Hoy escribe Fernando Bermejo
Para Carmen Padilla,
que sabe de apolonios y de palinodias
En la historia de la recepción de la Vita Apollonii (Vida de Apolonio de Tiana, escrita en griego pero más conocida por su título latino) de Flavio Filóstrato -historia apasionante donde las haya, y que algún día quizás contemos aquí-, ocupa un lugar eminente la obra de un funcionario imperial, Sossianus Hierocles, que vivió a caballo entre los ss. III y IV de la era común.
Hoy escribe Antonio Piñero
En mi comentario transcribo primero unas palabras de Andrés Torres Queiruga (a propósito, de quien hablaremos a su tiempo a propósito de su último libro, 2011, “Repensar el mal”, también de Trotta. Un inciso: alguien podrá decir que siempre andamos con las mismas editoriales... A la verdad es que en España hay pocas que ofrezcan libros científicos sobre el cristianismo primitivo: Ariel, Cristiandad, Edaf (alguna vez), El Almendro, Herder, Sal Terrae, Sígueme, Verbo Divino… y no sé si me dejo alguna. Y entre éstas destacan tres o cuatro....
Hoy escribe Antonio Piñero
Una de las sorpresas en la bibliografía en castellano de 2010 sobre el Jesús histórico fue el libro que comentaremos esta semana, ¡una reedición de una obra de 1973!, de Edward Schillebeeckx, dominico belga-flamenco (de lengua neeerlandesa por tanto), ya fallecido. Es natural porque Schillebeeckx es uno de los grandes teólogos católicos del siglo XX, comparable quizás con K. Rahner, aunque con una obra menos densa. Su ficha es la siguiente:
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Pablo es tan importante en la historia del cristianismo primitivo, que los textos del Nuevo Testamento le dedican una atención preferente. De manera que ya sea por los sucesos narrados, ya por los recuerdos aludidos, podemos trazar la vida de Pablo con bastante precisión, al menos según el testimonio de los textos. Pero está claro que el concepto de historia de Lucas poco tiene que ver con el concepto aristotélico. Y ello a pesar de su propósito expresado solemnemente en el prólogo clásico a toda su obra (Lc 1,1-4), prólogo que va seguido sin solución de continuidad por el evangelio de la infancia, iniciado con un egéneto de sabor hebraizante.
Hoy escribe Antonio Piñero
El fenómeno de engrandecer las cualidades de los difuntos y olvidar sus defectos es algo común y hasta obvio en la humanidad. Pero, de hecho, esta tendencia fue en la antigüedad que nos ocupa uno de los modos de hacer porosa y transitable la frontera entre dioses y hombres. Se dio entre los griegos, también entre los romanos, y aparece también en muchas otras culturas.
Algunos mortales (independientemente de su origen: algunos eran hijos de progenitores humanos pero otros --se creía-- de dioses y mortales) después de muertos, y por su hazañas especiales, a las que luego se añadían otras, legendarias, recibían honores también especiales como si sus almas hubiesen ascendido hasta un lugar impropio de humanos, sólo propio de dioses. En principio, pues, se tenía plena consciencia de que eran humanos asumidos por los dioses. Con el paso del tiempo podían ascender en la imaginación de los fieles de categoría: a daímones (espíritus especiales) y más tarde a dioses, si el culto perduraba.
Hoy escribe Antonio Piñero
El fenómeno de la divinización de un ser humano en el mundo griego puede aclararse por la tendencia general --más perceptibles en ciertos pueblos como los de Asia Menor donde debía de haber un sustrato religioso previo que predisponía para ello— a que las gentes honren espontáneamentea los políticos poderosos en tanto en cuanto se muestran benefactores.
Sobre todo podría ocurrir en momentos (desde la época de los sofistas siglo V y después) de crisis religiosa y de aumento de la sensación de que la ciudad-estado no ofrecía ya la protección de antes, por el fenómeno de una cierta globalización. En parte también podría haber ayudado el que Alejandro Magno, que era el liberador de Grecia (en Asia Menor) de la tiranía de la dominación persa, visitara Egipto y allí quedara impresionado por el culto al Faraón, como hijo de Isis/Osiris y encarnación de Horus. Como veremos en su momento, debió de aplicarse a sí mismo este concepto como conquistador de Egipto y, por tanto, sucesor de los faraones. Es posible que comenzara ya a circular la especie que era hijo de Zeus y de Olimpia, su madre, esposa de Filipo II de Macedonia
Hoy escribe Antonio Piñero
Para el fin que pretendemos en esta serie lo más interesante, creo, es concentrarse -dentro del mundo helénico- en Asia Menor, en concreto, pues es en esa zona donde tenemos más testimonios de una cierta divinización de humanos. Para algunos resultará sorprendente el que los comienzos de la divinización de seres humanos –que luego relacionaremos con el culto al emperador-- se remonten al siglo V a.C. Duris, un historiador de la isla de Samos y de su historia hay una noticia interesante:
"Lisandro (el vencedor de Atenas, espartano, en la Guerra del Peloponeso), fue al primer griego al que diversas ciudades levantaron altares, ofrecieron sacrificios y entonaron himnos como a un Dios. El comienzo de una de estas composiciones rezaba así: “Al general de la Grecia sagrada, que precede de la anchurosa Esparta, deseamos cantar solemnemente: Oh, Oh, Peán (= Apolo).
Estamos en el año 404 a.C. Estos ritos, incluidos los peanes eran típicos de las honras a los dioses olímpicos, y se dice que el culto a Lisandro e superpuso al de Hera en Samos y casi lo eliminó".
Hoy escribe Fernando Bermejo
El 29 de noviembre de 2009, en una votación realizada en la Confederación Helvética, un 57’5% de votos llevó a introducir en la Constitución federal la prohibición de construir nuevos minaretes en el territorio nacional. Sobre este curioso acontecimiento, véase ahora Los minaretes de la discordia. Pistas para superar la islamofobia, P. Haenni – S. Lathion (dirs.), Icaria, Barcelona, 2011.
Hoy escribe Antonio Piñero
El segundo libro que deseo presentar esta semana pertenece a la misma serie y está editado por los mismos patrocinadores que el de la nota anterior, aunque el autor es distinto. Su ficha es la siguiente:
Mª del Carmen Fernández López, Edición crítica del “Libro de Isaías” de la Tercera Parte de la General Estoria (Col. digital “Biblias Hispánicas”. Cilengua /Fundación San Millán de la Cogolla, Logroño 2010, 74 pp. ISBN: 978-84-937654-7-7. Contiene un CD con la edición completa en versión electrónica.
El proyecto de una nueva versión de la Biblia, totalmente universitario, que es la “Biblia de San Millán”, del que he hablado alguna vez aquí, se engloba dentro de una empresa intelectual más amplia que se titula “Biblias Hispánicas”. Si no me equivoco también lo hemos mencionado en este Blog.
Este proyecto estudia y edita textos que sirven para conocer no sólo el mundo de la Biblia en español, sus diversas versiones, su estilo de hacer exégesis del texto, etc., sino también para editar textos que se desempolvan de viejas bibliotecas y archivos y se publican a veces por vez primera como material sobre la historia de la lengua española.
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Pablo,apóstol de los gentiles
La personalidad de Pablo aparece en diversos pasajes de los Hechos de los Apóstoles. Lucas estima necesario presentar sus datos personales como elemento conveniente para situar su actividad y transcendencia en el origen de la Iglesia. En el discurso que pronunció Pablo en hebreo dirigiéndose el pueblo en presencia del tribuno hizo, según el texto de Lucas, una autopresentación en datos concretos: “Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, educado en esta ciudad a los pies de Gamaliel según la exacta doctrina de la ley patria, celoso de Dios como sois todos vosotros en el día de hoy” (Hch 22,3). Recordó que había perseguido a muerte la doctrina cristiana, lo que también recuerda en 1 Cor 15,9 y en Gál 1,13, dos cartas consideradas auténticas de Pablo.
Hoy escribe Antonio Piñero
Vamos a comenzar hoy a ir desgranando concepciones y textos antiguos, que pueden aclarar el mundo conceptual del Nuevo Testamento, sobre divinización de seres humanos. De la serie Grecia-Roma / Egipto / Mesopotamaia / Mundo judío, empezamos por Grecia-Roma.
Antes permíteseme recordar, por medio de una cita, que la divinización de humanos no es cosa de la antigüedad y sólo de paganos, sino también del ámbito heterodoxo judío (gnóstico) e incluso del mundo moderno, de nuestros días.
La cita que confirma esto último es de la “Guía para entender el Nuevo Testamento”:
Hoy escribe Antonio Piñero
Seguimos con el tema iniciado en la postal 203-03 cuando indicamos que el análisis del Nuevo Testamento muestra que sus autores piensan de diversos modos, sin precisar demasiado, pues son los primeros tanteos de tal divinización. Recordemos brevemente en esta postal cuáles son:
1. Jesús es divino por decisión de Dios sólo tras la muerte de aquel. Dios vindica a Jesús después de haber sufrido la injusticia de su asesinato, lo exalta en espíritu (¿también en cuerpo? No queda claro) y lo sitúa a su diestra, sentado (símbolo de virrey de la divinidad en función docente y de juez = discurso de Pedro en Hch 2, a lo que se añade la función mesiánica completa y el señorío sobre todo) o de pie (Discurso de Esteban en Hechos 7,56), que es símbolo de su mesianismo militante en contra de los malvados, cuando vuelva a la tierra a implantar el Reino de Dios
2. Jesús, un ser humano normal, pero especialmente obediente a la divinidad es adoptado como hijo por Dios en el bautismo de Juan. La teofanía y la voz celeste confirman que desde ese momento deja de ser Jesús meramente humano y que de algún modo, tampoco precisado, quizás los lectores de la época lo supieran bien, pasa a ser Hijo. Sus funciones son ante todo mesiánicas. El ejemplo claro es el Evangelio de Marcos, en la escena del bautismo de Jesús por Juan en 1,9ss. A lo largo de este Evangelio se multiplican las alusiones indirectas, pero suficientemente claras, de que Jesús es Hijo real de Dios (el “Comentario” de Joel Marcus, que aparecerá en la editorial "Sígueme" el año que vine las destaca convenientemente).
Este pasado fin de semana he sido invitado por una asociación cultural de Baena (Córdoba), cuyo título es “BaenaCultura” (puede indagarse en www.baenacultura.es y para imágenes en Youtube CanalBaenaCultura) a visitar las ruinas de una ciudad romana, cuyo nombre exacto se desconoce y que está muy cerca de esta ciudad andaluza. ”.Hoy se llama “Torreparedones
Se desconoce su denominación porque las excavaciones apenas tienen 4 años de actividad y todavía no ha sido excavada en su totalidad, por lo que no ha habido aún la suerte de encontrar una inscripción que indique el nombre exacto de la ciudad. Los estudiosos piensan que puede tratarse de Virtus Julia a la que los iberos (en este caso turdetanos) denominaban Ituci, o algo parecido.
El interés del Ayuntamiento y de la institución estaba centrado en invitar a un grupo de gente que o bien tenía un blog de viajes (el caso de la mayoría de los compañeros de excursión) o tenían intereses especiales en la historia del siglo I, mi caso en concreto. Era condición especial, naturalmente, que se supiera que el Blog tenía un número considerable de visitas (como es el caso de éste).
Hoy escribe Fernando Bermejo
Algo de la considerable distancia que existe entre la versión hagiográfica típica de tantas fundaciones religiosas y algo más parecido a la pura y simple verdad puede deducirse de la lectura de algunos testimonios de implicados, no interesados en idealizar los hechos. Este es también el caso de los Legionarios de Cristo. Una de las personas reclutadas por Marcial Maciel para irse de “legionario”, Luis de la Isla, ofrece su versión en 2001 acerca de este santo reclutamiento:
“Ese señor, Marcial Maciel, llegó un día a la casa de mis padres, alrededor de septiembre de 1940 [obsérvese que Maciel tenía 20 años] , y dijo: ‘Soy seminarista, vengo del seminario de Montezuma y pretendo formar una congregación de religiosos que se va a llamar Misioneros del Sagrado Corazón’. Y [lo hizo] a base de mentiras, porque la supo hacer muy bien porque llevaba libretos y fotografías y cosas muy bonitas, supuestamente de un colegio que era donde íbamos a llegar a México. Yo me imagino que esas fotos eran de Montezuma, no sé, no conozco, con albercas, jardines muy bonitos, campos de futbol. Y yo en la ilusión que implica todo eso, pues vámonos. Lo que nunca me he podido explicar y que nunca llegué a preguntarle a mis padres es: ¿por qué nos habían dejado ir a esa edad? Yo tenía nueve años, Francisco once, y Carlos trece. Tan chicos y sin saber nada de nada.Y después cada uno va reflexionando el porqué: fanatismo religioso de mis padres. Eran muy religiosos y no sabían cómo darle gracias a Dios de que estuviéramos estudiando para el sacerdocio. […] Cuál sería mi sorpresa que al llegar a la ciudad de México, voy viendo que la cancha de futbol era la cochera de una casa en la calle de Turín, número 39. Fuimos doce fundadores, y Marcial trece.
Nos aguantamos por nuestros padres. Yo les dije: miren, no hay nada, ni de alberca ni de campos de fut, y ellos me dijeron: mira, hijo mío, ofréceselo a nuestro señor”.
Así comenta este texto Fernando M. González:
“A estas alturas MM ya no era seminarista de Montezuma. Según el doctor De la Isla, Maciel, decidido a fundar, le ‘vendió’ unas instalaciones que, si en ese momento no eran sino puro deseo ataviado por mentiras, mañas y virtualidades, años más tarde serían realidad. El estándar ideal de riqueza y confort de la futura congregación aparece ya en ese momento como una profecía deseable, y el promotor de vocaciones y de una empresa religiosa con futuro realiza por ese entonces sus primeros ensayos.
[…] De nuevo la vocación parece surgir como una oblación a los deseos de los padres adoctrinados en el supuesto de que ofrendar hijos para el sacerdocio es el mayor privilegio que les podía otorgar Dios. Esta especie de contrato-deseo entre los hijos y los padres hará difícil –para los primeros– descolocarse de ese lugar de prótesis del ideal religioso de sus padres, prótesis que, por otra parte, les otorgaba una ganancia secundaria sobre los demás hermanos que no tuvieron la ‘dicha’ de la vocación. ¿Cómo replantearse en algún momento la génesis de su vocación sin temer herir seriamente el ideal parental depositado en ellos, y además atreverse a renunciar a ser los excepcionales?”
Conviene tener presente este tipo de circunstancias, entre otras, a la hora de escrutar la situación psicológica de muchos jóvenes y su falta de una reacción adecuada ante los abusos que no tardarían, como veremos, en hacer acto de presencia.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
Hoy escribe Antonio Piñero
Mi valoración de este libro es ambigua.
Por una lado, admiro sinceramente el valor y el espíritu de profunda humanidad que lleva a sacrificar toda la vida en pro de un ideal encarnado en un seguimiento de un “Jesús recordado” y vivido en la Iglesia, y admiro también el intento, que creo sincero, de mezclar lo que puede obtenerse y aplicarse, para mejorar el mundo de hoy, de la imagen de un Jesús transmitido por tradición con una crítica, en algunos casos severa, a esa misma tradición, de la cual llega a afirmarse que ha distorsionado, a veces, la figura de ese Jesús.González Faus como director que ha sido durante años de la revista de los jesuitas catalanes “Selecciones de teología” es un hombre bien informado.
Pero, por otro lado, me parece que no es del todo consecuente en seguir las líneas de una crítica a la “verdad” evangélica, crítica que se insinúa claramente en algunos de sus párrafos. Esa crítica debería servirle para construir una imagen de Jesús con rasgos más ambiguos, más negativos incluso, y no sólo un Jesús totalmente positivo, del que se obtiene para la posteridad sólo rasgos admirables que han de fundamentar la actuación del creyente hoy.
Hoy escribe Antonio Piñero
Presento hoy un libro que en apariencia sólo toca tangencialmente este Blog de cristianismo e historia. Pero intentaré mostrar que no es así del todo, por el contenido de la parte del libro (la primera) en la que nos detendremos. En segundo lugar, tiene un espacio dentro del Blog porque creo que es uno de los notables autores en la línea de la teología de la liberación que procuran ser muy honestos con la situación de los estudios actuales sobre el Jesús histórico.
González Faus (GF) es consciente de las limitaciones de la teología deductiva a partir de lo que se puede conocer honestamente sobre el Jesús de la historia, y proclama a las claras la aceptación –con todas las consecuencias y limitaciones- de que basa sus deducciones teológicas sobre el Jesús recordado por sus seguidores, más que sobre el resultado de lo que puede afirmarse, siempre poco y escaso para la fe, del Jesús histórico.
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Tres episodios se han conservado en la versión irlandesa de la Vida de san Juan latina, tomados del Liber Flauus Fergusiorum (s. XV). Muchos autores estiman que pertenecen al núcleo original de los primitivos HchJn. Texto traducido en A. Piñero & Del Cerro, Hechos Apócrifos vol. I, pp. 478-481.
Retrato físico de Juan evangelista
El suceso tiene su contexto en el sacrificio de una misa a la que asistía el apóstol Juan. El narrador cuenta detalladamente la forma de revestirse el sacerdote con las vestiduras sagradas, todas elegantes y hasta lujosas.
Hoy escribe Antonio Piñero
Concluyo hoy con la visión general del contenido del libro “Religiones del mundo antiguo”. Nos concentraremos en los dos capítulos antepenúltimos de la obra que consideramos, pues los “Cultos de misterio” (capítulo 6º: de Alberto Bernabé) será objeto de un tratamiento separado y el 7º y último “Orígenes del cristianismo, breve síntesis” (A. Piñero), volverá a ser tratado cuando abordemos la reseña crítica del volumen colectivo “Así empezó el cristianismo” (de R. Aguirre (ed.) junto con D. Álvarez Cineira, Carmen Bernabé, Elisa Estévez, Carlos Gil Albiol, S. Guijarro, Esther Miquel y Fernando Rivas, que acaba ser editado por Verbo Divino, Estella 2010), y que es bastante extenso, 597 pp.
Hoy escribe Antonio Piñero
Continúo con la visión general del contenido del libro “Religiones del mundo antiguo”. El siguiente capítulo, La religión del Irán preislámico, lleva la firma de J. A. Álvarez Pedrosa quien se ocupa de Zoroastro y de sus seguidores. No es nada sencillo un esfuerzo de síntesis en esta religión que tiene un corpus de textos enorme y cuyo período temporal abarca desde más menos el 1000 a.C. hasta nuestros días. Comentan los editores que
“Sólo el desglose del conjunto de textos y de sus diferentes partes nos hace percibir la extrema complejidad de una religión cuyas reglas rituales estaban claramente definidas, puntillosamente definidas” (p. 11).
Es interesante lo que nos dice el autor del capítulo en su inicio:
“En nuestros tiempos, el zoroastrismo es una religión muy influyente en los estratos sociales más dinámicos de la economía de la India, a donde llegaron los zoroastristas (“parsis”) en sucesivas migraciones desde el siglo X, huyendo de la invasión islámica de Irán…
Hoy escribe Antonio Piñero
Continúo con la visión general del contenido del libro “Religiones del mundo antiguo”. El siguiente capítulo, de Ignacio Márquez Rowe, lleva por título, curioso ciertamente para la gente de la calle, "La religión de Asurbanipal", rey asirio que reinó entre el 668-631 a.C. El autor del capítulo justifica este estudio porque
a) No hay un concepto de religión –ni siquiera la palabra existe- en el mundo mesopotámico, sino religiosidad y vivencias religiosas;
b) Porque esas vivencias cambiaron muchísimo a la largo de los tres milenios que duró esta civilización mesopotámica, desde sus orígenes, hasta la conquista por los persas en el siglo VI a.C.
Hoy escribe Fernando Bermejo
Como sabemos, la versión oficial de los Legionarios de Cristo –reflejo de lo declarado por Marcial Maciel– es que fue en la fiesta del Sagrado Corazón del año 1936 cuando el buen Marcial percibió nítidamente la llamada de Dios a formar una agrupación de sacerdotes entregada a la difusión del “reino de Cristo” (sic).
Tras varios intentos de llevar a cabo su obsesión fundacional que resultaron infructuosos –lo que no es de extrañar teniendo en cuenta, entre otras circunstancias, que Maciel no tenía estudios ni legitimación social alguna excepto el de tener como tíos a varios obispos–, Maciel fue expulsado de manera súbita en la noche del 17 de junio de 1940 del seminario de Montezuma (en el que había entrado en septiembre de 1938, y en el que había alumnos de diferentes diócesis de México). (Sobre este episodio, cf. F. M. González, Marcial Maciel. Los legionarios de Cristo: testimonios y documentos inéditos, Tusquets, Barcelona, pp. 78-85).
Hoy escribe Antonio Piñero
Continúo con la visión general del contenido del libro presentado ayer, "Religiones del mundo antiguo"bajo el punto de vista de que las religiones han influido tanto en la humanidad que merece la pena tener una idea, aunque somera, de las más importantes. El miedo a la muerte parece inseparable de nuestra condición humana, por lo que –en la inmensa mayoría de los casos- parece que la religión, alguna forma de ella se impone a la mayoría de los mortales.
La aproximación científica a las religiones antiguas no es fácil. Supone una gran tarea de investigación. Y esto se ve en todos los capítulos de este libro, que consideraremos uno a uno. con alguna excepción a la que dedicaremos más tiempo y en caso aparte.
Religiones del mundo antiguo. Síntesis a vista de pájaro (171-01)
Hoy escribe Antonio Piñero
El libro que deseo presentar esta semana es el siguiente:
David Castro y Araceli Striano (editores), Religiones del mundo antiguo. Edición de la Delegación de Madrid de la “Sociedad de estudios clásicos” c/ Vitrubio 8, 28006 Madrid. ISBN: 978-84-614-2740-6. 167 pp. Con ilustraciones.
Una idea preliminar: debo confesar que ante el pensamiento de presentar, y reseñar un libro, me siento abrumado ante la inmensa bibliografía que se genera en torno al Nuevo Testamento y el cristianismo primitivo. ¿Qué escoger?
Hoy escribe Gonzalo del Cerro
Los presentes quedaron admirados ante lo sucedido con la inmunidad de Juan ante el veneno. Pero Domiciano se dirigió a Juan para decirle que, a pesar de la condena que había decretado contra los cristianos, reconocía que su religión era útil. Por ello, para que no pareciera que anulaba sus propios decretos, lo enviaba al destierro. Juan solicitó y consiguió la libertad para el preso resucitado (c. 12).
Hoy escribe Antonio Piñero
Unos 25 años más tarde, un antiguo fariseo, por nombre Pablo de Tarso, dirigió una carta a una comunidad de seguidores del Nazareno, por él fundada en la ciudad de Filipos, y en ella cita un himno que se cantaba entre otros discípulos de Jesús:
"El cual, Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mismo, haciéndose semejante a los hombres... y se humilló, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz" (Flp 2,6ss)
Creo que hemos citado ya las siguientes palabras de Martin Hengel, que comentan este pasaje:
"La discrepancia entre el final oprobioso de un judío acusado de delito contra el Estado y la confesión de Pablo que describe a ese ejecutado como una figura divina preexistente, que se hace hombre y se humilla hasta padecer una muerte de esclavo, esta discrepancia, digo, sin analogía en el mundo antiguo, representa el enigma del nacimiento de la cristología cristiana primitiva (es decir, de Jesús como Dios)" (Der Sohn Gottes. Die Entstehung der Christologie und die jüdisch-hellenistische Religionsgeschichte = “El Hijo de Dios. El nacimiento de la cristología y la historia de las religiones judeo-helenística”, Tubinga 21997, p. 9.
Hoy escribe Antonio Piñero
El tema de hoy es uno de los presupuestos a los que aludimos en la nota de ayer y del que hemos hablado en múltiples notas. La hipótesis de trabajo es la siguiente: los Evangelios están escritos después de Pablo e influidos por la teología paulina. Por ello no es ilógico sino esperable que presenten a un Jesús que durante todo el conjunto de su vida mortal (de eso se trata, no sólo de su muerte y su resurrección tal como hizo hincapié Pablo) se mostró ya como hijo de Dios real y físico. Pero, los evangelistas aceptan la tradición sobre Jesús con bastante respeto. Y hay mucho material en esa tradición que transmiten sin caer plenamente en la cuenta que contradice su presentación de un Jesús como hijo divino, real de Dios.
Hoy escribe Antonio Piñero
Los lectores saben que este tema general ha sido tocado sólo en sus prolegómenos, sobre todo en “Cristianismo e Historia” –en tiempos en el que los temas eran distintos en uno y otro blog-, y que lo tratado hasta el momento ha versado sobre los puntos siguientes, todos en torno a la idea de que los Evangelios dejan traslucir, leyendo atentamente y entre líneas, una figura de un Jesús meramente ser humano:
• Jesús como judío practicante,
• La religión de Jesús;
• El Dios de Jesús;
• Algunos posibles aspectos del reino de Dios que pueden afectar al sentido de Jesús como Dios;
• El mesianismo de Jesús (a saber si en esencia podría suponer que Jesús se consideraba a sí mismo Dios);
• El presunto título “Hijo del Hombre” y la divinidad de Jesús y algunos puntos más de esta misma temática;
• El concepto de Hijo de Dios en el judaísmo del entorno de Jesús, y
• Si Jesús dijo de sí mismo explícitamente que era Dios.
Hoy escribe Fernando Bermejo
En ocasiones es difícil señalar cuándo comienza realmente una historia. No obstante, un texto emitido por los Legionarios de Cristo en el quincuagésimo aniversario de su fundación, dice así:
Hoy escribe Antonio Piñero
Concluimos hoy el breve comentario a este Diccionario geográfico del Nuevo Testamento. Como en una obra de este tipo hay poco que criticar, si está bien hecha, y éste es el caso, creo que la mejor tarea que puedo ofrecer al lector es ponerle en contacto con las ideas introductorias que el autor, Pope (sic: no Pepe), expone al inicio.
Sostiene Godoy que este diccionario es diverso a los existentes del Nuevo Testamento en la actualidad por el modo diferente como ha sido redactado. Damos una visión de conjunto siguiendo la “Introducción al libro” y luego ofrecemos algún comentario breve.
Hoy escribe Antonio Piñero
Presentamos hoy un nuevo libro, cuyo título habla por sí sólo. He aquí su ficha:
cg[Pope Godoy, Diccionario geográfico del Nuevo Testamento, Ediciones El Almendro, Córdoba, 2010, 140 pp. 2 planos: “Palestina en el Nuevo Testamento” y “Viajes de san Pablo”; ampliamente ilustrado con fotografías. ISBN: 978-84-8005-152-1.]cg
Esta obra es como una continuación de “Quién es quién en el Nuevo Testamento”. Diccionario de nombres propios de persona, de Lautaro Roig Lanzillota, que hemos comentado en este blog. Según indica con razón el editor de El Almendro, Jesús Peláez, esta obra surge dentro del marco del proyecto científico Diccionario griego-español del Nuevo Testamento (DGENT), que está preparando hace años el “Grupo de Análisis Semántico de la Universidad de Córdoba", bajo la dirección del mismo Prof. Peláez.
Jueves, 16 de febrero
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital