El blog de Antonio Piñero

Pablo de Tarso y los Rollos del Mar Muerto (167-21)

01.02.11 | 06:27. Archivado en , CRISTIANISMO, Judaísmo
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Hoy escribe Antonio Piñero

La tesis central de VanderKam y Flint –en este apartado de su obra- es obvia, y todo el mundo está de acuerdo con ella: A pesar de desencuentros profundos entre la teología paulina y la teología esenia (en concreto la del subgrupo esenio de Qumrán) es:

“Hay mucho en las epístolas paulinas, dirigidas todas a grupos de individuos de fuera de Judea, que resulta más claro después de leer los Rollos” (p. 359).

1. La manera que Pablo interpreta la Escritura es parecida a la de los qumranitas. Es cosa sabida, y lo confirman nuestros autores, que la frase paulina “hacer las obras de la Ley” no se encuentra más que en Pablo (8 veces, por ejemplo, Rom 3, 20-28; Gál 2,26, etc.) y en Qumrán, en concreto en 4QMMT (MMM= miqsat ma‘ase ha-torah = “Algunas obras de la Ley”.

2. Otro punto de contacto adicional es el esquema bendición/maldición por parte divina, según sea el comportamiento del ser humano. En Pablo ese comportamiento se refiere a la fe “Los que creen son benditos con Abrahán, que creyó” y “todos los que dependen de las obras de la Ley están bajo la maldición”: Gál 3,9.

4QMMT cita a Dt 30,1-2

“Y sucederá que cuando te sobrevinieren todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y volvieres en sí en medio de todas las naciones a las cuales Jehová tu Dios te hubiere arrojado, y te convirtieres a Yahvé tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma”
(Trad. Reina-Valero-Gómez: hay mejores traducciones -como, sin duda, la de Cantera-Iglesias en la B.A.C.-, pero ésta de R-V-G es copia electrónica y no tengo que teclear)

y presenta a David –no a Abrahán- y a los sectarios mismos como gente que tiene siempre en mente la posibilidad de caer en la maldición divina o, por le contrario, de recibir las bendiciones…, aunque siempre dependiendo del cumplimiento de la Ley.

3. Los Rollos indican en varios pasajes que, aunque la obediencia a la Ley era crucial, la comunidad qumranita sentía intensamente –al igual que Pablo- que su elección y salvación venían por la gracia de Dios.

Explicitemos este punto:

¿Cuál era el propósito de la Ley para los de Qumrán? VanderKam y Flint suscriben la posición de Ed. P. Sanders de que –a propósito de la lectura atenta de los Rollos- se debe corregir el punto de vista usual que tenemos del judaísmo de tiempos de Jesús: el cumplimiento de la Ley no era un requisito para entrar en una relación de amistad con Dios, sino la consecuencia de pertenecer a la Alianza y el requisito para seguir permaneciendo en ella. Por tanto, cumplirla voluntariosamente no era un medio para salvarse, sino una consecuencia de la elección divina previa, que conllevaba implícita la salvación.

Si fuera así, a saber q los judíos no creían que ellos se salvaban sólo por cumplían la Ley, cuando Pablo critica a los que creen que “obrando las obras de la Ley” logran salvarse, es decir, entrar en el Alianza, está interpretando mal al judaísmo de su época. Pablo creía que sus correligionarios defendían la idea que la entrada en el cielo “puede ganarse trabajando”. Pero en verdad no era así, según E. P. Sanders: los judíos de su época sabía que ya habían ganado el cielo en principio, potencialmente; pero que no lo conseguirían de facto si no cumplían las obras de la Ley.

Por tanto hay que entender Gál 2,16

“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley ninguna carne (= ningún ser humano) será justificada”.

como una interpretación “equivocada” de Pablo. Y detrás de Psblo han ido la inmensa mayoría de los exegetas cristianos de todos los tiempos que han visto en el judaísmo una religión puramente legalista ("obra la Ley por tus propias fuerzas y te salvarás"), cuando en realidad no era sí. Todos se ha equivocado, incluidos Agustín de Hipona y Martín Lutero.

VanderKam y Flint suscriben unas palabras de James D. G. Dunn en su Comentario a Gálatas de 1993:

“Es evidente que Pablo estaba formulando objeciones a una convicción judía de su tiempo (según él creía). Pero, hasta donde podemos estar seguros, la visión judía típica y tradicional de la época no era que cualquiera pudiera ganarse por sí mismo el favor de Dios”.

Así resulta… que, si se entiende bien el espíritu de los autores de Qumrán, y -por supuesto- del judaísmo general de la época, Pablo (y luego todos los exegetas cristianos con él) se había fabricado un adversario judío respecto a la idea de las salvación que en realidad no existía!!

Mi opinión al respecto es: es muy posible que así sea…,; y es muy posible que Sanders y Dunn tengan razón. Pero los judíos del siglo I daban una impresión equivocada a todo el mundo. Sabían poco de cómo expresar claramente sus ideas…., de modo que cualquiera, Pablo incluido, podía equivocarse fácilmente.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

13 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por José Manuel 02.02.11 | 00:36

    Hola de nuevo J. P. Mala suerte, precisamente las páginas 69 -70 se suprimen en el google book. De todas formas tendré en cuenta su informacion.

  • Comentario por José Manuel 02.02.11 | 00:24

    J. P. Gracias por su información. Ha sido usted muy generoso con mi pregunta. Dada su atención he buscado y he encontrado el artículo: "La conversión de S. Pablo en Damasco: ¿ciudad de Siria o región de Qumran". Aparece en Augustinianum, Periodicum quadrimestre Instituti Patristici "Augustinianum", Annus XV, fasciculus 1 et 2, Augustus 1975.pp. 213-224. Contrastaré ambos. Como decía, me llamó la atención cuando lo leí hace años y me pareció la propuesta interesante. Gracias d enuevo.

  • Comentario por J.P. 01.02.11 | 23:03

    José Manuel: si consulta en google books el libro "Paul: a critical life", de Jerome Murphy-O'Connor, y va a la página 69, encontrará lo que busca.

    Básicamente: la propuesta la hacen, además, Eisenman y Lapide (sabía del primero, pero no de este último autor). Murphy-O'Connor arguye que la arqueología de Qumrán no ha encontrado restos como los que parecen deducirse de Hch 9:24-25 y 2Cor 11:33 (aunque este último pasaje no veo como él que implique "varias puertas"); que no pinta nada un etnarca nabateo (2Cor 11:32) en Qumrán (Murphy-O'Connor dice que este área estaba bajo jurisdicción romana, pero habría que añadir que si en Qumrán hay una comunidad esenia que se ha apartado del Templo, difícilmente iban a aceptar la imposición de un gobernante nabateo). Y, por último (pero primero en su lista de objeciones), en su opinión Damasco no es un símbolo de Qumrán, sino de Babilonia.

    Saludos.

  • Comentario por Desde Argentina 01.02.11 | 22:32

    David RV:
    Muchas gracias por su respuesta. Contiene muchos lineamientos para reflexionar. Y gracias por la racomendación de los libros.
    Un respetuoso saludo desde estas (estacionalmente) cálidas latitudes.

  • Comentario por David RV 01.02.11 | 21:57

    (y 4) aunque nacidas en un paradigma son capaces de crear uno nuevo. En parte como digo porque ese paradigma inicial ya plantea elementos más dispuestos al cambio. El germen ya estaba puesto en parte (como en la obra de Filón de Alejandría). No hay duda que Pablo se puede considerar un verdadero revolucionario.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 01.02.11 | 21:57

    Que no decir de los eruditos hebreos que rechazan de plano la identificación del sentido utilizado por Saulo con la mención en los rollos de Qumran.

    Que similares términos aparezcan en lenguas diferentes y en contextos diferentes debe de hacernos prudentes a la hora de identificarlos como lo mismo en último término.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 01.02.11 | 21:51

    Son tan diversas las opiniones eruditas sobre los conceptos que encierran las palabras señaladas de los textos que se podría llegar a pensar que las "obras de la ley" "works of law" son un concepto de la tradición que se utilizaba para aglutinar fundamentos de las comunidades señaladas. Pero que en modo alguno eso significa que sean los mismos fundamentos.

    4QMMT (MMM= miqsat ma‘ase ha-torah = “Algunas obras de la Ley”.
    y por ejemplo:
    "εργων νομου" Rom. 3-28 obras de la ley

    Algunos eruditos señalan que estas "obras de la ley" tienen un claro significado constructivo y que se hace mención a un concepto tan antiguo como puede ser la "construcción del templo".
    No por ello los templos de las culturas antiguas eran construidos todos siguiendo las mismas reglas y trabajos.

    Que no decir de los eruditos hebreos que rechazan de plano la identificación del sentido utilizado por Saulo con la...

  • Comentario por David RV 01.02.11 | 21:49

    (3) pero estimaban que debían ser conversos (prosélitos), hacerse judíos para salavarse.

    Pablo (quizá con algunos antecedentes entre los llamados cristianos helenistas) introduce una novedad: no es necesario ser judíos para la salvación. Es algo original, algo que no se encuentra en el judaísmo, efectivamente, pero él lo justifica a través de la muerte de Jesús: él murió y resucitó, al hacerlo cambió la Ley, que ya no se hacía necesaria. Con el tiempo, observan los expertos, fruto de su experiencia, cambió de idea: los judíos no se convertían a la fe de Cristo, pero en cambio los gentiles estaban muy abiertos a hacerse cristianos. Por tanto el mensaje de Jesús era universal y él había salvado a toda la humanidad.

    En efecto, así convierte una creencia que cabía en el marco del judaísmo amplio de la época en el comienzo de una religión distinta. Hay que entender que Pablo es una de esas figuras que hay a lo largo de la historia que aunque nacidas en un paradig...

  • Comentario por David RV 01.02.11 | 21:42

    (2) encontramos ideas ajenas a la religión judía que han penetrado en ella, sobre todo en las comunidades de la diásporas. Son judíos helenizados, que incluso ya no hablaban arameo o hebreo como lengua natural. Pablo se crió en ese ambiente. Además estaba la atracción de muchos gentiles al judaísmo, de forma que muchos se convertían, por una parte los "prosélitos", de manera casi completa, y por otra los "temerosos de Dios", de manera menos comprometida.

    Otro punto importante es la presencia de los escatalógico. Jesús de Nazaret, sus discípulos y los primeros que invocaron su nombre como Pablo pensaban que el fin del mundo y el juicio de Dios era inminente. Pablo en su revelación sintió que tenía una misión antes de la llegada de ese fin que era la conversión de gentiles, de los que las profecías decían que habría una representación que se salvaría (aunque era principlamente dirigida a hijos de Israel). Los discípulos de Jesús coincidían probablemente en esto, pero estima...

  • Comentario por David RV 01.02.11 | 21:30

    Estimado/a amigo/a argentino/a: me atrevo a contestarle. Lo que usted plantea sería muy extenso de contestar, el profesor ya ha escrito varias veces sobre Pablo en el blog, además me gustaría recomendarle su "Guía para entender el Nuevo Testamento", o quizá también "Año 1". Pero en resumen, le apuntaré un poco de nociones que puedan dar cuenta, aunque sea por encima, de sus inquietudes.

    En primer lugar, hay que tener muy claro que el judaísmo de la época muy probablemente no sea el que tiene en mente, más relativo a los últimos siglos. En la época existe aún el Templo, y Palestina no está aislada, sino que ha entrado en relación con el mundo helénico (con el que hay oposición pero también clara influencia), que se ha teñido de tensión con la llegada de Roma. Además hay que tener en cuenta que la mayor parte de los judíos vivían fuera de Palestina.

    El judaísmo de la época digamos que más abierto y heterodoxo. Fruto de ese contacto con el pensamiento helénico e...

  • Comentario por Desde Argentina 01.02.11 | 19:24

    Buenas tardes a todos. Excelente el blog.
    Quería plantear una cuestión. Humildemente, no me cierra del todo la conclusión que escribe el Profesor. Me explico.
    Supongo que para personas ajenas o relativemente ajenas al judaísmo de la época, alguién de entre ellas pueda pensar que el cumplimiento personal de las obras de la Ley es condición de salvación sin más. De acuerdo. Pero lo que no me cierra es que Pablo llegue a cometer esa "equivocación" si es que es tal o capte erróneamante un aspecto tan fundamental de la fe judaica, siendo él mismo profundamente formado en el judaismo desde jóven (se pueded discutir si en Jerudalen o en la Diáspora).Simplemente planteo la pregunta. Tal vez me la puedan aclarar.
    Aprovecho para felicitar al Profesor por su dedicación y por este excelente espacio de reflexión y aprendizaje.
    Un saludo a todos

  • Comentario por José Manuel Feito 01.02.11 | 13:17

    Hace años leí un artículo del P. S. Sabugal titulado algo así como: La ciudad de Damasco está en el Qumrán. Lamento no tenerlo ahora a mano para más detalles. Pero en aquel momento me pareció muy interesante y lo usé en alguna explicación en mis clases de Religión en los institutos. Aducía argumentos como que la distancia a la de Siria es imposible de recorrer en un día (el deslumbramiento fue hacia mediodía) y algunos detalles más, difíciles de encajar en la versión neotestamentaria. No recuerdo si citaba también algún documento del Mar Muerto y la relación de san Pablo con los esenios. No he vuelto a leer nada más sobre el tema. Hoy he vuelto a recordarlo con motivo del tema propuesto ¿Es posible que existiera esta, vamos a llamarle ciudad en Qumran? ¿Se ha escrito algo más al respecto? Me interesaría saberlo. Pura curiosidad.

  • Comentario por Chinto 01.02.11 | 11:16

    Sr. Piñero: no sigamos cogiendo el rábano por las hojas. La discusión de Pablo con los judaizantes,(entre los cuales se discute que pudiese haber esenios), la discusión con los cristianos de cultura semita, repito, se centraba en torno a la capacidad salvadora de la ley, como defendían los fariseos, o quien salvaba era la "FE EN CRISTO" que defendía Pablo. Que yo sepa los esenios qumrranitas, como es lógico, no podían hablar de la Fe en Cristo. Es de sobra conocido el principio que repitenaun los teólogos judios: Con los Cristianos nos une la Fe de Jesús, y nos separa la Fe en Jesús.

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