización de un ser humano en el mundo griego puede aclararse por la tendencia general --más perceptibles en ciertos pueblos como los de Asia Menor donde debía de haber un sustrato religioso previo que predisponía para ello— a que las gentes honren espontáneamentea los políticos poderosos en tanto en cuanto se muestran benefactores.
Sobre todo podría ocurrir en momentos (desde la época de los sofistas siglo V y después) de crisis religiosa y de aumento de la sensación de que la ciudad-estado no ofrecía ya la protección de antes, por el fenómeno de una cierta globalización. En parte también podría haber ayudado el que Alejandro Magno, que era el liberador de Grecia (en Asia Menor) de la tiranía de la dominación persa, visitara Egipto y allí quedara impresionado por el culto al Faraón, como hijo de Isis/Osiris y encarnación de Horus. Como veremos en su momento, debió de aplicarse a sí mismo este concepto como conquistador de Egipto y, por tanto, sucesor de los faraones. Es posible que comenzara ya a circular la especie que era hijo de Zeus y de Olimpia, su madre, esposa de Filipo II de Macedonia
Sábado, 26 de mayo
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza