El blog de Antonio Piñero

La “Historia” o “Crítica de la redacción” (II) (200-42)

20.11.10 | 06:50. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios
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Hoy escribe Antonio Piñero

Los métodos de la Historia de las formas tras 1945 habían dado ya sus frutos principales y la investigación estaba un tanto estancada. La Historia de las formas había considerado a los escritores del Nuevo Testamento, especialmente los evangelistas, como meros “coleccionistas, compiladores y transmisores de tradiciones”, descuidando el conjunto del evangelio. Pensaba la Historia de las formas que la totalidad de la obra era un producto secundario respecto a las unidades de base que la formaban y, por tanto, de menor importancia.

Se opinaba que –para llegar a los productos más originales y primarios del movimiento cristiano sólo interesaban las tradiciones orales, pues ellas nos reflejaban la mentalidad de la Iglesia o comunidad primitiva. Entonces, se paraban normalmente ahí los críticos y deducían las consecuencias: como sabemos, en general muy negativas en cuanto la historicidad de esas tradiciones, y se pensaba que escribir una “biografía” de Jesús era imposible.

Esta conclusión no importaba mucho a los teólogos de la Historia de las formas, porque según ellos -casi todos luteranos o protestantes en general- eran “fideístas”: la historia no era imprescindible para “situarse ante Dios” por medio del mediador, Jesús, y dar una respuesta, conforme a la fe, a la llamada y al compromiso que ese mismo Dios planteaba a través de la figura de Jesús, conocida sobre todo por la fe. Para la salvación –no para la ciencia histórica- lo importaba era la fe, la gracia que permite esa fe y el compromiso con Jesús y con Dios Padre.

Como en un movimiento pendular, la nueva generación de críticos del Nuevo Testamento –profesores de teología –la mayoría laicos y normalmente creyentes- enfocó su atención no ya hacia las “formas” que componían las obras del Nuevo Testamento, sobre todo los Evangelios, sino hacia estas obras como un todo, hacia la personalidad de sus autores como escritores conscientes de su tarea, con su peculiar teología. Eso era muy importante porque la Iglesia primitiva no eran sólo las primerísimas comunidades que transmitían pequeñas unidades orales, sino también las comunidades de la segunda generación que habían elaborado, reelaborado y reinterpretado la fe en Jesús que vehiculaban esas tradiciones orales sobre el Maestro.

Así pues, insisto, la idea principal de la Historia de la redacción, la que le hace sobrepasar a la Historia de las formas, es, la consideración del todo –en especial de los Evangelios- y cómo la agrupación y ordenamiento del material (“formas”) dentro de un determinado marco geográfico-espacial y cronológico por parte del autor o redactor final se correspondía y se debía a unas perspectivas teológicas determina¬das sobre Jesús.

Si para Rudolf Bultmann la composición en sí de los Evangelios completos, editados y publicados, no ofrecía nada primariamente nuevo (todo estaba en las “formas” anteriores), para los defensores del progreso de la metodología, la Historia de la redacción, parecía ilógico que, tras separar y diseccionar el material, las “formas” por separado, su unión en un conjunto (el evangelio terminado) no ofreciera nada nuevo e interesante.

Pues bien, sí había cosas interesantes por descubrir, si se apartaba la mirada de la primera tradición y se concentraba el foco de la atención en cómo se organizaban esas formas por cada autor del Nuevo Testamento, en especial de los evangelios. Por suerte, este trabajo se podía hacer muy bien en los escritos evangélicos, porque ya se habían elaborado las Sinopsis de los cuatro principales, y porque pronto se consideró –en cuanto estuvo disponible que como paralelo- había que tener también en cuenta el Evangelio gnóstico de Tomás y algún que otro apócrifo (Evangelio de Pedro; Pap. Egerton; algunos papiros de la colección de Oxirrinco).

Concluiremos el próximo día.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

24 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por David Mo 21.11.10 | 16:44

    JP: NO es un error suyo si en lugar de entender "se vive " sólo en un sentido material lo entiende en el sentido del "mundo vivido" de cada cual. Y también material, claro.

  • Comentario por sofía 21.11.10 | 14:20

    Parece que, de hecho, el conjunto es de menor importancia que las formas de las que parte. Por eso es posible, compatibilizar desde el principio conjuntos distintos que son distintas perspectivas de los evangelistas según sus circunstancias concretas. Naturalmente eso no quita importancia al conjunto del producto, sino que lo relativiza y lo compara con otros conjuntos, subordinándolo a las formas previas, que son de mayor importancia.
    De todos modos ya veremos cuando termine la exposición el profesor.

  • Comentario por J.P. 21.11.10 | 10:05

    De acuerdo, David Mo, entenderé entonces que lo de que no se reconoce que no se sabe nada seguro porque se vive del personaje ha sido un error mío de interpretación.

    Saludos cordiales.

  • Comentario por David Mo 21.11.10 | 09:30

    JP: En ningún momento he hecho acusaciones a la honestidad de nadie, así que no tengo por qué dejar nada. Entiendo que la inclinación hacia la justificación de fuertes creencias personales que implican normas prácticas es algo lógico y universal. Y me refiero sólo a la formación de llamados "consensos" de opinión. Porque ni la opinión en general, ni la de los expertos en particular, es algo que crezca en el mundo flotante de las ideas sin relación con las prácticas sociales y éticas. ¿Cree que se puede soslayar la existencia de la Union Soviética si hablamos de consensos -y disensos- sobre la figura de Carlos Marx hacia mitad de siglo pasado? Pues lo mismo cuando hablamos de la existencia de Jesús en el siglo XXI. E insisto por última vez que esto lo planteo exclusivamente en relación con el argumento del consenso. No me lo saquen de contexto.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 20.11.10 | 23:20

    J.P.
    Hombre, sus participaciones son siempre un estímulo y un ejemplo. Y con puntos de partida diferentes hemos alcanzado lugares de acuerdo.

    Carotta es un precursor, literal, y por eso creo que sus conclusiones son anticipadas, pero establece una línea de trabajo que "no tendrá razón ni hallará acogida sino en tiempo venidero".

    La propuesta de Pedro creo que trata de dar un método general a ese trabajo futuro que se deberá de acometer.
    Y es verdad que esa propuesta modifica el "centro de gravedad" de la investigación sobre el origen del cristianismo, que pasa de estar en el ámbito del judaismo, al ámbito general del imperio.

    Algunos de últimos trabajos publicados ya comienzan a reflejar esa translación del centro de gravedad, y no tengo duda que en los próximos años será mayoritario.

  • Comentario por J.P. 20.11.10 | 20:57

    Carlos: no he hablado de temor, sino, primero de tener presente el judaísmo de la época; segundo, de tener presente que no es lo mismo la segunda o tercera generación, que la quinta o la primera; y que no comparto las conclusiones si son las que me imagino, es decir, en la línea de Carotta. Solo eso: desacuerdo, no temor. De hecho, usted y yo hemos hablado, aunque someramente, de arqueología, y después de una larguísima discusión llegamos a un cierto acuerdo sobre Séforis, aunque posiblemnte por diferentes argumentos o caminos.

    Saludos cordiales.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 20.11.10 | 20:20

    J.P.
    ¿Quién puede temer a las conclusiones alcanzadas?
    La propuesta de Pedro es universal y requiere un esfuerzo multidisciplinar, aspecto muy deficitario hasta este momento. El método no presupone "tendencia", un ordenador podría dar un resultado.

    Pedro señala que la aparición de "marcadores" del cristianismo en el análisis general del siglo I y II no existe. Eso puede ocurrir porque estos "marcadores" están enmascarados bajo otros nombres.

  • Comentario por Xabier 20.11.10 | 13:53

    "Los augusteos muestran cómo todas las ethné, incluso la judía se relacionan con el culto imperial y no hay ningún vestigio de que haya una religión llamada cristianismo que se relacione con la religión del imperio" (Pedro)

    Esto quiere decir que el Cristianismo no se relacionaba con la religión del Imperio. No es ninguna prueba de que el Cristianismo no existiese. Por ejemplo, el Evangelio de Lucas y Hechos, en contra de lo que dicen algunos, es muy antirromano.

    Lo que dice J.P del resentimiento de algunos, es muy pertinente: http://www.carotta.de/esub/interpre.html#pedro_s

  • Comentario por J.P. 20.11.10 | 13:40

    Carlos: en y por principio, de acuerdo con el método (no con las conclusiones, si son las que preveo) siempre que tengamos muy presente tanto el judaísmo como la cronología. No es lo mismo hablar de Jesús y sus primeros discípulos que del s. II ó del s. IV.

    Saludos cordiales.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 20.11.10 | 12:09

    Pedro
    "Cuando pongamos en sinopsis todos los hechos, los datos, los libros, las piedras, las monedas, la arquitectura, la geografía y la historia entonces podremos comprender el cristianismo."

    Totalmente de acuerdo, solo ese es el método científico universal que hoy debe realizarse.

  • Comentario por J.P. 20.11.10 | 12:08

    David Mo: usted escribió "más profesores que viven de eso dará normalmente un resultado abrumador. ¿O no? Los creyentes porque inconscientemente o no quieren quedarse con el personaje a su medida; los exs, porque algo queda; y los que viven del personaje porque jamás van a reconocer que no saben nada cierto de él".

    En fin, yo he leído muchas veces "es probable", "verosímil", "improbable", "seguramente no fue así o no dijo eso", etc., a cristianos, ateos y judíos, incluso negando a la tradición por parte de creyentes (p.ej. Schnackenburg y el caso del discípulo amado=Juan; teólogo por cierto alabado por el propio Papa). Ejemplar al respecto la lista de Sanders.

    Pero tiene razón, dejemos de hablar de motivaciones personales o crematísticas, porque al final no son sino acusaciones de deshonestidad, científica o personal.

  • Comentario por David Mo 20.11.10 | 11:40

    JP: Dejemos estar lo de "resentimiento" porque creo que en mi argumentación no entraban conceptos valorativos sobre los motivos de nadie y lo de ser un "resentido" tiene una fuerte carga emocional. Aparte de esto, supongo que sí: una pérdida de fe cualquiera puede producir en una persona una actitud de fuerte rechazo hacia sus creencias anteriores. Se ve mucho anticomunista furibundo que viene del comunismo y anticlericales que han sido seminaristas. Pero espero de su acreditada perspicacia que entienda que eso no afecta para nada mi razonamiento. Que iba contra el socorrido argumento del consenso.

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 10:38

    Chinto:
    Y sobre la hipotesis de Santiago de que el contexto vital del evangelio de Marcos es el siropalestinense, pues le pone en la pista del contexto mayor, el Bizantino. Si no quiere seguirla es cosa suya. En todo caso el contexto palestinense no existe, el contexto sirio ya no existía. Y si el contexto Romano explícito se pierde en una nebulosa, sólo queda el contexto Bizantino. Y sólo en el contexto Bizantino nacen palabras como "Metanoia". Y sólo en el contexto Bizantino, otro imperio, la palabra "evangelio" del culto imperial romano puede tener otro significado, el que quieran darle los nuevos emperadores.

  • Comentario por J.P. 20.11.10 | 10:32

    Depende de cómo entendamos el consenso, y sus gradaciones. Cuando se habla de consenso es de puntos en los que el análisis mayoritario, y no solo de una escuela concreta, coincide; por supuesto, quien niega la existencia de Jesús no entra ahí.

    Pero en su comentario inicial yo no entendí que no discutiese la idea de consenso, sino que la mayoría de los historiadores eran creyentes y eso cuestionaba la legitimidad de los consensos (o de las opiniones mayoritarias, como prefiera). Y siguiendo su lógica del "algo queda", un ateo excreyente que niegue la existencia de Jesús: ¿es un rebotado y un resentido que actúa con la "fe del converso al ateísmo?

    Y quien publica libros negando su existencia... ¿también le vamos a acusar de vendedor de motos?

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 10:30

    Chinto:
    Creo que en si lee ese portal mercaba.org no habrá leído el libro, así que se lo he leído yo. No piense que no aprecio a Santiago Guijarro, lo que no aprecio es al "context group" en todo lo que tiene de diseño inteligente de los orígenes judíos del cristianismo que determina que todo lo que se investigue pase por ahí. Y no lo aprecio porque el judaísmo no es ningún contexto apreciable, porque históricamente los judíos constituían en el imperio romano una de las cincuenta ethnés, y no eran contexto de nada.
    El cristianismo recogió otras muchas tradiciones, por ejemplo la hispanoromana. Le invito a Vd. a leer el libro de Luis Díaz Viana, "Los últimos Paganos", para que descubra a los cristianos de los "pagos" de la hispania romana frente a los cristianos del "libro" que los mataron. Cuando pongamos en sinopsis todos los hechos, los datos, los libros, las piedras, las monedas, la arquitectura, la geografía y la historia entonces podremos comprender el cristianismo.

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 10:12

    Chinto:
    Incluso es capaz de asumir que los redactores admiten la existencia del Imperio sin llegarse a preguntar si en la mente de los redactores es un imperio pasado y el relato es puesto en esa época porque ya no es amenazante históricamente y el cristianismo se puede oponer a un imperio que ya no existe:
    "Lucas admite la existencia del Imperio aceptando que las comunidades cristianas vivan dentro de él y se atengan a sus normas, pero, al mismo tiempo, se opone a todo aquello que es radicalmente contrario al evangelio, como la injusticia sustentada sobre la pax romana y el poder desmedido que era legitimado por el culto imperial. Lucas invita a sus destinatarios a vivir, al mismo tiempo, en dos mundos: el mundo del Imperio y el de las comunidades nacidas de la predicación del evangelio....Frente al culto imperial, que legitimaba el poder desmedido de los soberanos, Lucas proclama que Jesús es el único Señor." (p. 397-8)
    Y se queda tan tranquilo. Y no dece más.

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 10:00

    Chinto:
    Pero pasa de puntillas por el culto imperial, indicando que el cristianismo se hace contra el culto imperial: "Uno de los más característicos es, sin duda, uso del término «evangelio», que estaba vinculado al culto imperial y tenía importantes connotaciones políticas." ..."Este uso tan característico del término evangelio con el que define el contenido de su relato, hace de él una proclamación alternativa a la que se difundía en el Imperio a través del culto imperial (Mc 1, 1).(p. 271)
    Pero no demuestra cómo es posible históricamente un uso alternativo de la palabra evangelio en el contexto del culto imperial. "En todo caso o, la versión palestinense mencionaba ya el evangelio (Mc 1, 14; Mc ,10; 14,9), evocando tal vez la situación regional de Palestina donde efectos del culto imperial se habían dejado sentir ya en tiempos de Calalígula (39-40 d.C.)".

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 09:49

    Chinto:
    Ya fue presentado por Antonio el libro de Santiago Guijarro. Santiago ha tomado una expresión "nueva" para nosotros, del "context group" al que pertenece. Lo llama "contexto vital" de la redacción. Para entender este concepto hay que construir una nueva historia de la redacción, porque va tejiendo investigaciones y tesis, por ejemplo las de Antonio Piñero "la abundante presencia de latinismos (Mc 4,21: modion; 5, 9.15: legion; 6,27: speculator; 6, 37: denarion; 7,4: xestes; 12, 14: kenson; 12,42: korrdantes; 15, 15:fragello; Mc 15, 16:praitorion; 15,39: kenturion), aunque todas estas palabras pertenecían al lenguaje común y podrían entenderse en cualquier parte del Imperio" (p. 267) Pero pasa de puntillas por el culto imperial, indicando que el cristianismo se hace contra el culto imperial: "Uno de los más característicos es, sin duda, uso del término «evangelio», que estaba vinculado al culto imperial y tenía importantes connotaciones políticas." (271)

  • Comentario por David Mo 20.11.10 | 09:34

    Y no vale sumar los escasos expertos que no me caben en las tres categorías para hablar de unanimidad (consenso). Si no hubiera el grueso del pelotón no habría pelotón.

  • Comentario por Pedro 20.11.10 | 09:33

    Antonio:
    Si la sinopsis de los cuatro evangelios fue una herramienta para la historia de la redacción, herramienta que sólo se usó en forma rudimentaria, hoy tenemos herramienta sinóptica: On-line. Con esta herramienta podemos abordar la redacción desde todas las ciencias, visualizar la histori, la arqueología (se hanhecho estudios muy serios del contexto), numismática (hace dos años se han claisficado todas las monedas de la época) de las redacciones. Ya podemos ver, por ejemplo, que en el siglo I no pudo haber ninguna religión que no fuera el Culto Imperial. Los augusteos muestran cómo todas las ethné, incluso la judía se relacionan con el culto imperial y no hay ninguún vestigio de que haya una religión llamada cristianismo que se relacione con la religión del imperio. Las monedas que aparecen en el NT nos hablan de la religión del imperio: la moneda del Tributo de Tiberio decía en el reverso que el César era Dios, y los redactores lo ponen en boca de Jesús. Muy mala redacció...

  • Comentario por David Mo 20.11.10 | 09:32

    No existe el consenso: existen mayorías más o menos grandes. El consenso es un mito derivado de argumentos escolásticos sobre el nebuloso limes de lo científico. (Jope, vaya frase que me ha salido). Y conviene analizar como se forman las mayorías. Porque no son inocentes. Vale decir, inmaculadas. Una mayoría formada a base de exégetas doctrinales, exs (vale), más profesores que viven de eso dará normalmente un resultado abrumador. ¿O no? Los creyentes porque inconscientemente o no quieren quedarse con el personaje a su medida; los exs, porque algo queda; y los que viven del personaje porque jamás van a reconocer que no saben nada cierto de él. ¿O no es lógico lo que digo?
    Lo dicho no me parece que sirva para negar la existencia de Jesús. Pero sí es un argumento de peso contra la mítica del consenso.

  • Comentario por J.P. 20.11.10 | 09:01

    La cuestión es que muchas veces los consensos son compartidos también por historiadores no creyentes y judíos.

  • Comentario por Chinto 20.11.10 | 08:47

    Aterrice Ud. sr.Piñero; no divague. Recomiendo el estudio de Santiago Guijarro sobre el tema. Puede encontrarse en WWW.mercaba.org

  • Comentario por David Mo 20.11.10 | 08:00

    Me parece muy interesante un dato que cae de pasada. Pero que yo considero relevante a la hora de hablar de "consensos". La inmensa mayoría de los historiadores de Jesús (al menos de estas dos escuelas, pero el dato es generalizable) son creyentes. Me lo apunto.

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