El blog de Antonio Piñero

La eutanasia, una opción cristiana (168-01)

08.02.11 | 06:27. Archivado en Jesús histórico, , CRISTIANISMO
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Eutanasia A. Monclús
Hoy escribe Antonio Piñero

Iniciamos hoy, y durante unos días, un breve comentario al libro del Profesor Antonio Monclús, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (Ciencia de las Religiones), sobre este tema, que me parece apasionante y digno de ser discutido. La ficha del libro es:

cg[Antonio Monclús Estella, La eutanasia, una opción cristiana. Editorial GEU, Granada, 381 pp. ISBN: 978-84-9915-263-9. Prólogo de Juan José Tamayo.]cg

En primer lugar, informo del contenido. El prólogo, de un bien conocido teólogo seglar, J.J. Tamayo, agil, denso e informativo, se concentra en exponer la dificultad del tema en sí y el problema social de tratarlo con libertad, dada la mentalidad beligerante de algunos que defienden lo contrario. Luego se concentra en destacar lo que cree ideas maestras del libro, que son tres, en su opinión:

1. En la profundidad de la persona se halla el lugar de decisión sobre la conducta de uno mismo.

2. La eutanasia es una opción cristiana, y lo es desde la defensa de la vida, de la vida en plenitud en el más genuino sentido evangélico, jesuánico, que hoy podríamos traducir vida de calidad.

3. El cristianismo no es –o no debe ser- una religión dolorista, justificadora del sufrimiento. Todo lo contrario: es una religión que lucha contra el sufrimiento y sus causas.

En la primera parte del libro, Antonio Monclús concentra sus esfuerzos en demostrar que la eutanasia es en verdad una opción cristiana:

• Puede defenderse a pesar de que la opinión oficial de la jerarquía es claramente contraria, como prueban muchos documentos.

• Un lectura de los textos evangélicos ofrece la idea de que el cristianismo, cuyo fundamento es Jesús de Nazaret, es una religión ante todo del amor y de la liberación:

- El concepto de la salvación de Jesús incluye (Bienaventuranzas) una liberación del sufrimiento y del dolor.
- Jesús critica el sistema y el orden establecido para explicitar que la vida debe entenderse como plenitud, donde prima el gozo frente al sufrimiento.
-Jesús es un mensajero de la paz y de la sinceridad. El Nazareno rechaza las normas instaladas por encima de la profundidad del ser humano, las imposiciones que no tienen en cuenta el criterio básico y omnipresente del amor, deseado por la divinidad, como se muestra en las Escrituras cristianas, y rehúsa suplantar la relación personal y honesta con Dios.

• La exposición del desarrollo y evolución de la doctrina de la Iglesia desde Pablo de Tarso hasta Agustín de Hipona y ulteriores seguidores demuestra que se tergiversa el mensaje del Jesús histórico y se asientan los fundamentos para la doctrina actual sobre la eutanasia, que no sería defendida por ese Jesús.

En la segunda parte del libro el Prof. Monclús ofrece al lector una historia de la Iglesia cristiana en cuanto a su posición respecto a la muerte, voluntaria. Argumenta Monclús que:

• Hay realidades “eutanásicas” en el cristianismo histórico. Así, por ejemplo:

- la eutanasia activa y explícita de los mártires, donde hay una elección positiva de la muerte
- La eutanasia pasiva o implícita de la ascética
- Una constante lucha entre el principio fundamental “No matarás” y la realidad histórica cristiana del “Sí matarás” = persecuciones contra herejes, en especial las Cruzadas; las guerras de religión; el doble lenguaje ante la muerte: fundamentación de la guerra justa y de la pena de muerte en el Iglesia.

La conclusión de esta segunda parte se centra en la cuestión: ¿Hay un cinismo eclesiástico cristiano en su posición ante la muerte activa, o bien un enfoque no literal de la muerte?

La tercera parte del libro delinea cuatro “Temas abiertos respecto a la discusión en torno a la eutanasia”. Son cuatro ideas abiertas a al reflexión y que afectan al concepto del “buen morir”:

• El concepto de “tiempo”
• El concepto de “ ley natural”
• La definición de muerte y el momento final de la muerte física
• El lugar de Dios en la muerte humana

Como ve el lector, el tema abordado por el libro que comentamos parece apasionante y está a la orden del día. Como es sabido, se va a presentar en el Congreso de los Diputados, en los próximos meses, un proyecto de ley sobre “Cuidados paliativos”, en donde de modo un tanto indirecto se tratará del tema que aborda este libro.

Seguiremos comentando los argumentos principales.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

14 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 12.02.11 | 12:02

    Veo que ya se arregló el lapsus teclae :)

  • Comentario por Pedro 12.02.11 | 07:26

    Xabier:
    Absolutamente de acuerdo con Vd. acerca de Eulogio de Córdoba. Y he pensado muchas veces que la ideología de la Ciudad de Dios que Eulogio se llevó consigo en su visita a los monasterios de Navarra, según cuenta suamigo Álvaro de Córodoba, le produjo la ceguera dicotómica que le hizo juzgar a las ciudadanos de córdoba desde los ojos del Dios de su ciudad. Sáez explica mucho mejor el movimieto martirial de Eulogio.
    http://www.ua.es/personal/jms/hc/mov_martirial.pdf
    http://www.ua.es/personal/jms/hc/

  • Comentario por sofía 09.02.11 | 21:00


    "un bien conciodio teólogo seglar, J.J. Tamayo"
    ¿"conciodio" significa odio al concilio? :)

    Interesantes comentarios
    La eutanasia no es cristiana, pero prescindiendo de cualquier religión, a mí no me gusta el concepto ese de la vida "de poca calidad", ni siquiera cuando la calidad la juzga uno mismo. La cuestión es averiguar cómo se puede hacer más feliz la vida de las personas que tienen sufrimientos y problemas graves, pero ocurre que es más cómodo destruir vidas que mejorar sus condiciones, porque resulta poco rentable en este mundo mercantilista e interesado en el que vivimos.

  • Comentario por J.P. 09.02.11 | 11:41

    Gracias, David. Pienso que, como dices, al ser una grabación de televisión emitida públicamente (y hace ya un tiempo) no habría problemas, pero lo consultaré.

    Xabier: efectivamente, podría haber dado ejemplo de "valentía cristiana" y haber probado lo que alababa, aunque supongo que la excusa seria que no todo el mundo está llamado al martirio, claro. Luego, con vituperar a los moderados como Gómez que se oponían a a semejante disparate, pero aceptando la prohibición de futuras inmolaciones, se resuelve el expediente.

  • Comentario por David RV 09.02.11 | 09:15

    J.P., gracias por su respuesta.

    Sobre el programa, le puedo proporcionar estos enlaces. Supongo que no será ilegal al ser una emisión de televisión, así que salvo que el blogger o el servidor los borre, aquí los tiene. Está dividido en dos archivos, que puede unir abriéndolos a través del primero, y en formato .avi. Espero que sea de su interés y el de otros lectores:

    http://www.megaupload.com/?d=KHUCPLEL
    http://www.megaupload.com/?d=9D25104I

  • Comentario por Xabier 09.02.11 | 09:07

    J.P:

    Muy buena tu alusión a Eulogio de Córdoba, uno de los santos de la ICAR a los que más desprecio y por quien no siento absolutamente ningún respeto.

    Esa cuestión me tocó en un examen de Historia Medieval de España en la UNED y recuerdo que los adversarios de ese siniestro personaje le dijeron que la búsqueda deliberada del martirio equivalía al suicidio, prohibido por la religión cristiana.

    En el examen me di el gusto de escribir que Eulogio no predicó con el ejemplo, algo que al profesor (católico muy practicante) no pareció molestarle.

  • Comentario por J.P. 09.02.11 | 02:32

    David: algunos hay, canonizados, aunque después de muchas dudas, de siglos incluso, como el de estos cuatro franciscanos

    http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/homilies/1970/documents/
    hf_p-vi_hom_19700621_it.html

    (en italiano)

    La postura oficial es clara, aunque p.ej., la polémica de los mártires mozárabes durante la persecución de la Córdoba del s. IX se solucionó de forma ambigua, prohibiendo el martirio buscado pero se aceptaba dentro de la iglesia a los ya martirizados. Ahora, en los primeros tiempos no hay que olvidar la precariedad que causaban las persecuciones, por lo que había que armarse de mucho valor y animar al fiel. La carta de Ignacio de Antioquía es para mí un claro ejemplo (aunque de tanto insistir en que no le eviten el martirio casi parece pedir lo contrario).

    Sobre el video, si hay algún enlace legal, me gustaría poder verlo. Efectivamente, su emisión es impensable hoy día.

  • Comentario por Fco. Javier 09.02.11 | 00:15

    Habida cuenta de que el Jesús histórico "era histórico", es decir, inmerso en los condicionamientos posibilitantes de lo temporal, que incluyen el aprendizaje y el desconocimiento de hechos y situaciones posteriores, no se puede basar en sus enseñanza "históricas" una norma universal e intemporal que pueda dar respuestas a problemas planteados por condiciones posteriores, como el uso de la morfina. Sin embargo, sí que hay en la vida y la enseñanza de Jesús orientaciones imperecederas respecto a lo que hace la vida inmortal o sobre lo que merece ser puesto por encima de la vida misma: la dignidad de la propia misión. Podemos pasarnos la vida con debates estériles tipo "59 segundos", pero al final uno se preguntará más por qué ha vivido que por qué no merece la pena prolongar la vida en situaciones extremas. Ojalá y este admirado blog pueda suscitar estas preguntas y esquivar debates formales. Un saludo a todos.

  • Comentario por David RV 08.02.11 | 22:40

    En otro orden de cosas, he estado viendo (hasta la mitad, el resto lo dejo para mañana) un interesante video encontrado en la red con un debate del mítico programa La Clave en su fase en Antena 3 con el profesor Piñero de enero de 1993. El resto de los invitados tampoco tiene desperdicio. Antonio Piñero Saez: Catedratico en filologia griega, estudioso neotestamentario. José Montserrat i Torrents: historiador del cristianismo. Magen Broshi: Conservador del Santuario del Libro de Jerusalen. Antonio Vargas-Machuca: licenciado en ciencias biblicas.
    Fernando Sanchez Dragó: escritor. Jose Maria Díez-Alegría: sacerdote jesuita.

    Lo que es de lamentar es que en la televisión actual, un debate así, y además de más de dos horas y media, parece imposible. O tempora, o mores!

  • Comentario por David RV 08.02.11 | 22:34

    Fuera de lo que opine sobre el tema, que también me guardo, como J. P. y Xabier, no veo que en el Jesús histórico y sus primeros seguidores, en el cristianismo histórico o en su devenir teológico, la eutanasia tenga un sustento ideológico. Lo que apunta Xabier yo lo entendería únicamente en el contexto escatológico.

    Sobre los mártires en general digo lo mismo, pero creo que también hay que evitar en esto una generalización, porque creo que sí ha podido haber mártires en concreto (ya sean conocidos o no, honrados en el cristianismo o no) sobre los que cabe una búsqueda de la muerte, aunque sea de forma muy inscosciente. Pero eso pasa por supuesto en todas las religiones e ideologías. Me viene a la cabeza algo que leí en Justino mártir (que no conozco a fondo), algo así: "a través de las muelas de los leones se entra en el Reino de los Cielos".

    Quizá alguno de nuestros contertulios sepa aportar más información y opinión sobre este particular.

  • Comentario por Xabier 08.02.11 | 09:05

    En la línea de J.P, creo que una cosa es aceptar el martirio y otra cosa buscarlo.

    En los evangelios, se pide no renegar para salvar la vida, pero creo que también se pide subliminalmente no buscar deliberadamente la muerte.

    Me explico. En la profecía post eventum del martirio de Santiago -¿y Juan?-, situada estratégicamente después de una petición de aceptar el martirio, Jesús les dice que su muerte no les garantiza sentarse a su derecha e izquierda. Creo que es posible (aunque no tengo pruebas) que hubiese cristianos entusiastas o fanáticos que buscasen deliberadamente el martirio y que esa perícopa pretendiese decirles: si Santiago y Juan eran dos de los discípulos favoritos de Jesús y no se les garantiza un puesto de privilegio en el reino, tampoco a vosotros, por lo que tenéis que aceptar la muerte pero no buscarla

  • Comentario por ant 08.02.11 | 08:59

    Dejados caer aquí, en este valle o barranco, cada uno se las apaña como puede. y hace lo que le da la gana consigo, con sus hijos y con los vecinos o vecinas: así , hay quien aborta, hay quien chantajea, hay quien roba y mata, hay quien viola, estupra y paidofilea. ¿Quién da más? Y ¡por qué no?
    Cierto que hubo mártires, que acudían gozosos al martirio, hubo guerras justas, injustas y de religión... y ajusticiados en nombre de la religión;hasta hubo ascetas que fueron muriendo poco a poco y día a día. como los demás. ¿Quién se mata más y más conscientemente :el asceta o el epicuro y comilón?
    Pero puestos a hacer que reflexionamos.(usando conceptos como tiempo, ley natural, redefiniendo la muerte y el aporte del Dios genocida), no seamos calamares ni calamidades.
    ¡Cómo no hablar del cinismo cristiano también en este tema? ¡Faltaría más! Y si ayudamos al Congreso de los Imputados, con nuestra baba de caracol, que restaura la piel y hasta las heridas... mejor que mej...

  • Comentario por J.P. 08.02.11 | 07:35

    La Iglesia nunca ha aceptado la búsqueda consciente del martirio, sino que siempre lo ha rechazado. Las guerras y condenas por herejía, por tristes que son, se deben entender en su contexto histórico y en el concepto de "guerra justa" contra un enemigo interno o externo, aunque fuese imaginario. Etc.

  • Comentario por J.P. 08.02.11 | 07:22

    No voy a dar mi opinión sobre este tema por personal, pero creo que las "eutanasias" del cristianismo histórico que cita Monclús tienen poco o nada que ver con lo que llamamos eutanasia, y tampoco es comparable el s. XVI al XXI.

    Tampoco veo lo de Jesús t su emnsaje contra el sufrimiento; me parece llevar las cosas un "poco" lejos.

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