El blog de Antonio Piñero

Estilística y Retórica - Métodos literarios aplicados al estudio del Nuevo Testamento (VI) 200-51

14.12.10 | 07:27. Archivado en Biblia/Evangelios
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Hoy escribe Antonio Piñero

El estudio del estilo particular de los diversos autores del Nuevo Testamento es un campo bien roturado por investigadores de tiempos pasados. Observaciones breves pueden hallarse en el capítulo dedicado a la "estilística" de la obra El idioma del Nuevo Testamento. Gramática, estilística y diccionario estadístico del Griego Bíblico, de Manuel Guerra Gómez, Burgos, 3º ed. 1981: cuyo contenido es: principales recursos estilísticos, estructura de la frase, prosa rítmica y artística.

No es preciso insistir demasiado en el complemento que supone un buen conocimiento del estilo de cada autor para los trabajos de establecimiento del texto del Nuevo Testamento y para caer en la cuenta de los lugares y contenidos en los que el autor pone mayor o menor énfasis.

La novedad de los estudios estilísticos hoy reside en su renovada utilización para resolver los problemas de autenticidad de escritos del Nuevo Testamento, sobre todo cartas, sobre los que aún sigue la discusión. Por ejemplo: ayuda a decidir –entre otros argumentos— si las Cartas Pastorales (1 2 Timoteo: Tito fueron escritas por Pablo o por un discípulo suyo analizando las diferencias de estilo. Las grandes o notables divergencias de estilo y vocabulario, sobre todo palabras iguales empleadas con significado diferente (por ejemplo, “iglesia”, “cuerpo de Cristo”, “justificación”) han llevado a esta conclusión.

Hoy los análisis estilísticos por ordenador, que analizan las frases, el orden de palabras, pequeños "idiotismos" (en sentido absolutamente etimológico; idiótes en griego significa "particular", y muchas veces en el sentido peyorativo de quien no participa, porque no le interesa, en el gobierno de la ciudad) o propiedades de estilo, son un argumento imbatible en pro o en contra de la historicidad, puesto que esos rasgos de estilo son inconscientes, no se pueden evitar, y manifiestan a las claras si dos escritos están redactados por manos iguales o diferentes.

El análisis retórico

Los escritores del Nuevo Testamento se atenían mucho más de lo que se había sospechado hasta hace bien poco a las normas de la retórica del momento que habían aprendido probablemente en las escuelas del Imperio. Por ello, el análisis retórico ayuda a descubrir, entre otras cosas, cuál es el significado y la intención principal de obras completas o de pasajes complicados. Éstos se iluminan al captar la estructura retórica subyacente.

El método se ha utilizado con provecho en todos los autores del Nuevo Testamento desde los Evangelios al Apocalipsis, incluso aplicándolo a cuestiones más complicadas que la mera interpretación de pasajes aislados. Por ejemplo: la complicada y aparentemente anárquica estructura del Evangelio de Mateo se ilumina de sorprendente manera cuando se descubre que el autor ha dispuesto su material de modo quiástico.

Abro un paréntesis para explicar qué es un “quiasmo”, y su adejtivo, quiástico:

Es una construcción literario-retórica con una estructura en forma de ABA’, ABCB’A’, de manera que se forma un esquema cruzado (invirtiendo el paralelismo). Proviene de la letra griega «ji», que se escribe en forma de X, con las dos partes de la letra invertidas.

Así en los capítulos 8 y 9 del Evangelio de Mateo, la percepción de esta estructura en la disposición de milagros y dichos de Jesús permite percibir que el núcleo de esa parte y el interés primordial del autor radica en 8,29 (exclamación de los demonios expulsados de que Jesús es hijo de Dios): esa es la clave de bóveda que sostiene toda la sección y aquello en lo que el autor colocó su interés primordial.

Otros ejemplos de quiasmos pueden ser sorprendentes. En concreto en el Evangelio de Marcos hay un notable número de perícopas, cuyo contenido está dispuesto en forma de quiasmo. Ejemplos son:

A. La curación del ciego en Mc 8,22-26.

A 8, 22, Introducción: el ciego es llevado a Jesús pidiéndole que lo cure (erchontai… eis)
B 8, 23, Primer toque curativo (cheiras… eis ta ommata autou … blepeis)

C 8, 24: Respuesta del ciego: “pueblo que anda como árboles”

B' 8, 25, Segundo toque curativo (cheiras… epi tous ophthalmous autou… dieblepen)
A' 8, 26: Conclusión: el ciego es enviado a casa curado (eis… eiselthēs).

El pasaje está estructurado en forma de quiasmo, con un vocabulario que se corresponde en la introducción y la conclusión, y en los dos toques curativos. La parte no pareada es la central, la respuesta del ciego en 8, 24, dotada de notable hincapié retórico por el hecho de que es el único lugar en todo el relato en el que habla el ciego; además, la naturaleza críptica de sus palabras atrapa la atención del lector.

B. MC 8, 34-9, 1: Jesús proclama los beneficios y pérdidas del seguimiento .El pasaje entero está dispuesto en forma de quiasmo:

A 8, 34 kai… eipen autois (“y… les dijo”), ei tis (“si alguien”)
B 8, 35 hos gar (“pues quien”)

C 8, 36 ti gar (“pues, de qué”) + anthrōpos (“ser humano”)
C 8, 37 ti gar (“pues, de qué”) + anthrōpos (“ser humano”)

B' 8, 38 hos gar (“pues quien”)
A' 9, 1 kai elegen autois (“y les dijo”), eisin tines (“hay algunos”)

El contexto amplio también es quiástico en la disposición de sus temas, ya que parte de la revelación del mesianismo de Jesús (8, 27-30) llega a la profecía de su pasión (8, 31-33), a la exhortación a los discípulos para que participen de ese sufrimiento (8, 34-37), y retorna a la profecía de su vuelta en la gloria mesiánica (8, 38--9, 1).

Si pues, como acentúan a menudo los comentaristas correctamente, el tema marcano del mesianismo de Jesús está calificado por el de su pasión, lo opuesto es también verdadero: la pasión de Jesús está situada en el contexto apocalíptico de su vindicación por Dios en el éschaton (fin del mundo) inminente, cuando su mesianismo quede demostrado públicamente (cf. 14, 61-62).

Estos ejemplos están tomados de Joel Marcus, Mark 8-16. A New Translation and Commentary (The Anchor Bible Yale Bible), Yakle University Press, New Hven /London, pp. 598 y 623.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

11 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Xabier 15.12.10 | 08:43

    Estimado profesor:

    Muchas gracias por responderme.

    Sobre los traductores de la nueva Biblia de la CEE, en este blog también se ha comentado un libro de Julio Trebolle.

    No sé si sería un objetivo demasiado ambicioso, pero creo que sería interesante una Biblia que incluyese en notas a pie de página las diferentes variaciones textuales. En la Biblia de Jerusalén viene en algunas notas a pie las diferencias con el Códice Beza, pero podría hacerse más, aunque no sé si sería demasiado ambicioso.

  • Comentario por Santiago Oblias 15.12.10 | 03:06

    La tradición sobre el autor como que es Marcos, hijo de una familia acomodada, y que acompañó a Pedro siendo su traductor/interprete se remonta al inicio del cristianismo (siglos I y II). Efectivamente era bilingue como muy bien hace notar el Prof, y evidentemente no era un inculto, por eso precisamente "le pidieron que pusiera por escrito...", evidentemente tenia una cultura superior. La pregunta que me parece interesante es: ¿No existen esos quiasmos en los escritos contemporaneos o anteriores en el caso del judaismo? ¿Necesariamente el autor conocia la literatura del imperio?.

    Paz a vosotros.

  • Comentario por David RV 14.12.10 | 23:43

    Gracias por la sinopsis curricular, he estado leyendo algo del extracto y no tiene mala pinta, hay bastante apuntes filológicos y eso creo que está bien, aunque supongo que serán los usuarios los que tengan que decirlo.

    Sí, ya tenía noticia del proyecto, que espero con impaciencia, desde luego que una traducción puramente filológica-histórica fuera del ámbito confesional es más que necesaria, por desgracia no todos podemos leer griego bíblico (ni hebreo o arameo, je, je). Un proyecto monumental, desde luego, que ya simplemente por el esfuerzo es de agradecer.

  • Comentario por J.P. 14.12.10 | 22:49

    De nada, David. Son profesionales muy reputados, como Rafael Aguirre (el conocido profesor de Deusto que alguna vez ha sido mencionado en este blog), G. Aranda y D. Muñoz (quienes, entre su obra, han participado, por citar algo cercano, en la edición y traducción de los apócrifos del AT bajo la dirección de D. Macho, primero, y luego de D. Antonio), V. Morla (creo que es quien dirigió la revisión del AT de la Biblia de Jerusalén), A. Rodriguez Carmona (prof. de NT en la facultad de Teología de Granada y autor, entre otras obras, de algunos comentarios a la BJ), Vázquez Allegue (autor de un diccionario bíblico hebreo-español, especializado en Qumran y que tiene un blog aquí... El manuscrito del Mar Muerto, claro ;) ), etc.

    En principio, el elenco promete.

    Por si le interesa, creo que el profesor dijo en una ocasión que hay en marcha otro proyecto de traducción de la Biblia, desligado de la CEE, dirigido por un profesor de la U. La Rioja, creo.

  • Comentario por David RV 14.12.10 | 22:16

    Gracias, J. P., no tenía el dato, debía haber mirado efectivamente en la página de la BAC. Lo ciertos es que aparte de Rodelas y Julio Trebolle no me suenan mucho los nombres, supongo que fuera de su ámbito específico no son muy conocidos.

    Gracias por el enlace.

  • Comentario por J.P. 14.12.10 | 21:45

    David: aunque supongo que ya lo habrá leído, los especialistas que han participado en la traducción de la biblia que comenta son Rafael Aguirre Monasterio, Ángel Aparicio Rodríguez, Gonzalo Aranda Pérez, Antonio Artola Arbiza, Jesús María Asurmendi Ruiz, Nuria Calduch Benages, José Cervantes Gabarrón, Francisco Contreras Molina (†), Juan Miguel Díaz Rodelas, Alfonso de la Fuente Adánez (†), Jorge Juan Fernández Sangrador, Félix García López, Jesús García Recio, Santiago García Rodríguez, Andrés Ibáñez Arana (†), Juan Antonio Mayoral López, Fernando Morell Baladrón, Víctor Morla Asensio, Domingo Muñoz León, Antonio Rodríguez Carmona, Horacio Simian-Yofre, Julio Trebolle Barrera, José Ángel Ubieta López, Jaime Vázquez Allegue.

    En la página de la BAC han colgado una presentación (vid. sobre todo pp. 12-13) y una pequeña muestra (a partir de la p. 15)

    http://www.bac-editorial.com/catalogo/resena_14589_Biblia_CEE_Muestra.pdf

    Saludos.


  • Comentario por David RV 14.12.10 | 21:29

    Gracias señor Piñero por la contestación. Tenía la noción de un Marcos algo menos ilustrado. Un saludo.

  • Comentario por sofía 14.12.10 | 20:05

    Encuentro muy interesante este estudio del quiasmo, pero ¿estos recursos literarios realmente requieren haber estudiado retórica? No me parecen tan sofisticados. No es que tenga ningún problema en admitirlo si es así, pero tengo la impresión de que en el lenguaje popular, en las coplas, en los cuentos, abundan todo tipo de recursos estilísticos y retóricos, que se pueden aplicar intuitivamente y conscientemente.
    Me parece fascinante que un ordenador pueda analizar los idiotismos.

  • Comentario por David RV 14.12.10 | 18:59

    Me atrevo a pedir al profesor Piñero o a cualquiera de los autores del blog un comentario sobre la nueva traducción que ha presentado hoy la Conferencia Episcopal, editada por BAC, que se hace oficial para el culto y para la Iglesia española.

    http://www.sagradabibliacee.com/

  • Comentario por David RV 14.12.10 | 11:36

    Una sorpresa conocer el uso del quiasmo en Marcos, en alguna ocasión había leído sobre su uso en Lucas, pero no en este evangelio.

    Desconozco, por no haber profundizado en el tema de la literatura de la época, si el uso de estas figuras supone, fuera del objeto del estudio que se expone aquí, alguna consecuencia sobre lo que sabemos sobre los autores. ¿Supone eso un Marcos mucho más culto o al menos lector frecuente de escritos de la época? ¿El quiasmo era algo frecuente o incluso era algo presente en la cultura general (cuentos, relatos cortos, fuentes orales, etc.)? ¿O no tiene otra dimensión más que lo que cita el profesor en el post, una educación como diríamos hoy en día "reglada"?

    .............
    Respuesta de A. Piñero:

    Suponen una enseñanza reglada de los fundamentos de la retórica, y el especial cuidado del autor. aunque a veces contenga torpezas notables de estilo (el autor debía de ser bilingüe arameo-griego), su cuidado es extraordinario.

    Saludos.

  • Comentario por Xabier 14.12.10 | 09:20

    Estimado profesor:

    ¿Forma parte de la Retórica los múltiples paralelismos entre escenas tan característicos de Lucas-Hechos (nacimiento e infancia de Juan y Jesús y un largo etc)?

    Saludos cordiales,

    .............
    Respuesta de A. Piñero:

    Sí son objeto de múltiples estudios literarios. Hay que ver los Comentarios, que siempre abordan el asunto.

    Saludos.

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