Hoy escribe Antonio Piñero
La descripción por Mosterín de la vida misionera de Pablo sigue más o menos la pauta de los Hechos y la reconstrucción hoy dominante entre los investigadores de las cartas auténticas de Pablo. Por ello admite como auténticas las siguientes:
“Las cartas o epístolas (en griego, epistolaí) de Pablo conservadas y consideradas genuinas son (como es conocido y admnitido en general):
• Carta 1 a los Tesalonicenses, escrita en Corinto hacia 50. Es el escrito más antiguo del Nuevo Testamento, y el escrito cristiano más antiguo conservado.
• Carta a los Gálatas, escrita hacia 56.
• Carta 1 a los Corintios, escrita hacia 56.
• Carta a los Romanos, escrita en Corinto hacia 57.
• Carta a los Filipenses, escrita en la cárcel en Éfeso, hacia 54-57.
• Carta a Filemón, escrita entre 54 y 62.
• Carta 2 a los Corintios, mezcla de escritos de varias épocas.
“En conjunto, todas estas cartas auténticas de Pablo, escritas entre 50 y 62, son anteriores a cualquier otro escrito cristiano y, desde luego, anteriores a los Evangelios. Según el acuerdo casi unánime de los expertos, el resto de las cartas que la tradición atribuye a Pablo (como la epístola 2 a los Tesalonicenses o las dos dirigidas a Timoteo) no son suyas y se escribieron bastante más tarde de su muerte.
Apostilla:
Poco que comentar, salvo que la cronología y orden de las cartas auténticas serán muy dudosos para algunos lectores. El final de Pablo fue así:
“Cuando en 58 volvió a Jerusalén a entregar el dinero recaudado en esa colecta, se armó un tumulto contra él en el templo (Hechos 21, 27-33) y quedó detenido. Pasó dos años (58-60) en la cárcel, en Cesarea (Kaisáreia), en parte para su propia protección. No quería que lo entregasen a las autoridades judías, que podían matarlo por hereje. Apeló a su condición de ciudadano romano para ser juzgado en Roma, adonde finalmente fue enviado como prisionero. Después de varias vicisitudes, incluyendo un naufragio en Malta, llegó a Roma hacia el año 60.
“No sabemos cómo acabó su vida. La narración de Hechos, escrita por su amigo Lucas veinticinco o treinta años después de su muerte, es legendaria. En cualquier caso, no menciona para nada el supuesto martirio que Pablo habría sufrido en Roma, según la tradición posterior. La obra Hechos termina con una curiosamente idílica descripción de los dos últimos años de Pablo en Roma:
Cuando entramos en Roma, le permitieron a Pablo tener su propio domicilio con un soldado que lo custodiase. [...] Vivió allí dos años enteros en su casa alquilada, recibiendo a todos los que lo visitaban, predicándoles el reino de Dios y enseñando lo que se refiere al Señor Jesús
el Cristo con toda libertad y sin obstáculos (Hch 28,16. 30-31).
“El ansia misionera y proselitista de Pablo lo llevó a eximir a los conversos a la secta judeocristiana del requisito de la circuncisión, esencial en la Ley judaica.
Mirad lo que os digo yo, Pablo: si os dejáis circuncidar, el Mesías no os servirá ya de nada. Y a todo el que se circuncida le declaro de nuevo que está obligado a observar la Ley entera. Los que buscáis la rehabilitación por la ley habéis roto con el Cristo, habéis caído en desgracia. Por nuestra parte, la anhelada rehabilitación la esperamos de la fe por la acción del Espíritu, pues como cristianos da lo mismo estar circuncidado o no estarlo; lo que vale es una fe que se traduce en caridad (Gál 5, 2-6).
“Con ello se ganó la oposición no solo de los judíos ortodoxos (saduceos o fariseos), sino incluso de la mayor parte de la comunidad cristiana madre, la de los jesusitas de Palestina y Jerusalén. Por otro lado, la actividad del judío Pablo y su proselitismo tenía lugar bajo el amparo jurídico de la sinagoga, a la que por tanto estaba sometido disciplinalmente.
“Por ello tuvo frecuentes problemas y fue repetidamente expedientado, encarcelado y azotado en diversas sinagogas de las que formó parte. Sus perseguidores no eran los romanos, indiferentes respecto a las polémicas religiosas de sus súbditos, sino las autoridades judías ortodoxas o incluso judeocristianas de tendencia jesusita de las sinagogas de la diáspora.
Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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No hay datos sobre la posible estancia de Pablo en Roma: una ligera insinuación en Hechos, la tradición (que recoge Clemente) y los Hechos apócrifos. Mucho menos que tuviera que ver su muerte con la purga de Nerón, sobre la que también hay más leyenda que datos históricos. Juntar ambos eventos (juicio a Pablo y persecución de Nerón) parece más la típica simbiosis entre dos historias distintas sintetizadas para simplificar el relato. En realidad podría haber sido al revés: que en Roma empezaran a saber algo de los cristianos por un hipotético juicio a Pablo.
Es posible que la comunidad judeocristiana se desentendiera, entre otras cosas es posible que ellos mismos no se consideraran "cristianos" en ese momento.
No sé, es demasiado incierto para intentar especular siquiera.
Tengo entendido que Pablo, después de estar preso unos dos años en Cesarea, fue llevado a Roma. “En Roma mantiene su actividad para la comunidad cristiana, a pesar de estar encarcelado (...) es seguro que Pablo sufre el martirio en Roma, como sabemos gracias a 1 Clemente 5,4-5” (Theissen).
Hasta aquí los datos más o menos fidedignos. Pero parece que habría alguna base para pensar que Pablo fue denunciado después, durante la persecución posterior al incendio de Nerón, por algunos judeocristianos “hebreos”. ¿Quizá declarando algo así como: “nosotros no tuvimos nada que ver con el incendio... fueron los de Pablo”? (Esta es una mera suposición, claro.) Lo que causó su martirio a manos de los romanos.
¿Alguien puede confirmar o refutar esto? Gracias.
Sería triste pensar que aquello de enviar dinero a la comunidad de Jerusalén fuera una manera de salvar distancias entre ellos y Pablo. No lo creo, pero no habría que descartarlo del todo. Parece claro que la gran Iglesia se formó a partir de las iglesias paulinas, pero muchos judeocristianos, al menos los petrinos se tuvieron que sumar a ella tras la destrucción del Templo. Su número había decrecido mientras que las iglesias de origen gentil se multiplicaban exponencialmente.
Lo que está claro que Pablo quedó progresivamente desencantado con judíos y judeocristianos. ¿Cuántos más conversos lograba él entre los gentiles que Pedro y Santiago entre "los de la circuncisión"?
Desde luego es una pena no tener más fuentes. Hay una gran historia ahí de la que apenas tenemos cuatro datos.
Después de eso, Pablo fue víctima de un tumulto provocado por los judíos de Asia (sin duda, de Éfeso, pues reconocieron a un efesio)
Supongamos que tienen razón los que dicen que Lucas-Hechos se escribió para Éfeso (no he sido original). Si hubiese narrado abiertamente la colecta, un lector sacaría esta conclusión: Pablo y otros fueron a entregar una colecta en la que nosotros no tomamos parte para los judíos de Jerusalén y, "en agradecimiento", unos judíos de nuestra ciudad provocaron su encarcelamiento.
¿Qué impacto podría tener eso en las relaciones judeo-cristianas o incluso intra-cristianas?
Pablo fue a Jerusalén a llevar una colecta: "voy a Jerusalén para el servicio de los santos, pues Macedonia y Acaya [no cita Asia, tampoco al final de 1 Corintios] ]tuvieron a bien hacer una colecta en favor de los pobres de entre los santos de Jerusalén"
Y veía con buenos ojos esa colecta en la que él no tomó la iniciativa: "si los gentiles han participado en sus bienes espirituales, ellos a su vez deben servirles con sus bienes temporales"
Es probable que la purificación de Pablo fuese una condición para aceptar la colecta. Pablo pudo aceptarlo a regañadientes porque "siendo libre de todos, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más que pueda. Con los judíos me he hecho judío para ganar a los judíos; con los que están bajo la Ley, como quien está bajo la Ley - aun sin estarlo - para ganar a los que están bajo ella. Con los que están sin ley, como quien está sin ley para ganar a los que están sin ley, no estando yo sin ley de Dios sino bajo la ley de C...
(y2) ¿Se corresponde con el Pablo de las cartas? En parte sí, pero en parte no, salvo que contemos que en las cartas se muestra mucho más arrojado que en los hechos, recogido precisamante en Hechos. Y que las cartas tienen mucho de propaganda, es de imaginar que pudo no ser siempre sincero sobre lo ocurrido en otras comunidades, sobre todo en sus enfrentamientos con las "columnas".
Ciertamente el episodio de purificación es dudoso. ¿De verdad Pablo se sometería a eso? ¿El Pablo de "¡ojalá se mutilaran los que os perturban!"? Y además ante su poco amado Santiago el hermano de Jesús. Que Pablo sentía cierto apuro, al reconocer la figura de las "columnas" (aunque considera que "su" evangelio era superior), ante ellos está claro. Pero si se doblegó fue por otras razones, tal vez simplemente evitar problemas con la comunidad de allí, problemas que llegarían a oídos del sanedrín.
Buenos días, Xabier, no, no escribo desde las Américas, je, je, en ocasiones me puedo quedar hasta tarde (aunque no siempre con ganas de discutir estos temas, pero el particular y sus discusiones son muy interesantes).
Ofrece un retrato muy coherente con las fuentes, bien basado en las fuentes y equilibrado entre ellas, que muy bien podría ser como dice. Supongo que es muy difícil confirmar esa reconstrucción de Éfeso y su relación con los textos, pero una vez lanzada la hipótesis desde luego puede establecer toda una red de conexiones entre los datos que nos ofrecen. Bien como hipótesis, reconozco que explica muchas cosas.
El problema también lo apunta usted: idealización. Hechos (y Lucas) es un intento de reunir muchas fuentes de la cuales el autor o su comunidad disponía (una comunidad muy compleja sería), y armonizarlas para crear una teología coherente. Ello le lleva a hablar de un Pablo menos polémico y más sumiso. ¿Se corresponde con el Pablo de las car...
Apreciad@s Sofía y J.P.,
Les agradezco muy sinceramente sus atentas palabras. Yo tambvién me alegro de 'verles' de nuevo.
Y sí: es el mismo Mosterín. en 1970 tenía 29 años, lo que -al menos para mí- no deja de resultar curioso (=imagino que saben a qué me refiero...)
Reciban un cordial saludo,
Mi opinión es de centro: reconozco la idealización de Pablo pero creo que es más fiable de lo que creen algunos, que parecen minusvalorar el que Pablo se define a sí mismo como un bienqueda (sin intención peyorativa)
Algunas contradicciones pueden entenderse si se tiene en cuenta para quién escribió Lucas: para los cristianos de Éfeso.
Un ejemplo. Supongamos por reducción al absurdo que Lucas escribió para Macedonia o Acaya. ¿Es lógico que oculte una colecta en la que participaron esas comunidades y que, al escribirse Hechos, algunos la recordarían? NO. En cambio, veo más lógico que la oculte si escribió para Éfeso, teniendo en cuenta que en esa colecta no participaron las iglesias de Asia.
También sabemos que había en Asia cristianos que comían carne sacrificada a ídolos y fornicaban y que en Éfeso fueron rechazados (Ap. 2). Por eso, ni siquiera descarto la hipótesis de que el Decreto de Jerusalén sea lucano para combatir a los nicolaítas.
Veo que la noche ha dado para mucho. ¿O es que algunos escriben desde el otro lado del charco?
Pablo no sólo describe a Pedro como un bienqueda (primero come con los gentiles de Antioquía y luego se retrae para quedar bien con Santiago), sino como un judío poco riguroso (si tú siendo judío vives como un gentil...), lo cual encaja con algunas críticas que hacían los fariseos a los/algunos discípulos de Jesús (que no se lavaban las manos, que no ayunaban...) Ciertamente, no sabemos qué ocurrió después de que Pablo le reprendiese.
El retrato de Pablo en Hechos, es ciertamente idealista. Algunos lo critican bastante y dan poca credibilidad a la purificación de Pablo, por ejemplo (que a mí me parece verosímil teniendo en cuenta lo que dice Pablo de que cuando conviene cumple la Torá aunque no se sienta obligado y con la afirmación a los corintios de que los capturó con dolo).
“Y [Jesús, citando a Isaías] les adoctrinaba diciéndoles:
‘¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes?’”
(Marcos 11, 17)
Pablo tuvo su parte en ello.
Una salvación que no sea –al menos en germen- ofrecida a TODOS, no puede venir del Dios de TODOS.
A este Dios universal había llegado ya el judaísmo antes de Jesús; recuérdese la cita que puse de la escritora judía Ilil Arbel:
“los judíos tuvieron que aceptar el hecho de que Él debía ser el Dios de todos los demás pueblos de la tierra. Los judíos seguían siendo el pueblo elegido por Dios, pero elegidos sólo para propagar su palabra y para sufrir por el bien del resto de las naciones, de modo que el mundo fuera redimido; un honor y una misión otorgados a ellos por Dios. Con una presencia tan inmensa, Él también tuvo que madurar psicológicamente. Obviamente, ya no era más un dios guerrero, un fiero dios-volcán, luchando en favor de su pueblo elegido. La visión de Isaías, Habacuc y Jeremías tomó rumbo final hacia un Dios misericordioso y bueno, cuyo amor permea el universo entero.”
Este fue el Dios de Jesús. Y Este es el Dios que fue Jesucristo. Pablo tuvo ...
Una religión helenística, no judía por tanto, con muy poco que ver con lo que predicó el profeta apocalíptico judío llamado Jesús de Nazaret.
Un producto adecuado para vender al público romano ávido de salvación para todos, no sólo un pueblo o un estrato social o un grupo de iniciados.
Una religión que no era la del mensaje de Jesús, exclusivista, sino en la que se adoraba al mensajero.
Otra lección: ‘guardaos de los exclusivistas (y de los pluratontos)’.
Probablemente, a juzgar por lo que he leído por ahí, fue éso lo que le costó la vida a Pablo.
Si la Iglesia cristiana primitiva hubiera permanecido exclusivista, o hubiese pasado a ser pluratonta, no habría prosperado. Pero prosperó gracias al inclusivismo pluralista de Pablo. Una lección para todos los tiempos, que no se ha sacado habitualmente.
Creo que Sofía tiene toda la razón. Pablo quería incorporar a personas de culturas diferentes a lo que él consideraba esencial (inclusivismo) pero respetando y asumiendo las diferencias culturales que no estorbaban (pluralismo). Esto se llama ser pluralista dentro del inclusivismo, que es la manera lista, no la exclusivista ni la pluratonta.
Yo no veo a Pablo vendiendo nada, sino ofreciendo gratis con buena psicología y sin ser deshonesto, porque a quien le importa un rábano la circuncisión sí puede respetar q a otros les importe, aunq no q la impongan a los demás.
Lo mismo digo de quien no quiera comer cerdo y quien disfrute con el jamón, etc. Sabe diferenciar lo esencial de lo que no lo es y no absolutizar lo relativo.
Y no es que Pablo sea santo de mi devoción, por otras razones, pero en esto que llamáis bienquedismo yo veo buena voluntad y coherencia consigo mismo.
Acabo de ver el comentario de JP, la erudición bienvenida :) Pues sí que debe ser entonces el mismo Mosterín. Qué cosas... Pero entonces debe ser muy mayor.
(y 3) por supuesto hay que tenerlo en cuenta.
Esperemos a la serie que prometió el profesor Piñero sobre Pablo, que ya anunció que no iba a gustar a unos cuantos... Desde luego que si le tenemos en esa perpectiva de "vendedor" de los de "el cliente siempre tiene razón" entendemos mucho del personaje y de sus cartas.
¿No se referirán a mí como buen redactor. no? Lo cierto es que escribiendo en estos efímeros comentarios, uno no presta mucha atención a la ortografía, tengo muchos errores, sin pecar de modestia lo digo.
Lamento la nueva interrupción de la interesante charla entre David y Xabier.
Sofía, Crisanto: sí es el mismo Mosterín, según
este articulo de El País.
http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/MOSTERIN/
_JESUS_/FILOSOFO/JESUS/MOSTERIN/FILOSOFO/NATURALISTA/
derecho/vida/animales/domesticos/discutible/
elpepuesppvs/19990112elpvas_25/Tes
JP,
Hay erudiciones y erudiciones.
La cuestión es que sea una erudición que sale al paso del que la necesita y la pide, no la aparición repentina de un mogollón de árboles que no dejan ver el bosque.
La primera es la que todo el mundo agradece y admira porque aclara y permite avanzar. La segunda puede llegar a ser una verdadera nube de tinta de calamar.
(2) particular a lo que predicaban Santiago, Pedro y los discípulos de Jesús. Es un tópico, pero creo que aquí sí podemos aplicar lo de "la historia la escriben los vencidos", y desde luego el judeocristianismo quedó derrotado. No sería por tanto nada raro que haya en los escritores del Nuevo Testamento, que en su mayoría han sentido al menos en parte, el tamiz paulino, una mala "publicidad" sobre Santiago (y la familia de Jesús, que lo consideraba un "loco") y Pedro (sus dudas constantes). ¿Su retrato, su personalidad y su manera de actuar son reales o son caricaturas de un bando? Difícil saberlo cuando apenas hay nada del otro lado.
Sinceramente, creo que en ese conflicto señalado en Gálatas sólo tenemos una versión, la de Pablo. ¿Vendería a los gálatas su salvación si reconociera que los discípulos de aquel al que predica le reniegan?
En todo caso creo que es opinión general que el Pablo de los Hechos, como mucho de ese libro, es poco fiable aunque por sup...
Muchas gracias por las aclaraciones, Xabier. Lo de bienqueda puede tener su aspecto positivo: Pablo dice que le gusta hacerse todo a todos para ganar a algunos. En realidad esa relativización de las cosas pero a pesar de todo amoldarse a los demás. me parece que es una actitud digna. inteligente y caritativa.
A veces nos empeñamos en que los demás vean las cosas como nosotros, en vez de comprender su perspectiva, aunque no renunciemos a la nuestra. Respetar la perspectiva del otro puede ser la única forma de transmitir lo que de verdad importa. Vino nuevo en odres nuevos, dice el evangelio. Sacar de un arcón lo nuevo y lo viejo.
Crisanto,
Se te ha echado de menos. Recuerdo también esa enciclopedia. Curioso lo de Mosterín, pero no creo que se pueda tratar del mismo. No pega.
Saludos cordiales
Crisanto: me alegro de volver a leerle. Mosterín es un defensor de los derechos de los animales y tiene algunas publicaciones al respecto, etc. Desconocía lo de Félix Rodríguez de la Fuente, pero encaja con sus inquietudes (¡no todo es filosofía).
Saludos.
(A ver si pasa ahora)
Xabier, bien apuntado. Lo que no sabemos es hasta qué punto veían los judeocristianos la "misión" de Pablo a los gentiles, si ellos creían que había que dar un mensaje a los gentiles y en todo caso si iban a participar del Reino de Dios como los circuncidados (o sólo de las "migajas" como recoje el episdodio de la sirofenicia) y en tal caso en qué condiciones, si esa conversió de los gentiles sin circuncidar los hacían "metuentes", ¿no gozarían pues de los premios que Yahveh tenía preparados a los "metuentes"?
En todo caso chocamos con las fuentes. Opino ciertamente que Pablo era un "bienqueda", y un excelente vendedor de salvación. Eso se deja transparentar de las fuentes. En el caso de Pedro creo que es más difícil porque las fuentes no vienen directamente de su ambiente (quizá Mateo sea de origen de la rama petrina, pero ya es posterior a la destrucción del Templo). Y hay que contar con que los textos que tenemos, según mi opinión hay una animadversión implícita y parti...
Jajaja
Gracias Manue, ya quisiera yo, ya quisiera. Xabier se merece ese apelativo, sin duda. Y no solo él, claro.
También me gustaría tener el corrector ortográfico de David, tan culto :)
Saludos cordiales y buenas noches.
David RV:
Respondo con gusto a su pregunta. Según Hechos, la acusación falsa era que Pablo predicaba A LOS JUDÍOS en contra de la circuncisión y de la ley.
Según la Epístola a los Romanos, parece que Pablo no tiene ningún inconveniente en que los judeo-cristianos sigan practicando la Torá. Lo que defendería es que se trata de una opción personal.
En otra carta, creo que en 1 Corintios, Pablo dice que se comporta como un judío cumpliendo la ley para ganar a los que están bajo la ley. Esto quiere decir que Pablo era un bienqueda y que si tenía que raparse la cabeza o purificarse para no causar escándalo a los judeo-cristianos, lo hacía.
O sea, lo contrario de lo que hizo Pedro en el incidente de Antioquía. Ambos eran unos bienquedas. Sin intención de ofender. Nadie es perfercto.
Hoy rescaté en casa de mis padres la enciclopedia que con tanto mimo coleccionamos entre 1970 y 1972, y que marcó de forma definitiva mi niñez y para siempre: me estoy refiriendo a la Enciclopedia Salvat de la Fauna, del añoradísimo Félix Rodríguez de la Fuente. Repasando los créditos editoriales, me encuentro -¡oh sorpresa!- con que Jesús Mosterín aparece -¡ya en 1970!- como Director Editorial de la obra. Cosas veredes...
Perdón: leí mal (como tantas veces), el apelativo era a Xabier... Lo de broma no se refiere al comparativo, sino a lo que supuse quiso decir David RV. (Dios... ¡metedura de patas! :-()
J.P.: le han llamado Gracián (por la aclaración). Yo creo que es Vd. mejor erudito todavía que nuestro excelso pensador. (Es una broma tonta, David :-)
Perdón, no cupo el final (hay error en esto de las 1000 caracteres):
¿Cristo (celestial o mítico, Hijo de Dios resucitado) = lucubración paulina (síntesis judeohelenística o sincretismo de un hombre entre dos mundos)?
La postal de ayer nos decía que (para Mosterín) el Jesús de Pablo es "una mera lucubración teológica" (paulina); la de hoy, que desconocemos su final y que nuestra única información parte de Hechos y las epístolas del propio Pablo.
Sabemos muy poco y suponemos mucho, y de escasas fuentes.
Por lo que sabemos, la primera mención de Hechos corresponde a Ireneo de Lyon, en torno a 180-200 (un poco posterior sería la 2ª cita, por Clemente de Alejandría). Cascioli está seguro de que se trata de una obra del siglo II.
Curiosamente, no sabemos nada de Pablo (nadie lo menciona, ni a él ni a sus cartas) antes de que Marción nos legara un enorme conjunto de cartas (en su mayoría de otra autoría) después del 140 (de nuevo, s II).
En suma, Pablo bien pudo existir (hay quien lo pone en duda, pero yo creo que sí) y hacerlo en la fecha habitualmente propuesta, pero ¿por qué reproduciendo algunas frases de Luciano de Samósata (s II) y la ruta de Apolonio de Tiana?
¿Cristo ...
Gracián por la aclaración, Xabier.
Entonces, lo que quiere decir ese pasaje de Hechos es que Pablo no habría predicado en contra de la Torah y la circuncisión, ¿no? Ese no sería entonces el Pablo de las cartas.
David RV:
Por alusiones. Al hablar del pacto de Pablo con las columnas (Gal. 1 y 2), no me refería a las normas noáquicas, sino a la no necesidad de la circuncisión para los gentiles.
Y la purificación de Pablo en Hechos 21, no es por haber predicado contra la circuncisión y la ley, sino por una falsa acusación en ese sentido. Eso es lo que dice Hechos 21, sin juzgar su veracidad o falsedad.
vivalavirgen 05.09.10 | 17:31
En efecto, aunque el autor de Lucas y Hechos es desconocido, se le ha identificado con uno de los discípulos de Pablo en Hechos, pero está claro que desconoce (u obvia) la teología de las cartas del propio Pablo, y nos presenta un perfecto cumplidor de la Ley y sin pretensiones escatológicas. El objetivo del autor de Hechos es presentar una historia perfecta del cristianismo como un todo unificado donde los conflictos han sido simples malentendidos que pronto se solucionaban, algunos de manera un poco extraña (en Hechos 21 Pablo acepta la demanda de Santiago purificarse en el Templo por haber predicado contra la circuncisión y la Ley).
Me llama mucho la atención esta afirmación:
“No sabemos cómo acabó su vida. La narración de Hechos, escrita por su amigo Lucas"
Tenía yo entendido que el autor del tercer evangelio no es el personaje Lucas de los Hechos y que fue escrito muy posteriormente a la muerte de Pablo, seguramente el autor no lo conocería ni a él ni a sus epístolas (lo cual explicaría las contradicciones entre las epístolas de Pablo y los Hechos). Por favor, corríjanme si estoy equivocado.
Saludos.
Claro que Jesús no suprimió la circuncisión, ni tampoco prohibió su supresión, puesto que ni siquiera tuvo por qué plantearse el problema.
Es cuando se extiende el mensaje entre los gentiles cuando se plantea si es preciso que se circunciden o no. Según parece llegaron al acuerdo de que no era necesario que los gentiles se circuncidaran.
Eso no lo contradice nadie ni hechos ni cartas. Tampoco creo que haya que pensar que Pablo rechazó el acuerdo de las leyes noéticas. Lo que pasa es que surgió luego el problema sobre qué hacer en comunicades mixtas -aparte de que las leyes noéticas también resultaron excesivas en algún punto para los gentiles cristianizados y fueron más lejos dejando de aceptar también ese acuerdo.
Xabier, sobre el conflicto de Pablo con los seguidores de Jesús tenemos la versión de Hechos, siempre armonizadora, y la del propio Pablo en Gálatas: en ningún momento Pablo indica que aceptara las "normas noáquicas".
Lo que se me hace muy cuesta arriba es que los discípulos de Jesús no supieran que Jesús hubiera suprimido la circuncisión y la Torah y Pablo sí... En ningún Pablo habla de otra cosa que su "evangelio" revelado para justificar eso. Además, hay que contar con que Pablo puede no contar la verdad a los gálatas. Después de todo, ¿quién le creería si los seguidores directos de Jesús le hubiera desacreditado completamente?
El tono mismo de la carta deja claro que Pablo apela a su autoridad surgida únicamente de su "revelación", con la que se atreve a "encararse" a los que habían convivido con Jesús de Nazaret y habían conocido de primera mano su predicación.
En cualquier caso las cartas son muchos más fiables que Hechos.
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn