Hoy escribe Fernando Bermejo
Los intentos recientes de Joseph Ratzinger de dar a entender la existencia de una conexión directa entre el laicismo y el ateísmo y la Shoah ("Holocausto"), y de ese modo negar o minimizar la posible conexión entre las Iglesias cristianas y el virtual exterminio de los judíos europeos en la cristiana Europa (y quizás también alejar momentáneamente la atención de los delitos y escándalos de que son protagonistas constantes sus colegas y subordinados eclesiásticos, y -en calidad de encubridor- quizás hasta él mismo) no son algo nuevo.
En 1987, el papa Juan Pablo II pidió a la Comisión Vaticana para las Relaciones Religiosas con los judíos determinar qué responsabilidad tenía la Iglesia –si alguna– en el asesinato de millones de judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Un cuarto de siglo antes (1963), la obra de Rolf Hochhuth, Der Stellvertreter (El vicario), había planteado públicamente la acusación de la complicidad papal en el Holocausto, suscitando el malestar católico por doquier.
En marzo de 1998, el cardenal australiano Edward Cassidy, presidente de la Comisión, dio a conocer el informe. Si bien este admitía que los judíos habían sido discriminados durante siglos y usados como chivos expiatorios, y si bien lamentablemente ciertas interpretaciones de las enseñanzas cristianas habían alimentado ocasionalmente tal comportamiento, consideraba todo eso una vieja historia que en el s. XIX se había dejado atrás.
En la visión de la Comisión, este siglo era el período clave para comprender las raíces del Holocausto y, en particular, las razones por las que la Iglesia no tenía responsabilidad en él. Fue en ese siglo turbulento cuando emergieron nuevas corrientes intelectuales y políticas asociadas con el nacionalismo extremo; en tales circunstancias, la gente empezó a acusar a los judíos de ejercer una influencia desproporcionada en la sociedad, de modo que –argüía la Comisión - “se empezó a extender un antijudaísmo que era esencialmente más sociológico y político que religioso”. Esta nueva forma de antagonismo hacia los judíos habría sido ulteriormente conformada por teorías raciales que aparecieron por primera vez en la segunda mitad del siglo XIX y que alcanzarían su culmen en la glorificación nazi de una raza aria superior. Lejos de respaldar estas ideologías racistas, afirmaba la Comisión, la Iglesia siempre las había condenado.
¿Cuánto hay de verdad en esta explicación que hace de la Shoah una “obra de un típico régimen moderno profundamente antipagano”, y cuyo antisemitismo “echaba sus raíces fuera del cristianismo”? ¿O es más bien cierto que el cuasi-bimilenario antijudaísmo cristiano sentó realmente las bases de un antisemitismo racial y genocida, al estigmatizar no solo al judaísmo sino a los propios judíos, haciéndolos objeto de oprobio y de desprecio, y abonando con ello el terreno para el genocidio nazi?
En próximos posts intentaremos analizar con tranquilidad estas cuestiones. Comenzaremos con la Iglesia católica, aunque más adelante analizaremos las Iglesias protestantes, el movimiento de los Deutsche Christen (“Cristianos alemanes”), etc. Resulta obvio que, no siendo las Iglesias cristianas entidades monolíticas, será necesario introducir diversas distinciones, aunque lo que aquí nos interesará en primer lugar será intentar discernir las posturas que puedan ser caracterizadas como “oficiales”.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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Por ejemplo, la Pascua no será ya la Resurrección; será la eterna renovación de nuestro pueblo. Navidad será el nacimiento de nuestro Salvador, es decir, del espíritu de heroísmo y de manumisión.
¿No creéis que profesarán así nuestro dios en sus iglesias esos sacerdotes liberales, que ya no tienen creencia alguna y que ejercen una mera función? ¿No reemplazarán su cruz por nuestra cruz gamada?
En lugar de celebrar la sangre de su Salvador de antaño, celebrarán la sangre pura de nuestro pueblo; harán de su hostia el símbolo sagrado de los frutos de nuestra tierra alemana y de la fraternidad de nuestra grey. Claro que sí, yo os lo aseguro: comerán ese pan, y entonces, Streicher, se llenarán de nuevo las iglesias. Si lo queremos, será nuestro el culto celebrado. Pero aún es temprano para esto.»
Mes y medio después, puede que ya no le importe a nadie, pero me gustaría añadir una cita del libro "¿No es este Jesús el hijo de José? Jesús en el judaísmo actual", de P. Lapide, Riopiedras (ed. alemana original de 1976). Un libro recomendable para vislumbrar no solo cómo ven a Jesús los judíos a lo largo de la historia, sino también el dolor que se les ha causado durante siglos.
Pues bien, el "católico" Hitler dijo en cierta ocasión (año 1934) a Hermann Rauschnig "Ahora bien, todo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento es ciertamente el mismo engaño judío" (p. 156).
Este Rauschnig escribió un libro "Hitler me dijo" en 1939. En el siguiente link se podrá comprobar lo que pensaba Hitler del cristianismo:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=9304
Alguna perla:
Sin religión propia, el pueblo alemán no puede tener estabilidad. ¿Cuál será esa religión? Nadie lo sabe de momento. Lo pr...
No sé, yo no llamaría incoherencia con el catolicismo a las leyes de eugenesia y de higiene racial nazis. El abismo es mucho más profundo.
Como dije antes, mientras que sí soy capaz de reconocer la fe del cruzado, y la del inquisidor, o la de Franco, no puedo hacerlo en Hitler. Están a años luz los unos del otro.
Tampoco hay que olvidar que Stalin fue seminarista en su infancia, o que Fidel Castro estudió en un colegio jesuita.
Más difícil veo encontrar el origen monoteísta de tres de los más grandes genocidas del siglo XX: el emperador Hiro Hito, Mao Zedong o Pol Pot.
O sea que Hitler era carlista.
Ya lo decía Indalecio Prieto "A nada temo más que ha un carlista recién comulgado".
Mucho me he ido sorprendiendo a lo largo de mi vida de las cosas que puede hacer un hombre sea de la religión que sea, en particular de cualquiera de las tres monoteístas. Como ve, Hitler era católico por lo menos hasta 7 años antes de su muerte, pero esto no tiene por qué tener que ver con su racismo, nacionalismo, nazismo, ni tiranía.
Católicos eran los inquisidores, los predicadores de las cruzadas, los del índice; cristianos eran los principales justificadores de la esclavitud; Franco, Pinochet, Videla, Rasputín, Mussolini... Y sus obispos no eran muy diferentes de los de Hitler. Dios, Patria y Rey. Grandes ideas por las que matar, perseguir, encarcelar, ejecutar, guerrear y acabar con cualquier idea secundaria: libertad, democracia, justicia, igualdad de derechos...
Ocurre que no somos tan coherentes; la ideología es en buena medida incosnciente. Primero sentimos y luego justificamos cualquier cosa. Los indios eran culpables de no ser creyentes o de salvajismo
Un...
Hitler tampoco mostró ningún aprecio, precisamente, por los pueblos eslavos y bálticos. Y algunos de ellos eran cristianos.
También creo que el antijudaísmo tiene raíces en las revueltas sangrientas de los siglos I-II y la xenofobia que generaría la diáspora. El Adversos Iudaeos tenía el terreno abonado para germinar y "florecer" en los tristes pogromos.
Manue: sí parece relevante cuando se trae a la discusión, y porque nada en su actuación permite decir que se esté comportando como católico. Ni en su pensamiento político, ni en su actuación: insisto, no el Cristo ario. Eso ¿cómo lo va a tolerar un buen católico de profunda fe religiosa, o que un vicario diga que Dios ha elegido a su raza? Por lo tanto, aunque lo fuese, no es que sea secundario, es que es irrelevante. El antijudaísmo tiene su raíz en el Adversos Iudaeos y en la triste situación que sufriría el pueblo judío a lo largo de los siglos. Pero dentro de ese antijudaísmo cabe también el rechazo que genera una de sus actividades económicas, la usura (rechazo que experimentarían algunos celebres banqueros medievales durante la edad media, hasta el punto de ser expulsados de la Francia de Felipe IV hacia las mismas fechas que los judíos). Ni siquiera hoy en día se libran los bancos de críticas, aunque ni punto de comparación, por supuesto.
y lo repite en 1938.
J.P. No sé si es muy importante saber hasta qué momento de su vida fue Hitler católico: lo era cuando publicó su libro, cuando hizo campaña y desarrolló su programa, cuando fue elegido, cuando inició su carrera político-militar. ¿Importa mucho si cambió de opinión en 1941, en plena guerra, cuando se le conoce una primera crítica contra "los cristianos" que critican su modo de proceder? Puede que entonces su cristianismo fuera tan secundario como el de Richelieu...
Rudolph Hess lo define como "hombre religioso y un buen católico" en 1920 (Hitler tiene 31 años). Goering dijo: "sólo un católico podría unificar Alemania".
Todavía en 1933 Hitler defiende la necesidad de la fe religiosa en un discurso en el que promete luchar y erradicar el movimiento ateo. Su odio hacia los judíos se ha relacionado con una larga tradición católica (y cristiana en general, pues afecta también a Lutero). "Defendiéndome contra un judío, estoy luchando por el trabajo del señor" (1925, y lo repite en...
Dejando a Lucas para otro día (por no buscar pruebas en inglés para una tesis que quizá comparta :-), me parece que, si lo que quiere decir por ser racista es algo circunscrito al color de la piel (un prejuicio como otro cualquiera), tal vez comparta el principio de mi último comentario, enunciado: "Bastante antes del siglo XIX, en multitud de casos se confunden los términos cultura, idioma, religión y etnia" (lo que valdría para explicarnos "bárbaro" como sinónimo de "gringo" o "guiri", que no sabe hablar, aunque en el primer caso también de "no culturizado", salvaje.
Lo de emperadores africanos, ¿quiere decir negros? Creo que Escipión no lo era, ni fue emperador. Si se refiere a gente como Trajano o Adriano, resulta que eran hispanos (e hispálicos), pero ello no se considera antirracista ni universalista no transcultural, sino la expresión viva de que Hispania en general (y la Bética en particular) se había romanizado hasta la médula: eran tan latinas y romanas como Etruria
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2. Hay dos lecciones dedicadas a Lucas: http://www.youtube.com/watch?v=lPhiVT53JP0&feature=channel y http://www.youtube.com/watch?v=IvgCQG_BqEM&feature=channel
Veo que se pantea aquí un Lucas diferente, un Lucas judío antipaulino, para el cual el mesias no está en ningún momento por encima de otros profetas, como en el episodio de la Transfiguración.
La divergencia mayor que veo en estas lecciones con lo que he leído por aquí del porfesor Piñero, es que plantea que desde el prinicipio además de los cristianos paulinos y los judeocristianos de Santiago existieron muchos más grupos cristianos con puntos de vista diferentes, aunque en ningún momento he percibido que los identifique.
¿Qué opinan ustedes?
En otro orden de cosas, cambiando completamente de tema, me gustaría preguntar a los foreros, que seguro que de ésto saben mucho más que yo, su opinión sobre una interpretación del evangelio de Lucas bastante distinta de la que si no he entendido mal expone el profesor Piñero.
Supongo que este no es lugar, para plantearlo, pero como algunos de ustedes han tenido la amabilidad de contestarme en varias ocoasiones, me atrevo a plantearla aquí:
Descubrí hace algún tiempo en youtube un curso (en inglés) de la universidad de Yale "Introduction to New Testament" http://www.youtube.com/watch?v=dtQ2TS1CiDY&feature=channel
En términos generales veo que el punto de vista del profesor que imparte este curso, cuyo nombre desconozco, es parecido al del profesor Piñero, pero hay diferencias.
1. ¿Conocen estos vídeos? ¿Qué opinión tienen? (a mí me pareció muy didáctica e interesante la lección dedicada al libro del Apocalipsis).
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El concepto cultura también es moderno, nunca anterior al siglo XVIII, interesante artículo en wikipedia, donde explica la diferencia semántica del término cultura en francés y en alemán.
Copio una parte:
"La unidad nacional pasaba también por la reivindicación de las especificidades nacionales, que el universalismo de los pensadores franceses pretendía borrar en nombre de la civilización. Ya en 1774, Johann Gottfried Herder proclamaba que el genio de cada pueblo (Volksgeist) se inclinaba siempre por la diversidad cultural, la riqueza humana y en contra del universalismo. Por ello, el orgullo nacional radicaba en la cultura, a través de la que cada pueblo debía cumplir un destino específico. La cultura, como la entendía Herder, era la expresión de la humanidad diversa, y no excluía la posibilidad de comunicación entre los pueblos."
En cuanto al "Día de la Raza": es el nombre que reciben en la mayoría de los países hispanoamericanos las fiestas del 12 de octubre ¿Qué que ver el defile por Nueva York de hispanohablantes de todos los colores, celebrando el Día de la Raza, con una idea de supremaciía racial? ¿Qué tiene ésto que ver on el nacionalismo español?
El Imperio Romano no era racista, era esclavista pero no racista. ¿Acaso no hubo emperadores de origen bárbaro, incluidos africanos?
El racismo es moderno, me parece evidente. Y muchos racistas eran notables ciéntificos ateos anglosajones (yo ésto se lo he léido a Stephen Jay Gould).
Numerosos confictos religioso-políticos del presente no tienen nada que ver con la raza, ejemplos los Balcanes e Irlanda del Norte.
Tampoco hay que confundir racismo con xenofobia.
Bastante antes del siglo XIX, en multitud de casos se confunden los términos cultura, idioma, religión y etnia. Dígame qué significan términos como "bárbaro" (que no sabe hablar o que sólo balbucea), "popoluca", "maketo", "boliguayo", etc.
Los judíos consideraban (incluso Maimónides lo hacía en pleno bajo medievo) que matar a un "no judío" no era digno de castigo, pero a un judío era muy grave.
No sólo hemos hablado de "raza" hispana. Los anglosajones y germanos se han sentido superiores a otros, cierto que especialmente desde el siglo XVIII en que fueron hegemónicos a nivel mundial; pero ese sentimiento es universal (chinos y japoneses, turcos).
Y están las habituales connotaciones (más seculares que las surgidas en el XIX) de las palabras: judío, negro, mestizo, marrano, etc., que suelen ir unidas a "perros", "sucios", "cochinos" y términos semejantes. Incluso los magiares fueron odiados; y el nombre de alguna tribu como los bantúes, zulúes, hotentotes y pigmeos, si...
No sé què mosca sería la que les picara a los croatas, pero no veo que el catolicismo tenga ninguna relación con exterminar gitanos. Tampoco sé hasta qué punto es de fiar un reportaje yugoslavo sobre los croatas. Y aunque esté de moda que ahora los servios sean los malos de la película en los Balcanes, supongo que las causas de sus enfrentamientos se las repartirán entre todos, bosnios incluidos y que cualquier relación genuína entre el cristianismo en cualquiera de sus ramas y sus venganzas "tribales" es pura fantasía. Procuraré estudiar más historia para seguir el rastro a todas esas curiosidades.
Y más que maniqueismo en los comentarios veo la necesidad de crear chivos expiatorios. Ahora le toca el turno al catolicismo, y la demagogia está servida.
De la wikipedia (con sus fallos, pero es lo más rápido):
Official policy against the Serbs was extermination, expulsion, and conversion to Roman Catholicism. As for Jews and Gypsies, the only policy was total annihilation of both. According to an official Yugoslav report, only 1,500 out of 30,000 Croatian Jews remained alive.Approximately 26,000 Gypsies were murdered by the Ustashi in the Independent State of Croatia. There were approximately 40,000 Gypsies living within the borders of the Independent State of Croatia.
http://en.wikipedia.org/wiki/Paveli%C4%87
No, vivalavirgen, se trata de no hacer "buenos" a unos a costa de otros. Me parece que culpabilizar al cristianismo protestante para salvar al católico sí es maniqueísmo.
Y no sé, decir que en los años 90 Alemania recompensaba el apoyo a Hitler... Espero que no lo hayas dicho en serio. Lo que pasó entonces hunde sus raíces en la guerra. Y allí no hubo "buenos" o "malos", sólo vencedores y vencidos. Como en todas las guerras.
Te animo a que leas la historia de esos partidos, porque por ejemplo, en el caso del húngaro estaba en el poder desde 1935, antes de que Hitler fuera percibido como una amenaza. Aunque apuntas bien que el miedo al monstruo del Este trazó alianzas con el monstruo nazi. También pasó en Rumanía o las pepúblicas bálticas.
El Vaticano ayudó a miembros de esos partidos a huir tras el fin de la guerra. Uno de los más conocidos fue el líder de la Ustasi, Ante Pavelic, que pudo huir a Argentina (aunque murió en Madrid).
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mientras que el presiente racista croata Franjo Tuđman se fue de rositas.
Sin duda que yo simplifico mucho, pero percibo en ciertos comentarios un maniqueísmo anticatólico que sinceramente me asusta.
De Hungría sé muy poco, sé que aunque mayoritariamente católico no es en su totailidad, su catolicismo dista de ser hegemónico, sé que nació tras la 1ª Mundial tras la caída del Imperio Austrohúngaro, sé que tuvo lugar allí una efímera revolución soviética. Ignoro si su apoyo a Alemania fue por temor o por considelarse aliados tradicionales de Alemania, tal vez porque temían más Stalin que a Hitler.
De Croacia, sé que eran filoaelemanes y sé que poco antes de estallar en los 90 la Guerra de los Balcanes Alemania se apresuró a reconocer unilateralmente su independencia ¿en pago a los servicios prestados 50 años antes?
Desde mi gran ignorancia, me ha parecido siempre muy repugnante cómo se ha tendido a hacer a los serbios los malos de la película (con el silencio cómplice del Vaticano y de la inmensa mayoría de las democracias occidentales), con tribunales penales internacionales contra los serbios, mientras que el presiente racista croata Franjo Tuđman se ...
El Partido de las Flechas Cruzadas ejecutó 25.000 judíos. La Ustasi 32.000 según la wikipedia (en la edición en inglés, mucho más fiable). Ambos partidos se consideraron a sí mismos católicos.
Creo, vivelavirgen, que lo que apuntas es lo que se cuenta siempre, y lo que se cuenta siempre como suele suceder es una simplificación.
No los fascistas italianos o los nazis crearon una "mitología nacional", sino toda la historia decimonónica de todas las naciones europeas lo hicieron. Le animo a que lea libros de la época y los compare con todo eso. Hasta aquí gente como Unamuno utilizaba la expresión "raza española", no en un sentido racista, sino como pueblo bien definido y separado.
Ahora, bajo su punto de vista: ¿por qué Croacia y Hungría, naciones no protestantes, ni germánicas, ni del Norte de Europa, ni presas de la filosofía irracionalista, etc. construyeron sus propios campos de exterminio para judíos? En un buen libro de historia verá que allí no gobernaron los nazis, sino el "Partido de las Flechas Cruzadas" y la "Ustasi" respectivamente, que iniciaron la limpieza étnica antes del estallido de la II Guerra Mundial.
Para mí hay una diferencia ideológica clara y nítida entre el fascismo italiano y el nazismo alemán: la referencia de los primeros era histórica, el Imperio Romano, mientras que la de los segundos era mítica "la raza aria" es decir el "pueblo germano".
No se puede obviar el hecho de que cuando Hitler llegó al poder Alemania apenas contaba con 50 años de existencia, Alemania es una nación más joven que las repúblicas iberoamericanas.
El nacionalismo alemán, a falta de historia tuvo que inventar una mitología, Wagner, Nietzsche y muchos otros lo hiceron, recurriendo a la mitología germánica porque no encontraron nada mejor.
Yo no soy autoridad en ninguna materia. Simplemente transmito opiniones de autores que he leído, casi todos ateos, pero cierto.
Se argumenta para decir que el catolicismo ha sido racista con la juedofobia y con los progromos.
Para mí decir ésto es lo que no tiene sentido, el catolicismo ha sido autoritario y violento pero no racista (muy similar a lo que ha ocurrido con el Islam, también ha sido autoritario y violento, pero no racista).
El odio a los judíos era un odio religioso, no racial, según el punto de vista católico el judaísmo se curaba con el bautismo, es decir con el sometimiento a la autoridad de la Iglesia.
¿Acaso la persecución de los cátaros era racista? ¿Las cruzadas también eran racistas?
¿Por qué los colonizadores españoles del Nuevo Mundo bautizaban a todas las poblaciones sometidas y el colonialismo protestante no?
El racismo supremacista nació a mediados del siglo XIX nunca antes, en el Norte de Europa en pleno auge del positivismo muy influido por la revolución darwiniana.
Yo también estoy de acuerdo con gran parte de lo que ha dicho DavidRV y con todo lo que ha dicho JP.
Manue: muchísimas gracias por las citas. Los disparates de los altos cargos eclesiásticos prueban la perversión de aquella Alemania. Afortunadamente, no le ponen de campeón de la fe ni de ejemplo de creyente, sino "solo" de la nación alemana. Años convulsos. Ahora, lo del Vicario General es para nota: disparate es poco. Sí, supongo que Hitler, en algún momento, fue católico. Que así se indicase en su cartilla militar, no me extraña. Me refería a que lo fuese hasta el final, después de haber convertido al partido, al führer y al Reich de los mil años (menuda trinidad) en el centro del universo. Los Deutsche Christen (otra vez, lo siento ;) ) también se consideraban cristianos (y alguno siguió dando clases de teología). De ahí que el "gobierno nacional" respete a las confesiones cristianas (a todas). A fin de cuentas, Alemania (y sus clases altas) era un país cristiano.
Estoy con David: el nazismo es una religión, con su propia trinidad, que no surge de la nada.
Del Vicario General Miltenberger:
“Si hubiese algún sacerdote que ridiculizase o despreciara los conceptos de sangre, suelo, raza… ofendería ideológicamente e iría en contra de su propia iglesia. Porque cuanto esas palabras expresan pertenecer a las posesiones naturales, especialmente valiosas, que Dios nos ha dado” (qué razón llevaba el Vicario, cuando la iglesia no era tan mundana y decía lo que tenia que decir, eran otros tiempos…).
Sin embargo algunos sedicentes NS usan verdades a medias, en este tipo de debates, que son las peores mentiras, veamos…
Se dice: “en la Alemania Nacionalsocialista el 23 de Abril de 1941, el Gauletier Adolf Wagner, ordena la progresiva supresión de los crucifijos en las escuelas”. Sí señor, es verdad, Adolf Wagner era un fanático anticristiano, pero es una verdad a medias, pues cuando Hitler se entero de esto, el 28 de Agosto de 1941, ordena que se retire esa ley, o sea, que por Hitler continúan los crucifijos en las escuelas.
ht...
quien con firme mano guía los destinos de nuestro pueblo”.
Obispo Berning: “La era del individualismo ha cedido ante la época que, con toda justicia, busca, el retorno a los lazos de la sangre”.
Sigamos con Hitler: "Como cristiano no tengo el deber de dejarme desollar, sino que tengo el deber de ser un luchador por la verdad y el derecho”.
De manera más oficial como gobernante, el 23 de marzo de 1933, ante el Reichstag recién llegado al poder, dice: “Las ventajas de índole política personal que pudieron resultar de compromisos con organizaciones ateístas no compensan ni con mucho, las consecuencias que se hacen patentes en la destrucción de valores morales de todos. El gobierno nacional ve en las confesiones cristianas los factores más importantes para el mantenimiento de nuestro pueblo. El gobierno nacional respetará todos los compromisos concertados entre ellas y los países. Sus derechos no serán restringidos, la preocupación del gobierno en la sincera colaboración ...
(y 2) Pero voy más allá. El nazismo en su dimensión pública fue planeada conscientemente como religión con su fe mesiánica en el Führer, su simbología, sus mártires, sus rituales de masas o incluso sus altares como los que tenía la SS.
Y en su dimensión más profunda todos los mitos esotéricos: la Hiperbórea, el valor sagrado de la sangre, las runas mágicas (SS), la astrología, las profecías de Nostradamus, ideas más inquientantes como el "brill" o los "superiores desconocidos"... Por no hablar de la Ahnenerbe, que busca "objetos de poder" por todo el mundo para una "guerra mágica"... el castillo de Wewelsburg, donde Himmler pensaba reunir 12 de esos objetos (incluyendo reliquias míticas judeocristianas como el Arca de la Alianza, el Grial, la Lanza de Longinos...) en torno a los 12 (apóstoles-caballeros artúricos) máximos dirigentes de la SS.
No, no es ninguna película, eso ocurrió de verdad, una mitología que hace del nazismo un sistema religioso.
¿Y qué decir de los obispos?
Obispo Bornewasser: “Con el rostro levantado y firme paso hemos entrado en el nuevo Reich y nos preparamos a servirle con toda la potencia en alma y cuerpo”.
Obispo Vogt: “Las Diócesis y el Obispo participara gozosamente en la construcción del nuevo Reich”.
Obispo Hilfrich: “La Iglesia hará cuanto corresponda de forma que la idea de un liderazgo (Führerprinzip) autoritario sea aceptado con plena convicción en los corazones de los hombres”.
Obispo Gröber: “El Führer del III Reich ha librado al hombre alemán de su humillación externa y de las debilidades internas causadas por el marxismo. Le ha devuelto a la Alemania ancestral, a los valores del honor, la lealtad y el valor”.
Obispo Kaller: “Como creyentes y cristianos inspirados por el amor de Dios. Con toda la fe y confianza seguimos a nuestro Führer”.
Obispo Rarkowski: “Todos veis ante vosotros el brillante ejemplo de un autentico guerrero, nuestro Führer, quien con firm...
”Hitler en su cartilla militar se declaró como católico -su madre también lo era – y tributó siempre al Estado como tal, pero lo cierto es que no era practicante; Hitler no iba a misa..."
Hitler: Ambos somos católicos, pero ¿no hemos de decirlo? ¿Hemos de suponer que no ha habido nunca nada en la Iglesia donde se puedan encontrar defectos? Precisamente porque somos católicos lo decimos, Sabemos que el catolicismo hubiera permanecido intacto aun cuando la mitad de la jerarquía hubiera estado constituida por judíos. Un cierto numero de hombres sinceros lo mantienen siempre en alto, aunque frecuentemente solo en secreto, muchas veces incluso contra el Papa. Algunas veces ha habido muchos de esos hombres, otras veces pocos”. (ECKART, Dietrich. “Der Bolchewismus von Moies bis Lenin; Zwiegerspräch zwischen Adolf Hitler und mir”. Hohenneichen Verlag München 1924. Traducción castellana: “De Moisés a Lenin. Un dialogo entre Hitler y yo”, Ediciones U, alto Lucero, Veracruz, 2006).
Perdonad, yo quiero distinguir, por si no lo he dejado claro, que hay que separar la génesis de las ideas de las ideas mismas: el nazismo es un cóctel de diferentes ingredientes. Una tortilla es más que la suma de patatas, huevos, aceite y sal, porque una patata o un huevo de por sí no son una tortilla... El nazismo no es cristianismo, es más, es anticristianismo de por sí. Pero en su génesis sí podemos establecer enlaces con elementos que se encuentran en el cristianismo, como así mismo en otras ideologías (de izquierda a derecha) y religiones. El cristianismo creó la judeofobia, eso me parece indudable. Pero los hijos no se parecen a los padres, porque la judeofobia misma es en el fondo anticristiana, o eso creo yo.
Y afirmo que el nazismo es una religión en el sentido en que cualquier elemento trascendental que se convierte en una fe dogmática y extremista sin posibilidad de ser negada lo es. El leninismo también lo es desde ese punto de vista.
Manue: me alegra que coincidamos, no sé si total o parcialmente, porque lo que sí sé es que la ideología nazi no es cristiana. Yo no tengo claro que Hitler se considerase católico hasta su muerte. Alego desconocimiento (no es un tema que domine, ni mucho menos): ¿dijo alguna vez explícitamente que era católico o había algún sacerdote que pudiese asistirle entre sus compañeros del búnker?
Pues coincidimos plenamente. Tanto en mis comentarios de ayer como en el de hoy (23.10.10 | 10:28) he desligado por completo el nazismo de cualquier opción religiosa. A pesar de ello, la tesis dominante parecía la contraria, dada la insistencia en relacionar el laicismo o anti-religiosidad o anti-cristianismo con el nazismo en general y con Hitler en particular. Y resulta que el interfecto creyó serlo hasta prácticamente el final de su vida. Y que también lo creyeron sus compañeros más directos. Lo que carece de otro interés que desmentir a quienes defendieron la relación increencia (o materialismo ateo) y nazismo (o totalitarismo racista, opresivo e inhumano).
Otra cosa es considerar que determinados credos políticos parecen devenir en religiones sectarias, dogmáticas, con su credo rígido e intocabñe, sus santos ejemplarizantes, su ritual complejo, sistema moral cerrado, emblemas y ritos de pertenencia y hasta sistema de ascenso y meritocracia colaboracionista, acrítica y "genuf...
Pero con esto no estoy negando que aquel Adversos Iudaeos sea una de las bases del antijudaísmo occidental, ni mucho menos, ni que en nombre de Cristo se hayan cometido mil tropelías. Pero mientras que sí soy capaz de reconocer la fe del cruzado, no la veo por ninguna parte en Hitler, aunque hable del Señor o de Dios. ¿Sabemos de qué Dios está hablando, de cómo veía Hitler a Dios? ¿Es católico el exacerbado culto a su persona?
Ya que parece que vamos a argüir el supuesto catolicismo de Hitler (¿cuántos bautizados creen en Dios a su manera?), ¿no eran católicos el Imperio y la Viena multiétnicos de los Habsburgo, que tanto desagradaba a Hitler?
Manue: pues será católico solo el 7%. Pero ni me importa esa estadística ni ese es el tema. Mi principal interés son los Deutsche Christen (no hago más que repetirme). Pues bien, leyendo lo que pretendían, y viniendo desde donde vienen, no me atrevo a llamar a eso que pergeñaron ni catolicismo, ni protestantismo, ni cristianismo. No a ese Cristo ario y a esa desjudaización atroz de la Biblia. Entre los nazis había descreídos. ¿Vamos a establecer también una relación en ese sentido? ¿Alguien ha llamado "buen católico" literalmente a Hitler? Aunque lo hubiesen hecho, es prácticamente imposible decir que Hitler lo era. Una cosa es obviar lo del amor a los enemigos, la otra mejilla, y esas cosas, y otra muy distinta es darles caza, anularles como seres humanos y exterminarlos como a ratas. Eso, se quiera llamar como se llame, le quiera llamar como le llamen, comulgue las veces que quiera (¿comulgaba?) y confiese la Trinidad, no es católico.
Otro modo de responder a su cuestión es: en efecto, creo que estaba convencido de ello. Y lo malo es que: 1) se equivocó (porque perdió la guerra. Si la hubiese ganado podríamos vivir en otro mundo que una buena parte de militantes nos obligarían a defender como "mejor" y más organizado, bajo estricta vigilancia); y 2) convenció a demasiadas personas de semejante idea. Lo que demuestra, una vez vistas las consecuencias, que son peligrosos los dogmatismos intransigentes y los fanatismos represivos; que lo es la guerra; etc.
Jesús vivió (en mitad de) una época semejante. La intransigencia y el fanatismo religioso-nacionalista provocó una guerra (además de varios episodios persecutorios). Si los judíos hubieran ganado su guerra y se hubieran independizado de los romanos, los zelotes habrían al menos intentado montar un "imperio unificado" en un sentido absolutista que tal vez nos recordara al nazismo.
J.P. Para mí es difícil categorizar rígidamente en cualquier tema, y éste no es una excepción. ¿Hay que decir sí al conjunto de dogmas para ser católico? Entonces 7% en España. En el otro extremo, ¿se puede ser cristiano y responder que no se cree en la existencia histórica de Jesús, o no en Dios? Un porcentaje bastante llamativo pulsa ese segundo botón u otros semejantes: no creen que exista vida más allá, en la divinidad de Jesús, en los milagros, en el alma, etc. De modo que no vale un subjetivismo extremo pero es frecuente hallar resistencias a aplicar el otro baremo. Y resulta que me dirigía a alguien que había defendido esa idea "amplia", que da mucha cancha al subjetivismo: según su punto de vista, que no es el mío, cada cual es libre de catalogarse como católico, protestante, creyente, agnóstico, etc. Hitler pasa ampliamente esta prueba. Si exigimos comportamientos neta o idealmente "cristianos" desde el punto de vista actual, muchos papas y personas de a pie tampoco la pasan
Sábado, 26 de mayo
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Religión Digital
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