Hoy escribe Antonio Piñero
El libro de Antonio Monclús abre su primera parte exponiendo muy honesta y documentadamente la posición eclesiástica sobre la eutanasia, muy contraria a la suya. Argumenta que en el
“Contexto occidental… resulta difícil, cuando no inviable separar los argumentos ideológicos, políticos y morales del enfoque religioso cristiano sobre la eutanasia. Lo que es claro el rechazo radical a ella por parte, en concreto, de la Iglesia católica. Los argumentos básicos son:
• El principio de la inviolabilidad del don divino de la vida. Ésta es un bien “no disponible” personalmente. La vida es un don de Dios del que el individuo no puede disponer. Con Tomás de Aquino se afirma:
• Disponer de la vida propia es apropiarse de un derecho que corresponde a Dios. La vida humana es sagrada. Dios, en su día pronunció solemnemente el interdicto “No matarás”.
• La eutanasia es una falta grave de amor hacia uno mismo
• La eutanasia es una indebida dejación de las responsabilidades sociales.
• La eutanasia quebranta el mandmiento "No matarás".
La teología que evoluciona después subraya:
• El dolor en la vida bien llevado es un bien espiritual y se transforma en dolor cristiano. El creyente puede asumirlo voluntariamente a imitación de Cristo y tiene un valor corredentor.
• La pena de muerte y la guerra justa son “expresión del derecho a la legítima defensa de la sociedad contra la agresión injusta”.
• El bien de mantener la vida se fundamenta en la dignidad de la persona humana, hecha a imagen y semejanza de Dios.
• El mártir no es un suicida que atente contra su vida. Él no sequita la vida, sino que se la quitan. No realiza un suicidio, sino que es víctima de un homicidio.
La condena eclesiástica de la eutanasia tiene sus ramificaciones. Monclús recoge, para finalizar, la opinión de Benedicto XVI en la encíclica “Caritas in veritate”:
“No han de minimizarse los escenarios inquietantes para el futuro del hombre, ni los nuevos y potentes instrumentos que la cultura de la muerte tiene a su disposición. A la plaga difusa, trágica, del aborto, podría añadirse en el futuro… una sistemática planificación eugenésica de los nacimientos. Por otro lado se va abriendo una “mente eutanásica”, manifestación no menos abusiva del dominio sobre la vida, que en ciertas condiciones ya no se considera digna de ser vivida. Detrás de estos escenarios hay planteamientos culturales que niegan la dignidad Dios la vida humana” (p. 75).
A estos argumentos responderá Monclús en el resto del libro, como apuntamos ya en el resumen de sus argumentos, y que comentaremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com
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De acuerdo con el comentario de Oscar AV.
En mi modesta opinión, yo estoy en contra del encarnizamiento terapeútico pero también de la eutanasia insolidaria. Se deberían extremar los cuidados paliativos y la solidaridad con los enfermos, aunque no resulte rentable a la sociedad hedonista y consumista en la que vivimos, y no se debería prologar artificialmente la vida de una persona convirtiéndola en un caso raro mezcla de ser humano y máquina, sino aliviar sus sufrimientos y permitirle seguir su curso natural. Pero invitar a las personas a suicidarse o eutanasiarse en vez de animarlas a luchar por una vida más feliz me parece monstruoso y digno de la pragmática hitleriana.
Hay tantos casos de personas que se suicidaron y podían haber llevado vidas felices que deberíamos plantearnos en qué tipo de sociedad vivimos.
A mí me parece un tema tan delicado, que soy incapaz de elaborar una opinión. Es un tema que me sobrepasa. Me sobrecoge. Por supuesto, tampoco soy capaz de elaborar juicios de valor.
El punto acerca de la pena de muerte es delicado, pero lo basa en la sociedad y en el bien común. Este punto es delicado, pero que muy delicado.
En fin, es un tema muy delicado. Tiene que estar muy controlado el tema de la eutanasia, porque los peligros están ahí
Respecto a lo que aduce el actual papa, tampoco le falta razón. Hace no tanto, he visto una noticia que relacionaba desarrollar la estatura potencial con la felicidad de dicha persona. Y daban las estaturas medias de diferentes países. Además, todo el tema de la cirugía estética y temas relacionados.
Para finalizar, tan sólo mencionar los usos que puede tener la medicina preventiva en el mundo laboral. La capacidad de predecir enfermedades a largo, medio y corto plazo.
¿No podría arrepentirme,
pedir perdón, confesarme
y ya en gracia permitirme
una eutanasia..., morirme
y sin pecado salvarme?
Si uno puede dar su vida
en un acto de heroísmo
por cualquier causa perdida
¿no podría el suicida
dársela a Dios por sí mismo?
Pues si la mayor empresa
del hombre es la salvación,
y lo que más le interesa
es no ser del Diablo presa
¿no está ahí la solución?
Morir en gracia sería
lo que la Iglesia con tanta
fe nos pide noche y día.
Por tanto yo llamaría
a tal eutanasia... santa.
Si es santo aquel que procura
ir de Ti, Señor, en pos
su muerte, aunque prematura,
dando una gloria segura
¿no le será grata a Dios?
Si Tú optaste por morir
pudiendo evitar la muerte
y no quisiste vivir...
¿por qué no has de permitir
correr yo tu m...
Chinto:
Esta postal reproduce lo que opina el Dr. Monclús. Es a él y no al Dr. Piñero a quién debería dirigir su crítica
Si tú no te das la vida, sino que se te da, tampoco puedes acabar con ella. No somos diosecillos que se dan la existencia y deciden cuándo acabar con ella, en un momento de conveniencia. Todo lo de este mundo es prestado: la inteligencia, los dones y talentos, la naturaleza, el alimento. El hombre es gestor, no dueño. No es dueño de su cuerpo, porque no se lo ha dado a sí mismo. Sí es dueño de su libertad. Por eso al libre se le juzga. Al que no es libre no se le puede juzgar por sus actos: por eso no se flagela a una moto cuando no arranca, ni se mete a un toro en la cárcel por matar a un hombre. Al final de la vida seremos juzgados de nuestra "gestión".
Sr. Piñero: No generalicemos. No toda la iglesia católica piensa como el Vaticano y sus sectas religiosas. Un ejemplo: "Estoy firmemente convencido de que la vida que me ha sido regalada por Dios se encuentra hasta el último aliento bajo mi responsabilidad, y no bajo la de un médico, sacerdote o juez...Cuando llegue la hora estoy legitimado -siempre que me encuentre en condiciones de hacerlo- para detreminar yo mismo el momento y la forma de mi muerte; por lo demás, mi testamento vital debe ser respetado. El hecho de que en junio de 2009 el parlamento alemán declarara el testamento vital válido a todo trance para médicos y acompañantes me corrobora en mi opinión". Cfr. Hans Küng, Lo que yo creo. Pág. 222-223. Edt. Trotta. 2011.
Sábado, 26 de mayo
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza