El blog de Antonio Piñero

Pablo de Tarso y la situación de la mujer (III) (164-10)

29.09.10 | 07:15. Archivado en Pablo de Tarso, CRISTIANISMO
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Hoy escribe Antonio Piñero

Seguimos hoy explicando someramente qué es “cuerpo” en el pensamiento de Pablo. Nos apoyamos en la obra de Günther Bornkamm, citada en la postal anterior) que nos parece tener un resumen ideal sobre el tema.

B. “Cuerpo” es utilizado por Pablo muchas veces en un sentido que llamaríamos normal o directo: la presencia corporal del ser humano (1 Cor 5,3), los dolores y sufrimientos unidos a lo corpóreo (Gál 6,17 1 Cor 9,27), las relaciones sexuales (1 Cor 6,17; 7,14); abundancia o falta de fuerza física (Rom 4,19).

• También es familiar a Pablo la idea, común en la Antigüedad y elemental, de la unidad del cuerpo a pesar de la enrome diversidad de sus miembros y sentidos (Rom 12,4; 1 Cor 12,12).

• Para Pablo, y el judaísmo en general, no es admisible una noción común sobre el “cuerpo” propia de la “mística” o espiritualidad de loa religión griega, herencia del pensamiento de los órficos o seguidores del dios/héroe Orfeo, y que Platón difundió en sus diálogos: el cuerpo es una prisión o tumba del alma (juego de palabras en griego soma/ sema = “cuerpo”/ “tumba”).

• Tampoco el cuerpo para Pablo es separable en todos los sentidos del alma y del espíritu del hombre, ya que éstos no se dan en este mundo sin el cuerpo. Por tanto, para Pablo el cuerpo es la realidad concreta y palpable del ser humano. Así el hombre no tiene cuerpo, sino que es cuerpo.

Por esto, ofrecer el cuerpo a Dios es ofrecer en un cierto aspecto el ser entero del hombre. Pablo dice: “Vuestros cuerpos pertenecen a Cristo” (1 Cor 6,15); “Vosotros sois cuerpo de Cristo (1 Cor 12,27); “Ofreced vuestro cuerpos como víctima propiciatoria (Rom 12,1). Por tanto “en mi cuerpo” puede significar en Pablo “en mí mismo completo” no en “una parte de mí mismo”.

• Pero al tener el ser humano “cuerpo”, Pablo piensa que el ser humano no es dueño completo de sí mismo, como podría pensarse. “Cuerpo” caracteriza más bien al hombre como un ser que no se pertenece totalmente a sí mismo, sino que está sometido a fuerzas dominadoras que controlan (con permiso de Dios, naturalmente, pero de modo misteriosamente contrario a la voluntad de Éste) todo el ámbito corpóreo. Así el cuerpo está dominado al Diablo, al Pecado y a la Muerte (personificados).

Tras el pecado primigenio de Adán, y de modo misterioso que Pablo nunca explica satisfactoriamente, el ser humano corpóreo está dominado por esos tres poderes. El principal es el Pecado. Eso significa que al estar dominado por éste se ha hecho indigno de todas sus maravillosas posibilidades (que tenía el primer hombre en el Paraíso) y ya no tiene libertad verdadera. Está condenado a la perdición tras la Muerte.

De hecho Dios creó el cuerpo, pero en la historia y en tiempo del mundo presente (la edad o eón presente) el hombre está como dentro de la cárcel de la historia terrena y de la temporalidad terrena. No puede liberarse para salir de esta dimensión.

• Pero una vez que el ser humano es justificado (declarado justo y liberado del Pecado, y por tanto del Diablo y de la Muerte eterna) ante Dios, el cuerpo humano puede ya servir a la justicia divina (Rom 6, 12-23). De hecho es que tanto el mundo como el cuerpo tras la redención de Cristo –según Pablo- son vivificados de tal modo que se puede hablar de una “nueva creación”.

• El ser humano entero –no sólo el alma y el espíritu- participan de la bondad de la nueva creación. Éste el fundamento de por qué es necesaria la resurrección corporal (pensamiento judío) y no basta con la inmortalidad del alma/espíritu. Pero esta resurrección corporal, del cuerpo no es propiamente la resurrección de la “carne”, sino del cuerpo espiritualizado (todo el cap. 15 de 1 Corintios).

Ahora que -creo- entendemos mejor el pensamiento de Pablo, podemos comprender algunos otros aspectos de su consideración de la mujer, prototipo de lo corpóreo.

Aunque no me atrevo a asegurarlo firmemente, pienso que es probable que el pensamiento de Pablo fuera asimilar al de Jesús en este extremo. Así opina B. Withe¬rington, Women in the Ministry of Jesus. A Study of Jesus' Attitude to Women as Reflected in his earthly Life = La mujeres en el ministerio de Jesús. Estudio sobre la actitud de Jesús respecto a las mujeres. Cambridge (Studiorum Novi Testamenti Societas, Monogr. Series), 51 1984, 28ss.

Estas ideas -hoy día consideradas por algunos tan antifemeninas- pueden tener además otro fundamento en las nociones de Pablo sobre la historia de la salvación. La venida del Reino de Dios no desempeña ya en el pensamiento de Pablo la función que tenía en Jesús. Pablo, como es sabido, apenas utiliza el concepto del Reino de Dios futuro (Rom 14,17; 1 Cor 4,20; 6,9; 15,50; Gál 5,21; cf. 1 Tes 2,12), que es sustituido en su sistema por el anuncio de un acto salvador de Dios, realizado ya en el pasado, por la muerte voluntaria y expiatoria de su Hijo.

Dentro de este contexto, lo único que importa para Pablo es la relación “con el Señor” que nos ha salvado. El matrimonio, la suprema institución social y religiosa de relación entre varón y mujer, no es en sí ni bueno ni malo. Todo depende de cómo se relacionen los esposos con el Señor.

Pero el Apóstol intenta ser equilibrado: contra las exageraciones de algunos cristianos de Corinto, probablemente “protognósticos”, que afirmaban “bien le está al hombre abstenerse de mujer” (1 Cor 7,1: esta frase es dudosa; en mi opinión no parece ser de Pablo -aunque de facto él asiente con su contenido-, sino de quienes le preguntan por escrito desde Corinto sobre su pensamiento en torno al eros y el matrimonio), él, Pablo, afirma sin ambages que el matrimonio no es en sí perverso, y que, tanto el matrimonio, como el celibato voluntario, el suyo, son estados de este mundo, en los cuales se podía ya estar cuando Dios otorga la “vocación” de la fe.

Pablo piensa en los paganos convertidos: a unos les llega la fe como solteros y a otros ya como casados. Los estados de soltería o de matrimonio no tienen en sí y por sí mismos ninguna importancia salvífica (v. 17).

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

13 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por miriam 10.10.10 | 21:09

    pienso que puede haber estudiado ,este señor antonio piñero,mucho sobre la biblia y el evangelio pero de qué´le sirve tanto saber sobre algo que para los cristianos se nos ha dado la FÉ´en Jesús para creer que el es Dios?La fe´es un regalo de Dios.

  • Comentario por Xabier 01.10.10 | 12:55

    Pedro:

    Comousted es lego en Historia, voy a practicar la obra de misericordia de enseñar al que no sabe.

    Primero, debe usted localizar los manuscritos en los que está escrita la frase que, según usted, no puede ser del siglo I sino del siglo IV.

    Una vez que ha localizado los manucritos que contienen esa frase, debe demostrar fehacientemente que ninguno de esos manuscritos es anterior al siglo IV.

    Una vez que haya demostrado sin que quede un atisbo de duda razonable que el manuscrito más antiguo es del siglo IV o posterior, entonces, se puede discutir su tesis. Mientras tanto, lo que ha dicho es una patochada.

    Si consigue demostrar que el manuscrito más antiguo es del siglo IV, debe demostrar que en los siglos precedentes no existe ninguna corriente ascética que no vea con buenos ojos el sexo.

  • Comentario por Pedro 30.09.10 | 22:17

    Antonio: con unas pocas citas que aparecen en el antiguo testamento, estoy de acuerdo que no se puede decir que el concepto de "cuerpo" sea judío. El concepto de cuerpo es romano y por eso aparece en el nuevo testamento. Una prueba más de que las escrituras del cristianismo no proviene del judaísmo. Pero en ese contexto romano, el concepto de cuerpo está asociado a lo divino: si el cuerpo estaba desnudo de la cintura para arriba significaba la divinidad. De acuerdo que no funciona con la idea del orfismo ni con la idea de platonismo ni del plotinismo. A cualquiera se sorprendería que Agustín de Hipona y Pablo de Tarso tengan un concepto de cuerpo tan semejante que no se sabe quén copia a quién. Y entre ellos una serie de "retropatrística" increíble. Pero ese concepto asociado a la mujer de una manera y al hombre de otra no funciona en la época del llamado Pablo. La frase “bien le está al hombre abstenerse de mujer” no puede ser del siglo I, sino del IV.

  • Comentario por sofía 30.09.10 | 17:58

    Como decís el gnosticismo se basa en la separación de cuerpo y alma y la intrínseca maldad del cuerpo, pero no es ese el caso de Pablo.
    Como vemos para Pablo no existe esa dualidad, ni considera malo el cuerpo, considera malas las limitaciones actuales del cuerpo, y piensa que se superarán en la resurrección de los cuerpos, cuando el cuerpo se encuentre libre de esas limitaciones que considera consecuencia del pecado. No piensa jamás en un alma que deba liberarse de la prisión del cuerpo, no es dualista. Lo que espera en el futuro es un cuerpo "glorioso", sin limitaciones.
    Así que no parece gnosticista en esto que consideráis básico para el gnosticismo.

  • Comentario por Pedro 30.09.10 | 16:13

    Antonio:
    Ayer leí en el libro de Daniel de la septuaginta: y los libros fueron abiertos (Dan,. 7, 10).ποτ... καὶ βίβλοι ἠνεῴχθησαν.
    En el Apocalipsis el libro es casi el protagonista. Pero el libro, como codex, fue creado por Julio César. He buscado en el codex sinaíticus de la universidad de Oxford y he visto que el libro de Daniel no está en griego uncial. En el programa ISA de la Scripture4all Foundation, los libros de Daniel lo han puesto en hebreo y traducen rollo. El problema es que si en los demás textos dice "libro" en cualquier idioma que sea, no puede decirlo porque el libro que se abría no existía, porque existía el rollo de pergamino. No me da tiempo a investigar más, pero en Pablo hay expresiones y palabras que no pertenecen al contexto romano sino al bizantino. Y eso es lo que yo llamo huellas de reescritura. Con unas pocas citas del antiguo test...

  • Comentario por Xabier 30.09.10 | 08:50

    "Ya es hora que (sic)revisemos seriamente las reescrituras del Nuevo Testamento"

    Si de verdad cree en eso de las reescrituras, debería hacer una Tesis Doctoral sobre el tema o, al menos, intentar publicar algún artículo en alguna revista científica evaluada por pares.

    ¿Por qué no lo intenta?

  • Comentario por Pedro 30.09.10 | 08:32

    Antonio:
    No es posible tener un concepto de cuerpo como el que aquí se describe de algunas filosofías y místicas y luego construir una teología del cuerpo.
    La metáfora del cuerpo es una metáfora del imperio romano, y por supuesto que no sigue la divisón cuerpo y alma, sino cabeza y miembros.
    Y el hecho de que en los textos paulinos se prescinda de la mujer deun modo u otro, muestra que estas cartas son una reescritura del siglo IV que es cuando en realidad se prescindió de ella.
    Y ya es hora que revisemos seriamente las reescrituras del Nuevo Testamento.

  • Comentario por David Mo 30.09.10 | 08:29

    Coincido con el comentario de ARCASA de no maximizar las comparaciones. Especialmente el gnosticismo parece un movimiento difuso y con grados. La influencia gnóstica, que también puede confundirse con la pitagórica o neoplatónica, es algo difícil de detectar, en cuanto que también toma o reproduce elementos de las religiones mistéricas. Cuya influencia también se ha detectado en Pablo. Es un ambiente espiritual más que una doctrina dogmática. Y las influencias no siempre están claras en que sentido van. En todo caso la valoración del cuerpo como intrínsecamente imperfecto o como emporcado por el pecado parece ser el modo hegemónico de las ideologías helenísticas. Y a efectos prácticos la variación entre una cosa y otra reside en las técnicas para librarse del cuerpo (la más radical la del Sócrates platónico) o para purificarlo (examen de conciencia cristiano). En todo caso, el cuerpo, malo.

  • Comentario por ARCASA73 30.09.10 | 06:49

    Saludos desde la Ciudad de México.

    Pablo, el gnóstico. No es un tema nuevo (quizás uno de sus más conocidos y brillantes exponentes haya sido Maccoby), pero sigue siendo pudorosamente, poco explorado.

    Hay que recordar que el gnosticismo no era un movimiento uniforme, y que no todas las escuelas eran radicales, sólo proponían esa separación entre cuerpo y alma, que es tan contraria al pensamiento al AT, donde lo material y lo inmaterial son igual de sagrados, por ser obra de Dios.

    Creo que sería un interesante tema para el blog.

  • Comentario por sofía 29.09.10 | 21:56

    sorprende que llamen gnosticismo a lo de Pablo, puesto que no cae en ninguno de los extremos del gnosticismo que son el rechazo total ascético de la sexualidad y todo lo material o bien el desenfreno porque no importa nada lo que uno haga materialmente, puesto que lo importante es la gnosis y quien tiene el "conocimiento" puede pasar de todo lo demás.
    Lo de Pablo es una ascética más pasable que no condena el matrimonio ni la sexualidad sino simplemente dice que para qué si se puede pasar de eso y se ahorra complicaciones. Es su peculiar punto de vista, en eso además insiste, en que a él le parece que le va mejor así. Hay gente para todo.
    No sé cuáles son las tesis avanzadas del gnosticismo, porque desde luego el gnosticismo de liberador de la mujer no tiene nada, en ninguno de sus dos extremos.
    Claro que algunos dicen que son feministas los engendros ideológicos tipo diosa en código da vinci de dan brown.


  • Comentario por David RV 29.09.10 | 14:26

    Muy interesante. Vemos pues un Pablo a medio camino entre el pensamiento judío y el helenístico, aunque cuando trata de abstraer y justificar sus ideas tiende a recurrir al platonismo popular.

    Sorprende también esa proximidad con el gnosticismo y su rechazo a sus tesis más avanzadas, que desde luego muy desarrolladas en paralelo estarían a esas alturas (años 50-60).

  • Comentario por sofía 29.09.10 | 13:16

    Supongo que en el post esto es un error: "...que Platón difundió en sus diálogos: el cuerpo es una prisión o tumba del cuerpo"
    Seguramente quiere decir que es "tumba del ALMA" para Platón.
    Por lo que veo Pablo no es dualista y no separa el cuerpo del alma, además de no ser gnóstico, porque no considera la materia mala en sí misma, sino estropeada por el "pecado" del que tiene que ser liberada para que el ser humano entero participe de la nueva creación.
    No se puede negar que aunque no personifiquemos nada, el hombre no tiene pleno control de sí mismo, sino que se siente limitado en su libertad por fuerzas distintas que necesita integrar. La libertad es una conquista de la que se puede abdicar. Y de todos modos, aunque se conquiste la libertad respecto a muchas limitaciones, hay otras que no se pueden evitar.
    Creo que el análisis q pide Lucas de "carne" "cuerpo" y "persona" sería interesante. Tb el de la palabra "pecado" lo sería.

    Comentario de Antonio Piñero:

    Gracias por descubrir esa errata, que ya está subsanada.
    Saludos.

  • Comentario por Lucas 29.09.10 | 08:28

    Echo en falta un análisis más preciso, claro y amplio de los conceptos de "Carne", "Cuerpo" y "persona", tanto en el A T como en el NT. Ni Piñero ni Gunter Bornkamm, lo hacen.
    Aconsejo el que hace Xavier León-Dufour en su Vocabulario de Teología Bíblica,publicado por HERDER.

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