El blog de Antonio Piñero

Juan el Bautista y Jesús de Nazaret según Fernando Bermejo (II) (166-04)

27.11.10 | 06:51. Archivado en Jesús histórico, CRISTIANISMO
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Ilu Revista

Hoy escribe Antonio Piñero

Concluimos hoy con los paralelismos ineludibles entre Juan el Bautista y Jesús recopilados y comentados por F. Bermejo en su artículo de la revista ’Ilu.

12. Ambos a trajeron a elementos social y religiosamente marginales de la población. Diversos pasajes evangélicos –Lc 3, 12-14; Lc 7, 29-30 y Mt 21, 31-32, cuya historicidad resulta plausible- sitúan a recaudadores y prostitutas en conexión con Juan. Que esto también se daba en Jesús es muy conocido.

13. Ambos anunciaron una intervención decisiva de Dios en un futuro muy próximo. Que la idea de una intervención final de Dios en un futuro muy próximo formó parte del kerigma de Juan el Bautista no puede entreverse con facilidad en la noticia que le dedica Josefo. Con respecto a Jesús, que el galileo esperó un desenlace escatológico en un futuro próximo puede considerarse uno de los resultados más seguros de la investigación desde la demostración ejemplar que en el s. XIX hizo Johannes Weiss (La predicación de Jesús acerca del Reino de Dios, de 1892, aun no traducida al castellano).

14. Ambos emplearon un lenguaje pregnante, es decir, cargado de sentido, a veces múltiple, caracterizado por la viveza y la hipérbole. Juan utilizó vívidas imágenes tomadas del entorno desértico que eligió para su predicación, como el nido de víboras (cf. Q 3, 7-10), el aliento ardiente del calor desértico y el río como metáfora para el juicio y la purificación. A Jesús se le pueden atribuir toda una serie de elocuentes parénesis, o exhortaciones, y parábolas al servicio de un mensaje escatológico radical.

15. Los dos anunciaron un juicio, y, por ende, salvación y condenación. En el caso de Juan, la imagen del fuego inextinguible que quemará la paja es elocuente. En el caso de Jesús, el concepto de Reino de Dios, en tanto que realidad escatológica, contiene la idea del juicio, el cual inevitablemente posee tanto una dimensión gozosa –para quienes se salvan– como una terrible para los condenados

16. A la luz del Juicio, ambos hicieron un llamamiento al arrepentimiento. En el caso del Bautista, la expectativa del juicio está encaminada al arrepentimiento y a producir buen fruto: el bautismo que proclama es un “bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados”. En lo que respecta a Jesús –quien se sometió al bautismo de Juan–, tal llamamiento es un dato firmemente enraizado en la tradición, aun si Mc 1, 15 y Mc 6, 12 se considerasen resúmenes redaccionales del evangelista.

17. Su visión del Templo parece haber estado caracterizada por cierta ambigüedad. En lo que respecta a Jesús, esta ambigüedad, que puede haber tenido como causa la crítica nacida del entusiasmo escatológico, es especialmente patente. En cuanto a Juan, su actividad bautista, según el cual la situación de pecado del pueblo de Israel imponía la necesidad de un nuevo rito para la purificación, parece implicar que la institución religiosa más importante de Israel, el Templo y su culto sacrificial, no resultaba suficiente para operar la mediación salvífica, y que él mismo se presentó como tal mediador.

18. El mensaje de ambos tenía polémicas implicaciones sociales y políticas. La predicación del Bautista comportaba una dimensión política, en la medida en que incluía la enseñanza central de una intervención inminente de Dios en la historia, la cual implicaría la redención de Israel y la supresión de todo sometimiento a los enemigos de Dios (entre ellos, los gentiles). Por parte de Jesús, el Reino/Reinado de Dios anunciado por él constituía una realidad de carácter integral, en la que lo religioso y lo político son indisociables. Aun si Jesús no instigó a la rebelión armada, su mensaje religioso tenía claras implicaciones sociopolíticas (ya en la medida en que la irrupción del Reino entrañaría la desaparición de todo dominio pagano).

19. Ambos mantuvieron relaciones tensas con Herodes Antipas, tetrarca de Galilea y Perea. En el caso de Juan, esto es ya evidente por cuanto sabemos por los Evangelios y por Flavio Josefo que fue ejecutado por orden de Antipas. Por lo que respecta a Jesús la tradición conserva indicios de sus críticas a éste. Lc 13, 31ss. conserva la noticia de que Jesús es advertido de que Antipas le quiere matar, a lo que reacciona calificándole de “zorro”. La tradición sinóptica apunta a que Antipas buscó la muerte de Jesús.

20. Ambos fueron arrestados y ejecutados por las autoridades políticas. Juan Bautista fue ejecutado por Herodes Antipas, tetrarca de Galilea y Perea, probablemente en la fortaleza de Maqueronte, mientras que Jesús lo fue por la autoridad romana de Judea. El responsable directo de la crucifixión fue el gobernador romano Poncio Pilato.

21. La razón decisiva más plausible de sus ejecuciones es que su actividad fue juzgada potencialmente peligrosa para el orden público, por lo que tuvieron el carácter de golpes preventivos.

22. Juan y Jesús fueron exaltados por sus seguidores, especialmente tras su muerte. Aunque este aspecto ya no pueda ser enumerado como un elemento común en la actividad de ambos predicadores, merece ser citado en cuanto a su destino (no hallamos indicios de tal proceso de exaltación en otros profetas contemporáneos).

Me parece que esta lista de paralelos es suficientemente impresionante y es materia de amplia reflexión.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

14 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por David RV 27.11.10 | 23:20

    De acuerdo con lo que apunta, J. P. También me parece evidente de Jesús debió ser mucho más carismático e intenso para los suyos.

    Aunque todo se solucionaría si pudiésemos calibrar cuantos seguidores de Jesús hubo los primeros años tras su muerto, y cuántos Juan. O mejor dicho, cuántos eran antes de la llegada de Pablo. Muy dispersos sí, pero quizá no eran tantos como parece desprenderse de los textos, tendentes a glorificar aquello momentos.

    La diferencia pudo estar no sólo en la propia creencia de la resurrección, sino en lo que generó esa creencia a posteriori: aquello que decía Bultmann (si no recuerdo mal) de que se pasó de seguir el mensaje para adorar al mensajero. Los seguidores de Juan no vieron en él sino sus palabras, pero los seguidores de Jesús fueron progresivamente divinizándolo. Cuando el Templo cayó, el mensaje de Juan no tenía mucho sentido. Pero en ese ámbito sí una religión sobre Jesús, el hombre divino.

  • Comentario por Gran escándalo en la diócesis de Mondoñedo 27.11.10 | 20:29

    Perdón por la interrupción, pero la noticia merece la pena,
    Acto de tropelía en Mondoñedo:
    http://cristoesliberacion.blogspot.com/2010/11/sr-angel-paz-el-escandalo-de-mondonedo.html

  • Comentario por J.P. 27.11.10 | 19:51

    Y en esas, sí, llegó Pablo.

    Saludos cordiales.

  • Comentario por J.P. 27.11.10 | 19:49

    David: no es obvio, por desgracia. La cuestión fundamental, y que creo que no estamos en condiciones de responder satisfactoriamente, es cómo y por qué surge la creencia en la resurrección, no al modo fariseo, claro, sino la concreta de Jesús. Como apunta Javier, qué hubo de especial que generó esa creencia. A mi modo de ver, Él causó un impacto mayor entre sus seguidores (aunque sea de segunda hornada como Pablo) que Juan entre los suyos, aunque J.E. Taylor sugiere o afirma, si no recuerdo mal, que Jesús pensó que Juan era Elías redivivo y la persona más grande que jamás haya existido.

    Y creo que una de las causas fue la muerte cruel y horrible de Jesús a manos del invasor. Hay paralelismo, similares motivaciones políticas, pero la diferencia (Antipas como ejecutor en una fortaleza alejada en la frontera frente al martirio de la flagelación y la crucifixión por los romanos en la ciudad santa de Jerusalén) para mí es crucial.

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:54

    (y 6) por lo que su difusión estaba llamada a ser minoritaria y a desaparecer con el Templo, como el judeocristianismo y otros movimientos de piedad y/o renovación judía de la época pre-talmúdica.

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:49

    (5) no judía por más que en el judaísmo tuviera su raíz última, triunfó. Y eso no tiene que ver con lo que predicó Jesús, ni siquiera (del todo) con la creencia de la resurrección, sino en haber encontrado soluciones a las demandas espirituales de buena parte del Mediterráneo oriental.

    En el nuevo escenario se reescribió la historia al gusto de los vencedores. No sólo se minusvaloró a los discípulos directos de Jesús y a su familia, con los que los grupos judeocristianos habían tenido una filiación directa, sino también a Juan y a sus seguidores, que eran los más perdedores de todos. Es difícil saber cuál fue su doctrina excata, no tenemos escritos juanistas. Quién sabe si no hubo incluso más de un "trasvase" entre las ideas y las sentencias de Juan y las de Jesús. pero desde luego con estos puntos que nos ofrecen los profesores Bermejo y Piñero, queda claro que Juan no tuvo un mensaje que predicar a los gentiles, por lo que su difusión estaba llamada a ser minoritaria y ...

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:44

    (4) del que Jesús fue discípulo, y del que sin duda el nazareno tomó mucho, mucho más de lo que nos dan a entender unos evangelios que ya están divinizando a la figura de Jesús.

    A lo que plantean Javier y J. P. es bastante obvio que desde luego en gran parte el éxito del cristianismo se debe a la creencia de la resurrección, que nace desde el seno directo de los discípulos de Jesús, para mí no hay duda en eso. Otra cosa muy distinta es que, bajo esa base, el cristianismo sólo pudo tener la propagación que tuvo gracias a su reinvención, debida a aquellos como Pablo que replantearon una difusión fuera de la religión judía, marco que no pertenece a la religión del propio Jesús. La rama que mantuvo má fielmente las palabras de Jesús, fue la perdedora. Y como reza el tópico, la historia la escriben los ganadores, no quienes están en posesión de un mayor grado de verdad. En el momento en que el cristianismo se convirtió en una religión helénica, no judía por más que en el judaí...

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:40

    (3) del personaje dibujado en las obras platónicas, haciendo de él precisamente un precursos de sus ideas, hasta atribuyendo incluso al viejo maestro las mismas, incluida la "teoría de las ideas" (valga la redundancia). No fue hasta el siglo XX cuando se puso en claro que Platón pone en boca de su maestro la filosofía propia, no sabemos con una intención deformadora o simplemente como recurso literario. El caso es que está claro que el pensamiento de Sócrates no es el de Platón, sobre todo si observamos que exista una clara evolución desde la "Apología" a los últimos diálogos. Al igual que sucede con la crítica textual bíblica, es posible inferir un Sócrates históricos, tomando como base precisamente los diálogos más primitivos, sobre todo la citada "Apología de Sócrates", donde se nos dibuja a un post-sofista deseoso de encontrar una validación firme y real a valores morales frente al relativismo sofista.

    De la misma manera podemos encontrar a un Bautista del que Jesús fu...

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:36

    (2) Esto es, cuando se redactó el Nuevo Testamento existe una competencia, cuando no un enfrentamiento directo con los juanistas, que quizá se remonte a los tiempos del propio Jesús. No descubro nada si menciono que el comienzo del evangelio de Jesús deja al descubierto esto, y en tiempos bastante tardíos (90-100). Ni tampoco diciendo que es más que evidente como la figura del Bautista ha sido claramente retocada con el paso del tiempo, de un Juan que bautiza a Jesús en Marcos y Mateo, a un Lucas que elude el tema, y a un Juan empeñado en mostrar la sumisión total del Bautista al Enviado.

    Dentro de ese repensamiento de Juan el Bautista queda claro que hay un empeño por minusvalorarle, convirtiéndole en un "precursor", un simple vocero desde el seno de su madre (con la historia, a todas luces inventada, de que Juan y Jesús eran familia). El caso yo lo encuentro bastante paralelo al Sócrates de los diálogos de Platón. Durante siglos se creyó en la veracidad histórica del pe...

  • Comentario por David RV 27.11.10 | 18:30

    (1) Excelente lista de paralelismos, la tendremos en cuenta para futuros análisis.

    Para contar la historia de Juan, de su ideología y del movimiento que generó hay que tener siempre en cuenta que lo que nos ha llegado nos ha llegado mediatizado por escritos cristianos de segunda o tercera generación. Esto es, un tiempo en los diferentes cristianismo ya se habían desarrollado bastante, y las distintas reintrepretaciones de Jesús ya eran bastante firmes. Y si Jesús fue repensado, por supuesto mucho más se repensó la figura del Bautista y en especial su relación con Jesús. Estamos en un tiempo donde, aunque es de intuir que minoritarios, existen grupos juanistas latentes, mencionados en un par de momentos del Nuevo Testamento. Sabemos que hubo juanistas hasta el siglo IV, quizá llegaron a sobrevivir más tiempo. Incluso hay un grupo juanista en la actualidad (si es que los malditos conflictos no acaba con ellos), los mandeos, aunque su filiación directa es más discutible.

  • Comentario por Javier 27.11.10 | 12:38

    Me bajé y leí con atención -sincera y propia de un aprendiz- las postales dedicadas por el profesor Bermejo en este blog hace ya un tiempo. Vi que recogía con rigor y amplitud los datos que a otros estudiosos les permite decir, y creo que aciertan, que Jesús de Nazaret, fue discípulo del Bautista y que la predicación de aqué, corrige y aumenta la de su mentor pero sobre la base de lo que de él ha aprendico o con él ha madurado. Lo verdadaderamente difícil de explicar, estoy en esto de acuerdo con Sofía, son las diferencias, sobre todo de las consecuencias de uno y otro ministerio profético, máxime, cuando ambos profetas tuvieron seguidores, discípulos (el propio Jesús lo fue del Bautista). JP asevera -y me convence- que esa diferencia fue la fe en la resurrección. ¿esta diferencia es sólo postpascual? ¿se trata solo de una novedad sobrevenida? ¿hay algo en Jesús que no hubiera en Juan que apunta ya a la mañana de Pascua?

  • Comentario por sofía 27.11.10 | 12:03

    Y junto a las coincidencias tenemos las diferencias que hacen que los discípulos de Jesús consideren a Juan el precursor y a Jesús el Mesías. Algo que se puede observar en los mismos textos que se utilizan como fuente para hacer la semblanza del bautista.
    El bautista se sitúa en el desierto junto al Jordán y acuden a él. Jesús cruza el Jordán y afirma q Hoy es el Dia de la MISERICORDIA, afirma que los signos de la llegada del Reino están YA, como un grano de mostaza q tiene que crecer, y se considera mediador para q el Reino llegue a su plenitud.
    Es un maestro-profeta-sanador itinerante q elige a sus seguidores + íntimos, y asume la conciencia mesiánica como mínimo en la última parte de su predicación, como se prueba con la entrada en Jerusalén.
    X supuesto q lo q predica tiene consecuencias sociopolíticas que disgustan tanto al poder civil como al religioso, con resultado de crucifixión.
    Y su movimiento continuó tras su muerte con 1 fuerza asombrosamente mayor.

  • Comentario por Manue 27.11.10 | 11:25

    La purificación personal era moral en lugar de ritual (acorde al ideal profético postulado desde Amós) y significaba compasión y opción por la pobreza, el perdón, la tolerancia entre nacionales y el reparto de bienes. El Reino se proponía igualitario, idealizado y fraterno, y el camino requería esa estrategia proselitista en pro de una unión masiva, “arrepentida” y entusiasta. Su predicación era sencilla, recurría a un lenguaje popular rico en historias metafóricas, cuya moraleja podía ser, o no, fácil de entender (es posible que no pudieran hablar “más claro” de su profesión mesiánica o anunciadora por el riesgo a ser descubiertos y condenados por ello).
    Como agitadores antirromanos, ambos fueron detenidos y ejecutados, parece ser que, en el caso de Juan, sin necesidad de un juicio previo, en el de Jesús, llevado a cabo por la potencia ocupante “con todas la de la (su) ley”.
    Seguramente unos pocos zelotes, esenios y fariseos habrían suscrito ambos discursos. El propio Akib...

  • Comentario por Manue 27.11.10 | 11:23

    No he hallado novedades ni aportes llamativos. Fueron:
    Líderes religiosos, además de políticos, de discurso atractivo y efectista en las masas, en parte tomado de las escrituras.
    Personas carismáticas que predicaron en itinerancia o lugares apartados del suyo original y tuvieron seguidores.
    (Como todos los esenios y una buena parte de los zelotes y fariseos) estaban convencidos de que el Reino Mesiánico era inminente y estaba próximo su parto, relacionado con el Fin del Mundo; creían en el Juicio Final y la Resurrección de la carne. Todo lo cual formaba parte del plan de Dios (que finalmente intervendría en apoyo del Mesías) y requería: purificación personal y del Templo (retorno al ramal sacerdotal de Aarón, ilegítimamente ostentados por usurpadores impopulares conniventes con el ocupante romano), además de liberación de todo sometimiento a los kittim o Hijos de las Tinieblas (en el Rollo de la Guerra puede verse con más claridad lo de quemar la paja y salvar al gran...

Sábado, 26 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación