Hoy escribe Antonio Piñero
Seguimos transcribiendo y comentando el capítulo sobre los primeros cristianos del volumen de Jesús Mosterín. Como hemos dicho ya, este libro expone los puntos de vista por lo general suficientemente desapasionados, externos, asépticos, de un historiador moderno del pensamiento.. Me parecen interesantes como dignos de contraste con la creencia general no digo ya de las masas, sino de las personas cultas, de nivel medio, no especializadas en temas religiosos, pero que han vivido en una atmósfera tradicionalmente católica.
“Los discípulos de Jesús, galileos, una vez repuestos de la noticia de su muerte, esperaban que algo sucedería, que resucitaría o que se produciría algún signo de la llegada del reino de Dios. Por eso se movieron desde Galilea, que era mera provincia, a Jerusalén, donde seguramente tendrían lugar los prodigios importantes.
“La expectación milenarista, apocalíptica, escatológica, estaba en el ambiente judío palestino desde hacía tiempo y era común a los jesusitas y a otros grupos. Los primeros cristianos (jesusitas o paulinos) esperaban la inminente parousía, es decir, la vuelta (o segunda venida) de Jesús y la restauración del reino de Dios, en Jerusalén. El mismo Jesús (según Marcos) había animado esa febril expectación: “Os aseguro que antes que pase esta generación todo esto sucederá”. (Mc 13, 30). El Evangelio de Mateo incluso le atribuye este portentoso anuncio, que incluye la misma frase:
El sol se hará tinieblas, la luna no dará su esplendor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán, y entonces brillará en el cielo la señal de este hombre [Jesús]; y todas las razas de la tierra se golpearán el pecho viendo venir a este hombre sobre las nubes, con gran poder y majestad; y enviará a sus ángeles con trompetas sonoras y reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte. [...] Cuando ya la rama se pone tierna y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca. Pues lo mismo: cuando veáis vosotros todo eso, sabed también que ya está cerca, a la puerta. Os aseguro que antes que pase esta generación todo eso se cumplirá. [...] Por tanto, estad en vela, pues no sabéis qué día vendrá vuestro Señor (24: 29-42).
“Los primeros cristianos, sumidos en un estado de gran tensión por la expectativa de la inminente parousía, dejaron de lado su vida habitual, que ya no tenía sentido en esas circunstancias. Olvidaron sus previos oficios y ocupaciones, convirtiéndose en radicales inquietos o itinerantes. Despreciaban los vínculos familiares y el trabajo productivo. De hecho, dejaron de trabajar, abandonaron sus negocios, estableciendo de momento una comunidad de bienes que les permitía a todos vivir en la impaciente espera del reino de Dios.
En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie consideraba suyo nada de lo que tenía. [...] Todos ellos eran muy bien mirados, porque entre ellos ninguno pasaba necesidad, ya que los que poseían tierras o casas las vendían, llevaban el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno (Hch 4,34-35).
“Parece que los jesusitas tenían que vender todas sus propiedades y poner el importe de la venta a disposición de toda la comunidad cristiana de Jerusalén. No se admitía que nadie conservase ni siquiera una parte de lo suyo.
Un tal Ananías vendió una propiedad de acuerdo con su mujer, Safira, y a sabiendas de ella, retuvo parte del precio y puso el resto a disposición de los apóstoles. Pedro le dijo:
“Ananías, ¿cómo es que Satanás se te ha metido dentro? ¿Por qué has mentido al Espíritu Santo reservándote parte del precio de la finca?” [...] A estas palabras Ananías cayó al suelo y expiró y todos los que se enteraban quedaban sobrecogidos. Tres horas más tarde llegó su mujer. [Pedro la increpó también por el mismo asunto...] Ella también en el acto cayó a sus pies y expiró. [...] La comunidad entera quedó espantada (Hch 5,1-11).
“Pero el reino de Dios no llegaba y todos se arruinaron. La bancarrota de la comunidad jesusita de Jerusalén los sumió en la miseria. Los cristianos de otros sitios tuvieron que hacer colectas para ayudarlos.
“A la espera del reino de Dios, los primeros cristianos no solo dejaron de trabajar, también dejaron de practicar el sexo, comprometiéndose a una castidad absoluta, para purificarse ante la llegada del reino. Como no copulaban, no se reproducían. La comunidad solo podía crecer o pervivir mediante nuevas conversiones.
Apostilla:
Estas últimas afirmaciones son en todo caso plausibles, pero no creo que puedan probarse con los textos de Hechos.
“Conforme pasaba el tiempo, la esperanza en la inminente llegada del reino de Dios, en la próxima parousía, se vio frustrada. Pero durante los dos primeros siglos la esperanza no se perdió del todo. El nuevo Testamento (el Apocalipsis) acaba con la llamada anhelante: “Ven, Señor Jesús”, sin duda trasunto de la expresión (más íntima y cotidiana) aramea Marana tha (Ven, Señor). Ven ya, no nos hagas esperar más, establece de una vez el reino de Dios que estamos esperando.
En líneas generales mi opinión es que Mosterín reproduce una versión más o menos aceptada por la historiografía media que concede crédito, aunque crítico, a los Hechos de los apóstoles.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Por otra parte, peor puede ser la imposición de la anticoncepción - algo que también ha ocurrido con frecuencia.
En cuanto al desnudo, yo no tengo ningún problema personal. Si supone algún problema para el sujeto que mira, pues que vea si le gusta poner la venus o no. A mí me tiene sin cuidado, desde la absoluta relativización de lo que le sienta bien o mal a cada cual. A lo que me opongo es a que se le coloque a la mujer un burka o un velo. Soy más partidaria de que se ponga tapaojos el que considere necesario no ver una mujer a mil leguas a la redonda. El problema lo tiene el individuo en cuestión, no las mujeres.
Puede aperplejarse todo lo que quiera, pero desde la primera frase a la última he expresado las matizaciones a la vez que la idea esencial:
En el cristianismo ni la materia es mala ni el sexo es pecado.
Añadí desde el primer comentario las matizaciones sobre Pablo etc.
Respecto a las neuras particulares he opinado sobre las que vd ha expuesto y lo mismo digo de todas las que pueda exponer.
Desde luego q no he leido el florido pensil, ni creo q haga falta para tener 1 opinión sobre el cristianismo. Respecto a lo q dijera Agustín sobre el sexo, me importa tan poco como lo q dijera Mahoma. La búsqueda de placer -o la búsqueda de concepción- sin tener en cuenta lo que opine la pareja me parece igualmente mal desde una óptica humanista personalista.
Respecto al cristianismo, Jesús dio la cita evolucionada del Génesis que iguala a varón y mujer y los considera destinados a completarse mutuamente en igualdad. Tb existe la posibilidad del celibato x 1 causa vocac...
Sofía: Ud. dice cosas que a uno le dejan perplejo. Luego vienen las matizaciones, claro. ¿Qué el cristiansimo no ha considerado malo el sexo a lo largo de la historia? Aunque hay grados, la idea paulina de las tribulaciones de la carne es una condena/recomendación contra el placer carnal. Mucho más duros son Clemente de Alejandría y Agustín (éste en "Contra Fausto") que dicen que la búsqueda del placer sin concepción convierte a la mujer en una ramera y el lecho conyugal en burdel. Como ve, el papa anterior no hacía sino seguir la recta doctrina católica de siempre. Según Peter Brown (en su aportación a la “Historia de la vida privada” 1 de Duby) entre Agustín y la moral ascética de Oriente acabaron con la resistencia pasiva de la sociedad. (Todavía a finales del VII una imagen de Venus desnuda presidía las termas de Alejandría... ¡en el exterior!). Caramba, ¿Ud. no oyó hablar de el Demonio, el Mundo y la Carne como los tres enemigos del hombre? ¿No ha leído “El florido pensil"?
con todo respeto,,me gustaria que una persona sabia en este tema,,me diga,,que viene primero,,,una guerra total que puede eliminar a gran parte de la humanidad,,,o bien una eliminacion de la humanidad por cuestiones naturales,,el sol,,la luna los meteoritos gigantes,tsunamis,,deshielos de los polos,,,si esto sucede,,que salvacion puede existir,,,si tal vez todos seremos almas....por favor soy un neofito en este aspecto tan delicado,,espero que me saquen de esta duda....y repito lo pregunto con todo respeto y seriedad.
La sexualidad en el cristianismo no es considerada nada malo. Lo que hizo Jesús fue igualar la condición del varón y la mujer, diciendo que desde el principio Dios los creó varón y mujer a su imagen para que ambos fueran uno y que lo que Dios una no lo separe el hombre. De ahí lo único que tendría que deducir un cristiano sería que la sexualidad está muy bien dentro de un orden, que incluye amor y compromiso (aunq para no cristianos esto del compromiso y el amor sobre)
En cuanto a lo de la "mirada" de JPII, será una visión juanpaulinasegunda no cristiana en general -allá cada cual con sus neuras. Sin embargo sí hay una frase de Jesús sobre "adulterar con el corazón" q simplemente deja claro q lo que hacemos depende de lo que somos y lo que somos de lo q cultivamos, de lo q alimenta nuestro cerebro y nuestro corazón. Quien no adultera sólo porque no tiene ocasión, es como si lo hubiera hecho y lo hará cuando pueda. Lo mismo pasa con el robo etc.
Eso dice, creo.
Jp: no me lo tomo a mal para nada. En efecto, el concepto de hereje es relativo. Entonces la Iglesia no condenaba la castración. Ahora recomendaría la autocontención. Por en medio el desarrollo de técnicas de control del cuerpo que ha estudiado Foucault. Ver ahí como la constante de condena de la sexualidad del cristianismo (ya antes era doctrina estoica) evoluciona hasta el anatema juanpaulino contra el marido que mira con "concupiscencia" (¿qué será esto dios mío?) a su esposa.
David Mo: espero que no se haya tomado a mal un simple comentario sin ninguna malicia, hecho desde la cordialidad, por supuesto. Por lo que yo recuerdo, Justiniano promulgó su edicto de 543 de resultas de una denuncia presentada contra las tesis de Orígenes (ahora no recuerdo los nombres de aquellos santos varones) base del origenismo, y se lanzaron si no me equivoco hasta quince anatemas, que son unos cuantos :) El concepto de herejía quizás dependa desde donde se mire ¿no? Haciendo memoria, las tesis discutidas entonces eran, además, la no resurrección de los cuerpos y la preexistencia de las almas
Ahora, dudo que la Iglesia acepte su automutilación, aunque fuese fruto de un arrebato.
Saludos cordiales.
David RV: de la frase de Pablo yo destacaría la ligazón entre la inminencia del Fin y el desligarse de lo terreno. Entre lo que se incluye el sexo junto a otros placeres e intereses. Moral de urgencia. Se recomienda la castidad porque lo mundano distrae de lo divino y no hay tiempo para las dos cosas. El Fin puede entenderse como personal o colectivo. Entiendo que Pablo habla del Fin del Mundo. Y condena del Mundo como peligro en su conjunto. Efecto tendría sobre muchos, aunque fuera recomendación.
Entiendo que habla del Fin del Mundo en el contexto de la prédica general paulina. Y porque no dice que se acaba "tu" tiempo, sino "el" tiempo. Que, platónicamente, identifica con la apariencia más abajo.
Ah, sí. Estoy en 1Cor 7, 25ss.
Si convertimos a Justiniano en árbitro de la herejía apañados vamos. Como preguntar a Monseñor Lefebvre sobre Miret Magdalena. Que yo sepa la Iglesia sólo considera "herética" la teoría de Orígenes de la apocatástasis (que sin Infierno no hay diversión), aunque teorías similares han sido mantenidas por otros posterioremente sin mayor excomunión. No sé que haya condena por sus teorías sobre el sexo. Orígenes sigue estando en la lista de los Padres de la Iglesia.
Saludos Sr. Palencia:
Interesante comentario. Los cristianos domingueros, y disculpenme los afectados, no son Cristianos. Es como bien dice Don Antonio, viven en una atmósfera, muy placida e inane.
Me interesaría enormemente que compartiera las fuentes de donde extrajo que Pedro y Pablo conocían bien la ciencia de la transmutación. Tan interesado que le transcribo mi email si piensa Ud. que esa es la vía adecuada. Gracias adelantadas.
jhontalbot@yahoo.com
Saludos Cordiales
¿Picapiedra y Mármol?
Entiendo que la parousia era el reino de dios sobre el hombre que abandona el deseo de la carne, los gnosticos no se opusieron nunca al matrimonio ni a la union carnal del hombre casto con su mujer casta tambien, Pedro y Pablo conocian bien la ciencia de la transmutacion de las energias creadoras, que cuando un hombre y una mujer se aman realmente sin pasion y sin lujuria, si pueden unirse sexualmente, y transmutar la simiente y luego mutar esa fuerza para convertirla en real espiritualidad. Pero esa parousia no fue entendida al principio y no es entendida aun por los cristianos domingueros, creo que solo los cristianos gnosticos lo entienden, y siguen buscando al señor en el vientre y en el regazo de su amada sin ponerle rival.
Pues sí: Muy bueno JP.
Y a los cristianos -que no son de Pablo ni son de Apolo- q tampoco les pregunten por Pablo y sus consejos perfectamente prescindibles, según el mismo Pablo dijo.
Del pasaje que cita David se puede deducir simplemente que Jesús indica que hay personas que pueden optar por una dedicación exclusiva al reino, desde el celibato, si esa es su vocación. No la idea de que el sexo sea malo.
Sigue siendo verdad que lo que dice Mosterín no lo es: la idea de que la materia es mala -y el sexo pecado -no es cristiana, sino una herejía gnóstica.
Buenas noches
Saludos Sánchez-Montaña:
Una inquietud sobre su comentario:
En la segunda venida quién vino?
Saludos
Saludos A Todos:
a) Don Antonio, existe un estereotipo del rol de los mal llamados cristianos, personajes casi inexistentes, debido a lo complejo del caracter. Sería muy provechoso, pienso yo, que se definiera este Rol de manera de evitar excentricidades, de ambas direcciones, y tener un punto de unión en este tema. Y digo los cristianos por su referencia a los Católicos.
Supongo que todos los que intervenimos tenemos el animo de aprovechar su aventajada experiencia y su dilatada capacidad de generación de contrastes en el tema.
A veces no es cierto que se aderecen los comentarios en provecho de las creencias. Yo diría que la mayoría. Algunos son míticos, otros excépticos, otros creyentes y, algunos tocados, no del cerebro, sino de Jesús.
b) Si bien es cierto que tratamos con material de hace mas de 2000 años, también es cierto que el presente altera ese pasado. Como decirle a alguién con un milagro a cuestas que no crea?
...
La Parousía es representada en todo su explendor en la Gemma Augustea.
Esa es la Parousía que esperaban cada una de las naciones de Europa. Y la prometida a los judeo-cristianos. A los judíos conversos a Roma.
En griego parousía significa "presencia," y en la época, se usaba principalmente para referirse a la visita del propio emperador o a la exibición de su "sagrada forma": el "clipeus virtutis" sobre el "Augusto Sacramento del Altar".
Los judeo-cristianos en menos de una generación serán tratados como los romanos, o los galos etc. Como el resto de las naciones de Europa.
No existe símbolo más representativo de la Europa romana que el de la cruz y el "corpus" del emperador.
(Por cierto con el ladrón bueno y el ladrón malo a ambos lados).
Visiten la "gemma augustea" en google y verán como la cruz (y sus 2 ladrones) es un símbolo del Salvador Augusto, que se identifica con la también presente "sagrada forma".
En hebreo "Salvador Augusto" se traduce como "Jesús Nazareno"
La historia de Europa secuestrada.
"Los primeros cristianos, sumidos en un estado de gran tensión por la expectativa de la inminente parousía, dejaron de lado su vida habitual, que ya no tenía sentido en esas circunstancias".
Desde luego, el fin del templo de Jerusalem se anuncia una vez que ya se sabe de su destrucción en menos de una generación
El Torfeo del cuerpo del Cristo sobre el "stauros" en una colina extramuros en el mismo momento que se rasga el Velo del Templo es señal de Victoria y Salvación. El "siemprevivo" reina
Desconocer que el símbolo del cuerpo del Salvador sobre la cruz es romano, y que significa victoria y salvación para todas las NACIONES y que así se levantaba en todo el imperio cada primavera como símbolo augusto, es ignorar la historia de Europa
La parousía de los judeo-cristianos es la misma reservada a todas las naciones del imperio.
En griego parousía significa "presencia," y en la época, se usaba principalmente para referirse a la pr...
Comentario por J.P. 01.09.10 | 20:27
Ja, ja, ja.
David Mo: mejor no le preguntamos a Justiniano por Orígenes :)
Siempre tenemos el singular pasaje de Mt 19,12 para al menos dudar que el propio Jesús promulgó las bondades de algún tipo de celibato, pero el pasaje no tiene atestiguación múltiple y está muy sujeto a interpretación.
Muy bien apuntado, David Mo. El propio Pablo parece que mantenía celibato, aunque aconsejó a otros aquello de "es mejor casarse que abrasarse". Es posible que fuera una opción que mantenían algunos en el furor apocalíptico.
Y más allá de las opiniones particulares de quien sea está el principio claro de que la materia es buena y el sexo ordenado también. Después está la neura de cada cual, de las que cada cual puede pasar igualmente tranquilamente.
No veo por qué me tiene que importar un bledo lo que opinara Santo Tomás sobre las mujeres. Peor para él.
Pablo no considera pecado el sexo. Sus argumentos son del tipo de "dedicarse a pleno rendimiento a las cosas de Dios sin distracciones" pero para según quien será mejor casarse o no. Deja claro que el consejo es suyo, su opinión personal. Más allá del extremismo paulino si se pasa a considerar la materia en general y el sexo en particular pecado se entra en el camino de las herejías que forman parte de los llamados hoy "cristianismos derrotados". En cuanto a los casos particulares siempre hay gente pa' to'. Pero parece ser que la mayor parte de la gente se casaba tenía hijos etc. El caso particular de los vocacionados al celibato siempre ha sido caso particular no generalización. Y siempre sin considerar pecado el sexo ni mala la materia, pues pensar así siempre se consideró herejía gnóstica.
"Si te casas no pecas(...) Pero todos ellos tendrán su tribulación en la carne que yo quisiera evitaros.
Os digo, pues, hermanos: El tiempo es corto. Por tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuviesen". Me imagino que habrá alguna explicación "espiritual" para esto, pero yo no veo que sea encorajinar a la procreación precisamente. Por otra parte, parece que lo de Orígenes no fue un gesto aislado entre los cristianos de su época. Hay un documento de una autoridad romana negando la castración a varios jóvenes que la solicitaban que creo recordar que era del siglo II. De ahí a generalizar el estado de cosas, como hace Mosterín, hay una inferencia apresurada, pero no demasiado lejana de un estilo de vida que, si no general, debió ser bastante común. Desconozco la incidencia real que tuvo y si justifica atribuirle una crisis en la comunidad de Jerusalén. Habría que ver las fuentes.
PD: Ni Pablo ni Orígenes eran herejes.
Los cristianos primitivos no vieron satisfechas sus necesidades de inmediato, por el método de Jesús. La promesa liberadora de Jesús tenía que cumplirse a través de la acción salvadora escatológica de Dios. “Es una revolución que sólo Dios llevará a cabo cuando el mundo presente llegue a su término”, insiste Meier.
No alcanzaron la liberación social, política y económica gracias a ninguna obra terrena de Jesús. No llegaron a experimentar el reinado de Dios, ni recibieron el consuelo, ni fueron saciados, durante sus vidas históricas, como seguramente –ilusionados- habían esperado.
Tuvieron que aceptar que la esperanza escatológica no puede eximir de los trabajos propios de este mundo, según las leyes de este mundo. Pero aprendieron que esa esperanza suya, vivida en anticipo, les proporcionaba una poderosa “palanca” para mover y transformar el mundo.
los gnósticos q condenaban el sexo eran miembros de grupos "herejes" a las que se podrá llamar "cristianismos derrotados", pero simplemente no eran cristianismo para el resto de los cristianos.
Bueno, lo cierto es que Mosterín, sinceramente, aquí ha especulado demasiado. Desde luego que los seguidores de Jesús creían en la inminencia del Juicio, pero no creo que llegaran al extremo abandonarlo realmente todo, si así hubiera sido posiblemente no habría trasnspasado las fronteras de ese año... en cualquier caso la creencia de la resurrección colmaría poco a poco sus expectativas, que con el tiempo fueron diluyéndose.
En el último siglo tenemos unos cuantos ejemplos de sectas que han sobrevivido a su fracaso profético y se han adaptado y prosperado, en parte porque han sido capaces de creer en que el Día de Dios sería pasado mañana a que fuera "cualquier mes de estos".
El fervor escatológico no creo que se perdiera hasta después de la destrucción de Templo, al menos en la mayoría. Pero posiblemente a esas alturas, al mezclarse con ideas ajenas, muchos ya habían trasladado esa parusía a un mundo ultraterreno, como afirma Galetel.
La inminencia de todo esto que Jesús anunció, tiene un significado discutido. Muchos dicen que se equivocó; yo no lo pienso así, porque creo que Jesús se refería a una inminencia en “tiempo personal”, no en “tiempo público”.
Su muerte/resurrección fue ciertamente inminente, en el “tiempo personal” de Jesús. Fue en su muerte/resurrección cuando se realizó para él lo que anunciaba; y se realizó también en anticipo para sus discípulos y para todos los que creyeron en él y lo experimentaron durante sus vidas o –a más tardar— al fin de sus vidas.
Era algo incomparablemente más grande y más complejo. Incluía, con seguridad, la resurrección previa de los que habían muerto en espera del reino.
En realidad, pues, cada cristiano podía confiar en participar del reino aunque muriese antes de la parusía. Venía a ser como si la parusía tuviera lugar, para cada uno, en el momento de su muerte personal, si es que no llegaba antes. Para quien muriera antes de la parusía, daba igual lo que ésta tardara en llegar para el resto del mundo: participaría de ella de todos modos, sea cuando fuere que ocurriera en el futuro.
Y, por otra parte, e incluso como consecuencia de ello, ¿no estaban celebrando desde YA el advenimiento glorioso, con la alegría anticipada de su fe cierta? ¿No estaba llegando YA la parusía... no había llegado YA en cierto modo... en esperanza y anticipo, por su fe?
El Reino no era de este mundo; era futuro (escatológico) y presente (proléptico) a la vez.
Se obstinaban en esperar la parusía del Señor. Pero pasaban los años, los lustros y las décadas, y la ansiada parusía no llegaba. Con las nuevas generaciones, y con los nuevos conversos, muchos de cultura helenística, fue delineándose la actitud adecuada ante ese retraso de la parusía. Si la resurrección de Jesús tenía verdadero valor salvífico, como creían firmemente, y si los cristianos que habían muerto mientras oraban en espera de esa salvación no iban a resultar defraudados, entonces la parusía debía significar algo mucho más profundo que esa manifestación de poder político que habían supuesto. No se trataba de que apareciera el Hijo-del-Hombre en las nubes a la cabeza de un ejército angélico para derrotar a los romanos y sus aliados, instaurando un reino judío en el que los fieles a Cristo fuesen los “jueces” y gobernadores durante siglos.
La idea de que, "A la espera del reino de Dios, los primeros cristianos no solo dejaron de trabajar, también dejaron de practicar el sexo, comprometiéndose a una castidad absoluta", va en total contrasentido con la tesis presentada por Rodney Stark ("La expansión del cristianismo"), en la cual sostiene que fue la ética sexual de los primeros cristianos (que el demuestra contraria a la "eugenesia" y a cualquier control de la natalidad) fue uno de los elementos principales que cimentó su expansión en el mundo greco-romano de esa época.
Mosterin asume demasiado al señalar, sin bases sólidas, que la práctica gnóstica del celibato religioso era practicado desde las primeras épocas del cristianismo; tal y como dice el Prof. Piñero, es una imagen demasiado "aséptica".
Sr. Piñero: ¿qué ha pretendido este individuo? El libro, como novela me parece literariamente muy pobre y como historia,muy lamentable.
Eso de que los apóstoles dejaron de trabajar y se convirtieron en vagos no parece muy de acuerdo con la reprimenda de Pablo a los tesalonicenses. (texto muy anterior a los evangelios).
¿Y lo de dejar de practicar sexo? ¡Lamentable! (No me atrevo a calificar a su autor de "huelebraguetas")
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn