El blog de Antonio Piñero

Pablo de Tarso y la situación de la mujer (II) 164- 09

28.09.10 | 06:46. Archivado en Pablo de Tarso, CRISTIANISMO
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Hoy escribe Antonio Piñero

Transcribimos y comentamos brevemente 1 Corintios 7, dejándonos, como es natural, otras perspectivas que ahora no nos ocupan.

29 Mas esto digo, hermanos: el tiempo ha sido acortado; de modo que de ahora en adelante los que tienen mujer sean como si no la tuvieran; 30 y los que lloran, como si no lloraran; y los que se regocijan, como si no se regocijaran; y los que compran, como si no tuvieran nada; 31 y los que aprovechan el mundo, como si no lo aprovecharan plenamente; porque la apariencia de este mundo es pasajera.

32 Mas quiero que estéis libres de preocupación. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, cómo puede agradar al Señor; 33 pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer, 34 y sus intereses están divididos. Y la mujer que no está casada y la doncella se preocupan por las cosas del Señor, para ser santas tanto en cuerpo como en espíritu; pero la casada se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. 35 Y esto digo para vuestro propio beneficio; no para poneros restricción, sino para promover lo que es honesto y para asegurar vuestra constante devoción al Señor.

36 Pero si alguno cree que no está obrando correctamente con respecto a su hija virgen, si ella es de edad madura, y si es necesario que así se haga, que haga lo que quiera, no peca; que se case. 37 Pero el que está firme en su corazón, y sin presión alguna, y tiene control sobre su propia voluntad, y ha decidido en su corazón conservar soltera a su hija, bien hará. 38 Así los dos, el que da en matrimonio a su hija virgen, hace bien; y el que no la da en matrimonio, hace mejor.

39 La mujer está ligada mientras el marido vive; pero si el marido muere, está en libertad de casarse con quien desee, sólo que en el Señor. 40 Pero en mi opinión, será más feliz si se queda como está; y creo que yo también tengo el Espíritu de Dios.

Obsérvese en este amplio texto (1 Cor 7,1-40, dividido en parágrafos por el sentido, cuyo comentario parcial está apareciendo a lo largo de esta miniserie aquí y allá), que para este mundo, antes del fin, esa diferencia de grado entre hombre y mujer es casi óntica, esencial. La mujer está como atrapada en la esfera de lo sensitivo, por no decir sensual. A partir de otro pasaje paulino

“Por tanto, la mujer debe tener un símbolo de autoridad sobre la cabeza, por causa de los ángeles” (1 Cor 11,10),

sabemos que la mujer debe velarse la cabeza por respeto a los ángeles:

a) bien porque esos espíritus están presentes realmente dentro de la comunidad (teología afín a la qumránica = los ángeles participan en la liturgia de los “santos”, los miembros de la comunidad, cuando éstos están alabando a Dios),

b) bien porque la belleza de las mujeres puede seducir incluso a los ángeles (alusión oscura quizás a Gn 6,1-4 = “Y aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2 viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, se tomaron mujeres, escogiendo entre todas. 3 Y dijo Yahvé: ‘No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años’. 4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos: Éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.”).

Sin embargo, los varones no tienen por qué mostrar esa señal de respeto. En estas circunstancias de desigualdad esencial (ésta es una muestra sólo) es imposible imaginarse que Pablo pudiera pensar en una emancipación radical de la mujer. Al estilo de la moral judía y romana-helenística de su tiempo consideraría tal emancipación como un signo de la decadencia moral de la sociedad.

Pablo, por su prevención de corte gnóstico contra todo lo corpóreo-material, se aparta -en esta doctrina sobre el matrimonio- fundamental¬mente de la tradición judía en cuanto que no considera, ni mucho menos, a la sociedad matrimonial como una institución casi obligatoria, como el culmen de la realización del ser humano, ni ve en la procreación de los hijos un acto de piedad. El padre puede, o no, entregar a su hija doncella libremente en matrimonio, obligándola al parecer a permanecer virgen (vv. 37-38).

Llegados a este punto me parece conveniente aclarar un poco dos conceptos fundamentales del pensamiento paulino que se hallan en íntima relación con el tema de lo corpóreo-material, dentro del cual y siguiendo la mentalidad de su tiempo sitúa Pablo el ámbito de la mujer en su función en este mundo. Los dos temas son “carne” y “cuerpo”

A. “Carne” en Pablo tiene un sentido elemental que proviene del Antiguo Testamento: “toda carne” y “carne y sangre” hacen referencia al ser humano o la humanidad en general. En otros casos más concretos, “carne” –también como en el Antiguo Testamento- se refiere frecuentemente al ser humano en cuanto criatura diferenciada del Creador.

Afirma Günther Bornkamm en su obra Pablo de Tarso (versión española de Edit. Sígueme, de 1978 (la obra original, muy breve, es de 1969!!!, y todavía hoy merece la pena leerse; es de las mejores en mi opinión), p. 185 que “carne” es

• El ser humano en su existencia mundana, efímera, por su origen como tal ser y por su situación en una sociedad de seres humanos en la que vive (Gál 4,13: “ Vosotros sabéis que en flaqueza de la carne os prediqué el evangelio al principio” ”; 2 Cor 12,7: “Y para que no me enaltezca desmedidamente por la grandeza de las revelaciones, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera”, etc.

• Son denominados carnales los bienes terrenos, pasajeros, como la comida y el dinero (Rom 15,27 y 1 Cor 9,11).

• También significa “carne” la naturaleza y conducta humana en cuanto oposición y contradicción al Espíritu de Dios o a Dios mismo. “Carne” es el fundamento a partir del cual el hombre natural se entiende a sí mismo y el ideal de vida que tiene en este mundo rodeado de cosas materiales (Rom 8,22-23: “Porque sabemos que toda la creación gime a una, y está en dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, esto es, la redención de nuestro cuerpo”; 2 Cor 10,2; 11, 18).

• Para Pablo el hombre adopta una conducta carnal pensando que es como el rey de sí mismo y del mundo, pero en realidad está esclavizado a poderes (carnales como el Pecado, en singular y con mayúscula, personificado). Como el pecado, la carne es también un poder esclavizante (Rom 7,14: “Porque sabemos que la ley es espiritual; pero yo soy carnal, vendido bajo pecado”; Gál 5,16).

Como se ve, estos conceptos, o mejor este mundo conceptual, aclaran –como diremos- que Pablo tenga cierta prevención ante el ámbito del matrimonio, del sexo y de la procreación, en el que la mujer desempeña un papel singular.

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

11 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por ARCASA73 30.09.10 | 06:45

    Saludos desde la Ciudad de México.

    Pablo, el gnóstico. No es un tema nuevo (quizás uno de sus más conocidos y brillantes exponentes haya sido Maccoby), pero sigue siendo pudorosamente, poco explorado.

    Creo que sería un interesante tema para el blog.

  • Comentario por ARCASA73 29.09.10 | 00:28

    Saludos desde la Ciudad de México.

    Pablo, el gnóstico. No es un tema nuevo (quizás uno de sus más conocidos y brillantes exponentes haya sido Maccoby), pero sigue siendo pudorosamente, poco explorado.

    Creo que sería un interesante tema para el blog.

  • Comentario por Pedro 28.09.10 | 20:33

    Antonio:
    Sólo Octgaviano Augusto pudo hacer esto: Aumentó el número de sacerdotes, su dignidad y hasta sus privilegios, especialmente los de las vestales. Habiendo fallecido una de éstas se trataba de reemplazarla, y como muchos ciudadanos solicitasen el favor de no someter sus hijas a los riesgos del sorteo, dijo él que si alguna hija suya hubiese llegado a la edad requerida la hubiese ofrecido espontáneamente. Restableció, asimismo, gran número de ceremonias antiguas caídas en desuso, entre ellas el augurio de Salud, los honores debidos al flamen Dial, las Lupercales, los juegos seculares y compitales". (Suet. Div. Aug. 31) Las esposas de los flámines, las flamínicas estaba asimismo comprometidas a especiales obligaciones. Si el flamen repudiaba a su esposa o si moría, el flamen tenía que renunciar a su cargo, pues no podía sin ella realizar ciertas ceremonias religiosas.
    Pablo sólo pudo hacerlo en la literatura neotestamentaria.

  • Comentario por eduar 28.09.10 | 19:11

    Una sociedad de racionalistas conduce a una "sociedad" de caníbales individualistas. Una sociedad de moralistas conduce a una sociedad partida y elitista : en una minoría saduceo-farisaica y un status quo errático ligado a ella, mientras la mayoría un vulgo gris de la sopa boba. Dios debe ser empirista, y que lejano estamos de él, si existe. Hoy hay demasiado impacto con "opio individual", demasiada máscara de "falacia prejuiciosa"

  • Comentario por eduar 28.09.10 | 18:07

    El motivo que ha hecho del cristianismo su rápida propagación, es la facilidad con que se muta con las costumbres autóctonas del lugar donde aterriza y luego la respuesta de éstas se hallan en el cristianismo que amalgama, Jesús mitificado

    Supongo que el profesor Piñero con esta insistencia en la visión paulina peyorativa de la mujer (desgraciadamente cotidiana en esos días) Nos quiere conducir a ver en Pablo la radicalidad, que la mujer al procrear, traer vivos al mundo, va retrasando la parusía. Si existiera un mundo célibe pleno, en una generación veríamos éste llegar.

    Si es un acertado pretexto para éste objeto de Pablo: usar la materialidad y el vicio en la carne ( Calígula y las orgías grupales romanas, implicítamente en la mente de esos tiempos), nuevos nacimientos prolongan el dolor y el sufrimiento mundano, no unirse ya a Cristo victorioso y ascendido que aguarda para que nos unamos en comunión dentro de su reino ultraterrenal donde se gozará del...

  • Comentario por sofía 28.09.10 | 17:45

    No veo en esos párrafos de Pablo que la mujer esté más ligada a lo sensitivo que el varón. Los mismos consejos da para ellos y para ellas. En esto muestra un espíritu de igualdad perfecto. En lo de taparse la cabeza y tal simplemente intenta dar explicaciones acordes con las costumbres morales de su ambiente.
    Y no creo que pudiera considerar una degeneración la liberación de la mujer -la auténtica- que simplemente era imposible en su tiempo, porque implica independencia.
    Sobre la actitud que tenía respecto a la "carne" supongo que podía ser un poco gnóstica, pero no del todo, porque el cristianismo considera que la creación es buena, lo único malo es el pecado, pero éste no se identifica con la materia, sino más bien con una voluntad perversa.
    Además dentro del gnosticismo, a pesar del desprecio a la materia, tengo entendido que existe también una tendencia en la q se da la amoralidad y el desmadre sexual, con la excusa de que lo material carece de importancia.
    ...

  • Comentario por Pedro 28.09.10 | 12:23

    lAntonio:
    Cuando leemos que Pablo, personaje de la literatura neotestamentaria, puede obligar a todas las mujeres a tener la cabeza velada (capite velato) tenemos que intentar descubrir quién fue el personaje histórico que pudo ordenar que todas las mujeres fueran por todas partes con la cabeza velada. Este personaje histórico sólo fue Octaviano Augusto. Las mujeres romanas sólo estaban dispuestas a ser flamínicas, pero ninguna mujer quería ser consagrada vestal toda la vida ni diez años ni ninguno, porque consideraban una tradición obsoleta. Octaviano Augusto decretó que todas las mujeres fueran con la cabeza velada siempre para que así no se confundieran las consagradas con las no consagradas. Por otros medios imaginarios que explica Zanker, a través de la construcción de una familia ejemplar como explica irónicamente Suetonio (61-65), y por medio leyes como "de maritandis" logró crear la necesidad de la virginidad de las vestales en su “res publica restituta”.

  • Comentario por Pedro 28.09.10 | 09:29

    Antonio:
    Cuando leemos al personaje Pablo de la literatura neotestamentaria puede obligar a las mujeres a tener la cabeza velada (capite velato) tenemos que intentar descubrir quién es el personaje histórico que puede ordenar que todas las mujeres vayan por todas partes con la cabeza velada. Este personaje histórico sólo fue Octaviano Augusto. Las mujeres estaban dispuestas a ser flamínicas, pero ninguna mujer quería ser consagrada vestal toda la vida ni diez años ni ninguno. Las vestales debían tener la cabeza velada y las flamínicas cuanod celebraban. Octaviano Augusto decretó que todas las mujeres fueran con la cabeza velada para que así no se confuncieran las consagradas de las no consagradas. Por otros medios imaginarios que explica Zanker, especialmente a través de la construcción de una familia ejemplar que explica irónicamente Suetonio (61-65), y por leyes como "de maritandis" logró crear la necesidad de la virginidad de las vestales en la res publica restituta.

  • Comentario por Pedro 28.09.10 | 09:29

    Antonio:
    Cuando leemos al personaje Pablo de la literatura neotestamentaria puede obligar a las mujeres a tener la cabeza velada (capite velato) tenemos que intentar descubrir quién es el personaje histórico que puede ordenar que todas las mujeres vayan por todas partes con la cabeza velada. Este personaje histórico sólo fue Octaviano Augusto. Las mujeres estaban dispuestas a ser flamínicas, pero ninguna mujer quería ser consagrada vestal toda la vida ni diez años ni ninguno. Las vestales debían tener la cabeza velada y las flamínicas cuanod celebraban. Octaviano Augusto decretó que todas las mujeres fueran con la cabeza velada para que así no se confuncieran las consagradas de las no consagradas. Por otros medios imaginarios que explica Zanker, especialmente a través de la construcción de una familia ejemplar que explica irónicamente Suetonio (61-65), y por leyes como "de maritandis" logró crear la necesidad de la virginidad de las vestales en la res publica restituta.

  • Comentario por David Mo 28.09.10 | 08:13

    Fe de erratas:

    "... donde comienza 'el reino de Dios'"

  • Comentario por David Mo 28.09.10 | 08:12

    Como alguien, creo que Xabier, se preguntaba por el origen de la fobia de Pablo hacia el sexo y ha dado la casualidad de que estoy releyendo "El crepúsculo de los ídolos", copio dos párrafos de Nietzsche que quizás puedan interesar (y algo más): "...las cosas más venenosas contra los sentidos no han sido dichas por los impotentes, tampoco por los ascetas, sino por los ascetas imposibles, por aquellos que habrían tenido necesidad de ser ascetas..." (...) "Al decir "Dios ve el corazón", la moral dice no a los apetitos más bajos y más altos de la vida y considera a Dios enemigo de la vida... El santo en el que Dios tiene su complacencia es el castrado ideal... La vida acaba donde comienza el ", (pp. 61 y 63 respectivamentede la edición 1997 de Alianza Ed.). Si tengo tiempo añadiré algo de Foucault que profundiza un poco más en el tema.
    PD: No creo en explicaciones psicologistas. Y menos que se trasluzcan a través de unas cuantas cartas doctrinales.

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