Hoy escribe Antonio Piñero
El análisis semántico se muestra en este momento de la comprensión del texto de excelente utilidad, aunque su manejo especializado supera las fronteras del principiante: la indagación del contenido semántico de cada palabra o frase importante ha de estar guiada por un método o sistema, ya sea personal o apropiado de alguno bien experimentado. En castellano tenemos el siguiente: J. Mateos, Método de análisis semántico aplicado al griego del Nuevo Testamento, El Almendro, Córdoba, 1989.
Este método es el que se emplea en el Diccionario griego-español del Nuevo Testamento, que está realizando el equipo del Prof. Jesús Peláez en la Universidad de Córdoba (Grupo “GASCO”), y que ya ha publicado varios fascículos que hemos comentado en este blog.
Una vez delimitada la perícopa que se desea estudiar, el análisis semántico ha de ocuparse del tema:
“¿Qué significan exactamente en castellano las palabras griegas que aparecen en el original del texto que deseo entender?”
En concreto el análisis semántico investiga qué significa cada uno de los “lexemas” del texto, es decir, los vocablos que tienen un significado independiente y por sí mismo, intentando establecer qué semas (unidades de significado en el interior de un lexema) pueden hallarse contenidos en ellos.
Luego es conveniente crear un inventario semántico del texto. A este respecto los dos pasos principales son:
• Consideración de los lexemas en sí, de modo que sea posible determinar el núcleo no variable de significado de cada uno de los lexemas.
• Consideración de cada lexema en su contexto, lo que faculta para determinar las variables o semas contextuales.
Una vez realizados esos dos pasos hay que reunir en grupos, o líneas de significado, los lexemas que recorren el texto con mayor frecuencia junto con aquellos que les son afines.
A continuación conviene resaltar los lexemas opuestos (si los hay), ya sean explícitos o implícitos.
Si por hipótesis el texto a estudiar es breve, basta hacer un inventario y luego un contraste de los lexemas hallados para que quede claro cuál es el significado de los vocablos en el texto que se estudia.
Para una ampliación del tema, véase A. Piñero-J. Peláez, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primero escritos cristianos", el Almendro, Córdoba, 1995.
Como se ve por esta descripción abstracta del tema, no es un asunto trivial, y creo que escapa del alcance de la mayoría del público no especializado. En concreto, para este público, el método se reduciría a –una vez que se tiene bien claro el texto a estudiar- hacer un elenco de los vocablos importantes que aparecen en ese texto y ver qué significan exactamente.
Para ello hay que recurrir a un diccionario especializado (que no estará en castellano, desgraciadamente, salvo el que está en marcha en Córdoba y que se halla en los comienzos), sobre todo a los grandes comentarios al autor de la obra que se está estudiando.
A veces –para algunos vocablos determinados- el análisis estrictamente semántico no basta, o ya está hecho y no arroja especial luz, y hay que complementarlo con el análisis comparativo, histórico, de cómo se entiende el vocablo o frase en cuestión en otros pasajes de la época, o anterior, vinculados del algún modo con el Nuevo Testamento. Con otras palabras: tengamos en cuenta que en los “comentarios” no encontraremos normalmente un comentario semántico explícitamente estructurado y como acabamos de explicar, pero sí una dilucidación del significado de cada vocablo por medio del análisis comparativo de textos. Así se llega a un resultado muy parecido.
Pongamos un ejemplo de este estudio comparativo: La curación de un ciego en Marcos 8,22-26.
Lo primero, será intentar ver que la traducción, o traducciones, que tengo ante mis ojos en castellano, es buena. Para ello, voy a un comentario bueno de Marcos. Escojo el de Joel Marcus (Mark 8-16 [The Amchor Yale Bible, vol. 27ª. Yale University Press, New Haven 2009], cuya traducción estoy preparando para “Sígueme” y que, espero, saldrá a lo largo del 2011).
Voy repasando el comentario al pasaje (vol. II, pp. 593 y siguientes, y me encuentro con lo siguiente (hago una selección):
• 8, 22. Betsaida. En 8, 23.26 Marcos la llama kōmē, aldea, aunque en otros lugares del Nuevo Testamento (Lc 9, 10; Jn 1, 44) y en Josefo (Guerra 3, 515) se menciona como polis, o ciudad. Pero designar a Betsaida como kōmē no es necesariamente un error o signo del trabajo redaccional de Marcos. En otro lugar (Contra Apión 1, 197) Josefo mismo cita sin objeción alguna el comentario de Hecateo de Abdera: “Los judíos tienen muchas fortalezas y pueblos en diferentes zonas del país, pero sólo una ciudad fortificada”, es decir, Jerusalén.
8, 23. Escupió en sus ojos [griego: ptysas eis ta ommata], lit. “habiendo escupido”. En la antigüedad se creía firmemente en el uso curativo de la saliva.
y le impuso las manos [griego: epitheis tas cheiras autōi], lit. “habiendo puesto sus manos sobre él”. Del contexto (8, 25) se deduce claramente que esto significa poner las manos sobre sus ojos. El sintagma “imponer las manos” aparece también en contextos de curación en Mc 5, 23; 6, 5; 7, 32; 8, 25; y en otros lugares del Nuevo Testamento.
Los antiguos sanadores curaban con frecuencia mediante un toque mágico de la mano, que aparece dibujado a menudo tanto en representaciones pictóricas como en las literarias. Por ejemplo, en un conjuro mágico para la sanación de niños, de Egipto, el mago dice: “Mis manos están sobre este niño, y las manos de Isis están sobre él, al igual que ella pone sus manos sobre su hijo Horus”.
Hay un relato especialmente cercano a nuestra historia en una inscripción en la que un ciego se torna hacia la estatua del dios sanador Asclepio, pone (epitheinai) su mano (en singular) sobre sus propios ojos, y comienza a ver de nuevo. Aunque el gesto curativo de imponer las manos esté ausente del Antiguo Testamento y de la literatura rabínica, está presente en un exorcismo descrito en 1QapGen 20, 29 (“Yo… puse mis manos sobre su ca[beza]”).
Nótese que el libro de Tobías 11, 11 (S) describe una combinación de acciones mágicas para la curación de un ciego similares a las de nuestra historia: Tobías sopla primero sobre los ojos de su padre, acción similar a escupir sobre ellos. Unta entonces una pócima sobre ellos, presumiblemente con sus dedos, que es una acción similar a la imposición de manos.
Y así continúa analizando vocablo por vocablo, o a veces frases completas, de modo que por medio de un análisis de lo que aparece en otras ocasiones en las que el Evangelio de Marcos utiliza el vocablo o una frase semejante, y comparando con otros textos de la antigüedad cercanos al Nuevo Testamento por el ambiente (judíos, griegos, de otras culturas, etc.) se llega a saber qué entiende Marcos exactamente por las palabras y frases que está usando.
Esta tarea es una labor de muchos años, pero por suerte los comentarios al Nuevo Testamento, que son muchos, se llevan realizando desde siempre, desde el siglo IV, y ahora son en verdad muy completos y maravillosos.
Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Chinto-Psicólogo...
Si mira más abajo, verá que el profesor Piñero ha tenido la deferencia y amabilidad de responderle.
Lo del "callejón sin salida" está sacado de contexto y el Dr. Peláez la utiliza entre comillas.
Sobre lo de los múltiples rostros que dice Peláez, él mismo lo relativiza en ese mismo artículo, como ha destacado David RV. Sobre lo que piensa el profesor Piñero al respecto, http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2009/02/27/p220223
Bueno, el Sr Piñero no sé si respalda al Sr Bermejo al 100% en todo lo q dice -aunque espero q no-, pero el Sr Bermejo, desde luego quita importancia no sólo a lo q Jesús dijo, sino a lo q hizo, pues para él lo importante es lo q dijera e hiciera Juan Bautista, y de ahí deduce lo q tenía q pensar realmente Jesús, y lo q pudo hacer o no hacer. Lo q no coincida no es "histórico", o carece d importancia. Algo q no veo q tenga nada q ver con los métodos literarios q nos está explicando el Sr Piñero, y sí con los jesuses d las mil caras, de las cuales nos ofrece 1 el Sr Bermejo, q no me parece q sea más verdadera q la de Crossan -q desde luego tampoco me convence.
Ade+ el Sr Bermejo, ha formulado 1 nuevo axioma del método histórico, q consiste en q todo el q no piense como él tiene agendas ideológicas. Él no.
Confío aún en el criterio del Prof Piñero -aunq muchas veces no esté d acuerdo con sus "parece"- cuando no hay certeza, no la hay.
Gracias x mostrar el método.
Xabier: como "a falta de pan buenas son tortas", que dice el refranero, supongo que a falta de la contestación de Piñero, pueden servir las de uno de sus grandes defensores en este blog.
¿Tambén coinciden Piñero y el Profesor Pelaez en la afirmación de que la investigación sobre Jesús se encuentra en "un callejón sin salida"?
¿coinciden también en afirmar que de la investigsción sobre Jesús "resulta sorprendentemente un Jesús de lahistoria con múltiples rostros, fabricados desde la perspectiva del investigador de turno como resultado de la utilización de fuentes de distinto tipo o de las mismas fuentes, pero con metodologías y presupuestos ideológicos diferentes?
¿Sostiene también el Sr. Piñero que la única salida a la investigación sobre el Jesús de la historia es la búsqueda en los evangelios de "estilo de vida" y de "sus comportamientos", mas que de "sus declaraciones formales"?
Permítame un último consejo evangélico Sr. Xabier: No ofenda y no será o...
...a su alter ego Chinto-Lucas-¿Juan?
Psicólogo-Josemari (por cierto, si no quería que nos diésemos cuenta de que escribe con varios pseudónimos, hace pocos días cometió el error de escribir como Psicólogo que estudió en Comillas y aludir a una Escuela de Negocios, como Josemari): Los Dres. Piñero y Peláez dicen que:
- Los evangelios son profesiones de fe (J.P) o escritos de propaganda religiosa (A.P) y no libros de historia strictu sensu (ambos).
- No obstante, pueden extraerse de ellos datos de ellos acerca de Jesús (A.P) con cierto grado de credibilidad histórica y una plataforma válida para acceder al Jesús de la Historia (J.P)
- Los hechos de la vida de Jesús se releen (J.P) o reinterpretan (A.P) a la luz de la Pascua.
- Hay que continuar explorando el sendero que lleve al Jesús de la Historia (J.P), en lo que coincide también el profesor Piñero.
No me parece que haya tanta diferencia entre ambos, como dice respondiendo a la respuesta que le he dado a s...
Sr, Letrado: Lo que dice Ud. que dice el Sr. Piñero se parece a lo que dice Chinto que dice el Profesor Jesús Plaez, como un huevo a una castaña.
Según lo expuesto en este post, simplemente habla de una buena traducción con notas explicativas.
Hasta ahí todo el mundo de acuerdo.
Lo cual no quiere decir que haya que estar de acuerdo con ideas que proceden no de la traducción sino de la hipótesis que defiende un historiador.
Por ejemplo, en "Jesús y las mujeres" se hacen deducciones que no tienen nada que ver con la traducción bien hecha de un texto, sino con lo que supone el autor, sin tener en cuenta que lo que no dijo Jesús hay que compararlo con lo que sí dijo, cuando podría haber dicho lo otro. El considerar irrelevante que eligiera el capítulo primero del Génesis frente a la versión más antigua, que sí eligió Pablo, para hablar del status de la mujer, no me parece que sea una cuestión de método literario aplicado al estudio del Nuevo Testamento, sino una preferencia personal de una hipótesis frente a otra al sacar conclusiones de una misma traducción bien hecha.
Chinto-Lucas-Josemari-Psicólogo:
Como el profesor Piñero no suele responder a los que se expresan de forma irrespetuosa y grosera (no lo digo por esta vez, que se ha expresado correctamente, sino por muchísimas otras veces en las que el respeto y las buenas formas ha brillado por su ausencia), me he permitido hacerlo yo para darle satisfacción y para que vea que entre los Dres Peláez y Piñero hay coincidencia.
CSM:
Los jefes (archein) son, por ejemplo, el Sanedrín. ¿Y los grandes (megaloi)? ¿Son sinónimos?
Xabier: no se canse ni pierda su hermoso tiempo. Ud. no es el Sr.Piñero.
Xabier:
"οἱ ἄρχοντες τῶν ἐθνῶν"
"LOS PRINCIPES DE LAS NACIONES" a los que se refiere Marcos en 10:42 son, entre otros, los gobernantes de Israel, el Sanedrín que decide la muerte del Salvador.
Esos a los que Roma impone su política UNIVERSAL de SALVACION. No olvide quién es el Salvador de las naciones.
Todo cambia en función del punto de vista, pero para un observador IMPARCIAL, Marcos es un escritor romano influenciado por las ideas romanas. Obviar esto es "tendencia".
Chinto-Lucas-Josemari-Psicólogo-¿Juan?:
Le va a responder el Dr. Piñero:
"Aunque los evangelios son ante todo libros de propaganda de la fe cristiana son también libros de historia, al menos en el sentido que de ellos se pueden obtener datos históricos cerca de la figura real de Jesús de Nazaret". Coincide con el Dr. Peláez.
Ambos coinciden también en que los sucesos de la vida de Jesús se releen a la luz de la Pascua (postal de 9 de junio de 2009 y ss: http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2009/06/09/ise-formo-la-tradicion-sobre-jesus-sin-n)
CSM:
Estoy de acuerdo con ud en tener en cuenta el contexto romano. Por ejemplo, para entender este versículo: "Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder/se hacen llamar bienhechores. Pero no ha de ser así entre vosotros" (Mc. 10:42-43 y paralelos)
Sr. Piñero: si tiene tiempo le agradecería también un comentario a este otro párrafo, sacado del mismo artículo: "aunque hay que reconocer que los escritos del NT. no son relatos históricos en el sentido moderno de la palabra, sino pofesiones de fe en el Mesías ressucitado y que los sucesos de su vida terrestre se releen en ellos a la luz de la Pascua, esto npo impide que un estudio minucioso, sin pretender encontrar las palabras estrictamente auténticas (ipsissima verba) de Jesús, sumnistra sólidos indicicios de lo que fue su estilo de vida, sus actitudes, gestos y palabras; este estudio nos ayuda así a penetrar algo en su conciencia. Paradojicamente, la contribución más clara a la cristología de Jesus mismo proviene menos de las declaraciones formales de éste que de sus comportamientos. Y es por aquí por donde creo que la investigación sobre Jesús puede encontrar una via de salida al "callejón sin salida" en el que se encuentra.
Gracias de nuevo.
(y 2) en modo alguno se opone lo analítico-literario a lo histórico-sinténtico, sino que más bien se complementan, como ha propugnado recientemente G. Segalla".
Es decir, que el profesor defiende más bien aquello de "ex pluribus unum", y no niega como pretende decir Chinto con su descontextualización, el acceso al conocimiento al Jesús histórico, por más que sea pesimista del grado en ese conocimiento, que en cualquier caso defiende.
Un ejemplo muy interesante, me ha suscitado de nuevo interés por el carácter mágico que se apunta en alguno de estos milagros, volveré a leer la serie que ya dedicó el profesor al tema.
Brillante el comentario de Xabier, dándonos cuenta que que la frase que repite nuestro amigo Chinto-Psicólogo-Lucas-Juan-etc está más que sacada de contexto para afirmar algo que el profesor Peláez no afirma realmente. He encontrado el artículo on-line: http://www.servicioskoinonia.org/relat/244.htm
Y ante la pluralidad que extrae Chinto, tenemos al propio Peláez afirmando: "Pero por más dispares que nos puedan parecer estas imágenes de Jesús, podemos decir que, desde el comienzo de la investigación hasta hoy, las grandes líneas de investigación seguidas por los autores han sido sólamente dos: La primera, analítico-literaria, iniciada por Wrede [...] La segunda línea de investigación -histórico-sintética- arranca de Schweitzer [...] en modo alguno se opone lo analítico-literar...
Escribe D. Antonio:
"y comparando con otros textos de la antigüedad cercanos al Nuevo Testamento por el ambiente (judíos, griegos, de otras culturas, etc.) se llega a saber qué entiende Marcos exactamente por las palabras y frases que está usando."
Más clarito y exacto imposible. Se olvida de forma nada casual a la cultura dominante en el momento que el desconocido Marcos escribe. Como vamos a poder ENTENDER a Marcos si olvidamos a Roma y los escritores romanos que influyen directamente en este Marcos hijo de Roma.
No me vale lo "de otras culturas" ya que la influencia principal no debe ser escondida entre la mención general.
Con esta declaración de intenciones luego podremos utilizar con toda libertad términos como "pagano" "gentil" etc.
Lo que no tiene ninguna salida es el camino "tendencioso" de la manipulación. Sin emplazar al Jesús de los evangelios en un contexto romano no se podrá alcanzar conclusiones científicas.
Chinto-Lucas:
Con el permiso del Dr. Piñero (espero) y como "compañero de clase" de esta universidad popular, voy a dar mi opinión sobre esa frase del Dr. Peláez (discípulo del Dr. Piñero) que, en otras ocasiones, también ha sido comentada por Psicólogo-Josemari.
Me parece que usted es demasiado pesimista sobre la investigación de Jesús porque, en ese mismo artículo, el Dr. Peláez propone "CONTINUAR la exploración del sendero que nos lleve al Jesús de la historia", dice que "los evangelios han recuperado cierto grado de credibilidad histórica y se consideran una plataforma válida para ACCEDER al Jesús de la historia, aunque no lo suficientemente amplia como para poder escribir su biografía" y, aunque utiliza entre comillas la expresión "callejón sin salida", no es nada derrotista: "creo que la investigación sobre Jesús puede encontrar una VÍA DE SALIDA al "callejón sin salida" en el que se encuentra"
Saludos cordiales,
Sr. Piñero: me alegra ver que cita Ud. al Profesor Pelaez. Me gustaría que comentase el siguiente párrafo sacado del artículo del Profesor Pelaez, titulado, "Un largo viaje hacia el Jesús de la Historia".
"De la investigación sobre la vida de Jesús resulta sorprendentemente un Jesús de la historia con múltiples rostros, fabricados desde la perspectiva del investigador de turno como resultado de la utilización de fuentes de distinto tipo o de las mismas fuentes, pero con metodologías y presupuestos ideológicos diferentes".
¿Es verdad que la investigaqción sobre Jesús se encuentra en un "callejón sin salida", como afirma el Profesor Pelaez, en la pág. 21 del citado trabajo?
Gracias.
Respuesta de Antonio Piñero:
Estimado amigo:
Tiene Usted varias respuestas en castellano, de mi mano y de la de Fernando Bermejo. Empiezo por este último:
1. "Historiografía, exégesis e ideología. La ficción contemporánea de las 'tres búsquedas del Jesús histórico", I y II, Revista Catalana de Teología 30/2 (2005) 349-406; 31/1 (2006) 53-114.
2. "Un fenómeno curioso: la tesis confesional de la irrelevancia de la investigación sobre la vida de Jesús", en A. Piñero (editor), ¿Existió Jesús realmente? El Jesús de la historia a debate, Editorial Raíces, Madrid, 2008, 231-258.
3. A. Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento, Trotta, Madrid, 3ª edic. 2008, "Las bases de nuestro conocimiento de Jesús"; "El Jesús histórico. Sumario de una 'vida' de Jesús según una lectura crítica de los evangelios", pp. 151-225
4. A. Piñero, Jesús y las mujeres, cap. "¿De qué Jesús se trata?", Edit. Aguilar, Madrid, 2008, pp. 19-30.
Sábado, 26 de mayo
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